Estamos en el 2005!! Otro año más que se fue, y otro que llega para vivirlo al máximo!! (con Harry Potter y el Príncipe Mestizo que sale en julio en inglés, y Harry Potter y el Cáliz de Fuego que se estrena en noviembre!!!) Sí, sí, definitivamente, un GRAN año.

Quiero aclararles que no sé bien cuáles son todas las materias que cada uno de los chicos tendrá durante todo el período escolar, porque este año es cuando eligen determinadas carreras... Y como no lo sé, hice de cuenta que siguen teniendo las mismas materias que en los años anteriores... (Si quieren puede mandarme un review o un mail informándome, ya que el libro quinto lo presté y no puedo fijarme esas cosas...)

Otra aclaración: este capítulo creo que es más corto que los anteriores, pero es que... sinceramente... no se me ocurrió mucha cosa en especial para este. Lo más interesante e importante viene en los siguientes capítulos... pero igual este cap está muy bueno, corto, pero interesante... Aparece un personaje inventado enteramente por mí, y otro personaje que ya todos conocemos... supongo que por el título ya se darán cuenta de quién podrá ser. :-P

Bueno, no sigo más y los dejo leer tranquilos. No se olviden de dejarme reviews y recuerdo que los personajes, lugares, etc son propiedad de Rowling y Warner BROS. lo otro es todo mío (igual q el nuevo personaje)

O6 -– La profesora extranjera

Cuando Harry y Ron bajaron a desayunar, Hermione no se encontraba en la mesa de Gryffindor, como ellos habían esperado, sino que apareció diez minutos después.

Caminaba con paso fuerte y decidido; se sentó rápidamente al lado de Harry y comenzó a comer el budín apresuradamente.

-¿De dónde vienes? –preguntó Harry, casi por inercia, pero ya suponía que su amiga debía venir de...

-De la Lechucería. –contestó Hermione.

Harry se sorprendió, ya que había pensado que ella había ido a la biblioteca, no a aquel lugar.

-¿Y eso por qué? –inquirió Harry, extrañado.

-Por un par de cosas. –se limitó a decir la chica, sirviéndose jugo de calabaza.

Ron, quien estaba sentado frente a Harry, comentó:

-Extraña al pobre Vicky. Debe estar tan solo...

Hermione lo miró severamente pero prefirió quedarse callada.

-Mira, ahí viene McGonagall con los horarios. –informó Harry, para evitar el comienzo de alguna posible pelea.

Luego de observar los tres las materias que tendrían durante el día, Ron preguntó:

-¿Tienen idea de por qué ayer Dumbledore no nos presentó al nuevo profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras?

-Eso es lo que conversábamos ayer con Harry, ¿cierto? –dijo Hermione.

-Sí, pero no logramos saber por qué. –contestó éste.

-Espero que al no haber conseguido un profesor, el Ministerio no vuelva a entrometerse y nos ponga otro sapo como profesor. –deseó Ron mientras se servía bollos de canela.

-No lo creo, Ron. Fudge ya no cree que Dumbledore quiera robarse su cargo, así que deberá haber eliminado esa ley. –señaló Hermione seriamente.

-De todas formas, ayer no había nadie ocupando la silla en la mesa de los profesores. ¿Qué tal si, en su grado más alto de desesperación, Dumbledore nombra a Snape como el profesor del año? –preguntó Ron, poniendo cara de asco.

-Imposible. Snape ya es nuestro profesor de Pociones, no puede dar dos clases a la vez. –negó Hermione, mirando hacia la mesa de los profesores.

Pero a Harry le pareció que ella tampoco estaba muy segura de lo que decía.

-De sólo pensar que a Snape lo veré duplicado en un día, ya no puedo comerme estos exquisitos bollos. –indicó Ron, alejando su plato de él.

-No seas exagerado, Ron. Harry no se puso así cuando el año anterior tenía que estar con Snape a solas en las clases de Oclumancia.

-Casi llego a ese punto, te juro. –confesó Harry, agradecido de haber visto en el pensadero de Snape: la causa de haber sido despedido.

La primera clase que tuvieron fue Encantamientos. Parecía que el regreso de Voldemort había provocado una situación de miedo tal, que Flitwick les dio un gran discurso sobre los encantamientos que harían durante el año: algunos ya previstos por el programa del Ministerio, y otros impuestos, en "sistema emergencia", por Dumbledore y Fudge.

-Va a estar emocionante este año. –confesó Hermione mientras salían del salón.

-Sí, Hermione. Muy emocionante sabiendo que Ya Sabes Quién está al acecho de Harry ¿no? –indicó Ron, sin entender cómo a Hermione le podía parecer emocionante un año lleno de peligros.

-No me emociona para nada el hecho de que Voldemort esté esperando a Harry a la vuelta de la esquina, Ronald –se explicó Hermione, enojada con el pelirrojo-; me refería a que iba a estar emocionante el año aquí, en Hogwarts. Digo... por los hechizos que aprenderemos y todo eso ¿no creen?

-Ojalá el nuevo profesor de Defensa contra las Artes Oscuras sea tan bueno como Lupin. Él sí que era bueno con esto. –indicó Harry.

-Bueno... –se animó a decir Ron- a pesar de todo, para mí el falso Ojoloco Moody...

-...Bartemius Crouch Junior. –le corrigió Hermione, con tono severo.

-...que en realidad era Crouch Junior... –repitió Ron, de mala gana- también nos dio clases interesantes. Esteee... nos mostró los encantamientos imperdonables. Y bueno... ya saben, eso fue de mucha utilidad para nosotros ¿no?

-Sí... puede ser. –dijo Harry, sin ganas. La verdad era que no quería recordar nada relacionado con el cuarto año en el colegio, incluyendo a Barty Crouch Jr o a Cedric Diggory.

-Es que si él no nos hubiera enseñado acerca de ellos, el año pasado en el Ministerio no creo que hubiésemos podido defendernos del todo. –insistió Ron- Es más, quizá Harry... ¡Auch! ¡Me pisaste, Hermione! –protestó, acercándose la pierna para inspeccionarla.- No tenías que pisarme... –agregó luego, mirándola con antipatía.

-¿No? Ah, bueno, perdona "Ronnie". Pero como eres tan estúpido como para no entender mis miradas, no se me ocurrió otra cosa para hacerte callar. –replicó la chica.

-¿Crees que cuando estoy caminando y hablando a la vez se me pasa por la cabeza el pensamiento de "fíjate en Hermione, fíjate en Hermione"? –replicó el chico sacándose el zapato y la media.- ¡Mira! ¡Me lastimaste la uña!

-Esa lastimadura la tienes desde el verano pasado. –repuso Hermione altivamente.

-¿Piensan seguir con la pelea? –intervino Harry, dándose media vuelta; pues no se había fijado que sus amigos se habían detenido dos metros atrás.

Ninguno contestó, sino que ambos miraban hacia lados opuestos.

-¿Siguen conmigo o prefieren quedarse aquí peleando, para variar?

-¿Qué te parece? –inquirió Hermione irritada, emprendiendo la marcha.

-¡Si caminaran más lento sería estupendo ¿saben?! –les gritó Ron, mientras se unía a ellos y luchaba con su renguera.

-¡No exageres! Apenas te toqué. –señaló Hermione arrogantemente.

-¿Apenas me tocaste? ¿Apenas me tocaste? Entonces no quiero imaginarme lo que sería... –Ron se detuvo porque notó que Harry lo estaba mirando como diciendo: "termínenla o me voy".

-¿Qué no quieres imaginarte, Ronald? –interrogó inocentemente Hermione.

-Nada. –respondió secamente.

-Vamos, Ronald, algo ibas a decir. –le insistió la chica, burlonamente.

-Sí, Weasley, no nos dejes con la intriga. –dijo aquella conocida y arrogante voz que parecía arrastrar las palabras.

Giraron y se encontraron con Draco, Crabbe, Goyle y un chico que a Harry le pareció no haber visto nunca. Era una cabeza más alto que Malfoy, tenía el pelo azul oscuro y engominado hacia arriba, la piel muy blanca, ojos oscuros y una gran cicatriz en una de sus mejillas.

-Sigue tu camino, Malfoy. –gruñó Ron.

-No tengo ganas. ¿Y tú, Gibson? –le preguntó Draco al chico desconocido.

-El clima aquí está agradable. –contestó sonriendo.

-¡Pero qué maleducado soy! No los presenté... –se quejó irónicamente Draco.- Wes Gibson, ellos son... unos simples Gryffindor, y ella... una sabelotodo insufrible. Y sangre sucia, por supuesto.

Crabbe y Goyle se rieron estúpidamente, pero Draco sólo les sonrió soberbiamente.

Ron se abalanzó contra Malfoy, pero Hermione se le puso delante, y sin inmutarse, le preguntó a Malfoy:

-¿Qué tal está Lucius, Draco? ¿Duerme bien en su celda?

La sonrisa de Draco se borró para dejar paso a la furia.

-Cómo te atreves a pronunciar el nombre de mi padre con tus sucios labios, Granger.

-Mira, Malfoy, no tengo ganas de perder tiempo contigo, así que... ¿por qué no te desapareces? –le respondió Hermione, sin demostrar enojo.

-¿Quién te crees, Granger, para echarme de esa manera? No eres más que una triste sabelotodo sangresucia en medio de los pasillos de este decadente colegio...

-¿Sabes, Malfoy? Creo que debes practicar más en tus insultos, porque me parece que has perdido la improvisación. –sentenció la chica, sonriéndole a sus amigos y comenzando a caminar, dejando allí plantados a Malfoy con su respuesta y a sus secuaces.

Harry observó a Draco (quien se había quedado atónito por la actuación de Hermione) y se rió a carcajadas.

Cuando Malfoy escuchó las risas del morocho, lo miró con odio.

-Esto no quedará así. –declaró el rubio, haciéndole una seña a sus acompañantes para que lo siguieran.

Ron y Harry se quedaron observando cómo Malfoy y sus seguidores desaparecían al doblar la esquina y luego se apresuraron en alcanzar a Hermione, quien ya se encontraba muy cerca del aula de Defensa Contra las Artes Oscuras.

-¿Cómo lo hiciste? –le preguntó Ron a Hermione, apenas estuvieron a su lado.

-¿Cómo hice qué?

-Actuar así... y soportar cómo te trató... Yo no lo hubiera hecho.

-Eso porque tú eres un caso especial, Ronald. –contestó Hermione.

-¿Qué quieres decir? –inquirió desconfiado.

-Algo muy simple: elegí no seguirle el jueguito a Malfoy; cosa que también tendrían que haber hecho ustedes dos hace mucho tiempo.

-Mira, Hermione: para tu información, yo también he tratado de no hacerle caso, pero cada vez que abre su bocota siempre logra sacarme de mis casillas. Yo no soy tan tolerante como tú. Además... mira quien habla, ¿no? ¿Recuerdas quién fue la que le pegó una cachetada en tercer año?

-Bueno, sí, lo golpeé porque se lo merecía... Andar hablando mal de Hagrid por ahí, el ser más bueno que he conocido...

-Gracias, Hermione. Es bueno saber que a nosotros nos consideras unos ogros. –comentó Ron, burlonamente

-¿No lo sabías aún? –inquirió la chica, sarcásticamente.

Ron enarcó las cejas, sorprendido. Luego reparó en que era una broma y prosiguió con lo suyo, diciendo:

-Malfoy se metió con nosotros desde que nos conoció, y ninguno le hizo nada. ¿Acaso no somos "seres buenos" también?

-Es distinto. A mí me odia porque soy muggle, a ti porque eres un Weasley y a Harry por su conocida historia... tiene sus razones.

-Te olvidas de que Hagrid es semigigante y era el dueño de Buckbeack en esos tiempos... ahí tenía dos razones. –le recordó Ron, mostrándole sus dedos índice y mayor.

-De todas formas esto no es lo que les quería decir. –contestó Hermione, sacudiendo su mano.- Intenten hacer lo que hice: ignórenlo. Malfoy se cansará y algún día nos dejará en paz. –concluyó Hermione convincentemente.

-Eso pasaría con cualquier otra persona, pero creo que te olvidas que estamos hablando de Draco Malfoy, Hermione. –intervino Harry por primera vez en la conversación.

-De acuerdo, hagan lo que quieran... pero no les cuesta nada intentarlo. –dijo Hermione adelantándose y entrando al aula de Defensa Contra las Artes Oscuras.

-Lo dice como si fuera tan fácil. –le comentó Ron a Harry antes de entrar al aula.

Pero se quedaron parados en la puerta, tratando de asimilar lo que sus ojos veían.

Allí al frente, delante de la pizarra, se encontraba una chica bellísima, con una larga cabellera rubia que parecía desprender rayos de luz. Harry la reconoció enseguida, incluso antes de que Ron susurrara hipnotizado:

-Fleur Delacour...

Harry miró a su amigo y le causó gracia su actitud, parecía que en cualquier momento se le iba a caer baba de su boca, de tan abierta que la tenía.

-¿Se van a mover? –preguntó Parvati Patil, que estaba detrás de ellos y quería entrar también.

Harry agarró a Ron de la túnica y lo empujó hacia el fondo del salón, donde ya estaba Hermione sentada, odiando a Fleur con sólo mirarla.

Se ubicaron a ambos lados de su amiga, y luego de que todos los alumnos estuvieron en orden, Fleur les dirigió la palabra.

-Buen día, alumnos. Supongo que la "mayogía" de ustedes me debe "gecogdag" de hace unos años, "pego" "pog" las dudas... mi "nombge" es Fleur Delacour.

-Un nombre hermoso como su dueña... –comentó Ron embobadamente, con la cabeza apoyada en su mano.

Harry sintió que Hermione chasqueaba la lengua a su lado y empezaba a pasar rápidamente las hojas de su libro.

-Antes que nada les "quiego" "avisag" que yo no "segué" su "pgofesoga" definitiva, sino que soy solamente la suplente.

Se escucharon varios lamentos provenientes de los varones, y algunos suspiros de alivio de las chicas. Hermione fue una de ellas.

En la hora siguiente, Fleur les explicó lo que Dumbledore le había propuesto para enseñarles durante su suplencia. Les repartió a cada uno de los alumnos las guías hechas por el Ministerio de la Magia, las mismas guías que fueron entregadas a los hogares de familias mágicas para protegerse de Lord Voldemort y sus seguidores. Fleur les explicó que también le sería útil a ellos para empezar el año, ya que iban a practicar varios encantamientos protectores que hasta ese momento no eran enseñados antes de séptimo grado.

Después de leer capítulo por capítulo, Fleur les mandó como tarea comentar cuál es la finalidad del primer capítulo, el cual no era muy largo por suerte.

La campana dio como terminada la clase y todos los chicos se levantaron, al igual que Harry, Ron y Hermione.

Sin embargo Harry no salió, sino que, luego de pensarlo por un rato, se acercó al escritorio donde Fleur Delacour guardaba sus pertenencias. Sus amigos lo siguieron: Ron con mucho entusiasmo, mientras que Hermione todo lo contrario.

-Bienvenida, profesora Delacour. –la saludó Harry.

La chica rubia levantó la cabeza, y al ver quien era sonrió ampliamente. Cuando Ron apareció a un lado de su amigo, Fleur también le dirigió su sonrisa al pelirrojo. Hermione, en cambio, se quedó detrás de los chicos, cruzada de brazos.

-¡"Haggy"! ¡"Gon"! ¿Qué les "pagueció"? ¿Estuve bien?

-Sí, profesora. –le contestó Harry, un poco raro por la situación de llamar "profesora" a una chica tan solo unos años mayor que él.

-Ajá... Muuuy bien. –dijo a su vez Ron.

-Bueno, muchas "gacias". ¿Y tú estás bien, "Haggy"? –preguntó preocupada.

Harry se sorprendió por la pregunta.

-Sí, sí, estoy bien. Gracias. ¿Puedo preguntarte algo?

-"Clago, Haggy". Dime.

-¿Nos puedes decir quién será nuestro profesor?

-Ah... lo siento... No lo sé, y si lo "supiega", tampoco "podgía" "decígles". Lo único que sé es que "Dumbledoge" me mandó una "cagta" "ofgeciéndome" el puesto de suplente... y aquí estoy.

-Eso es bueno, supongo, porque también puedes aprovechar para practicar tu inglés. –recordó Harry.

-Así es. –admitió Fleur sonriendo tímidamente.

-¿Qué dices, Harry? Habla tan bien que yo la confundiría con uno más de nosotros. –comentó Ron, en forma de halago.

Hermione chascó su lengua mientras que Fleur miraba a Ron con los ojos brillantes.

-Qué amable "eges", "gacias". –le dijo dulcemente- "Pego" todavía tengo que "pgacticag" mucho.

-Cualquier cosa que necesites, estoy a tu disposición. –se ofreció Ron, pasándose galantemente su mano por el pelo y sonriéndole al estilo Gilderoy Lockhart.

Hermione carraspeó fuertemente y dijo:

-Vamos a llegar tarde.

-Bueno, chicos, su amiga tiene "gazón". Nos vemos luego.

-Sí, adiós. –se despidió Ron, aunque todavía seguía allí parado, mirándola fijamente.

-Sí, sí, vayámonos ya. –decía Hermione mientras empujaba a Ron hacia la puerta. Harry los siguió, riéndose por dentro.

-¡Ya basta, Hermione! ¡Sé caminar solo, ¿sabes?! –se quejaba Ron cuando trataba de liberarse de su amiga.

-Pues no lo parece. –le contestó la chica, soltándolo violentamente.

-Es que estábamos en plena conversación, Hermione. Es de mala educación dejar una conversación por la mitad, por si no lo sabes.

-Ya te estabas despidiendo, Ronald. –dijo la chica, respondiendo a la disparatada excusa de Ron.- Y además íbamos a llegar tarde a Transformaciones.

-Yo no tengo ningún apuro en ver a McGonagall. Después de estar una hora con esta belleza... ¿Quién va a querer estar delante de ese vejestorio? ¿No es así, Harry? –le preguntó Ron, guiñándole un ojo.

Harry sonrió.

-Lamento que tu bobera por Fleur Delacour no te deje visualizar lo poco capacitada que está para ser profesora de sexto año. –recriminó Hermione en tono cortante.

-Para mí está MUY BIEN capacitada ¿entiendes, Harry? ¿Eh...? –le preguntó Ron, pero esta vez codeándole en la costilla y sonriendo pícaramente.

-No tiene experiencia, Ron. –siguió diciendo Hermione, mucho más seria.- En estos tiempos necesitamos tener mucha práctica en Defensa Contra las Artes Oscuras. Y no creo que ella sepa lo suficiente si apenas hace un año que terminó de estudiar.

-¿Y eso a quién le importa? –inquirió Ron, despreocupado.

-¡A mí me importa! –señaló Hermione, colorada de la rabia.- ¡Y a ti también debería importarte, Ron! ¡Nuestra seguridad depende de ella!

-Eh... como digas, Hermione... –le cortó Ron, dando por terminada la conversación.- Hey, Harry, la próxima clase nos sentamos adelante. Ya sabes... para apreciar mejor a nuestra profesora. Ella sí vale la pena.

Hermione suspiró.

-¿Saben? Yo también soy una mujer (por si no se dieron cuenta), así que mejor me voy si piensan hablar sobre... bueno, las partes femeninas de otras mujeres. –confesó la chica un poco turbada.

-Di la verdad, Hermione... no te agrada que hablemos porque te gustaría tenerlas como Fleur. ¡Eso sí que es una mujer! –expuso Ron enarcando sus cejas y llevándose sus manos al pecho, como si se estuviera agarrando unos grandes pechos invisibles.

La chica resopló, indignada.

-¡Qué imbécil! –le contestó a su vez su amiga, fulminándolo con la mirada y dando media vuelta. Caminó por todo el pasillo con paso ligero y con la cabeza bien erguida hasta desaparecerse entre la multitud de alumnos.

Tanto en Transformaciones como en las otras clases, Hermione se sentó sola, en el primer pupitre. Harry la observó y notó que algunas veces dejaba de sacar apuntes de lo que decían los profesores y desviaba la mirada hacia la ventana, y allí permanecía por varios minutos, hasta que nuevamente se concentraba y volvía a escribir.

En el almuerzo, la chica se sentó junto a Ginny, alejadas ambas de Ron y Harry.

-Ron. –llamó Harry a su amigo mientras se servía albóndigas de carne.

No obtuvo respuesta.

-¡Ron! –repitió, golpeándole con el puño y haciendo que el pelirrojo volcara el jugo que estaba tomando. Su amigo no le había respondido pues había estado observando con mucha atención en dirección de la mesa de profesores

-¡Harry! ¡Ten más cuidado! –se quejó Ron, agarrando una servilleta y limpiándose la túnica.

-¿Qué querías que hiciera? Te estaba hablando y tu ni bola...

-Si no sale la mancha, tú me lavas la túnica. –le advirtió Ron con el dedo índice.

Harry lo miró como diciendo: "En tus sueños", entonces el pelirrojo bajó la mano y tosiendo disimuladamente, le preguntó:

-Bueno... ¿qué querías?

-¿No notas algo raro?

Ron miró a su alrededor.

-No...

-¿No falta algo por aquí? –insistió Harry.

Su amigo volvió a mirar entorno suyo, y negó nuevamente con la cabeza.

Suspirando decepcionadamente, Harry contestó por él:

-Falta Hermione.

-Ah, sí. –se limitó a contestar Ron.

-¿No vas a hablar con ella?

-No

-Lo arruinaste otra vez con lo de Fleur. –le señaló Harry, cansado ya de estas constantes peleas.

-Bueno, mejor así. –señaló el chico, continuando con su almuerzo.

Harry no insistió, pues sabía que no lograría hacer cambiar de parecer a su amigo, pero no estaba de acuerdo con su decisión.

Volvió a mirar hacia donde estaban sus amigas, y notó que Hermione estaba deprimida. Luego fijó la vista en su acompañante, Ginny, quien le hablaba tranquilamente y miraba con compasión. Harry se quedó observando cómo la chica del cabello rojo fuego se acariciaba el pómulo de la oreja izquierda mientras escuchaba a Hermione, y como cada vez que le tocaba hablar, se llevaba los mechones de pelo hacia atrás de las orejas.

Cuando Ginny dejó de mirar a Hermione por un segundo y paseó su mirada por el Gran Salón, se encontró con que Harry la observaba fijamente. La chica, nerviosa, lo saludó con la mano y luego, un poco confundida y asombrada a la vez, volvió a concentrarse en Hermione.

Harry, por otra parte, en cuanto notó que sus miradas se habían encontrado abrió los ojos como platos, le hizo una mueca que intentaba ser una sonrisa y pinchó una albóndiga.

Como Ron seguía interesado en observar cada movimiento de Fleur (tanto era así que tenía las mejillas manchadas de tuco por no ver a dónde estaba llevando el tenedor con la comida), Harry tuvo tiempo para pensar en su reciente reacción.

¿Por qué se puso nervioso cuando Ginny lo miró? Capaz que ella pensaba cualquier cosa al descubrir que él la estaba observando... Pero ¿por qué la estaba observando de esa manera? ¿Por qué le resultó interesante estudiar cada movimiento que hacía, si nunca antes se había fijado en ello?

Pero es que ese atrayente cabello rojo y brillante le caía sobre los hombros de manera que le resaltaba sus delicados rasgos faciales. Y sus ojos... esos grandes y redondos ojos color café que combinaban con el color de su pelo... Todo eso le llamaba la atención, y al mirarla Harry se sentía tan bien... Casi como si hubiera comido una barra entera de chocolate.

-Potter. ¡Potter, te estoy hablando! –intervino en el pensamiento de Harry la voz inconfundible de Severus Snape.

-Ah, eh... sí, ¿qué pasa? –preguntó Harry volviendo en sí. Snape estaba parado entre Ron y él, cruzado de brazos y con el ceño fruncido.

-Esta noche tienes clases de Oclumancia.

La desilusión debió aparecer en el rostro de Harry, pues Snape dijo:

-Son órdenes del director, Potter, porque tenlo por seguro que sé de otras cosas mejores para malgastar el tiempo, y ninguna de ellas te incluye. Asegúrate de estar a las siete en mi despacho, Potter. Y no quiero retrasos.

Terminó de decir la última palabra y se marchó hacia las mazmorras, dejando con cada paso que daba el frú frú que hacía su capa.

-Buen comienzo, Harry. –se burló Ron, poniéndose de pie.

-¿Te das cuenta? Estaba feliz porque hoy no teníamos Pociones y ahora sale esto... Maldita Oclumancia... –gruñó Harry parándose él también.

Unos metros más adelante iban Hermione y Ginny. La primera se separó de la última al llagar a la puerta, por lo que la menor de los Weasley quedó sola. Ginny, parada en el Vestíbulo, no notó que Harry la observó de reojo mientras caminaban hacia Herbología. Pero algo le hizo apartar rápidamente la mirada de la pelirroja: Dean se había unido a Ginny y la había besado rápidamente.

Bueno, CONTESTO los POCOS REVIEWS que he recibido en todos estos días... (muchísimas gracias a los que nunca me abandonaron!) Así que espero que para este cap manden bastantes reviews, porque si no tengo muchos seguidores no tendré ganas de seguir con la historia... Entonces, POR FAVOR, aunque sea un review muy cortito, mándenlo igual, porque me sirve, de veras... O sino otra forma es que me promocionen con otros, PLIS!!! En serio, gente, quiero terminar la historia pero necesito de su apoyo!! GRACIASSSSSSS :-)

ophelia dakker: ¿Sigues viva? Espero que si... sino me sentiré culpable si una seguidora de mi ff se me muere... un review menos!!! (no, mentira...) Este... no sé si te mandaría a Ron para que lo consolaras porque... el ya me tiene a mí!!! Aunque, capaz que con nosotras dos se anima un poquito más, ¿tu que dices? xD ¿Y te gustó este capítulo? Sta bueno... bah, en realidad a mi me pareció muy bueno, me divertí mucho con Ron y Fleur... y los celos de Hermione, claro está. Bueno, espero tu review, eh? No te olvidessssss

Maria Halliwell: Eres nueva en mi fic!!! Q weno!!! Y me alegro que te vaya gustando, de veras, me alegra mucho! Pero OBVIO que voy a poner de pareja a Ron y Hermione, si son mis favoritos!!!! Los amo a ellos dos, son perfectos!!! En este capítulo quizá ya te hayas dado cuenta un poco más de que quiero que estén juntos, pero primero tiene que haber peleítas, sino no tiene gracia! Bueno, gracias por opinar sobre mi ff... y espero ansiosa un review de éste cap!

Tom O'neill Riddle: Gracias, pero a mí también me gusta tu fic, en serio, está muy original. ¿Sabes? De todos los personajes que Rowling introduce en cada libro, a mí también me pareció que Luna es una de las mejores... me encanta su forma de ser, eso de estar siempre viviendo con fantasías (te digo la verdad: yo soy un poco como ella, por eso me dio mucha risa cuando apareció alguien así en el libro, xD) Como siempre, espero tu review del capítulo! Chaucito...

Piskix: Que bueno que siempre estás ahí!!! Fuiste la primera en mandarme un review del cap... se nota que nunca me abandonas. GRACIASSSS!!! ¿Viste? Ya tengo los 18!!!! Ahora puedo comprar alcohol legalmente.. JA JA JA!!! Es verdad que muchos hablan con el tú, pero en Montevideo o acá en Punta del Este todos hablamos con el "vos" característico de Argentina también.... Y qué querés? estamos pegaditos! P Yo vivo en Punta del Este mismo, toooodo el año, así que tengo las playas siempre ahí! ¿Así que tenías apartamentos en Punta Ballena? Qué bien! Ese lugar es muy lindo también, tiene terrible vista, me encanta ir allí a ver el atardecer... Bueno, hablando del cap... ya sé que el anterior fue demasiado Harry Ginny quizá, pero ta, es que me encantan las dos parejas; pero espero que en este cap te hayas quedado un poco satisfecha, porque también hubo más Ron Hermione. Una vez más muchas gracias por acompañarme desde el primer día y seguí escribiéndome, que me hace muy pero muy FELIZZZZ!!!

CoNnY-B: Sí, sí… definitivamente creo que voy evolucionando… pero creo que con este capítulo quizás esa opinión tuya cambie y digas "evolucionando pero para mal", porque como ya habrás visto, este fue un capítulo medio corto... y con la estupidez de meter a Fleur Delacour... pero ta, así soy yo, qué le vamos a hacer... xD Sabés? Creo que las fiestas tendrían que suspenderse para aquellas personas que quieren adelgazar, o al menos que tu familia haga comida que no engorde!!! Porque siempre es lo mismo, te diste cuenta? Siempre en esta época todos suben de peso!!! JaJaJa... y gracias por felicitarme por mi cumple, la verdad es que estoy super contenta porque también me enteré que salvé todos los exámenes, lo que significa que ya puedo entrar en la universidad! Bueno, yo también deseo que tengas un buenísimo año 2005 y sigue mandándome reviews, que me hacen más feliz si vienen de vos!