Hello everybody! Perdonen el retraso... pero es que tuve problemitas con la compu y pensé que había perdido todo lo escrito en el ff! Pero gracias a Dios no fue nada grave... JEJEJE

Bueno, les dejo leer este nuevo cap, que está... bien. No se preocupen que en el próximo cap ya voy a hacer que Ron deje de lado esa estupida idea de alejarse de Hermione, pero solo sean pacientes, si?

"El Copyright y la Marca Registrada del nombre y del personaje Harry Potter, de todos los demás nombres propios y personajes, así como de todos los símbolos y elementos relacionados, son propiedad de JK Rowling y Warner BROS." Lo único que sí me pertenece, repito, es el personaje Wes Gibson, "Animus Possidendi" y como se desarrolla esta historia.

O7 –- Admiracion y Posesion

-"Quómodo Vales" –murmuró Harry sin ganas.

Eran las ocho y media de la noche, y el ojiverde regresaba a la Torre Gryffindor luego de una asediada lección de Oclumancia. El profesor Snape a diferencia del año anterior, no lo había dejado descansar ni un solo momento, todo para reponer las clases que habían perdido durante el verano y el período anterior de clases, aquel en que Snape lo echó por haber descubierto a Harry observando en el pensadero. Como resultado, el joven iba arrastrando sus pies por los pasillos, maldiciendo al antiguo "Snivellus" con todo su ser.

-Te ves muy cansado, querido. ¿Has dormido bien? –le preguntó con preocupación la Dama Gorda.

-A eso voy. –le contestó Harry, dejando caer su cabeza y haciendo sonar los huesos de su cuello.

-De acuerdo, que pases buenas noches. –le saludó la señora, dejando en descubierto la abertura en la pared que llevaba a la Sala Común de Gryffindor.

Allí había, como mucho, una docena de alumnos repartidos por todo el lugar, ya sea terminando las tareas del primer día o actualizándose sobre lo vivido en las vacaciones.

Harry se disponía a ir a su habitación cuando Ron lo llamó desde un rincón.

¡Harry¡Por aquí! –le gritó el chico. Estaba sentado en el sof�, con dos pergaminos sobre sus rodillas y la guía del Ministerio a un lado.¿Cómo te fue? –le preguntó a la vez que Harry se desplomaba en un mullido sillón frente a él.

-Pésimo. –se limitó a contestar el chico.¿Estás haciendo la tarea? –se asombró Harry al percatar lo que su amigo hacía.¿Hoy?

-Eh... sí, pero no la terminé aún. Esto es más importante: léelo. –y le entregó uno de los pergaminos que tenía en su regazo.

Un texto, con letra bastante desprolija y con tinta color plateado, ocupaba menos de la mitad de la hoja.

Harry leyó:

"Me sobresalto cuando te veo pasar.

Cuando me miras, mariposas vuelan en mi interior.

¿Por qué soy tan tímida cuando estoy junto a ti?

Sólo es amor, y eso es todo.

¿Por qué debería sentirme así?

Sólo es amor, y eso es todo.

Lástima que amarte duela tanto."

Al terminar de leer, levantó la vista y miró a su amigo. Éste estaba expectante.

¿Qué te parece¡Tengo una admiradora secreta! –dijo emocionado, arrebatándole el pergamino y leyéndolo nuevamente con fascinación.

¿Y era para ti? –se animó a preguntar Harry.

La cara de Ron se ensombreció.

¿Conoces a algún otro Ronald Weasley? –le preguntó indignado, al mismo tiempo que le mostraba el sobre con su nombre escrito en la parte delantera.

-No, claro que no. Y... ¿y dónde la encontraste? –inquirió rápidamente Harry, en tono de disculpa.

-Estaba en mi mochila. Pero no entiendo cómo llegó ahí si siempre la llevé conmigo. –razonaba Ron, rascándose la barbilla.¿Tú no viste a ninguna chica dejar el sobre, Harry? –le preguntó luego.

-Mmm... no... –le contestó el chico, tratando de recordar.¿Qué tal durante el desayuno¿O el almuerzo?

-Sí... Podría ser. Debe haber aprovechado en ese momento, cuando yo miraba a Fleur... –pero se interrumpió. Por el gesto que hizo Ron, Harry supuso que a su amigo se le había "prendido la lamparita".

-Espera un minuto... Ya sé quién pudo hacerlo¡Fleur Delacour!

Harry levantó una ceja, confundido.

¿Fleur? –repitió el ojiverde- No... no me parece.

¡Sí, Harry! Escucha esto: la puso dentro de la Guía del Ministerio que me correspondía para que más tarde yo la encontrara... Sí, sí, así pasó, seguro. –concluyó Ron, muy convencido de sí mismo.

¿Qué fue lo que pasó así? –quiso saber Hermione, quien acababa de aparecer con Crookshanks en sus brazos. Sin embargo, cuando hizo la pregunta, sólo miraba a Harry.

-Ron tiene una admiradora. –le contestó Harry, sin hacer caso a Ron, quien lo miraba como diciendo: "No le digas, no le digas"

- Ah... ¿Una admiradora? –inquirió la chica, cambiando el semblante notablemente al de uno de decepción. ¿Y quién es? –preguntó luego, dejando de acariciar a su mascota y observando a Harry.

-No sé. –contestó Ron, haciendo que leía la carta.

-Él cree que es Fleur. –confesó Harry, un poco chistoso.

¿Fleur¿Fleur Delacour? –comprobó la chica, y acto seguido comenzó a reírse a carcajadas.

-No le veo la gracia... –comentó un molesto Ron.

¿Te estás escuchando? –inquirió la chica, divertida.- Ron, es un disparate...

¿Qué es un disparate? Que la mujer más hermosa del planeta me mande cartas anónimas? –dijo Ron, ofendido.

-Bueno, sí... No quisiera recordarte lo que te pasó en cuarto año cuando la invitaste al baile... –comentó Hermione, sonriendo maliciosamente.

-Es que ahí no me conocía, pero ahora...

-Claro... –le interrumpió la chica- ...ahora que estuvo una hora dándote clases te conoció muuucho mejor y de repente se dijo: "¡qué lindo chico, estoy enamorada de él!" Sí... tienes razón Ron, no es un disparate¡es completamente absurdo! –culminó la chica antipáticamente.

Hubo un momento de silencio, el cual fue roto por el pelirrojo.

-Creo saber por qué estás molesta. –le confesó Ron claramente.

¿En serio? –inquirió Hermione, como si eso fuera imposible.

- Sí. Estás molesta porque ya no serás la única que tendrá una relación con uno de los campeones del torneo, sino que serás una más del montón –le explicó Ron.- Y ya no hablarán de ti como: "la famosa novia de Viktor Krum". –se burló luego.

Hermione se mordió el labio inferior mientras sus mejillas se iban sonrojando rápidamente... de rabia.

-Piensa lo que quieras, Ronald. Pero antes te voy a decir una cosa; cuando termines de madurar, te darás cuenta que todo lo que te dije fue para tu propio bien.

Cuando terminó de hablar, se dio media vuelta y comenzó a caminar. Pero a los tres pasos giró sobre sus talones y se acercó a Ron para decirle:

¡Ah! Y lo que acabas de decir sobre mis razones de estar con Viktor... nunca, pero nunca te lo voy a perdonar. –le dijo con la voz más despreciable que Harry había escuchado en su vida.

Seguidamente, Hermione atravesó la Sala Común con paso ligero, y se perdió en las escaleras que llevaban a los dormitorios de las chicas.

-No digas nada. –se apresuró a decir Ron, al ver que su amigo se disponía a darle algún tipo de sermón. El pelirrojo echó una última mirada a la carta de su admiradora, y luego, apenado, se quedó mirando por donde había desaparecido su amiga.

-Eh... estoy cansado así que... te espero arriba. –comentó Harry despacio, ya que vio el rostro de Ron y resolvió que quizá querría estar un momento a solas.

En el momento en que Harry entró a su dormitorio, el resto de sus compañeros ya se encontraba recostado en sus respectivas camas.

Neville estaba leyendo un libro sobre "Plantas aerobias del mundo muggle", mientras que Dean y Seamus charlaban desde sus lugares.

-...y me agradeció por el cartel que le hice. –fue lo que alcanzó a oír Harry de Dean. Cuando éste vio que sólo llegaba Harry, preguntó con cautela:

¿Ron viene contigo?

-Se quedó abajo terminando unas cosas, pero ya debe de estar por venir. –respondió Harry, caminando hacia su cama y sacándose sus anteojos.

-Bueno, entonces sigamos donde estábamos. –comentó Seamus¿Pero sólo te dio las gracias y ninguna otra cosa más?

-En realidad... me agradeció y después de besarnos me dijo (como por décima vez) que me había extrañado mucho en el verano. –explicó Dean, colocando sus brazos detrás de la cabeza, en posición pensativa.

-Ya veo por qué preguntaban por Ron. –resolvió Harry, mitad divertido y mitad... ¿molesto¿Estaba molesto porque sus compañeros estaban hablando de Ginny? "Tonterías" pensó rápidamente el chico, sacudiendo su pregunta de la cabeza.

-Sí... y no quisieras estar en mi lugar, te lo aseguro. –manifestó Dean, suspirando.

Harry se rascó la cabeza, sintiéndose incómodo sin saber por qué.

-Por cierto, Harry... creo que me serías de mucha ayuda mañana. –agregó el muchacho, sentándose a lo indio sobre su cama.

-Mmm... aceptaría depende de lo que tenga que hacer. –declaró Harry desconfiado. Ya estaba con el pijama y en ese momento se estaba acostando.

-Verás... mañana Ginny y yo teníamos pensado dar un paseo por los alrededores del lago después de clases, y me preguntaba si tú no podrías... ya sabes: distraer a Ron durante un rato. –expuso Dean, implorándole con la mirada.

Harry lo meditó por un segundo y luego contestó:

-De acuerdo.

¡Mil gracias, Harry¡Te debo una! –le agradeció el chico, sonriente.

-Pero cuidado con lo que hacen. –se le escapó la advertencia a Harry.

Neville, por primera vez, había apartado la vista del libro, pues estaba mirando de reojo a Harry. Seamus se rió a carcajadas y agregó:

-Ron te contagió con su "celocitis" de hermano mayor ¿eh?

-Hey... tranquilo, Harry. No hay de qué preocuparse. –le aseguró Dean, volviendo a su posición anterior.

-Ja¡Era una broma...! –mintió Harry, tontamente. Sabía que no había sido una broma, sino que todo lo contrario: se lo había advertido verdaderamente, aunque no se dio cuenta que sonaría tan... "guardabosque".

Nadie volvió a tocar el tema, por lo que Harry decidió dormirse. Lo que le resultó raro fue que no sintió llegar a Ron a la habitación.

A la mañana siguiente Harry, ya vestido con la túnica negra y cargando con su mochila, sacudía por quinta vez a su amigo para que se levantara.

¡Vamos, Ron! Llegarás tarde a Pociones. –le decía su amigo.

-Está bien, está bien... –convino el muchacho, al mismo tiempo que se desperezaba.- Ve bajando, no tardaré.

-Más te vale, Weasley. –le avisó burlonamente el ojiverde.

¡Ah, Harry! Guárdame algo de comida ¿si? Por las dudas que no llegue a tiempo. –le pidió Ron, sentándose en la cama.

Harry sonrió y afirmó con su cabeza.

Cinco minutos después Harry entraba al Gran Salón. Buscó a alguien conocido en la mesa de su casa, y allí sola, leyendo algo con el ceño fruncido, se encontraba Hermione.

Cuando se sentó a su lado, la chica dejó caer el pergamino y le dijo a Harry:

¡Era verdad!

-Eh... ¿Se puede saber de qué hablas? –preguntó Harry confuso. Recordó que a Ron le molestaba mucho esa característica de Hermione: de hablar y hablar pero sin explicarse claramente.

¡No puedo creerlo! En el tren me di por vencida, porque me parecía realmente estúpido seguir discutiendo por el tema. Pero como la noticia era más fuerte que yo, ayer temprano le escribí al Departamento de Regulación y Control de las Criaturas Mágicas para preguntar si era cierto, y me acaban de responder, Harry. ¡Luna estaba diciendo la verdad!

Harry respiró hondo y analizando todo lo dicho por su amiga, dedujo que lo único acerca de lo que podría estar refiriéndose Hermione sería:

¿El snorcack existe?

-Así como lo oyes. –aseguró irritada.

¿Quién iba a pensarlo, no? Lunática diciendo algo coherente. –opinó Harry, poniendo cereal en su leche.

Pasó un par de minutos para que Hermione preguntara, como quien no quiere la cosa:

¿Y... dónde está Ronald?

-Bajaba en un rato. –contestó Harry, mirándola soslayadamente.¿Lo que le dijiste ayer fue en serio? –se animó a preguntar.

-Por supuesto. ¿Qué te pensabas? –contestó indignada.- Supuestamente un amigo no te dice esas cosas.

-Estaba enojado, Hermione, ya lo conoces: no sabe lo que dice. –trató de defenderlo, pero la chica levantó una ceja.

-Lo conozco demasiado bien, desgraciadamente... –lamentó, bajando seguidamente la mirada hacia su desayuno.

¿Entonces no lo perdonarás? –quiso saber Harry, preocupado.

-Estoy muy dolida. –quedó en silencio un segundo y luego agregó: Quizá con el tiempo, no lo sé... –e inmediatamente después, como si tuviera un radar anunciándole que Ron había entrado al Gran Salón, metió la carta del Ministerio en su mochila y se levantó.

-Perdóname, Harry; no es tu culpa, pero... ahora prefiero estar con Ginny.

La chica se puso la mochila en su hombro y fue a sentarse tres lugares más adelante, donde estaban Ginny, Dean, Seamus y Neville charlando animadamente.

-Se fue por mí¿cierto? –preguntó Ron al unirse con su amigo, sentándose en el lugar donde segundos antes había estado Hermione.

-Podría decirse... –fue lo único que contestó Harry. Se fijó en su amigo y vio que se había olvidado de lavarse la cara.

-Ron... te olvidaste de sacarte las lagañas... y además... tienes como baba alrededor de tu boca. –le avisó, riéndose.

¡Maldición! –se quejó- Bueno, antes de entrar a Pociones iré al baño. –resolvió el pelirrojo sirviéndose el desayuno, sin darle mucha importancia.

Cuando terminaron de desayunar y todos los alumnos de Hogwarts estaban parándose para ir a sus respectivas asignaturas, Ginny (quien estaba pasando justo por al lado de Harry y su hermano) le hizo una seña al primero con el significado de que tenía que hablar con él, pero a solas.

No sabía de qué querría hablar con él, pero por las dudas, no tardó mucho en sacarse de encima a su amigo.

¿Sabes, Ron? Ve yendo que luego te alcanzo –se excusó Harry, deteniéndose en el Hall.

¿Qué pasó? –preguntó su amigo.

-Me olvidé de las plumas ahí dentro. –inventó rápidamente, señalando hacia al Gran Salón.

A Ron le pareció rara esa explicación. Sin embargo, no la refutó, sino que le dijo que aprovecharía para ir al baño a enjuagarse la cara, y que lo esperaría allí.

Apenas Harry entró al Comedor se topó con Ginny.

-Ups! Perdona, no te ví. –se disculpó el muchacho.

-Estoy bien, descuida. –le aseguró Ginny- No te quitaré mucho tiempo.

-No hay apuro... Todavía no me recupero de lo de anoche con Oclumancia. –le aseguró el chico, sonriendo los dos.

-Mira, Harry-comenzó a decir Ginny calmadamente- Dean me contó que ayer hablaron y que te pidió que distrajeras a Ron y que tu le dijiste que sí, pero si no quieres hacerlo, no dudes en decírmelo, yo no...

-Ginny, no te preocupes. –la interrumpió Harry- No me molesta para nada ayudarte, de veras. Sé como es Ron con estas cosas y... bueno, ya sabes. –aclaró, rascándose la nuca. Sintió que había sido un comentario inútil, pues claro que ella lo conocía, si había vivido con él toda su vida.

-Pero en verdad, no me gustó mucho que Dean abusara de ti de esa forma. No te sientas obligado a hacerlo. –insistió Ginny, mirándolo fijamente.

A Harry se le olvidó lo que estaba por decirle cuando la miró a los ojos. "Por Dios, esos ojos..." dijo una voz dentro de la mente de Harry. Dándose cuenta de lo que acababa de pensar, carraspeó levemente y repitió:

-No me molesta, Ginny. ¿Para qué están los amigos? Y ya deja el tema porque sino me voy a enojar contigo. – "Y no quiero" volvió a decir esa voz.

Nervioso por lo que le estaba sucediendo, dijo:

-Tengo que irme. Disculpa.

Y se alejó de allí corriendo, hacia el baño de hombres para encontrarse con Ron, dejando a la dulce pelirroja sola, sin entender esa escapatoria tan abrupta.

Abrieron la puerta de la mazmorra en donde Snape dictaba sus clases de Pociones, y lo primero que oyeron al entrar fue a su agradable profesor.

-Potter, Weasley: llegan exactamente… -y se fijó la hora en su reloj- tres minutos tarde. Treinta puntos menos para Gryffindor.

Todos los alumnos de esa casa protestaron.

-Diez puntos por cada minuto de retraso. Eso les enseñará a estar puntuales. –indicó Snape mirando a todos los adolescentes, pero Harry sabía bien que se refería a él y a Ron.- Bueno, como les decía antes que fuera interrumpido, hoy trabajaremos con la poción "Animus Possidendi". Los ingredientes y las instrucciones para su preparación aparecerán en un momento en la pizarra. Pero antes¿alguien sabe para qué sirve esta poción?

Obviamente, la mano de Hermione era la única elevada en la mazmorra.

Snape reparó en ella, pero al igual que en los cinco años anteriores, siguió paseando la mirada por el salón, buscando que alguien más respondiera. Para sorpresa de todos, otra mano se había levantado:

¿Sí, Gibson? –dijo Snape, sonriendo despreciablemente hacia Hermione, y mirando satisfecho al nuevo alumno de Slytherin.

-"Animus Possidendi" proviene del latín y significa "Posesión de almas". Esta poción fue usada por varios historiadores magos, para conocer la vida de determinados personajes antiguos. Y con antiguos hablo de personas que vivieron varios siglos antes del nacimiento de Cristo. Como les resultaba imposible estudiarlos con las pocas pertenencias que perduraron en el tiempo, se inventó la poción con este objetivo.

-Muy amable, Gibson. Veinte puntos para Slytherin.

Hermione bajó bruscamente su mano, mientras miraba con rencor a Gibson, quien a su vez la observaba desde el otro lado del salón con engreimiento. Seguidamente, Hermione miró a Draco, quien estaba sentado al lado del muchacho, y éste le guiñó el ojo maliciosamente.

-Muy bien explicado por parte de su compañero, pero sin embargo, hay que agregar que esta poción es muy, pero muy peligrosa. Si no se la prepara correctamente, (así que escucha bien, Longbottom) pueden suceder varias cosas: que el alma de la persona a quien invocaron se quede para siempre en sus cuerpos; lo que implica un desequilibrio mental, pues se estaría lidiando con dos personalidades a la vez, e incluso, el alma del muerto puede enfadarse por haberlo atrapado en sus cuerpos. Y la otra opción, la cual hay que tener muy en cuenta, es que sus propias almas sean extraídas de su cuerpo, provocando como ya deberán de imaginar, sus muertes. ¿Alguna pregunta?

La mano de Hermione se alzó muy despacio.

-A ver, Granger¿qué tienes que decir esta vez? –inquirió Snape sentándose en su escritorio.

-Si la poción es muy peligrosa¿para qué nos la enseña? Seguro que no podremos usarla...

-Se equivoca, señorita Granger. –la interrumpió, complaciéndose por lo que iba a decir seguidamente- Tendrán como tarea convocar a algún mago célebre que haya existido durante... veamos... –y buscó algo en el pergamino que tenía ante sí- durante la Edad Media.

-Pero dijo que era peligroso. –señaló Hermione, preocupada.

-No me dejó terminar, Granger: diez puntos menos para Gryffindor. Por supuesto que no todos serán tan privilegiados como para hacerla. Sólo los que hayan hecho correctamente la poción serán los que harán la tarea, para evitar... riesgos. –al terminar de decir eso, miró a Neville, quien emitió un gemido incómodo.

-Entonces, "para evitar riesgos", obviamente que la haré mal... –confesó Ron en voz alta. Muchos de sus compañeros de Gryffindor rieron por el comentario. Incluso Hermione.

-No se lo recomiendo, Weasley, pues sus notas de los TIMOs dependen en un 45 de este trabajo. –indicó Snape, mirándolos despreciablemente. (N/A¿Los TIMOs están en sexto año? Háganme saber, porque realmente no me acuerdo...)

A todos se les borró la sonrisa, dando paso a un rostro de preocupación.

-Ustedes deciden que hacer. ¡A trabajar todos! Tienen una hora y cuarenta y cinco minutos para intentar hacer correctamente la poción "Animus Possidendi".

-Creo que ahora lo odio más que nunca. –le decía Ron a Harry en voz baja, mientras comprobaba si todos los ingredientes se encontraban encima de su pupitre.¿Te das cuenta que todo depende de esta inútil poción¡El 46 por ciento¿A quién se le ocurrió poner ESE puntaje justo en un trabajo de Pociones?

Harry no le contestó porque tenía la cabeza en otra cosa. Dentro de él se repetían las palabras que había dicho Gibson: "...posesión de almas.." "... para conocer la vida de personajes antiguos..."

Se sentía la persona más feliz del mundo en ese momento. Por fin había encontrado la manera de saber algo más sobre sus padres... algo más sobre Sirius Black... Por primera y única vez estaba contento con Snape, pues gracias a él y su poción con alto puntaje, podría cumplir uno de sus más preciados deseos.

Harry se esforzó por seguir al pie de la letra cada instrucción del procedimiento, tanto así que cada línea la leía tres veces para estar seguro de no olvidarse de ningún ingrediente o paso a seguir.

Cuando se estaba terminando la doble hora, Snape comenzó a recorrer las mesas para calificar las pociones.

-Horrible como de costumbre, Longbottom. –indicó Snape mientras revolvía con repugnancia la mezcla.- No entiendo cómo insistes en presentarte en esta clase... –agregó luego, ofensivamente. Continuó su paseo por el salón sin hacer caso a los susurros de los de Gryffindor, quienes no podían soportar el trato de Snape hacia Neville.

La próxima en ser analizada fue Hermione.

Se paró a su lado, metió el cucharón en el caldero y revolvió una y otra vez, observando la contextura de la poción. Haciendo una mueca de disconformidad, le dijo a la chica:

-Está bien hecho, Granger. –y sin decir más, continuó su inspección.

Hermione suspiró aliviada.

-No sé para que suspira así, si siempre hace todo bien. –señaló Ron mirándola de soslayo.

¡Perfecto, Gibson¡Diez puntos para Slytherin! –oyeron gritar a Snape, devolviéndole el caldero al muchacho.

Harry giró la cabeza hacia ellos, molesto.

¡Es injusto! –exclamó Ron con fastidio.¡Hermione lo hizo bien y no nos dio puntos!

Hermione, quien estaba sentada dos bancos más adelante, se sobresaltó en su asiento. Harry no le vio la cara que puso, pues su espalda no se lo permitía.

Lentamente, Snape fue posando su mirada en el pelirrojo. En seguida Harry supo que Ron había metido la pata.

-No tengo por qué darle explicaciones sobre a quién doy puntos y a quién no, Weasley. Diez puntos menos por entrometerse en lo que no le incumbe.

Ron desvió la mirada del profesor, y rojo hasta las orejas de furia, murmuró cosas que Harry no entendió muy bien, pero sí sospechaba que podrían ser unos cuantos insultos...

Era el turno de examinar la poción de Harry, y ya se imaginaba lo que iba a pasar. Con Snape más malhumorado que de costumbre gracias a Ron y por llamarse sencillamente Potter, sabía que de ninguna manera aprobaría su poción.

¿Qué es esto, Potter? –preguntó, levantando el cucharón y dejando caer su contenido dentro del caldero.

-La poción "Animus Possidendi" –respondió Harry, tratando de permanecer calmado.

-No, Potter. Esto no es lo que yo pedí. ¿Cuántas veces la revolviste?

-Trece veces: cuatro en el sentido del reloj y nueve en el sentido contrario. –contestó, muy seguro de lo que decía... pues así lo había dejado Snape en la pizarra.

Snape seguía inspeccionando la poción. Al cabo de un rato volvió a hablar.

-Ya sé, Potter: te olvidaste del licor de hígado de gallo. –sentenció Snape, dejando nuevamente el cucharón en su lugar.

-No, profesor. –negó Harry rotundamente. No iba a dejar que Snape se saliera con la suya, él mismo sabía que lo había hecho bien esta vez.- Le puse cinco cucharadas y media, tal como lo dice ahí. –agregó, señalando el pizarrón.

Su estómago le dio un vuelco... Ya no estaba escrito "cinco cucharadas y media", sino que ahora sólo aparecía "dos cucharadas". Imposible. Él juraría que media hora antes estaba escrito las cinco cucharadas y media... Incluso lo había leído tres veces para corroborarlo. ¿Por qué ese cambio?

-Ya veo lo que pasa aquí... –dijo Snape, leyendo la pizarra.- Deberías comprarte nuevos anteojos, Potter. –agregó sonriendo vilmente, siguiendo con la calificación de los demás calderos.

Casi como si fuera por inercia (y en parte porque ya estaba acostumbrado a estas cosas), giró la cabeza para fijarse en Draco Malfoy y su nuevo acompañante Wes Gibson. Resultó ser que Draco había estado esperando esa reacción de Harry, pues cuando éste al fin lo vio, Draco puso sus manos de manera que formaran dos círculos, las juntó y se las llevó a los ojos; simulando ser unos anteojos. Sabía que había sido Draco, lo sabía. Pero lo que le asombró a Harry fue que cuando miró a Wes Gibson, éste le sonreía socarronamente (igual a como Draco solía hacer) y estaba jugueteando con la varita, dándole a entender que ellos dos habían sido los responsables de haber cambiado lo escrito en la pizarra.

Harry les echó una última mirada de odio a ambos y luego le susurró a Ron:

-Wes Gibson es igual a Malfoy, Ron... Ahora son dos más de Slytherin para odiar.

-Lo supuse. –contestó éste, enojado. Pero no estaba así por lo de Malfoy y Gibson, sino que más bien lo estaba porque Snape había reprobado su poción sin siquiera haberle hecho una observación.

-

CONTESTO REVIEWS!

ophelia dakker: Claro que podemos matar a Fleur-) Por mí no hay problema, pero ta... mi fic lamentablemente es así... qué le vamos a hacerrr. Sabés qué? Me parece que tendría que haber muerto en el lago en la segunda prueba, no se... comida por el calamar o asesinada por las sirenas ¿eso te parece bien? Je Je Je! Ok, muchas gracias por seguir firme mi ff, besos!

valeweasley: Hola! Al fin alguien nuevo. Gracias! No te preocupes que Ron ya va a desistir con ese plan, creo que en el siguiente cap... así que no tenés que esperar mucho. ¿Te parece bien? ) así que ya sabés, espero tu review de éste cap y el próximo... saludos y otra vez te agradezco que hayas mandado tu opinión. Suerte!

Maria Halliwell: Uh… se me hace tan difícil lograr sus peleas... no soy muy buena para eso, porque empiezo con una idea de alguna pelea y después terminan discutiendo por otra cosa que se me ocurre al momento... entonces, argg! Me desespera, pero después logro centrarme de nuevo, Je Je Je! Espero que hayas pensado lo mismo de este cap... seguí mandándome los reviews! Saluditossss )

Piskix: Gracias por tu apoyo! De veras aprecio mucho lo que me decís... una vez más me subís el ánimo de seguir escribiendo! Con respecto a Ron... sí, ya sé que esta vez se pasó, pero es un adolescente de 16 años... ¿no me vas a decir que tus amigos no se pasan hablando de mujeres y esas cosas? Obvio que él no tendría que haberle dicho eso a Hermione, fue muy fuerte... pero por eso lo hice! Necesitaba ver la reacción de Hermione ante esas cosas de Ron... un poquito cruel, pero bue... AH! Y definitivamente espero tu review de este cap! Acá sí que se enojó en serio Hermione, pero maaaaal... así que no te olvides de darme your opinion! Thank you so much! See you!

CoNnY-B: Holas! Bueno… mir�, en este cap sí que me esforcé un poco: lo alargué más que el anterior, así que espero que te hayas entretenido un poco ) ¿Te hice acordar a tu amigo? JiJiJi... qué gracioso! Y qué querés, si tooodos los hombres son iguales! Unos terribles babosos! P No entendí por qué te dio pena Harry... ¿por las peleas de ellos dos o por Ginny? No me quedó muy claro, perdón. Y pobre Hermione, sí... en este cap sí que sufrió, eh? Pero no te preocupes que no voy a alargar mucho eso, porque a mí tampoco me gusta verlos así, tan peleados... ( Gracias por darme ánimos vos también, con la gente que no me escribe reviews... lo que pasa es que me sorprendí porque al principio eran unos cuantos, y después el número fue bajando, pero ta... al menos vos no me abandonás. Vos y los otros que me siguieron de antes. GRACIASSSSS ! )

Juaniweb: Helloooo! Otro Nuevo más! Así que sos argentino? Mirá vos... qué wenoooo, somos vecinitos! Je Je! Mmm... pensarás igual de este capítulo? No sé, no sé... espero que si... Che, espero otro review tuyo, no me falles, eh? Que pases bien! )