Hola gente! Actualicé rápido! Jajaja! Espero q les guste este cap, aunq no es mucho de ron y hermione al principio, pero si siguen leyendo, van a ver algo al fin de ellos dos. Bueno, los dejo q lean. AH! Por si no lo saben, les recomiendo un ff de mi mejor amiga q es una genia escribiendo y su ff es SUPER lindo: el nick es Dayah y su historia es ENFRENTANDO LA VERDAD, o algo parecido, no me acuerdo bien del titulo, jaja! (perdón xime...ups...) Pero ta.

Los nombres, lugares, etc. Q ven aca son todos propiedad de JKR y WB. Mi intencion no es ganar plata con esto sino q es por pura diversion... Ya esta, LEAN!

11 - James y Lily

"Hola hijo." –le saludó el hombre dando media vuelta y enfrentándose a Harry.

Un torrente de emociones lo invadió. No podía creer lo que sus ojos le estaban mostrando. Allí de pie frente a él estaba su padre, James Potter, con la misma edad de que cuando Harry había cumplido un año de edad. Se veía tan joven... No había mucho cambio desde la vez que lo vio en el pensadero de Snape (donde había tenido 15 años), sólo notó unas pequeñas arrugas por aquí y por allá, pero nada más.

También quiso contestarle a su saludo, pero las palabras no le salían de su boca, ni siquiera era capaz de pensar para decirle algo. Lo único que logró hacer fue sonreír y una lágrima le recorrió su mejilla.

Los ojos de James brillaron por detrás de sus gafas y sonrió también. Observó en lo que su pequeño hijo se había convertido: todo un muchacho de 16 años. Por su expresión Harry supuso que estaba lamentando no haber estado a su lado para apoyarlo y educarlo durante su crecimiento.

"Estás... estás igual a mí, Harry." –dijo orgulloso y luego, inclinando la cabeza y mirándolo con los ojos húmedos agregó- "...pero con los ojos de Lily."

"Lo sé." –admitió Harry al fin. Ahora que ya había hablado no sentía ningún obstáculo.- "Cada persona que veo me lo recuerda siempre."

Y ambos sonrieron.

Harry no aguantó más y corrió hacia su padre y lo abrazó fuerte. Su padre respondió al gesto rápidamente, pues también había estado esperando por lo mismo.

Luego de estar abrazados sin decir ni una palabra, pues el abrazo lo decía todo, se separaron.

"Bueno, Harry, vayamos a lo que te inquieta ¿Qué quieres que te muestre?" –le preguntó curioso.

"Todo. Quiero ver cuando eras feliz, cuando estabas con mamá, cuando vivías sin la sombra de Voldemort..." –comenzó a explicar Harry, pero James lo interrumpió.

"Entonces ya sé a donde llevarte." –le dijo complacido.- "Cierra tus ojos."

Harry le obedeció y a continuación sintió mucho calor. Cuando los abrió se encontró de pie en medio de las escaleras de mármol; pero se sentía liviano, como si él fuera un espíritu y no existiera materialmente. Miró hacia delante y vio a un James de unos 17 años subiendo las escaleras. Vestía el uniforme del equipo de quidditch de Gryffindor y en su mano derecha llevaba una escoba muy parecida a la Saeta de Fuego de Harry.

"¡Potter!"

Harry miró hacia abajo, al mismo tiempo en que James giraba sobre sus talones para ver quien lo llamaba y lo que vio a los pies de la escalera le causó gracia.

Se trataba de Minerva McGonagall. No estaba tan vieja como en la actualidad pero en ese entonces mantenía el rostro severo que tanto la caracterizaba.

"Sea lo que sea, yo no fui." –dijo James rápidamente, antes de que ella pudiera pronunciar palabra alguna.

"No vengo a rezongarte, Potter. Pero ahora que me dices esto... averiguaré qué otra travesura han hecho ustedes cuatro."

"¿Quiénes¿Nosotros? No, no hicimos nada." –indicó, tratando de poner cara de inocente.

McGonagall lo miró desconfiadamente, pero sacudió la cabeza y no le dio importancia al asunto.

"Bueno, eso quedará para después. ¿Te diriges a la Sala Común?"

"Eso pensaba." –contestó con pesar.- "A menos que tenga que cumplir con algún otro castigo..."

"Hoy no, Potter." –le dijo ella también con pesar, cosa que hizo a Harry sonreir- "Necesito que vayas a buscar a la señorita Evans, es urgente."

"¿Pasó algo grave?" –preguntó James mostrando preocupación.

"No, no... Asuntos de prefectos, Potter."

"Ah... bueno... ¿Le aviso a Remus también?"

"No hace falta, él ya está reunido con el profesor Dumbledore."

"De acuerdo. ¿Entonces le digo que vaya con el viejo Albus?" –repitió sonriendo.

"Así es. Y Potter, por favor... muestra más respeto hacia el director del colegio." –le indicó McGonagall seriamente antes de retomar su camino.

Harry siguió a su padre escaleras arriba y se asombró de ver lo popular que era. Sabía que había sido un buen buscador, pero no se había imaginado que tuviese tanta fama. Cada vez que James se cruzaba con algún grupo de chicas, solían saludarle con risitas nerviosas y haciéndole ojitos de enamoradas al bien parecido buscador de Gryffindor. Lo más gracioso era que James se pasaba la mano por su pelo, despeinándoselo más y las saludaba a todas con una guiñada nada disimulada, dejando atrás los suspiros provocados por las jovencitas.

Apenas entró en la Sala Común salieron a su encuentro otro joven de cabello oscuro y ojos profundamente negros, y un chico de cabello castaño, más bajo que el primero y un poco regordete.

"¡Al fin, Cornamenta!" –le gritó el morocho, parándose delante de él.- "¡Qué entrenamiento más largo!"

"No... lo que pasa es que me quedé hablando con "Gatú­bela"." –re­­­­spondió mientras paseaba la mirada en torno suyo. (N/A: Le puse Gatúbela a McGonagall porque me pareció gracioso que ellos la llamen así. Si en alguna otra historia ya le pusieron ese apodo, por favor háganme saber que lo cambio enseguida. No quiero problemas...)

"¿No has visto a Lily?" –le preguntó luego a Sirius.

"¿Otra vez con la colorada¿Cuándo te vas a dar cuenta que no quiere saber nada contigo?" –inquirió éste exasperado.

"Primero: la busco porque hay reunión de alcahuetes. Y segundo: ella está muerta por mí, sólo que no lo quiere admitir. ¿La viste, sí o no?"

"Acaba de subir a la habitación de las chicas." –informó el chico más bajo.

"Gracias, Peter. Veo que sirves para algo." –dijo James, antes de acercarse a una mesa en donde una chica de rostro muy redondo estaba leyendo concentradamente.- "¿Qué dices, Alice¿Todo bien?" –la saludó inclinándose sobre ella.

La chica levantó la cabeza y Harry la reconoció enseguida. Estaba mucho más joven y no lucía enferma como Harry la recordaba, pero no había ninguna duda: se trataba de la madre de Neville.

"No voy a mentir otra vez por ti, James. Ya me metiste en un gran lío la última vez." –contestó muy enojada.

"Bueno sí, pero no sucedió nada con Longbottom¿verdad? Te perdonó."

"¿Y quiénes fueron los que te arreglaron todo?" –inquirió Sirius entrometiéndose.

"Eh... sí... ustedes..." –contestó Alice, desilusionada porque ahora les debía un favor.

"Exacto. Así que no te queda otra opción que ayudar a este pobre angelito que anda arrastrándose por ti para que lo ayudes." –señaló Sirius, y a continuación James recurrió a mostrar una pobre carita de perro mojado, lo que le hizo acordar a Harry a su amigo Ron cuando quería convencer a Hermione para que lo ayudara con algún deber.

"De acuerdo. Pero es la última vez, James."

"No te preocupes, es un favorcito muy chiquito." –señaló James, pero Alice parecía más desconfiada cuando escuchó eso.- "Necesito que hagas bajar a Lily."

"¿Es solo eso? Te conozco, James... ¿seguro que no hay nada más?"

"Sí, seguro, sólo quiero ese favor."

"Está bien, ahora vuelvo." –contestó Alice, y se dirigió hacia la escalera de las chicas.

"Dime una cosa James... ¿Por qué no te fijas en chicas que sí te hacen caso? A veces me gustaría ser tú¿sabes? Con todas las chicas de la escuela derritiéndose por ti..." –comentó Sirius con cara de soñador.

"¿Qué dices, canuto? Si tú también tienes a unas cuantas chicas esperando algún besito tuyo..." –le reprochó James sin dar crédito a lo que estaba oyendo.

"Pero no es lo mismo. Tú tienes a TODAS las chicas..." –aclaró Sirius.

"Tengo a todas... pero no la que a mí me interesa."

"Amigo... déjame recordarte algo muy esencial: tienes 17 años... ¡es la edad justa para no tener compromisos¡Para salir con todas las mujeres que se nos crucen en el camino!" –explicó su amigo enloqueciendo.

"Ya me aburrí de eso, Canuto. Para mí solo hay una mujer, y esa es exactamente la que está bajando por la escalera." –anunció James mirando hacia aquel lugar. Sus ojos le brillaron al ver que la muchacha de cabellos rojos y ojos verdes ponía un pie en la Sala Común.

Cuando Lily notó que James se acercaba a ella cambió de opinión y dio media vuelta para volver a su habitación, pero James fue más rápido y se le interpuso en el camino.

"¿Qué tal, Evans?"

"Córrete, Potter." –le ordenó Lily seriamente.

"¿Cuándo vas a dignarte a tratarme bien?"

"Cuando dejes de molestarme cada vez que me ves."

"Uhmm... entonces creo que voy a tener que acostumbrarme a tus maltratos."

"Déjame pasar, Potter."

"No puedo."

"Sí que puedes."

"No, no puedo. Debo decirte algo." –indicó James mirándola a los ojos.

Al principio Lily quedó como asustada, pero un segundo después volvió a actuar impacientemente.

"No tengo tiempo para escuchar tus estupideces, Potter. Prefiero escuchar a Malfoy antes que a ti."

"¡Uh...¡Eso fue feo, Cornamenta!" –comentó Sirius entre risas.

"De acuerdo... si eso es lo que quieres..." –empezó a decir James corriéndose hacia un lado para dejarle paso a Lily. Pero antes de que ella desapareciera por la escalera agregó:

"...pero después no me eches la culpa si McGonagall te pregunta por qué no fuiste."

Había dado en el blanco. Lily giró sobre sus talones.

"¿Dijiste McGonagall?"

"No sé... creo que dije una estupidez, nada más."

"¿McGonagall te mandó a que me dijeras algo?" –insistió Lily, bajando los escalones.

"Puede ser, no sé..."

"¡Eres despreciable, Potter! Dímelo ya." –ordenó la chica muy enojada.

"Mmm... veamos... te lo diré si..." –y se detuvo un momento pues estaba buscando algo para decir.- "Eso es, te lo diré con una condición."

Lily levantó una ceja despectivamente.

"Olvídalo. No pienso hacer caso a tus condiciones."

"Vamos, Lily, es algo muy simple... y rápido. Sólo tienes que... besarme y listo." –sentenció James sonriéndole galantemente.

"Ja! Sigue soñando Potter." –le contestó con desprecio, y le pasó por su lado pues había comenzado a caminar hacia el retrato.

"No lo sigas negando, Evans. Admite de una vez que te mueres por mí... ¡que te parezco irresistible!" –le gritó James siguiendo con la mirada a Lily.

Ella se detuvo y dio media vuelta.

"Sí, James... tienes razón. Te deseo, te necesito, oh, baby, oh baby..." –dijo burlonamente y a continuación, haciendo una mueca de asco, volvió a caminar hacia la salida de la Sala Común. (N/A¿les resultó conocida esa frase? Siii! La saqué de "10 cosas q odio de ti" mi peli preferida, me encanta! Jejeje!)

"¿De verdad no quieres saber lo q me dijo McGonagall!" –le insistió James con un grito.

"La buscaré por mí misma, mejor." –contestó ella sin mirar atrás, y desapareció por el hueco de la pared.

"Sabes bien que no me gusta meterme en donde no debo..." –comenzó a decir Alice mientras se sentaba nuevamente a la mesa- "pero creo que para el bien de Gryffindor deberías informarle igual lo que te dijo McGonagall. No quiero perder puntos otra vez a causa de tu estúpido orgullo¿sabes?" –terminó mirándolo fijamente y luego volvió a fijarse en el libro.

James sonrió como si eso fuera absurdo (¿perder puntos por no avisarle a Lily?), pero Sirius, rascándose la cabeza y suspirando largamente dio un paso adelante y dijo:

"Cornamenta, sabes bien que yo te apoyaría en todo lo que haces... pero esta vez me parece que estoy de acuerdo con la señorita aquí presente." –y colocó sus manos sobre los hombros de Alice.

"Suficiente demostración de afecto, Black." –sentenció la chica alejando las manos de Sirius con las suyas.

Sonriendo ante el gesto de Alice, Sirius continuó hablándole a James.

"...Además, prefiero que nos quiten puntos por alguna travesura que valga la pena y no por algo tan insignificante como esto, Cornamenta. ¿Qué dices? Vamos, deja tu orgullo de lado por una vez y ve a decirle."

Harry, al igual que el año anterior, volvió a reconocer que el único por quien James podría hacer o dejar de hacer cosas era Sirius. El muchacho lo pensó mejor y sonriendo pícaramente hizo el camino que segundos antes había hecho Lily Evans.

Harry siguió a su padre por el castillo y allí adelante vislumbró una cabellera pelirroja que se mezclaba entre la multitud que caminaba por el pasillo. Su padre corrió un buen trecho hasta que la alcanzó antes de llegar a la escalera de mármol.

"¡Evans¡Evans!" –le gritó sin aliento al llegar a ella. La giró con su brazo para quedar enfrentados, y mientras Lily lo miraba con los brazos cruzados y cara de pocos amigos, él aprovechó para recuperar el aire perdido en la corrida.

"Ya te dije que no te voy a besar." –le decía secamente la chica.

"Lo sé, lo sé... aunque eso podría ayudarme a respirar de nuevo, pero tú no lo quieres así que te respeto. Pero no sabes de lo que te pierdes..." –agregó sonriendo ampliamente.

"¿Qué quieres, Potter?" –preguntó de mala manera.

"Esteeee... Tienes reunión de prefectos en el despacho de Dumbledore." –confesó finalmente James.

"¿Es una mentira o me lo estás diciendo en serio?"

"¿Por qué te mentiría?" –preguntó James incrédulo.

"Más te vale que estén ahí, Potter, porque llego a perder tiempo yendo para ahí..."

"Más tiempo del que ibas a perder buscándolos por todo el castillo no lo creo." –indicó James sabiamente.

"Te recuerdo que si me estás diciendo la verdad, igualmente no voy a besarte." –le recordó Lily rotundamente.

James sonrió.

"Si sigues insistiendo voy a tener que darte el beso yo entonces." –señaló el chico con un brillo en los ojos.

"Adiós, Potter." –se limitó a decir Lily con un poco de miedo al ver la clara decisión que mostraban los ojos del chico.

"Huyes de mí porque sabes que te va a gustar mi beso..." –comentó mientras la chica se alejaba de él. Lo único que hizo Lily fue levantar una mano en señal de despedida.

Una luz incandescente brilló ante Harry, haciendo que volviera a cerrar sus ojos. Cuando levantó los párpados se encontraba sentado en una de las tribunas del estadio de quidditch. Ya que nunca había estado mirando los partidos desde esa perspectiva, la cancha le parecía mucho más chica de cuando la apreciaba desde los aires, volando a cierta altura sobre su Saeta de Fuego.

Miró hacia arriba para buscar a su padre y allí, volando de arriba abajo entre otros seis compañeros vestidos con uniformes escarlata y persiguiendo una pequeña pelota dorada con alas se encontraba James Potter. No tuvo ninguna duda de que se encontraba en plena clase de entrenamiento del equipo de Gryffindor, pues no había ningún otro equipo jugando contra ellos. A pesar de que le hubiera gustado más ver a su padre demostrando sus destrezas como buscador frente a los adversarios (las cuales todos decían que él había heredado), igual se conformó con observarlo en ese momento. Permaneció admirando a su padre todo el entrenamiento, hasta que una joven Madame Hooch sonó su silbato para dar como terminado el entrenamiento, pues el sol ya se había ocultado y como bien sabía Harry, es inútil entrenar quidditch a esas horas porque ya no se ven ninguna de las cuatro pelotas utilizadas.

James fue el último en tocar tierra con sus pies, pues no bajó hasta no tener en sus manos la snitch que venía siguiendo desde hacía unos segundos.

Con una sonrisa de satisfacción en su rostro Harry se encaminó a las escaleras de las tribunas para tratar de alcanzar a su padre a la salida del estadio. Se unió a él y lo siguió hasta los vestuarios, pero cuando pensaba entrar al lugar alguien salió de la nada y empujó a James hacia un rincón oscuro, detrás del mural de entrada a los vestidores.

Asustado, Harry fue tras ellos para ver si su padre estaba bien.

"Lumos!" –murmuró una voz femenina, y a continuación la luz iluminó dos rostros: el de confusión de James, y el de enojo de Lily, quien estaba protegida bajo la capa de invierno de Hogwarts.

"¡Lily¡Eres tú!" –exclamó James con una carcajada luego de ver de quién se trataba.- "¿Al fin te decidiste por besarme¿Después de todos estos meses? Buena idea ésta de agarrarme en la oscuridad; yo nunca lo hubiese pensado de ti..."

"Eres un maldito, Potter. ¡Una despreciable y engreída rata!"

"Hey, hey, hey... tranquila… Era sólo una broma..."

"Todo este tiempo estuve tratando de cambiar mi opinión sobre ti, porque eso hiciste... empezaste a comportarte distinto... Pero veo que no es así, que todo era una farsa para que yo me fijara en ti. ¿Pero sabes qué? Gracias a Dios te descubrí a tiempo y no me humillé como lo pensaba hacer..."

"¿De qué estás...?" –comenzó a decir James, ilusionado por lo que estaba escuchando pero Lily no lo dejó terminar.

"Pero ya veo que sigues igual que siempre y que tú nunca vas a cambiar... Nunca. ¿Cómo pude creer en ti¿Cómo? Pero por suerte escuché a Sirius y me enteré que sigues siendo tan majadero y ególatra como siempre lo has sido..."

"Espera, espera... ¿Sirius te contó qué?"

"Black no me contó nada¡yo lo escuché! Pero eso no viene al caso, lo que te quiero decir es que te odio, James Potter. Y que ya no me molestes más de ahora en adelante ¿me oíste?"

"Pe... pero... no te..."

Lily parecía no escuchar ni ver la perplejidad de James, porque seguía hablando rápidamente, mirando con furor al muchacho.

"¡Me lo prometiste! Es decir... yo sé que aún no te había aclarado nada aún, pero me lo prometiste, James. Me dijiste que ibas a dejar en paz a Severus, que ya no lo iban a molestar más. Pero veo que me mentiste una vez más... ¡Y sabes que odio las mentiras¡Cómo pude ser tan estúpida¿Por qué me dejé caer en tus encantos¡¿Por qué!" –y sin decir más dio media vuelta bruscamente y comenzó a caminar hacia el castillo.

Harry, al igual que su padre, no parecía entender nada de lo que estaba sucediendo en ese momento. Reaccionando como si alguien le hubiese pegado una cachetada, James gritó el nombre de la chica y salió tras ella.

"¡Lily, espera!"

Pero ella no contestó ni se dignó a detenerse, sino que siguió caminando.

"Lily, por favor, escúchame. No sé de qué me estás hablando..." –le explicó James parándose delante de ella.

"Sabes muy bien de qué hablo, Potter. No te hagas el inocente conmigo porque ya no funciona..."

"Es que es verdad, créeme. ¡No tengo idea!" –expresó James, gritando desesperadamente como un desaforado.

Lily lo examinó con una mirada tan aguda que hubiera atravesado hasta a Harry si hubiera existido también en ese instante.

"¡Por favor, James¿No vas a saber lo que intenta hacer Sirius, tú mejor amigo Canuto, con Snape?" –preguntó irónicamente.

"¡No, te juro que no lo sé!"

Lily resopló irritada. Miró hacia arriba y luego dijo:

"Hagamos memoria... Hay luna llena; Sirius habla con Snape; nombran al Sauce Boxeador... ¿Eso no te dice algo?"

El padre de Harry por un segundo no reaccionó, pero luego sus ojos se abrieron horrorizados.

"¿Estás segura de lo que me dices!"

"¡Ya lo sabías, James¡Me mentiste de nuevo!"

"No, no. Déjame explicarte... No es como tú crees. Y espera un segundo... ¿Tú cómo sabes lo de Lunático?"

Lily suspiró con impaciencia.

"Lo sé hace un año, Remus me lo contó. Por si no te acuerdas, él y yo somos buenos amigos."

"Eh... sí, lo sé. Pero pensé que sólo los merodeadores lo sabíamos..."

"Yo lo descubrí sin querer... uniendo cabos. ¡Pero me mentiste Potter¡Me dijiste que no sabías lo de hoy y no era así!"

"¿Puedes dejar de gritarme y acusarme sin razón y escucharme un momento? Reconozco que sí sabía, pero eso fue algo que hablamos en quinto año ¡Quinto año! Luego nos arrepentimos con la idea porque Remus nos hizo ver que era muy peligroso y que podían echarnos de Hogwarts, así que nos echamos atrás con el plan. Pero aclárame bien algo... ¿qué fue lo que le escuchaste decir a Sirius?"

Un poco más calmada tras la declaración de James, Lily contestó:

"Salía de la biblioteca y escuché a Black y a Snape hablando en el corredor. Black le dijo que si quería saber qué era lo que pasaba con Remus una vez al mes, no tenía que hacer otra cosa que ir al Sauce Boxeador y tocar cierta parte del árbol, pues la respuesta la iba a encontrar al final de un túnel que hay dentro del Sauce. Y como ya debes de suponer, yo sabía que Remus se esconde en la Casa de los Gritos las noches de luna llena."

"¿Y eso fue hoy?" –preguntó James preocupado.

"Hace un momento. Apenas lo escuché vine directo a... a decirte todo eso... todo eso que acabo de decirte allí atrás."

James sonrió al ver que Lily se estaba sonrojando.

"¿Y todo lo que me dijiste... todo eso que acabas de decirme allí atrás, fue verdad?" –preguntó James esperanzado, repitiendo las mismas palabras que había utilizado la chica.

"No... no sé... fueron muchas cosas que ahora no me acuerdo... No sé lo que te dije..." –trató de esquivar Lily.- "Pero eso no viene al caso, James ¡Tienes que detener a Severus!"

"¿A Quejicus? Él es un as en Defensa Contra las Artes Oscuras, creo que sabrá muy bien defenderse sólo." –comentó James despreciativamente.

"¡James!" –le gritó escandalizada la chica.- "¡Él no sabe frente a qué se va a encontrar¡Un hombre lobo!"

"Ya sé, ya sé... estaba bromeando..." –confesó James mirándole dulcemente. Estaban frente a frente, mirándose a los ojos, olvidados por un segundo de lo que los había reunido en ese lugar. Sin previo aviso, James Potter pronunció muy despacio:

"¿Puedo besarte, Lily Evans? Pero no besarte por besarte nada más, sino que... ¿demostrarte cuánto te he amado todo este tiempo?" (N/A: sí ya sé... muy cursi, pero ta, no sé hacer estas cosas yo...)

Lily se ruborizó más aún y bajó la mirada, avergonzada.

"Yo... no lo sé, James..."

"Sólo un beso. Prometo dejarte en paz si no sientes lo mismo por mí. Pero por favor, he esperado mucho para esto y ahora que escuché y... ASIMILÉ todo lo que me dijiste allí atrás..." –y ella rió tímidamente al oír nuevamente su frase- "...no podría dejar pasar este momento, Lily."

Mientras decía eso James se había acercado más a la chica y le había tomado tiernamente la cara con una mano.

"Sólo uno, Lily..." –le susurró mientras su boca se acercaba a la de ella.

Harry se sintió incómodo al ver el primer beso de sus padres. Porque a pesar de que fueran sus padres, le resultaba embarazoso ver a otras personas besarse. Se puso a recordar el primer y único beso que tuvo en su vida con Cho Chang y se dio cuenta que no había sido para nada similar al de sus padres. En éste podía ver cientos de sentimientos aflorar en un simple gesto: amor, confianza, amistad, sinceridad, aprecio, respeto... Mientras que con el beso que Cho le dio, fue simplemente un beso. Justo ese beso que James no quería darle a Lily, un beso en que sólo se juntan labios, sin sentir ninguno de los sentimientos antes descriptos. Y Harry lamentó no haber recibido eso de la persona la cual antes él pensaba que era la chica más hermosa e importante en su vida. Envidió lo que sus padres sentían en ese momento y todo lo que vivieron juntos durante los pocos años que estuvieron uno al lado del otro. Se maldijo porque por su culpa les había privado de seguir demostrándose cuánto se amaban, y se maldijo porque él también quería tener lo mismo que sus padres tenían; sentir amor con una chica tan especial como Lily Evans.

La voz de su padre le hizo volver a fijarse en ellos y dejar de analizar sus sentimientos.

"¿Y bien¿Tienes algo para decirme?" –inquirió sonriendo, dándose aires de importancia.

"Que cambies, James. Que dejes de pavonearte por el castillo creyéndote el mejor de todos, porque aunque te cueste creerlo, todos somos especiales en algo, no sólo tú."

"No te pongas celosa, Evans... No te voy a superar en Encantamientos, tranquila..." –bromeó James.

"Te hablo en serio... Sé que no puedo cambiarte de un día para otro y que tendría que aceptarte tal cual eres, pero ese es un defecto que tú tienes y que tendrías que arreglarlo. No porque yo te lo estoy pidiendo, sino por el bien de los demás. Y el tuyo propio."

"¿Y si es un defecto que tengo... cómo te fijaste en mí?"

"Porque cuando te pedí que dejaras de molestar a Severus noté que en verdad James Potter no es el que conocemos todo el mundo, sino que hay otro James Potter, del cual yo me enamoré, que puede ganarle al engreído y orgulloso. El que yo vi y soñé todos estos años, antes de que empezaras a buscarme por todos lados."

James se separó unos centímetros de ella y la observó con una mezcla de halago y desconcierto.

"¿Yo ya te gustaba desde antes?"

La chica pelirroja sólo se limitó a reir. Como si la naturaleza estuviera de parte de ellos, la luz blanca de la luna reapareció en el firmamento para iluminar sus rostros y hacer brillar los verdes ojos de Lily.

"¿Sabes, Lily? Por ti haría cualquier cosa, lo que sea... Si no me crees pondremos a la luna de testigo. Esta luna que te deja más bella de lo que ya eres..." –le susurró James cariñosamente, inclinándose para besarla de nuevo.

Tardó en reaccionar, pero a Harry le pareció que al escuchar la última oración Lily cambió su semblante de enamoramiento al de uno de aterradora preocupación.

"¡La luna!" –exclamó agarrando a James de los hombros para evitar que le diera ese beso.

"¡Snape!" –dijeron ambos al mismo tiempo.

"Lamento dejarte, Lily, pero debo irme." –informó James, acariciándole la mejilla con la mano.

"Iré contigo." –se apuró a decir la chica, con tono muy decidido.

"No, Lily, es muy peligroso y yo nunca me perdonaría que te pasara algo."

"No me sermonees. Ahora que estoy contigo quiero formar parte de todo lo que a ti te importe. Y esto además nos importa a los dos."

"Pero... tú no sabes nuestro secreto. Y estoy seguro que no te va a gustar nada eso que logramos hacer."

"Ya te dije que no me importa. ¡Deja de hablar y vayamos al Sauce Boxeador!"

James intentó llevarle la contra nuevamente, pero no le dio el tiempo, pues Lily le había tomado la mano al muchacho y estaba casi arrastrándolo por el terreno de Hogwarts de tan rápido que caminaba.

Su hijo los siguió a paso ligero, pues veía que se estaban alejando muy rápido, pero de repente una neblina roja lo rodeó, dejándolo completamente sólo, sin poder ver nada de los terrenos del castillo. Sin quererlo comenzó a inhalar ese humo, el cual lo hacía toser incesantemente. En un momento en que cerró los ojos de tanto esfuerzo que hacía para tratar de no respirar ese humo, todo se volvió oscuro, y cuando los abrió, vio a un preocupado Ronald Weasley delante de sus ojos.

"¡Harry¡Harry, ayúdame!" –pedía éste zarandeándolo para tratar de despertarlo más rápido.

"Qué... ¿Qué pasa, Ron?" –preguntó Harry, una vez que dejó de toser. Todavía sentía el polvo rojo molestándole en su garganta.

"Es Hermione... ¡no logro despertarla!" –contestó Ron, dejando a Harry y acercándose a su amiga. Harry miró hacia allí y vio que Hermione se sacudía en su lugar y tenía gotas de transpiración sobre su rostro. Procedió igual que Ron y se acercó hacia ella, con la misma preocupación que tenía el pelirrojo.

"¿Qué le pasó?" –inquirió Harry, posando su mano sobre la frente de la chica. Estaba más caliente de lo normal.

"No sé... estuvo tranquila todo este rato pero de repente empezó a temblar. Traté de despertarla con esto..." –y le mostró a Harry la bolsita transparente con el polvo rojo que llevaba con él desde el principio- "...pero no funcionó. Por eso te desperté a ti. No sé qué hacer. ¿Crees que debamos llamar a Snape?"

A Harry se le pasaron un millón de maneras para volverla en sí, pero ninguna de ellas era lo bastante coherente como para lograr sacarla de esa poción. La única que le parecía que podría funcionar fue:

"Ennervate!"

Un rayo salió de su varita pero no hizo efecto ninguno en Hermione.

"¡Hermione, despierta!" –gritaba Ron a su lado, mirando con ojos desorbitados los movimientos inconscientes de su amiga.

"Sí... Creo que será mejor llevarla con Snape." –sentenció Harry al ver que ellos no podrían hacer nada para salvarla.

"¿Llevarla? No podemos cargarla con ella así, Harry..." –indicó Ron, mirando aturdido a Hermione.

"De acuerdo, habrá que llamarlo. Tú quédate con ella y yo iré a buscarlo. Sigue intentando con eso." –le ordenó Harry, señalando la bolsa que Ron llevaba en su mano. El muchacho pelirrojo afirmó con un movimiento de cabeza y mientras éste procedía a esparramarle el polvo rojo sobre Hermione, Harry salió de la Sala Multipropósito con el mapa en su mano, buscando con la mirada un pequeño cartel que le mostrara la ubicación de "Severus Snape".

No podía creerlo. ¿Justo en ese momento Snape tenía que hallarse en la Sala Común de Slytherin? Harry miró su reloj y rogó no encontrarse con la señora Norris o Filch, pues ya eran las nueve y cinco minutos... ¿tanto habían demorado con la poción? Es que, estando con sus padres ni se dio cuenta de esas tres horas que pasaron.

Debido a que en segundo año Ron y él se habían convertido en Crabbe y Goyle por un período de tiempo para averiguar si Draco Malfoy era el verdadero heredero de Slytherin, no le resultó difícil encontrar el camino que llevaba hasta la entrada de dicha casa, pues lo recordaba fácilmente. El problema estaba en cómo haría para entrar y avisarle a Snape lo que estaba sucediendo.

Llegó a la entrada pero no había ningún alumno de Slytherin cerca. Volvió a echarle una mirada al mapa y por desgracia Snape seguía dentro, sin dar señales de salirse de ahí.

Pero no podía perder más tiempo y esperar una eternidad hasta que un alumno se dignara a pasar por allí; la vida de Hermione estaba en peligro.

"¡Travesura realizada!" –pronunció en voz baja, tocando el mapa con la punta de la varita. Luego de borrarse los trazos negros se guardó el pergamino en los bolsillos de la túnica y se acercó a la puerta de entrada.

¿Qué debía hacer¿Golpear¿Pero lo escucharían?

Mientras él razonaba esas opciones, la puerta se abrió sola y una niña de unos 11 años apareció en el hueco.

"¿Precisas algo?" –preguntó bruscamente. ¿Sería que habría algún sistema parecido a un radar allí dentro que les avisaría la presencia de un alumno de otra casa¿O fue coincidencia y ella estaba por salir y justo se lo encontró allí?

Rápidamente Harry se borró de la mente esas preguntas absurdas y se concentró en Hermione.

"¿Le puedes decir al profesor Snape que necesito hablar con él urgente?"

"Sí... ¿y quién eres tú?" –inquirió ella, distraídamente.

Harry abrió los ojos sorprendido. ¿Un Slytherin sin tener la más pálida idea de quién era él¿Aquel muchacho de anteojos con una cicatriz en forma de rayo en mitad de la frente? Sin duda, esa chica acababa de entrar a Hogwarts.

"Harry Potter." –contestó de mala gana. Seguro que ahora sí lo recordaría; viviendo en esa casa lo más convincente era haber escuchado el nombre acompañado de algún insulto. Pero la chica no mostró gesto alguno de reconocimiento, sino que dijo "un momento" y cerró la puerta.

No pasó ni un minuto cuando se volvió a abrir la puerta y el grasiento pelo de Snape con esa larga nariz paliducha se hizo presente.

"¿Qué sucede, Potter? Más vale que sea algo importante porque..." –pero Harry no lo dejó terminar.

"¿Cree que si no fuera importante vendría hasta aquí a hablar con usted?" –comentó despectivamente.- "Se trata de Hermione. Tomó esa poción y no la podemos despertar, tiene convulsiones y está transpirando."

El rostro del profesor que antes mostraba un desprecio total hacia el chico cambió rápidamente a uno de inquietud.

"Pero si la poción que ella hizo estaba perfecta."

"Sí, la poción está bien..."–"porque yo mismo la probé" pensó Harry- "pero algo le pasó a Hermione y no podemos recuperarla."

"Llévame con ella." –le ordenó Snape, cerrando la puerta de la casa de Slytherin y comenzando a seguir a Harry.- "¿Probaron ya con el Animus Mortem?"

"¿El qué?" –inquirió Harry, asustado por no haber escuchado nunca esa palabra de los labios de Hermione.

"Un polvo rojo que los saca del trance." –explicó impaciente el profesor.

"¡Ah sí!" –exclamó más tranquilo, agradecido de que Ron hubiese estado allí con ellos- "Sí, ya probamos pero no pasó nada."

"Entonces me temo que está pasando lo que no me esperaba." –indicó Snape, hablando con voz más grave de lo común.

Harry comprendió lo que su profesor acababa de decir porque había tenido que hablar de ello en su ensayo sobre la poción. Podía suceder, aunque era muy improbable, que el alma de la persona interrogada prefiriera quedarse en el cuerpo de la otra persona, en este caso Hermione. Si el muerto quisiera volver a al mundo de los vivos no tenía otra opción que posesionarse del cuerpo de su amiga...

"Hermione debe estar luchando por su cuerpo, por eso tiene las convulsiones." –explicó Snape luego de unos minutos de silencio y un largo recorrido por el castillo.

Al notar que Harry lo estaba guiando por otro camino diferente al que llevaba a la torre de Gryffindor, Snape interrogó al muchacho.

"¿A dónde me llevas?"

"Eh... a la Sala Multipropósito." –contestó Harry con duda. Con esa respuesta tendría que contarle a Snape que él también había tomado la poción, sin su aprobación.

"¿Y por qué fueron allí y no lo hicieron en su Sala Común?"

"Piensa, Harry, piensa..."

"Porque Hermione quería estar más tranquila."

Por suerte llegaron a destino y Harry abrió desesperadamente la puerta. Ron no había conseguido ninguna mejora en Hermione, pues seguía sacudiéndose en su asiento. Con mucha dificultad Snape entró en la habitación y se acercó a la muchacha; le tocó la frente y le levantó los párpados. Para horror de los chicos, los ojos de ella no paraban de girar.

"¿Puede hacer algo, profesor?" –preguntó Ron con desesperación. Él también tenía sudor en la frente y temblaba como loco, pero ésto era por su nerviosismo.

"Evanesco!" –dijo Snape, y los otros dos sillones y la mesita que ocupaba gran parte del espacio se desvanecieron. Seguidamente, con un movimiento de varita, el sillón donde Hermione estaba recostada se transformó en una camilla.

"Sé cómo tratarla, pero hay que trasladarla a la enfermería." –anunció, empujando la camilla hacia fuera de la habitación, seguido por Ron y Harry.- "Llévenla a la enfermería, yo debo ir a buscar el antídoto a mi despacho. Nos reuniremos allí."

"No demore profesor." –le suplicó Ron antes de separarse de ellos, pero si éste lo escuchó no dio señal alguna.

Bajo la rotunda orden de Madame Pomfrey, Ron y Harry tuvieron que esperar fuera de la enfermería, pues el tratamiento de curación era muy violento, algo así como un exorcismo; y ninguno de ellos podía estar presente porque era muy peligroso. Dumbledore también se había unido a ellos apenas se había enterado de lo sucedido para aportar algo de sus conocimientos.

Llevaban una hora sentados allí, mirando al piso, sintiéndose inútiles por no poder ayudar a su amiga. A lo primero Ron había caminado de un lado a otro del pasillo, murmurando cosas que Harry no llegó a comprender, y acercándose a la puerta de vez en cuando para tratar de oír algo de lo que estaba ocurriendo dentro. Pero luego se cansó y decidió sentarse a un lado de Harry, con la vista fija en las baldosas del suelo.

Harry por el contrario, había permanecido todo el rato sentado, mirando la pared del frente, culpándose por lo que le estaba pasando a Hermione. Si no hubiera sido por la insistencia de él capaz que esto no hubiera ocurrido.

"¿Cómo sigue Hermione?" –preguntó una voz femenina, hablando muy despacio.

Al escucharla el corazón de Harry bombeó sangre más rápido de lo normal. Giró la cabeza y verla allí parada, con una bandeja en sus manos, sonriendo levemente como si no pasara nada, de alguna forma le animó un poco más.

"No sabemos." –contestó Ron sin voz. El no haber hablado por una hora le había provocado sequedad en su boca.

Ginny respiró profundo y se compadeció de su hermano.

"Les traje un poco de comida." –avisó ella, aproximándose a ellos y dejando la bandeja sobre un banco.

"No tenemos hambre." –informó Ron sin ganas.

"Bueno, la pueden comer más tarde." –dijo Ginny firmemente. Harry admiró la fortaleza de la chica. Su mejor amiga estaba en peligro de muerte, y ella a pesar de estar sufriendo no dejaba aflorar su preocupación y todo para hacerlos sentir mejor a ellos dos.

Caminó hacia su hermano y se arrodilló frente a él, acariciándole la cabellera característica de la familia Weasley.

"Va a estar bien, Ron. Hermione es muy fuerte."

"No quiero que le pase nada... Ella es... es mi Hermione..." –confesó Ron tartamudeando. Harry no lo vio porque tenía la cabeza oculta entre sus brazos, pero por la voz con la que había hablado, tenía una leve sospecha de que por primera vez en su vida, estaba escuchando a Ron llorando.

Ginny intercambió miradas con Harry. Miradas que Harry entendió enseguida, miradas que le pedían ayuda.

"Ron... no le va a pasar nada. Ginny tiene razón, Hermione está luchando y ganará, siempre lo hace." –trató de animarle Harry, pero éste seguía fijándose en el piso.

"Sí, verás que en cualquier momento se abre la puerta y ella saldrá por ahí. Directo a rezongarte por haber dudado de su capacidad para superar el peligro." –agregó Ginny con una sonrisa forzada, pero tampoco con eso logró causar algún efecto en su hermano.

"Yo me muero si llega a pasarle algo. Me muero." –habló por fin Ron, mirando alternativamente a Harry y Ginny- "Yo no... no sabría qué hacer sin Hermione. Si ella no estuviera aquí conmigo, simplemente no sería yo. Porque yo... Uhmmm... Ella es muy importante para mí porque... porque... yo la amo." –confesó posteriormente, más colorado que nunca por haber declarado al fin sus sentimientos por Hermione frente a sus amigos.

Tanto Ginny como Harry se miraron, también colorados (Harry no sabía por qué) pero sonriendo ampliamente.

La chica besó a Ron en la mejilla y lo abrazó fuertemente, murmurándole cosas que desgraciadamente no llegaron a los oídos de Harry.

Éste se puso de pie y fue hacia donde estaba la bandeja con la comida. No tenía hambre, pero tampoco quería quedarse observando a los dos hermanos como un chusma. Agarró una porción de tarta de puerros y se recostó sobre la pared para tratar de escuchar algún sonido dentro de la enfermería; aunque fue inútil.

Ginny y Ron se separaron y el último se levantó y anunció:

"Vuelvo enseguida, voy al baño. Si salen antes, Harry, ven a avisarme."

Éste afirmó con la cabeza y vio partir a su amigo.

"Nunca lo vi así." –sentenció Ginny abatida, también mirando cómo se alejaba su hermano.

"Es que es evidente... Hermione es mi amiga y estoy muy preocupado por ella, pero me pongo en el lugar de Ron y creo que igual sentiría lo mismo si llegara a ocurrirle algo así a la persona que yo ame." –confesó Harry bajando la mirada, pues haber dicho eso le avergonzó un poco.

Ginny apoyó su mano en el hombro de él, en un gesto de comprensión; y lo miró con lágrimas en los ojos.

"Te entiendo... y lo entiendo a Ron también. Yo ya he pasado por eso y sé lo que se siente. Es horrible que alguien a quien quieres mucho esté en peligro."

Harry miró a Ginny con una ceja levantada.

"¿Lo dices por tu padre¿Por lo que le pasó el año pasado?"

La chica lo miró fijamente a los ojos un segundo. Un segundo que a Harry le pareció una hora. Un segundo que le hizo estremecerse de pies a cabeza al sentir la penetrante mirada de esos ojos color almendra...

Pero luego Ginny, muy rápidamente, desvió la mirada hacia la derecha.

"Eh... s..sí, lo decía por mi padre..." –contestó entrecortadamente.

Y quedaron en silencio.

Ron apareció dos minutos después, pero a continuación no recibieron noticias de Hermione. Tuvieron que pasar dos horas recién para ver abrirse por primera vez la puerta de la enfermería. El profesor Dumbledore salió acompañado de Snape; ambos lucían cansados y llevaban las varitas en sus manos.

Respondo REVIEWS

saralpp: Mirá, no te preocupes que en el próximo cap es cuando los voy a juntar, estoy segura. Así que seguí leyendo. Bueno... ¿te gustó lo que vio Harry? Mmm... espero q si. ¿Y q te pareció lo de Hermione? Jeje... espero tu rw. Saludos!

LauWG: Q bueno q te haya gustado lo la poción y eso... ojalá tambien pienses lo mismo acerca de lo q puse sobre james y lily... es q no sé muy bien como son ellos dos (rowling no ha dado muchas pistas) pero por lo poco q se, yo me los imagino así. Jeje... Bueno, no te olvides de opinar sobre el cap! Ah! Y como ves... ya hice q Ron se diera cuenta de sus sentimientos, viste? Jejeje! Chau, besos!

valeweasley: Hola! Bueno, ya viste lo q Harry le preguntó a James, la cosa es q espero q te haya gustado... :) Si, Ron y Her ya se amigaron, y como ya leiste, tambien hice q Ron dijera al fin sus sentimientos, viste? Bien... plis... no te olvides de dejarme un rw! Gracias y saluditos:)

sarah-keyko: Es verdad! Hacía tiempo q no sabía nada de vos tampoco... Me habías abandonado! Nooo. :( jeje... no hay problema, al menos volviste a leerme :D Bueno, me alegrás con eso de q te siga gustando lo q escribo, en serio. Gracias. OK... esta vez no te olvides de leerme y mandame un review.. porfis! Jaja... chaucito! ;P

cervatilla: Wow! Gracias por todo lo q me decis! Me hacés feliz! Jajaja! Bueno, ya los hice amigarse si, y tambien... ya Ron reconoce al fin lo q siente por Hermione:D :D jajaja! Amo a esa pareja! Bien, no te olvides de opinar sobre el cap... un beso! Adios...

CoNnY-B: Jajaja! Seguis enferma? Juro q no fue mi intención dejarlos asi a todos, porq se q es verdaderamente frustrante eso de q pasa y no pasa nada entre ellos, y q demore tanto en hacerlo (voy 10 caps ya) pero ta... es q si contas los dias en el fic, recien ellos estan en la primer semana de clases, y me parecia muy pronto... pero ya ves... ni yo aguanto tanto así q al fin me decidi a poner q Ron le dice a sus amigos lo q pasa con Hermione... Y no te preocupes, en el próximo cap va a pasar algo entre ellos, ya lo tengo todo planeado. JAJAJA! Bueno, gracias por estar ahí siempre apoyándome y ojalá te haya gustado el cap (aunq no fue mucho ron y her.. pero ta, prometo q el siguiente lo es 100 por ciento) jejeje! Te mando un beso y q estes bien! chaucis!

PibyWeasley: Dios... otra mas muerta del trauma! Jajaja! Soy tan mala? ;) jee... pero ta, espero q me sigas queriendo un poquito mas despues de este cap... con lo de Ron y su declaracion de sentimientos... Plis! Seguime leyendo! Te juro q en el siguiente cap pasan cosas entre Ron y Herm... lo juro! Jajaja... Y bueno... no te olvides de dejarme rw... son muy importantes! Besos!

winny potter black: Uhh… si, ya se q el cap fue feo para uds... porq esperaban mucho mas de la parejita, pero ta... era muy pronto, y no te olvides q hermione esta con krum y no lo puede despachar asi como asi... ella es una chica muy correcta.. jejeje! Pero mira, en el proximo cap... te vas a alegrar porq algo va a pasar, algo mucho mejor q en el anterior..! jajaja! Bueno¿q te parecio este cap¿con lo q dijo Ron? Espero tu respuesta, no te olvides! Adiosito y cuidate:)

Nayades: jejeje! Pero no lo dudes! Si vos te animás capaz q me largo hasta durazno y me quedo en tu casa! Jeje... es q el rock me encanta, me fascina! Pero no más q Harry, Harry Potter es lo máximo! La verdad es complicado eso de dejar tu barrio y amigos para irte a Mdeo a estudiar, pero q se le va a hacer.. la cosa es así... y si queres superarte en la vida vas a tener q enfrentar muchas cosas q a vos no te gusten pero bueee... Mirá, yo estoy estudiando en la facultad de ciencias de la comunicación, para hacer algo relacionado con el cine, q es otra cosa q me encanta y desde chica siempre quise estar atrás de las camaras en cosas de peliculas, jeje:D La verdad yo nunca he ido a durazno, pero supongo q debe ser muy lindo, al menos mis amigos q han ido alla por lo del pilsen dicen q está muy linda y q la gente ahí es re amigable y abierta con la juventud. Aguante durazno! Jajaja! Bueno, no te olvides de dejarme un rw del cap... gracias! AH! Y te cuento q hay otra uruguaya más a quien podes leer con lucy, (es mi mejor amiga, je) y el nick es Dayah, y te informo q escribe SUPER bien! te la recomiendo! Leela! Bueno, on besote enorme y aguante Uruguay! Subcampeones en la sub 17! Jejeje:D

Piskix: Hola! Bueno, viste q esta vez no tarde tanto en actualizar! Jeje... si, es preferible tarde y bien hecho, concuerdo con vos! Gracias:D Ay, mujer... no me enoja q demores en mandarme un rw... tampoco son taaan importantes... ¿pero estás mejor? Espero q si... y gracias por seguirme apoyando en el fic! Genia¿q te parecio este cap¿te gusto lo de james y lily, y lo de Ron con sus sentimientos? Uyy... espero q si... OK, te dejo, un beso! Y gracias otra vez!

Dayah: HOLAAAAAAA! Amigasa del alma! Primer rw tuyo! Q wenoooo! Estoy re feliz! Jajaja! No, mija, no te preocupes q otra vez hacer esa cagada mia de borrar esos cuentos míos no la voy a hacer... cómo me arrepiento che, todavia me acuerdo de ellos y me pego en la cabeza por IDIOTA, jejeje! Sí, xime, obvio q los voy a separar a Hermione y krum! Q te pensas? Si soy fan de la parejita nuestra de Ron y Her! Espera hasta el siguiente cap como te dije hoy... Ah! Gurizonga... no te olvides de dejarme un review y actualiza tu ff rápido, si? Q quiero leer lo de ron, hermione y draco en el tren, si? Te quiero muuucho amigasa! Chaucissss:D