12 – Ron, el valiente (Parte B)
Durante las clases Harry se sorprendió de ver a su amigo atento a todo lo que los profesores decían. Sin avisarle, se había sentado en los primeros bancos, y sacaba apuntes de todo, no pasaba ningún comentario por alto. Tanto fue así que en Transformaciones Harry no aguantó más tener que disimular su cansancio (para evitar una reprimenda de McGonagall) puesto que estaba en el primer banco junto a Ron, que se inclinó hacia su amigo y le dijo:
"Está bien que te preocupes por los EXTASIS y que saques apuntes ahora que Hermione no está, pero ¿no te parece que estás exagerando? ¿Sentarnos aquí adelante?" le preguntó, mientras controlaba que la profesora no lo viera hablando.
"No lo hago por eso." le indicó Ron sin dejar de escribir.
"¿Ah, no?" se sorprendió el morocho.
"¿Nunca te sucedió que cuando estás haciendo cosas... la hora siempre se te pasa más rápido?" le explicó su amigo rascándose el mentón con la pluma.
Harry alzó las cejas, asombrado. Y debía admitir que Ron tenía mucha razón. Pero en su opinión, a él le pasaba más rápido si hacía cosas que le gustaban, si estaba entretenido. En cambio, si hubiese estado haciendo algo para Pociones por ejemplo, la hora le habría parecido una eternidad.
"Bueno, sí... algunas veces." admitió finalmente Harry. "¿Y por qué tienes tanto apuro?"
"Para ir a ver a Hermione, obvio. ¿Tú no quieres ir también?" le preguntó Ron extrañado.
"Claro, sí... pero tampoco estoy tan desesperado. Ella ya está mejor, podemos ir cuando queramos."
"Lo que pasa es que yo... bueno ya sabes... no aguanto más." señaló Ron, y luego de mirar a su alrededor agregó murmurando:
"Quiero verla. Quiero decirle... eso que me pasa con ella."
Harry abrió los ojos más de lo común y sonrió.
"Entonces no te acompaño, amigo. Prefiero ir más tarde y dejarlos solos un rato. Para que... hablen."
Las mejillas de Ron se sonrojaron.
"¿No te molesta? Porque sino puedo ir otro día, igual tanto apuro no tengo…"
"¿Molestarme a mí?" repitió Harry y luego rió a carcajadas. "Me molestaría si no te animaras a ir hoy, Ron. Estoy contento porque al fin te diste cuenta de lo que te pasa, y lo mejor que podría pasarme ahora es que mis mejores amigos que se quieren mucho estén juntos." (N/A: que cursi! Ese no suena a Harry pero bue… jejeje)
Ron carraspeó fuertemente y luego le dijo a Harry, con un poco de desilusión:
"Bueno, no estoy seguro de que Hermione sienta lo mismo por mí... pero de todas formas me voy a arriesgar a decírselo."
"Eso es un buen avance y te felicito." confesó Harry palmeándole la espalda a su amigo.
"Yo también lo felicito, señor Weasley... ¿pero podría decirle al resto de la clase cuál es la razón, señor Potter, para que todos podamos felicitar al compañero?" preguntó McGonagall en voz alta, quien estaba de pie detrás de Ron y Harry.
Ron se puso rojo como un tomate y centró la vista en el pergamino que tenía delante suyo, mientras que Harry se rascaba la cabeza tratando de hacer oídos sordos a todas las risas de sus compañeros.
La profesora McGonagall lo miró severamente a través de las gafas de montura cuadrada y demostrando su autoridad dijo:
"Me sorprende de usted, Potter. Este tema es muy importante para los EXTASIS y debería estar escuchando todo lo que estoy diciendo. Lo mismo va para el señor Weasley.
"Es que por eso lo estaba felicitando, profesora." indicó Harry rápidamente. "¿No ve que él está sacando apuntes?"
McGonagall hizo una mueca (señal de que no le creía nada) y prefirió cambiar de tema y seguir dando la clase.
Cuando salieron del aula, Neville se les acercó.
"¿Hermione está mejor?" preguntó el muchacho.
"-Sí, así es." contestó Harry.
"Hablando de eso... nos vemos más tarde. Deséenme suerte." pidió Ron, sonriendo nerviosamente.
"No te pongas nervioso." le dijo Harry a su amigo, pero el chico no respondió nada porque ya había emprendido el camino hacia la enfermería.
"¿Suerte por qué?" inquirió Neville extrañado.
"Eh... porque... bueno, te enterarás igual. Va a ir a hablar con Hermione sobre... sus sentimientos."
"¿En serio? ¿Al fin se de dio cuenta? Aaaahh... ya entiendo por qué lo felicitabas en clase..." bromeó Neville sonriendo.
Harry afirmó con la cabeza, y Neville siguió hablando.
"Me parece bien que se lo diga. Hacía rato que me preguntaba cuándo se le iba a declarar."
Pero Harry no lo escuchaba porque se estaba acordando de algo. ¡No iba a ver el momento tan esperado por él y Ginny! ¿Qué estaba haciendo ahí parado hablando con Neville mientras Ron iba dirección a la enfermería?
"Discúlpame, Neville... tengo que irme. ¿No sabes dónde puede estar Ginny?"
"En el Gran Salón, supongo. Es hora del almuerzo..." le contestó el chico.
"Gracias." dijo Harry apresuradamente, y salió corriendo hacia el comedor.
Harry llegó a la puerta de la enfermería con Ginny luego de haber ido en busca de la capa invisible a su dormitorio. No sabía muy bien por qué (bueno, en realidad lo sospechaba) pero la idea de volver a estar al lado de Ginny, los dos juntos bajo la capa, le aceleró de tal manera que el trayecto desde la torre Gryffindor hasta la enfermería lo hizo casi en un abrir y cerrar de ojos.
Mientras buscaba la capa, Harry se repetía en su cabeza el momento en que fue en busca de la hermana de su amigo, quien se encontraba almorzando junto a Dean Thomas. Todavía no podía creer que se hubiera animado a actuar de esa manera.
Había llegado al Gran Salón y en la puerta recorrió con la mirada toda la habitación, buscándola. Cuando al fin distinguió su cabellera roja de entre todas las demás se acercó a ella; pero al ver quien la acompañaba se detuvo un poco molesto.
"¿Otra vez Dean? ¿Por qué tiene que estar todo el tiempo atrás de ella...? No la deja en paz ni un segundo..." se quejó Harry mientras se acercaba a la pareja que estaba sentada a la mesa de Gryffindor.
"¿Ginny? Tengo que hablar contigo." –anunció Harry al llegar, sin molestarse en sonar amable.
La chica, sin dejar de reir por algo que había dicho su novio, le dijo:
"En un momento, Harry."
"No. Tiene que ser ahora." indicó el muchacho más serio. Él no quería sentirse así, pero le irritaba ver a Ginny y a Dean ahí sentados, los dos riendo juntitos, mirándose y haciendo quién sabe qué exhibición delante de todo Hogwarts.
"¿No puedes esperar? Estoy haciendo otra cosa..."
"No creo que Ron vaya a esperarnos para hacer lo que se propone. No sé si me entiendes..." le explicó Harry con una mirada cómplice.
"¡OOhhh... si!" exclamó Ginny, cayendo en la cuenta. "Me lo hubieras dicho desde el principio. No tenías que darle vueltas al asunto..." dijo la chica antes de despedirse de Dean con un corto beso y ponerse de pie. "Bueno... ¿Qué esperamos?" le preguntó a Harry, y luego se dirigió a Dean. "Nos vemos más tarde."
"De acuerdo..." contestó Dean un poco triste. "Oye Harry... últimamente estás pasando mucho tiempo con Ginny. Acuérdate que ella es mi novia ¿oíste?" bromeó Dean sonriendo y haciendo cómo que lo amenazaba con el dedo.
"Eso es difícil de olvidar." Declaró Harry agarrando a Ginny de la mano y alejándola lo más pronto del lugar. No le gustaba nada verla junto a Dean.
Una vez dentro de la enfermería, y bajo los efectos de la capa, procedieron a llegar hasta el cubículo donde Ron se encontraba haciéndole compañía a Hermione. Entraron muy despacio y se quedaron de pie contra una de las paredes, sector elegido por Ginny pues le había susurrado al oído que tendrían un amplio panorama de lo que llegara a ocurrir.
A un lado de la cama, Ron había colocado una silla en la cual estaba sentado, y escribía sobre un pergamino lo que al parecer Hermione le dictaba.
"...pero ya me encuentro mejor. El profesor Dumbledore junto a Madame Pomfrey se portaron muy bien conmigo. Sin embargo, según lo que me dijo el director, parece que la mayor parte del trabajo la hizo el profesor Snape..."
"No me digas que vas a hablar de él." la interrumpió Ron, mirándola con desaprobación.
"Claro que voy a hablar de Snape. Sin él ustedes no habrían podido hacer nada... para salvarme..."contestó Hermione lentamente.
Ron bajó la mirada, intimidado.
"Bueno... lamento no haber podido hacer nada, Hermione. Si sólo fuera más inteligente, yo..."
"¿Qué estás diciendo, Ron? Lo que me pasó no tiene nada que ver con la inteligencia..." le contradijo inmediatamente su amiga.
"Sí, pero... si al menos hubiese sabido lo que tenía que hacer..."
"¡Pero sí sabías lo que tenías que hacer! Yo te lo enseñé muy bien. El problema fue que no había previsto... ésto." explicó Hermione, señalando a su alrededor.
"No, Hermione... fue mi culpa... No estaba preparado para verte así, y me... me quedé en blanco." confesó Ron bajando la mirada.
La muchacha suspiró profundo, estiró su brazo para tomar la mano de Ron y le quitó la pluma.
"Deja de culparte, Ron. Yo soy la única responsable, porque... porque no pensé en lo que podría llegar a sucederme al... al haber convocado a esa persona. De verdad, Ron... ya basta." le dijo Hermione mirándolo con los ojos húmedos.
"Pero es que..."
Hermione sacudió la cabeza para no dejarle hablar.
"Fue lo más tonto que pude haber hecho en todo este tiempo. No pensé en las consecuencias, no pensé en el peligro en que me estaba metiendo. Me siento horrible... todos ustedes preocupándose por mí, mientras que yo... yo no razoné lo que estaba haciendo."
Ron emitió un largo suspiro y dirigió su mirada a los ojos de Hermione.
"En eso estoy de acuerdo contigo ¿sabes? Fue muy estúpido lo que hiciste, y no voy a permitir que lo hagas de nuevo."
Hermione sonrió, pero Ron siguió hablando.
"No lo voy a permitir porque no tienes idea de cuánto sufrí por ti."
Las mejillas de Hermione de pronto se volvieron más rosadas de lo normal.
"Ya sé que durante todos estos años has venido a la enfermería unas cuantas veces, pero esta vez fue muy distinto porque aquí me di cuenta de una cosa..."
Harry miró a Hermione y vio que la chica se había quedado sin respiración, mirando estupefacta a su amigo pelirrojo.
"Me di cuenta de... de lo importante que eres para mí." se interrumpió para respirar mejor y le tomó la mano a Hermione. Estaba tan rojo que las pecas ya no se veían "Yo nunca lo quise admitir, porque... porque... porque eras mi amiga, pero... pero ahora sé que… que lo que me pasa contigo es mucho más que una amistad. Eso que me dijiste el otro día de que era exageradamente celoso contigo y Ginny... tienes razón. Pero no es por esas razones sólo... sino que... porque, bueno... yo... tú... ehhh... Hermione yo... ¿cómo decírtelo sin que te enojes? Lo que me pasa contigo es que..."
Hermione, sin previo aviso, se puso a llorar y separó su mano de la de su amigo.
En respuesta a eso, muy torpemente Ron se puso de pie y dejó el pergamino sobre la cama.
"Yo... eh... discúlpame, Hermione. No quise... no quise hacerte llorar. Lo siento. Yo sólo trataba de... Olvídalo." y sin decir más, dio media vuelta y caminó hacia la salida, pero la voz de Hermione lo hizo detenerse.
"No, Ron... discúlpame tú a mí." le dijo entre sollozos, tapándose la cara con las manos. "No te vayas... termina lo que ibas... lo que ibas a decirme."
Ron abrió sus ojos, asustado.
"¿Qué?" soltó con extrañeza. "¿Quieres que siga?"
Hermione bajó las manos hasta cierta altura en que sólo se veían sus ojos llorosos y movió la cabeza en señal afirmativa.
Ron colocó sus manos en los bolsillos y comenzó a balancearse sobre sus pies con nerviosismo.
"Bueno... lo que yo te decía... era que..." y de repente dejó de moverse y caminó con paso decidido hacia Hermione. Se sentó nuevamente y le tomó la mano.
"Hermione... entiendo si después de que te diga esto ya no quieres seguir siendo mi amiga, porque, estás en todo tu derecho. Pero ya no puedo esperar más. Necesito decirte esto que llevo adentro por varios años... algo que me negué a aceptar porque no podía entender que me pasaran cosas contigo si yo solo te consideraba una amiga... Y además... tampoco quería aceptarlo porque una vez que lo hiciera, ya mi relación contigo iba a cambiar, cosa que no quería para nada... porque prefería estar a tu lado como amigo aunque sea, en vez de separarme de ti por una estupidez pasajera. El problema es ese: que no es ninguna estupidez pasajera, sino que cada día este sentimiento se apodera más de mí, y ya no puedo luchar contra él. Ya no puedo comportarme de la manera que me gustaría cuando estás frente a mí. Intenté alejarte cuando me enteré que estabas con Krum, diciéndote todo eso que ahora lamento, pero no soportaba la idea de que le pertenecías a otro chico, de que ya no eras mi Hermione, de que habías preferido a Viktor que a mí. Y eso me deshizo, porque me dejó ver que no sentías por mí lo mismo que yo siento por ti." se detuvo un segundo para tomar aire y luego retomó la marcha: "Hermione, anoche me di cuenta que eres todo para mí, que si tú no estás a mi lado, ya no puedo ser Ron Weasley. Y no lo digo por tu ayuda en las tareas, sino que lo digo por todo. Me paso pensando en ti, sueño contigo cosas que nunca hubiese imaginado que existían, y... y ya estoy cansado que todo el mundo venga y me diga lo que me sucede cuando yo sé muy bien lo que pasa conmigo mismo. Bueno, Hermione... te digo todo esto porque... porque quiero que sepas que yo… que yo siento hacia ti sentimientos mucho más fuertes que una amistad. Yo..." respiró nuevamente y mirándola a los ojos fijamente, le dijo al fin: "Yo te amo, Hermione."
A un lado de Harry, Ginny se quedó sin aliento. Mientras tanto, sobre el otro sector de la habitación, la declaración de Ron había tomado a Hermione totalmente desprevenida. Aunque... bueno, en realidad no tanto, porque por lo que venía diciendo el muchacho, era obvio que iba a terminar con esa confesión, pero quizá Hermione no se esperaba que lo soltara tan rápido. Es así que la chica se destapó la cara y miró a su acompañante con una mezcla de horror y desconcierto.
"¿C...c...cómo has dicho?" logró preguntar Hermione.
Ron se sacudió en la silla, nervioso. Estaba tan rojo y caliente que solo le faltaba echar humo por las orejas.
"No me lo hagas repetir, Hermione. Ya lo escuchaste... y me fue muy difícil confesarlo, en verdad..."
"Es que... Ron... ¿Tú... tú me... amas?" repitió Hermione mirándose las manos como si lo que hubiese dicho su amigo fuese algo completamente absurdo.
"Sí. Y ya sé que contigo no pasa igual... porque a ti te atrae ese idiota de Krum; pero si me dejaras mostrarte, si me dieras una oportunidad, yo podría ofrecerte algo mejor que lo que tienes con él. Bueno, reconozco que soy un pobretón y que no tengo la fama de Krum, pero Hermione... apuesto lo que sea a que él no te quiere ni la mitad de lo que yo te quiero a ti. Lo que siento por ti es... único. Y también reconozco que pasamos discutiendo y que quizá eso pueda jugar en contra, pero estoy confiado de que eso puede cambiar si estamos juntos... porque ya no voy a tener que pelear contigo para alejarte de mí, ¿entiendes? Todo va a cambiar, te lo aseguro. Sólo tienes que confiar en mí, aunque te cueste un poco…"
Hermione escuchó todo eso con los ojos cerrados, y ahora parecía estar meditando...
"Ron..." dijo al fin, sollozando. "¿Te das cuenta de lo que... me estás diciendo? ¿Estás... estás seguro que... lo que te pasa es verdadero?" terminó con dificultad.
El chico se enderezó en la silla y respondió:
"¡Claro que es verdad, Hermione! ¡Nunca pude haber dicho algo más auténtico que esto! Y hace bastante tiempo ya que lo siento por ti..."
Su amiga volvió a taparse la cara con las manos y ahora estaba llorando con fuerza. Ron bajó la mirada, arrepentido de lo que había dicho y se puso de pie.
"No... no tienes que decir nada. Ya entendí lo que pasa. Te lo haré más fácil y me iré ahora mismo... Creo que prefiero no escuchar cuando me digas que quieres estar con Krum... ya es bastante con haber hecho esta ridícula escena. Y no te preocupes, Hermione... no volveré a molestarte con..."
"Ron, Ron... cierra la boca ¿quieres?" le interrumpió la muchacha de repente. "Yo... yo no lloro por Krum ni nada de eso. Estoy llorando porque... ¡Ay, Ron!" protestó dando un golpe en el colchón "¿Por qué eres tan complicado? ¿Por qué tienes que venir con esto justo ahora? Ahora que estoy con Viktor... ahora que él había logrado que comenzara a olvidarte... sales con esta confesión que... siempre soñé pero que no me esperaba que fuera a suceder en verdad..."
Pero no pudo seguir hablando puesto que sus labios hicieron contacto con algo inesperado. Sin previo aviso, Ron se había puesto de pie y en un abrir y cerrar de ojos, Harry lo descubrió inclinado sobre Hermione, robándole su primer beso.
Obviamente, Harry se sintió igual de incómodo como cuando vio el primer beso de sus padres, pero lo que le resultaba más embarazoso era que ya no se encontraba solo, sino que estaba acompañado por Ginny. Con intriga, la observó por el rabillo del ojo y sintió un temblor dentro de su cuerpo al verla sonreír ampliamente, con los ojos llorosos y aplaudiendo silenciosamente.
Del otro lado de la habitación, la realidad pareció volver a golpear a los enamorados ya que Ron se separó bruscamente de Hermione, y permaneciendo fuertemente sonrosado, dijo:
"Yo..."
"Me besaste..." decía Hermione con los ojos muy abiertos por la impresión. No podía creer lo que acababa de pasar.
"Sí, bueno... yo... Eso fue... No lo pensé sólo..."
"Me gustó."
"...fue algo que me... ¿Qué? ¿Te gustó?" preguntó Ron, mitad asustado y mitad halagado, cuando logró recapacitar lo dicho por su "amiga".
Hermione sonrió tímidamente.
"Ron... ¿Por qué tuviste que tardar tanto? Yo... siempre te quise. Desde que nos conocimos, ¿sabes? Desde un principio me sentí inexplicablemente atraída por ti, y no pude cambiarlo. Traté de hacerlo cuando descubrí que tú sólo me veías como una amiga; mejor dicho... ni siquiera me veías como una chica. Tuvo que aparecer el Baile de Navidad para que lo notaras... y cuando lo hiciste, ya era muy tarde. Lamenté mucho rechazarte, Ron, porque desde que me había enterado del Baile soñaba todas las noches en que yo sería tu pareja. Imaginaba cada detalle de cómo sería tu propuesta, lo que me ibas a decir, lo que yo te iba responder, hasta llegué a imaginar el ridículo momento en que tú... bueno... en que me ibas a decir que yo te gustaba y que querías estar conmigo..." Hermione desvió la mirada hacia un lado y una nueva lágrima le corrió su mejilla.
"Te amo, Hermione, y quiero estar contigo. Quiero que seas mi novia." le dijo Ron armándose de valentía. Alargó su mano y la obligó a que lo mirara a los ojos. "Te lo digo en serio, muy en serio…"
Los ojos de la chica brillaron cuando sus miradas se cruzaron.
"Oh, Ron..." exclamó antes de estirarse y atraerlo en sus brazos con un fuerte abrazo. Ella posó su cabeza en el hombro de Ron y no paraba de decir en voz baja: "No puedo creerlo, no puedo creerlo..."
"Pellízcame." le ordenó de repente.
"Mmm... creo que tengo otro modo..." indicó el pelirrojo con mirada pícara. La puso frente a sí y la besó nuevamente, pero esta vez fue un beso con mucha más ternura y paciencia que el anterior. Harry se sorprendió de que ambos permanecían con los ojos cerrados, lo que le dio a entender que realmente sentían todo ese amor el uno por el otro. Eso le hizo acordar que en ninguna de las veces que había besado a Cho, él no había cerrado los ojos de esa manera...
"Espera, Ron..." habló Hermione, alejando un poco a Ron con su mano.- "Primero... primero tengo que aclararle las cosas a Viktor."
El chico se lamentó con un suspiro.
"Sí, lo sé... ¿No se enojará, o si?"
"No... en realidad él ya sabía mi pasado contigo, y por eso fue muy amable, me ayudó en muchas cosas... Lo va a entender sin ningún problema."
"Bueno, esperaré hasta que hables con él. Pero no demores mucho, por favor. Ahora que al fin sabemos lo que nos pasa el uno con el otro."
