Buenos días! Un nuevo capítulo, muy interesante (o al menos eso me parece a mí jeje)
Todos los personajes, hechizos, lugares, etc. que reconozcan son propiedad de JK Rowling y Warner Bros. Yo solo hago esto por diversión y para dejar libre las cosas que tengo en mi cabeza.
17 – Secretos
La tarde pasó sin muchos sobresaltos exceptuando un rápido encuentro con Draco Malfoy. Al principio Ron, Hermione y Harry se habían reunido en la Sala Común para explicarle a la chica los temas nuevos que se había perdido los días pasados, pero como había mucha gente alrededor decidieron ir a la Biblioteca. Sin embargo, y a pesar de que trataban de no hacer mucho ruido, madame Pince los echó porque causaban distracciones en los otros estudiantes.
"Es injusto. Hoy sí estábamos estudiando..." se quejó Ron mientras pasaban al pasillo y guardaba con apuro el libro de Pociones en su mochila.
Como aún el sol brillaba en el cielo y los días todavía no se habían tornado frescos, Hermione tuvo la idea de estudiar afuera. Se sentaron a orillas del lago, en su lugar preferido, un poco lejos de la gente del castillo.
Cuando ya habían pasado como dos horas sintieron un ladrido que los distrajo. Miraron para su costado y vieron a Fang aproximarse a las corridas, seguido por Hagrid.
"¡Hermione!" gritó el guardabosque sonriendo. La chica se puso de pie y cuando éste llegó al lugar, la abrazó (levantándola un metro del piso). "¡Ya estás de vuelta...!"
Una vez en tierra firme, Hermione se arregló el pelo y disimuladamente se secó una lágrima que corría por su mejilla.
"Te sientes bien¿verdad?" inquirió Hagrid apoyándole una mano en la cabeza. Hermione se tambaleó un poco por el peso pero logró mantenerse en pie.
"Sí, estoy perfectamente."
"Te esperábamos anoche en la fiesta, Hagrid. ¿Mucho trabajo?" preguntó Harry desde el piso.
"Oh, no... ¡qué va! Estaba pronto para ir pero cuando fui a pedirle la contraseña a McGonagall me dijo que no podía dármela. Que no estaba permitida mi entrada. Me enojé tanto que cuando me fui de su oficina le rompí la puerta..."
"Hagrid..." lamentó Hermione tomando su enorme mano.
"Entendí por qué no, pero estaba muy ilusionado por verte y bueno... me descontrolé."
"Descuida, a todos nos pasa. No tengo la fuerza como para romper puertas pero sí he roto alguna que otra cosa... Es normal." Comentó Ron, también desde el suelo.
"Sí, como una estatuilla de Krum..." indicó Harry en voz baja sólo para que su amigo lo escuchara.
Ron se pasó la mano por el pelo y miró hacia el lago. Parecía estar imaginándose el barco de Durmstrang anclado en el mismo lugar que cuando lo estuvo dos años atrás. En su rostro se dibujó una pequeña sonrisa.
"Me llegaron comentarios de que estuvo muy divertida. Lamento mucho no haber estado con ustedes." Se disculpó Hagrid, ajeno a lo que había pasado entre Ron y Harry.
"No te preocupes. No fue tu culpa, lo sabemos." Aclaró Hermione. "¿Y cómo está Grawp?"
Hagrid permaneció allí unos diez minutos más, contándoles las anécdotas de su hermano. Resulta que ya había progresado bastante en el idioma inglés, pero últimamente lucía decaído. Según Hagrid, estaba aburrido de estar en el Bosque Prohibido. Estaba intentando hablar con Dumbledore para decidir el futuro de su hermano, pero nuevamente el director se había ido de viaje, dejando el tema para su regreso.
Cuando el guardabosque los dejó nuevamente solos, ellos terminaron de explicarle a Hermione un último encantamiento y regresaron al castillo, puesto que el sol ya se estaba poniendo entre las montañas y había comenzado a refrescar. Dejaron las mochilas en la torre y bajaron a cenar. Estaban llegando al vestíbulo cuando de pronto se vieron entrando al Gran Salón junto a Draco y sus seguidores.
Ambos grupos se detuvieron al alcanzar la puerta puesto que no era posible pasar todos al mismo tiempo. Sin embargo, ninguno tomaba la iniciativa de entrar primero; sólo se quedaron mirando los unos a los otros.
"¿Qué esperas, Potter¿Que te ponga la alfombra roja?" preguntó Malfoy con los brazos cruzados.
"Anda, Malfoy, pasa de una vez." Ordenó Ron sin ganas.
Draco dirigió su mirada gris al pelirrojo. Luego se fijó en que él y Hermione estaban agarrados de la mano.
"Lo que faltaba..." comentó con amargura mirando ahora a la chica.
"¿...la sangre sucia con uno de sangre limpia?" Terminó Hermione levantando las cejas. "No tendría que sorprenderte, Draco. Prácticamente es gracias a ti que estamos juntos. Luego de tantos años con Ron defendiéndome de tu persona... ¿o me equivoco?"
Draco entrecerró los ojos.
"No es sorpresa en realidad. Clásico de los traidores. Me preguntaba cuándo sucedería la boda entre ustedes dos." Draco bajó la mirada nuevamente a las manos unidas de Ron y Hermione y luego hizo una mueca. "Disfrútalo mientras puedas, Granger." agregó antes de abrirse paso hacia el Gran Salón, seguido por Crabbe y Goyle.
Harry notó que Gibson ya no seguía con ellos. ¿Se abría peleado con Draco?
Ron le apretó con más fuerza la mano a Hermione y le dijo al oído:
"No le hagas caso. No te va a pasar nada... No voy a dejar que pase."
Hermione lo miró y sus ojos brillaron al sonreírle.
"Lo sé." Contestó y le dio un beso fugaz en los labios antes de entrar.
Se sentaron y comenzaron a comer. Harry vio que Ginny acababa de aparecer allí cargando con la jaula del snorcack. Hermione levantó su mano para llamarle la atención pero la pelirroja siguió de largo hasta la mesa de Ravenclaw, ubicó a Luna y le entregó su mascota. Harry se preguntó si había logrado encontrar la pulsera y su respuesta llegó al ver que Ginny le mostraba algo plateado en su muñeca izquierda. De pronto Harry se sintió como si un Dementor estuviese cerca... Se le había ido toda la alegría...
"Ron¿a qué hora patrullamos mañana?" preguntó la voz de Hermione, logrando que Harry se dispersara de sus pensamientos.
"Supongo que a la hora de siempre. ¡Ah, pero... me acabo de acordar! Harry¿al final mañana tenemos práctica o no?"
Harry agarró el tenedor y empezó a jugar con los espaguetis.
"Sí. Luego de clases."
"Herms, mañana no voy a..." comenzó a decir Ron realmente apenado, pero Hermione lo interrumpió.
"Es verdad. La práctica. Bueno, patrullaré con alguno de quinto." Dijo la chica sin darle importancia.
"Pero más tarde puedo acompañarte. Podríamos patrullar por alguna que otra aula vacía..."
"¡Ronald!" exclamó Hermione muy colorada pero con el rostro serio.
"¿Qué?"
"No puedo creer que estés diciendo esas cosas..."
"¿Qué cosas¡Si ni siquiera me dejaste terminar la oración!" se quejó Ron divertido.
Hermione levantó una ceja y lo miró con los ojos entrecerrados.
"Sabes muy bien qué cosas."
"No... creo que estamos hablando de cosas muy diferentes." Respondió Ron muy atento a Hermione y tratando de esconder su risa.
Hermione suspiró.
"Si te vas a aprovechar de tu condición de Prefecto sólo para que estemos a solas en algún aula vacía, voy a pedirle a McGonagall que.."
Ron no aguantó más y explotó en carcajadas. Harry también rió, no entendía qué era lo que pensaba Ron, pero le divirtió ver la cara de confusión de Hermione.
"Herms... ciertamente eres única..." comentó Ron mientras trataba de calmarse. Tomó un sorbo de agua y luego la miró. "No sabía que había un lado picarón en ti."
El rostro de Hermione se enserió en una milésima de segundo y a continuación le pegó en la nuca con su palma.
"Yo sólo estoy diciendo lo que pasa por tú mente pervertida, Ronald." Sentenció la chica con severidad.
"¡Pero si ni escuchaste lo que iba a decirte! Te apresuras a contestar, como es costumbre, y tu conclusión fue totalmente equivocada." Dijo Ron sonriendo. Como Hermione no contestó y permanecía mirándolo con severidad, prosiguió:
"Verás, yo iba a decir que patrulláramos por algún salón vacío así podíamos profundizar en la parte práctica de los hechizos..."
Hermione hizo una mueca y lo miró como diciendo: "Seguro, y Adivinación es mi materia favorita."
"¡Digo la verdad¿O acaso ahora eres experta en Legerimancia y puedes saber lo que pasaba por mi mente en ese momento?"
"No, no lo soy, pero te conozco perfectamente que es casi lo mismo." Sentenció la chica mordazmente.
Ron solo se quedó mirándola fijamente, manteniendo su sonrisa en el rostro y sacudiendo la cabeza lentamente hacia los lados. Parecía estar pensando "No se le escapa nada...", o al menos eso era lo que pensaba Harry.
"De acuerdo, haremos esto: patrullaremos los pasillos de por aquí cerca así evitaremos la ruta de los salones y no te vienen esas ganas locas que tienes de meterte en un salón y estar a solas conmigo." Indicó muy serio el pelirrojo mientras servía agua en el vaso de su novia.
Hermione se mordió el labio y se dio por vencida. Llevó su mano al vaso y esperó a que terminara de llenarlo.
"Muy gracioso, Ron..." dijo ella sarcásticamente mirándolo de reojo.
"Lo sé, por eso lo hago. Es que me encanta cuando te enojas así." Confesó Ron moviendo las cejas y mirándola con un brillo pícaro en los ojos. Hermione le echó la lengua y comenzó a comer con una pequeña sonrisa que le era imposible esconder.
Harry desvió la vista de la pareja y siguió jugando con los espaguetis de su plato. Cuando se cansó de ver cómo los enredaba y desenredaba del tenedor una y otra vez, se decidió por observar a Ginny. Estaba sentada al lado de Dean pero no se hablaban. Ambos estaban concentrados en la comida que tenían en sus platos.
"¿Se habrán peleado al fin?" se preguntó esperanzado. Siguió mirando disimuladamente mientras comía para no quedar muy evidente pero cuando fue a tomar una rodaja de pan su mirada se cruzó con la de Hermione. Ella sacudió la cabeza distraídamente y volvió a fijarse en su comida.
Luego del postre, Hermione se levantó antes que ellos y fue a hablar con McGonagall. Ron y Harry se pusieron de pie y caminaron hacia la puerta, donde se pusieron a esperar a su amiga.
"Ron¿puedo hacerte una pregunta?" inquirió Harry después de un rato de silencio. Ron dejó de observar a Hermione hablando con la profesora de Transformaciones en la mesa de los profesores y se volvió hacia su amigo.
"Si es sobre la estatuilla de Krum..."
"¿Eh? Mmm... no." preguntó Harry confundido.
"Ah, bueno... Como hoy allá afuera no te contesté pensé que querías seguir hablando de eso. Mejor entonces. ¿Qué sucede?"
Harry respiró hondo. Miró a Dean y Ginny.
"¿A ti no te gusta Dean Thomas como novio de Ginny o no te gusta ningún novio en general?"
Ron lo miró extrañado.
"¿Ginny te mandó a preguntarme eso? Porque ella sabe bien como es el tema."
"No, no... Es algo que yo simplemente quería saber. Es decir, siempre tuve esa duda... Al no tener una hermana no sé cómo es eso que te pasa, esa cosa de ser tan guardabosques con ella ¿entiendes? Quiero saber si bueno... los odias a todos por el hecho de estar con tu hermana o si era algún caso en especial." Soltó Harry hablando con rapidez.
Ron hizo una mueca y parecía estar pensando la respuesta.
"Bueno... en realidad... es con todos. Confieso que cualquiera sea el hombre que esté con ella, obviamente voy a recelarle un poco. Es mi hermanita y si la llegase a lastimar se las tendría que ver conmigo." Contestó al fin.
"Claro, claro. Pero, y si se llega a ennoviar con alguien que te cae realmente bien¿también le harías la vida imposible?" quiso saber Harry pareciendo desinteresado por el tema.
"Yo no diría 'hacerle la vida imposible' porque esa no es mi tarea (para eso están Fred y George)" aclaró Ron riendo. "Pero... no sé, Harry. Depende. Por ejemplo, Dean me cae muy bien como persona... es sólo que no creo que sea el indicado para mi hermana. Por eso me pongo un poco rompe huevos. Pero contra Dean en sí no tengo ningún problema."
Harry movió afirmativamente la cabeza y pensó la siguiente pregunta dos veces antes de hacerla. Estaba seguro que Ron descubriría sus sentimientos hacia Ginny.
"¿Y ya tienes a alguien en mente para que puedas decir: 'ese es, fulanito es el indicado'?" preguntó Harry rascándose la cabeza.
Ron lo examinó por unos segundos y cuando fue a hablar se pasó la mano por el pelo.
"Ginny te mandó ¿verdad? Piensa dejar a Dean y ahora quiere saber si yo apruebo a alguien. Así puede ennoviarse con él sin que yo la moleste¿no?"
Harry se desconcertó pues esperaba que Ron se burlara de él. Sin embargo, lo tomó para otro lado.
"No, no me mandó..." negó Harry aún desconcertado.
"Vamos, Harry, no la defiendas."
"¿Defender a quién?" Preguntó Hermione al reunírseles.
"A Ginny." Contestó su novio rápidamente. "Va a dejar a Dean."
"¿Ah sí? No sabía." Respondió la chica mirando a Harry y mostrándose sorprendida.
"No, no. Ron mal entendió todo." Indicó Harry emprendiendo la marcha hacia la torre de Gryffindor. "Yo nunca dije que Ginny fuese a dejar a nadie. Solamente pregunté si había alguna persona a la cual Ron aceptase como cuñado." Explicó Harry evitando a Hermione.
"Porque ella lo mandó a preguntarme." Señaló Ron muy decidido. "Se ve que ya tiene a otro chico en la mira y quiere saber si le doy el visto bueno o no."
"Ron, es Ginny de quien estás hablando, recuerda." Lo rezongó Hermione.
"La verdad duele, pero es así. De Michael Corner pasó a Dean, y ahora a otro que no sé quien es."
"Ron, escúchame ¿quieres? A mí no me mandó nadie, ni siquiera sé lo que pasa entre Ginny y Dean. Simplemente te hice esa pregunta porque yo quería saber." Se apresuró a aclarar Harry al molestarle que Ron tratara a Ginny como una cualquiera por un malentendido donde él tenía la culpa.
"¿Seguro? No tienes que defenderla, Harry."
"No la defiendo. Es todo por mi cuenta."
"Bueno." Aceptó Ron satisfecho. Siguieron caminando por los pasillos. Ron le agarró la mano a Hermione, la miró y luego miró a Harry.
"¿Y por qué estás tan interesado en saber si tengo algún preferido?"
Al fin llegó lo que Harry tanto temía. Sintió que toda la comida comenzaba a darle vueltas en su interior.
"No, no estoy tan interesado. Quería saber si tienes algún preferido, nada más." Mintió, sin mirarlo a los ojos.
"Harry¿no es obvio?" inquirió Hermione con una sonrisa.
"¿Qué cosa?" le preguntó Ron a la chica, confundido.
"Ay... sobre tu preferido. Es obvio que tienes uno ya." Le contestó ella rodando los ojos.
"No, no tengo."
"Por favor, Ron, lo dijiste en el tren a fines del año pasado antes de enterarte de que Ginny se había puesto de novia con Dean." Le recordó Hermione cansinamente.
"¡Ah! Bueno sí, en ese entonces se me pasó la imagen de Harry y Ginny juntos, es verdad. Pero eso fue el año pasado..."
A Harry se le movió el piso. ¿Ya no lo veía como un buen novio para su hermana?
"¿Y qué tiene que ver? En mi opinión creo que todavía Harry y Ginny harían una excelente pareja." Confesó Hermione seriamente.
Harry se puso colorado.
"Perdón si te incomodo con esto, Harry, pero bueno... es cierto. Me encantaría que mi mejor amigo y mi hermana estuvieran juntos y eso pero... es inútil. Es sólo un sueño que no se va a cumplir, seamos realistas. A Ginny ya se le pasó el enamoramiento por Harry Potter y tú..." dijo Ron mirando a su amigo "bueno, no te sientes atraído por ella. Así que... no tiene caso hablarlo."
Ron se calló y miró hacia delante. Hermione observó a Harry y le sonrió animándolo a que le contara lo que le pasaba con Ginny. Sin embargo, Harry se pasó la mano por la frente y no volvió a hablar. Se había asustado. Lo había tomado desprevenido todo lo que Ron había dicho y ahora no se animaba a confesarle a su mejor amigo que estaba loco por su hermana menor.
Naturalmente estaba contento por el hecho de que Ron lo considerase el mejor partido para Ginny, pero aún no se sentía preparado para notificarle sus sentimientos. Prefirió esperar y pensar bien las cosas que le diría a su amigo. No quería contarle y que después se le escapara delante de Ginny algún comentario típico de Ron, y hacer algún papelón ante la chica. "No, todavía no es el momento." Se dijo para su interior.
No volvieron a mencionar el tema; ni siquiera hablaron en todo el trayecto hacia el retrato. Los tres parecían estar muy ocupados concentrados en sus respectivos pensamientos. Harry subió antes al dormitorio para darles un poco de privacidad a sus amigos y pudieran despedirse como era debido.
No había nadie más en la habitación además de Harry. Se vistió y se acostó. En tres horas tendría el duelo con Draco en la Sala de Menesteres y se estaba preguntando si informarle a Ron o no. De igual forma se iba a enterar si lo escuchaba levantarse en mitad de la noche...
Finalmente Ron entró a la habitación con cara de bobo enamorado. Fue hacia su cama y se dejó caer en ella con piernas y brazos extendidos, emitiendo un largo suspiro. Luego juntó sus manos detrás de su cabeza y volvió a suspirar.
"Eh... Ron... Muestra un poco de respeto por la gente que no tiene la misma suerte y está sola." Indicó Harry desde su cama.
"Lo siento, amigo. Es que... Hermione..." y suspiró nuevamente.
"Lo hiciste otra vez." Informó divertido.
"Bueno, Harry, lo siento... No entiendo, hay millones de chicas en el castillo y prefieres quedarte solo como un hongo. Hay otras mujeres además de Cho... Ginny por ejemplo."
Harry rió.
"No empieces..."
"Está bien, está bien. Pero no puedes negar que mi hermana es linda e inteligente." Indicó Ron aún recostado en su cama.
"Y buena jugadora de Quidditch." Agregó Harry divertido. Miraba el techo imaginándose a la pelirroja volando por los aires con el equipo escarlata de Gryffindor, dando volteretas con su escoba y festejando cada punto que hacía al lograr pasar la Quaffle por los aros.
"Bien dicho. Una excelente jugadora." Opinó Ron señalando con el dedo hacia donde estaba Harry, remarcando su total acuerdo con su amigo. "Y no puedo creer que no te guste..." lamentó Ron levantando sus manos hacia el cielo.
Harry no contestó. En realidad no le gustaba simplemente sino que estaba loco por ella. Y en ese momento estaba maldiciéndose por ser tan orgulloso. Se arrepentía de no haberla ayudado en la búsqueda de su pulsera al enojarse por una estupidez. Pensar que podría haber pasado toda la tarde a su lado. ¡Qué importaba si era por un regalo de Dean! Con solo estar hablando con ella, escucharla, observar cada gesto que hacía la chica se conformaba...
Se dio cuenta que la extrañaba. Por primera vez extrañaba a una chica tanto como había extrañado a sus padres. "Esto es serio, amigo." Le dijo la voz de su conciencia. "Lo sé." Se contestó él.
Permanecieron un rato acostados en sus camas sin hablarse. Cuando Ron se puso de pie para ponerse el pijama, Harry se dio media vuelta para mirar a su amigo.
"Hoy tengo duelo con Malfoy."
Ron justo se estaba poniendo una pierna del pantalón y al escuchar eso perdió el equilibrio y cayó al piso. Se puso de pie y miró a Harry con los ojos bien abiertos.
"¿En serio¿Dónde¿Cómo¿Por qué?" preguntó con entusiasmo.
"En la sala de Menesteres, a media noche. Hace unos días tuvimos un intercambio de opiniones y bueno, sucedió."
"¡Wow...! Al fin..." dijo poniéndose la otra pierna del pantalón y sentándose en la cama. "Tienes que prepararme para darme estas noticias, Harry... Casi me da un infarto. ¿Por qué no me lo habías dicho antes?"
"No sé, no hubo ocasión. No quería decirlo delante de Hermione porque sabes como es ella, no me dejaría ir."
"Sí... Hasta sería capaz de denunciarte ante McGonagall para que no te enfrentaras." Comentó Ron con una sonrisa bobalicona en sus labios. "¿Recuerdas en primer año cuando íbamos a tener el duelo con Draco y ella se vino con nosotros fastidiando todo el camino?" y su mirada quedó perdida en algún punto de ese recuerdo.
Harry también recordó y sintió una gran nostalgia. No había pasado tanto tiempo entre ese acontecimiento y la actualidad, sin embargo, luego de todo lo que había vivido a lo largo de seis años, le parecía que los separaba una eternidad.
"¿Quieres venir conmigo hoy?" le preguntó Harry.
"Claro, amigo. Al igual que 5 años atrás allí estaré." Sentenció el pelirrojo con mucha sinceridad. "Además, no todos los días se presenta la oportunidad de batirte a duelo con Malfoy¿verdad?"
Harry y Ron sonrieron. El pelirrojo se metió en su cama y se quedó boca arriba al igual que Harry pero ninguno de los dos se durmió. Quedaron despiertos, escuchando llegar a los otros compañeros de cuarto. Poco a poco dejaron de conversar entre sí y los ronquidos de Neville inundaron la habitación.
WWWW
Harry constantemente miraba su reloj con ansiedad. Cuando las agujas señalaron que faltaban diez minutos para la medianoche, Harry se levantó y miró a Ron, quien también se había levantado y había comenzado a vestirse. Una vez prontos Harry buscó su capa invisible dentro del baúl y su varita. Abrieron la puerta tratando de que no hiciese chirridos, le echaron una última mirada a sus compañeros y salieron de la habitación.
Bajaron la escalera en puntas de pie y al llegar a la Sala Común Harry colocó la capa encima de ambos. Como Ron estaba más alto que años anteriores, comprobó que la capa no quedara demasiada corta como para verse sus pies, pero por suerte todavía unos centímetros de ella se arrastraban por el suelo.
Abrieron el retrato e hicieron caso omiso a la Dama Gorda cuando preguntó si había alguien ahí, pues ya estaban acostumbrados a esa pregunta. El castillo parecía otro en las horas de la noche. Estaba todo muerto, oscuro, silencioso. Si dijera que esa era la primera vez en que entraba al castillo, diría que lo pensaría mejor y regresaría por donde había venido, pues realmente ponía a uno los pelos de punta... ¿O esos escalofríos eran provocados por el hecho de que en unos minutos estaría batiéndose a duelo con Malfoy? No sabría decirlo en verdad.
Llegaron al séptimo piso y cuando dieron vuelta la esquina del pasillo notaron que Draco Malfoy todavía no había llegado.
"¿Se habrá arrepentido el muy cobarde?" preguntó Ron con enojo.
"No creo. Fue quien propuso lo del duelo."
"Bueno, sí, pero capaz que no se esperaba que dijeras que sí. Y ahora se asustó." Opinó el pelirrojo esperanzado.
Sin embargo, al terminar de decir eso aparecieron Draco, Crabbe y Goyle del lado opuesto del pasillo.
"Suerte que vine contigo, Harry. Al menos será tres contra dos."
Harry le agradeció con la mirada.
"Saquémonos las capas aquí atrás." Señaló, regresando detrás de la esquina. Escondió la capa atrás de una armadura y miró a Ron, quien le devolvió la mirada afirmando con la cabeza. Dieron dos pasos y giraron en la esquina.
Del otro lado del pasillo Crabbe llamó la atención a Malfoy y le señaló hacia donde venían caminando Harry y Ron. Draco se cruzó de brazos y esperó a que se aproximaran.
"¿Quién invitó a Weasley?"
"¿Y quién llamó a esos dos?" contestó a su vez Harry, señalando con la mirada a Crabbe y Goyle.
"Comencemos de una vez." Indicó Draco severamente.
Harry y Draco pasaron tres veces por delante del retrato de Barnabás, pensando profundamente en lo que querían que fuese la Habitación de Menesteres, y a continuación apareció una puerta en la pared. Draco le echó a Harry una mirada sombría y entró primero. Harry lo siguió, dejando la puerta abierta para que entraran los demás. La habitación estaba en penumbras, iluminada por una antorcha en cada esquina. Había recobrado el tamaño de cuando el ED lo usaba como cuartel general, pero con la diferencia de que no había otra cosa más que una plataforma circular en medio del lugar, con un dibujo de dos varitas entrecruzadas entre sí y atravesadas por tres rayos. Harry miró hacia atrás para comentarle algo a Ron, pero cuando él fue a cruzar el umbral se chocó con una barrera invisible que lo rebotó de vuelta al pasillo.
"¿Qué pasa?" preguntó intentando de nuevo, pero no lograba entrar.
Harry miró a Draco y vio que éste sonreía maliciosamente. Harry sacó su varita del bolsillo del pantalón y le apuntó.
"Déjalo entrar."
Draco negó con un movimiento de cabeza. Todavía no había sacado su varita.
"¡Harry, es una trampa¡Sal de ahí!" gritó Ron desde afuera.
"¿A qué juegas, Malfoy¿Me vas a llevar ante Voldemort?"
Draco sonrió y sacó su varita.
"¡Fermaportus!" gritó Draco en dirección a la puerta y ésta se cerró de golpe produciendo un sonido de succión.
Harry ya no escuchaba a Ron. Estaba completamente aislado del exterior. Se encontraba solo, enfrentado a Draco, quien ahora le apuntaba con la varita.
"Realmente te crees muy valiente¿no, Potter? Pronunciando su nombre..."
"El temor al nombre aumenta el temor al hombre." Informó Harry recordando las palabras que había dicho Hermione hace unos años atrás.
Draco chistó.
"Y tú no le tienes miedo, supongo."
"¿Para qué me trajiste aquí, Malfoy¿Para conversar?" preguntó Harry yendo directo al grano.
"Yo no te traje. Tú fuiste quien eligió el lugar." Contestó Draco observando la Sala y asintiendo complacido. "La verdad que tienes buen gusto."
Harry no contestó. Siguió apuntándole, atento a cualquier movimiento.
"Dime algo, Potter. ¿Le has avisado a la sangre sucia que le queda poco tiempo?" preguntó Draco mirándolo agudamente.
"No, y no pienso hacerlo tampoco." Contestó Harry dando un paso al costado. Draco hizo lo mismo.
"¿Crees que estoy mintiendo?"
"No sería la primera vez." Contestó Harry dando otro paso. No entendía por qué estaba hablando con Draco... si él quería luchar. Pero Harry no sería el primero en disparar.
Draco comenzó a reírse.
"Tienes razón, Potter, tienes razón. Sin embargo, me parece que esta vez deberías tomarme en serio."
A Harry le parecía estar escuchando algo absurdo.
"¿De veras crees que voy a tomar en cuenta tu aviso¿Tienes fiebre, Malfoy?
Draco se mordió el labio y miró fijamente a Harry.
"Bien, haz lo que quieras. Si quieres proteger a Granger hazlo, si no me quieres hacer caso y prefieres seguir con tu vida egocéntrica, bien igual. Aclaro que lo intenté. ¡Confundus!" gritó Draco de improviso, pero Harry fue más rápido y pudo esquivar el rayo de luz.
"¡Expelliarmus!" contestó Harry rápidamente.
"¡Protego!" gritó Draco casi al mismo tiempo. Un escudo invisible se irguió delante de él haciendo que el rayo rojo del encantamiento de Harry se desvaneciera.
"¡Desmaius!" atacó nuevamente Harry, pero el escudo aún permanecía protegiendo a Malfoy. "¡Deja de esconderte y pelea, cobarde!"
"¡No quiero pelear, Potter!" gritó Draco.
"¿Ah, no quieres¡¿Y entonces por qué atacaste primero, maldito mentiroso?!" protestó Harry, muy enojado. Seguía apuntándole, listo para lanzarle algún hechizo apenas se desvaneciera el escudo protector.
Harry notó que el rostro de Draco empalideció de pronto. Por un segundo le pareció ver tristeza en los ojos de su oponente, distrayéndolo. ¿De veras Draco no quería luchar¿En verdad había querido advertirle sobre el peligro en que estaba Hermione?
"No entiendo que..." comenzó a decir Harry, pero al decir eso no se dio cuenta que Draco había hecho desaparecer el escudo.
"¡Incarcero!" gritó Draco en mitad de la frase. Unas gruesas cuerdas salieron de su varita y se enredaron en el cuerpo de Harry, inmovilizándolo y tirándolo al piso. Sentía las cuerdas apretándole cada vez con más fuerza, arañándole la piel. Draco corrió hacia él antes de que Harry pudiese deshacer el hechizo y le sacó la varita de su mano, arrojándola luego al otro lado de la habitación. Se quedó de pie al lado de él, observándolo.
"¿Contento?" preguntó Harry, mirándolo desde el piso con rabia. Draco había ganado. Pero para su sorpresa, el muchacho no estaba disfrutando el triunfo como Harry hubiese esperado, sino que mantenía su mirada pálida en él, sin expresar ningún sentimiento (o al menos no supo descifrarlo).
Draco separó la vista de Harry y apuntó su varita hacia la puerta. Ésta se abrió y Draco salió de la habitación. A continuación Harry sintió el grito de Ron: "¡Tramposo, gallina!" proveniente del pasillo y luego unos pasos apresurados que se acercaban. Vio el rostro de Ron encima de él, apuntándole con la varita.
"¡Finite incantatem!" conjuró el pelirrojo. Las cuerdas dejaron de apretarle, cayeron al suelo y desaparecieron.
Harry se puso de pie y fue en busca de su varita.
"¡Ya verá ese idiota! Mañana cuando lo vea le voy a partir la cara."
Pero Harry no dijo nada. Todo este duelo le había parecido extraño. Siendo hijo de Mortífagos hubiese esperado encantamientos más poderosos por parte de Draco, pero el único que había usado el encantamiento aturdidor fue Harry. Él en cambio le había atacado con el hechizo de desarme ¿y luego con el de las cuerdas? No era posible que Draco sólo supiese esos hechizos tan simples, tan inofensivos... ¿Y si Draco estaba diciendo la verdad y lo había llevado ahí sólo para hablar¿Por qué no lo atacó más fuerte? Lo tenía allí, tirado a sus pies, inmóvil; preparado para entregárselo a Voldemort y sin embargo dejó pasar el momento...
"Lo que no entiendo es por qué no me hizo más nada." Dijo Harry una vez debajo de la capa de invisibilidad.
"Capaz que quería darse el gusto ganándote en el duelo y punto. Lo consiguió y se fue." Opinó Ron a su lado.
"Sí, capaz que era eso." Contestó Harry, pero algo dentro de él le decía que esa no era la respuesta.
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Bueno, por ahora eso es todo. Como verán me puse las pilas y escribí el capítulo lo más rápido que pude. (Por suerte últimamente estoy con mucha inspiración)
Gracias a toda la gente que me ha dejado reviews, me gustaría responderle a cada uno como hacía antes, pero estoy apurada y no tengo tiempo. Pero les digo que los leo a todos. Por ejemplo, recuerdo que Mia me comentó que había dejado un poco de lado a la parejita Ron-Hermione, así que traté de poner un poco más de ellos en este cap. Espero que haya quedado satisfecha... (Yo la verdad que me divertí mucho escribiendo la escena de ellos dos jejeje)
Ok, los dejo y nos vemos en el próximo cap! Cuídense y dejen reviews:D
