Todos los nombres que reconozcan tanto de personajes como lugares son propiedad de JK Rowling, Warner Bros y todos los implicados. Lo que hago aquí es sólo por diversión, no gano dinero.

Capítulo 18: Conexión

El miércoles Hermione se había levantado más temprano que Ron y Harry porque tenía Estudios Muggle, así que cuando bajaron a desayunar Harry fue con la idea de leer El Profeta para ver si había alguna noticia acerca de problemas extraños en el mundo muggle. Durante la noche, y luego de darle muchas vueltas en su cabeza, había decidido hacerle caso a Draco Malfoy. La actuación del muchacho le había resultado muy extraña...

Cuando una lechuza dejó caer el periódico encima de una fuente llena de tostadas, Harry lo agarró y observó la portada.

SANGRE BÚLGARA POR AIRES BRITÁNICOS.

El Buscador Viktor Krum firma pase millonario con los Tutshill Tornados.

Harry le echó una fugaz mirada a Ron y como estaba enfrascado en una conversación con Neville prefirió no hacer comentarios y seguir ojeando el periódico, sacando ese gran titular de la vista de su amigo. Por otro lado había un aviso del Ministerio sobre la actualización de la guía de defensa contra el Innombrable y sus seguidores; una entrevista a Mathe Walls, una chef muggle que se había vuelto famosa en el mundo mágico por sus recetas secretas y una nota que explicaba ocho razones por las cuales adquirir como mascota un ejemplar de los recién descubiertos snorcack de cuernos corrugados.

Harry separó la vista del Profeta y buscó a Luna en la mesa de Ravenclaw pero no la encontró. En otra ocasión le mostraría el artículo, se dijo. Disimuladamente paseó su mirada por la mesa de Gryffindor y al no distinguir ese inconfundible cabello color fuego entre sus compañeros, se centró nuevamente en el diario. Ojeó cada uno de los artículos pero como no encontró nada relacionado con muggles o Voldemort, lo hizo a un lado.

"¿Alguna noticia que valga la pena?" preguntó Ron poniéndose de pie ya que había terminado su desayuno.

"Nada importante." Contestó Harry, habiendo pensado dos veces su respuesta. No estaba seguro si debía comunicarle sobre Krum y su nuevo domicilio.

"Bueno, pero no creo que esta calma dure mucho más."

"Sí, yo creo lo mismo." repitió Harry.

"Todo está muy raro. Es decir, Ya-Sabes-Quien ha regresado, toda la comunidad mágica lo sabe ya y él aún no ha actuado... Te soy sincero, luego de la batalla del Ministerio pensé que a estas alturas estaríamos en plena guerra. Y sin embargo..." comentó Ron mientras se dirigían a clase de Herbología.

"Algo está tramando. No puedo saber qué es, pero cuando sea el momento, atacará."

"O capaz que ya ha empezado pero el Ministerio no se ha dado cuenta..." sugirió Ron. "Buenos días, Herms." La saludó el chico sonriendo y dándole un beso en los labios, cuando se encontraron con la chica en los terrenos camino a los invernaderos. Hermione le tomó la mano y preguntó, muy sonriente:

"¿De qué hablaban?"

"Del Innombrable y sus planes. Seguro que se acobardó un poco después de luchar contra Dumbledore y ahora no se anima a salir de su cueva." Dijo Ron esperanzado.

"No seas tan ingenuo, Ron." Se quejó la chica.

"De acuerdo, pero no vas a negar que no estaría genial si así fuera... Nos ahorraríamos unas cuantas muertes en duelos y eso."

"Ron, por favor, cállate." Le advirtió la chica seriamente, mirando de reojo a Harry.

"Por mí no lo calles. Tiene razón. Estaría buenísimo si pasara de esa forma pero..." y dejó de hablar enseguida. Se acordó de la profecía que había hecho Trelawney en la Cabeza de Cerdo. No. Imposible que Voldemort se arrepintiera; seguro que él no debe conocer el significado de esa palabra. Ya estaba dicho: uno debe matar al otro para que sólo uno pueda sobrevivir. Por lo tanto, para desgracia de Ron y mucha gente más, al menos un duelo más estaba asegurado. Sobre las demás muertes, bueno, no podía asegurar nada.

"Y... ¿ya se enteraron?" preguntó Hermione rápidamente para cambiar el tema de la conversación.

"Mmm... déjame ver... ¿sobre los hongos de Neville?" inquirió Ron.

"Oh... ¿Neville tiene hongos? Dile que para eso sirve el encantamien..." comenzó a decir Hermione.

"No, Hermione. No tiene." Le interrumpió Ron divertido.

"¿Y entonces por qué andas diciendo eso de Neville, pobre?"

"Para demostrarte que Harry y yo no podemos leer tu mente, Herms, y por lo tanto no podemos saber si lo que tú te has enterado es lo mismo que... bueno, olvídalo... es inútil." Se arrepintió Ron al ver el rostro de Hermione: no entendía ni una palabra de lo que el pelirrojo le decía. "A ver, dinos... ¿de qué tenemos que enterarnos?"

"¡Parece que Fleur Delacour ya termina su suplencia porque al fin ha aparecido el profesor oficial!" Dijo la chica muy contenta. Harry sabía que no estaba feliz por el hecho de que Dumbledore hubiera encontrado al profesor, sino que simplemente porque Fleur se iría del castillo.

"¿De veras¿Cómo lo sabes?" preguntó Harry.

"Bueno, estaba saliendo de Estudios Muggles y sin querer escuché a un grupo de personas de un retrato comentarlo. Dicen que es información confiable. ¿No es maravilloso¡Al fin un profesor capacitado!" festejó Hermione, sin dejar de observar a Ron.

"Oye, Fleur no es mala profesora." Opinó el pelirrojo.

"¡Oh, vamos! No hizo más que repasar la Guía del Ministerio y pasearse por el salón... ¿A eso le llamas uso de defensa?" se quejó Hermione.

Como Ron no lograba encontrar las palabras para refutarle, la chica siguió.

"Lamento que su lado veela no te deje ver lo obvio." Declaró secamente.

"Espera, espera... conozco ese tono de voz, y no es nada bueno." dijo Ron con un poco de susto.

"Ron, creo que Hermione está celosa..." le avisó Harry a su amigo en voz baja, pero desgraciadamente el comentario llegó a oídos de la chica.

"Por favor, Harry... celosa... ¡ja! Sólo estoy diciendo lo que me parece: que Fleur no me parecía la indicada para el puesto, es todo." Indicó la chica apresuradamente.

"Sobre todo por el pequeño defecto de distraer al público masculino¿verdad?" sugirió Harry burlonamente. "A Ron más que nada."

Hermione levantó una ceja, mirándolo sospechosamente pero no dijo nada.

"Oye¿qué tengo que ver yo en todo esto?" preguntó Ron con desconfianza.

"Que Hermione está feliz porque ya no te fijarás más en Fleur." Respondió Harry con facilidad.

"¿Y de dónde sacaste que yo me fijo en Fleur?" dijo enojado el otro.

"Bueno, en realidad yo no quiero meterme..." se apresuró a decir Harry, arrepintiéndose de haber abierto su boca. Quería cambiar de tema urgentemente pero Hermione habló al fin.

"Gracias, Harry..." dijo Hermione con los ojos entrecerrados y apretando los dientes. Harry tragó con dificultad. "Ron, no lo niegues. Es obvio que te pasas viendo a Fleur." Acusó Hermione exasperada.

Ron levantó sus manos para detenerla. Harry siguió caminando pero se detuvo no muy lejos. Prefería dejarles un poco de intimidad para que resolvieran su problema. Sin embargo, igualmente podía oírlos así que decidió verlos y esperarlos para ir juntos a clase.

"¿Escuché bien¿Dices que me paso viendo a Fleur¡Si no hemos tenido clase juntos estos días!"

"No hace falta estar juntos en clase, Ronald. Yo estoy segura de que la miras."

"Hermione, aguarda un momento. Mira, admito que me sentía un poco atraído por Fleur, pero eso ya pasó."

Hermione cruzó los brazos y lo miró desconfiada.

"¿No me crees¿Después de todo lo que dije en la enfermería aún así no me crees?" dijo Ron, ofendido.

La chica lo miró por unos segundos, luego suspiró.

"Pero es que... esa francesita me pone nerviosa. Tampoco me ayuda mucho el hecho de que sea veela... con esa facilidad que tiene para atraer hombres... ¡Me desespera!"

"Herms, escúchame..." le pidió Ron, poniendo sus manos sobre los hombros de la muchacha. "Fleur ya no me hace efecto. ¡De veras te lo digo!" agregó rápidamente al ver que Hermione hacía rodar sus ojos. "Toda esa magia rara desapareció apenas empecé a preocuparme por ti cuando estabas en peligro. Ninguna otra mujer me volvió a llamar la atención, Herms, ninguna. Va a sonar un poco cursi lo que te voy a decir pero... sólo tengo ojos para ti." Dijo, poniendo su familiar cara de lástima de perrito, que además de mojado y hambriento lucía perdidamente enamorado.

Hermione lo miró insegura.

"¿Y entonces por qué la defendiste?"

"Pues porque sí. No me parece que haya sido mala profesora. Además, creo que está mal festejar el despido de una persona. Sea quien sea. Bueno, con Umbridge podríamos hacer una excepción, o incluso con Snape..."

Harry rió. Hermione sacudió la cabeza.

"Por favor, no me vengas con clases de moral cuando estoy segura de que actuarías igual si se tratara de Viktor."

Ron se rascó la cabeza.

"Eh... Esa persona sería otra excepción."

"¡Ron!"

"¡Ahí lo tienes¿Entiendes lo que quiero decir? Está mal que yo me sintiera feliz si algún día Krum se quedase manco o ciego solamente porque ustedes dos tuvieron algo. Como eso no creo que suceda en este mundo injusto... la que ahora está actuando al estilo Ron Weasley eres tú."

Hermione suspiró y se calmó.

"Lo siento, no sé qué me pasó... Olvidémoslo."

Ron bajó sus manos por los brazos de Hermione y luego las entrelazó en las manos de la chica.

"Créeme, Herms. Eres todo para mí."

Hermione levantó la cabeza y lo miró a los ojos. Se acercó a él y lo besó en los labios, sin soltar las manos entrelazadas.

Harry se dio media vuelta rápidamente, demasiado incómodo, mostrándose interesado de pronto por tres chicos de Hufflepuff de primer año que estaban practicando el "Wingardium Leviosa" con una piedra del tamaño de una sandía. La piedra se elevó apenas cinco centímetros del suelo pero para ellos había sido un gran acontecimiento. Se felicitaron entre sí y volvieron a apuntar sus varitas a la piedra.

"¡Esperen¿Qué tal si...?" comenzó a decir uno de ellos, un muchacho de cabello castaño y lleno de rulitos, callándose mientras se giraba y apuntaba a una chica que parecía estar en su mismo año y que acababa de pasar a su lado, caminando muy concentrada en sus pensamientos.

Los otros dos aceptaron, sonriendo con picardía y le apuntaron también.

"¡Wingardium Leviosa!"

Pero nada pasó. La chica siguió su camino hacia el castillo.

Harry le echó una breve mirada a sus amigos y como seguían besándose (olvidándose completamente que él estaba allí), decidió acercarse al trío de primer año, quienes lucían decepcionados.

"Ese encantamiento no sirve para personas." Les dijo al llegar, como si estuviera haciendo un comentario sobre el tiempo.

Los chicos parecieron comprender, pero enseguida guardaron sus varitas.

"No eres Prefecto¿verdad?" preguntó con desconfianza el de rulitos.

Harry negó con la cabeza.

"¿Acaso parezco uno?"

Uno de los muchachos, que era rubio y más alto que los otros, lo examinó de arriba abajo.

"Puede ser... Hay un pelirrojo que a simple vista no lo parece."

"Sí, pero igual eso no importa porque es uno de los más buenos. Es decir... si nos pesca haciendo algo que no deberíamos, nos aconseja hacerlo en otro lado o incluso nos ayuda ¿verdad, Liam?" dijo el tercero, un chico de tez oscura, dirigiéndose al de rulitos.

Liam hizo un movimiento afirmativo con la cabeza.

"Pero eso sucede cuando está rondando él solo. En cambio, cuando está con su compañera... ¡Por Merlin¡Es odioso! Hasta nos confisca las cosas..."

Harry rió.

"¿Saben? Debo irme, pero acuérdense que hay dos Prefectos por aquí. Y me parece que son esos dos que hablan ustedes."

"Oye, espera un segundo." Le atajó el rubio. Harry se detuvo y lo miró. El chico se acercó hasta él y cuando estuvo pegado a su cuerpo, le hizo una seña para que bajara la cabeza así podría decirle algo al oído. "¿Existe algún encantamiento como el 'Wingardium Leviosa' pero que funcione con personas?"

Harry se incorporó y lo miró divertido.

"Existe, pero no creo que estén listos para usarlo."

"¡Oh, vamos¡Ya somos grandes¡Cuéntanos!" pidió Liam, dando un paso adelante.

Harry observó nuevamente a sus amigos. Ya habían terminado de besarse y ahora estaban acercándose a él. Se dio media vuelta con rapidez.

"Bueno, creo que el 'levicorpus' es uno." Dijo Harry acordándose de su padre en Hogwarts, haciendo levitar a Snape boca abajo. "Pero esto no lo escucharon de mí. Adiós." Respondió antes de alejarse de los chicos.

Mientras caminaba pudo escuchar un "¡Gracias!" proveniente de Liam y se quedó contento. No sabía por qué pero esos tres alumnos le habían hecho recordar a los Merodeadores... quizás a una nueva generación de Fred y George en Hogwarts. Si esto llegaba a ocurrir se sentía satisfecho de haber formado parte en, por lo menos, haber dicho un encantamiento.

"¿Qué hacías hablando con el trío infernal de Hufflepuff?" preguntó Ron con curiosidad, mirando por sobre el hombro de Harry.

"Nada. Les estuve dando algunos consejos..." dijo Harry, mintiendo a medias. Ya se imaginaba la reprimenda de Hermione si se enteraba que él podría ser el responsable de que cientos de alumnos estuviesen levitando por los aires en las próximas semanas.

"Se ve que estaban haciendo alguna de las suyas. Gracias por preocuparte, Harry." Indicó Hermione un poco avergonzada de haber estado besándose con Ron en vez de estar haciendo su tarea como Prefecta.

"Hoy por ti, mañana por mí..." comentó Harry sin darle importancia y continuaron su camino hacia los invernaderos.

WWWW

"... y quedamos en cenar juntos esta noche." Terminaba de decir Katie Bell cuando Harry y Ron entraban al vestuario de la casa Gryffindor. Frente a ella estaba Ginny Weasley escuchándola con atención, sentada en un banco. "Hola, chicos." Saludó Katie al verlos.

Ellos respondieron al saludo y saludaron a la menor de los Weasley. Cuando Harry miró a Ginny, ella saludó con la mano sin fijarse en él. Parecía estar muy interesada en la conversación de Katie.

En el lugar también estaban esperándolos Andrew Kirke, Jack Sloper y Denis Creevey. Estaban contra un rincón alejado de las mujeres, jugando con las cartas explosivas. Al escuchar a Harry y Ron entrar, también los saludaron y se sentaron de manera de quedar frente a ellos. Jack guardó las cartas de vuelta en su mochila.

"¿Ya tienen sus escobas?" preguntó Harry cuando tuvo su atención. Los muchachos asintieron. "Bien, vayamos afuera."

Ron había sido el único que se había puesto de pie. Como el resto siguió sentado, su mirada pasó de Harry a sus compañeros y se volvió a sentar.

"¿No nos vas a decir ninguna jugada?" preguntó Ginny desde su asiento. Lucía confundida.

Harry miró las caras de cada uno de sus compañeros. Todos parecían pensar igual que la pelirroja.

"Eh... bueno... Pensaba hacerlo en la cancha, pero si quieren puedo hacerlo aquí."

"Creo que así sería mejor. Es decir, para tener una leve idea de lo que haremos allí afuera." Señaló Katie despacio. Harry no estaba acostumbrado al puesto de capitán, no sabía bien cómo enfrentar esa posición... y se sintió agradecido hacia Katie por hacérselo ver gentilmente.

Se acercó al pizarrón y agarró una tiza. Repasó en su mente las jugadas que había estado viendo en su libro hacía unos días junto a Ron, pero tenía tantos nervios que no estaba seguro si "el pase flamenco" pertenecía a la jugada Canaria o a la Española...

Miró a Ron como suplicándole por ayuda, pero lo único que éste hizo fue alentarlo con la mirada.

"Que sea lo que Dios quiera." Se dijo para sus adentros, y comenzó a dibujar círculos con las iniciales de cada uno de los jugadores, seguido de flechas que subían y bajaban por toda la pizarra. Pasó a explicarles las jugadas, sin importarle si mezclaba o no. Se sentía satisfecho viendo que todos estaban atentos a su explicación, siguiendo las flechas y asintiendo con sus cabezas a medida que entendían lo que debían hacer.

Al terminar, agarró el borrador y limpió el pizarrón para que ningún "espía" se enterase de sus movimientos. Estaba contento porque no había sido tan difícil, incluso ver que todos confiaban en él le facilitó la comunicación de sus ideas.

De espaldas al vestuario mientras borraba, podía escuchar a sus compañeros levantarse de sus lugares y salir hacia el exterior, comentando las jugadas. Cuando acabó se dio media vuelta y agarró su Saeta de Fuego. Se dirigió a la puerta, donde Ron lo esperaba apoyado en su escoba.

"¿Lo hiciste por gusto?" preguntó divertido.

"Eh... me entreveré solo... ¿Se dieron cuenta?" dijo Harry con una sonrisa nerviosa.

"No creo. Pero fue una buena idea combinar las jugadas. Salieron comentándolo muy excitados." Respondió Ron tranquilizándolo.

La hora se pasó más rápido de lo que Harry se esperaba. Apenas le dio tiempo para agarrar la Snitch una vez, pues las demás veces estuvo atento al rendimiento de su equipo.

"Denis," le dijo en un momento, bajando su altura y aproximándose al joven "haz de cuenta que Ron no es Ron y lanza la Quaffle como si estuviésemos jugando una final."

"Pero... Ron no podrá atajarla."

"¡Oye¿Que yo no podré qué?" exclamó Ron un poco ofendido. Estaba tapando el aro más cercano a donde estaban Harry y Denis.

"Por él no te preocupes." Dijo Harry señalando al guardián con la cabeza. "Mira, si lo haces así estarás ayudando a que Ron también practique sus atajadas."

"De acuerdo. Así lo haré, Harry." dijo Denis. Harry le sacudió el cabello, alentándolo, y ambos se separaron.

Mientras levantaba vuelo, paseó su mirada por el resto de su equipo. Ginny estaba quieta en el aire, aguardando a que se retomara el juego con la Quaffle en sus brazos. Cuando cruzaron sus miradas, a Harry le pareció ver que esbozaba una pequeña sonrisa.

"¿Seguimos?" preguntó la chica. Harry asintió con la cabeza y a continuación Ginny salió volando hacia atrás y le lanzó la Quaffle a Katie. Andrew y Jack volaban por encima de ellos, lanzando con todas sus fuerzas ambas Bludgers, las cuales magistralmente sus compañeros evadían.

Harry se concentró en Ginny. Jugaba muy bien. Volaba a gran velocidad y tenía muy buena puntería. Se alegraba de haberla elegido no sólo porque se sentía atraído por ella, sino porque realmente tenía sangre para el Quidditch. Cada vez que marcaba un punto, le divertía ver a Ron enojarse con su hermana al sentirse humillado. A medida que avanzaban los minutos pudo notar que Ron mejoraba su actuación... estaba más atento con Ginny como con los otros dos cazadores, y a pesar de que la Quaffle volaba directo a los aros, Ron llegaba justo a tiempo para defenderlos y desviarla. Sonrió al pensar que la entrada de Ginny en el equipo también había ayudado en el rendimiento de su hermano.

Estaba tan ensimismado en ver volar a la pelirroja que no prestó atención a la Bludger que venía directo hacia su cabeza.

"¡Harry!" gritó Andrew Kirke desde las alturas, pero no fue lo suficientemente rápido y sintió la Bludger golpear en su nuca brutalmente. La velocidad con que venía hizo que se inclinara sobre sí y se golpeara la cara con el palo de la escoba. Su nariz comenzó a sangrarle pero sus lentes, por suerte, no se rompieron. Con un dolor punzante en la nuca y con la nariz ardiéndole, dirigió su escoba hacia el suelo. Aterrizó bruscamente y se bajó de la Saeta, perdiendo rápidamente el equilibrio y cayendo de rodillas sobre la hierba.

"¡Harry¿Estás bien?" preguntó Ron que acababa de llegar hasta él.

Harry sentía que todo giraba, no lograba enfocar su vista en nada... Veía a dos Ron que se acercaban y a dos Ginny que volaban hacia él.

"Hay que llevarlo a la enfermería." Indicó Andrew, sintiéndose claramente culpable. De donde provenía la voz Harry creyó que estaba parado detrás de él.

"¡Episkey!" gritó Ginny una vez estuvo a su lado. Su nariz dejó de sangrarle por arte de magia. "Harry... ¡Harry¡Dime cuántos dedos ves!" le ordenó la chica, poniendo tres dedos delante de sus ojos.

Harry, de rodillas, sentía que todo iba perdiendo su equilibrio. Le costó fijar la vista en los dedos de la chica pero de a poco logró vislumbrar algo.

"¿Tres?" contestó con inseguridad. Le dolía terriblemente la cabeza.

"Bien. ¿Sabes qué día es hoy?" interrogó Ginny inclinada sobre él.

El aroma a flores silvestres de su cabello lo envolvió completamente. Allí estaban esos ojos color miel mirando directamente a los suyos, con desbordante preocupación. Harry se estaba perdiendo en esa mirada tan hermosa, tan...

"Harry¿me escuchaste?" insistió la chica.

"Sí... Miércoles." Contestó al fin, volviendo en sí. Estaba recuperando la vista normal pero seguía doliéndole la cabeza.

"¿Puedes levantarte? Debes ir a la enfermería." Indicó Ron a su lado, agarrándolo del brazo derecho e impulsándolo hacia arriba.

Harry quedó de pie, apoyándose en su amigo.

"Ya estoy bien." Contestó Harry rápidamente. Se limpió la sangre que había quedado en su rostro y enderezó los anteojos.

"No, no lo estás." Dijo Ginny colocándose al otro lado de Harry y pasando el brazo del muchacho por encima de sus hombros, para ayudar a Ron a cargarlo.

"Lo estoy, ya veo bien. Puedo caminar solo." Insistió Harry, mientras sus amigos lo arrastraban fuera del campo de juego.

"Si tú lo dices. A ver... inténtalo." Dijo Ginny, soltándolo y observándolo con severidad. "Suéltalo, Ron." Le ordenó a su hermano al ver que seguía cargándolo.

Ron se libró de Harry con mucho cuidado, temiendo que se fuera a quebrar en cualquier momento. Dio un paso atrás sin dejar de observar a su amigo.

Harry trató de mantener su equilibrio por sí mismo y comenzó a caminar. Como en los tres pasos iniciales se tambaleó un poco, Ron se apresuró a sostenerle.

"No, déjame." Le pidió Harry. Siguió caminando otros tres pasos, mejorando el equilibrio. Se detuvo y dio media vuelta para mirar a Ginny expectante.

La chica tenía sus manos sobre la cintura imitando el gesto que hacía su madre, y lo miraba con desaprobación.

"Sigo creyendo que debes ir a la enfermería."

Ron estaba en medio de los dos, mirando de uno a otro sin decir palabra.

"En serio, ya me encuentro bien." Trató de convencerla con una sonrisa forzada. El dolor en la cabeza no se iba más. "No es la primera vez que me golpea una Bludger."

"Un golpe en la cabeza puede ser algo serio. Es mejor prevenir que curar." comentó Ginny secamente sin cambiar su postura.

Harry y Ron intercambiaron miradas. Ron se encogió de hombros, dejando a Harry decidir sólo. Entonces miró a Ginny. No estaba de acuerdo con ella pues no le encontraba sentido molestar a Madame Pomfrey por un golpe de Bludger, pero si esto servía de excusa para pasar otro rato más a su lado, bienvenido sea.

"De acuerdo, tú ganas." Respondió Harry dándose por vencido.

Ginny sonrió altivamente y comenzó a caminar hacia el castillo, pero a sus dos pasos Harry dijo:

"¿No me vas a ayudar?"

Ginny lo miró. Harry estaba levantando su brazo izquierdo hacia un lado, como esperando que ella volviera a ayudarlo con la caminata. Luego ella comenzó a reír a carcajadas.

"¿Bromeas? Insististe en que podías caminar tú solo así que... no veo la razón en cargarte, Harry." Contestó la chica audazmente y retomó su camino.

De pronto Harry deseó aprender Desaparición para escapar de aquella situación tan embarazosa. Lo había dejado en ridículo delante de todo el equipo. ¿Cómo pudo haber pensado siquiera en formular esa pregunta? A él le hubiese encantado trasladarse al castillo con ella bajo su brazo, en una especie de abrazo... Aprovechando al máximo ese breve momento de contacto entre ambos; satisfecho en que eso sería lo único que podría obtener de ella. Por otro lado se preguntó si sus compañeros habrían notado sus verdaderas intenciones ¿Y Ron?

Miró a su amigo, quien mientras caminaba le observaba mitad confundido, mitad divertido. Rápidamente apartó la mirada del pelirrojo. "Ya lo sabe..." se horrorizó Harry en su interior. Miró también al resto del equipo pero la única persona que sonreía por sí sola como si estuviera acordándose de algo cómico, era Katie, que iba a un lado de ellos.

Harry miró hacia delante. Ginny precedía la marcha, girándose cada dos por tres y controlando que él se mantuviera detrás de ella siguiéndola a la enfermería o quizás para verificar la estabilidad del muchacho... De todas formas, Harry sintió una sensación extraña en su pecho pues le gustaba cualquiera de esas dos razones. El sólo hecho de que Ginny se preocupase por él ya lo dejaba contento.

Andrew Kirke se aproximó a él cuando ya estaban cruzando la puerta del vestíbulo.

"Oye, Harry, discúlpame. Pensé que la habías visto..."

"Descuida, fue mi culpa en realidad. No estaba prestando atención." Le contestó para tranquilizarlo.

"Bueno, pero cualquier cosa que precises no dudes en llamarme." Dijo Andrew, y empezó a subir la escalera de mármol. A los dos pasos se giró y repitió: "Lo siento, de veras." Y finalmente se fue, seguido por Jack y Denis.

"Suerte en la enfermería..." Dijo Katie que pasaba junto a él, haciéndole un guiño antes de entrar al Gran Salón. Harry se quedó colorado.

Ron notó la guiñada y se rascó la barbilla, meditando profundamente consigo mismo.

"¿Harry? Capaz que me estoy equivocando pero puede ser que...?" comenzó a decir el pelirrojo.

"¿Y¿Qué esperan?" les llegó la voz de Ginny a lo lejos. Estaba unos metros más adelante y los miraba impaciente.

"¡La enfermería!" Recordó Harry con urgencia, agradeciendo a Ginny haberlo salvado de las preguntas de su amigo, las cuales indudablemente estarían relacionadas con su hermana y él, y apresuró el paso para quedar a un lado de la chica. Ron los alcanzó pero no mantuvo el paso, sino que detuvo a Ginny para hablarle.

"¿Saben? Quedé con Hermione en ayudarla con las patrullas y... bueno... estoy todo sudado y tendría que bañarme para así oler rico y que ella... ejem..." Y los ojitos pícaros de Ron lo delataron sin querer. "Bueno... el tema es que si los acompaño llegaré tarde al encuentro y luego Hermione se enojará y..."

"Sí, sí, sí, Ron, puedes irte." Respondió Ginny sin darle importancia y haciendo un gesto con la mano, como si estuviese espantando a una mosca.

Ron sonrió de oreja a oreja.

"Perfecto. Sabía que lo entenderían. Que estés bien, Harry." Deseó el muchacho, y antes de partir le guiñó un ojo al igual que lo hizo Katie.

pensó Harry con temor. Ahora sabía lo que le esperaba a su regreso: Ron y Hermione sentados frente a él, deseosos por saber sus sentimientos hacia Ginny.

"Ese Ron... da más vueltas que un traslador." Comentó Ginny camino a la Enfermería. "Pero se lo ve bien ¿verdad?" agregó con evidente alegría.

"Sí, sin dudas que está mucho mejor." Contestó Harry recordando el malhumor que había tenido durante el verano.

Permanecieron sin hablar. Sólo se escuchaban sus pasos en el pasillo. Ese silencio era muy incómodo, quería sacar un tema de conversación, pero... ¿qué? De pronto se acordó...

"¿Has encontrado la...?"

"¿Te comenté que...?

Dijeron ambos al mismo tiempo. Sonrieron con timidez.

"Tú primero." Le cedió Harry la palabra.

Ginny agradeció.

"Quería saber si ya te había comentado sobre la pulsera. La encontré."

Harry enarcó las cejas. Ya lo sabía desde el día anterior, pero no se sorprendió por ello sino porque:

"Justo lo que te iba a preguntar era eso, si ya la habías encontrado." Confesó Harry divertido.

En el rostro de Ginny se dibujó una pequeña sonrisa. Se llevó el mechón rojo para atrás de su oreja derecha y dijo:

"¿No habrás aprendido Legerimencia en lugar de Oclumancia?" bromeó la chica.

"O capaz que tenemos una especie de conexión... " consideró Harry sin pensarlo dos veces. Al escuchar sus palabras quiso pegarse en la frente por la estupidez que había dicho.

Ginny asintió con un movimiento leve de cabeza, como si estuviese considerando la respuesta.

"...sólo que aún no nos dimos cuenta." Se arriesgó a terminar Harry al ver la actitud en la chica.

Harry y Ginny se miraron. Vio cómo sus ojos brillaban al verle. Sus pestañas, de un color marrón a diferencia de su cabello, eran largas y arqueadas. Luego miró su boca. Era como si tuviera un imán para sus ojos, no podía apartar la vista. Ginny se sacudió nerviosa y se mordió el labio inferior, haciendo que Harry levantara la vista nuevamente hacia los ojos de la chica.

"¿Te enteraste que Krum se vino a jugar a los Tornados?" dijo Ginny apresuradamente, interrumpiendo ese extraño momento.

Harry disimuladamente se llevó la mano a la nuca (el dolor aún permanecía en su cabeza). Menos mal que ella comenzó a hablar porque había sentido un impulso enorme de abrazarla y de besarle sus labios.

"Sí, lo leí esta mañana. ¿Tienes idea si Ron lo sabe ya?" respondió.

"No... te iba a preguntar a ti pero si no sabes..."

"Igual no creo que se haya enterado. Lo noto muy tranquilo." Comentó Harry.

"Sí, demasiado..."

Nuevamente ese silencio forzado que tanto le molestaba a Harry.

"¿Y dónde encontraste la pulsera?" preguntó de pronto para romper con ese ambiente.

"Donde no había buscado. En la enfermería."

"¿De veras?"

"Sí. Solté al snorcack y me trajo directamente hacia aquí. Muchos alumnos se reían al verme corriendo detrás del animal, pero creo que ya no la harán más. Espero que cambien sus opiniones de Luna después de la nota de hoy en el Profeta. ¿La leíste? Habla sobre lo prácticos que son, y obviamente, explica su utilidad en la búsqueda de objetos perdidos."

"Leí algo. Me alegro por Luna. En verdad que no se merece el trato que tiene en el castillo."

"A ella no le importa mucho. Es feliz en su propio mundo..." pero dejó de hablar cuando sintió la mano de Harry en la suya. El muchacho le había agarrado la mano izquierda y le estaba mirando la muñeca llena de pulseras. Había de todos colores, tamaños y materiales.

"¿Cuál era la pulsera¿Ésta?" preguntó Harry intrigado, señalando la primera que se le ocurrió: una hecha con hilos verdes y rojos. No entendía qué estaba haciendo en realidad, pero se sentía acelerado, con ganas de rodearla con sus brazos, sentir el aroma de su cabello... Pero como no podía hacerlo eligió hablar de la pulsera, como una excusa para poder tomarle la mano.

"Eh... No... En realidad no la tengo más." Contestó Ginny aturdida. Estaba completamente colorada y retiró su mano con lentitud. A continuación se llevó ambas manos a los bolsillos de la túnica.

"¡No me digas que la volviste a perder!" exclamó Harry divertido.

"No, no... se la entregué a Dean de nuevo." Dijo Ginny aún colorada. Trataba de esquivar la mirada de Harry.

"¿Por qué¿Terminaron?" inquirió Harry sin disimular su repentina alegría. Ginny notó esto y frunció el entrecejo, confusa. Luego sacudió la cabeza.

"No... No terminamos. Se la devolví por miedo a perderla otra vez."

"Ah..." exclamó Harry con clara desilusión. Ginny lo miró por un segundo y luego desvió la mirada al piso.

"¡Llegamos!" Informó Harry al divisar la puerta de la enfermería frente a ellos. "Entras conmigo¿verdad?" preguntó abriendo la puerta.

Ginny hizo una mueca extraña.

"Yo... Olvidé que tenía que hacer algo... Disculpa." Dijo la chica perdiendo la voz y salió corriendo de allí.

"¿Qué demon...?" preguntó Harry mientras la miraba irse, con la mano en el pestillo de la puerta. ¿Por qué se iba¿Había dicho algo malo¿Qué acaso Ginny no quería ir a la enfermería con él¿O había entendido todo mal?

"Potter, tanto tiempo sin verte." Dijo Madame Pomfrey con voz cansina a espaldas de Harry. "¿A qué debo tu visita esta vez?"

Harry se tocó la nuca. Le dolía, pero tampoco tan fuerte como para hacerse atender. Miró hacia donde Ginny había desaparecido y pensó que había llegado hasta allí sólo por ella; podría dar media vuelta y volver a la Sala Común. Pero no quería volver a desilusionarla si se enteraba que no se había atendido, así que miró a Madame Pomfrey y le relató lo sucedido en el campo de juego.

"Bien, veamos si es tan grave. Entra."

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Mia Letters: Hola Mia! Gracias por tu review. En este capítulo he puesto más de Ron y Hermione, pero aclaro que en un principio empecé este fic en base a las dos parejas canon. Hago todo lo que puedo para que ambas tengan 50 de participación en cada capítulo, pero a veces resulta imposible y obviamente una tiene más protagonismo que la otra. Lo siento, es inevitable... Pero igual gracias por leerme y tus comentarios acerca de cómo escribo, de veras, me sube el ánimo. Nos hablamos pronto. Chaucito :D

BiAnK rAdClIfFe: Holaaaa!! Qué feliz estoy de que todavía estés ahí, firme, leyendo mi fic! En serio, no sabes lo que eso significa para mí. Sobre todo después de este largo tiempo que estuve desaparecida... En fin, lo importante es que regresé! Me alegra pila saber que te va gustando cómo queda la historia, eso es esencial. Quiero saber tu opinión sobre este capítulo, más que nada entre Harry y Ginny (aunque no estaría de más saber también lo de la otra parejita). Con respecto a lo que sucede con Draco, ya verás más adelante. Jojojoooo (risa malévola). Nos estamos hablando, y de nuevo gracias!!! Beso grande! PD: Si no te aguantas puedes volver a leer el capítulo del duelo, en todo momento que aparezca Draco, pues te dará alguna pista de lo que le pasa al muchacho (creo que no lo hice muy complicado)

AYdE mDrJgI: Hola! Gracias por tus reviews. Son cortas pero directas, con lo esencial. Perfecto! Bueno, te vuelvo a decir lo que le dije a Mia Letters, este fic es tanto de Ron/Hermione como de Harry/Ginny, así que intento que cada capítulo tenga mitad y mitad, pero se me hace difícil... Inevitablemente una se hace más protagonista que la otra. Pero para que ya lo vayas teniendo en cuenta, en el próximo capítulo habrá más extensión con la pareja Ron/Hermione. Que pases lindo, y no te olvides de dejarme review. Gracias! Chaucito! xD

CoNnY-B: Holaaa!!! Otra más que ha estado leyéndome desde que empecé! Mil gracias!! xD ¿Y? Supongo que has quedado satisfecha con este capítulo, pues conté más cosas entre Harry y Ginny jejeje... no sabes lo contenta que me quedo cuando entro a las reviews y te veo allí, opinando. Por favor, seguí haciéndolo que me da fuerzas para seguir escribiendo. Y te digo lo mismo que a BiAnK rAdClIfFe, con respecto a Draco vas a tener que esperar uno o dos capítulos más... no es tan difícil tampoco (a mi parecer), si vuelves a leer ese capítulo puede que empieces a sospechar qué es lo que le sucede... ¡Y no digo más jejeje! Espero tu review, y gracias otra vez! Cuídate y beso grande! Chaucis :D