Historia 5 Lumpy: Yo te cuidare
Todo me da vueltas, no puedo mantenerme de pie…. ¿Donde…donde esta el teléfono? Oh no…esta en la otra habitación, debo intentar levantarme y llegar.
La joven pelirroja se apoyo en la cama como podía y se sentó, se acaricio un poco el camisón rosado de seda. Dio una bocanada de aire y se puso de pie, sus cabellos estaban revueltos y levantados, estaba pálida con mejillas rojas, ojos llorosos y respiraba fuerte.
Sus piernas le fallaban y logro apoyarse en la pared, dando pasos cortos y temblorosos logro avanzar hasta la otra habitación y tomo el teléfono. Las teclas se veían borrosas, no podía enfocar la vista, logro apretar un botón de marcado rápido y se desplomo en el piso -¿Flaky? ¿Hola? ¿Estas ahí?- La chica pudo escuchar aquella voz masculina antes de cerrar los ojos.
Mi cabeza me esta matando, no puedo abrir los ojos….ah…eso se siente tan calido, siento que estoy flotando, es muy relajante. Eso no, eso esta frío!
La chica abrió los ojos encontrando su mirada en el techo, miro alrededor y estaba en su cama de nuevo, movió la mano hasta su cabeza y se encontró con un pañuelo húmedo -¿Qué…? ¿Como…?-
-Al fin despiertas pequeña- Dijo una voz que venia de el, el hombre de cabello celeste parado en el marco de la puerta. Se acerco con una bandeja que tenia un tazón caliente, con lo que parecía ser sopa, un vaso con agua y una pastilla.
-Lumpy… ¿Qué haces aquí?- Dijo la chica sorprendida, aunque estaba contenta de ver al otro –Tu me llamaste pequeña, y cuando vi que nadie respondía me preocupe y vine, tuve que entrar por tu ventana por que nadie abrí la puerta y te vi tirada en el suelo. Si que tienes una fuerte fiebre, aquí te traje una pastilla y sopa para que tomes- EL hombre tomo un banquito y se sentó junto a la cama, apoyo la bandeja en su regazo y ayudo a la joven a sentarse. La joven estaba sonrojada, pero era difícil saber si era por la fiebre o por el hombre tan amable.
-Gracias Lumpy…- Le dijo un tanto tímida, el otro sonrío y le dio de comer en la boca con mucho cuidado. Cuando el plato quedo vacío le dio la píldora, la joven intento tomarla con el agua pero no podía pasarle por la garganta –No me gustan las píldoras…nunca las puedo tomar…- EL chico tomo la pildora y se la metio en la boca con un poco de agua, tomo con cuidado el menton de la otra y le dio un beso, haciendole tragar todo. Acto seguido la pelirroja se puso como su cabello y se desmayo en la cama. –Ahh…mi pequeña Flaky….ya han pasado dos meses y aun no te acostumbras a mis besos- Dijo suspirando y un tanto divertido por las reacciones de su NOVIA –Bueno mi presiona pequeña….descansa…yo te cuidare todo el tiempo- Se inclino un poco y beso su frente.
Fin
