Historia 6 Shifty y Lifty: Doble amor
¿Han sentido el cosquilleo en su estomago? ¿Cómo si un montón de mariposas se movieran en tu interior? Por que ellos lo sienten, es un sentimiento doble, comparten el mismo, pero más fuerte por que lo comparten.
Todo por esa hermosa y dulce pelirroja. Desde de pequeños ella fue la visión de sus ojos, pero cuando se acercaban eran doblemente malos con ella. No sabían por que, pero uno le ponía arañas en su muchota, el otro la hacia caer en el patio de juegos, no sabían por que lo hacían, pero lo hacían sin pensar.
Dejaron el jardín y no pudieron acercarse nunca a la chica sin hacerle maldades. Entraron a la primaria, la jovencita creció un poco, pero seguía siendo tan pequeña y dulce como siempre. Ellos la seguían por todos lados, no dejaban que otros hombres se le acercasen, y las chicas que querían hacerlo las llenaban de sus perversas bromas, así fue durante mucho tiempo. La pelirroja se vio resignada a tener una vida solo con unos "amigos" que eran ese par de gemelos extraños, posesivos y un tanto malvados.
Sin embargo había algo raro, Shifty logro acercarse a la chica, Flaky pudo ver el lado amable de aquel chico cuando la ayudo en clases y en gimnasia siempre que se caía. Ellos dos se iban uniendo, y eso a Lifty no le agradaba nada.
Al crecer se empezaron a dar cuenta que empezaron a dejar de ser hermanos para convertirse en enemigos por el amor de la pelirroja. Aquellos celos que sentían hacia los demás, las bromas que le hacían a otros ahora se las hacían entre ellos, y con esto se empezaron a distancias, y sin darse cuenta, también de Flaky.
Fue una mañana cuando la encontraron llorando, dejaron su discusión y hablaron con ella, asustados por ver a la joven en ese estado. La chica los vio con sus ojos llenos de lagrimas y les respondió: "Estoy cansada de que se peleen… Yo los quiero…. ¿Por qué me han dejado sola?"
Los corazones de ambos se estremecieron y se lanzaron sobre la chica abrazándola fuerte y dándole besos en las mejillas, haciéndola poner roja. Ambos la amaban, y más que a nadie, nunca le harían daño. Se miraron y sonrieron picaros: "Te queremos linda!" Dijeron a unísono sonriendo.
