Hola gente! Como andan?! Espero que muy bien y que les haya ido bárbaro en los exámenes y proyectos de fin de año a cada uno de ustedes. Como se acerca la Navidad, y me gustó tanto escribir este capítulo, la ansiedad me ganó y no me pude esperar a subirlo el 25... así que lo hago ahora.

Espero que les guste! ;) saludos!

Todos los nombres de personajes, lugares, hechizos, etc son propiedad de JK Rowling, la Warner Bros y todos los implicados. Yo solo hago esto para divertirme.

23 - Respuestas

A la hora de la cena Harry bajó a cenar preguntándose dónde podría haberse metido Ron, pues no lo había visto en toda la tarde. Pensó encontrarlo en el Gran Salón, sentado a la mesa y devorando a toda velocidad dos patas de pollo a la vez, como solía hacer cuando pasaba mucho tiempo sin comer (tres horas máximo), pero cuando llegó no se lo encontró. Y se preocupó. No le gustaba que Ron desapareciera tantas horas al cabo de cada discusión o algo que tuviera que ver con Hermione, porque una sensación de amargura aparecía en el cuerpo de Harry... Como la vez en que estaban en la Madriguera el reciente verano y salió en su busca con Ginny.

"Ginny" repitió Harry en la cabeza, recordando aquel momento del verano, caminando lado a lado y hablando de lo tontos que eran sus amigos. Pero es que era imposible olvidar aquel momento, estaba tan linda... con aquel sombrero y el pelo recogido; le hacía resaltar más sus pequeñas pecas. ¿O era porque simplemente nunca había prestado atención a su perfecto rostro? Con esos hermosos ojos color miel, y las pestañas largas y marrones a diferencia de su brillante cabello rojo fuego... Y los labios ¡Cómo le gustaba mirar esos labios cada vez que ella le hablaba!

"¡Harry!" le gritó la voz de Hermione a lo lejos.

Harry volvió en sí y giró la cabeza hacia el lugar donde provenía la voz: al lado suyo. Hermione sacudió la cabeza sonriendo y luego miró hacia la mesa de profesores.

"¡Harry, mira!"

El chico dirigió su mirada hacia donde le indicaba su amiga y vio, en el lugar donde días antes se había sentado Fleur Delacour, a Kingsley Shacklebolt con su característico aro de oro en la oreja. Cuando sus miradas se encontraron, el auror le guiñó un ojo y luego siguió con su cena.

"¡Kingsley¡Perfecto!" exclamó Harry contento. Pero luego un vacío lo invadió al darse cuenta que Ron no estaba allí para comentar sobre el nuevo profesor. Hermione levantó la cabeza altivamente y habló con firmeza.

"Eso sí es un profesor capacitado para enseñarnos Defensa... No entiendo por qué Dumbledore tardó tanto en contratarlo..."

"¿Quizás porque en esos días él no estaba disponible? Yo que sé, Hermione... Fleur tampoco lo hizo mal."

Hermione puso los ojos en blanco y cuando Dumbledore se puso de pie para presentar al nuevo profesor, ella cambió el semblante y se dedicó a escuchar atentamente el discurso del director. Lo mismo comenzó a hacer el resto del alumnado.

Harry no prestó mucha atención a lo que decía Dumbledore, aunque sí aplaudió y vitoreó cuando escuchó el nombre de Kingsley pero luego se centró en buscar a cierta pelirroja por el Gran Salón.

"No va a venir." Anunció Hermione con tristeza.

"¿No¿Por?"

"Es obvio por qué, Harry. No sé anima a estar conmigo en la misma habitación."

"¿Se pelearon?" preguntó Harry asombrado.

Hermione mantuvo su mirada en el plato y luego levantó una ceja, extrañada. Miró a Harry y a continuación emitió una risita astuta.

"No hablabas de Ron¿verdad?"

Harry sintió que sus mejillas enrojecían y se avergonzó de estar pensando en Ginny en vez de lo sucedido con sus dos mejores amigos.

"Ginny no va a bajar a cenar. Está esperando a Ron en la Sala Común." Le informó Hermione con los ojos tristes. "Ella es su hermana y sabe cómo tratarlo."

Harry dejó de pensar por un momento en su pelirroja favorita y se acercó más a Hermione.

"¿Qué vas a hacer¿Qué harás con Ron cuando te pida disculpas? Volverán¿verdad?" le preguntó Harry casi suplicando. No podía vivir con la idea de que sus dos mejores amigos que tanto se amaban y que estaban hechos el uno para el otro, se separaran después de un estúpido malentendido.

El suspiro de Hermione lo asustó. Parecía que perdonarlo no estaba dentro de los planes de la chica.

"No sé, Harry. Es difícil. Ya lo dije antes, me duele que él no haya confiado en mí... Puede que quizás lo perdone, sí, pero no voy a poder olvidar esto que pasó. Es complicado." Terminó Hermione bajando la mirada. Estuvo un buen rato así, hasta que Harry le puso su mano en el hombro, lo que hizo que la chica le sonriera con gratitud.

"Me voy a dormir. Hasta mañana, Harry." Y le dio un beso en la coronilla.

Harry la observó levantarse y cuando iba a volver a ocuparse de terminar la comida que había en su plato, paseó su vista por la mesa de Slytherin y se encontró con Draco Malfoy, observando sin expresión alguna hacia la puerta del Gran Salón. Harry buscó lo que miraba y se asustó al ver que Hermione acaba de desaparecer por la puerta hacia el vestíbulo.

Entonces era verdad: Draco le estaba advirtiendo a Harry de que algo sucedería con Hermione. ¿Pero qué¿Y cuando¿Y por qué diablos Draco se lo estaba avisando¿No era que odiaba a Harry¿No era que odiaba a los muggles y por lo tanto también a Hermione¿Qué estaba pasando¿Draco se estaba preocupando por alguien realmente o simplemente sería una trampa más? Después de todo, con su padre en Azkaban, Harry sospechaba que Draco podía seguir los pasos de Lucius y convertirse en Mortífago para suplantarlo...

Harry miró nuevamente a Malfoy. Tenía la mirada perdida en algún punto de su mesa, sin prestar atención a los chistes que Crabbe y Goyle decían a su lado.

A Harry se le estaban generando muchas preguntas con respecto a Draco y no sabía cómo encontrar las respuestas, pero quería que sucediera rápido si la vida de su mejor amiga estaba en peligro.

"¡Hola, Harry!" le saludó una voz familiar. Miró a su lado y Luna lo saludaba sonriente.

"¿Qué tal¿Cómo has estado?" le preguntó Harry.

"Bien. Parece que Ronald ha tenido un poco de fama en la escuela y me lo han estado pidiendo prestado para encontrar algunas cosas perdidas ¿sabes? Eso me ha tenido un poco ocupada, por las dudas de que alguien se haga el vivo y se olvide de devolvérmelo. En fin... ¿Puedo sentarme aquí un segundo?" preguntó la chica mirándolo fijamente. Harry se hizo a un lado para dejarle lugar. "¿Recuerdas que le mandé una carta a Ronald y que nunca me la contestó?"

"Sí." Harry sonrió, recordando el momento en que había descubierto ese detalle de que el remitente anónimo no había sido nada más ni nada menos que Luna.

"Bien, también le mandé una a Neville..." Le dijo con los ojos bien abiertos y con tono soñador.

"Sí, recuerdo eso también."

"Oh... ¿ya te lo había dicho? Mejor, me ahorras palabras, Harry. ¿Entonces quieres ayudarme?"

Harry sintió que se había perdido de algo importante...

"Espera¿ayudarte en qué?"

"En conquistar a Neville Longbottom." Sentenció Luna abriendo mucho más sus ojos, que brillaban de una forma que Harry nunca le había visto.

"¿Y cómo podría yo ayudarte? Yo soy pésimo para estas cosas amorosas. No puedo conmigo mismo y menos podré con la de otro... No es nada contra ti, aclaro, es solamente que el amor y yo no nos llevamos muy bien." Contestó Harry divertido por el pedido de Luna.

La desilusión se mostró claramente en el rostro de la chica y eso hizo que Harry se sintiera un poco mal.

"Oh... está bien..." comenzó a decir Luna con voz apagada. "Es que pensé que como eres su amigo... pero bueno... sí... perdona..."

"Bien, trataré de hacer algo, pero no prometo nada." Agregó Harry antes de que Luna se alejara. La chica al escuchar eso sonrió de oreja a oreja y se puso de pie.

"Sabía que no me defraudarías, Harry." Y sin decir más se marchó, dejando a Harry preguntándose si ella le daría algo para hacer o debería actuar por sí solo. Si era eso último, seguro que Luna no tendría mucha suerte...

Cuando Harry terminó su cena se levantó de la mesa y se dirigió a su casa, cansado pero pensando nuevamente en Ginny. Es que no podía dejar de pensar en ella, le volvía loco. Le encantaba cuando estaban bien, riendo juntos, practicando Quidditch y entendiéndose con tan solo una mirada; e increíblemente también le agradaba verla cuando ella se enojaba ya sea con él o con cualquier otra persona (prefería más esto último, pues podía disfrutar mejor del espectáculo). Esa seguridad con la que ella se manejaba, importándole solo ser sincera con la otra persona aunque le cayera mal al otro o no, le encantaba. Transmitía todo con la mirada (ya estaba aprendiendo eso) pero si tan solo pudiera entender lo que ella había querido decir en el pasillo aquel día, estaría completamente agradecido. ¿De qué tenía que darse cuenta¿Por qué diablos era tan lento para deducir eso que tanto quería Ginny?

"¿Por qué dices que yo lo arruiné todo?" Había preguntado Harry, mientras Ginny levantaba la mirada hacia él, esa mirada gélida que ahora le dolía a Harry al recordar, y suspiró exasperada.

"Porque es así. Siempre has sido la causa por la que mis relaciones se terminan." Fue lo único que ella le contestó... le hubiese gustado una respuesta un poco más concreta. Sin embargo, a continuación una serie de imágenes comenzaron a pasar por su cabeza:

Se encontraba en King's Cross y tenía once años. Buscaba con desesperación el andén nueve y tres cuartos pero no lo encontraba. De pronto vio pasar a un grupo de pelirrojos y allí fue cuando la vio por primera vez, tan pequeña pero tan bonita...

"¿En qué pensabas a esa edad, Harry¿En piedras filosofales y perros de tres cabezas¿Por qué no te fijaste antes en ella?" le preguntó la voz de su interior.

"¡Pero si Ginny no entró a Hogwarts hasta mi segundo año!" Le contestó Harry enojado para sus adentros.

"Y ahora¿cuál es el número del andén?" Había preguntado la señora Weasley.
"¡Nueve y tres cuartos!" dijo la voz aguda de Ginny. Recordaba que iba de la mano de Molly y miraba a sus hermanos con insistencia. Claro, si siempre había querido ir a Hogwarts. "Mamá¿no puedo ir...?"
"No tienes edad suficiente, Ginny. Ahora estáte quieta."

Y más tarde, cuando el tren había comenzado a moverse, Harry vio a la señora Weasley saludándolos, y allí corriendo para seguir al tren estaba Ginny, mitad llorando y mitad riendo... Recordaba haber mantenido la mirada en la chica y la señora Weasley por largo rato. En ese momento había deseado tener una familia así como los Weasley... una madre que lo fuera a despedir todos los años. Y por las vueltas de la vida, ese deseo se le había hecho realidad, pues por suerte se había hecho amigo de la mejor persona que pudo haber encontrado en el castillo, cuya familia le abrió las puertas de su casa y corazón desde el primer momento, y esperaba que fuese para siempre. ¿Cómo sería entrar formalmente en esa familia, presentándose ante todos los Weasley como el novio de Ginny¿Y más adelante como el esposo de Ginny? Harry suspiró con melancolía.

Ahora estaba en la Madriguera, antes de comenzar el segundo año en Hogwarts.

Estaba desayunando con los Weasley y en un momento apareció Ginny, bajita y con su melena pelirroja, usando un camisón que ahora que Harry recordaba le quedaba muy bien con sus ojos. Pero ella al entrar y verlo, sólo había pegado un grito y se había ido corriendo.

"Es Ginny" le había informado Ron en voz baja. "Mi hermana. Se ha pasado el verano hablando de ti."

El recuerdo cambió y se encontraba subiendo la torcida escalera de La Madriguera y recordó ver en el tercer rellano una puerta entornada, por donde Harry había visto los ojos color miel que tanto le atraían en la actualidad. Y Ron nuevamente explicándole algo sobre su hermana:

"Ginny. No sabes lo raro que es que se muestre así de tímida. Normalmente nunca se esconde."

Y qué razón tenía Ron en ese entonces. Recién el último año había empezado a conocer a la verdadera Ginny, de la que Ron hablaba en ese recuerdo, y se preguntó por qué ella no se había abierto mucho antes con él, en vez de esperar hasta los catorce años... Quizás... quizás hasta él ni siquiera se hubiese fijado en Cho Chang...

Estaba en Flourish y Blotts, y él acababa de escapar de Gilderoy Lockhart y de toda la multitud, hacia el fondo del local donde estaba Ginny

"Tenlos tú." Y le había metido los libros en el caldero a Ginny. "Yo compraré los míos..."

"¿A que te gusta, eh, Potter?" le había dicho Draco Malfoy. "El famoso Harry Potter. Ni siquiera en una librería puedes dejar de ser el protagonista."

"¡Déjalo en paz, él no lo ha buscado!" Y esa había sido la primera vez que hablaba delante de Harry. Sonrió al recordar cómo fulminaba a Draco con esa mirada que tanto le atraía. Lo había defendido, ya en ese entonces le había hecho frente a alguien y él nunca lo tomó en cuenta...

"Ella siempre fue así, sólo que tú lo empezaste a notar ahora... imbécil..." se maldijo para sus adentros.

Otro recuerdo. Acababa de entrar a la Cámara de los Secretos y a los pies de la estatua de Salazar Slytherin, boca abajo, vio un cuerpo tirado y al ver el rojo de su pelo, el corazón había dejado de latirle.

"¡Ginny!" había susurrado mientras se acercaba a ella corriendo y se hincaba a su lado. "¡Ginny¡No estés muerta¡Por favor, no estés muerta!" La había agarrado por los hombros para girarla. Pero lo que vio lo había asustado más. Su cara estaba tan fría y blanca como el mármol. Pero recordaba que si tenía los ojos cerrados, no estaba petrificada, aunque por otro lado... podría estar... "Ginny, por favor, despierta" No podía creerlo, no había llegado a tiempo para salvarla... La hija menor de los Weasley, la hermanita de Ron, no se lo podría perdonar nunca...

Dos años más tarde, en la Sala Común de Gryffindor, se encontraba junto a Ron y Ginny, hablando sobre el momento en que su amigo había invitado a Fleur al Baile de Navidad.

"Estoy seguro de que llegaste cuando estaba desplegando todos sus encantos para atraer a Diggory y te hicieron efecto a ti. Pero ella pierde el tiempo. Diggory va con Cho Chang." Había dicho Harry. "Le acabo de pedir que sea mi pareja y me lo ha dicho." Había agregado con tristeza. Pero al decir eso, notó que de pronto Ginny había dejado de sonreír.

"¡Claro¡Si ella quería ir contigo, Harry¡Y tú preocupándote por Cho!" se quejó la voz en su cabeza. A continuación recordó algo más de ese mismo momento:

"Bueno" había dicho Ron con sumo desconcierto "esto es ridículo. Ginny tú puedes ir con Harry, y yo..."

"No puedo". Había dicho Ginny, interrumpiéndolo. Harry notó que se había puesto colorada. "Soy la pareja de... de Neville. Me lo pidió después de que Hermione le dijera que no, y yo pensé... bueno... si no es con él no voy a poder ir, porque aún no estoy en cuarto. Creo que voy a bajar a cenar." Había dicho por último, y Harry la vio irse de la Sala Común con la cabeza gacha.

Cómo pudo ser tan ciego... De lo que se había perdido todo este tiempo... Luego recordó lo que Hermione le había dicho una tarde. ¿Será que... después de todo este tiempo en que Ginny logró seguir adelante con su vida, con sus dos novios... ella estaba en lo cierto¿De que Ginny realmente no lo había olvidado del todo como quería hacer creer?

"¡Nunca te preocupaste por mí¡¿Por qué ahora que ya no necesito de ti?!" "¡La hermana¡Cómo olvidarlo ¿no?!" "Lo arruinaste todo" "Siempre has sido la causa por la que mis relaciones se terminan"

De pronto se sintió como si hubiese puesto la última ficha a un puzzle de 2000 piezas que le había llevado semanas y semanas terminar. ¡Hermione tenía razón¡Ginny todavía sentía algo por él!

Miró hacia delante y ya se encontraba frente al retrato de la Dama Gorda. Dijo la contraseña y entró a toda velocidad.

"Tiene que estar por aquí, Hermione dijo que esperaría a Ron..." se dijo en voz baja mientras buscaba en la Sala Común una cabellera roja. Y en efecto allí estaba, recostada en la butaca favorita de Harry, leyendo el Profeta.

Estaba agitado de felicidad por el reciente descubrimiento. Era ahora o nunca, porque no podía dejar pasar otro día más. Necesitaba decírselo. Necesitaba hacerle saber que había sido un estúpido en tardar tanto pero que ella era la única persona que le movía el piso, que aunque ella ahora hubiese desistido, finalmente había logrado lo que tanto quiso en los años anteriores: enamorarlo.

Pero decidió calmarse antes de enfrentarla. Respiró profundo, trató de peinar su cabello rebelde y se acomodó sus anteojos mirando su reflejo en la ventana. A continuación, caminó hasta donde estaba la chica.

"¿Estudias?" preguntó Harry al llegar. Sabía que no estaba estudiando, pero no se le ocurrió otra cosa para empezar la charla.

Ginny a su vez negó con un movimiento de cabeza y le mostró el Profeta. Se encontraba leyendo la sección de Quidditch, pues había una gran foto de la buscadora de las Arpías de Holyhead, en el momento que atrapaba la snitch en su mano izquierda.

"Dicen que es muy buen equipo. Me gustaría verlas algún día." Comentó Harry rápidamente.

Ginny volvió el periódico nuevamente hacia sí.

"Son excelentes. Siempre dije que...nada." dijo, cortándose a sí misma al instante y siguió con la lectura.

"¿Siempre dijiste qué?" insistió Harry, sentándose en el sillón que había frente a ella.

"No... nada... sueños tontos de niña..." indicó Ginny con poca importancia.

"¿Qué tiene de malo decir que te gustaría jugar en las Arpías? Yo lo encuentro perfecto." Dijo Harry con toda sinceridad, esperando que eso fuera lo que tanta vergüenza le daba a Ginny contar.

Ginny le sostuvo la mirada.

"Lo dices porque eres mi amigo."

"No, lo digo porque soy tu capitán y veo que eres muy buena, incluso creo que puedes dar mucho más todavía." Confesó Harry sin vueltas.

Ginny bajó el diario y sonrió con sorna.

"No exageres..."

"No exagero. Es más, te voy a decir una cosa: no le hagas caso a lo que Hermione te decía en verano de que seas Sanadora o trabajes en algo que té dinero... Tú sólo sigue aquello que tú sientas que podrás ser feliz. Y estoy seguro que cuando salgas de Hogwarts, te harán un lugar en las Arpías de Holyhead." Dijo Harry con firmeza. Ginny lo miraba sonriendo. "Y creo que tú también estás segura de eso, pero te haces la ingenua y no dices nada..."

Ginny rió a carcajadas. Harry sonrió al verla. Sintió como si una mariposa revoloteara en su interior.

"Bueno... no estoy tan segura como tú, pero cada vez que me pongo a pensar, creo que puedo llegar a tener esa posibilidad de entrar al equipo... Lo primero que voy a hacer apenas termine los estudios es presentarme a las pruebas y dar lo mejor de mí."

"Y cuando te acepten salimos a festejar, pero a festejar que yo tenía razón." Agregó Harry sonriéndole. Ginny lo miró a los ojos y afirmó con un movimiento de cabeza.

"¿Y tú, Harry¿También quieres jugar en la liga profesional?" quiso saber Ginny, dejando el Profeta a un lado y llevando su cuerpo hacia delante, apoyándose en sus rodillas, y mostrando interés en la respuesta.

"No voy a negar que me gustaría, pero..." dijo Harry y se calló para pensarlo un poco antes de contestar. Pero Ginny se le adelantó.

"...te llama más la atención la carrera de Auror¿cierto?"

Harry afirmó con un movimiento lento de cabeza.

"Sí, Harry, deberías. Eres muy bueno. El año pasado todos quedamos impresionados contigo. Y después, cuando te vi en el Ministerio... lo supe."

"¿Qué supiste?" inquirió Harry atento a alguna señal que pudiera mostrar los sentimientos de la pelirroja.

"Que tu destino es ser Auror. Aunque capaz que cuando estés trabajando de eso puede que te aburras porque bueno... todos sabemos que acabarás con Voldemort y ya no habrá más problemas..." dijo Ginny tratando de sonar despreocupada.

Pero a Harry no le sonó igual. Ojalá pudiera suceder así de fácil, sin lamentar más muertes de inocentes. Sin embargo, le resultaba imposible pensar igual que Ginny. Todavía faltaba mucho para poder vencer a Voldemort... no se sentía preparado, y cada vez que pensaba en la Profecía se amargaba porque ese era el único camino que tenía para que toda esta guerra se acabara de una vez por todas. Se quedó pensativo un rato, con la mirada perdida.

"Disculpa." Se excusó Ginny irguiéndose en el sillón, afectada por lo que había dicho segundos antes. "No quise..."

"¿Por qué me pides disculpas?" inquirió Harry, sorprendido.

"Por traerlo a la conversación... No debí..."

"Está bien, me trajiste de nuevo a la realidad..."

Ginny se levantó y se acercó a él, sentándose en el espacio libre que había a su lado. Que ella hubiese acortado la distancia que había entre ellos dos hizo que la sangre comenzara a circular con mayor velocidad por su cuerpo.

"Mejor hablemos de otra cosa...¿si?" dijo ella, paseando la mirada por la Sala Común como si pudiera sacar un tema de conversación de las cosas que les rodeaban. "A menos que necesites hablar de eso."

A Harry se le cortó la respiración.

"¿Hablar de eso?" repitió confuso. ¿Pero... ya? "No, Harry... ahora no te eches para atrás..."

"De lo que sucedió en el Ministerio. Sé que no soy ni Ron ni Hermione, pero quiero que sepas que puedes contar conmigo para lo que sea." Señaló ella con toda sinceridad.

Harry suspiró. Ella le acababa de dar el pie para arrancar y no lo iba a desperdiciar.

"Descuida, ya me di cuenta de eso hace mucho tiempo. Y te lo agradezco. Gracias por haber ido conmigo al Ministerio cuando no tenías por qué..."

"¡Tenía, sí¡Sirius!" saltó Ginny al instante, pero Harry le tomó una mano y la miró pidiendo que se callara.

"...gracias por ayudarme el año pasado a encontrar la forma de hablar con él, a pesar de que otras personas no lo encontraban correcto. Gracias por..."

"Harry, no tienes que agradecerme nada. En todo caso yo tendría que agradecerte a ti: yo estoy aquí gracias a ti." Le dijo Ginny mirándolo profundamente. "Disculpa si nunca pude demostrarte mi gratitud por salvarme."

"Ginny... perdón por lo que... " y no terminó la oración porque a continuación tomó el delgado cuello de la chica y atrajo su rostro hacia el suyo con rapidez, sin dejar tiempo a que alguno de los dos pensara en las consecuencias. Cuando sus labios hicieron contacto con los de Ginny, cerró los ojos automáticamente y se dejó llevar. Ella respondió al beso y lo rodeó con sus brazos. Mientras la besaba, él acariciaba su cabello con la otra mano libre, haciendo que el perfume de su cabello los envolviera completamente, y ella le acariciaba la nuca suavemente con ambas manos.

No podía creer lo que estaba sucediendo. Sentía unas cosquillas en su interior, pero era una sensación tan agradable que no quería que terminara más. Quería seguir así, junto a ella, demostrándole cuánto la necesitaba. Pero luego de lo que a Harry le pareció una eternidad, ella rompió el contacto y se separó, sin dejar de abrazarlo.

Estaban a quince centímetros uno del otro. Los ojos miel de Ginny brillaron al fijarse en los de Harry. Esperó unos segundos antes de hablar, mirándolo.

"¿Me pediste perdón por el beso?" inquirió seriamente.

"Sí, yo... tenía que hacerlo. Arriesgaba nuestra amistad pero deb..." pero Ginny no lo dejó terminar porque lo calló de otro gran beso. Luego de un rato se separó de nuevo y lo miró otra vez.

"Deberías pedirme perdón por tardarte tanto..." reclamó la chica divertida.

"Je..." sonrió Harry tontamente... con el último beso había tenido la sensación de estar volando sobre el campo de Quidditch y el corte de la chica había sido tan abrupto que todavía se sentía en las nubes. "Perdón por ser tan lento..." repitió Harry, sonriendo. Estaba tan feliz que la sonrisa no le alcanzaba para demostrar lo bien que se sentía. Ambos sonrieron y luego se abrazaron. Harry vio que los ojos de Ginny estaban húmedos pero decidió no hacer ningún comentario porque entendía cómo se debía estar sintiendo la chica... Seguro que no podía creerlo, como tampoco él podía hacerlo.

Una débil tos que escuchó a su espalda lo sobresaltó. Había estado tan perdido en ese abrazo con Ginny que se había olvidado que estaban en la Sala Común y que todavía había gente regresando de la cena y que otros permanecían estudiando. Ambos se soltaron al mismo tiempo y se encontraron con Ron. Estaba de pie, mirándolos con una ceja levantada.

"Ron... eh... ¿cenaste ya?" preguntó Harry muy nervioso. No podía olvidar que su amigo era el hermanito mayor de su ahora... ¿novia?

Al escuchar el tono con que le había hablado su amigo, rompió en carcajadas y se acercó a palmearle la espalda.

"¡Ya era hora, Harry!" comentó Ron entre risas. Luego miró a su hermana y le dio un abrazo. Ginny le dijo algo al oído que Harry no pudo escuchar, a lo que su hermano le besó la mejilla. Luego se separaron y se acercó a su amigo.

"Ahora escucha, nosotros seremos amigos de toda la vida, hermanos del alma y todo esas cursilerías, pero en estos casos la familia pesa más... así que... mucho cuidado con lo que le haces a la enana de la familia¿de acuerdo? Te aviso porque sino tendrás que ver cómo te las arreglas con los siete hombres Weasley." Le previno Ron mirándolo amenazadoramente.

"¿Puedes cerrar el pico, Ron¡Después de todo lo que tardó para reconocer que le gustaba no quiero que me lo espantes!" exclamó Ginny divertida.

Harry rió nervioso, pues igual sabía que lo que había dicho Ron en parte era verdad... Aunque estaba tranquilo, porque estaba seguro que nunca la haría sufrir y que siempre estaría a su lado en todo lo que ella quisiera.

"Bueno, me alegro por ustedes. No entiendo por qué diste tanta vuelta para declararte pero... ta, al menos ya lo hiciste. Bien." Dijo Ron sonriendo. Sin embargo, Harry notó que su mirada expresaba tristeza.

"Ron¿quieres hablar sobre... ella?" le preguntó Harry enseguida.

Su amigo lo miró e hizo una mueca.

"Estoy cansado... Mañana mejor."

"Bueno... cuando quieras hacerlo, sólo búscanos." Le dijo Ginny abrazándolo.

"Pórtense bien ustedes dos." Dijo Ron cuando se separó de su hermana.

Harry le tomó la mano a Ginny y le sonrieron.

"Tranquilo. Sólo vamos a estar aquí sentados, actualizándonos un poco." Le aseguró Harry.

Ginny se puso de puntitas de pie y le dio un beso en la mejilla.

"Bue, tampoco se aprovechen de mi bondad... Me voy a la cama. Hasta mañana."

Y Ron se dio media vuelta y se perdió en la escalera caracol que llevaba a los dormitorios. Harry miró a Ginny. Sus ojos brillaron al encontrarse las miradas y Harry sonrió. Ella se acercó a él y lo abrazó. Harry le rodeó su pequeña y frágil cadera con ambos brazos y apoyó la nuca sobre la coronilla de Ginny, perdiéndose en el aroma a flores silvestres de su cabello. Permanecieron un buen rato allí de pie, en medio de la Sala Común, sin importarles la gente que estaba a su alrededor.

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Y? Como estuvo? Sí, lo sé, fue más que nada un capitulo H/G, pero tenía que escribir esto ahora mismo sino yo me mataba primero por demorarme tanto (al estilo Harry) y luego me mataban todos aquellos que querían que sucediera algo entre ellos YAAAA!!! Jajajaja

Quiero que sepan que me quemé mucho la cabeza con el tema de cómo escribir su primer beso y que no se parezca en nada al del libro seis pero... lo logre? Y también me costó contar las sensaciones que te hace sentir un beso! Es mi primera vez describiendo un beso... Soy pésima para eso, espero haberlo hecho bien (traté de poner en palabras lo que me sucede a mí, pero no sé si logré mi cometido)

Porfa, ahora más que nunca necesito de sus reviews... necesito apoyo!

Gracias a todos por seguir leyéndome! De veras! xD

Felices Fiestas a todos!!! Y Felíz Año 2008!!!! (Por las dudas que no nos veamos antes jejeje) Que se les cumplan todos sus sueños este próximo año! ;)

saralpp: Hola! Bueno, no he recibido tu opinión sobre el último capitulo, supongo que no has tenido tiempo entre todo lo que tenías que hacer estos días, y te entiendo, a mí me pasa lo mismo. Espero que te vaya muy bien con los proyectos. Beso grande y no hay problema, léeme cuando tengas tiempo, pues yo sé que tu siempre has estado ahí apoyándome desde el principio! Cuidate mucho! ;)

CoNnY-B: Si... aquella mujer no era otra persona más que Fleur. Resultó raro? Porque no eres la única que se ha sorprendido jejeje. Es que en realidad, era lo que quería provocar, que el lector se sorprendiera tanto como el propio Harry... quiero aclarar que no fue una resolución de último momento, lo pensé desde el inicio (por eso metí a Fleur en Hogwarts) pero no quise explicar cada aspecto de esa relación porque me quedaba una escena con mucho diálogo explicativo y me aburrió cuando la leí, así que la modifiqué y quedó así. Si quieres saber algo sobre ellos, solo pregunta que yo te contesto ;) Y sobre lo que decías de Harry, de que ojalá resultara todo pronto... jejejeje... satisfecha:) Dejame review! Jajajaja Saludos!

Carri Sirius Potter: Hola! Como estás? Bueno... este capi fue más Harry y Ginny como has notado jajaja... Te gusto? Espero que sí... a mi me encantó escribirlo! Gracias por seguir leyendo mi fic, de veras, me hace bien y me da mas ganas de seguir adelante ;) Saludos y cuídate!

Chriisty: jajaja hola! Así que te mueres de curiosidad por saber qué pasa con Draco? Y qué tal ahora? Te ha aclarado algo?? Muajajaja (risa malvada) He dado una pista que pienso yo está un poco obvia... pero capaz que me resulta a mí obvia porque yo sé qué le pasa jajajaja! Ta, ya dije demasiado con eso, mejor cierro la boca! (o dejo de escribir, porque aquí no hablamos en realidad). Muchas gracias por tu apoyo!!! Aunque siga diciendo que solo escribo por escribir y que me falta mucha experiencia para ser buena en esto, no puedo negar que lo que me decis me hace sentir bastante bien jejeje... en serio, gracias! Porfa, acordate de dejarme un review... que es en este capi donde necesito saber mas de sus opiniones... Harry y Ginny por siempreee!!! ;)

Rochis: Hola! Jejeje... Tampoco tú te esperabas de que esa mujer fuese Fleur? Ah... sí... bueno... un capricho que tenía. Me acuerdo que la primera vez que leí El Cáliz de Fuego pensé que Fleur andaría con Krum, hasta que me enteré que Krum había invitado a Hermione al baile... :S Y bueno, como eso no sucedió en el mundillo Potter, me tomé la libertad de juntarlos en este fic jejeje... Aclaro que la pareja Bill y Fleur es otra de mis parejas favoritas, porque demuestran que realmente se aman al seguir adelante a pesar de lo que sucedió con Bill, pero ta... fue mas fuerte que yo. Ron sí es un idiota, coincido contigo jejeje, pero y Harry? Que tal ahora? Jejejeeeee... espero tu review! Besos!

BiAnK rAdClIfFe: Holaaa! Sip, las cosas comenzaron a aclararse... en parte. Jeje. Ron y Hermione? Mmm... lo veo difícil con lo cabezota que es Ron. Harry y Ginny? Ja! Esa es la parte que al fin se aclaró! Jejejeje! Cómo quedó este capi? Sinceramente a mí me encantó la parte del beso, aunque no sé si me expresé muy bien. Y sobre Fleur... jajaja! No has sido la única que se sorprendió, y me alegro, porque eso era exactamente lo que yo quería... aunque no sé si quedó bien explicado, pero quiero aclarar que no fue decisión de último momento eso de juntarlos... puse a Fleur en Hogwarts por esta razón en realidad. El problema es que cuando leí la primera versión de la explicación de su relación a Harry, me aburrí, porque quedaba con mucho diálogo explicativo y me iba del tema Ron y Hermione, así que luego lo arreglé y quedó lo que leíste. Pero ta, espero que te haya gustado este capi y espero reviews, como siempre he recibido de tu parte jejeje! Muchas gracias! saludos! ;)

sritas.weasley: Hola chicas! Me alegro que les esté gustando mi fic! Gracias por dejar su opinión, de veras! Espero que puedan dejarme un review de este capi también. Saludos! ;)

monica: Hola! Gracias por leerme! Espero no haber tardado mucho como la otra vez, pero es que estoy ocupadísima con los proyectos de fin de año... perdón por hacerles esperar. Gracias por tu opinión y espero un review de este cap... con el tema del beso y todo eso. Saludos y cuídate!