hola, aqui un capitulo nuevo... me gusto, tengo que reconocer que no queria dejar de escribir, pero tenia que cortar el capitulo antes de terminar escribiendo la tercera guerra mundia; que seria protagonizada por christian y anastasia.

a leer!


1° de julio

Suspiro y empujo suavemente a Kate para que deje de acosarme, es agotador tenerla día y noche tras mío, siendo que estoy mejor que nunca.

Mi amiga suelta una risa burlona y se toma firmemente de mi brazo. – Anastasia Grey, tienes que estar soñando si piensa que te dejare sola, solo, porque el médico ha dicho que estas dentro de todos los rangos perfecto.- comento y solté un suspiro, no puedo creer que Kate se comporte así solo porque me desmaye hace dos meses.

Caminamos juntas por el pasillo hasta que llegamos a la sala de esperas donde esta Eliot bebiendo un café. – ¡Mi amor!- exclama Kate y suelta mi brazo para ir a los de Eliot. Sonrió, sabía que me dejaría sola apenas viera a Eliot, aunque también me equivoco en pensar aquello; porque Kate se refería al café.

Mi amiga llego al lado de Eliot y le arrebato la bebida de las manos, sin pedirle permiso o disculparse. –Creo que me he hecho falsas esperanzas.- me comento Eliot mientras se ponía de pie para saludarme con un fuerte abrazo. –Gracias por venir por nosotras.- agradezco y el hace una mueca dándome a conocer que ha sido Kate la que lo ha obligado. Suelto una risita y la pareja se toma de las manos para empezar a caminar hacia el estacionamiento. Yo voy tras ellos riéndome de: lo ridícula que es mi amiga cuando discute con Eliot por cualquier cosa; no sé a que se refieren con; "tarado que no sabes traducir", "traductora de los muertos", "señor de boca sucia", "señorita que no dice mierda", "señor del NO" y muchas cosas más, pero, ponen caras tan graciosas que es imposible aguantarse la risa.

Antes de llegar al estacionamiento Kate menciona algo de un cuaderno y recuerdo que he olvidado mi cuaderno de apuntes en la sala de espera donde me junte con Kate en la mañana. Ella ya estaba en el hospital cuando llegue, creo que tenía que venir a hacer una encuesta o algo así, por lo que nos hemos juntado en la sala de esperas del piso de internados.

Suelto un suspiro e intento que la pareja me preste atención, pero no lo hace; están tan metidos en su conversación que todo el resto, para ellos, no existe. –Kate, Eliot, tengo que ir a buscar algo; volveré al estacionamiento apenas lo encuentre… por favor, espérenme.- digo alto y claro pero ninguno de los dos me presta atención. Kate me hace una seña con la mano, como si digiera "dale", así que tomo aquello como una aprobación.

Salgo corriendo en dirección contraria y uso las escaleras para subir hasta el piso en donde deberían estar mis apuntes de las leves faltas a discutir con Eliot; ya que el proyecto, que estamos realizando en remplazo de grey, tiene algunos puntos que aun no se han discutido o están débiles y debemos mejorar. Ese cuaderno es mi trabajo y vida, tengo que encontrarlo.

Llego al piso y lo primero que hago es acercarme al mesón de atención. Las enfermeras me miran dulcemente y les pregunto por algún cuaderno perdido. Ellas me dicen que no hay nada, pero posiblemente alguna de las asistentes de enfermeras lo pudo haber encontrado, así que debo esperar hasta que ellas le pregunten a cada funcionario si han encontrado mis apuntes.

Doy un suspiro y me siento cerca del mesón, para estar atenta y lista a recibir mi trabajo de meses.

Pasan los minutos y una enfermera llega a entregar una tablilla de un paciente. Así pasan una tras otra, con un montón de formularios y diciendo los nombres de cada paciente al que han atendido. En cinco minutos, más de veinte auxiliares, llegan con tablillas y nombrando a los internados, me parece un buen sistema de control y pienso que, de alguna manera, nos podría servir en el proyecto. Es una buena idea, al menos eso pensaba mientras ponía atención a las chicas de blanco, hasta que escucho "Christian grey" y mi atención de va a la mierda. Miro a las enfermeras, la chica de blanco esta alegre y sonriente mientras rellena un par de formularios.

Esa mujer acaba de decir Christian grey, estoy segura. Presto atención a lo que se dicen y tengo la firme sospecha de que se refieren a Christian grey. –sí, llevare la comida en una hora más y, mientras tanto, las visitas pueden pasar.- le dijo y la chica del mesón asintió mientras tomaba apuntes. – aunque creo que no hay visitas. No he visto a la señorita, ni a su esposo, por aquí, y la madre ha venido en la mañana.- agrego la enfermera y me sonrió cuando vio que estaba junto a ella.

Respire hondo. Ella sabe donde esta mi Christian. –disculpe, pero, ¿han encontrado mi cuaderno?- pregunte y la mujer del mesón negó.

Me disculpe por interrumpir sus labores y anuncie que seguiría esperando. Me senté y la idea de que Christian estaba en el hospital, que yo, en este momento, no paraba de rondar mi cabeza. Quiero verlo, lo necesito… lo tengo tan cerca. Miro a las enfermeras y la que menciono el nombre de mi esposo ya no está. Me pongo de pie y decido caminar por el pasillo del cual aparecen todas las enfermeras; el pasillo con las puertas a las habitaciones de los internado.

Para mi suerte, cada puerta tiene las iniciales de los pacientes, por lo cual, cuando leo "C.G", mi corazón late a mil por hora. Pongo mi mano en el pomo y miro de reojo hacia ambos lados para asegurarme de que no hubiera alguien que pudiera sorprenderme. Giro la manilla y entro a la blanca sala del hospital. Mi aliento se corta y allí esta Christian, recostado sobre su cama, mientras leía lo que parecían documentos. Doy un par de pasos antes de que el descubra mi presencia y veo que si, son los documentos en los que he trabajado durante estos meses, los que me quitaron el sueño tantas noches con el fin de tenerlos listos para entregárselos a Eliot. –Christian…- digo en un susurro o hilo de vos, ya que la emoción me ha anudado la garganta.

El hombre está sorprendido, tal vez más que yo, pero refleja la alegría de verme luego de tanto tiempo. No sé qué hacer y me quedo estática mientras veo que por fin lo tengo frente a mí. Parece que tuvo pequeñas lesiones ya que está usando venditas o curitas, pero, está en una pieza y con un rostro que añoraría tocar con mis manos. Estoy estática y tengo mis manos sobre mi pequeño vientre; es Christian… frente a mí.

El deja a un lado, lentamente, el documento y luego me mira. – Anastasia… mi Ana.- dice con una voz carrasposa. Doy unos pasos hasta colocarme junto a su cama. – grey… realmente estas aquí.- digo, aun sin confiar en lo que veo y él me toma de un brazo para acercarme a sí. –No sabes cuánto extrañaba poder sentirte, verte y escuchar tu voz.- me dijo sacándome del sueño; si, este es mi Christian.

Acuno su rostro entre mis manos y lo miro con detención. –¿Qué te han hecho?.- pregunto y el apega su frente a la mía. – Christian…- pido y él me sonríe.

- estoy bien Ana, fue solo un accidente…- me dice y no entiendo a que se refiere. – estos meses, estuve investigando el proyecto… el que tú has sacado delante de una manera increíble. Amor, eres maravillosa, inteligente y si no lo hubieras hecho tu, todo se habría retrasado.- me dice y aun así no siento sus palabras. ¿se supone que es un alago? ¿Pero… no era que yo le estaba preguntando sobre su estado? ¿Por qué esta aquí? ¿Qué le han hecho?

- Christian… ¿Qué te han hecho?.- vuelvo a preguntar y el coloca sus manos sobre las mías que están en sus mejillas.

- nada, Ana. Mientras realizaba la investigación base del proyecto, me he enfermado y he tenido que volver de emergencia.- me dice y me parece irreal.

Me está mintiendo, todos lo han estado haciendo… "aunque creo que no hay visitas. No he visto a la señorita ni a su esposo por aquí, y la madre ha venido en la mañana.", Kate, Eliot, Grace, supongo que también Carrick y, esta más que claro, que, Taylor también. Todos están mintiendo. Miro a los ojos de Christian con el fin de que vea el dolor que llevo dentro. – Han pasado meses…- murmuro calmando un poco mis emociones; pronto me empezara a vibrar la voz y las lagrimas correrán por mis mejillas; estoy segura.

Christian intenta besarme, pero detengo sus intenciones con mis manos que descansan sobre sus mejillas. –Ana, mi dulce niña.- me dice en un tono dolido y simplemente no pienso dar pies atrás. – fue una enfermedad como la peste, el ebola, la hepatitis, la meningitis… tardan mucho en recuperarse y, a mí, me ha tardado más de tres meses.- dice, como si quisiera excusarse con ello, en ese tono carrasposo que ahora se ha convertido en su voz. Lo miro sin creer, aunque quiero creer… no puedo, es mentira. Christian no sabe mentir, su familia no sabe mentir, yo se que tengo razón, que lo que creo es verdad y la mirada atormentada, que ahora tiene Christian, me lo confirma.

Bajo los ojos y suelto un suspiro. Le ha tardado más de tres meses recuperarse. – sabes Christian, a ti, te ha tardado más de tres meses recuperarte y yo he pasado ese tiempo, y mucho mas; desde que desapareciste hace cuatro meses y medio, cargando con el amor del bebe que llevo dentro. Porque si.- dije al ver su cara de sorpresa. – Estoy embarazada.- agregue sonriendo. Yo estaba feliz de poder decirle al fin que íbamos a tener otro bebe a quien cuidar, pero, esta alegría no me haría dejar a un lado el enojo de saber que me miente.

Christian va a acercar su rostro para besarme, pero no puedo dejar que esos labios mentirosos toquen los míos. – Yo, ahora, tengo que irme.- dije antes de que me besara. Tome sus manos y las puse sobre mi vientre.- vamos a ser padres grey.- agregue en un tono frio y decidí salir de la habitación, ignorando los llamados y las palabras de Christian.

Sabía que lo iba a enojar, lo estoy haciendo enojar y lo tengo claro, lo estoy tentando… Christian grey esta mas que enojado, incluso me ha gritado: "anastasia. No, cariño, vuelve aquí. ¡te he echado tanto de menos!,¡ no puedes dejarme, solo, aquí.! ¡Joder, el mejor reencuentro de la vida! Mierda, Anastasia grey, vuelve aquí. ¡sé lo que estás haciendo! Y creerme que no te gustara verme enojado. Dios, ¿hasta donde puedes llegar? ¡Ana, cariño… no tienes a mi mano!" Fue lo último que escuche decir. Su voz resonó hasta en la sala de espera, donde vi como todos fijaban sus ojos sobre mi; la mujer que ha hecho gritar al señor grey, como si el mundo se fuese a acabar.

- Ana…- escuche que me llamaban y me gire para encontrarme con Kate; quien venía acompañada de un Eliot con la mandíbula desencajada y mi cuaderno de apuntes en sus manos.


taran! espero que les halla gustado... muchas gracias por los comentarios y, saben que, se aprecian un montón. me alegro de saber que hay muchas personas que leyeron el capitulo anterior y bueno, nos leeremos pronto.

se nos viene el clímax! ¿o ya estamos en el clímax? no lo se -.- lo unico que se es que el siguiente capitulo sera el comienzo de la peste negra. (perdonen mi forma de referirme a las situaciones, pero amo la historia y me nace del corazón hacer este tipo de referencia)

besitos y nos leemos!