hola, ¿que tal? bueno, se que tarde mucho y, realmente, estoy preparada para que me aten de pies y manos... y que luego me tiren a un acantilado o me encierren en el porta maletas de un auto. aun así, antes de que hagan eso, me gustaría pedirles que disfruten del ultimo capitulo que escribí...


20 de octubre

Estoy en Omán, esta vez acompañada por Christian. Hemos decidido hacer una visita a la tribu que ahora es una aldea y no hemos escogido mejor momento que esta semana. Todo había ido tan bien hasta ahora, porque les juro que quiero ahorcar al hombre que me mira en la esquina de la habitación algo espantado por mis gritos de pre-parto. – ¡por la mierda Christian! ¡Si no vas a hacer algo… sale!- le dije y él me miro atónito.

Hace dos días que tenía extraños dolores y una anciana del lugar se ofreció a hacerme unos remedios caseros. Christian estaba en contra, pero, yo decidí que estaría bien. Mi padre, cuando era pequeña, me hacia tónicos para la fiebre y esas cosas, solo que no eran tan fuertes y mágico como el que me dio la mujer.

Ella dijo claramente que en dos días más, ya no tendría ni un malestar y así es… ahora ciento unas presiones horribles a la altura de mis caderas y mi abdomen, porque los dolores que había sentido antes, eran contracciones y yo no me había dado ni cuenta.

¿Dónde se ha metido la anciana cuando más la necesito?

Ella será mi partera, así lo han dicho, dijo que tenía experiencia… pero estoy muerta de miedo; yo realmente, hubiera preferido algo como un parto natural en una clínica o la cesárea, pero, no esto…

Ahora sí, que será cien por ciento natural. Me he salido con la mía

…..-….-…

Uno de los problemas más grandes que se le presentan a un hombre es lidiar con una mujer… aun más, si la mujer es como mi anastasia. Le dije que no viniera conmigo a Omán, se lo repetí e insistí hasta el cansancio, pero, ella vino de todas formas y, ahora, luego de repetírselo hasta que se me acabo la saliva, entiende el porqué le dije que no viniera.

De seguro que tiene que ser horrible para ella en este momento, pero, ¿Qué puedo hacer yo para ayudarla? ¿Ir a sacar a la guagua a la fuerza? No, claro que no.

Estoy cabreado, los gritos de mi anastasia me ponen los pelos de punta y la espera es agonizante. ¿Sobreviviré a este parto?

Llevan alrededor de tres horas metidas dentro de la casa, realmente es una choza pequeña, que nos prestaron para mi estadía con Ana; tres horas de agonía para mi… ¿Cuánto más tardaran?

Quiero sentir a la nena entre mis brazos, poder acariciarla y hacerla reír. Disfrutar de su inocencia y de su tranquilidad… debo reconocer que adoro a los bebes, son mi debilidad. Necesitan de la protección de un adulto, de los cuidados de su madre y, también, necesitan mucho cariño. Es difícil, pero, ya tengo experiencia con Tedy; mi pequeño hijo, quien ha salido muy inteligente y juguetón. Adoro jugar y, a pesar de no tener mucho tiempo para pasar con él, me las arreglo para hacerlo mínimo una vez al día… aunque ahora estamos aquí en Omán y eso me es imposible.

Quiero terminar rápido con esto, que el proyecto pueda avanzar solo, que mi equipo suficiente y continúen sin la ayuda mía, que Ana termine con su parto y volver casa. Quiero mimar a mi pequeña nena.

Como decía hace una hora atrás, los gritos de Ana me tienen en un estado de alerta. Una mujer acaba de salir y me ha dicho que "la señora grey", -amo cuando la llama así-, ya está dando a luz a la pequeña… así que pronto tendría que terminar tordo y podría tomar en mis brazos a la nena.

El dolor ya no se siente. Simplemente ya no se siente nada… no siento nada, no siento las contracciones, no siento cuando es que tengo que pujar, no siento mis piernas, no siento mi respiración ni el cansancio que sé que tengo. Mis ojos se tienden a cerrar solos, pero, una de las chicas que me está ayudando tiende mantenerme despierta.

Apenas escucho lo que me dicen, apenas se cuando tengo que pujar y simplemente lo hago por institución… ¿realmente tenía que ser parto natural?

Tengo frio y lo único que quiero es terminar con esto para tomar en brazos a mi pequeña

Es de noche, la labor de parto de Ana comenzó luego de medio día y al fin, poco a poco, cesaron los gritos de la mujer que más amo en el mundo. Estoy impaciente por que alguien me diga que puedo entrar.

Ahora ya no soy el único que espera la buena nueva, sino que hay un par de hombres que le han tomado mucho aprecio a mi mujer y quieren conocer al bebe. Bueno, sin olvidar que también todos los niños están atento para preguntar si pueden pasar y conocer a la pequeña Phoebe; mi pequeña hija, a quien deseo poder tener entre mis brazos.

Ya no siento frio, me ha cubierto con una manta y acabo de recibir a mi nena entre mis brazos. Soy muy feliz, soy eternamente la mujer más feliz del mundo. Di a luz a mi pequeña…

Ahora lo único que quiero es dormir.

Una de las chicas se acerca a mí para pedir a la nena con el fin de terminar de limpiarla y envolverla. Quiero que se la muestren a Christian…

La anciana ha pedido que preparen infusiones para mí. No sé porque, peor, ya no escucho sus voces… realmente estoy muy cansada y la otra mujer que esta ayudándome no me deja dormir.

Soy muy feliz, mi corazón esta relajado y al fin puedo sonreír. –estoy muy feliz…-

La luna brilla intensamente sobre nosotros, la tribu funciona como normalmente lo hace y los niños aun juegan de un lado a otro, ya que, quieren esperar para conocer a mi hija. Yo también estoy impaciente.

- señor grey.- dijo una de las mujeres que se ofreció a ayudar a la anciana que asistió a mi mujer en el parto. – Felicidades.- añadió con una amplia sonrisa y me abraso.

"felicidades" ¿significa que Phoebe ya nació?

...

21 de octubre.

Es media noche y una de las mujeres acaba de sacar un bultito de ropajes entre sus brazos para entregármelo. Es Phoebe, mi pequeño angelito. Se ve tan dulce durmiendo y esta tan rosadita.

Soy muy feliz y deseo darle las gracias a Ana por la fuerza que tiene para poder dar a luz de manera natural.

- disculpe, señor grey.- dice la mujer y pienso que lo que desea es que le entregué a la niña, pero, ella niega dulcemente. – Ana me dijo… no, me lo susurro… quiere que la tenga usted, que la tome entre sus brazos y le diga que su madre… la ama mucho.- dijo con una cierta dificultad y todo me pareció muy extraño. Ella dejo de sonreír. –Ana dijo que era muy feliz, que estaba tranquila y lo amaba… que sería eternamente feliz.- agrego y sentí que algo no marchaba bien.

Asentí intentando tomarme aquellas palabras con la felicidad que corresponde. Cualquiera se alegraría de oír eso, ¿no? Pero, ¿Por qué yo no puedo sonreír?

Apegue más a la pequeña Phoebe a mí. -¿puedo pasar a ver a Ana?- pregunte

- señor grey, el corazón de Ana dejo de latir al minuto después de dar a luz a la pequeña. La pusimos entre sus brazos y Ana le beso la frente antes de dejar que sus ojos se cerraran para que luego su pulso se hiciera inexistente.

Mire a Phoebe quien dormía y todo parecía ser irreal, ahora sí que estaba seguro que todo es un sueño. Todo… Omán, los atentados, el parto… todo era un sueño… todo tenía que ser un sueño.

- lo siento mucho señor grey, no pudimos hacer nada por la señora anastasia. Su cuerpo era muy débil y la sangre que perdió en el parto nos declaro que no viviría más allá de unas horas…

Cerré los ojos y solo pude sentir el calor de mi pequeña entre mis brazos. –Ana…- exhale

20 de octubre.

Mi madre está alimentando a Phoebe y intentando que Tedy coma su colación, mientras yo me termino de vestir y arreglar para ir a la ceremonia.

Hoy se cumple un año del fallecimiento de Ana y nada ha sido fácil.

Kate y Eliot se tomaron los meses necesarios para explicarle a Tedy que su madre había ido al cielo, así que ahora se porta mejor para que su madre no se enoje… porque como Ana esta en el cielo, lo puede ver todo; sin excepción.

Me gustaría poder ser como mi pequeño hijo, quien sonríe y vive el día a día sin problemas… lo intento y lo hago, pero, el vacio de Ana sigue permanentemente en mi. No hay nada que pueda ocupar su lugar y no dejare que nada lo ocupe.

Mis hijos son lo único que tengo de ella y me entregare cien por ciento a ellos, porque se lo merecen… los amo. Son lo único que me interesa y me mantiene ocupado, lo único que me llena y me hace sentir apreciado.

Será difícil, pero, cada día será un nuevo día y mis niños son lo único que necesito para continuar.

Amo a Ana, a pesar de todos los dolores de cabeza que me dio, porque, aun después de muerta, se sigue encargando de que tenga dolores de cabeza… si no fuera por los dos hermosos bebes que tuvimos, no sabría que habría sido de mi vida sin ella.

- fin.-


y eso... este es el fin, el ultimo capitulo... el que me tarde tanto en escribir... luego de esto me siento vacía, pero, como siempre, son cosas tipicas que pasan cuando se escribe un fic.

muchas gracias a todos por leerlo. somo mas de cien personas que leemos este fic, y realmente se los agradezco... me hizo muy feliz volver a abrir esta pagina y ver que muchas personitas se animaron a seguirlo o agregarlo a sus favoritos.

estare eternamente en deuda con ustedes, por eso, me gustaría que les gustara es te gustoso capitulo que escribir para que les gustara porque si no les gusta no tiene sentido que lo halla echo con el fin de que les gustara, ¿no?

lo anterior fue algo enredado, pero, espero que les guste este capitulo y este fic.

(por favor no me amarren a una piedra y tiren al mar; siendo el caso de que no les halla gustado el final...) ¿a que no se esperaban ese final? (^^)

bueno, me despido y estoy muy agradecida. también mes gustaría saber si les gusto... en especial el final

sinceramente a nadie le va a gustar un final tan triste, pero, estoy segura que no se lo esperaban y esa idea es lo que mas me hace feliz... el simple hecho de haber dado un giro de 90° en la historia, es lo que me hace feliz.

muchas gracias.