Acto 4. Confrontación y final.
Musicalización. In case of her. Melody of oblivion track 15. Ost 01. (Solo para el climax, confesión de heriu y seth) Kresnik. Trinity blood ost. Track 02. (Escena de batalla)
-Valla, no pudiste encontrar un lugar más romántico para declararte.-dijo seth divertida.
Pero en la mirada de Heriu no había expresión, era como si fuera otra persona.
-Creo que será más fácil decírtelo sin rodeos.-dijo Heriu. Debes saber que estoy aquí para matar a la emperatriz Augusta Vradica.
Se hizo un silencio sepulcral, nubes negras oscurecieron el brillante destello de la luna, casi como si hubieran anticipado aquel momento. Seth miro atentamente el rostro ensombrecido del joven.
-Por qué razón.- pregunto finalmente.
-Solo puedo decirte que la emperatriz ha sido la causa del sufrimiento de muchas personas.-respondió Heriu.
Seth frunció el entrecejo y nuevamente se hizo un silencio entre ambos.
-Ya veo.- dijo Seth. Entonces también hay algo que debes saber, e igual que tú te lo diré sin rodeos. La persona que ha estado frente a ti todo este tiempo y la emperatriz Augusta Vradica, ambas somos la misma persona.
En la mirada sombría del joven pudo apreciarse la inmensa sorpresa que aquella noticia le produjo, totalmente confundido ahora no era capaz de pensar en nada y todo era borroso, como si aquellas palabras penetraran lentamente su alma sumergiéndolo en una horrible pesadilla.
No es verdad, trato de mentirse a si mismo, pero la mirada de determinación de la joven no dejaban lugar para la duda.
-Bien.-continúo Seth. Ahora que sabes que es verdad, qué harás?; piensas matarme aquí mismo?
-No….-dijo heriu. Y las lágrimas empezaron a brotar de sus ojos como nunca en toda su vida. No podría matar a la mujer que amo.-continuo, pero tampoco puedo fallarle a mis amigos y a las personas que confiaron en mí.
-Es una decisión difícil.- dijo Seth comprensiva.
-Lo es.-respondió Heriu. Y sonrió mirando a su amada con profunda ternura. Al menos me alegra que me hayas dejado saber lo que es el amor. Te pido me perdones por lo que estoy a punto de hacer.
Haciendo un movimiento con su mano, Heriu formó una afilada espada tan pura y hermosa como el cristal. Aquello sin lugar a dudas era producto de helgaz, la extraña habilidad que algunos vampiros poseían para manipular el hielo.
-Todo acabó!.-exclamó él. Y a mis amigos.-dijo con voz entrecortada. Por favor discúlpenme.
Para sorpresa de Seth el joven no dirigió su espada en contra de ella sino de él mismo, no había pensado que las intenciones de Heriu fueran acabar con su propia vida y su reacción fue lenta, tanto que el cuello del joven consiguió sangrar antes de que pudiera detenerlo.
-Lo siento, pero no puedo permitirlo.-dijo cogiendo la hoja sangrante. Heriu, tú no lo recuerdas porque tu mente ha sido puesta bajo un extraño hechizo, pero la verdad es que tú y yo ya nos conocíamos desde antes. Esta historia de amor comenzó hace mucho tiempo, con un joven tierno y amable amado por todo su pueblo, un joven que cautivo mi corazón por el inmenso amor que profesaba hacia su tierra, tanto que en su alma no cabía espacio para otra cosa; simpatice con aquel joven, ambos éramos tan parecidos. Entonces sucedió una catástrofe, algo que yo no había previsto, y aquel joven se vio obligado a arriesgar su vida para salvarme no solo a mi sino a todo el imperio.
Heriu estaba tan impactado por las palabras de la joven que la tensión de su mano se aflojo por completo.
-Es extraño.-continuo Seth. Tú has sido mi único error y aun así te amo, no corresponder a tus sentimientos sería como negar una parte de mi misma, pero si mueres aquí mi corazón se partiría en pedazos, tanto que no podría seguir viviendo.
Heriu bajo su espada y vio que el rostro de Seth tenía lágrimas, era difícil de creer que ella era la persona que tanto odiaba.
Con todo lo que había dicho Seth la mente del joven se encontraba en blanco, lo único que no había desaparecido eran sus sentimientos por ella, es más ahora que sabía que los dos sentían lo mismo tenía unas ganas inmensas de besarla. Seth pareció anticiparse a este pensamiento y tomo la iniciativa cerrando los ojos y dirigiendo sus dulces labios carmesí hacia la boca del joven.
Por lo menos un beso antes de ser condenado y después no pediría nada más.
-La has pasado mejor de lo que pensé. Los interrumpió una voz que parecía provenir del fondo de la oscuridad. Y yo que pensé que estabas sufriendo.
-Jericó!.-exclamó Heriu sorprendido. Como es que tú…
-Por favor Heriu.-lo interrumpió el extraño. Te he seguido desde el principio, o es que has estado tan embobado por esa chica que apenas te das cuenta?. Pues bien, ya que veo que no tendrás el valor de terminar con el trabajo me veré forzado a terminarlo por ti.
A continuación el extraño hombre saco una rara piedra con forma de dodecaedro y pronunciando un conjuro especial dirigió un ataque destellante hacia Seth quien no pudo reaccionar.
-Imposible.-dijo seth sorprendida. No me puedo mover, esto solo puede tratarse de…
-El tesoro de Heh.-concluyó el hombre. Especialmente para matarte. Valla, no me esperaba que una mocosa como tú fuera la gran emperatriz Augusta Vradica, pero supongo que da lo mismo.
-Eres un hombre horrible.-dijo Seth molesta por la descortesía del extraño.
-Ya lo sé.-rio Jerico divertido. Bien, creo que ha llegado la hora de terminar con este trabajo, no te parece Heriu?.
-Tendrás que matarme antes.- exclamo Heriu forjando dos nuevas espadas, una en cada mano.
-Así que piensas oponerte eh; Bueno, de todos modos ibas a morir por traicionar a la orden de rozencreuz. .- dijo Jericó sardónicamente
Heriu avanzo con extrema rapidez hacia donde se encontraba el hombre y ambos comenzaron la batalla. Jericó esquivo el primer golpe que iba dirigido a su pecho forjando una espada de color plateado; al parecer aquel hombre poseía habilidades similares a las de Heriu.
-Estaba esperando esto, y la verdad es que tengo muchas ganas de matarte.-dijo Jericó riendo malvadamente.
-Tendrás que esforzarte.-respondió Heriu esquivando varias estocadas que apenas pasaban rosándole.
Jericó hizo arder su espada con algún extraño poder y lanzando varios golpes logro despojar a Heriu de una de sus espadas, ambos combatiente poseían ahora tan solo una espada.
-Todavía no!.-grito Heriu fortaleciendo su arma al mismo nivel que la de Jericó.
Lanzándose hacia su oponente con todo lo que tenía, ambas espadas chocaban violentamente sacando chispas entre ellas.
-Jericó rio satisfecho. Muy bien, muy bien mi estimado rey, no esperaba menos de ti, pero desafortunadamente es momento de que ardas igual que tu nación.
Heriu lanzo un grito de rabia y ataco nuevamente con extrema furia, sus movimientos se tornaron tan violentos y erráticos que Jericó empezaba a adivinarlos, en un descuido el malvado hombre desapareció de la vista del joven solo para materializarse detrás de él y asestarle un golpe en la espalda el cual logro cortarle la piel.
-No!.-grito Seth angustiada.
Heriu cayó al suelo malherido incapaz de continuar con la batalla.
-Te ha llegado la hora de morir.-dijo Jericó. Pero antes veras como acabo con la vida de tu amada emperatriz.
Avanzando con intención asesina el hombre volvió a cargar, esta vez contra Seth quien yacía indefensa; pero el afilado metal que debió cortar a la emperatriz fue a dar nuevamente contra el joven quien de alguna manera logró interponerse entre el mortal golpe.
Heriu cayó nuevamente esta vez herido de gravedad.
-Pero que idiota.-rio Jericó. Tantas ganas tienes de morir?
-No me importa morir por la persona que amo.-dijo Heriu. Pero esta batalla ha terminado, y con sus últimas fuerzas señalo hacia uno de los bolsillos de Jericó.
-Imposible!.-exclamo el hombre sorprendido. Entonces confirmo con sus ojos lo que su tacto ya intuía: la piedra de Heh estaba completamente destrozada.
Los ojos de Seth refulgieron como llamas al tiempo que los efectos de la piedra se desvanecían.
-Esta vez te toca a ti sufrir las consecuencias.
Jerico estaba aterrado, igual una presa que era incapaz de moverse ante un depredador más grande, horrorizado contempló como lentamente las partes de su cuerpo se iban deshidratando hasta volverse arena.
-Orden de rozen creuz, esta vez me han hecho enfadar como nunca, juro que acabare con ustedes hasta que su nombre se pierda en las dunas más remotas de mi imperio.
El hombre dio un último grito de horror antes de ser comido por completo por las sombras de la noche, luego todo fue calma y silencio.
Seth se arrodillo al lado del convaleciente Heriu y cuidadosamente acomodó su cabeza en su regazo.
Ahora lo recuerdo todo.-dijo Heriu con voz débil. Me alegra saber la verdad. Seth, mi reina, podrás perdonarme por el crimen que he cometido?.
Seth dejó caer unas lágrimas en el rostro de heriu.
-Perdonarte?, pero si al final tú me has salvado, inclusive preferiste renunciar a tu propia vida.
Heriu sonrió con debilidad.
-Jamás pensé que unas lágrimas pudieran sentirse tan bien. Me siento muy feliz. Por favor, quédate a mi lado, la noche es tan agradable...
Ambos se quedaron tendidos en el pasto abrazados como amantes contemplando el brillo de la hermosa noche arrulladora.
