Sam dejó caer los platos con comida que rompieron contra el suelo:
-¡Dean! ¡Dean! ¿Qué te ha pasado?
El niño estaba caído en el suelo, temblando de frío y Sam lo recogió entre sus brazos y lo agitó. Estaba helado, pero su frente hervía, debía estar subiendo la fiebre.
Castiel se agachó y recogió un frasco de cristal tallado y unos pequeños pergaminos del suelo. Se los mostró a Sam:
-¿Qué es esto Sam?
El miró horrorizado el frasquito vacío y hundió su cabeza en el pecho del muchacho inconsciente entre sus brazos:
-¿Qué has hecho Dean? ¡Maldita sea! ¡Es mi culpa! ¿Qué he hecho Dios mío? ¿Qué he hecho?... -lloró Sam- Perdoname Dean, perdoname…
Castiel, olió el frasco y rápidamente identificó los componentes por sus moléculas:
- Es un poderoso brebaje. Deja que lo suba a su habitación.
- No, Cas. Yo lo haré - dijo el joven Winchester, incapaz de separarse de su hermano, y lo levantó entre sus brazos, subiendo con él las escaleras. Castiel les siguió llevando el frasco y leyendo los pergaminos.
Sam depósito a Dean en su cama y se sentó a su lado, agarrando su mano y acariciando su pelo, sintiendo el helado tacto de su mano, y el calor que desprendía su cabeza. Sin separar un momento su mirada del rostro, infantil e inocente de su hermano. Dean gemía en sueños y su expresión era de miedo y dolor.
-Sam,...Sam ,... ¡Sam! …-Castiel le sacó de su bloqueo mental- ¿Qué hacemos? Según veo esto tiene que actuar muchas horas para devolverle a su edad real. No puede haber tomado el brebaje más que hace unos minutos.¿Lo paramos? o dejamos que continúe.
Sam medito unos segundos:
-No puedo dejar que actúe el hechizo sin saber si Dean quería realmente esto. Tenemos que pararlo y tengo que hablar con él. Tengo que decirle que lo quiero tenga la edad que tenga y que el decida lo que es mejor.
Dean dio un grito estremecedor y empezó a agitarse en su lecho.
-Hay que evitar que pase por esto.
Castiel se acercó mostrando a Sam el pergamino:
- Pues cuando antes empecemos mejor: El símbolo que hay que tallar en su piel es muy parecido al trisquel celta, tres líneas curvadas en sus extremos que se unen en el centro, y este es el conjuro que hay que pronunciar. ¿No es así?
-Si. En ese momento se parará el avance del tiempo y despertará. Vomitará el brebaje que no ha asimilado su cuerpo y se recuperará.
-Pues vamos a ello.
Dean vagaba por un callejón oscuro de camino a su casa. Se le había hecho tarde y Sammy estaba solo, el último cliente era un hijo de puta y quería más de lo que habían pactado. Después de un forcejeo con él, Dean había conseguido meterle una fuerte patada en sus partes y escapar.
El chico apretó su fina chaqueta alrededor, temblando de frío. Metió la mano en su bolsillo y tocó los billetes. La noche había sido dura pero creía haber conseguido bastante dinero para aguantar hasta que llegara su padre. Y para pagar esa excursión del colegio a la que Sammy tanto quería ir. Con un poco de suerte no tendría que volver a hacerlo en un tiempo.
Dean aceleró el paso deseoso de llegar a su casa, bueno a su habitación de motel, y decirle a Sammy que podía ir a la excursión. Podía imaginar el brillo de su mirada, su sonrisa y como lo abrazaría. Eso le compensaba por los actos denigrantes que había tenido que hacer a esos hombres, se limpió la boca con la manga, como queriendo librarse del sabor.
Era realmente tarde y su hermanito estaba solo, le preguntaría dónde había estado y él, como siempre, presumiría de haber ligado con una chica del instituto, fanfarronería sobre ello a Sam, contándole lo buena que estaba, hasta que Sammy le llamara "guarro", y le pidiera que se callase. Dean sonrió ante sus pensamientos.
De repente vió a dos hombres aparecer a fondo del callejón y avanzar hacia él. Tenían muy mala pinta y Dean dio la vuelta en busca de escape, para caer en las garras de otros dos hombres. Dean reconoció en uno de ellos al cliente asqueroso de antes. Dean se revolvió y gritó intentando escapar.
La mano de Sam temblaba mientras sujetaba un afilado cuchillo, desinfectado y listo para cortar la muñeca de su hermano, cuando Dean empezó a debatirse con mucha fuerza, a gritar insultos y suplicar que lo soltasen,... Como en sus pesadillas, recordó Sam. Pero ahora parecía más vivido. Dean parecía estar reviviendo con detalle lo que le había sucedido, y sentir físicamente los golpes,... Parecía estar luchando contra alguien. La nariz de Dean empezó a sangrar como si alguien le hubiera dado un puñetazo. Era tan real que Sam creía estar presenciando como un ser invisible pegaba a su hermano sin él poder hacer nada para evitarlo. Dean no reaccionaba ni a su voz ni a sus caricias, completamente absorbido por su pesadilla.
-¡Vamos Sam! Hay que hacerlo.
-No puedo,… no puedo. Se mueve demasiado, y parece sufrir mucho,...-Sam miró a Cas con ojos llorosos.
-Yo lo haré Sam ,sujetarlo por los hombros con fuerza.
Sam así lo hizo, y Cas agarró con fuerza el brazo de Dean y con precisión trazó el dibujo, en la muñeca del chico, sin impresionarse al parecer por la sangre que surgía al paso del filo, y mientras recitaba las palabras del conjuro. Cuando terminó, ató un paño limpio a la muñeca herida con cuidado.
-¡Ya esta hecho!
Ambos soltaron a Dean en espera de verle despertar, preparados para ayudarle si sufría de los vómitos previstos, y esperaron ansiosos…
Dean ya no podía luchar más, los hombres le habían arrastrado al fondo de un lúgubre almacén abandonado y le habían dado una paliza, entre insultos. El hombre del que había huido el chico antes le cogió la cara, apretando sus mejillas con fuerza:
- Ves pequeña puta que pasa por no querer obedecer. ¿No querías un plato? Pues ahora vas a tener cuatro.- Rió coreado por sus compinches- ¿Verdad amigos? Demostremosle a la perrilla que es un hombre.
-No, Sammy esta solo. Dejarme ir, por favor. Tengo que ir con Sammy, Sammy,...
Dean fue sujetado contra el suelo, sintió que sus pantalones se bajaban de un tirón, manos agarrándole y tocándole por todas partes,...
-Sammy, Sammy,... - musitaba ya sin fuerzas.
Sam y Castiel estaban a los pies de la cama de Dean. El niño estaba ahora quieto, como sujeto por fuerzas invisibles, de la nada habían aparecido moretones y heridas. Sam y Castiel le miraban como hipnotizados:
-No despierta, … no despierta ¿Qué puede haber fallado?- se desesperó Sam, mesándose los largos cabellos.
-¿Qué le sucede? Está reviviendo algo sin duda horrible para él.
- No estoy seguro del todo, pero sinceramente espero que no sea lo que parece.
- Sammy, sammy,... Saammy,...- oyeron sollozar a Dean mientras su cuerpo era sacudido por una fuerza intangible.
Sam cogió el teléfono. Este sonó dos veces antes de que descolgaron:
-¡Crowley, te voy a matar maldito hijo de puta!
- ¡Qué educación! ¿No te lavaba tu papá la boca con jabón?
- No estoy para bromas. No funciona, no despierta, … ¿Qué has hecho?
-¡Eh, cálmate Alce! ¿Qué no funciona?¿El hechizo? Eso es imposible, no soy ningún aficionado.
Castiel estaba oliendo el frasquito e interrumpió a Sam:
-Preguntale cuales eran los ingrediente.
-¿Qué?
- Los ingredientes Sam. Pregúntaselos.
Así lo hizo Sam, poniéndolo en altavoz para que Cas oyera.
-¿Eso es todo?
- Según Crowley si.
- Pues aqui hay un ingrediente más: C24H40O4. Un ácido biliar, probablemente procedente de algún tipo de lagarto.- Lo volvió a oler- Un lagarto escorpión seguramente.
-¿Qué dices ángel-mascota? Yo no he usado eso- Se indignó el demonio.
- Pues aquí está sin duda. Lo importante es saber que consecuencias tiene.
-¡Lo importante es que tengo un traidor en mis propias narices! ¡A mi nadie me la juega!- gritó un furioso Crowley.
-¡Callate Crowley! - le paró Sam- y dinos cómo afecta ese ingrediente al hechizo.
- ... Pues evidentemente Dean no avanzará en edad, como era el objetivo. Permanecerá en su pesadilla de los catorce años, hora tras hora, y cuando el veneno se haya consumido totalmente morirá.
- ¡No, no! Hay que despertarlo… ¡Maldita sea! ¿Cómo lo despertamos Crowley?
- Espera que consulte mi guia rápida de solución de hechizos manipulados… ¡Oh, lo lamento Alce!...¡ No existe!
- ¿Cuanto tiempo tenemos hasta que el veneno sea totalmente consumido?- preguntó un Castiel aparentemente tranquilo.
-¿Treinta horas? ¿Veinticinco tal vez? Por ahí anda la cosa. Calcule la cantidad para un avance de unos veinte años y deje brebaje de sobra para despertarlo sin que se consumiera de todo.
- Llámanos con lo que tengas Crowley. Hay que conseguir que se despierte cuanto antes.
Sam colgó y miró desesperado al ángel.
- Quédate con él. Te subiré el ordenador portátil para que vayas investigando. Encontraremos la manera. No te preocupes Sam. - Castiel intentó tranquilizarlo y salió de la habitación.
Sam miró tristemente a su hermano, que ahora parecía estar acurrucado sobre sí mismo, con un aspecto lamentable.
Los hombres salieron del almacén, tras haber satisfecho sus deseos. El que había sido su cliente se despidió tras coger el dinero de Dean con una patada en el estómago. Dean ni se inmuto apenas, ya insensible a todo.
-¿Porque pagar si se puede tener la puta gratis? Joder, aquí hay bastante dinero. Desde luego que vives bien, putilla. Unas pocas horas de trabajo y ganas más que yo- dijo agitando los billetes- Pero hoy tus ganancias son mías. El malvado se alejó con una risotada.
Dean al fin quedo solo, sin fuerzas para incorporarse, se encogió sobre sí mismo, abrazando sus piernas y acunandose lentamente. Todo el cuerpo le dolía, sentía la sangre y otras substancias resbalar entre sus piernas. Y lloró, ...silenciosamente lloró.
Continuará….
luna plateada14 me alegra tantisimo que te gusten mis relatos. :)
GreenEyesSpn ¿Lo hice verdad? :( Pero no te preocupes, no sé como, pero conseguiré sacar a Dean de esta.
anidug te puedo decir que soy de España porque figura en mi perfil, pero si quieres más datos pon un correo en tu perfil de la página para que te responda en privado. No me pareces una acosadora en absoluto, me pareces una maravillosa persona.
DanikZigma, bienvenido y gracias por tu pregunta. La respuesta es ahora mismo ;) Suelo subir uno al día pero no se cuanto tiempo seguiré con este ritmo. Un abrazo para ti también.
