Rick llevaba cinco minutos jugando con su corbata, hasta el punto que se desabrocho el nudo y acabo haciéndoselo en la muñeca, como no podía deshacerse el nudo con la mano restante empezó a morder la corbata para quitársela pero no pudo, Kate le estaba observando durante todo el proceso cuando se hartó de ver a su marido en apuros y se ofreció a ayudarle.

-Anda ven aquí tonto-acorto las distancias Kate acercándose un poco.

-Ey no insultes delante del peque-señalo Castle el vientre de la detective.

-No seas tú tan palurdo como para liarte la corbata-respondió ella.

-Cierto-susurro el escritor sonriendo.

-Ya está-dijo deshaciendo el nudo de la corbata-Me encanta esta corbata.

-Ya, me la regalaste tú-decía él-Aunque más te van a gustar mis calzoncillos-sonrió pícaramente.

-Marvel-se limitó a decir ella sabiendo lo que respondería.

-Los de Iron Man-sonrió como un niño pequeño con un juguete nuevo.

-¿Cómo los que mi madre encontró?-preguntó Kate.

-No, esos eran de Spider Man-recordó Castle

-Ni pregunto-susurro Jim.

-Lo secundo-se unió Martha.

Pero ninguno de los dos lo escucharon porque sus mentes estaban en otro lugar y en otro tiempo, exactamente la primera vez que se acostaron.

-¿Oye se lo diremos a tus padres? Por qué te recuerdo que vives con ellos-se recostó Castle en la cama.

-Están en la cabaña esta semana, no quiero que se enteren tan pronto, si no te importa-respondió Kate-Ya sabes como es mi madre.

-Ya, vaya corte si nos pillara-rió Rick.

-Katie-gritó Johanna-Se me ha olvidado las pastillas de tu padre y nos hemos tenido que dar la vuelta cuando llegábamos, aunque está ya hecho un viejo le duele todo-se quejaba desde la entrada la abogada.

-Mierda-farfulló el escritor-¿Qué hacemos?

-Calla y escóndete debajo de la cama-respondió Kate.

-Pero el suelo está frío y estoy desnudo y…-la detective le empujo fuera de la cama y le tiro una sábana mientras que ella se tapaba con la almohada.

-Katie, ¿estás bien?-entró Johanna en la habitación.

-Si mama ¿por?-preguntó temiendo que los hubiese escuchado.

-Porque acabo de encontrar unos calzoncillos infantiles en el sofá con tu sujetador-respondió su madre.

-Si son de Spider Man son míos-asomó la cabeza el escritor de debajo de la cama.

-¿Ricky?-lo miró sorprendida su futura suegra.

-El mismo-respondió él.

-Ya era hora que le dijeses lo que sientes por él-dijo la abogada haciendo que su hija se pusiese colorada.

-Mama-se quejó ella, a lo que Rick y Johanna rieron.

-Todavía me sigo partiendo de la cara que se te quedo-reía Castle.

-Que gracioso que es papa-hablo la detective mientras se acariciaba su vientre de unos ocho meses.

-Me amas-dijo riendo mirándola a los ojos.

-Por desgracia-suspiro a lo que un falso ofendido Richard miro por la ventana dándose cuenta de que se estaban alejando bastante de Nueva York-¿A dónde vamos?

-Sorpresa-respondió Jim.

-¿Una pista?-pidió Castle poniendo morritos.

-No hay ninguna, no seas crío-decía Beckett pensando esto va para largo.

-¿Podéis poner la radio?-preguntó el escritor aburriéndose.

-¿Y te callaras?-respondió Martha, su hijo asintió y ella encendió la radio y la sintonizo con la primera cadena que tenía buena señal.

Y así todo el coche estuvo en silencio durante unos minutos escuchando la melodía hasta que Rick comenzó a tararearla y a dar golpecitos en las rodillas siguiendo el ritmo, a su manera.

-Que poco ritmo tienes hijo mío-dijo la actriz para que se picase Rick.

-No empieces así que no hay quien lo aguante-dijo el abogado-Aunque llevas razón, niño no tienes ningún ritmo.

-Teníais que verlo en casa bailando moviendo el culo exageradamente-se unió Kate.

-No, si ya lo vimos en la boda-recordó Martha riendo.

-Por favor como olvidar al señor Castle con un señor esmoquin haciendo el aspersor-dijo James mientras que las dos mujeres reían a carcajadas y un avergonzado Richard agachaba cada vez más la cabeza.

-Mi gatito tiene una manera peculiar de hacer las cosas-decía Kate recordando que odiaba que lo llamaran gatito, eso hizo explotar al escritor y exclamó:

-¡Odio que me llamen gatito! Soy consciente que soy algo peculiar, ¿Cómo llamarlo idiota? Si idiota es la palabra para definirme, soy idiota y sé que no soy ni el mejor marido, ni el mejor hijo, ni el mejor yerno y por supuesto sé que no voy a ser el mejor padre, pero toda mi vida he estado escuchando insultos hacía mí, por no ser como todos, porque lo único que se hacer bien es escribir y hoy es mi cumpleaños y por una vez quiero pasármelo bien en mi cumpleaños con mi familia-cuando terminó de decirlo sintió un gran alivio por dentro, todos los ocupantes del coche se quedaron mirándolo alucinando hasta que el abogado rompió el silencio.

-Lo sentimos Richard era solo una broma.

-El el el…-dijo Castle señalando a la carretera cuando Jim se giró ya era demasiado tarde, un camión había volcado en mitad del camino, intento esquivarlo pero se le fue el volante haciendo que el coche se fuese colina abajo, todo lo que giró en torno a ese momento ocurrió muy rápido, James se dio un fuerte golpe contra el volante haciéndose una brecha en la frente, quedándose inconsciente, el coche siguió bajando sin rumbo fijo, rodo sobre sí mismo hasta que se estampó contra unos árboles, Martha se dio un golpe en la nuca, Kate miro por última vez a su marido antes de que cayese inconsciente de un infarto, a Rick se le atravesó una rama en la rodilla, era el único que estaba despierto gritaba desesperado llamando a su familia, se acercó todo lo que su pierna se lo permitía a su mujer y puso por última vez la mano sobre su vientre sintiendo una patada del bebe, susurro:

-Te quiero Kate, siempre lo he hecho-no aguanto más despierto y se desmayó.