Hola gente! Se me ocurrió este ffc cuando estaba viendo nuevamente las dos películas y como Loki siempre fue mi PJ favorito, decidí hacer esta pequeña historia. espero que les guste, aunque puede que contenga escenas fuertes y esa no es mi especialidad, espero sus opiniones en forma de Reviews.

Hay ligeros spoiler de Avenged, Thor TDW... asi que cuidado cuando lean los capítulos xD

Espero que les haya gustado la historia y las cosas en este capitulo se ponen intensas y complicadas xD

Disculpen que no haya podido actualizar, pero por fin tuve algo de tiempo libre y decidí postearles por fin el siguiente capítulo! espero les guste!

Pero igual tómenlo bajo su propio riesgo ya que en los siguientes episodios seran un poquito subidos de tonos... Osea Lemon! No he escrito algo así antes asi que espero su opinion!

Espero su opinión en forma de Reviews! Disfruten!

No me pertenece el Pj de Loki, pero la historia es totalmente mia xD


Capítulo 5

Loki despertó temprano cuando las luces del alba estaban asomando por el horizonte, y el cuarto estaba levemente iluminado pero lo suficiente como para ver con aproximadamente total claridad; dirigió su vista a la mujer que dormía plácidamente en sus brazos y quedo satisfecho con su aspecto, su rostro había vuelto casi por completo a la normalidad, solo se veía algunas leves marcas en el, pero sus labios en forma de fresa ya tenían la misma apariencia que antes, suaves y rosados, justo como él lo recordaba, y estaba seguro de que el resto de ella estaría igual de curado.

No pudo resistir la tentación, y se inclino sobre ella, rozando su boca con la suya... saboreando su dulzura y suavidad, la sintió soltar un suave suspiro en sueños, antes de removerse y ponerse de lado, dándole la espalda; contuvo una sonrisa a duras penas, incluso inconsciente en el sueño lo desafiaba y se rebelaba contra él... pero eso era lo que tanto lo atraía de ella. Se levanto con la intención de irse, no podía pasar todo el tiempo en la cama aunque quisiera, debía solucionar los problemas de los bandidos, aun habían algunos de ellos vivos, y él pensaba hacer que comparecieran ante la justicia por los delitos cometidos. Luego de estar vestido giro la cabeza para verla una vez más, tan tranquila en la enorme cama, por ese día él la dejaría dormir lo que quisiera, porque cuando llegara la noche esperaba que ella estuviera totalmente recuperada y descansada... porque esa noche no descansaría mucho.

Ella no tuvo sueños inquietos por la noche, durmió tranquilamente. Cuando por fin despertó lo primero que noto fue que él no se encontraba en la cama, de hecho no estaba por ningún lado en la habitación, confundida se levanto de la cama y noto sorprendida que el cuerpo no le dolía ya tanto como antes, de hecho solo sentía una ligera molestia y rigidez en las extremidades. Camino hasta el cuarto de baño y se miro en el espejo de cuerpo entero, y se llevo la sorpresa de su vida al ver su reflejo en el espejo... los cortes y magulladuras de su rostro habían desaparecido casi del todo, el morado de su mejilla estaba casi por completo ido, solo quedaba una leve sombra de amarillo y sus labios ya no tenía aquel feo corte y estaba igual de suaves y rosados que antes.

Atónita se quito el camisón y se miro el cuerpo entero, todo rastro de violencia había desaparecido por completo, era un milagro... ¿pero cómo era posible? Luego recordó que le había dado a beber un liquido bastante extraño la noche anterior, supuso que sería aquello lo que había obrado semejante magia... ¿pero porque lo había hecho? ¿No debía estar molesto y furioso con ella por haberse escapado? Mordió su labio inferior inquieta por lo que le depararía el resto del día.

Se puso el vestido gris, y peino su cabello en el usual moño en la nuca, luego salió del baño, dándose cuenta de que la comida del almuerzo ya estaba servida, se sentó a comer con paciencia disfrutando de ella, y al terminar lo recogió todo poniéndolo a un lado, se dirigió a la cama acomodando las sabanas sin poder evitar ruborizarse al recordar cómo había dormido entre sus brazos la pasada noche; suspiro confundida por las emociones contradictorias que la asaltaban siempre que pensaba en él o estaba cerca suyo, no lo comprendía ni se comprendía a si mima tampoco.

El resto de la tarde la paso en el balcón, con nervios de lo que él diría o haría al verla, tanto así que al llegar el atardecer ya se había creado toda una película en su cabeza de lo que podría y no podría pasar llegado el momento. Se levanto y fue al baño a preparar el agua para él, y al salir del cuarto lo encontró de pie en la habitación principal, para ese momento ya las marcas en su piel dorada habían desaparecido por completo y no le dolía el cuerpo para nada. Ella se detuvo y lo observo inquieta, y cuando sus ojos verdes se posaron sobre su persona, las mejillas se le encendieron.

—Ya tu baño está listo... — no supo que mas agregar ni que debería hacer.

Él vio como se retorcía las manos nerviosa y controlo una sonrisa que estuvo por subir a sus labios, sus ojos las recorrieron de arriba a abajo, y un resplandor de satisfacción brillo en ellos, al notar que su apariencia estaba de nuevo como antes, y no se distinguían ninguna marca que la estropeara.

Perfecto.

—Bien.

Loki se encamino hacia el baño pasándola de largo sin otra mirada, pero sabiendo que seguiría a continuación; se tomo su tiempo para bañarse, y vestirse con sus típicos pantalones negros, regreso al cuarto y la encontró sentada en el sillón, las manos entrelazadas en su regazo y la mirada baja, la cena estaba servida para él, pero ella no parecía haber tomado nada de comida. Frunció el ceño desconcertado, al acercarse y pararse frente a ella.

—¿No piensas comer?— pegunto con voz monótona.

Jadia sacudió la cabeza en negativa, tenia semejante nudo en el estómago que no creía poder tragar nada sin que se le atascara en la garganta. Mordió su labio inferior nerviosa.

—Yo... aunque quisiera no sería capaz... —elevo la cabeza y encontró su mirada verde con la suya negras, sus ojos brillaban preocupados y temerosos. —Yo... te desobedecí y escape...

Ah. Ese era el problema, decidió Loki, ella estaba preocupada por el castigo que suponía él iba a darle, y aunque tenía miedo había decidido enfrentarlo directamente en vez de esperar a que el actuara. De nuevo, ella lo sorprendía, no muchas personas era así de valientes, o estúpidas dependiendo de qué punto de vista uno lo viera.

Al ver que él no decía nada, sus nervios aumentaron.

—Por favor di algo... — le rogo mortificada, pensando que su castigo sería aun peor que la agresión que podría haber sufrido en manos de aquellos hombres.

Loki rio burlonamente, antes de tomarla de ambos brazos para pegarla contra su cuerpo, sus manos pequeñas estaban contra su pecho desnudo, y ella no pudo evitar ruborizarse por la posición tan intima en la que se encontraba. Lo miro sumamente confundida.

—No tienes ni la más remota idea de que voy a hacer contigo, ¿no es verdad?— murmuro con voz ronca disfrutando del sonrojo de su rostro.

Ella trago grueso.

—No... yo... asumí que iba a castigarme con severidad por la desobediencia...

Ella era tan inocente. No tenía ni idea de que el castigo que pensaba aplicarle sería sumamente placentero para los dos.

Su sonrisa era perversamente sexy, y ella contuvo la respiración audiblemente, cautivada por su mirada de brillo intenso.

—Ya veremos, Jadia, ya veremos... —comento, antes de soltarla y dejar que sus pies tocaran el suelo. —Ahora ve a comer algo.

Confundida por sus acciones, se apresuro a obedecerlo en silenció. Tomo un plato y se sirvió algo de comida, cuando se dio la vuelta para irse a comer al balcón como siempre había hecho, él la detuvo.

—Comerás aquí, en el sillón.

Deteniéndose en el acto, asintió y se encamino al sillón, sentándose puso el plato en sus piernas y comenzó a comer en silenció, poco a poco fue relajándose. En ningún momento se dio cuenta de que él la observaba con expresión divertida y un calor en los ojos que no era nada tierno ni suave.

—Hmmm... ¿qué sucedió con aquellos hombres?— pregunto vacilante sin levantar la mirada de su plato.

Él trago el vino antes de responder con llaneza.

—Cuatro de ellos están en prisión, tres heridos y comino de prisión, y el ultimo esta muerto— su voz no reflejo más que indiferencia. La observo con curiosidad para ver como tomaba esa noticia.

Estuvo en silencio por unos minutos, pensando en ello, pero luego se encogió imperceptiblemente de hombros.

—No puedo decir que lo lamente, seguramente él había cometidos muchos delitos graves y matado personas solo por placer... — murmuro con voz vacía, al verlo levantar las cejas levemente sorprendido, agrego con pesar. —Incluso en la Tierra hay gente así... abusadores de menores, mal tratadores de mujeres, niños y ancianos, ladrones, mentirosos, estafadores... debí suponer que incluso en este mundo también habría ese tipo de personas.

Suspiró, volviendo a comer, distraída por sus pensamiento, no midió lo que decía.

—No es la primera vez que alguien me golpea, pero si fue la primera que lo han hecho con tanta fuerza... — poso los dedos por donde la noche anterior había estado la magulladura en su mejilla.

Él entrecerró los ojos, observándola, ella hablaba mas para sí misma que para él, pero aun así llamo su atención. Alguien ya la había agredido antes, probablemente en la tierra.

—¿Quien fue? Tengo entendido que en la Tierra eso es un crimen— interrogo con voz indiferente, aunque ciertamente quería saber quien había sido el que había puesto una mano sobre ella.

Levanto la cabeza sorprendida, no solo por haber dicho algo que no le había comentado a nadie antes, sino también porque él estuviera interesado aunque sea un poco en saberlo. Se revolvió incomoda en el sillón.

—Como mis padres murieron cuando yo era muy pequeña fui a un orfanato, habían otros niños aparte de mi así que nadie podía dedicarnos plena atención a cada uno— comenzó a explicar, no quería que tomara a mal a los humanos, aunque ciertamente algunos no tenía buena pinta. —cuando cumplí quince años, luego de la escuela conseguí un trabajo de medio tiempo en una tienda de comestibles, llevaba cajas de un lado a otro... el dueño siempre nos gritaba a todos los empleados, pero yo necesitaba el dinero, así que simplemente hacia mi trabajo evitándolo tanto como podía.

Hizo una pausa.

—Continua.

—Un día empezó a molestarme más de lo normal, me seguía a todos lados y me lo encontraba siempre en cualquier lado de la tienda, pero siempre estábamos rodeados de los otros empleados así que no me inquiete mucho— jugueteo con sus dedos, nerviosa, rememorar aquel incidente le recordaba al más reciente con aquel hombre en la playa. —Sin embargo un día cuando todos fueron a almorzar, tuve que quedarme un poco después porque no había terminado de organizar algunas cajas, entonces él se acerco a mí y... me hizo una propuesta indecente que yo rechace, él enfureció.

No se atrevía a mirarlo a la cara, estaba muy avergonzada aunque no había sido su culpa.

—Comenzó a gritarme que solo era una niña sucia y que yo lo había provocado— lo miro mortificada, temerosa de que él lo creyera así. —Pero no fue así, nunca lo anime ni le insinué de ningún modo... me tomo del brazo y me zarandeo, yo estaba aterrada porque no había nadie que pudiera ayudarme y no era fuerte, así que no podía defenderme, lo siguiente que supe fue que me había cruzado la cara de una bofetada y mi nariz sangraba. Quede tan sorprendida como él mismo, por sus acciones. Me soltó y yo me marche, nunca más volví por allí.

—¿Y no fuiste a la policía?— tenía el ceño fruncido, había imaginado a la muchacha en esa situación y sabía por el tiempo convivido que ella no sabía coquetear ni flirtear con hombres, ni siquiera sabía cómo besar. Ella no provocaba, por lo menos conscientemente, ya que en esos días pasados lo había atraído sin siquiera darse cuenta.

Ella negó con la cabeza.

—En la Tierra, a los huérfanos no nos prestan mucha atención, seguramente él hubiera acabado mintiendo sobre ello, y a mí nadie me creería... después de todo era solo una adolecente sin hogar que no le importaba a nadie— se encogió de hombros resignada. Su vida no había sido un camino de rosas.

El silencio calló como una cortina entre ellos, ella estaba incómoda por haber revelado ese secreto tan personal a él, y él pensaba que ella se había salvado de ser violada dos veces en su vida. Ambos terminaron de cenar en completo silencio, perdidos en sus propios pensamientos.

Ella recogió los trastos de ambos llevándolos a un lado, y se dio la vuelta para encararlo.

—Y desde entonces, ¿no has sentido curiosidad por los hombres?— aunque lo hizo como pregunta, era más una afirmación. Sus ojos verdes fijos en ella, tomando nota de sus expresiones.

Se removió incomoda de un pie a otro.

—No... todos los que he conocido hasta ahora no me han animado precisamente a interesarme por lo que sucede entre parejas— asintió con las mejillas levemente sonrojadas. —Siempre que uno de ellos muestra un interés más allá de una amistad platónica me retiro dejándole claro que no deseo esa intimidad.

Loki pensó que por eso el día que la había sorprendido viendo a la pareja besándose por el balcón, ella había estado tan intrigada y desconcertada. Volvió su mirada inquisitiva sobre ella. Pero no había sido así cuando él la toco.

—No soportas el toque de un hombre.

Ella vacilo, luego asintió afirmativo.

—Me incomoda de sobre manera, si.

Una sonrisa perversa volvió a posarse en sus labios.

—Pero sin embargo no fue así cuando te besé aquel día en el balcón— comento con ligereza, sus ojos verdes no se perdieron de nada.

Jadia se movió inquieta de un pie al otro, retorciéndose las manos, sintió sus mejillas arder bajo su intensa mirada. Él no había hecho referencia con anterioridad a lo que sucedió entre ellos nunca antes.

—Yo... eh...

—Cuando te bese no opusiste resistencia a mi avance— señalo, disfrutando de lo lindo su incomodidad. —Te derretiste en mis brazos cuando mi boca tomo la tuya...

Oh, dioses! Pensó muy mortificada ella, paseándose intranquila por la habitación, ella no podía mentir porque siempre que lo intentaba se reía nerviosa.

Solo le quedaba decir la verdad, por más penosa que fuera.

—Yo... yo... — tragó en seco, pero se obligo a continuar. —Sí, no me resistí... pero eso fue porque me tomo por sorpresa... no me esperaba una cosa así... — balbuceo apenada.

Loki rio en voz alta y de forma burlona, observándola complacido. Había aceptado la verdad y eso lo sorprendía un poco. No le hubiera extrañado que mintiera, pero su ratoncito era muy honesto.

—Estoy seguro de que te tome por sorpresa, si... pero también sé que si te besara justo ahora no te resistirías y permanecerías suave entre mis brazos, rendida a mí completamente— comentó con seguridad y arrogancia, viendo su rostro encenderse al rojo vivo, junto con el brillo rebelde de sus ojos negros.

Abrió y cerró la boca como un pez, atónita por su comentario. Frunció el ceño y puso las manos en sus caderas, mirándolo con irritación.

—No... no es cierto!— exclamo incrédula, fulminándolo con su mirada.

Él sonrió maliciosamente, ella había caído en su trampa... retándolo a demostrar lo contrario, y él estaba más que dispuesto a acceder. No había pensado en nada más durante todo el día que no fuera tomarla en sus brazos y poseerla de todo los modos que fueran posibles y tan intensamente que nunca pudiera borrar esos recuerdos ni sus caricias de su cuerpo, marcarla de tal manera que cuando se moviera sintiera en su femenino cuerpo su posesión.

Y lo recordara una y otras vez. Sintió como la excitación lo recorría, el deseo corriendo por sus venas espeso y ardiente, al imaginar lo que pensaba hacerle a su pequeño cuerpo curvilíneo, cómo la haría gritar, suspirar y gemir bajo él, hacerla repetir su nombre una y otra vez... apretó los dientes para contenerse, su erección se apretaba contra sus pantalones negros, y su cuerpo tenso por el deseo se dolía por enterrarse en sus suaves muslos, en aquel sitió que ocultaba la mata de bello oscuros entre sus piernas, ese rincón secreto húmedo y ardiente que lo rodearía acogiéndolo en su interior.

Casi maldijo en voz alta, debido al tirón que dio su miembro de solo pensarlo. Debía tenerla lo más pronto posible, pero primero se deleitaría con saborearla y demostrarle que solo él podía dejarla temblorosa y deseosa de más carisias.

Se levanto con lentitud, observando su rostro volverse indeciso y suspicaz, el nerviosismo fue evidente a medida que él se acercaba a ella, inclinándose sobre su pequeña figura sus ojos nunca abandonaron los suyos, manteniéndolos prisioneros de su intensidad. Elevo una mano lentamente y la llevo a la parte de atrás de su cabeza, deshaciendo el moño que mantenía sus largos cabellos unidos, al instante este callo libremente por su espalda y hombros, como una cortina de color castaño oscuro hasta llegar un poco más abajo de la cintura; interno esa misma mano en los mechones sedosos, forzando su cabeza suavemente a elevarse arqueando su esbelto cuello, su otra mano la tomo de la cintura, y la movió hasta su espalda con lentitud, acariciándola al mismo tiempo. Ella contuvo la respiración audiblemente al sentir un cosquilleo recorrerla, pero no pudo apartar su mirada de él.

Loki la tenía cautiva, en más de una forma. Inclinando su cabeza hasta que sus narices se rozaron y su aliento caliente estuvo sobre su boca en forma de fresa, temblorosa y suave, esperando por ser tomada apasionadamente; ella estaba sumamente turbada por su cercanía, no podía moverse aunque su vida dependiera de ello, ya en otra ocasión él había hecho eso, pero antes se había retirado, en esa ocasión algo le decía que no sería igual, él no retrocedería.

—Loki... — susurro con voz ronca sin querer, pronunciando su nombre por primera vez.

Él sintió su sangre arder al oírla decir su nombre, ella tenía una voz suave y ronca, sus pestañas intentaban mantenerse arriba, pero era inútil, eventualmente sus ojos quedaron velados por sus espesas pestañas negras, que parecían dos medias lunas contra su piel de color miel, sus labios levemente entreabiertos esperando por su beso, su respiración ya acelerada por la tensión. Por Odín! Ella era una criatura sensual que lo tentaba a probarla!

Su boca la rozó una vez, luego otra.

—Labios sabor a miel, dulces...

Ella gimió con suavidad, sus manos se posaron en sus bíceps sintiendo los músculos bajo la piel caliente de su cuerpo, quería acercarse más a él, como si leyera sus pensamientos él la acerco a si, pegando sus senos contra su musculoso pecho, sus pies no tocaban el suelo, él la estaba sosteniendo por completo en el aire, haciéndola sentir menuda y muy femenina.

Loki mordió su labio inferior con suavidad, pero firmeza, luego lo succiono.

Y ella suspiro, era tan diferente a lo que aquel hombre le había hecho... no pudo evitar estremecerse en sus brazos, anhelando más pero sin poder pedirlo.

—¿Si te besara a conciencia... me rechazarías?— interrogo con voz ronca y sensual, besando una esquina de su boca, y luego la otra sin llegar a tocar sus labios rosados. —¿O te entregarías al beso como sucedió la ultima vez? Permitiéndome tomar la dulzura de tus labios, poseer tu boca con la mía y hacerte perder el control por completo...

Jadia no podía pensar correctamente con su cercanía, y sus palabras solo encendían un fuego desconocido en su sangre, desesperándola, haciéndola desear lo que él proclamaba con tanta intensidad que se asusto de su reacción.

—Yo... — tartamudeo, indecisa.

—Mírame a los ojos y dime si podrías resistirte.

Forzándose a abrir sus parpados, enfoco su mirada oscura en sus ojos verde claro, que en ese momento estaban oscurecidos por el deseo y de inmediato supo que fue un error, porque no había forma de que se librara de él, ya la había hecho prisionera sin forzarla, ella le pertenecía para hacer lo que quisiera con ella y no se opondría, lo dejaría ser.

Él la había capturado con su magia.

Sus ojos verdes, vieron la respuesta en los de ella, turbios y totalmente rendidos a sus deseos.

No. Ella no podía.


Espero que les haya gustado el cap 5, Ya Loki ha comenzado a actuar movido por su deseo! ahora todo queda en incógnito hasta el siguiente episodio!

gracias a todos los que lo han leído y por sus reviews!