Capitulo dos- LLEGADA Y CONVIVENCIA

La noche ya había caído por completo, el viento corría por los terrenos haciendo que las copas de los árboles se agitaran, todo el paisaje parecía inmerso en un sopor que solo la oscuridad era capaz de traer, todo el castillo dormía a excepción de dos figuras que esperaban en los terrenos del colegio.

-ya se demoraron mucho, no cree?- el hombre se retorcía las manos nerviosamente

-tranquilo Hagrid, seguro que ya no han de tardar, una tormenta se acerca , es probable que eso les haya demorado

El medio gigante solo volvió su mirada al cielo, escrutaba entre las nubes tratando de ver alguna forma que se acercara, pasaron varios minutos más, estaba a punto de volver a cuestionar al viejo hombre a su lado cuando una ráfaga de viento hiso que los arboles a su alrededor se movieran violentamente, ambos protegieron sus ojos contra esto y cuando paró, pudieron ver aliviados que por fin habían llegado las personas que habían estado esperando.

Moody se bajó de su escoba cuidadosamente, llevaba un bultito entre sus brazos, ambos se acercaron a verlo, la luz de la luna salió de entre las nubes dando algo de iluminación, el auror le pasó su preciada carga a Dumbledore

-les fue bien? Hubo complicaciones?- movió su mano sobre la manta y la apartó revelando el angelical rostro de un niño de cinco años, tenía espesas pestañas negras y unos labios regordetes, pequeños y rosados como un botón , el director y el guardabosques sonrieron ante tan dulce visión.

-para nada, solo unos cuantos cuervos que volaban por donde no debían

- Hagrid encárgate de llevarlo a la habitación que te indiqué, cuida que nadie los vea- el gran hombre asintió y tomo el bulto , marchando inmediatamente hacia el castillo

Mientras tanto, Dumbledore y Moody se dirigieron hacia la oficina del primero, tenían mucho de que hablar con los otros profesores antes de llevarlos a conocer al nuevo inquilino del castillo

Remus se paseaba de un lado a otro de la oficina, ¡¿por qué demonios tardaban tanto?! , no podía evitar pensar que algo malo había sucedido ¿qué tal si la estúpida hermana de Lily se había negado a entregar a su sobrino? ¿y si algún mortífago se había enterado de que el niño volvía y los atacó? ¿ o qué tal si …, sus pensamientos se interrumpieron al escuchar el portazo de Alastor Moody al entrar a la habitación, se le veía cansado pero satisfecho, se abrió paso entre los profesores y se sentó, todos solo le miraban como esperando a que dijera como había salido todo; antes de que cualquiera abriera la boca Dumbledore ya había llamado su atención, sus ojos brillaban con una chispa de alegría y diversión.

-ya ha llegado y está bien- soltar esas palabras cortó el ambiente de incertidumbre que reinaba- fue llevado por Hagrid al ala privada del castillo , está durmiendo

-entonces qué esperamos Albus?, tenemos que ir a ver si está bien- Madame Pomfrey habló, diciendo lo que los demás pensaban

-si, lo sé, pero quisiera hablar con ustedes así que ¿por qué no se sientan?, no tardaré mucho- los adultos obedecieron- antes que nada debo decirles que estoy feliz de ver lo dispuestos que están todos de proteger al niño pero debo advertirles sobre algo- los presentes se pusieron en alerta- debido al linaje de Harry es muy probable que demuestre ciertas habilidades a temprana edad

-a qué se refiere, director?- Severus Snape se veía serio, pero en el fondo sus alarmas resonaban dentro de su cabeza, esperaba que no hubiera nada malo con el hijo de Lily

-aún no estoy seguro, solo lo digo por algo que había escrito en una carta que sus padres dejaron en mis manos antes de su muerte, como todos saben, James era un sangre pura y Lily una bruja nacida de muggles- paró un momento viendo la reacción de todos- pues bien, eso no es del todo cierto- paró con un ademán a Minerva- Lily no era una nacida muggle, al parecer ella era la primera bruja en una larga línea de squibs, ella no me dijo de qué familia ,solo que era muy antigua y que el poder que guardaba su sangre era la llave para vencer a Voldemort

Un respingo general se dio tras escuchar el nombre del mago oscuro culpable de tantas muertes.

- No teman por el pequeño, solo les digo esto para que no se alarmen si notan algo extraño, y bueno-dio una palmada en el aire- ahora ya podemos ir- el director se levantó alegremente, tomando un gran frasco lleno de caramelos de limón y guardándolo en su túnica- a los niños les encantan- los demás rodaron los ojos, pobre Harry, toda su vida tendría una ración ilimitada de caramelos de limón proporcionada por el abuelo Albus.

Vhvhvhvhvhvhvhvhvhvhvhvhvhvhvhvhvhvhvhvhvhvhvhvhvhvhvhvhvhvhvhvhvhvhvhvhvhvhv

Los profesores caminaron hasta llegar a su destino, Hagrid se encontraba haciendo guardia

-ya ha despertado?

-No director, se removió un poco pero duerme tranquilo

Entraron sin hacer ruido, estaban complacidos con la habitación que le habían otorgado

-Es muy hermosa, Albus- dijo McGonagall observando detalladamente

La habitación era amplia y de color blanco, el suelo tenía un patrón de baldosas de ajedrez, la cuna de hierro forjado era el centro de todo, a la izquierda había un gran ventanal con un balcón y más al fondo una gran alfombra de plumón frente a una chimenea rodeada por sillones y cojines, el baño y el closet estaban del lado derecho junto a la entrada, sin duda alguna el director se había lucido

-Ciertamente me sorprende que no haya tapices de estrellas moradas sobre un cielo naranja- Moody se veía seriamente sorprendido

-Oh!, no mi querido amigo, me temo que el castillo estuvo reticente a permitirme decorar, todo esto es obra de nuestro colegio, cuando yo vine con toda la intención de acomodar el lugar, esto ya estaba así

-Sorprendente, es como si Hogwarts le diera la bienvenida

-No lo dudes Remus, Harry es especial

Con cuidado, el hombre lobo se acercó a la cuna y se asomó, pidió que prendieran algunas velas para verlo mejor, cuando la luz lo iluminó todo, jadeó ante la imagen más perfecta que había visto en su vida, ahí estaba su cachorro, metió las manos y lo cargó contra su pecho, era tan perfecto, no pudo evitar revisar que todo estuviera bien, palpó su cuerpo en busca de heridas y contó sus deditos, uno por uno, de pies y manos, su lobo le decía que era su cría, que debía protegerla, alimentarla y enseñarle a vivir.

-Profesor, debemos despertarle, hay que hacerle un chequeo- Remus gruñó cuando Madame Pomfrey trató de quitárselo de los brazos- oh, vamos, nosotros también queremos verle- el hombre accedió a regañadientes y se lo pasó a la mujer.

Los demás maestros dieron un suspiro al verlo, ni siquiera Snape pudo evitarlo, James Potter podría ser su padre, pero Harry tenía muchas cosas de Lily, sus labios, su nariz y su constitución delicada, solo rezaba porque lo que le dijo el director fuera cierto, ojalá tuviera sus ojos.

Madame Pomfrey convocó una camilla y lo recostó ahí, con suaves golpecitos y voz dulce le despertó, el pequeño se removió y poco a poco fue abriendo los ojos, que al ser vistos, provocaron un agradable escalofrío en los presentes.

Verdes, hermosas esmeraldas, incluso más bellas que las de su madre, Snape no pudo evitar perderse en ellas, todo en él era tan perfecto, simplemente no pudo más, su corazón y su mente le decían que había perdido la batalla, al diablo que su padre fuera el idiota de Potter, ese bebé era hijo de su Lily, se juró a sí mismo que le cuidaría, que James Potter se retorciera en su tumba, porque él vería a Harry como el hijo que jamás pudo tener con su amada amiga.

HHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH

POV HARRY

Escuché una suave voz que me llamaba, sonaba como una mujer pero…no podía ser la tía Petunia, ella no me despertaba con cuidado, ella y tío Vernon solo daban golpes y patadas en la puerta, así que ¿de quién era la mano que recorría mi mejilla?

Abrí los ojos tratando de enfocar algo, me levanté un poco y sentí que alguien me ayudaba, cuando pude ver bien me di cuenta de que no estaba en mi cuarto, habían varias personas que no conocía y usaban ropa muy extraña, los vi bien a todos y reconocí al hombre con el ojo falso que creí era solo un sueño, el también parecía reconocerme, me sonrió y yo le regresé el gesto

-Hola señor, ¿dónde estoy?, creí que estaba soñando cuando me sacó de la casa de mis tíos- el hombre se acercó a mí y acarició mi cabeza

-No pequeño, no estabas soñando, te dije que te llevaría con tu verdadera familia-sonrió

Miré a los adultos, todos sonreían, bueno, todos a excepción de un hombre vestido de negro, él me miraba con simpatía, por alguna razón me parecía conocido, yo le sonreí y él pareció sorprendido.

-Yo soy Harry Potter, mucho gusto- le ofrecí mi mano a un viejito que se veía simpático, tomó mi mano y la sacudió

- Yo soy Albus Dumbledore, director del colegio Hogwarts de Magia y Hechicería, Primera Orden de Merlín y candidato principal a ser tu abuelo- el señor se veía divertido, yo me emocioné, ¡tendré un abuelo!

Poco a poco los demás se fueron presentando, el señor- el tío Moody como me dijo que le llamara- no había mentido, ahora ya tengo una familia.

-muy bien Harry, tenemos que contarte muchas cosas, pero antes debemos revisarte para ver que estés sano, de acuerdo?- asentí al hombre de negro

-muy bien, recuéstate en la camilla cariño- obedecí y me tumbé, algo dentro de mí me decía que pertenecía a éste lugar, ¿qué será ésta sensación?

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Cuando terminamos el chequeo y nos sentamos a platicar, me explicaron que estábamos en el mundo mágico y que mis padres eran magos, así que por lo tanto yo también lo era, ¡por fin sabía de dónde venían los pasteles flotantes, el crecimiento de pelo instantáneo y las ventanas rotas!, también me contaron que mamá y papá habían muerto protegiéndome de un mago muy malo y no en un accidente, dijeron que a pesar de su sacrificio, ese hombre seguía vivo y que cuando fuera grande ,yo tendría el suficiente poder para derrotarlo.

En ese momento me di cuenta de mi situación, podía tener cinco años, pero comprendía más de lo que creían, me propuse a mí mismo aprender todo lo que pudiera para así acabar con él, de una forma u otra, a mí no me daba miedo la oscuridad, ella me aceptaba, siempre me ocultaba cuando Dudley quería hacerme daño, cubría mis ojos cuando la luz me lastimaba al despertar y se dispersaba en los lugares donde asechaban los monstruos.

Que ese mago oscuro se prepare, porque nunca sabrá qué lo atacó.

Los días pasaban, se convertían en semanas, meses y años , la vida de Harry se había vuelto dulce y placentera, no había capricho que no le fuera concedido, le daban todo lo que pedía y a cambio él colmaba con sus atenciones y agradecimiento a todos.

Gustaba de pasar horas leyendo o charlando con Remus , quien desde que llegó, lo había querido como si fuera su propio hijo, Harry lo adoraba por eso, se preocupaba cuando lo veía débil por la proximidad de la luna llena, no entendía por qué una vez al mes desaparecía , regresando herido y muerto de agotamiento, siendo como era un niño curioso, le preguntó a Remus qué le sucedía y él le explicó que era un hombre lobo , que era normal que le pasara eso, Harry comprendió y desde entonces siempre estaba con él, le pidió que le dejara acompañarlo durante esos días para que no se sintiera solo, el lobo solo se rió y le dijo que no podía, que era peligroso y que se moriría de dolor si lastimaba a su amada cría, el pequeño niño aceptó la respuesta, pero se prometió que encontraría una forma de estar con Remus sin problemas.

Por las tardes estudiaba sus lecciones con Minerva ,ella no paraba de demostrar su orgullo al ver sus avances , era un mago nato, cada palabra que leía y cada lección que aprendía se quedaba grabada a fuego en su memoria, ese orgullo aumentó aún más cuando un día, después de horas de súplica, le permitió tomar clases de vuelo-incluso Madame Hooch insistió- y resultó que el muy pillo había heredado los fantásticos dotes de vuelo de su padre, ya tenía a su buscador estrella en la mira, se lo imaginó en unos cuantos años cuando entrara oficialmente a estudiar a Hogwarts.

En la gran biblioteca se pasaba su tiempo libre con la señora Pince, quien para sorpresa de todos , le mostró como se clasificaban los libros y como se restauraban.

Le encantaba salir con Hagrid para ayudarlo con sus deberes de guardabosques, gracias a él ya había conocido a varios de los animales más peligrosos del mundo, al semi gigante casi le da un infarto cuando lo vio a lomos de Firenze ; el niño salió de su vista un segundo y se internó en el bosque, fue encontrado por el centauro en un claro recogiendo florecillas y acariciando a un pequeño conejo azul, le sorprendió mucho el aura calma que despedía, se dio cuenta de que había muchas otras bestias entre la sombras, muchas de ellas criaturas oscuras, pero increíblemente veían al niño con curiosidad, no era una amenaza, incluso él sintió que la magia que poseía le llamaba; no dudó en tomarlo y llevarlo a los lindes del bosque prohibido, lo entregó a Hagrid y le dijo que lo trajera de visita más seguido, era reconfortante estar cerca de él.

Cuando el abuelo Albus no estaba ocupado-curiosamente jamás estaba ocupado cuando se trataba de Harry- le permitía al pequeño jugar en su despacho, así que se sentaba en el suelo junto a él y se ponía a jugar con sus bloques o leía echado de pansa mientras el otro leía y firmaba aburridos papeles, también le gustaba platicar con Fawkes.

Los maestros casi se cayeron de la impresión cuando lo encontraron en la oficina del director trinando como un polluelo y viendo como el fénix parecía responderle, por eso podías encontrar al ave por las noches en su habitación, cantando para hacerlo dormir . Dumbledore les explicó que ese talento era propio de los descendientes de Griffindor y que aun así era muy extraño , solo tres, contando a Harry habían desarrollado el don.

En otros momentos podías verlo en los invernaderos cuidando de las plantas junto a la profesora Sprout o con el profesor Snape, quien le enseñaba el maravilloso arte de las pociones. Eso fue otra gran impresión, para gusto de Severus, Harry no solo heredó los talentos de Potter, heredó además el amor de su Lily por las pociones, fue un verdadero alivio y orgullo que a los seis años supiera hacer el filtro de los muertos y a los siete la antiveritas.

…..

El día en que cumplió ocho años celebraron con una gran fiesta, era una suerte que no hubiera nadie en el castillo, a Harry no se le permitía ver a los otros alumnos, su vida en el mundo mágico era secreta, nadie sabía dónde se encontraba, "para protegerlo" le habían dicho y confiaba en sus palabras. Recibió muchos regalos , Remus le dio un compendio de hechizos de magia neutra, Sprout unos guantes de piel de dragón y tijeras nuevas para podar, de parte de la profesora Hooch y McGonagall recibió una escoba de entrenamiento nueva, la bibliotecaria le dio…bueno, libros y el profesor Snape le dio un kit profesional de 999 ingredientes para el maestro de pociones en entrenamiento.

Todos sus regalos le encantaron, incluso Hagrid le consiguió uno de esos conejos azules que había en el bosque, dijo que también era un regalo de Firenze, al parecer lo encontró en el mismo prado donde se conocieron y el pequeño animalito parecía extrañarlo; el tío Moody le envió un libro que rápidamente fue retirado de sus manos, solo alcanzó a leer el título: 2001 formas de arrancarle las gónadas a tu peor enemigo

El día había sido perfecto, al anochecer fue a su cuarto y se sentó en la ventana a ver las estrellas, pensaba en lo feliz que era y en sus planes a futuro, debía comenzar a ver lo que iba a hacer con el asunto del Señor Oscuro, en eso estaba hasta que escuchó como su puerta se abría, una larga barba blanca que conocía muy bien se asomo

-abuelo!, ¿qué haces aquí?- bajo de la ventana y se acercó

Dumbledore lo guió en silencio hacia el sillón frente a la chimenea, se sentaron y sacó un paquete de entre su túnica

-fui el único que no te dio un obsequio, no podía arriesgarme a que Remus te lo quitara como lo hiso con el regalo de Alastor, aquí tienes, era de tu padre- le entregó el gran paquete

El niño lo observó y lo acarició con cuidado por un momento, la abrió encontrando una tela extraña, se sentía líquida entre sus dedos

-es hermosa, pero…¿qué es?

-eso, mi niño, debes averiguarlo tú solo, me voy para que la pruebes-sus ojos azules tintinearon, antes de salir se detuvo y volteó a ver a Harry- úsala bien- y le guiñó un ojo

Él solo se le quedo viendo a la puerta, a veces su abuelo podía ser tan melodramático, se rió por lo bajo y extendió la tela…era una capa, se la probó y para su asombro ¡desapareció!

¡Una capa de invisibilidad! Como la de la fábula de los tres hermanos, esa historia siempre le había encantado, la probaría de inmediato.

Así fue como empezaron sus salidas clandestinas, durante las noches vagaba por el castillo con cuidado de no alertar a nadie, cuando llegaba a algún sitio remoto se quitaba la capa y se dejaba ver, platicaba con los fantasmas y hasta jugaba con el odioso de Peeves , no se daba cuenta de que se creaba una peculiar historia tras él y sus expediciones nocturnas.

Notas finales: aquí el segundo capítulo de ésta historia, espero que les haya gustado, porque en lo personal me ha ayudado mucho el escribirlo, tenía esta idea en la cabeza y apenas la publico. Cualquier comentario, duda, sugerencia o crítica constructiva es bienvenida. Déjenme un review para saber sus opiniones, se los agradecería mucho y me motivaría a continuar, hasta el siguiente capitulo! :D