Hola!, bueno antes que nada ustedes y sus reviews me motivaron a querer continuar la historia, no les diré cuanto tiempo me tardare en actualizar porque ni yo misma lo se, pero lo haré lo mas rápido que pueda o que me lleguen ideas a la cabeza, bueno mientras tanto les dejo este nuevo capitulo aver que les parece.

**Los personajes no me pertenecen, créditos a su autor. La historia es mi creación asi que todos los creditos a mi! XD **


Juguemos ¿Si?

—Esto debe ser una broma —musito Syo mientras arrojaba una almohada contra la pared de su habitación menos mal que el otro rubio no lo había seguido hasta ahí si no las cosas hubieran empeorado.

Kuruso aún se encontraba cabreado por lo que había sucedido momentos atrás en la sala principal, le molestaba mucho el hecho de que todas esas cosas sucedieran de golpe y a mitad de tanto trabajo, además de que la actitud del rubio de lentes había estado totalmente fuera de lugar.

—Nanami… —exclamó con un dejo de preocupación y melancolía fundidos en uno solo, después solo atino en gritar eufóricamente y sacudiéndose sobre la cama con extremada violencia exclamó — ¡Mal - di- ción – co- mo- o-dio- es-to!

—Yo también, pero no actúo como un animal rabioso y salvaje.

—Se-senpai —exclamó sorprendido y sumamente paralizado por el susto momentos antes de caer de la cama al ver a Mikaze justo a su lado.

— ¿Por qué estas agonizando? —remato el senpai dejando a Kuruso sin alma en el cuerpo.

— ¡No estoy agonizando! ¡Maldición! —se recupero colocándose el sombrero nuevamente.

—Bien, ¿Entonces que te hace mas idiota de lo normal el día de hoy? —agregó con completa seriedad.

Syo no pudo más y estalló.

— ¡¿MAS IDIOTA?! —enormes colmillos aparecieron en su mandíbula—, ¡Las cosas que decía la carta!, ¡No debí haber encontrado la libreta!, ¡El idiota de Tokiya!, ¡Maldito Natsuki con su "Tampoco te hagas ilusiones Syo-chan"! —Esto último imitando estúpidamente a su compañero— ¡AHHHHHHHHHHHHHHHH!, ¡MAL-DI-TA-SEA! —mientras trataba de apuñalar el enorme peluche de Piyo-chan de Natsuki con un bolígrafo y con una mirada asesina.

Cuando finalmente terminó su sesión de desahogo emocional, miró al chibi senpai para esperar respuesta alguna pero este para su sorpresa se había colocado los enormes audífonos ignorándolo por completo.

Syo Kuruso se sintió desfallecer como si mil lanzas lo atravesaran en ese momento. Moría progresivamente recostado en el suelo como un muñeco sin vida mientras dejaba escapar un suspiro de resignación y con los ojos completamente desorbitados.

—Si no te gusta lo que sucede, haz algo para solucionarlo —exclamó el senpai tecleando algo en el ordenador.

Kuruso reaccionó en ese instante, limpio la saliva que escurría por su labio inferior hasta su mentón y se puso de pie decidido.

—¡Eso es cierto! —comenzó a caminar de un lado a otro de la habitación, tratando de acomodar los hechos en su mente.

Tres puntos negros aparecieron encima de su cabeza.

— ¡Vuelvo luego! —exclamó tomando su chaqueta.

—Si no llegas dentro del horario establecido en la agenda y el cronograma, te haré quedarte sin descanso y sumare seis tareas extra a las 17 que ya me debes —Mikaze batallaba contra algo muy grande en un juego en línea y con una expresión inmutable.

—S-si Ai—una gota de sudor bajaba por la cabeza del rubio mientras tragaba en seco al salir de la habitación.

/En el jardín del Máster Course/

Un rubio de gafas alimentaba a unas aves mientras suspiraba una y otra vez.

—Ustedes son tan lindas, me recuerdan a Elizabeth —Exclamó el rubio con una amplia sonrisa— Pero no solo ustedes me la recuerdan, también los conejitos de la tienda de mascotas, los dulces, Piyo-chan, el perrito de la cafetería del centro, los gatitos del jardinero ¡Oh! Y también las galletas de mi abuelita, son tan lindas… —muchas pequeñas flores flotaban a su alrededor— además… —su expresión se volvió más triste —… Haru-chan, ella también...

—Creo que deberías dejar de ser un tonto Natsuki, las cosas no son lo que parecen, debes saber que pasa…

Natsuki se levanto rápido y se marcho.

/En alguna habitación del Máster Course/

— ¡NOOOOOOO! No puedo aceptarlo, mi princesa Haruka —Cecil se lamentaba completamente de rodillas golpeando el suelo con los puños— ella debe estar conmigo, no lo puedo soportar, ¡¿Si ella no me ama?! ¡NOOOOO! ¡¿Qué voy a hacer?! . NO ¡No pienso rendirme!, Haruka es mi princesa y yo vine aquí para estar con ella —Añadió más decidido — ¿Pero si es otro al que ella ama? ¡NOOOOOOOO-

Un libro enorme y grueso recorrió el espacio dándole justo en la cabeza al príncipe de Agnápolis.

— ¡Aijima! ¡Cierra la maldita boca, no dejas que me concentre en absoluto!

—Pero CAMUS tu no lo entiendes —agregó el príncipe con enormes torrentes de agua brotando de sus ojos.

—Llevas 13 minutos quejándote de lo mismo ¡Ya no te soporto!, si quieres ser un idol tienes que olvidarte de las relaciones amorosas y ¡Punto se acabó!

— ¡Pero eso imposible y estúpido! —dijo enfadado.

— ¡BIEN! pongámosle un fin a todo esto —exclamó el conde realmente molesto, tomó a Aijima de la camisa y lo arrastro por los pasillos del edificio…

/Habitación de Hijirikawa y Jinguji /

Cada uno en un extremo de la habitación, un aura pesada inundaba el lugar mientras sus miradas hacían contacto hostilmente con el otro. Jinguji vacilando con un dardo en los dedos y Hijirikawa apretando el puño, todo en completo silencio.

—Seamos honestos Hijirikawa —rompiendo el silencio— esta no es tu batalla, así que deja de actuar como un niño peleando por un dulce y déjamelo todo a mí —una media sonrisa ladeaba en su rostro.

— ¿Qué te hace pensar que soy un niño Jinguji?, te dije que no te entrometieras esta vez, pero lo arruinaste todo, yo la necesito y no te dejare quitármela.

—Ni siquiera es tuya aún ¿Por qué habría de serlo?, yo también la quiero para mi, solo para mi Hijirikawa —el dardo viajo velozmente por los aires incrustándose en la pared a unos cuantos centímetros del rostro de Masato— Ambos sabemos que esto del romance… no es lo tuyo…

El peli azul lo tomo de la camisa, tirando muy fuerte de el comenzó una batalla, Ren y Masato casi nunca recurrían a los golpes para solucionar sus problemas, de hecho las veces que lo habían hecho podían ser contadas con los dedos… de cuatro o seis personas tal vez…

Un golpe dirigido al rostro del playboy fue eludido sorprendentemente por el mismo.

—Valla creo que ya te oxidaste Hijirikawa — la respiración era notablemente acelerada después de unos minutos de estar forcejeando y golpeándose por toda la habitación.

Masato se cabreo más de lo que ya estaba y logro derribar a Ren en un solo movimiento, una vez en el suelo con su rodilla aprisionó el abdomen de este y lo sujeto bruscamente de la camisa.

—Oigan me encontré esta libreta en la sala princip- ¡Pero que mierd...! —exclamó Kurosaki al ver la habitación hecha pedazos y a sus dos kohais en el suelo mirándolo sorprendidos.

—Esa libreta es mi- —un dolor extremo recorrió su rostro impidiéndole hablar, Ren Jinguji recibió el puño de Hijirikawa justo en la cara a una gran velocidad.

—No me he oxidado imbécil —Masato agitaba su mano en el aire como queriendo disipar el pequeño dolor en ella mientras dejaba a Ren en el suelo —Esa es mi libreta senpai.

Ranmaru aún se encontraba en el marco de la puerta pero ahora con los brazos cruzados y con una expresión socarrona como si tramara algo.

/Habitación del Team Natural/

—Waaa esto no me gusta —Otoya resoplaba recostado en el suelo sobre el tapete.

—Otoya deja de pensar en eso —Ichinose sonaba algo más serio de lo normal.

—Pero Tokiya, de verdad que no puedo, siento que actuamos como unos idiotas después de todo.

—Es justo como dije, todo se salió de control, sacamos conclusiones muy rápido —refutó el peli azul.

— ¿En verdad crees que haya sido Nanami la que haya escrito eso?, después de todo estaba en su libreta, ¿Sabes?, ahora que lo recuerdo no me fije si esa era justamente su letra, no recuerdo muy bien como era…

—Olvídate de eso Otoya sabes que las relaciones est-

—Están prohibidas… ya lo sé pero tengo mucha curiosidad —Otoya se levantó y caminó hacia la puerta girando el picaporte.

— ¿A dónde vas? —cuestionó Tokiya.

—Iré a averiguar todo, ¿Vienes?, será como una investigación secreta —dijo bastante emocionado.

—Hay que ver… —en un suspiro, para después salir de la habitación siguiendo al pelirrojo.

/-/-/-/-/

Todos tenían un pensamiento en común y un lugar en común hacia dónde dirigirse… y esos eran la libreta y la sala principal, pero era necesario coincidir en un punto antes de llegar a aquel dichoso lugar.

Ranmaru extendió su brazo hacia atrás impidiendo que Masato tomara la libreta.

—No te la daré —fueron las palabras que desencadenaron todo.

/

A cada extremo del corredor aparecieron Natsuki y Otoya junto a Tokiya, se miraron un tanto recelosos al principio.

—Shinomiya-san —dijo Tokiya para romper la tensión.

—Toki- —desvió su atención.

Un brazo asomaba desde la habitación que se encontraba en ese pasillo, y el objeto que sostenía esa mano era sin duda la libreta de Nanami todos clavaron inmediatamente la mirada en el objeto.

— ¿Qué están haciendo? —Kuruso apareció de repente detrás de Shinomiya un tanto acelerado, pero al ver que la atención de los demás estaba enfocada en otra cosa que sobresalía justo a la mitad del pasillo se asusto.

/

Masato seguía mirando a Ranmaru muy serio, él sabía que no podía exigirle nada a su senpai o pretender arrebatarle algo ya que eso sería una grave falta de educación y respeto, se lo pensó varias veces pero para cuando logró mandar al diablo todo y se abalanzo sobre Ranmaru …

— ¡¿QUIÉN ES EL IMBÉCIL?!

/

— ¡¿QUIÉN ES EL IMBÉCIL?!

De la habitación salieron lanzados Hijirikawa y Ranmaru quienes fueron tacleados fuertemente por el playboy, las miradas de Kuruso, Shinomiya, Ittoki e Ichinose se mostraron impactadas por ese hecho. Ren se levanto cansadamente, limpiándose la sangre que le escurría de la nariz por el golpe que le había propinado Masato, se acercó a Ranmaru y le arrebato la libreta aún sin percatarse de la presencia de los demás en el corredor.

— ¿Nunca te dijeron que no hay que darle la espalda a tu contrincante Hijirikawa?, esto… —exclamó lanzando la libreta al aire y atrapándola de nuevo—… es mío.

—Claro que no, eso es mío.

La libreta que hace unos segundos se encontraba en sus manos desapareció, dejando a Jinguji perplejo y enfadado a la vez.

—Haruka lo escribió para mí así que es mío —Cecil había aparecido de la nada, estaba claro que había logrado escaparse de Camus y logro dar en ese lugar por coincidencia.

— ¡Tu!, ¡Imbécil! —Syo se abalanzó sobre el de inmediato quitándole el diario — ¡Esto ni en sueños es tuyo!

—Tampoco tuyo Syo-chan —Natsuki había cambiado de nuevo su tono de voz y ahora el tenia el tesoro.

—Shinomiya-san, ¿Qué ocurre? —cuestionó Tokiya al verle diferente.

— ¡Tu cállate Tokiya! ¡AGHHH! ¡Devuélveme eso maldito Natsuki! —agredió Kuruso.

A Ichinose se le marco la sien y ya bastante cansado de todo gritó…

— ¡Con un demonio deténganse!

—Je-je —Otoya tenía una expresión de Póker en el rostro y una gota resbalaba por su frente por todo lo que estaba sucediendo.

—Lo siento ICHI pero nadie te ha nombrado el líder, así que tú no puedes ordenarm- —Jinguji no pudo seguir hablando.

—Y tú no debes faltarle el respeto a tu superior —Ranmaru veía como su Kohai tosía por el fuerte golpe en el estomago que le había proporcionado.

Masato olvido todo aquello que lo ataba y derribo a su senpai, en ese momento Cecil aprovechó y le quitó el cuaderno a Natsuki, sin embargo no pudo escapar ya que Otoya y Tokiya se lo impidieron, Natsuki y Syo comenzaron a discutir, de repente todo fue un caos.

Todos se enfrascaron en una pelea masiva, patadas, jalones, puñetazos y muchas palabras altisonantes se hicieron presentes en el corredor, inclusive Otoya, Tokiya y Natsuki quienes son "más pacifistas" se habían enfrascado en la pelea.

De un momento a otro la libreta quedo abandonada a un costado de toda la batalla, Cecil se escabulló para tomarla, pero cuando sus dedos tocaron la pasta un zapato de charol extremadamente bien lustrado le impidió el resto, Cecil sabia que se había metido en un gran lio una vez que identifico el zapato y su rostro se torno de un morado intenso.

— ¡¿SE PUEDE SABER QUE DEMONIOS ES ESTO?!

El sonido del megáfono los paralizó en el acto dejándolos noqueados, los métodos de Camus eran sin duda alguna muy originales, detrás del conde Ai Mikaze se tapaba los oídos con sus manos y veía la escena sin verla realmente.

Un silencio cargado de tensión se hizo presente…

— ¡WOW MYU-CHAN! —Miles de brillos destellaban alrededor de Kotobuki, quien había aparecido de la nada y se le notaba muy emocionado por la situación.

¡Yo también quiero jugar con ustedes!


Bueno espero sus comentarios, ajajaja puse a Masato y a Ren como los peleoneros porque me imagino que siempre se la han pasado así, mas con lo que a Ren le gusta molestar a Masa mucho peor, y bueno ajaja tengo muchas ganas de emparejar a Nanami con quien sea pero no me decido con quien, todos me gustan mucho, y ustedes bueno ustedes díganme su opinión n.n.

Nos leemos en el próximo muchos saludos.