Años sin pasarme por aquí, ¿Desho?

Pues bueno, no tengo mucho que decir, asi que disfruten este capitulo ^^ vale vale ;D


Si piensas que estará siempre a tu lado,

Estas demasiado equivocado,

Nadie puede amar a alguien como tu eternamente —

¿nadie?, ¿ni siquiera tu? —

no me cambies de tema —


DIME LO QUE DESEAS

~capitulo dos~

Los murmullos y cuchicheos de la población del reino fuego se hacían demasiado evidentes al pasar por el camino principal, donde la mejor maestra tierra caminaba 'pavoneantemente' como siempre, al frente de un algo avergonzado Avatar.

Este mismo se rascaba nervioso la mejilla derecha con su dedo índice, sonriendo a las personas; habían pasado años desde que había pisado en suelo de esa nación, y lograba sentir el movimiento de sus piernas, como si estas fuesen un par de gelatinas.

Tembló un poco más al verse ya parado enfrente del gran palacio, se paralizo ahí, enfrente de esas grandes puertas que se abría imponentes ante él, escuchando lejanamente como algunos guardias decían que el avatar se presentaba ante el señor del fuego Zuko; y tembló de nuevo, creyó que estaba preparado ya, que todo estaba ya superado, pero al parecer se equivocó.

Como se equivocó aquella vez hace seis años, donde estaba más que dispuesto a hablar con sus amigos, pero la noticia de que el señor del fuego Zuko y la maestra de agua Katara se habían casado y esperaban un hijo hizo que volviera a la soledad, a pensar más y seguir con su plan; esa ocasión estuvo muy de cerca de la peli negra, escuchado el repertorio de groserías y blasfemias que soltaba para ellos. Y le hizo sonreír en su momento de tormenta.

Toph se giró a verle, ahí, petrificado mirando con terror la puerta para entrar al palacio del señor de fuego, largo un suspiro y se acercó a él, zarandeándolo y regresando al mundo

- pies ligero, si te atreves a decir que no puedes entrar, te daré la paliza de tu vida, ¿me has entendido? - dijo y el chico no cambio la expresión de su rostro, esta lo volvió a zarandear y estuvo a punto de decirle algo de nuevo, pero una voz conocida hizo que se voltearan a la entrada de nueva cuenta

- hoy en el menú del día tenemos, un avatar viejo y mucha tierra que limpiar, al igual que el manjar de destrucción de ambos - la sonrisa sínica de Zoka les hizo sonreír por igual, la chica soltó su agarre sobre del joven y ambos corrieron a abrazar a su amigo, llevaban años sin verse.

Zoka los recibió feliz y a sus espaldas Zuki los miraba con una sonrisa y un pequeño bulto entre sus brazos.

Las puertas enormes del palacio se abrieron y dejaron ver a un mujer delgada y con trenza mirarlos sonrientes, su uniforme de guerrera Kioshi no lo llevaba puesto, por esa ocasión quería pasarla bien sin el trabajo a cuestas.

Zoka y Zuki le sonrieron y se abrazaron fugazmente, mientras la peli negra le sonreía de lado, el Avatar asintió en son de saludo.

Entraron juntos caminando al lugar donde la pequeña familia real les esperaba, y de nuevo Aang sintió la necesidad de salir huyendo de ahí, no se sentía preparado aun para entrar.

Pero la mano de la chica junto a él, tomando la suya dándole un apoyo incondicional y obligándolo a seguir le hicieron sonreír.

- ya sabes, si ocurre algo te tiro una piedra encima - sonrió y el tembló un poco.

- ¿De qué tamaño seria la piedra en cuestión Toph? - ella le "miro" un poco y luego susurro.

- no querrás saberlo pies ligeros -

Sus pasos fueron guiados por el hermano de la esposa de Zuko, llegando hasta el jardín donde en algún momento Ty Lee jugo con Azula.

Se detuvieron y Zoka los miro sonriente.

- me alegra que vinieran chicos... Hace mucho que no lo pasamos bien juntos - se acercó al de la flecha y coloco su puño en su cabeza, molestándolo.

- cierto, hubiera sido todo normal si no hubiera pasado lo que paso - reprocho la ruda del grupo y todos la miraron algo molestos, pero también comprensivos.

- no puedes ordenar en el corazón - la voz profunda de un hombre a sus espaldas se escuchó y la chica frunció el ceño, se giró para encararlo y reclamar sus palabras pero el apretón en su mano izquierda la detuvo

- hola... Zuko - dijo el Avatar con una sonrisa algo forzada, pero de algún modo sincera.

El peli negro se acercó a él he hizo una leve reverencia con la cabeza, sonrió y le extendió la mano para saludarlo.

El avatar dudo un poco en tener contacto con él, se le hacía extraño hacer de nueva cuenta eso cuando en el pasado había ocurrido aquello.

Con algo de duda soltó la mano de Toph y la acerco a la de Zuko apretándola y sonriendo por igual; se miraron un rato, entendiéndose el uno al otro, y el momento se rompió cuando los brazos de Zoka unieron sus cabezas dándose un fuerte golpe.

- cuñado, amigo... Qué momento tan emotivo tenemos aquí - las lágrimas corrían por sus mejillas, lagrimas falsas, y los demás sonrieron al ver las cosas medio arregladas.

- Aang - el murmullo de una voz femenina los hizo salir un momento de sus risas y el nombrado miro a la morena parada atrás de Zuko, con un pequeño de unos 5 años de edad mirarlo; no pudo evitar sonreír al verlo.

- ¿Es tu hijo? - le pregunto a la mujer y ella asintió feliz - se parece mucho a ti - esta vez se dirigió al señor del fuego a lo que este asintió sonriente.

- cursilerías... ¿Jugamos un poco pequeño? - la maestra tierra se agacho a su altura y sonrió de manera algo diabólica, asustando al infante.

- mama, me da miedo - las palabras dichas por el pequeño hicieron reír a todos, y bufar a la peli negra

- vallamos adentro chicos, hay muchas cosas que recordar - esta vez la que hablo fue Katara, todos accedieron y comenzaron a caminar dentro; el avatar volvió a tomar la mano de Toph y esta la apretó fuerte, haciendo que pusiera una expresión de dolor, pero sonriera, extrañaba aquellas muestras de cariño.

- cosas que recordad... Como que tu eng... - la voz de la maestra tierra fue callada por la otra mano del de la flecha y la morena los miro extrañada.

- ¿Que dices Toph? ¿Qué tienes hambre? Ha ha ha - río nervioso y la chica lo mordió, "mirándolo" feo

- al menos yo no huyo pies ligeros - susurro y el bajo la cabeza

- no huyo Toph... Acepto la realidad - ambos se detuvieron y guardaron silencio, silencio que una vez más Zoka rompía

- par de tórtolos... Quien los viera - las mejillas de la maestra tierra se sonrojaron y soltó de inmediato la mano del avatar

- ¡¿Quieres pelear? - grito y una gran piedra callo encima del dueño del bumerang, haciendo reír a todos de nuevo.

Pero nadie vio la reacción del avatar, con su enorme sonrisa, mejillas sonrojadas y ojos brillantes. No puedo evitar tomar de nuevo la mano de su maestra cuando siguieron avanzando.


La noche caía en la nación del fuego, la despampanante luna se hacía presente en el cielo ante todos y a juzgar por su posición se diría que eran las tres de la mañana.

Una peli negra "miraba" por la ventana de su habitación, sintiendo la ligera brisa que recorría su rostro y ondeaba sus cabellos.

Sintió las leves vibraciones en la puerta de aquella pieza y sonrió de lado, sin moverse de su posición.

- sé que estás ahí pies ligeros - el bufido por parte del Avatar se escuchó en cuanto entro al lugar, sonriendo nervioso.

- dime cuando podré sorprenderte Toph - susurro en cuanto se colocó junto a la chica, esta sonrió una vez más y giro su rostro hacia él.

- nunca pies ligeros, yo soy la mejor - se señaló con su pulgar y el hizo un puchero.

- ya no me llames pies ligeros, ofende... Soy el grandioso Avatar - lo último lo dijo con aires de superioridad, para después reír junto con la chica por su comentario.

- el día que seas gordo te llamare diferente - respondió.

- ¿Cómo? ¿Pies pesados? ¿Albóndiga andante? - y volvieron a reír; en el pasado había tenido momentos como ese pero habían sido muy escasos, mas por la insistencia de Aang para estar con Katara que otra cosa; de un momento a otro el de flecha dejo de reír y miro el reino rojo, desconcertando a su acompañante - como... ¿Cómo llegamos a esto Toph? - murmuro.

- ¿A qué te refieres? -

- a la manera de tratarnos Zuko, Katara y yo... En la cena, nos comportamos como si nada hubiese ocurrido... Y eso es un poco... -

- cínico - interrumpió la maestra tierra - eso es cinismo Aang, que la persona que amaste te trate como una persona más, un amigo más, y más aun estando con la persona con la que te engaño es cinismo e hipocresía... No encuentro otras definiciones - el chico la miro mientras hablaba, preguntándose una sola cosa.

- ¿Porque te molesta más aquel asunto a ti que a mí? - la chica bufo y se dio la vuelta comenzando a caminar a la salida del cuarto.

- porque mis amigos traicionaron a mi mejor amigo - se detuvo en el umbral de la puerta - ¿Porque más seria pies ligeros?... Iré por algo de beber - y salió de la habitación, dejando con una gran sonrisa al maestro aire.

- quisiera que tu respuesta hubiera sido otro Toph... Una muy diferente - se pasó la mano por la cara y rozo su corta cabellera - una donde tú me dices que este Avatar... - se giró y vio la ciudad a oscuras, sonriendo como un bobo - te gusta -


La chica llego con pasos pesados a lo que era la cocina, se recargo en la pared más cercana que encontró y cruzo sus brazos sobre su pecho.

- Aang... Eres un completo idiota - murmuro gruñendo por la bajo y recordó sus palabras dichas hace pocos minutos

"- porque mis amigos traicionaron a mi mejor amigo - "

En ese momento deseo con todas sus fuerzas que la oración quedara diferente

"- porque mis amigos traicionaron a la persona que amo, y ese eres tu pies ligeros -" había sonado de esa manera en su cabeza pero simplemente salió diferente a voz.

- definitivamente... Moriré sola y sin descendencia - dijo riendo bajo, al entenderse a sí misma, era demasiado orgullosa para admitir que aquel calvo y sonriente le gustaba desde que aprendió a usar tierra control, que lo amaba desde que comenzaron a llevarse mucho mejor en la nación del fuego, y que le dolía que aquella maestra agua lo engañara de esa manera tan vil con Zuko.

Y desde ese momento los odio a ambos, pero al parecer Aang ya los había perdonado.

- definitivamente yo no soy ciega aquí - dijo al recapacitar todos sus actos hechos por el Avatar, y que él no se diera cuenta era estar realmente ciego.

¡CONTINUÉ!


Gumene por la tardanza, pero no estaba muy inspirada para este capítulo, lo siento u.u

Pero espero que les allá gustado ^^, y agradezco a esas personas que me han animado a seguir escribiendo de esta hermosa pareja: chikyuukuma13, NeNa, Luminos, ookami shinigami, cata cardenas, Mazuko117, jessica, Hitomi miko, BlindMaster y Sakura-Selene; gracias por su apoyo :3

Sin más que decir, se despide Alexiel Izumi~!

Sayo~!