::: Besos :::

Silver POV

Debía parar. Tenia que detenerme irrefutablemente en ese preciso momento, pero mi cuerpo se negaba a obedecer a mi cerebro. Cada beso me robaba un trozo de alma, cada caricia me arrancaba un suspiro y aquella atrevida lengua que jugueteaba en mi cuello me estremecía terriblemente; la pasión y la lujuria unieron fuerzas y nublaron casi por completo mi juicio. Tenia que parar, aunque no quisiera… DEVIA hacerlo, pero era tan condenadamente difícil con aquellas manos recorriéndome la espalda, siendo secundado por la desquiciante lengua que recorría mi ya ardiente piel desde mis labios hasta la clavícula, siguiendo por el cuello y culminando con el lóbulo de mi oreja derecha. Desconozco el momento preciso en que terminamos en el suelo alfombrado, poco me importaba, nada me importaba mas que mi pequeña Kuroko, y era mi preocupación lo que me pedía a gritos parar con semejante acto antes de que llegara mas lejos, pero es que mi cordura no tenia sentido con mi mente bloqueada por la lujuria, la deseaba, aquí y ahora, la desee desde que deliberadamente ella dio hincapié a todo ese alboroto de hormonas que por años había reprimido con éxito, la amaba y odiaba por ello. Mis manos recorrían su piel y trazaban caminos sin sentido por lo largo de su espalda; mis besos apasionados se volvían castos para después convertirse en salvajes que felizmente me eran correspondidos, la ropa me estorbaba y se que a ella también, pero…. ¡DEBIA PARAR!

Las heridas de mi pequeña aun no sanaban completamente y estaba cien por ciento segura de que si seguíamos con aquello ella terminaría mas lastimada, pero me era tan condenadamente difícil, ella era mi droga personal, apenas probaba sus labios me era imposible pensar, solo me dedicaba a sentir y tocar….tocar su maldito/bendito/sexy cuerpo bien formado, recorrer su cuello con besos tibios y húmedos hasta los limites del escote de la pijama. Sus inquietas manos jugaban por debajo de mis ropas, excitándome con cada rose, y ella sabia lo que sus caricias provocaban en mi, la veía sonreír con lujuria impregnada en sus ojos, ¡Y ESO ME EXITABA!

Por un segundo deje de sentir sus manos sobre mi piel y después un tirón en mi pijama superior, poco me importo la tela rasgada y los botones rotos, simplemente nada me importaba mas que sucumbir ante sus deseos, pero ¡DEVIA PARAR! Simplemente esta mujer me prendía y descontrolaba en segundos.

Entre beso y beso no me percate de que me fui recostando en la alfombra con ella sobre de mi, no me importaba lo que me fuera a hacer, por el brillo de sus ojos sabia perfectamente que nada malo podría salir de aquello. Se sentó a horcajadas sobre mi estomago y me observo unos segundos, como grabando en su memoria cada uno de los detalles de mi cuerpo superior desnudo. En un arrebato seximente bien calculado se inclino un poco y con la yema de su dedo incide derecho recorrió la piel de mi abdomen, jugó un poco con mi ombligo mandándome una descarga eléctrica placentera a todo mi cuerpo, me incorpore un poco y apoye mi peso en mis extremidades, la vi sonreír cuando mi cuerpo se estremeció de placer por sus caricias nada inocentes, ya no aguantaba mas, simplemente esa mujer era demasiada tentación…!Y YO ERA UNA VIL PECADORA!

Y sin mas remedio me deje llevar por mis malditos instintos… grave error.

En un arrebato de excitación fui demasiado brusca, la tome de las caderas y termine sobre ella dispuesta a devorarla, y de no ser por su quejido de dolor lo hubiera hecho. La había lastimado, eso jamás en la vida me lo perdonaría, sobre todo cuando hacia solo unos minutos atrás jure protegerla de todo. Pero ella pareció restarle importancia, tan solo me sonrió dulcemente y me atrajo hacia si para que me recostara sobre ella, aunque claro, mi cerebro por fin había reaccionado y procure no poner mucho de mi peso sobre su aun acelerado pecho. No dijimos nada por un rato, tan solo nos quedamos ahí, sin movernos, escuchando la respiración de la otra y sintiendo nuestros cuerpos.

Kuroko POV

El paraíso me era insípido estando con mi amada One-sama. La había encontrado, mas bien ella me había encontrado, valla forma de reencontrarnos, quizá deba poner un par de flores en la tumba de mis secuestradores para darles las gracias por su estupidez. Muchas emociones para un solo dia me calaban el alma, se me retorcía el corazón de puro jubilo por lo recién sucedido. La piel de One-sama, sus besos, sus caricias, su aroma entremezclado con el mío y su largo y sensual cabello esparcido por su delineada espalda, todo lo que soñaba era tenerla asi para mi el resto de mis días, posada en mi pecho, durmiendo conmigo, compartiendo noches de lujuria a mi lado, explorando los placeres de la carne con y solo conmigo. Y es ahora cuando todo aquello que tanto soñé podría volverse realidad, claro, solo si ella lo deseaba igualmente y solo si no desparecía de mi lado por volver con su jefe.

Aquello ultimo me estrujo el corazón terriblemente, ella tenia un jefe y un deber, y ya tenia entendido que sus manos estaban completamente manchadas de sangre, quizá de sangre inocente, eso me aterraba, pero yo la amo y eso no cambiara por mucho que lo intente, le perdonaría cada uno de sus errores si me daba amor solamente a mi, soy terriblemente egoísta, por ella lo que sea, si me pidiera hoy mismo, en este instante unirme a su banda con tal de permanecer a su lado por siempre seguro aceptaría. Aunque la simple idea de matar personas me calaba los huesos no me importaría con tal de nunca separarme de ella. Pero conocía a One-sama. Silver podía ser la de la sangre fría, pero no mi One-sama, no la chica que con ver una mariposa morir derramaba lagrimas de tristeza y les sepultaba bajo los cerezos de su jardín.

Sumida entre mis pensamientos no me percate que una herida se había abierto y sangraba ligeramente. No se como One-sama se dio cuenta de ello y armo el alboroto mas grande que e visto en mi vida por una simple cortadita, aunque debo admitir que ardía un poco, mas tarde yo en soltar una mueca de molestia que One-sama en traer un antiséptico y una pomada de dudosa procedencia. De un rápido movimiento me levanto del suelo y me sentó en una de las sillas para posteriormente curar la piel rasgada de mi hombro. Debo admitir que el rose de sus manos me estremecía.

Se que quizá no sea el momento adecuado… pero…. Te extrañe, One-sama. – no pude observar su reacción, pero sentí como sus manos se detuvieron de su labor unos segundos para después continuar.

Siempre es el momento adecuado, yo también te extrañe mucho pequeña. – y lo dijo, dijo que ella también me extraño todo el tiempo.

One-sama…¿Cómo terminaste en el bajo mundo?. – tenia que saberlo, me mataba la curiosidad por saber como había caído en ese mundo de muerte, necesitaba saberlo. No dijo nada mientras terminaba de poner una gasa en mi herida, fueron los 60 segundos mas tortuosos de mi vida. Cuando termino tomo asiento en una silla enfrente de la mia, afianzo mis manos entre la suyas y me miro a los ojos, su mirada denotaba dolor, lo cual me removió el piso.

¿Podríamos hablar de eso mañana? . – sus ojos me mataban el alma, quizá aun no era tiempo de hablar de cosas serias, como respuesta solo asentí con media sonrisa en mis labios, ella lo comprendería, nunca necesitamos palabras para saber lo que la otra decía con solo una mirada.

¿Te importa si comemos ahora? . – debía admitir que me moría de hambre y la comida de One-sama se veía apetitosa. Ella me asintió y ambas comenzamos a degustar el platillo, que pese a ser sencillo sabia a gloria. Por un buen rato nos sumimos en un profundo silencio, ambas con una delicada sonrisa en los labios, si bien no era mi estereotipo de "Cita Perfecta", teniendo a mi lado a One-sama aquel estereotipo era insípido. Me pregunte el hecho de que solo subiera un par de vasos de agua natural, pero no le di importancia, tome el vaso y di un sorbo a aquel liquido, debo decir que sabia a los mil demonios, casi lo escupo de no ser por la mirada severa de One-sama.

Tus heridas no sanaran por si solas en un buen tiempo, ese liquido es un compuesto medicinal de alta potencia, maximiza la recuperación del cuerpo. – me dijo con mirada suave pero con voz severa. Yo solo podía mirar aquel liquido con cierto asco, sabia horrible y en mi vida lo bebería por mi propia voluntad. One-sama parecía saber esto pues simplemente negó divertida y tomo su vaso, bebió el liquido con suma facilidad y lo dejo en la mesa junto a su plato vacio. Vi embelesada como se levantaba elegantemente de su silla y se dirigía al cuarto de baño. – si lo tomas todo sin ninguna replica mas… haremos lo que tu apetezcas por esta noche.

Escuche la puerta del baño cerrarse y el agua del grifo correr, escuche los crujidos de la madera y el pisar de One-sama, pero lo que mas claro escuchaba era…. El rápido golpeteo de mi corazón acelerado, aquellas palabras tenían miles de matices en el tono, matices suaves y seductores que me dejaron completamente en shock, si mi subconsciente no me fallaba solo tenia que beber aquel asqueroso liquido, pasarlo por mi garganta y dejar que este fuese absorbido por mi sistema. Me debatía entre el asqueroso sabor y el significado de las palabras de One-sama, la maldecía por haberlas dicho pues ambas sabían que no había nada mas acertado que un chantaje bien formulado, lo único bueno de todo era que el chantaje funcionaba solo con ellas 2 de por medio, solo yo podía chantajear a mi One-sama y solo One-sama podía chantajearme a mi. Sonreí ante el recuerdo de ese detalle y sin mas remedio me bebí de un solo trago aquel espantoso liquido, el cual sorprendentemente ahora poseía un sabor delicioso. Completamente sorprendida sentí los brazos de One-sama alrededor de mi cuello, ante un pequeño sobresalto escuche una pequeña sonrisa de su parte, la cual me lleno de calidez.

Se me olvido decirte que el compuesto se adapta a tus pupilas gustativas, así que después de primer sorbo el sabor ya no es desagradable. – one-sama definitivamente no había cambiado en lo mas mínimo, aun después de los años y las circunstancias aprovechaba las oportunidades para mofarse de mi, sin duda alguna la amo.

Debo agradecerle a quien invento semejante medicina, ¿Por qué no está a la venta en las farmacias?. – como respuesta obtuve una pequeña carcajada de One-sama, me encantaba escucharla asi de feliz.

Acepto tu gratitud. No está a la venta aun porque los médicos se niegan a perder millones de dólares en pacientes que con este compuesto se recuperarían en simples horas y no en largos meses. El dinero mueve al mundo Kuro-chan. – sus palabras me dieron pena, no sabia si era porque su revolucionario invento no fuera aceptado por los médicos o por el hecho de que millones de personas podrían salvarse con el compuesto. Pero debía admitir que sus ultimas palabras tenían un gran peso de razón. – es hora de dormir, ve a lavarte, te espero en la cama, cumpliré mi promesa en canto descanses un poco y tu cuerpo se recupere por completo. – me esperaba eso ultimo, One-sama nunca se cansaría de sobreprotegerme y yo jamás me cansaría de ello. Antes de levantarme One-sama me beso, no en los labios como lo hubiese deseado, si no en la mejilla y juguetonamente en el cuello, casi me le aviento encima cuando beso la piel sensible de mi cuello. Finalmente se separo de mi con una hermosa sonrisa y se recostó en a cama.

Simplemente obedecí y fui al baño a lavarme lo mas rápido que pude. One-sama pensaba en todo pues en el lavabo había un cepillo nuevo en su empaque listo para que lo tomara.

Silver POV

La vi dirigirse al baño y suspire con sumo cansancio. Habían sido muchas emociones para un solo dia e intuía el mañana seria mas agotador que el hoy. Escuche el agua del grifo cerrarse y sin mas remedio me levante de la cama y espere a un lado de la puerta del baño a que Kuroko saliera, sabia lo que pasaría y no lo menciones por un buen motivo…

La puerta se abrió y en cuanto Kuroko piso la alfombra se desmayó, su cuerpo no toco el suelo pues por ello me encontraba yo ahí, para sostenerla en cuanto perdiera la conciencia y evitarle un golpe a su cuerpo, sin duda era una completa egoísta por querer admirar el plácido rostro de mi pequeña dormido, no tenia remedio, habían pasado años desde que la había visto dormir, y cuantos años no la había deseado con suma lujuria, pero ahora no era tiempo de aquello, su cuerpo estaba lastimado y mi libido podía esperar una eternidad entera de ser necesario, pero por ahora solo me dedicaría a velar su sueño y esperar a que Morfeo me llamara para acompañarla en el paraíso de nuestros sueños. La lleve a la cama y la acomode con sumo cuidado en ella, la arrope un poco y me recosté a su lado observando su rostro dormido, la amaba tanto. Cuando sentí mis parpados cansados le di un casto beso en la frente y me acomode a su lado, abrazándola, protegiéndola de todo, ella automáticamente se puso de lado y se acomodo en mi pecho, en ese momento sentí que podría morir y no me importaría.


Agradezco la espera y sus encantadores comentarios, en especial los de Lady Poison Dreams, nena tus comentarios son los mejores de todos los que he recibido en lo largo des estos 2 años ;) no es por menospreciar a las demás pero... esk los comentarios asi de largos me inspiran y me cautivan en sobremanera ;)

Por ultimo les deseo una excelente navidad y un prospero año nuevo, es mi deseo la pasen excelente y se diviertan en sobremanera. Yo por mi parte soy el Grinch en mi casa pues siempre me duermo temprano, eso de no tener pareja no es de dios, hasta mi hermana menor tiene novio y yo ni una luciérnaga alumbrado mi jardín xD soy de lo mas aburrida lo se, no me culpen, solo no hay quien saque mi lado mas loco xD

¡FELIZ NAVIDAD!

Atte: Sakura Kinesuki Black