'' MISTER SAMURAY ''

Capítulo 10 - Desfile de pijamas y sorpresas

Los pájaros cantaban, las nubes se levantaban y el sol resplandecía con todo su esplendor, al igual que un grito, fue tan grotesco como si fuera de ultratumba. Todos abrieron los ojos de golpe, se taparon con lo primero que pillaron, no estaba mal decir, que se encontraban como su madre les había traído al mundo, pero con una rapidez asombrosa se colocaron sus ropas. Salieron de sus habitaciones y ahí la dueña del dojo estaba desmayada y delante de él se encontraba un voayeur tapado con un guante.

El espectáculo era ridículo y hasta vergonzoso, pero no lo veía de igual modo el pelirrojo, sus ojos comenzaron a ponerse ámbar, apretaba con fuerza su katana y...

-¡No es lo que parece!..-alzó la voz la escoba...-no la he tocado...

-¿Que le has echo?...-su voz sonaba tétrica...-¿que le has enseñado para que se desmaye?...

-¡Habrá visto su cosita!...-comentó Sanosuke mordiéndose los labios, tenía ganas de reír y...-¡como la tiene tan pequeña!
-¿Y tú como lo sabes?..-preguntó con interés la doctora...-¡¿has ido a mirársela cuando iba al baño?!¿Desde cuando te gusta vérsela a los otros chicos?...

El luchador agrandó los ojos...

-¡Bah! paso de este tema..-comentó el ninja..-son solo estupideces..-y tal como salió entro al interior de su habitación..

El Lobo se divertía y rompía a reír, la verdad es que este tema le estaba haciendo mucha gracia, salvo a su bella esposa que le golpeó en las costillas para que dejará de reírse...

-¡Tranquila "zorra" tu maridito no te va a dejar por la escoba, no tiene mucho que ofrecer!...-saltó graciosamente el Lobo...-¡no ves que la tiene tan chiquitita que no se le ve ni con un catalejo!...

-¿Y tú por que también lo sabes?...-preguntó Tokito...-¿os la enseñáis entre todos?...

Ahora tanto Saito como Sanosuke tenían los ojos abiertos...

-Se ha puesto de moda enseñarse la cosita...-comento Misao con risa...-¿quién la tiene más grande?...

Ahora había aparecido en escena el ninja totalmente colorado...

-Creo que esas no son preguntas a la hora de la mañana...-dijo nervioso...-¿por que no habláis de los pájaros y demás tonterías? por que hablar de las partes íntimas de un hombre no está bien, vas a conseguir que el desayuno te sienta mal..

Todas las mujeres se observaron detenidamente y observaban a sus parejas...mmm ¡aquí olía a gato encerrado! el pelirrojo había despertado a su bella esposa...

-¡Dios que susto me he pegado!..-se incorporó del suelo con la ayuda de su chico..-he visto algo pequeño y blando que se movía...

Y estallaron a reir. Mientras que la escoba se encontraba en su habitación viendo las risas de sus compañeros de cuarto. Se habían burlado de él y encima todos les habían visto su pequeño Cho.

Durante el desayuno optaron por no mirar al metroseuxal, aunque ganas no le faltaron. El pelirrojo estaba muy cerquita de su bien amada mujercita, no quería que ese ser extraño se le acercará. Justo en este momento Kamatari se reunió al grupo con su mascarilla de noche, con su cabello recogido y dos pepinos en los ojos. Se paró un momento, se los quitó de encima y se sentó al lado de la escoba que estaba con una depresión de caballo...

-¿Que hay para desayunar?...-preguntó al momento de dejar los pepinos a un lado...-¡me muero de hambre!..

-¿Que hicisteis anoche para que Cho acabará afuera?..-le preguntó Kenshin...

-Nada en especial..-habló el niño..-jugamos al mentiroso y perdió una apuesta...

-¡Oye dijo que era una broma, que no existía!..-se defendía el culpable..

-¿Desde cuando me crees?...-le dijo con humor...-siempre te he mentido, no ves que eres el más fácil de engatusar...-observó al luchador...-después de Sanosuke, por que también tiene serrín en la cabeza...

-¡Cállate rarito que quiero tener la mañana tranquila!..-comento molesto..

-¿Por cierto cuanto tiempo te vas a quedar?:.-preguntó Saito...-¡es que eres una molestia para nosotros, yo me habría ido hace tiempo pero de aquí no me puedo mover y ya me estoy enfermando!...

-Lobito no empieces que esta no es tu casa...-le golpeó en las costillas..-¡se bueno o te quedas sin postre esta noche!...

Y gruño nuevamente. Cuando estaba ella nadie le tomaba enserio, como era la única que le paraba y siempre le llevaba la contraria, pues perdía puestos. Acabaron de desayunar.

Y Kamatari estaba en su habitación haciendo las maletas, había pasado más tiempo del que debía y tenía que salir, debía encontrar el amor y aquí dentro no lo iba a hacer. En ese momento la puerta se abrió y entró el pequeño, el travestís alzó los ojos y vio como el pequeño se acercaba a él y le abrazaba.

-Te voy a echar de menos..-susurro...-ayer me lo pase muy bien contigo...

-¡Ay! Pequeño...-se inclinó y mirándole detenidamente a los ojos...-debes prometerme que vas a ser un hombre de provecho y que amarás y protegerás a esa niña llamada Stubame...por que en el amor no debes ser malo, al contrario bueno, que para eso existe..si no..¿para que nos han dado ese sentimiento?..-y le beso la frente.

Todos se despidieron de su buen amigo, el pelirrojo paso su mano por la cabeza del niño y le guiño el ojo. Ahora el dojo volvía a estar con las mismas personas que antes y un poco vacío sin las elocuencias de su amigo, que al principio fue su enemigo. La mujer del Lobo saco un frasquito...

-¡¿Y eso que es?!...-le pregunto con curiosidad su maridito...

-Una crema que me ha dado para las patas de gallo...

-¡Mujeres!...-meneó la cabeza con resignación..

El sol estaba en su punto más alto y como el día anterior, hacía una calor de mil demonios, así que nuevamente las mujeres optaron por sus abanicos y una nueva incorporación, habían echo una sombrilla..¡son muy apañadas cuando les interesa!. La misma cortina de ayer que usaban los chicos, estaba colocada en el mismo lugar y otra vez, había comentarios.

-¡No me quiero poner este pijama, parezco un payaso!..-se quejo el luchador...-¡no me gusta!..-sacó la cabeza..-¡churry ¿me traes otro?!...

-¡No! te ha tocado ese...

-¡¿Qué me ha tocado este?!¡estas loca!..-vio la mirada asesina de su bella mujercita..-¡a mi no me ha tocado nada, habéis traído una caja y dentro estaban los pijamas y me ha tocado uno espantoso!...-puso morros...-soy un luchador..

-No hemos escuchado a nadie quejarse...-hablo Kaoru...

-Ya que lo dices..-comenzó a hablar el Lobo..-me quejo yo, soy un policía no un estúpido enfundado en una malla...

-Lobito mío seguro que te queda de fábulas...-comenzó su esposa...-con ese cuerpo tan bien dotado, te queda todo a la perfección...

Las mejillas del Lobo se volvieron de un color rojizo, su bella esposa le había soltado un piropo, el primero que le soltaba desde que estaban en este maldito lugar y eso le llenaba de orgullo. Todas las mujeres se giraron hacía su compañera y esta...

-Es mentira, los pijamas le quedan bastante mal..-comenzó a reir...-pero para que se calle le he dicho eso...-abrió el frasco de crema...-es como un niño con una golosina, si les dices lo que quieren escuchar se quedan muy panchos..

Ninguno de ellos escuchó el comentario de la Loba, el niño comenzó a tocar su tambor casero y las cortinas se movieron. Nuevamente apareció Cho. Llevaba un camisón..(masculino) con un gorrito a juego, lo malo de todo es que al llevar los cabellos de punta, el gorro era ridículo. Las mujeres aguantaron las ganas de reir y no se atrevían a mirarle a los ojos. Este iba dando pequeños pasos, con el rostro enrojecido de la rabia, con los morritos y refunfuñando. Al llegar enfrente, como una muñeca bailarina de las cajas de músicas, se giró sobre sus talones y volvió a la cortina.

-¡Que vergüenza, y todo por aceptar gratis la invitación de la mujer psicópata!...-abrió la cortina y todos le aplaudieron...-y encima esto..

El próximo en salir fue Kenshin. Nuevamente estaba ruborizado, con la cabeza hacía abajo, se movía como un pato mareado. Llevaba un lindo camisón, sin gorro a juego, con unas zapatillas de noche al estilo árabe..(¿qué pinta este estilo aquí?), llegó enfrente de las mujeres y cuando alzó los ojos, se desplomó al suelo...¡se había desmayado! Todas corrieron a socorrerle...

-¡Amor mío ¿estás bien?!..-lo zarandeaba de una lado para otro...-¡dios se ha muerto!..

-¡¿Qué se va a morir este?!..-soltó Misao...-¡es peor que una enfermedad!...

-Solo se ha desmayado..-dijo la doctora, al tomarle el pulso..-está bastante acelerado, creo que esto ha sido demasiada emoción para alguien tan delgaducho como él..

-¡¿Qué ha pasado?!..-preguntó el luchador...

-Se ha desmayado..-soltó Tokito..-jugaremos sin él...

-¡Que suerte tienen algunos!..-se quejó Cho que estaba en el suelo sentado.

Nuevamente sonó el tambor...

-Oye Aoshi...-habló el luchador...-¿me dejas salir en último lugar?...

-¡¿Y eso?!..-le preguntó sin mucho interés...

-¡¿Eso mismo, yo quiero saberlo?!..-habló el Lobo..

-Es una sorpresa..-se puso tenso..-necesito salir el último por una buena causa..

El ninja ni se inmutó y levantó la cortina. Él fue el siguiente en salir. Todas estaban nuevamente maravilladas. Llevaba un pijama moderno, no el clásico camisón. Andaba con esa seguridad que le caracterizaba, esa mirada era tan penetrante que nuevamente se clavaba en el interior de las mujeres, era una "droga" tan deseable..que una se haría adicta a él. Y como siempre soltaron improverbios contra la comadreja. Se paró enfrente de ellas y...¡sonrió! y aquí fueron ellas las que casi se desmayan, bueno Misao si lo hizo. Su marido volvió detrás de la cortina.

-Siempre igual...-se queja Cho...-sales tú y las tienes embobadamente perdidas...-comenzó a señalar a los demás..-mientras que a nosotros no nos ponen esos ojos...

-Eso pequeño se llama "sex appel"..-su sonrisa era tan blanca que te deslumbraba...

El Lobo soltó un gruñido, alzó la cortina se quedo quieto sin dejar de sujetar ese trozo de tela, tragó humo de su cigarro y...

-¡Ala se acabó el espectáculo por hoy!..-se expresó para volver dentro al interior ante la perplejidad de las mujeres...

-¡Oye que te falta el desfile!..-le gritó Kaoru...-¡eso no vale!...

-Es un tramposo..-gritó también Misao...-todos lo han hecho...

-¡Que gracioso es mi Lobito!..-se expresó con buen humor su esposa..-¡siempre llamando la atención de todos con sus impertinencias!...

-¡Se ha saltado el numero entero!..-se expresó la doctora para poner en su agenda un cero patatero.

El siguiente turno fue para el luchador. Salió con su ropa de siempre ante las quejas de las mujeres, caminó con sensualidad y arrogancia, tenía una sonrisa diabólica, entre sus labios estaba la clásica raspa de pescado, su mano derecha dentro del bolsillo de sus pantalones y con la otra mano hacía el signo de la victoria. Llegó ante las mujeres, mientras estás seguían exigiéndole el por que no se había puesto el pijama. Se acercó a su bella esposa e inclinándose...

-¡Megumi Takani me harías inmensamente feliz que aceptarás ser mi esposa!...

No está mal aclarar que la sorpresa fue múltiple, tanto lo fue que el pelirrojo volvió al mundo de los vivos para que sus ojos se salieran de las órbitas. La doctora tenía las manos en la boca, su rostro estaba enrojecido y algunas lágrimas salían de sus bellos ojos azules. Su corazón latía, jamás pensó que se casaría y menos con el cabeza de pollo, ese hombre tan estúpido como maravilloso. Las otras chicas..bueno las solteras tenían una envidia de narices y la casada, ella estaba recordando cuando su Lobito le pidió matrimonio...

¿Y los chicos? Por una vez el Lobo aplaudió y Cho comenzó a llorar a mares, mientras que Aoshi se mordía los labios, él también quería proponerle matrimonio a su bella amada, pero si lo hacía ahora, podían pensar que estaba copiando al cabeza de pollo. Metió su mano en el bolsillo de sus pantalones y apretó con fuerza la cajita donde residía ese maravillo anillo, ese que todas las mujeres soñaban con tener en su poder. Y la observó, ahí estaba su Misao llorando de felicidad.

¿Y la mujer? Bueno, la doctora se tiró a los brazos de su hombre y...

-Claro que acepto grandísimo payaso...-comenzó a llorar mientras era consolada por su chico...-estoy muy feliz que me hayas propuesto eso, pensé que nunca me casaría..

-¡¿Pero que dices?!...-abrió los ojos el luchador...-eres la mujer más hermosa que han visto mis ojos y créeme que he visto a muchas...

-¡Oye!..-le estiro de las orejas...-¡no me hables de tus antiguas novias cuando me has propuesto matrimonio tontorrón!...

-Lo siento mi amor...-y la besó.

Estuvieron besándose ante la envidia de las solteronas, de la casada que lloraba y de los chicos que iban por el mismo camino. Salvo dos, que se miraron fijamente a los ojos, como adivinando lo que les iba a pasar y también maldiciéndose del retraso de su propuesta matrimonial...

Continuara

Holas! siento el retraso de la actualizacion pero he estado liada. En cuanto a una pregunta de ¿AOSHI Y MISAO NO ESTAN CASADOS? nadie lo esta, salvo Saito. Ya sabemos que en esa epoca esto era una abominacion, pero ellos son muy distintos a los pensamientos conservadores de muchos. Para empezar Kenshin y Kaoru viven en un mismo techo sin estar casados, con un niño a su cargo. Y la kendoka es la que tiene que traer el dinero a casa. Misao es la lider de un grupo de ninjas y el antiguo lider no dice nada, esta solo presente en cuerpo y a veces se duda de la mente..(ay! Aoshi)...en fin, que ahora en estos tiempos no pasa eso, aunque haya algunos que continuen con los pensamientos conservadores.

saludos y disfruten de la lectura. chao.