Nota del autor:

Hola de nuevo aquí les traigo un nuevo capítulo, espero les guste, por favor dejen sus comentarios amigos, así me daré cuenta si realmente les interesa la historia porfa .

No me olvides

Capitulo 4

Fuegos artificiales.

Un chico se puede observar sentado en uno de los tantos asientos libres de la biblioteca, solo, pensando en sus cosas y observando los grandes ventanales del lugar como si fueran lo más interesante del mundo, su mirada reflejaba aburrimiento como desinterés total, ya que el chico rubio no se encontraba ahí por gusto, Oh no claro que no, como si a él le gustara leer tanto, era lo que más odiaba, nunca le encontraba sentido sentarse un montón de horas a leer "quien sabe que", para eso estaban las películas, para que te relataran una buena historia y no te desgastaras tanto la vista, según él, si leía solo era para algún examen, solo para eso, para estudiar todo el santo día esos tediosos libros de Física, como odiaba la materia, era aburridísima, que acaso el "tipo o tipa" que lo invento no tenía nada que hacer para crear semejante fastidio.

En ese momento sus interesantes pensamientos fueron interrumpidos por el fastidioso pitido de su celular.-"que idiota por que no le quite el sonido".- se reprendió mentalmente por su descuido, ya que las personas presentes le riñeron con un típico "shhhh" para que callara ese enfadoso sonido, vaya que era escandaloso, pero así era el ojiazul, siempre le gustaban las cosas extravagantes, era como un "mírame ahuevo " o como un blanco andante, siempre llevando ropas de colores chillones, como si no le bastara su cabello amarillo pollito.

Con pereza abrió su celular, al parecer había recibido un mensaje, "ya estoy aquí te espero en la entrada" bien era de Sasuke, por fin se había dignado a aparecer el tipo, ya llevaba fácil 20 minutos en ese lugar, ya era un nuevo récord ya que el no pasaba más de 5 minutos, pero tenía que estas ahí aunque no quisiera.

Definitivamente iba a matar a Sasuke, porque de todos los lugares en semejante preparatoria, se le había ocurrido la biblioteca, que acaso estaba loco, era lo más probable, porque él sabía exactamente que odiaba ese lugar.

-"¿Qué tal en los patios?"-

-"No, no siempre hay maestros en los patios".-

- "¿Y en las aulas?"-

-"NO…."-

-"¿En la cafetería?"-

-"NO..."-

-"¡A pues! ! ¿En donde carajo?!" -

Y ese fue el mayor error que cometió el rubio, preguntar en donde, dejarle la decisión a su extraño amigo de ojos oscuros.

Flash Back

-oye Naruto.-

El rubio dio un respingo al escuchar la voz del azabache, estaba tan metido en sus cosas, que no recordaba que se encontraba aun en la habitación con él, algo cansado por lo sucedido solo se dedico a voltearse para quedar de frente, y así darle a entender a Sasuke que lo estaba escuchando.

-sabes he estado pensando.- soltó el azabache con aire pensativo, ya que coloco una mano bajo su barbilla comenzando a acariciarla.- ¿no crees que sería mejor cambiarte de preparatoria?-

-¿Cambiarme?- dijo el ojiazul en forma de pregunta, vaya hacer un cambio, no sonaba mal pero, la verdad en ese momento no tenia cabeza para ese tipo de cosas.

-sí, estaría genial que asistieras a la misma preparatoria que yo.- le aseguro el de ojos negros con una pequeña sonrisa en su rostro.- solo piénsalo tú, yo y los extraños de mis compañeros, no suena tan mal.-

-¿extraños?-

-bueno no son tan malos, eso creo.- dijo el azabache en forma de broma, quería animarle el día al chico, no era su estilo estar bromeando y esas cosas pero, haría lo que sea por él.

-ahora lo que menos quiero es conocer a más personas, a si que no gracias.- murmuro Naruto, con aire de desinterés total, en realidad no le llamaba mucho la atención.- además aun falta un mes para que terminen las clases y no creo que puedan hacer un cambio a estas alturas.-

-lo sé, por eso esperaremos a que termine el semestre.- le contradijo el ojinegro, no aceptaría un no como respuesta.

-Sasuke no tengo tan buenas calificaciones como las tuyas nunca me aceptarían en ese lugar.-le debatió el rubio tratando de salir del problema, pero Sasuke era tan insistente, parecía una mula por dios.

-mi padre conoce al director, le puedo pedir que hable con él, así que no hay problema con eso, además tus calificaciones ya no son tan malas, no me estés poniendo pretextos.- ¡jaque!, sabía que el chico se había quedado sin argumentos.

Una mirada llena de enojo era lo que Naruto le dedicaba a su amigo, enojo literalmente, ¿Qué le pasaba al tipo? ¿Qué nunca se rendía? ¡Ah! No… como si no lo conociera… Sasuke era de esas personas raritas del tipo "soy el mejor del mundo y nadie me gana", y se atrevía a decirle extraños a sus propios compañeros de clase, era el menos indicado para decir eso.

Se preguntaba ¿Cómo serian? ¿Serian buenas personas como dio a entender Sasuke? O ¿Todo lo contrario? era difícil volver a confiar en las personas, sí que lo era, después de todo lo que había vivido, lo último que quisiera es volver a caer en lo mismo, vaya que la vida era difícil, según sus nervios.

-¡Ah sí! Otra cosa, casi lo olvido.- dijo un poco entusiasmado el chico, que era raro en su persona, Sasuke… bueno lo que recordaba de él, era que su personalidad solía ser sombría, un poco mas frio, pero ¡va! Las personas cambian ¿qué no?- a partir de pasado mañana iré a recogerte todos los días a la preparatoria.-

Naruto sintió como un nuevo tic se formaba en su ojo izquierdo, ¿Recogerlo a él, en la preparatoria?-¿Qué?-

-sí, no podemos dejarte que andes solo por ahí, sería peligroso.- apunto el azabache con un poco mas de seriedad de la que lo caracterizaba.

-pero…- se quejo el rubio.

-dime donde seria buen lugar para que me esperes, debe haber gente, un lugar donde no estés solo.- dijo el azabache ignorando toda queja del rubio.

-pero Sasuke, también tienes clases nuestros horarios se cruzan, será imposible que llegues exactamente a la hora que yo salgo, ¡no inventes!- dijo el rubio un poco más animado, su lado imperativo había regresado de nuevo.

-puedo pedir permiso para salir más temprano, y los días que de plano no pueda, ni modo te friegas y me esperas…- soltó el ojinegro restándole importancia.

El chico de mirada azulada se quedo con la boca abierta, ¡¿Cómo que se fregaba?! ¿Qué tiene Sasuke en la cabeza? ¡Acaso tierra!- ¡estás loco!, ¡me niego a pasar más tiempo del que es en ese fastidioso lugar!, ¿sabes cómo son las clases? Son enfadosas, tediosas, desagradables, a si y ¡tediosas! Además como si me gustara estar ahí, ¡no me niego rotundamente!-

-estaba pensando que cerca de la dirección estaría bien esperarme.- murmuro Sasuke restándole importancia a las quejas infantiles de su amigo.

-¡¿Qué?! ¡¿Me estas escuchando? maldita sea!- dijo Naruto mientras agitaba sus brazos de un lado a otro frenéticamente.

-no, no mala elección.-

-te matare Sasuke.- el rubio resignado solo se dedico a escucharlo.

-no se me ocurre un buen lugar.-dijo el ojinegro viendo a Naruto con cara despreocupada.- dame opciones Dobe.-

-¿Cómo me llamaste?-

-Vamos no te esponjes y dime.-

Suspirando decidió mejor seguirle el juego a su amigo, bueno ¿que podría salir mal?- ¿Qué tal en los patios?-

Sasuke lo medito un momento-No, no siempre hay maestros en los patios.-

- ¿Y en las aulas?-

-NO…-

-¿En la cafetería?-

-NO…-

-¡A pues! ! ¿En donde carajo?! – soltó Naruto exasperado con una notoria vena saltada sobre su frente.

Y en ese momento fue como si el rubio hubiera invocado al diablo, ya que Sasuke había formado una de sus sonrisas de lado, que denotaba maldad pura, sabía que cuando curveaba los labios de esa manera nada bueno podría esperar, era como las nueves oscuras que avisaban que una gran tormenta se aproximaba, una de esas que no te deja salir de casa, una de las que hace que choquen los malditos cables de luz y provoca que se vaya por sus estrepitosos vientos, si de esas que moja todo a su paso y no tiene piedad alguna con el pobre desgraciado que se haya quedado fuera de su hogar.

-Ya sé donde.- soltó de modo malicioso el ojinegro, vaya Naruto ya se lo esperaba.

-hay no…- dijo el rubio, en el momento que se preparaba para su tormento, maldito Sasuke ¿Por qué siempre era la lluvia en su desfile? Como quisiera tener una sombrilla en ese momento, y no precisamente para cubrirse, sino para darle porrazos al azabache.

Fin del flash Back

Y ahí se encontraba camino hacia la salida arrastrando los pies, unos días después de que sus padres le informaron que el muy idiota de Hidan no aparecía, bueno tal vez fue por la paliza que le metió Sasuke, y que de cierto modo lo alegraba, se la merecía el infeliz, pero eso no significaba que estaba tranquilo, el tipo podría estar por ahí disfrutando de la vida, y de un momento a otro podría ir a buscarlo y hacerlo pagar por abrir su gran boca.

Y de la nada el ojiazul ya se encontraba tirando de sus cabellos como loco, tenía que tranquilizarse o de lo contrario terminaría con una crisis nerviosa, una muy severa crisis.

El chico un poco mas tranquilizado, decidió levantar su mirada para enfocarla en la entrada principal de instituto, ya que durante el camino, tenía la mirada baja, mirando el piso como si de un momento a otro fuera a desaparecer, como si quisiera captar cada detalle de este, cada grieta que se formaba por los años, cada basura, bicho o piedra que se cruzaba en su camino.

Y que fue con lo primero que se topo su mirada, con el odioso de Sasuke con cara de fastidio, recargado sobre su muy bien cuidado deportivo rojo, parecía que cuidaba más del auto que de su persona misma, y como siempre estaba rodeado de tipas que al parecer babeaban y ni se percataban de ello, pobres ilusas, en momentos como esos recordaba porque odiaba tanto al tipo, de hecho se volvía a preguntar ¡¿Cómo rayos eran amigos?!

Naruto se detuvo frente a la turba de chicas locas que poco a poco asfixiaban al azabache, no podía ser cierto, en verdad no podía, y ahora ¿como las quitaba para poder largarse a casa?

Y mientras el rubio hacia berrinche y se las ingeniaba para quitar a los "estorbos" de su camino, Sasuke se percato de su presencia, mirando hacia la dirección en donde se encontraba, sonriendo a su modo.- ¡Hey!- soltó el azabache para captar la atención de su amigo. Las chicas atolondradas a su alrededor lo miraron con duda.

-hey.- le respondió Naruto, que al hacerlo todas las chicas alrededor de Sasuke voltearon para ver de quien se trataba, y cuando colocaron sus miradas sobre él, rápidamente fruncieron el seño dejando ver en sus deformados rostros el desprecio, el rubio restándole importancia solo volteo su rostro hacia otra dirección, una cara fea no hacia efecto ya en el, ya lo había lastimado mucho peor en el pasado, así que ¿porque no ignorarlas? Era lo mejor.

-no deberías prestarle atención Sasuke-kun.- soltó una imprudente chica.

El ojinegro reflejo un poco de confusión en su rostro, para empezar ¿Cómo sabían quién era? Y segundo ¿Por qué rayos le hacia ese desagradable comentario?

-tiene razón.- soltó una rubia de coletas.-un perdedor como el no merece tu atención.- dijo cizañosa.- es peor que basura Sasuke-kun no deberías perder el tiempo.-

Enojo y sorpresa era lo que mostraba el rostro de Sasuke, no, definitivamente esas chicas no tenia vergüenza alguna, como se atrevían a pronunciar semejantes palabras en frente suyo, nadie absolutamente nadie, hablaba a si de Naruto.

Tan solo atino a apretar los dientes, iba a decir algo pero su mirada se enfoco en el chico frente él, no le daba la cara ya que la tenía a un costado, pero aun así logro observar el rostro incrédulo del rubio, sentía impotencia al verlo en tal estado, sabía que el chico lo último que necesitaba en ese momento, eran insultos y humillaciones.

Naruto al escuchar las crudas y frías palabras de ese par de chicas, logro sentir como algo en su interior se quebraba, dolía, oh si… y mucho, porque no entendía cual era la razón por la cual lo trataran de tal forma, se preguntaba ¿Qué había hecho mal? Pero no era como si esa pregunta no le rondara en la cabeza todos los días, ya que siempre era lo mismo, siempre la misma historia, pero ese día era diferente, lo habían humillado, si, pero en frente de Sasuke, y eso era suficiente para hacerlo sentir inferior de alguna manera, ya que no se detenían ni un poco a pesar de tener un amigo frente a él.

Si sentía un pesado dolor en el pecho, pero esa sensación fue lentamente sustituida por la furia, ya estaba cansado de siempre quedarse con la boca cerrada, de no ser capaz de decir por una vez en su vida lo que pensaba, pero que podía hacer en ese momento, era una chica, no podía reclamarle como cabra loca, como quedaría ante los demás si lo hiciera, bueno aun que eso ya no le importaba, después de todo, ya pensaban lo peor de él, así que al diablo con las opiniones de los demás, pero de igual forma no valía la pena, ponerse a gritarle a la chica hasta de lo que se iba a morir, no definitivamente no, pero ganas no le faltaban.

Así que tomando la poca fuerza de voluntad que le quedaba, y tratando de respirar, trato de contenerse, mordiendo su labio inferior para así evitar soltar alguna palabrota, de la cual probablemente luego se arrepentiría de haberla dicho, sus puños estaban tan apretados que sus nudillos comenzaron a hacerse blancos, estaba molesto, enojado con la vida y con todo el mundo a su alrededor.

Pero ahora que lo pensaba, ¿Por qué se molestaba? el mismo no se había etiquetado como basura o incluso de cosas peores después de lo que había ocurrido con Hidan, si el mismo lo dijo que tenía una patética vida, que su existencia no valía nada y que incluso era una simple cucaracha.

Miles de pensamientos como esos empezaron a abarrotar su cabeza, provocando que de alguna manera su cuerpo se relajara, mas su mente se perturbara más de lo que estaba, de un momento a otro su mirada se perdió en algún lugar, ya que en realidad no apuntaba a nada y se había tornado opaca nuevamente.

Su rostro se volvió inexpresivo, ya no demostraba nada, ni enojo o tristeza, solo se había quedado en blanco, como si su mente se hubiera perdido en algún lugar que solo el chico conocía, en algún refugio en donde nadie tuviera acceso.

Si, así de perdido se sentía, desorientado en ese mundo cruel en el cual parecía que no pertenecía, pero ¿Por qué debía sentirse tan miserable? ¿Para qué sentir culpa por todo? Cuando en realidad no la tenía, ya definitivamente tenía que acabar con todo.

Naruto cerró momentáneamente los ojos, tenía que tranquilizarse, ya no se dejaría arrastrar por esa maldita depresión, de la cual le estaba costando mucho trabajo salir. -"ya no quiero sufrir..."- no ya no quería, estaba cansado, verdaderamente agobiado.

-"te prometo que ya no lo harás, confía en mí".- el chico abrió los ojos al recordar esas palabras, si Sasuke se lo había dicho, y confiaba en él, nunca le había mentido, además el mismo se había dicho que comenzaría de nuevo, no dejaría que nada ni nadie se interpusiera, el ya no sería pisoteado, ahora el seria el que pasara por encima de todos aquellos que quisieran humillarlo nuevamente.

Dando un último respiro levanto la mirada, estaba decidido a largarse de ese sitio, si Sasuke se quería quedar no le importaba, sabia llegar el solo a casa, a si que al diablo todo lo demás.

Naruto estaba dispuesto a dar el primer paso para marcharse, pero un tirón fue lo que sintió en una de sus manos cuando el azabache se había acercado a él y lo había jalado para meterlo al auto.

Y ahora ahí se encontraba en el asiento del copiloto observando cómo Sasuke se introducía en el auto con cara de pocos amigos, las chicas solo miraban incrédulas desde afuera.

Y sin más encendió el auto, arrancando a toda velocidad, sin darles la oportunidad a las fastidiosas chicas de despedirse o mencionar cualquier otra estupidez.

Sasuke era toda una furia, tanto que no se percataba que iba a una gran velocidad, cosa que hizo que el rubio se aferrara a su asiento, definitivamente el ojinegro estaba loco.

Una vez lejos del lugar el azabache decidió parar el auto, estaba molesto, una por esas estúpidas chicas, otra porque el tarado de Naruto nunca decía nada, y más que nada porque él tampoco dijo nada, que le pasaba al mundo ¿estaba loco o qué?

Ninguno de los dos dijo nada, un silencio se apodero del lugar haciendo el ambiente un poco tenso, el rubio solo miraba la ventana, esperando a que Sasuke dijera algo, pero nada solo estaba mirando el volante como si fuera lo más interesante del mundo.

-si sigues así te quedaras sin chicas.- rompió el mutismo el rubio, mientras aun miraba la calle con una sonrisa nerviosa en el rostro.- las vas asustar sabes.-

-no me importa.- soltó el ojinegro con seriedad.

El rubio soltó una risita, Sasuke si que era curioso, en realidad a veces no lo entendía.-no te molestes.-

El ojinegro miro a Naruto, este tenía su mirada en su regazo al igual que sus manos, creyó que el chico mostraría un rostro afligido o algo por el estilo, pero no tan solo estaba sonriendo, lucia como si no hubiera ocurrido nada, pero muy en el fondo sabía que era otra de sus tantas mascaras.

-ya estoy acostumbrado.- menciono el rubio, mientras dirigía su mirada hacia Sasuke.-a si es todos los días, así que vete familiarizando.- dijo mientras sonreía.

-¿por qué nunca les dices nada?- le cuestionó el azabache.

Naruto lo miro por un momento, para después voltear un poco su rostro y mostrar una sonrisa burlona.-porque a diferencia de ti, yo si se comportarme y no exploto con lo primero que me dicen, debo decir que tengo más autocontrol que tu…-

-mira quien lo dice, hablando de comportamiento.- soltó el ojinegro un poco más tranquilo.

-sabes que tengo razón.-

-no es cierto.-

-de hecho me atrevo a decir que te pareces bastante a tu hermano, los dos son unos impulsivos.- le comento el rubio.

-no me parezco a Itachi.- soltó ofendido el ojinegro.

-vamos Sasuke, eres como el pero en versión más pequeña.-dijo burlón el rubio, bien sabia como el ojinegro se mosqueaba cuando le mencionaban a su hermano mayor.

- no es verdad, el es enfadoso, idiota y parece un molesto chicle.- murmuro el ojinegro haciendo una cara graciosa, la cual provoco que el rubio se carcajeara.

-por favor Sasuke, ¿un chicle?-

-si un chicle, de esos que están bajo el sol y se hacen aguados, luego se te pegan al zapato y terminan todos embarrados.- dijo el azabache con un gesto de desagrado.

-¿Qué te pasa Sasuke?- le cuestiono el rubio aun riendo por las ocurrencias de su amigo.- esas no parecen ser tus palabras, más bien parecen las mías.

-no tengo nada.-

Naruto volvió a reírse de lo lindo, Sasuke estaba haciendo pucheros ¿qué le pasaba?-bien si tú lo dices.-

-ya vámonos.- dijo el ojinegro algo ofendido, el rubio se burlaba de él, no se iba a quedar así, nadie absolutamente nadie, se burlaba de él Uchiha Sasuke.

-no espera Sasuke.-se apresuro a decir Naruto.- quiero ir a comer, no desayune en la preparatoria.-

-¿Qué acaso soy tu chofer o algo por el estilo?- le cuestionó el azabache.

-no me culpes, fue tu idea, el que yo te esperara en la biblioteca y tú me recogieras, ahora te aguantas.- soltó triunfante el rubio.

-serás…-

-vamos, será algo rápido.- dijo sonriente Naruto.

-bien, pero yo no pagare esta vez, siempre me la aplicas.- dijo refunfuñando el ojinegro.

-sí, si lo que digas.-

-bien…- dijo Sasuke mientras ponía en marcha nuevamente el auto.

-entonces…un chicle ¿eh?...- menciono Naruto.

-¡Ya cállate!-

Ese día al parecer el cielo no estaba de buenas, desde la mañana había amanecido tan nublado a tal grado que daba flojera levantarse de la cama, y en ese momento por la tarde, estaba una lluvia de los mil demonios, lucia como si el cielo se fuera a caer, por donde quiera se lograban observar los relámpagos, tan sonoros y luminosos como siempre, que si fuera de noche estaba seguro que alumbrarían todo el lugar.

De alguna manera la lluvia lo relajaba ahora que se encontraba en la biblioteca como todos los días, ya casi había pasado el mes desde que Sasuke lo había obligado a esperarlo en la "fastidiosa biblioteca" como antes solía llamarla, ya que ahora ya no le desagradaba del todo, de hecho desde hace días había comenzado a leer un libro, que por cierto estaba seguro que en unos dos o tres días lo terminaría, era una novela pequeña, de amor por supuesto, de hecho el no sabía cómo había terminado leyendo semejantes cursilerías, pero bueno estaba interesante.

El lugar estaba más vacio que de costumbre, supuso que era por la tormenta, se sentía vacio pero al mismo tiempo reconfortante, silencio por todos lados, si el sitio era silencioso ahora lo estaba más, pero de algún modo le gustaba.

Miraba atento los cristales, como cada gota de la lluvia se resbalaba sobre este, y tras de sí dejaba marcado un pequeño canal donde le seguían otras, era increíble como mirar una cosa de todos los días era tan entretenido, en realidad nunca le prestaba atención o no les tomaba importancia, siempre pasaban desapercibidas, como la luna o el sol por ejemplo, siempre estaban ahí, mas sin embargo las pasaba de largo, pero últimamente no lo hacía, le prestaba atención a todas las cosas, hasta una mosca que se le ocurría pasar frente a su cara.

En realidad no sabía que le pasaba, el nunca había sido de ese tipo de personas, de las que se la pasan pensando todo el día o preguntándose el ¿Por qué el cielo es azul? O se estuviera preguntando el ¿porqué de todas las cosas? le desagradaba de cierto modo, a veces quisiera apagar su cerebro para dejar de pensar pero no, ¡era posible!, ya que ahora se aguantaba.

Su móvil comenzó a vibrar, si ya no caería en la misma, ya le había puesto el perfil silencioso.

Como si no supiera quién era, Sasuke como siempre, "ya estoy aquí," decía la pequeña pantalla del aparato, el cual guardo en uno de los bolcillos del pantalón de su uniforme, guardo la pequeña novela que estaba leyendo en su mochila, ya que la biblioteca les permitía llevarse los libros a sus casas siempre y cuando los regresaran.

Perezoso salió del lugar con una sombrilla en la mano, caminando a un paso intermedio no quería mojarse que flojera, rápidamente llego a la entrada del lugar, visualizando a un Uchiha Sasuke a un lado de su deportivo, solo que esta vez el también llevaba una sombrilla en la mano.

-Hey.- le saludo como siempre el azabache.

-hola Sasuke.- saludo sonriente el rubio.

-rápido sube, no quiero empaparme, es un fastidio cuando llueve.- le dijo el ojinegro.

-lo sé.-

Ambos chicos subieron al auto con rapidez.-tengo sueño.-menciono Naruto mientras se recargaba en el respaldo del asiento del auto.-que flojera Sasuke.-

-tú siempre tienes sueño.-le contesto Sasuke con una de sus risas burlonas.

-no es verdad.- le reprocho Naruto algo ofendido.

-aguántate no seas llorón, ya solo quedan unos días para que se terminen las clases.- le recordó el ojinegro.

-es verdad, ¿Qué harán en tu preparatoria?- pregunto curioso el rubio.

-una fiesta de despedida como cada años lo hacen, es de gala, para los graduados de ultimo año, pero aun así los de años inferiores pueden asistir.-le informo el azabache restándole importancia, a él no le gustaban ese tipo de cosas.

-¿y asistirás?- pregunto interesado Naruto, a él al contrario de su amigo, si le interesaban las fiestas o cualquier tipo de evento, lamentablemente nunca había tenido la oportunidad de asistir a alguna fiesta o algo por el estilo.

-no lo creo.- le respondió sereno el ojinegro.- ¿Por qué tu si quieres ir?- le cuestiono con una sonrisa de lado.

-no.- le contesto sonriente.- no me gusta ir de colado a otras fiestas.-

Sasuke soltó una pequeña risita.-no irías de colado si yo te invito.-

-no gracias.- le respondió el ojiazul.- además acá también harán su dichosa fiesta de despedida.-

-¿y no asistirás?- pregunto más interesado el azabache.

-no…-le contesto el rubio mientras lo miraba.-tal vez solo asista al espectáculo de fuegos artificiales, este año el comité se puso de acuerdo, dijeron que querían algo nuevo.-

-eso suena más interesante.- soltó el Sasuke mientras frenaba, ya que una luz roja se había atravesado en su camino.- ¿no invitas?- le pregunto mientras lo miraba, aprovechando el semáforo para hacerlo.

-¿enserio quieres ir?-le pregunto incrédulo el rubio.

-claro ¿Por qué no?- dijo mientras mostraba una de sus pocas sonrisas honestas, era muy raro cuando el azabache se comportaba de esa manera, pero el rubio se había percatado, que solo se mostraba de esa manera cuando hablaba en serio, cuando era honesto con él y quería dejar las cosas en claro.

Naruto tan solo le devolvió la sonrisa de la misma manera, desde hace tiempo que se sentía tan cómodo consigo mismo y con el mundo entero, el peso que sentía un mes atrás se estaba desvaneciendo poco a poco, gracias a Sasuke y a su familia, que te alguna manera siempre lo apoyaban en todo lo que podían, y ahora que lo pensaba hubiera querido ser honesto con ellos desde hace mucho tiempo atrás, tal vez las cosas hubieran mejorado desde antes y ahora estuviera mejor, porque de alguna manera aun tenia la espina de la desesperación y la incertidumbre que le seguía picando en el pecho.

-está bien.- respondió el ojiazul mientras desviaba su mirada hacia la ventana, sonriente miro la calle apreciando como la lluvia chocaba contra el asfalto provocando que en este se formaran pequeños charcos por todos lados.

-está decidido.- soltó el azabache mientras ponía marcha en el auto ya que la luz se había puesto en verde, se sentía feliz por haber recibido una respuesta positiva por parte de su amigo, de alguna forma en lo más profundo de su ser se sentía emocionado, el tan solo imaginarse en los grandes patios de la preparatoria en la cual asistía Naruto, sentados sobre el pasto en la oscuridad de la noche, siento iluminados por miles de colores gracias a los fuegos artificiales, lo emocionaba de sobremanera, y para ser sinceros no sabía el porqué, era demasiado extraño para él, y desde hace tiempo se planteaba una pregunta ¿Por qué siempre que pasaba tiempo con el rubio se sentía tan bien? Era su amigo claro, pero tenía otros amigos, así que no contaba como una explicación valida, sería porque de alguna manera ¿el chico lo entendía? Si era lo más seguro, ya que el podía estar rodeado de chicas a montones, pero eso no significaba que estaba cómodo con ello o se sintiera comprendido, porque en realidad ninguna de esas chicas ofrecidas lo comprendía, en realidad nadie lo hacía, de vez en cuando Itachi, si era un fastidio, pero a pesar de todo era un excelente hermano, pero aparte de él ¿quien más se dedicaba a escucharlo? Nadie lo hacía, a excepción de Naruto, sentía la suficiente confianza de contarle alguna parte de sus penas, porque sabía que el chico lo escucharía y eso lo alegraba aunque no lo demostrara.

En poco tiempo llegaron al domicilio del rubio, el tiempo había transcurrido tan rápido como lo era a diario, a veces el azabache se preguntaba si estaba en su contra, pero era algo ridículo.

-bien gracias por traerme, nos vemos mañana.- soltó Naruto mientras salía del auto.- ¡ah sí! que no se te olvide, en una semana será el evento.- dijo mientras se giraba para mirar al ojinegro con una sonrisa.

-Si.- le respondió Sasuke.

-bien nos vemos.- dijo por último el rubio mientras cerraba la puerta del auto, se giro sobre sus talones y comenzó a caminar en dirección hacia la puerta de su casa, la lluvia había cesado así que no había necesidad de correr para refugiarse.

Sasuke bajo rápidamente la ventana del auto.- ¡hey!- llamo al rubio esperando a que este se girara.

El rubio detuvo su andar para prestarle atención a su amigo, se voltio para saber qué era lo que quería el chico.- ¿Qué ocurre?- pregunto con duda.

El azabache tan solo le sonrió y suavizó un poco su mirada.-No me olvides.- dijo con sutileza.

El ojiazul tan solo lo miro por unos minutos, no entendía porque ese afán por parte de Sasuke, siempre que se despedían le decía lo mismo, solo atino a bajar la mirada mientras analizaba esas palabras, quería encontrarles un significado pero siempre fallaba.

El chico levanto el rostro, miro nuevamente los ojos negros de Sasuke mientras abría la boca para pronunciar palabras las cuales nunca salieron. Una sonrisa apenada y melancólica apareció en su rostro, quería decirle lo mismo pero simplemente no podía, quería ser él quien pronunciara dichas palabras.

-"no me olvides Sasuke".- se dijo mentalmente como todos los días cuando se despedían.-si…- dijo por ultimo mientras se giraba de nuevo y comenzaba su paso hacia su hogar.

Sasuke solo observo como el chico se marchaba, desde hace tiempo esperaba una respuesta diferente por parte del rubio, en realidad no sabía qué era lo que quería que le respondiera, pero quería algo diferente, menos frio, siempre era lo mismo.

Resignado encendió el auto, con un ligero movimiento sobre la palanca y apretando un poco el acelerador se marcho del lugar, Naruto solo observo cómo se marchaba nuevamente rendido, pero en verdad no sabía que decirle o que era lo que el azabache esperaba de él, bajando nuevamente la mirada se introdujo en el domicilio, esperando que las cosas no empeoraran con el tiempo gracias a la actitud que portaba.

Escandalosos sonidos se escuchaban en ese lugar, estaba oscuro y húmedo ya que era de noche y una leve llovizna los había sorprendido, pero eso no había impedido que se realizara el evento de fin de año, el cual ansioso esperaba el rubio que se encontraba sentado sobre el pasto mojado que poco le había importado al igual que su amigo.

Miles de colores iluminaban el cielo al igual que sus rostros, rojo, amarrillo, verde entre otros colores, se mesclaban uno con otro como si se tratara de una bella melodía, haciendo un panorama verdaderamente hermoso.

Como lo había predicho el ojiazul el fin del labor escolar había llegado, y como recompensa les habían prometido un gran espectáculo llego de fuegos artificiales, por el esfuerzo aplicado para sacar las mayores notas.

Era espectacular, tanto que de cierto modo hacían que al rubio le entrara cierto aire de melancolía, como le hubiera gustado disfrutar de maravilloso espectáculo con algunos de sus compañeros de clases, estar en la típica bolita de amigos y deleitarse de todo en grupo, así como la fiesta que se realizaría al día siguiente.

Era triste pensar que ese era su último semestre en esa preparatoria y nadie notaria su ausencia, que nadie se sintiera apenado por su partida, recordar los malos ratos en vez de los buenos, comenzaba a creer que había sido una mala idea haber acudido a ese evento, ya que lo único que conseguía era ponerlo de pésimo humor.

No era como si no estuviera feliz de que Sasuke lo hubiera acompañado, de hecho lo hacía sentir dichoso ya que no se encontraba solo, pero no era lo mismo.

El ojiazul aparto un momento la mirada del cielo para dedicársela al azabache, este miraba los juegos pirotécnicos con atención, sus oscuros ojos, lucían brillantes y tan llenos de paz al tiempo que los colores se reflejaban en ellos, se preguntaba si algún día los suyos se expresarían de esa manera, ya que siempre que se miraba al espejo, lograba observar la tristeza y desolación en ellos, eran como un mar lleno de emociones, que poco a poco lo iban consumiendo ¿Cuándo?... ¿Cuándo llegaría el tiempo en el cual se sintiera verdaderamente en paz consigo mismo?

De nueva cuenta miro el cielo, soltando un suspiro al tiempo que cerraba sus ojos encorvando un poco sus cejas hacia arriba.-"cálmate".- se dijo a sí mismo, mientras respiraba hondo, no quería arruinar el momento por estupideces suyas.

Sasuke se percato del leve suspiro del chico, lo miro para asegurarse que estuviera bien, no sabía cómo se encontraba, si lo miraba superficialmente, podía deducir que el chico estaba relajado, pero si ponía más atención era todo lo contrario.

En algunas ocasiones no sabía que decirle porque no tenía idea de que era lo que pasaba por su cabeza, y esa situación se estaba presentando en ese mismo instante. Apenado de no saber qué hacer bajo su negra mirada.

-Sabes Sasuke, a veces me he preguntado, ¿Cómo serian nuestras vidas si olvidáramos todos los malos ratos?- musito de la nada el rubio, mientras enfocaba nuevamente su mirada en los juegos pirotécnicos, sus hermosos ojos azules tenían una expresión de tristeza, pero una linda sonrisa se formaba en sus labios.

El azabache dijo un pequeño respingo al escuchar la serena voz del rubio, era calmada y suave, miro de nueva cuenta al chico topándose con una indescifrable expresión, y además ¿qué clase de pregunta era esa? En realidad no sabía que responderle, ya que él nunca en su vida se había hecho ese tipo de cuestionamiento.-No lo sé…- soltó como respuesta.

-A veces quisiera olvidarlo todo, ya no sentir este dolor el mi pecho, ya no sentir miedo ni tristeza, estoy cansado.- Dijo el rubio mientras dirigía su mirada hacia el chico junto a él, esperaba una respuesta diferente por parte de Sasuke, una que le ayudara a salir de su tormento.

El azabache se quedo un momento observando a su amigo, tenía la mirada acuosa, sus cejas estaban levemente curveadas hacia arriba, tenía una expresión desesperada, como si quisiera encontrar la respuesta de todos sus problemas en el.

El ojinegro se había prometido a si mismo protegerlo de todos aquellos que quisieran lastimarlo, y parecía que estaba rompiendo su promesa ya que el chico lucia afligido.

-Quiero olvidar Sasuke.- dijo por ultimo agachando la mirada.

Sintiendo el peso de sus palabras, trato de alguna manera sonreír, pero le era demasiado difícil. -Está bien Naruto…- dijo en un murmullo el azabache mientras lo miraba con pesar, ya que sentía como algo en su interior se comprimía.-tan solo No me olvides.- dijo por último, unos minutos pasaron para que ambos se hundirán en un mutismo que era perturbado por el retumbante sonido de los fuegos artificiales….

Notas finales:

Espero y haya sido de su agrado! Favor de dejar sus lindos comentarios.