'' MISTER SAMURAY ''

Capítulo 13 – Retos…. ¡El concurso el mío!

Todos estaban haciendo una piña en medio de la calle, escuchando las 4 palabras que el ninja estaba comentando del Lobo...

-Él no vendrá...-hizo una pausada...-Fin...

Y ahí les dejo a todos con la boca abierta, este si era una conversación corta y lo demás eran tonterías. Y nuevamente retomaron su camino para llegar hasta el punto de inscripción del concurso de bellezas. Los chicos estaban en la mesa apuntando sus nombres y unas cuantas mozas exclamaban lo hermosos que eran los últimos jóvenes que se apuntaban, consiguiendo que los celos salieran a la flote. El niño se giro para ver a su Tsubame, así que dando un paso hacía atrás… se fue corriendo con ella.

-Buenos días...-habló la niña...-¿que haces aquí?

-¡¿Yo?!...-comenzó a ponerse rojo...-he venido con ellos...-los señaló, consiguiendo la sonrisa dulce de la niña...-se van a apuntar a este concurso tan extraño, a decir verdad han estado todos estos días practicando duramente..

-¡Ah! que pena que no participes..-susurro la niña...-seguro que estarías genial..

El niño ya estaba por las nubes con esta confesión...

Faltaba un buen rato para que comenzara el concurso, así que cada uno se separo. Como cada oveja con su pareja, salvo Cho que se quedó solo en medio de la calle viendo como la soledad le estaba consumiendo. La pareja de Kyoto estaban en los chiringuitos mirando pulseras, pendientes y otras cosas que a todas las mujeres nos gustan. Mientras su esposa observaba todo eso, él estaba ajeno a sus pensamientos, deseaba pedirle matrimonio, quería verle el rostro feliz pero no estaba seguro de cómo empezar. No quería que le tacharan de copión, ya que el luchador había sido el primero en proponer matrimonio. Bufó con desgana, atrayendo la atención de su esposa...

-¡¿Qué te ocurre?!...

-¿Cómo?..-abrió los ojos, negó con la cabeza y besó los labios de su amada...-nada, simplemente estaba pensando en esos dos que están en el tren sin rumbo alguno que nosotros conocemos...

-¡¿Tú crees que el Lobo la habrá buscado?!...-vio la afirmación de su chico...-en el amor se tiene que ser valiente y no mostrar debilidad alguna.

Nuevamente volvió a observar los artículos de las tiendas, mientras que él volvía a su mente...¿cómo proponérselo?. Ajenos a todos esto, el pelirrojo iba más rojo que un tomate, su bella novia, estaba arrodillada delante de él y todo el mundo le miraba...

-Por favor Kaoru...-susurró rojísimo...-no es el momento ni lugar y mucho menos tu eres la persona para proponerlo...

-Pero Kenshin yo...

La gente aplaudía y silbaba, era una declaración extraña pero innovadora y todos estaban encantados con esa imagen. El cuerpo del joven temblaba como una flor y si la tierra pudiera tragarle, lo hubiera echo.

-Querida...¿por qué no vamos a otro lugar y hablamos de esto?...

-¡No!...-y toda la gente repitió lo mismo...-¡ahora o nunca!...-nuevamente afirmaron los espectadores...

-¡Son unos cotillas!...

La gente puso morros, le abucheó y por poco le tiran las verduras que habían comprado, pero se resistieron, por que podían darle a la joven y ella no tenía culpa. Gruñían y ladraban, querían ver el desenlace de esta "obra teatral"..

-Si no lo haces tú, tendré que empezar yo y ahora no me interrumpas si no quieres que te golpee en el rostro y te quite esa cara de idiota que tienes...-gritó con rabia la joven, consiguiendo extrañas caras de las personas, no sabían que la chica era un poco violenta...-deseo casarme contigo, quiero vestirme de blanco para la ocasión, deseo ser tu esposa en esta vida terrenal y en el cielo, así que Kenshin Himura me harías muy feliz que tú quisieras casarte conmigo...¿qué dices?..-sus ojos cayeron al suelo por la vergüenza..

Y todos soltaron un...¡Ooooooooooooooooohhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!

Las mujeres lloraban, los hombres aplaudían y algún que otro carraspeó, por que su pareja le agarró la mano y le miró con intensidad a los ojos, esperando una pronto declaración de matrimonio. Y...¿qué hizo él? Pues se arrodilló y se la comió a besos.

-Claro que acepto mi amor mi tesoro y mi mundo...

Y gritaron con gran ovación.

Tanto el luchador como la doctora se giraron al escuchar como un grupo de personas gritaban y hacían escándalo, optaron por pasar del asunto y seguir con sus cositas.

-¡Que gente más escandalosa!..-gruño el luchador...-¿qué demonios estarán pasando por ahí?¿Es que no saben que no se tiene que hacer el espectáculo en público con tonterías como estas?...

-¡Hay gente que son exhibicionistas!...-comentó su prometida.

Y los dos prometidos, estornudaron. El cabeza de escoba iba dándole patadas a una piedra, con las manos en los bolsillos y la mirada fija en el suelo, estaba de morros, no era justo, él había sido el único soltero de la casa, no contaba el niño porque era menor pero...¡¡es que hasta él tenía chica!!. Bufó, no podía ser que la mala suerte le acompañara hasta en el amor, no era justo, se merecía algo de cariño por parte de una mujer, pero es que no eso, no había nadie que le diera cariño y se sentía muy solo. Estaba tan metido en sus pensamientos, que nuevamente golpeo una piedra para que saliera despedida hacía..¡alguien!

-¡Ay!..-se escuchó de lejos.

La escoba rubia levanto el rostro y vio la cara de una joven masajeándose la frente, echo a correr y parándose...

-¡Lo siento ¿Se encuentra bien?!..-pregunto dulcemente, la joven afirmó y este ayudándola por el mentón para ver su frente, se quedo de piedra, era una joven muy guapa para su gusto, tenía el cabello marrón oscuro y los ojos del mismo color, estaba recogido con un moño y llevaba el uniforme de trabajo...-me sabe muy mal haberle tirado la piedra, estaba en mis pensamientos y no he controlado la fuerza...

-No se preocupe, no he sufrido ninguna conmoción cerebral...-sonrió la joven...

-Deberás que me sabe mal...¿Cómo le puedo pagar el daño hecho?...

-Enserio no se preocupe, no está mal, seguramente mañana me salga un chichón pero solo lo tendré unos días...-volvió a sonreír con más fuerza, consiguiendo que Cho temblara de emoción..

-¡Insisto!..-se excuso, la joven lo observaba, no era tan feo, simplemente tenía un cabello extraño, demasiado empinado para arriba pero tampoco le hacía espantoso. Así que bufó...-¿en que le puedo ayudar?...

-¡Está bien, soy dueña de un restaurante y me disponía a llevar estas bolsas para tener la despensa completa, si quiere me las puede llevar!...

-Por supuesto...-afirmó con fuerza...-te las llevo a donde quieras...¿por cierto como se llama? No quiero parecer indiscreto pero es curiosidad, me gustaría llamarla por su nombre si no es mucho pedir...¡ah! yo me llamo Cho.

-Encantada..-sonrió para sonrojarse...-me llamo Tae...

Y así anduvieron, hablando. La joven sonrojándose y Cho extrañado, jamás se había comportado de esa manera ante una mujer, normalmente le soltaba alguna guarrada y ellas le golpeaban...¿a quién se le ocurre? Pero con ella...¡no sé! Era distinto, hasta no tenía ganas de separarse de ella, y eso que hacía poco tiempo que la conocía. Quería saber más de ella...nuestra escoba preferida se ..¡Había Enamorado! Por primera vez en toda su vida. Muy lejos tan lejos era que no se veía en el horizonte, se escuchaba como alguien cortaba algo, gruñía y maldecía, pero sobretodo sus ojos soltaban chispas de la rabia. Detrás de él había alguien que reía...

-¡Tranquilízate por favor, ya verás como llegamos!...

-¿Qué llegamos?..-se giró a ella enfadado...-¡no lo voy a permitir, he estado haciendo el payaso durante mucho tiempo como para dejar la faena a esos lerdos!...

-¡¿O sea que buscarme a sido un error?!..-le pregunto con morros y poniendo sus manos como jarras...-¿me has metido?...-comenzó a gimotear...-¿te has reído de mi?

Se giro con sus ojos amansados, sonrió y dejando la espada clavada en un tronco de árbol se acercó a ella y agarrándola por la cintura la beso con pasión, los pies de la mujer se quedaron dormidos con esta sensación y su cuerpo se adormeció tanto, que se le doblaron las piernas y cayó al suelo, golpeándose la cabeza...

-¡Tokito estás bien!..-dijo con preocupación, se agachó y la cogió en brazos, para conseguir que se golpeará nuevamente la cabeza..-¡ostras cariño lo siento!

-¡Ay, que me matas!..-exclamó, pero nuevamente sintió como sus dos brazos fuertes la agarrasen y veía como el suelo se movía sin que ella moviera nada...-¡ten cuidado y no me mates Lobito que no soy una de tus presas!...

-Lo sé...-sonrió pícaramente...-eres la mejor presa de todas y tienes un gusto exquisito...oye...¿por qué no nos hacemos algo que hace tiempo no hacemos?...-los ojos de su esposa eran de la misma forma que ellas...-hace tiempo que no jugamos a Eva y Adán..

Y se pusieron a jugar, si en el fondo son dos chiquillos. Quedaba poco para que empezara el juego de las calamidades, unos resoplidos fuertes atraían la atención de todos, allí se veía como una joven de tez blanca, cabello negro y ojos azules estaba haciendo de mula de carga, por qué detrás de su espalda joven y suave, estaba cargando con el peso muerto de su prometido. El joven espadachín, ex asesino de varios años atrás se había desplomado al suelo después de aceptar la proposición de su bella amada, eso si, primero la besa y luego se desploma, tenía que ser un caballero..

-Kenshin te voy a poner a dieta que estás cogiendo peso y encima tienes chicha...-murmuro con desagrado la joven...-aunque...¡como te ponga a dieta te vas a quedar más enclenque que antes y si te escondes detrás de un árbol ni te veo, si no fuera por tu pelo color fuego!..-pegaba zancadas, un sudor le recorría por toda la frente y ahora mismo estaba maldiciendo el encontrarse sola con el palillo de su prometido...levanto lentamente sus ojos y ahí, con si Dios estuviera de su parte, vio dos figuras...-¡¡Aoshi!!¡¡Misao!!¡que Dios os bendiga a los dos!...

-A la mierda...-murmuro el joven con los brazos cruzados y haciendo extraños pucheros, ocasionando las expresiones de ¡INCREDULIDAD!..-son patrañas y más patrañas...-y siguió caminando cerca de las chicas y del palillo...

-¡¿Qué le ocurre?!...-le pregunto cerca del oído...-¡ha dicho palabrotas, está de mal humor y encima hace pucheros! Cuando su rostro es...¡un código muerto!...

-No tengo ni idea, lleva todo el día de esa forma aunque...-sus ojos se le llenaron de purpurina...-¡está muy guapo con pucheros! Me lo comería a besos...-siguió fantaseando, mientras su amiga se iba desplomando al suelo del peso...

-Me alegro de que te guste haciendo pucheros pero...¿me ayudas querida?..-sugirió con pocos ánimos...-está delgado pero el condenado pesa mucho...

Y con la ayuda de la ninja cogieron de cada lado al joven, mientras el "raro" iba con los brazos cruzados, con un tic en la ceja y soltando barbaridades...¡se le había pegado algo del Lobo!. Tsubame llegó a la taberna lista para empezar a trabajar, aunque le seguía de muy de cerca del niño, se puso delante del mostrador y comenzó a observarla, como sonreía, ese brillo en los ojos, todo en ella era perfecto, estaba tan embelesado con su belleza que no se percataba nada de lo que ocurría a su alrededor...

-Como la sigas mirando la vas a gastar...

Volvió a la realidad para ver lo que nunca creyó ver, a la escoba rubia ayudando a una mujer, pero no a una cualquiera...

-¡Tae!..-gritó el chaval...-¿qué haces con un tipejo como este?...

-Ha sido muy amable y me a ayudado con las cosas...-sonreía la mujer...

-¿Cho amable?..-repitió sin creérselo...-¡no te fíes de él!

-Pues sí enano, soy muy amable cuando quiero...-soltó la escoba dejando las cosas en el mostrador...-además tenía que disculparme por el incidente...

-¡¿Incidente?!...-volvió a repetir..., ahora su mente divagaba en las cosas más atroces que uno se podía imaginar, ese ser con el pelo puntiagudo y con cara de salido había intentado algo con su amiga, con la dueña de la taberna donde su amada trabajaba..

-¿Eres Tsubame?..-preguntó la escoba, mientras que la joven sonreía y se sonrojaba...-eres muy hermosa tal como yo me imaginaba...-se acercó para darle un beso en la mano, cuando una cachetada del niño atrajo su atención...-¡¡¿Pero que haces bebe?!!...

-¡¡Ni la toques sucia rata rubia!!...-se interpuso entre su chica...-¡¡y mucho menos a Tae!!...-apretó sus puños con fuerzas...-¡¡aléjate si no quieres morir!!

-¡¿Pero que haces Yahiko?ha sido muy amable y no ha hecho nada!..-salió en su defensa la dueña de la taberna...

Esto consiguió que los ojos de la escoba se llenaran de lágrimas y unas babas cayeran por su boca, dándole un aspecto salido! No podía creerse que alguien, concretamente una mujer le estuviera defendiendo de las burlas de un niño que no era más alto que un palmo...

-¡Pero Tae este hombre no es de fiar!...-le señalo con rabia...-es una mala persona..

-Es de mala educación señalar mocoso de pañales...-comento Cho...-¡aunque no le he hecho nada a la chica, simplemente he sido amable!

La palabra amable que salía de los labios de la escoba rubia, no pegaba con él. El niño estaba extrañado, que ese semejante ser fuera amable con alguien.

-¡Da igual!...-volvió a gritar cuando volvió a la realidad...-¡deja en paz a mi amiga!

El niño estaba decidido a impedir que tocase a su buena amiga. Cogió la escoba, la herramienta fundamental para barrer, no el apodo y le retó. El joven de cabellos rubios en forma de pino lo observaba curioso, ese nene le estaba amenazando con ese estúpido utensilio y que usaban para meterse con él, así que cogiendo...¡el recogedor!

-¡¿Haber quién limpia antes el local?!...-le preguntó en son de burla, ante los ojos desorbitados del pequeño...-¡¿qué pasa, que has sorprendido que suelte una broma?!...

-¡No! Eres tonto y donde no hay cerebro, no me tengo por que matar a buscarlo..

Y se lanzó con el recogedor. Estaban teniendo una lucha muy feroz con esos utensilios tan útiles, las chicas estaban sorprendidas, pero no por su astucia, si no, por la estúpida pelea. Estaban concentrados que no se fijaban a su alrededor...

Y llegaron las dos mulas con la carga del palillo pelirrojo, que seguía en el séptimo cielo. A su lado iba la personificación del enfado...

-¡¿Qué diantres está pasando aquí?!..-preguntó Aoshi...-

-Se han puesto a luchar por mi honor...-soltó Tae con humor ante unos ojos desorbitados de los tres nuevos inquilinos...-Cho ha sido muy amable en ayudarme...

-¡¿CÓMO?!..-grito de repente el pelirrojo...-¿qué te ha ayudado?..-vio la afirmación del joven...-¿Ese sujeto?..-nuevamente vio su afirmación...-¿cómo es posible?

-Es un caballero...-insistió la joven...

-¡¿QUÉ?!¿CABALLERO?..-gritaron a la vez los 4...

Observaban como luchaban, como el recogedor era neutralizado por la escoba y con sus púas hacía cosquillas al rubio en su rostro, en donde éste se vengaba soplando en la plataforma de su "arma" para sacar el polvo que había ahí. Unos nuevos ojos se asomaron al espectáculo...

-¡¡DEJA EN PAZ A YAHIKO!!..-ambos se giraron para ver al luchador señalándolos con dureza, pero estos pasaron olímpicamente de ellos y volvieron a su asunto, y viéndose ignorado por completo, se tiro al hombro de su bella prometida y se puso a llorar...-ostras me siento ignorado por completo...¿qué a mí?

-¡Ea no llores!...-le daba palmadas en la cabeza...-siempre tiene que haber una primera vez para todo...

-A este ritmo te van a limpiar la taberna...-soltó Kaoru...

-O peor, lo van a romper todos...-comento Misao sonriendo..

Después de luchar. La dueña de la taberna les contaba a todos su maravilloso encuentro con el hombre de sus sueños, aunque no pensasen lo mismo sus amigos. Él nombrado miraba a su amaba con ojos de cordero...

-No hacéis buena pareja..-comento el ninja...-no pegáis con nada y lo vuestro no tiene solución ni mucho menos futuro...-abrieron los ojos de impotencia, mientras unas cuantas venas salían de la frente del hombre, los ojos de la escoba lo miraban con rencor..

-¡¿Qué te he hecho?!..-se levantó con el recogedor en la mano...-¡responde!
Alzó el rostro a ese hombre y levantándose, se acercó a él y arrebatándole el recogedor le golpeó en la cabeza...

-¡Para empezar a mi no me grites! Y...-se mordió los labios...-no me hagas caso, aunque de todas maneras no hacéis buena pareja pero eso no significa que no podáis estar juntos...-y dicho de esta forma salió del local, echando humos y bufando con desgana...

-¡¿Qué le ocurre?!...-le preguntó la dueña del dojo...-¡está muy raro!

-No lo sé...-comentó con preocupación su pareja...-lleva todo el día de esa forma...

-¡¿No será la pitopausea?!...-preguntó Sanosuke consiguiendo las carcajadas de todos los presentes...-¿por qué puñetas os reís de mí? A las mujeres os pasa lo mismo, pero se dice menupausea...¿no será eso?...

-A mi niño, tanto tiempo mirando como curo a los demás se te está pegando la medicina...

-Aunque Sanosuke tiene razón...-defendió el niño...-está extraño el ninja y jamás lo había visto así

La ninja observó por donde se había ido su amado. Tenían mucha razón y eso le estaba pertubando, él que no le contara sus problemas. El pelirrojo acarició la espalda de su amiga transmitiendole mucho cariño, justo en ese momento un arma afilada se clavaba en la mesa donde estaban todos, salvo Aoshi, y alzaron los ojos para ver como el maldito Lobo estaba ahí con la Loba saludándoles y con alguna que otra hoja en el pelo...

-¡¡¡¿¿¿TE HAS VUELTO LOCO PSICÓPATA????!!!...-le grito el luchador...

-¡¡¡¡MI MESA!!!!...-exclamó Tae...

-¡¡MI PELO!!...-grito el pelirrojo al ver un mechón de su hermoso cabello clavado en esa espada...-¡¡ME VOY A QUEDAR CALVO!!!!

-¡¡¡MI CHURRY LLORANDO!!!...-soltó Cho que se levanto y por pimera vez en su vida le iba a plantar cara a su jefazo, esto no se le hacía a su chica.

-¡¡HOLA ESCORÍAS!!...-grito él con alegría...

El Lobo se fijo como venía su ayudante a él, temblando de arriba a abajo, echo un flan, con su rostro azulado, sus manos temblaban y sus ojos se estaban bañando de lágrimas, le importaba un pepino que se rieran de él, estaba acostumbrado pero hacérselo a Tae, la única mujer que no ha salido huyendo de su presencia...¡jamás!.

-Lobito disculpate ahora mismo...-le sujerió su bella mujer al pellizcarle en el brazo y obteniendo una mirada de odio...-¡ahora!...

Abrio los labios y lo emitió tan débilmente, que se sentó con los brazos cruzados y de morros.

-¡¡Será idiota que casi nos mata!!...-puntializó Megumi...

-¡¿Y que haces aquí?!¿no andabas perdido entre las montañas?...-le preguntó Yahiko...

-Es muy sencillo, he venido al concurso...¿para que creeis que me estube matando estos málditos días?no estaba de vacaciones y menos en casa de la mapache, asi que...-sonrió...-he venido a ganar Mi Concurso...

-¡¿Tu concurso?!...-repitió Sanosuke...-es Mi concurso...-puntualizó..

-¡Ah no!...os equivocais...¡¡ES MI CONCURSO!! aunque no tenga el pelo parejo por culpa de Saito...-sentenció Kenshin

-¡¿Pero Señor no te has apuntado al concurso?!...-le recordó Tsubame...

SEÑOR, había escuchado la palabra SEÑOR, jamás la había oido y observó a la pequeña, que rápidamente todos hicieron una piña para protegerla de posibles represalias...

-Tranquila pequeña me he encargado de eso...

¿COMO? lo había dicho...AMABLEMENTE, esto era increíble, nunca había hablado con esa voz tan dulce y maravillosa, a algun ser viviente...

-Antes de encontraros nos apuntamos...-observó a la pequeña Ninja...-¿que te ocurre Misao?...-le pregunto Tokito...

-Aoshi se ha ido, está bastante raro...-comentó ella.

Cho observó como los hombres se estaban retando con ese concurso, y él no iba a ser menos, lo haría por Tae y si tenía que salir como un estúpido, lo haría...nadie le negaría nada, ahora tenía un motivo bastante claro...su nuevo amor.

-¡¡YO VOY A GANAR!!..-grito alzando el brazos antes los ojos desorbitado de todos...-¡¡ESTE CONCURSO ES PARA MÍ Y LO HARÉ EN NOMBRE DE TAE!!...

-¡Oh que lindo, nadie ha echo eso por mí!...-los ojos de Tae estaba llenos de purpurina..

-¡Lo siento escoba rubia, ese premio es mío y de Megumi!...-hizo los signos de la victoria...

-Perdonad chicos...-saco la espada de la mesa y apuntadores...-ese premio es mío y de mi Lobita, os ganaré sabandijas asquerosas...

-Me temo que os equivocáis...-recogió su cabello y lo alzó al aire viendo como caía despacio al suelo...-ese premio es mío, de mi Kaoru y del cabello que me habéis quitado...

Y se miraron con odio y rencor, el premio seria de alguno de ellos y lo iban a compartir con sus parejas, no perderían ante seres como ellos...

-Si hace 2 días se morían de asco al competir...-comentó Yahiko...

-Y ahora se están matando entre ellos para ganar...-dijo Megumi...

-Realmente los hombres son como niños...-comento Kaoru...

-Se ven tan graciosos...-dijo Tokito aplaudiendo...

-¡Oh Cho competirá por mí!...-estaba Tae babeando...

-No sé de que va estas peleas...-susurro Tsubame...

-¿Y Aoshi donde estará?...-observó la puerta con tristeza...-¿Que le pasará?...-una diminuta lágrima salía de sus ojos...

Y entre toda la gente del local un hombre entrecerraba los ojos, haciéndose una promesa...

-El juego será mío, ganaré y le pediré matrimonio a Misao de la forma más romántica posible...-¡yo seré el ganador!

Continuara

¡Vaya peticiones de mano y CHO se nos ha enamorado...ohhhhh!, en fin, hay que aclarar que el proximo capitulo sera el ultimo de este fic, me va a dar pena finalizarlo, pero me ha encantado hacerlo y saber que os ha gustado. enserio. Saludos y nos vemos en el proximo.