Nota del autor:
Hola amigos y amigas, ¿Cómo están? Espero y muy bien, antes que nada quiero darle un agradecimiento a kennich, Goten Trunks5 y a minaarely, muchas gracias por sus comentarios y sobretodo a ti minaarely, gracias por tus observaciones, sé que tengo bastantes faltas de ortografía me disculpo por eso, por más que repaso el escrito no me doy cuenta de los fallo y lamentablemente no tengo quien me ayude con eso.
Espero y este capítulo sea de su agrado a mi en lo personal me ha gustado ahí se darán cuenta porque…
Bueno sin más que decir me despido, espero les guste y dejen sus comentarios, nos veremos pronto!
No me olvides
Capitulo 5
Nuevos sentimientos.
La noche buena había llegado, todas las calles estaban iluminadas por los resplandecientes foquitos navideños que iban al compas de las melodías, rojo, amarillo, verde entre otros colores se podían admirar donde quiera, al igual que las escarchas, Nochebuenas y pinos adornados con pequeños detalles.
La nieve también se había hecho presente esa noche, los copos caían graciosamente, lucían como si fueran al compas de una bella melodía, uno tras otro se balanceaba con el viento, como si jugaran alrededor, parecían pequeños algodones que se iban impregnado en todas partes, adornando los tejado de las casas con una suave escarcha, cubriendo las calles con una hermosa manta blanca, al igual que las personas que se encontraban caminando entre ellas.
Sasuke y Naruto iban caminando por la calle, el rubio admiraba todo a su alrededor, en verdad todo lucia hermoso, dirigió su mirada hacia el cielo y pudo observar como los copos de nieve se dirigían a su rostro, sonrió a tan maravillosa vista, nuevamente bajo su mirada, y resoplo en sus manos enguantadas, ya que en verdad hacia frio esa noche.
El ojiazul llevaba puesto un gran saco negro, de su cuello caía una muy calientita bufanda roja al igual que sus guantes, el azabache a diferencia de Naruto, llevaba puesto un saco azul marino y también colgaba una bufanda de su cuello de un azul más claro al igual que sus mitones, al chico por alguna razón le gustaba llevar sus dedos destapados, era incomodo llevarlos cubiertos por la áspera tela de los guantes.
El ojinegro miro a Naruto por el rabillo de su ojo mientras caminaban a paso lento, el chico lucia realmente feliz, su mirada transmitía felicidad y emoción, parecía un pequeño niño inocente esperando con ilusión la llegada de papá Noel, esperando el 25 de diciembre, para así destapar los tan anhelados regalos, si definitivamente así lucia el chico.
-te gusta mucho la nieve ¿no es así?- dijo Sasuke mientras sonreía de modo amigable, le alegraba ver al rubio tan feliz, verlo sonreír y apreciar su hermosa mirada azulada, si debía admitirlo le gustaban mucho esos brillantes zafiros, eran como un mar de emociones, le transmitían tantas cosas que fácilmente se perdía en ellos.
Naruto lo miro sonriente, para después dirigir su mirada hacia el frente.-si…- le contesto simplemente.
-¿Por qué? Si es tan fría.- le cuestiono el ojinegro.
-lo sé, pero como explicarlo.-dijo el rubio.- tal vez sea fría, pero es bonita, quiero decir es tan blanca y suave, de alguna manera el ver caer los copos me relaja.-soltó alegre.
-pareces un niño.- dijo Sasuke mientras le daba un ligero golpe en la cabeza.
-oye.- se quejo el rubio.
El azabache coloco su mirada en el cielo, y observó detenidamente los blancos copos.-pero…- dijo mientras sonreía al tiempo que dirigía nuevamente su mirada hacia su acompañante.-tienes razón, en verdad es relajante ver como descienden.-
Naruto lo miro con cara incrédula por un momento, Sasuke en ocasiones se comportaba realmente extraño, a veces era frio como la misma nieve, pero también llegaba a ser cálido y comprensivo, bueno al menos con el así se comportaba, siempre le prestaba atención y hacia todo lo posible para que se sintiera cómodo, en verdad era todo un misterio.
De igual forma le sonrió al ojinegro.-a verdad que si.- dijo mientras miraba hacia el frente.
Sasuke lo miro detalladamente, parecía como si quisiera aprenderse de memoria cada centímetro del rostro del rubio, sus ojos se pasearon por su alborotado cabello, de alguna manera le quedaba, no se imaginaba a Naruto con el cabello todo lacio o bien acomodado, iba con su personalidad llevarlo así, luego se paso hacia sus ojos, estos miraban todo a su alrededor, cada detalle del lugar donde pasaban, destellaban con las luces que se encontraba en las casas decoradas, eran tan azules y tenían ese brillo único de él, su nariz y mejillas estaban de un leve color rosa gracias al frio, y esas tres pequeñas marcas en cada una de ellas, lo hacían ver como si de un pequeño gato se tratara, sus labios estaban entre abiertos mientras formaban una sonrisa, se lograba ver el vaho con cada respiración que daba.
Sin darse cuenta de lo que hacía, un pequeño suspiro se escapo de sus labios el cual fue escuchado por el rubio, por instinto este volteo a ver al azabache, por un momento lo miro con duda, pero después le mostro una de sus bellas sonrisas, Sasuke quedo atónito unos instante, pero enseguida se dio cuenta de lo que hacía, rápidamente volteo el rostro al lado contrario.
Y otra vez estaba esa rara sensación en el pecho, lograba sentir como su corazón latía apresuradamente, y de la nada su rostro comenzó arder, ¿Qué le pasaba? Sin ser consciente de sus acciones coloco una de sus manos sobre su pecho.
- ¿Sasuke?- se escucho la serena voz de Naruto.- ¿estás bien?- le cuestionó.
El ojinegro trato de actuar lo más normal posible, en un intento fallido oculto su rostro entre el cuello de su largo saco azul marino.-si…- le respondió rápidamente.
-¿seguro? Tienes toda la cara roja.- le comento el rubio, mientras apuntaba con su dedo su cara haciéndole ver lo obvio.
Su rostro ¡¿rojo?! Oh no, no podía estarle pasando eso a él.-no es verdad.-le contradijo mientras fruncía el ceño.
-que si.- dijo el ojiazul mientras soltaba una pequeña risita.- ¿en quién estas pensando? He…-le cuestiono mientras lo golpeaba en las costillas con su codo.-mira para tenerte así, vaya quien lo iba a pensar de ti Sasuke.-
-pero que estás diciendo ¡idiota!- soltó exasperado aun con sus mejillas sonrojadas.
-vamos, vamos, dime quien es la chica desafortunada.-dijo el rubio aun riendo de lo lindo.
-¡¿desafortunada?! ¿Qué te pasa? Las chicas mueren por mí.- dijo el ojinegro mientras un ridículo fondo se formaba a su espalda con la palabra "soy el más guapo del mundo".- querrás decir afortuna.-
-¡ah! Así que si estabas pensando en alguien.-dijo Naruto con cara de sorpresa.-Sasuke está enamorado… -
-¡cállate!- soltó el ojinegro mientras le deba un golpe en la cabeza al rubio.
-¡jajajaja! Pobre chica.-
-serás…- dijo el azabache al momento que sentía un molesto tic en su ojo izquierdo.
-está bien, está bien.- dijo Naruto mientras levantaba ambas manos en señal de tregua.- pero enserio Sasuke, dime quien es.- le pidió con una sonrisa en el rostro.
-¡que no es nadie!- grito el azabache.
-no importa que no me lo digas, le sacare la información a Itachi.-le hizo saber al ojinegro mientras una risa maliciosa se formaba en sus labios.-el siempre me cuenta todo.-
-¡no te dirá nada porque no existe tal chica!-
-eso ya lo veremos, aprovechare esta pequeña visita a tu casa para investigar.- dijo Naruto al momento que se adelantaba ya que su amigo estaba a punto de explotar.
-¡ven acá idiota!- grito colérico el azabache mientras apresuraba el paso para alcanzar a su amigo.
No el definitivamente no estaba enamorado ¿de quién podría estarlo? Naruto solo estaba alucinando, pero si lo pensaba, últimamente estaba muy distraído, será porque… ¡no! El no podía estar… ese cabeza hueca lo iba a matar por meterle ese tipo de ideas a la cabeza.
…
-¡ya!-
-te dije que me las pagarías.- decía el azabache, este hundía la cabeza del rubio sobre la nieve que se encontraba en los jardines fuera de su casa.
-¡serás!- el rubio como pudo logro voltearse para quedar frente a Sasuke este se encontraba encima suyo.- ¡ya quítate!- le pidió con el ceño fruncido.
-ah, ahora si verdad, pues te aguantas.-le contesto el ojinegro, mientras sonreía de modo malicioso, este comenzó a tomar nieve de su alrededor, la cual comenzó a estampar en el rostro del rubio.
-¡no Sasuke!-se quejaba el ojiazul, ese comenzó a patalear y con sus manos trataba de quitarse al azabache de encima, pero vaya que estaba pesado.- ¡ya está fría!-
-no me digas.- dijo con sarcasmo el azabache.
-¡ah no me crees pues pruébala!-dijo el rubio mientras el también le restregaba la nieve en la cara.- a verdad que sabe rica.-
-bien acabas de comenzar la guerra.- murmuro el azabache.
-¿Eh?-
Y de la nada el ojinegro comenzó a atiborrar de nieve al rubio, con ambas manos agarraba toda la que podía, y rápidamente se la estampaba al chico frente a él en toda la cara.-anda come nieve, no que te gustaba.-le decía mientras reía, por ver al rubio tan indefenso.
-¡ah no!- se quejaba el más joven.- ¡ya Sasuke!- y de la nada se lo quito quedando ahora el encima del ojinegro.- ¡ah sí!- soltó mientras se tronaba los dedos.- ¡tú también come nieve, como nieve!- y así con su grito de guerra comenzó con la tarea de regresarle toda la nieve que lo había hecho comerse.
Ambos chicos reían mientras se revolcaban en la fría nieve, era raro encontrarse a un par de jóvenes de su edad haciendo tales niñerías, pero el azabache muy rara la vez que se permitía actuar de esa manera, siempre se portaba de forma seria y responsable, no le hacía daño a nadie si por una vez en su vida dejaba salir un pequeña parte de su niño interior, quería divertirse también, sentirse libre de las presiones diarias, ser libre del estrés, reír abiertamente sin que nadie lo juzgara y el sabia que con Naruto podía hacerlo, siempre lograba sentirse seguro de que frente a él podía actuar como realmente era.
El ojiazul se descuido por un momento, esto lo aprovecho Sasuke para poder intercambiar posiciones y quedar nuevamente encima suyo, aprisiono con sus manos ambas muñecas del rubio colocándolas a un lado de su cabeza, al momento de asegurase de tenerlo atrapado sonrió con disimulo.
Naruto por su parte jalaba aire por su boca, ya que la pequeña pelea lo había dejado sin oxigeno, mientras se recuperaba de la fática, se dedico a mirar al azabache a los ojos, eran tan negros como la noche, el chico siempre mostraba una expresión seria, como si todo el tiempo estuviera enojado, pero sus ojos siempre le decían otra cosa, no sabía qué, pero era otro sentimiento, por más oscuros que fueran, se podía observar la chispa de luz que contenían , era como una pequeña llama rodeada por una inmensa oscuridad, pero que de algún modo sobrevivía a la negrura, era algo extraño, como el tan solo una mirada podía transmitir tantos sentimientos, los cuales no era capaz de interpretar, no sabía que le decían.
-me ganaste…-murmuro el rubio al momento que cerraba sus ojos y le mostraba una sonrisa al ojinegro.
Sasuke no dijo nada, solo permaneció en la misma posición, nuevamente miraba el delicado rostro de Naruto, ahora que lo veía más de cerca, se podía percatar de lo finas que eran las facciones del chico, sus ojos, sus labios, sus cejas, su nariz, sus largas pestañas todo era perfecto.
Sin darse cuenta de lo que hacía, poco a poco se fue acercando al rostro del rubio, quedando tan cerca de él que lograba sentir su respiración, era tan cálida y exquisita, tanto que provoco que cerrara sus negros ojos para disfrutar de tan delicado aliento.
Naruto al sentir un soplo tan de cerca abrió sus ojos, encontrado al azabache a centímetros de su rostro, lo cual provocó que se sorprendiera.- ¿Sasuke?- murmuro, mientras observaba su rostro, como mantenía sus ojos cerrados, su aliento chocaba con el suyo, mezclándose con el frio de la noche, haciéndose notar convirtiéndose en vaho.
El azabache abrió sus ojos al escuchar como su nombre era pronunciado por la persona que tenia aprisionada, su mirada se topo nuevamente con esos hermosos zafiros que en ese momento lo miraban desconcertados. En ese momento se sentía desconectado de la realidad, no sabía lo que hacía, su cuerpo se movía por sí solo, ya no tenía el control de sí mismo.
Nuevamente fue descendiendo lentamente, quería probar esos apetecibles labios, ¿Por qué? La vedad ni él lo sabía, solo su mente le decía a gritos que los hiciera suyos, pero otra parte de él le pedía que se detuviera, pero era débil ante esa situación, quería saber cómo sabían, comprobar si eran tan suaves como lucían en ese momento, era irresistible verlos de ese modo, entre abiertos y de un tono rosado debido a la baja temperatura, era como una invitación a ser devorados por los suyos.
Naruto por su parte estaba confundido debido a las acciones de su amigo, nunca, nunca en su vida lo había visto actuar de esa manera, pero hizo a un lado esos pensamientos cuando se dio cuenta de cómo el ojinegro iba descendiendo, acortando la distancia entre sus labios ¿Qué estaba pasando? ¿Qué diablos le estaba pasando a Sasuke? Sus ojos se abrieron de sobremanera al entender las intenciones del ojinegro, lo iba a besar, si, estaba dispuesto hacerlo, pero ¡¿en que estaba pensando?!
Quería hacerlo a un lado, alejarlo de él, pero su cuerpo no le respondía estaba paralizado, además sus muñecas estaban atrapadas en el fuerte agarre del ojinegro, lo iba a besar, ¡lo iba a besar!
Naruto jadeo, estaba asustado, porque ya no era a Sasuke al que estaba mirando, no, su cabello ya no era negro este se había tornado de color grisáceo, ya no estaba esa mirada oscura que lo hacía sentir seguro, ahora era violeta y afilada, y sus labios se habían curveado en una sonrisa enferma y retorcida, ahí se encontraba su peor pesadilla, Hidan con su maldita cara de enfermo.
Miles de recuerdos abarrotaron su cabeza, gritos y risas desquiciadas hacían eco a su alrededor, su mirada se sacudió al visualizar un objeto delgado de metal, en la hoja afilada de esa inolvidable navaja chocaba la luz haciendo que resplandeciera, quejidos comenzaron a salir de su cerrada garganta al ver como poco a poco acercaban ese artefacto cortante hacia su pecho.-por favor…-soltó en modo de suplica mientras cerrada fuertemente sus ojos y hacia su rostro hacia un lado.-no…-
Sasuke reacciono al escuchar la atemorizada voz de Naruto ¿Qué estaba haciendo? Su mirada se lleno de terror al ver como el cuerpo del chico se sacudía bajo el suyo al igual que sus manos, rápidamente soltó sus muñecas y se alejo de él.
Naruto apresuradamente se incorporo, su respiración era rápida, y lograba sentir como su corazón estaba acelerado, su cuerpo tiritaba y no precisamente por el frio, llevo una de sus manos hacia su rostro mientras la otra le servía de soporte.
Ambos chicos se encontraba sentados sobre le nieve, ninguno de los dos decía nada, Sasuke mantenía un rostro incrédulo mientras su mirada estaba perdida en la nada, ¿Qué estaba a punto de hacer? Estaba asustado de sí mismo, inseguro miro al chico frente a él, este ocultaba su mirada con una de sus manos, claramente se podía apreciar como el chico mordía su labio inferior para no producir sonido alguno.
Se sentía fatal había asustado a Naruto, le tenía miedo y eso lo comprobaba por cómo estaba temblando el chico y como se había alejado rápidamente de él, y ahora ¿Qué hacía para poder remediar su error? –Naruto…- el rubio dio un respingo al escuchar su nombre, cosa que no paso desapercibida para Sasuke.-yo… perdón…yo no sabía…- dijo con voz arrepentida.
El rubio se atrevió a levantar su rostro, logro observar el arrepentido rostro de Sasuke, si ahí se encontraba su amigo no había nadie más, solo ellos dos, así que no tenía por qué asustarse, pero ¿Por qué se le había venido a la cabeza ese maldito de Hidan? No ya no quería recordarlo, quería borrarlo de una vez por todas, ¿que nunca iba a poder superarlo? Era desesperante para él y sabia que también lo era para él azabache, pero no podía, simplemente tenía miedo todavía, además que había sido ese impulso por parte de Sasuke de querer besarlo ¿estaba loco? El era un chico, no era una de las tantas chicas ofrecidas a su alrededor ¿en qué rayos estaba pensando?
-perdón…- se volvió a escuchar las disculpas del ojinegro quien tras decirlo bajo su mira realmente apenado, no tenía la cara para mirar al rubio a los ojos.
-está bien…-le respondió Naruto con voz calmada.-no pasa nada…-
El ojinegro levanto su mirada nuevamente, iba a decir algo más, pero lamentablemente lo interrumpieron.
-Sasuke ¿Qué haces aquí afuera?- pregunto una voz conocía por el azabache y por el rubio, quienes rápidamente dedicaron su mirada al recién llegado.
-Itachi.- dijo Sasuke con voz apagada.
-ah Naruto-kun tu también estas aquí.- dijo sonriente el mayor.- ¿Por qué están sentados en la nieve? Se van a resfriar.-
Sasuke no dijo nada, solo se quedo callado mientras bajaba la cabeza, el rubio solo lo observo con mirada preocupada, al igual que Itachi.
-¿sucede algo malo?- cuestiono nuevamente el mayor.
-estábamos jugando.- le respondió el ojiazul con voz calmada.- pero me caí y el idiota de Sasuke se aprovecho y mira como termine.- dijo sonriente apuntado su cabeza, ya que en realidad era un desastre, tenia nieve por todos lados.- ¿no es así Sasuke?-
El ojinegro menor levanto su mirada, observo el sincero y sereno rostro de Naruto, estaba tan tranquilo como siempre, le sonreía de manera amigable haciéndole entender que ahí no había pasado nada, que no le guardaba ningún resentimiento, el chico siempre había sido así, estaba seguro que pasara lo que pasara el nunca le diría nada, siempre lo perdonaría, porque simplemente así era Naruto, un chico tierno, sin malas intenciones, una persona de corazón puro.
-si…-respondió con una sonrisa apenada.-mira como me dejo a mí.- se defendió ya que el también era un desastre.
-Sasuke eres un niño.-le dijo Itachi.- lo esperaba de Naruto-kun pero de ti, vaya que este chico te cambia demasiado.- termino diciendo mientras una sonrisa se dibujaba en su rostro.
-¡oye!- se quejo el rubio.
-¿y tú? ¿Qué no estabas ya en casa?-le cuestiono Sasuke a su hermano mayor.
-ah sí… pero me faltaron comprar unas cosas.- le respondió enseñándole una bolsa que cargaba en su mano.- así que salí hace un par de horas.-
-¿Qué es?- pregunto curioso Naruto.
-ya lo veras.- soltó el mayor riendo por la curiosidad del chico.- bien vamos adentro.-
Sasuke se levanto primero sacudiéndose los rastros de nieve que se habían impregnado a su ropa, en seguida se acomodo un poco el cabello, rayos sí que era un desastre, cuando termino de "arreglarse" volteo con Naruto que seguía ahí sentado a un lado suyo.- hey.- le extendió una mano para que este se apoyara y pudiera incorporase.
El rubio miro momentáneamente la mano que le extendía el azabache, y sin dudarlo acepto la ayuda, tomado su mano para así ponerse de pie.-gracias.- le agradeció, este comenzó a sacudirse de igual forma que el ojinegro la ropa.-rayos mira como me dejaste.- se quejo haciendo pucheros.
-como te deje a ti, tan solo mírame.- se defendió Sasuke.
-yo estoy peor.- le contradijo el ojiazul.
-si como no.-
-ya párenle a su relajo.-se quejo Itachi al escuchar los bufidos y quejas de ambos.- además porque terminaron así.- les cuestión arqueando una ceja en duda.
El rubio sonrió de forma maliciosa, oh si no había olvidado él porque quería llegar a casa de Sasuke primero, tenía una gran pregunta que hacerle a Itachi.-veras…-dijo mientras aun mostraba esa cara maldosa.
-oye cierra la boca.-se quejo Sasuke al ver las malas intensiones de su amigo.
Pero antes de decir algo mas, la imagen del azabache acercándose a su rostro se proyecto en su cabeza, y fue cuando ahí todas la piezas del rompecabezas comenzaban a encajar, primero Sasuke todo el tiempo estaba distraído, parecía como si el tipo estuviera en las nueves, segundo cuando le había preguntado que si estaba pensando en alguien su cara se torno a un rojo vivo como el de un jitomate, y ahora lo había intentado besar, no, simplemente no podía ser cierto, era absurdo e incoherente, Sasuke definitivamente no estaba… no estaba enamorado de él ¿o sí? ¡No! Eso era ridículo, ¡eran hombres!
El rubio comenzó a despeinar su cabello frenéticamente, su rostro se torno de varias tonalidades de rojo, lo sentía arder, pero el tan solo pensar en semejante cosa, lo hacía sentir, bueno en realidad no sabía cómo se sentía, pero no, era ridículo, el Uchiha no tenía ese tipo de preferencias, no, y él lo sabía, así que no tenía que sacar ese tipo de hipótesis, pero entonces ¡¿Por qué había intentado besarlo?!
Sasuke e Itachi lo miraron con duda, ambos se miraron mutuamente intentando encontrar una respuesta al comportamiento del rubio, pero nada, en realidad no sabían que le pasaba.
-oye…- trato de llamar su atención el ojinegro mayor colocando su mano libre en el hombro del alterado chico frente a él.
Naruto se sacudió un poco al sentir ese nuevo peso sobre su hombro, miro a Itachi a la cara.- ¿eh?-
-¿estás bien?-
-¡sí!- soltó alterado el chico, dirijo su mirada hacia Sasuke, quien lo miraba desconcertado por su comportamiento, rápidamente volteo su rostro de un lado a otro mientras lo cubría con ambas manos, ya que sentía como su rostro nuevamente se sentía caliente, no, ¡y no! ¿Ahora como iba a ver a Sasuke a la cara teniendo ese tipo de pensamientos?
Y el típico "trágame tierra" se paso por su mente.
-oye ¿ahora qué hice?- se quejo el azabache menor, al percatarse de la rehuida que le hacia el rubio.
-¡acaso ya se te olvido lo que estabas a punto de hacer!- dijo el rubio exaltado mientras apuntaba al ojinegro con un dedo acusador.
Ahora era el turno de Sasuke ponerse rojo como un foquito navideño.- ¡ya me disculpe por eso!- se defendió de las acusaciones del rubio.
-no es suficiente, ¡tendré pesadillas por eso ¿sabes?!- se quejo Naruto moviendo sus brazos de un lado a otro de manera graciosa.
-¡oye eso me ofende!-
-¡esa es la intención tonto!-
Itachi solo miraba al par de chicos sin entender la "conversación" que tenían, harto de la situación se marcho del lugar a paso lento dejándolos atrás, escuchando a su espada los gritos y quejas, en verdad a veces no los entendía, pero bueno la pubertad… hormonas.
…
Las cosas ya se habían calmado una vez dentro de la casa Uchiha, Naruto quien se encontraba sentado en una de las sillas junto a la mesa, estaba muy entretenido investigando lo que había comprado Itachi, este solo lo alejaba un poco mientras reía por lo necio que llegaba a ser el rubio, los padres de ambos pelinegros.
Mikoto y Fugaku se encontraban en la sala teniendo una conversación amena, todo era normal, una Nochebuena familiar, Sasuke por otro lado solo se dedicaba a observar a su alrededor, tenía un semblante aburrido, a veces se llegaba a preguntar si era parte de esa familia, ya que su padre como siempre lo hacía a un lado, este solo tenía atención para su hermano mayor, por más que se esforzara nunca lograba que lo mirara y eso de alguna forma lo frustraba, pero en esa noche no era eso lo que lo molestaba o perturbaba sus pensamientos, lo que en ese momento no se sacaba de la cabeza era lo que había estado a punto de hacer hace un par de horas en los jardines de su casa, estaba muy confundido, vaya que besar al rubio era una locura, no se explicaba el por qué lo había intentado hacer.
Dedico su mirada oscura al rubio que se encontraba frente a él, ya que él se encontraba al otro lado de la mesa, este estaba sentado en la silla de una manera un poco inusual, tenia ambos brazos recargados en el respaldo de la silla, sus piernas estaban separadas ya que este también no le permitía mantenerlas cerradas, su cabeza descansaba entre sus brazos, haciéndolo tener un aire de aburrimiento por la posición en la que se encontraba, el chico observo al rubio por un momento, ¿Por qué había tenido ese impulso? ¿Por qué? No se lo explicaba, el era su "amigo" nada mas, algo desesperado cerró los ojos, ¿Qué rayos le pasaba? Nunca en su vida se había sentido tan confundido.
Naruto haciendo a un lado su curiosidad, le prestó atención Sasuke, lo miro por un momento, logró adivinar por la frustración que mostraba el rostro del chico que no se la estaba pasando del todo bien, todo el tiempo que había estado en ese lugar, se había mostrado distraído y alejado de los demás, y eso de algún lo preocupo.
Itachi por su parte logro observar el interés que Naruto le había puesto a su hermano, ya que de un momento a otro este ya no le prestaba atención.-ahora vuelvo.- le dijo con una sonrisa amigable en el rostro.
-¿A dónde vas?- le cuestionó el rubio al percatarse de que Itachi se había levantado de la silla que ocupaba anteriormente.
-a la cocina, ahora vuelvo no me tardo.- le respondió el ojinegro mientras se alejaba del lugar, en realidad no tenía nada que hacer en dicho lugar, solo quería dejar al rubio y a su hermano menor a solas, sabía que algo le pasaba a Sasuke, pero en realidad no sabía qué y si le preguntaba estaba seguro que el chico lo fulminaría con la mirada, nadie lograba sacarlo de su furria a excepción de Naruto, sabía que el chico era bueno para escuchar y más a su hermano y por alguna razón el siempre se abría con él, así que mejor los dejaba solos para que hablaran.
El rubio solo observo como Itachi se alejaba de él, este se introdujo al lugar mencionado dejándolo solo, nuevamente coloco su mirada en el muy distraído Sasuke que se encontraba frente a él, soltando un suspiro se levanto de su asiento, con paso lento se dirigió al otro lado de la mesa, en silencio se coloco en la silla vacía a un lado de su amigo, pero este tan distraído estaba que no se percato de su presencia.
-Sasuke…-
El mencionado se sobresalto un poco al escuchar su nombre, se volteo a mirar al rubio ya que estaba mirando a otro lugar inespecífico.- ¿estás bien?- le cuestiono el ojiazul.
-si…- fue la simple respuesta que le dio el azabache.
-estas muy distraído ¿sabes?-
-¿enserio?-
-sigues pensando en lo que paso ¿no es vedad?- le dijo el rubio con voz seria.
El ojinegro solo suspiro, y oculto su rostro entre sus brazos que aun seguían recargados sobre el respaldo de la silla, ¿Por qué Naruto tenía que traer el tema?
-sabes he llegado a un conclusión.- soltó tranquilo el rubio.
-¿a si? Y ¿Cuál es?- le cuestionó Sasuke mientras levantaba la mirada y la colocaba en Naruto.
-te urge una novia.- dijo el ojiazul tranquilo mientras miraba entretenido un florero que estaba sobre la mesa.
El azabache por poco se cae de su asiento al escuchar las palabras dichas por el rubio.- ¡pero ¿qué dices?!-soltó algo exaltado.
-es la única explicación que se me ocurre.- le respondió encogiéndose de hombros.
-y ¿qué me dices de ti?-le cuestiono el ojinegro mientras lo miraba directamente a los ojos.- ¿Por qué no me detuviste?-
El chico se tenso un poco al escuchar la pregunta.- no… no iba a dejar que lo hicieras de igual modo.- le respondió algo inseguro.
-te asustaste.- le aseguro Sasuke.
El ojiazul lo miro molesto con el seño fruncido.
- ¿me temes Naruto?- le cuestión con voz tranquila.
El chico lo miro por un momento mientras analizaba la pregunta, ¿Qué si le tenía miedo? No, claro que no.- no… ¿Por qué habría de?- le contesto seguro de sus palabras.
-entonces provoque que te acordaras de algo desagradable ¿no es si?- le pregunto Sasuke mientras mostraba una sonrisa apenada.
El rubio lo miro sorprendido ¿Qué acaso lo conocía demasiado bien? Aparto su mirada colocándola sobre la mesa mientras sonreía melancólicamente.
-bingo.- soltó el azabache al percatarse que había dado en el clavo.
-yo…-dijo Naruto, pero cuando se proponía a decir algo mas el reloj que se encontraba en la sala lo interrumpió cuando se hiso notar con sus campanadas, el chico dirigió su mirara hacia este.-ya es tarde...- murmuro para sí mismo.
Sasuke dirigió la mirada hacia el reloj, era verdad ya era un poco tarde.
-me tengo que ir.- le hiso saber al ojinegro mientras se levantaba de su asiento.- ¿donde se metió Itachi? Quiero despedirme de él.-dijo tranquilo mientras miraba hacia la cocina.- iré a despedirme de tus padres.-
-si…- dijo el ojinegro mientras él también se ponía de pie para seguir al rubio.
Ambos chicos se dirigieron a la sala donde se encontraba la pareja, el rubio se acerco a ellos mientras Sasuke solo se quedaba parado en la entrada, era incomodo estar cerca de su padre, ya que siempre le dedicaba miradas duras o simplemente lo ignoraba, la verdad ya no sabía que le dolía mas, ya que ambas acciones eran agrias.
-¿ya tienes que marchare?- le pregunto Mikoto mientras le sonreía de modo amable.
-si…-le respondió el rubio quien le sonreía de igual modo, la madre de Sasuke era tan amable, una persona dulce que siempre lo recibía en su casa con los brazos abiertos, no entendía por qué el chico se quejaba tanto de su familia, bien tenía que admitir que su padre si daba miedo, siempre estaba serio y con el seño fruncido y por otro lado Itachi… pues era tan… "Itachi", en verdad si parecía chicle como lo había mencionado anteriormente Sasuke, pero fuera de eso eran agradables.
-¿te irás solo?-le cuestión de nueva cuenta la pelinegra.
-no, yo lo llevare en mi auto.-le respondió enseguida el ojinegro.
-ya veo, bien cuídate y ya sabes que eres bienvenido.-le dijo Mikoto al rubio mientras lo estrechaba en sus brazos.
-si… feliz navidad Mikoto-san.-le dijo el ojiazul al momento que devolvía el abrazo con el mismo afecto.
-feliz navidad cariño, saluda a tus padres de mi parte.- le dijo por ultimo la pelinegra.
El chico solo asintió con la cabeza, para minutos después girarse para quedar frente al padre de Sasuke.-Feliz navidad Fugaku-san.-
-Feliz navidad Naruto.-le contesto Fugaku con voz segura y autoritaria, como siempre acostumbraba ser, le tendió una mano al chico en modo de afecto, el no era el tipo de persona que se la pasaba repartiendo abrazos por todos lados, el rubio comprendiendo el mensaje le tendió la mano.
Sasuke desde lejos miraba a su padre con resentimiento, como era posible que les tendiera la mano a otras personas que no eran parte de su familia, que les dedicara una pequeña pero significante sonrisa, que los mirara a la cara con afecto, no se explicaba ¿por qué rayos a él lo hacía a un lado y lo despreciaba? ¿Qué había hecho mal durante su vida? O ¿Qué tenía que hacer para que su padre lo mirara como el hijo que era? tan solo cerró los ojos en señal de cansancio, a veces se hastiaba de estarse haciendo las mismas peguntas todos los días, al fin de cuentas nunca encontraba una respuesta.
En ese momento sus pensamientos fueron interrumpidos, una mano se había posado en su hombro, desganado dedico su mirada a su hermano mayo, el cual lo miraba comprensivo.
Itachi sabía los problemas que había entre su padre y su pequeño hermano, el cómo Sasuke llegaba a sentirse deprimido por la indiferencia de Fugaku, le dolía y como hermano que era se sentía responsable de hacerlo sentir mejor, de ser el apoyo que no le brindaban.
Naruto se percato de la presencia de del ojinegro mayor, se dirigió a donde se encontraba el par de hermanos.-Itachi ya me iba.- le menciono sonriente.
-ya veo.- menciono al momento que hacia una señal con la mano para que se acercara un poco mas.-ven antes de que te vayas quiero darte esto.- le dijo mientras le enseñaba un pequeño regalo que mantenía oculto en su espalda.- feliz navidad.-
Naruto miro por un momento el presente que mantenía Itachi en la mano.-pero yo no…-dijo al momento que desviaba su mirada hacia el mayor.
-no te preocupes, no te lo estoy dando esperando algo a cambio.-le dijo el pelinegro, este coloco el pequeño regalo en las manos del menor.- espero que te guste, ya que en realidad no sabía exactamente que regalarte.-
El menor de los Uchihas solo frunció el seño, ¿desde cuándo Itachi se mostraba tan amigable con el rubio? Este le dedico una mirada de pocos amigos a su hermano mayor.
-gracias.- agradeció el rubio al tiempo que aceptaba el obsequio con una sonrisa apenada en su rostro.
-el amargado de aquí de seguro ya te dio tu regalo.- señalo Itachi.
-si…-contesto Naruto mientras sudaba una gota.
-¡hay Naruto-kun espero te la hayas pasado de maravilla aquí con nosotros, a pesar de tener de compañía al amargado de mi tonto hermano menor!-decía Itachi mientras estrujaba al rubio entre sus brazos.- ¡eres tan lindo! espero y no se te pegue la amargura por pasar tanto tiempo a lado de este.-
-Itachi…-dijo de modo amenazante Sasuke. Ahí estaba de nuevo el fastidioso de Itachi, se había convertido nuevamente en esa masa pegajosa llamada "chicle", esa que te empalaga con sus sabores dulces y extravagantes, ¡ah como los odiaba!
-oye… me… asfixias.-soltó el rubio con el poco aire que le quedaba, debido a que el mayor de los presentes lo estaba apretando demasiado.
-¡perdón, perdón!-se disculpo mientras soltaba a un ya azul Naruto.-vayan con cuidado.-dijo por ultimo con su típica sonrisa amistosa.
-si… feliz navidad Itachi…-dijo el rubio.- nos vemos.-
-ten cuidado Sasuke.- le advirtió Mikoto.
-si no te preocupes.-
-nos vemos, gracias por todo.- se despido de nueva cuenta el rubio.
-por nada vuelve más seguido.- le dijo la ojinegra.
-si gracias…-dijo por último el ojiazul mientras cruzaba la puerta de la entrada.
Ambos chicos se encontraban fuera en los amplios jardines de ese hogar, Sasuke caminaba con paso tranquilo, mientras el rubio trataba de alcanzarlo ya que se había quedado atrás.- ¡espérame!-se quejo por ser olvidado.
-date prisa no tengo tu tiempo.-soltó serio el ojinegro.
-¿y a ti que te pasa?- se quejo el rubio.
-nada…-
Naruto suspiro, Sasuke era demasiado bipolar en ocasiones. El rubio mientras caminaban se dedico a colocarse sus guantes ya que no había tenido tiempo de ponérsenos por las prisas, también se acomodo su bufanda, la temperatura estaba aun más baja que una pocas horas antes.-oye ¿Qué no íbamos a ir en tu auto?- le cuestionó al percatarse que iban de largo hacia la calle sin carro.
-quiero caminar.-le contesto el ojinegro tranquilo.-no te molesta ¿verdad?-
-no…-
-bien…-
Y así siguieron caminando, ya que se encontraban en las calles una nevada se hizo presente, era tranquila, nuevamente se lograban observar los pequeños copos de nieve caer del oscuro cielo, como si de algodones se trataran.
Naruto observo los algodones caer a su alrededor, como le gustaba ver nevar, era bonito, después coloco su mirada en Sasuke, este lucia tranquilo al parecer caminar lo relajaba, se notaba menos tenso, ya que durante su estadía en la casa de los Uchihas, el chico parecía estar malhumorado, sonrió al darse cuenta de que su amigo se sentía mejor.
…
Tanto Naruto como Sasuke se encontraba en la puerta de la casa del primero, en realidad la casa del rubio no estaba muy lejos, por eso no se había quejado por no haber ido en auto, pero de haber sabido que caminarían, le hubiera dicho al azabache que no se molestara en acompañarlo, pero en fin ya se encontraban ahí.
Ambos chicos se miraban, ninguno decía nada, era algo incomodo para el rubio, ya que Sasuke no le quitaba la mirada de encima.
Naruto tenía nuevamente su nariz y mejillas sonrosadas debido al frio, a diferencia del azabache parecía que era inmune al frio. El rubio constantemente cubría su rostro con su bufanda mientras estrujaba sus manos debido a la incomodidad que sentía en ese momento.
Sasuke por otro lado también mantenía la mitad de su rostro cubierto, bajo su mirada hacia el suelo mirando los zapatos de ambos para mantener su mente distraída.
-será mejor que entre.-dijo rompiendo el silencio Naruto mientras miraba al ojinegro.
-si…-le contesto aun con la mirada en el suelo.
-bien… nos vemos, gracias por acompañarme.- dijo por último el rubio, este se giro sobre sus talones para quedar frente a la puerta, comenzó a buscar sus llaves en su largo abrigo negro.
El ojinegro se digno a levantar la mirada encontrándose con la espalda de Naruto.-"¿Qué? ¿Eso era todo lo que se dirían? Después de lo que había pasado hace un par de horas".-se dijo mental mente con molestia, pero si él era el que no había pronunciado nada en todo el camino y tampoco lo estaba haciendo ahí, entonces ¿por qué se quejaba?- Naruto no me…-
El rubio dejo de buscar sus llaves al escuchar las palabras del ojinegro, una pequeña sonrisa se apodero de sus labios, definitivamente Sasuke nunca cambiaria.
El ojiazul se giro para quedar nuevamente frente al azabache al que interrumpió por su acción, dio unos cuantos pasos al frente para quedar más cerca de él.
Sasuke lo miro con duda.- ¿Qué sucede?- le pregunto al ver que no se movía.
Naruto le mostro una sonrisa sincera, y de la nada se abalanzó sobre él, envolvió al chico con sus brazos.-feliz navidad Sasuke.-le dijo mientras lo abrazaba con afecto.
Sasuke tan solo se había paralizado, su mente estaba en blanco, no procesaba nada de lo que estaba sucediendo, el chico lo estaba abrazando, ¡¿Por qué rayos él no lo hacía?!
Naruto después de unos minutos rompió el contacto, miro al azabache mientras sonreía.-nos vemos.- dijo por último, este se giro de nueva cuenta, abrió la puerta frente a él y se introdujo al domicilio, dejando a un paralizado Sasuke.
Tenía que ordenar sus pensamientos y rápido, ya que nuevamente sentía como su corazón latía descontroladamente y como de la nada su rostro comenzó arder, si de nuevo ahí se encontraba con el rostro sonrojado y no era precisamente por la baja temperatura estaba consciente de ello.
De nueva cuenta muchas preguntas comenzaron a formularse en su cabeza, preguntas que requerían respuestas con urgencia, porque él, Uchiha Sasuke, sabía que si no las obtenía pronto, en poco tiempo terminaría con una severa crisis nerviosa, o peor aun chiflado.
Notas finales:
Espero lo hayan disfrutado!
