No me olvides

Capitulo 7

Marcado

Si no lo negaría se había enamorado de su mejor amigo, era algo ilógico pero sucedió y no podía hacer nada al respecto, pero eso no era lo que le dolía.

Lo que dolía era que él estaba seguro que su amigo no lo veía de la misma forma.

No le importaba sufrir en silencio, mientras Naruto estuviera bien eso era lo único que le importaba.

Otro día se hacía presente, ya habían transcurrido dos meses desde que Naruto había ingresado a la preparatoria.

No iba a mentir le gustaba mucho el lugar, todos eran muy amables con él, y sobre todo Sakura, era una chica muy amable y "ruda" a la vez pero eso no le importaba.

Pero también habían sido dos meses en los cuales su amigo azabache estaba actuando de modo extraño, ¿a qué se refería con eso?, simple Sasuke ya no era el mismo de antes, bien de alguna forma el chico comenzaba a apartarse de él, tanto que comenzaba a preguntarse si había hecho algo malo.

No es que el Uchiha dejara de hablarle o algo por el estilo, no, como él lo había prometido cada día en las mañanas se encontraba en la puerta de su casa esperándolo para asistir a la preparatoria, las platicas como siempre eran muy amenas, chistes y conversaciones triviales era lo que siempre se acostumbraba de camino a la institución.

En los recesos era lo mismo de siempre, sus amigos junto con el azabache, se daban la tarea de buscar un buen sitio para tomar su desayuno, Sasuke como de costumbre tan solo se dedicaba a escuchar las conversaciones de los demás mientras tomaba su desayuno.

Durante las clases y las pocas salidas a lugares triviales era lo mismo, Sasuke era el mismo chico arisco y solitario frente a las personas, pero amable y tierno frente a él, lo único cambiante en su persona era el contacto.

Las pocas veces que llegaban a tener el mínimo roce entre sus cuerpos, el Uchiha rehuía era como si el tan solo tocar al rubio fuera el máximo pecado, en realidad no entendía el porqué de la situación, pero comenzaba a preocuparlo.

Estaba consciente que no le gustaba el ser tocado, mucho menos por un desconocido la incomodidad rápidamente se apoderaba de el haciéndolo entrar en ansiedad, pero eso no se aplicaba en Sasuke, era todo lo contrario con él se sentía cómodo era una sensación diferente a todos los demás, en realidad aun no lograba comprender ese sentimiento, lo único que sabía era que esa emoción era satisfactoria.

Pero con el paso del tiempo esa sensación se iba alejando poco a poco junto con la presencia del pelinegro.

Un tenue suspiro se escapo de los labios del rubio, la situación se estaba complicando más de lo que se imaginaba, el no quería que las cosas siguieran de esa manera.

-Naruto ¿sucede algo malo?- cuestiono el ojinegro en medio de la clase al percatarse del estado de ánimo de su compañero.

El ojiazul dio un respingo al ser sacado de sus pensamientos.- no es nada.- mintió mientras miraba al azabache y una risa nerviosa se colocaba en sus labios.- es solo que la siguiente clase es deportes y ya sabes que no me agrada mucho que digamos.- bien eso no era de todo una mentira, odiaba los deportes por ciertas razones.

-Ya veo.- no del todo convencido el pelinegro volvió su atención hacia el profesor, sabía que Naruto estaba resintiendo el rechazo de su parte, pero no podía evitarlo.

Tenía que mantenerlo lo más alejado que podía, le dolía mas a el que al propio rubio, ya que alejar a la persona que quieres no es del todo fácil.

Sakura ya le había mencionado que confesara sus sentimientos, pero en realidad es más fácil decirlo que hacerlo, ya que ella no tiene ni la mas mínima idea de la situación en la que se encontraba.

El sabía que no podría con el rechazo, prefería mirar al rubio y mantener sus sentimientos al margen en lugar de perderlo.

Debía admitir que en más de una ocasión estuvo a punto de hablar con el rubio sobre el asunto, pero al último momento se arrepentía e inventaba una excusa para huir de la situación.

Nunca pensó verse en esas circunstancias, vaya que estar enamorado de otro chico el cual era tu amigo de la infancia parecía mentira.

A veces llegaba a reírse de sí mismo por lo cobarde que era, pero no lo negaría tenía miedo, el Uchiha Sasuke tenía miedo a la soledad.

Naruto en más de una ocasión llego a mencionarle que había sido su salvación en más de un sentido, pero en realidad era todo lo contrario Sasuke Sabia que el chico era la luz en su pequeño mundo oscuro.

Una flama que le daba la calidez necesaria para seguir con vida, con solo una pequeña sonrisa que le regalara era suficiente, Naruto era la felicidad que estuvo buscando por mucho tiempo.

No importa lo cruel y despiadado que fuera el mundo, con que el rubio estuviera a su lado era más que suficiente, era por esa razón por la cual no se arriesgaría a exponer sus sentimientos no correspondidos.

….

Como lo detestaba, malditos sean los deportes, eso era lo que una y otra vez se repetía mentalmente cierto rubio el cual se encontraba con ambas palmas sobre sus rodillas, el cansancio ya se había hecho presente, no lo negaría él nunca fue bueno para los deportes, esa era una de las razones por cual los odiaba.

-Naruto.- llamo su amigo pelinegro mientras se acercaba a su lado.- nos dirigimos hacia las duchas, ¿vienes con nosotros?- termino de decir mientras Naruto se tiraba al piso debido al cansancio.

La tensión, no tardo en presentarse en el cuerpo del rubio ante tal sugerencia, no le agradaba compartir la ducha con nadie más, ¿Por qué razón? En realidad tenía muchas, desde cierto incidente se negaba a compartir un baño con uno u otros hombres, no le gustaba se sentía observado e incluso intimidado.

El rubio se negó a mirar al Uchiha, en realidad no entendía el porqué, ya que el cambio de ánimo repentino del chico no paso desapercibido, ¡oh si estúpido! Como no lo recordaba, ahora entendía el porqué Naruto odiaba los deportes, no era el ejercicio bueno en una parte estaba relacionado porque al ejercitarte sudas y al sudar tienes que asearte lo cual significa, baños, escuela y hombres los cuales comparten las duchas.

Se sentía tan estúpido, como lo había olvidado, dos malditos meses en los cuales el rubio se negaba a ir a las duchas en compañía y apenas lo entendía, y así se decía ser su amigo.

Un suspiro de frustración salió de los labios del Uchiha al momento que posaba una de sus manos sobre su cara, era tan irritante olvidar ese tipo de detalles lo hacían sentirse tan inútil.

El silencio se apodero del lugar, ya que todos sus compañeros se habían dirigido a las duchas dejándolos a ambos solos, era un tanto incomodo ya que ninguno de los dos decía nada incluso omitían cualquier movimiento debido a que temían incomodar al otro.

Pero el tiempo estaba pasando y en verdad estaba comenzando a incomodar al ojiazul ¿porque de repente Sasuke se quedaba callado? que acaso ya había notado lo incomodo que se sentía siempre que le preguntaba sobre las duchas, bueno era obvio que lo descubriría ya que siempre le tenía una excusa para evitar ir juntos.

Con el seño fruncido miro hacia la dirección en la cual se encontraban los baños y rápidamente sintió como sus tripas se torcían, en verdad lo sentía por Sasuke, pero bajo ninguna circunstancia entraría a ese lugar a menos que se encontrara solo, además no había mucho problema ya que para su suerte esa era la última clase, por lo cual no tenia que apresurase en alistarse para salir e ir a otra clase.

El Uchiha al notar la "agradable" mirada que le dedicaba el rubio a los baños supuso que algo andaba mal y por inercia una de sus manos se dirigió a los hombros del rubio, pero antes de tener contacto alguno se detuvo a centímetros de él, no era el que no quisiera tocarlo, al contrario se moría por hacerlo, pero simplemente no podía y no iba hacerlo.

Así que con lentitud se aparto, pero de un momento a otro la calidez lo inundo ya que Naruto había tomado su mano con rapidez antes de que se alejara por completo, dejando al ojinegro desorientado.

Aun se negaba ver sus ojos, tan solo mantenía su rostro fijo al suelo bajo sus pies, quería comprobar si era verdad el que Sasuke ya no quería estar a su lado, se percato como el pelinegro había estirado su brazo para tomarlo del hombro como siempre acostumbraba hacerlo, pero por alguna razón al final se había arrepentido. ¿Por qué se estaba comportando de esa forma? En verdad ¿había hecho algo tan malo?

Así que no pudo evitarlo, de la nada su mano tomo la del azabache, un movimiento contra su voluntad, extrañaba ese afecto que le proporcionaba el pelinegro, el más insípido rose entre ellos era necesario.

Tenía miedo a mirarlo, ¿Qué expresión tendría? Seria desagradable, ¿acaso Sasuke sentía repulsión cuando él lo tocaba? Rogaba a cualquier dios existente porque eso no fuera verdad.

Sin más contratiempos levanto su rostro y se encontró con ese par de carbones, los cuales mostraban sorpresa, que de algún modo hizo que su agitado corazón se calmara un poco.

-ayúdame a levantarme.- pidió el ojiazul aun en el suelo mostrando una de sus habituales sonrisas mientras aun mantenía el agarre entre sus manos.- esta vez si me agote.- termino por decir mirando una vez más los penetrantes ojos negros del Uchiha.

El agarre entre sus manos vacilo por un momento, el sabía que no debía mantenerse en ese estado por mucho más tiempo, al parecer quería al rubio mas de que lo que se imaginaba, ya que un simple rose lograba que sus sentidos se dispararan y perdiera la cordura.

Mordiendo su labio inferior miro una vez más los azules ojos de Naruto perdiéndose en ellos como siempre lo hacía, no podía sabia que se quebraría y haría algo que muy probablemente se arrepentiría.

En un rápido movimiento volteo su rostro a su lado contrario, no quería verlo, era demasiado, lo quería, le gustaba, en realidad ya no encontraba las palabras para describir el sentimiento, el amor era tan condenadamente complicado.

En un intento de despejar su mente y deshacer el agarre entre ambos, decidió tirar de su mano para cumplir la petición de su amigo, tan solo tenía que incorporarlo y el contacto se desvanecería.

Mas sin embargo esa acción no llego a cumplirla ya que el rubio soltó su mano y en un rápido movimiento se incorporo.

Sasuke lo miro con duda ya que este no dejaba que sus miradas se encontraran, el rubio flequillo de Naruto cubría sus azules ojos impidiéndole contacto alguno, una sonrisa amarga se poso sobre sus labios mientras retrocedía unos cuantos pasos.

-Yo tengo unas cosas que hacer.- mintió nuevamente, vaya últimamente las mentiras salían tan fácil de su boca igual que en el pasado, en verdad se le facilitaba engañar a las personas.-vete adelantando te alcanzare en un momento.- dijo por último, antes de que contestara el pelinegro se giro y rápidamente se alejo del lugar.

Ojos negros solo observaron como la silueta del rubio desaparecía mientras se alejaba del lugar.

….

Estaba solo nuevamente como era costumbre, después de meditar un poco las cosas Naruto decidió regresar para asearse, cuando había regresado todo el mundo se había ido incluido Sasuke como era de esperarse.

Tantas cosas estaban en su agitada cabeza que en realidad no se percató del tiempo que había pasado bajo la regadera, era tarde sabia que debía regresar a casa pero por alguna razón no quería volver aun.

Ahora que había confirmado que Sasuke su mejor amigo en realidad si estaba alejándose de él lo tomo desprevenido.

Por más que le daba vueltas al asunto no sabía cuál era la razón por la cual el azabache tomo esa actitud, tantos años de conocerse y ahora en unos pocos mese lo estaba perdiendo.

Dolía en más de un sentido y para empeorar la situación no sabía el ¿Por qué? Tal vez porque era su único amigo, si esa era la respuesta más fiable, pero eso no significaba que el asunto quedara resuelto, tenía que hablar con Sasuke pero no era el tiempo para hacerlo ya que no tenía el ánimo de hacerlo.

Ahora sentado sobre una de las bancas de los vestidores se encontraba meditando la situación, una de sus frías manos se pasó por el lado izquierdo de su pecho desnudo, al tener contacto con la piel vultuosa una mueca se formo en su rostro, haciéndolo recordar imágenes de ese fatídico día.

Retirando la mano de su pecho la dirigió hacia donde se encontraba su camisa, ya no quería hacer más tiempo.

Paso ambos brazos por las mangas largas, sus movimientos eran lentos y torpes, el sabia el porqué se encontraba en esa situación, el abotonar la camisa iba a ser un fastidio pero tenía que hacerlo no planeaba salir medio desnudo del lugar.

-Naruto…-

Voz ronca resonó por todo el lugar, haciendo que por la espalda del rubio corrieran escalofríos, se suponía que estaba solo ¿Por qué entre todos los lugares tenía que encontrarse con él precisamente en los baños? Y sobretodo medio desnudo.

Girándose rápidamente sobre sus talones se encontró con la persona la cual estaba invadiendo sus pensamientos.

Parado a unos pocos metros frente a él se encontraba el azabache, el cual lo examinaba con la mirada.

- ¡¿Qué estás haciendo aquí?!- cuestiono bruscamente el rubio.

-Yo solo…- su voz se apago al notar algo extraño bajo la camisa del ojiazul, sabía lo que era, pero aun así se negaba aceptarlo, porque si lo hacía sabia que se culparía cuando en realidad no tenía que hacerlo, porque ese día no se encontraba a su lado, pero por esa razón era su culpa ¿no? Porque en ese tiempo él decidió alejarse al igual como lo está haciendo ahora, porque él creía que era lo mejor pero estaba equivocado al igual que ahora.

-Eso… es…- Sasuke pronuncio con la boca seca mientras con pasos temblorosos se acercaba al chico el cual lo miraba con horror.

La había visto, por esa razón el ojinegro lo miraba con incertidumbre, la duda estaba claramente pintada en esos carbones negros.

Se había prometido así mismo que no dejaría que nadie la mirara, porque esa era la prueba de como su vida se había ido al infierno.

Ahí estaba clara sobre su pecho larga, repúgnate y dolorosa cicatriz, una la cual se había formado con el paso de los día después de que Hidan lo había marcado como suyo.

Él lo había dicho en serio cuando dijo que lo marcaria como suyo, no solo mentalmente si no también físicamente, aun recordaba las dolorosas embestidas las cuales le impidieron caminar a casa, aun recordaba el filo de la cuchilla al pasar por su piel.

Él lo había dicho, él lo hizo, "Tu serás mi zorra, solamente mía" y así con el filo de esa inolvidable navaja corto la delicada piel de su pecho, dejando a su paso un pequeño rio escarlata que poco a poco iba aumentando en tamaño.

Él le suplió, le imploro que se detuviera, pero siguió rasgando hasta el punto en el cual se sintiera satisfecho.

Después de ello recordó como Hidan termino de satisfacerse a sí mismo, y al final lo dejo sobre el suelo como si de basura se tratara.

Una amenaza salió de su boca mientras se alejaba del lugar con sus cómplices y lo dejaban solo a su suerte.

Recordaba como caminaba dolorosamente a su casa bajo la lluvia, las lágrimas se mesclaban con las frías gotas que resbalaban sobre sus mejillas, ese día había tenido suerte ya que no se encontraba nadie en casa.

Con lentitud se dirigió hacia su habitación y se integro a ella cerrando la puerta tras de sí, entro al baño y abrió la manija de la regadera, el sabia que nada podría limpiar el toque grotesco que Hidan dejo en su piel, pero tenía que asearse o de lo contrario sus padres sospecharían de él.

El ardor sobre su herida no tardo en aparecer, el simple contacto con el agua hacia que hirviera, pero en realidad eso no era lo que más le dolía.

Lagrimas de frustración rodaron por su rostro, ¿Por qué? ¿Por qué la vida se empeñaba en joderlo tanto? El no lo entendía, nunca hacia nada malo, al contrario trataba de no meterse con nadie pero las personas parecían aferrarse a la idea de que el hacerle la vida un infierno estaba bien, pero no lo estaba, no era justo ¡no lo era!

Con dolor fregaba su piel, quería desaparecer toda huella pero no lo hacían, los moretones ya habían aparecido sobre sus piernas, tobillos y muñecas, su pecho y abdomen eran los más dañados ya que además de haber moretones también había rasguños, y lo que más le preocupaba era la herida que al contacto con el agua había comenzado a sangrar nuevamente.

Su labio palpitaba recordándole el cómo se había partido debido a la bofetada suministrada.

Todo estaba mal él lo sabía, pero no le quedaba de otra más que fingir que todo estaba bien cuando no lo estaba.

Después de haberse curado a si mismo se quedo sobre su cama, ahora que le diría a sus padres, ellos lo notarían, ya que sus ojos estaban hinchados y su labio partido.

Tan solo les mentiría nuevamente, una caída podría explicar su labio, de igual modo sus padres ya lo miraban como una persona torpe por sus frecuentes accidentes, los cuales el no provocaba, el nunca disfrutaría el hacerse daño a sí mismo.

Cuando llegaron sus padres él les mintió y como siempre creían la mentira improvisada, se le hacía tan fácil mentir que al parecer ya se le había hecho costumbre.

Al día siguiente regreso a la preparatoria con el miedo de que Hidan le volviera a poner una mano encima, pero no lo hizo, solo lo miro con arrogancia mientras una grotesca sonrisa se colocaba en sus labios.

Los días pasaron y las burlas e intimidaciones no se hicieron de esperar, todo era como siempre solo la única diferencia era que Hidan casi a diario lo esperaba en la puerta de salida, mas sin embargo no lo había vuelto a toca.

Después de un desagradable tiempo a solas con Hidan, Naruto desaparecía rápidamente del lugar. Durante el transcurso de camino a casa en algunas ocasiones se topaba con Sasuke pero como siempre él lo evadía, dejando claramente dolido, pero no podía evitarlo no quería que nadie se le acercara ni siquiera sus padres.

Además el Uchiha era muy astuto, podría aparentar estar bien ya que constantemente cubría sus heridas con mangas largas, pero estaba seguro de que si el azabache se le acercaba todo quedaría al descubierto y no lo permitiría, tal vez, solo tal vez después de recuperarse por completo nuevamente podría estar a su lado.

Pero el destino decidió hacerle una mala jugada, el día en el cual Hidan decidió ponerle nuevamente una mano encima, Sasuke apareció y lo defendió como siempre lo había hecho, dejando al maldito en pésimas condiciones.

Pero no solo fue eso, el azabache después cuando se encontraban en su auto, le había reprochado y tenía todo el derecho de hacerlo, ya que anteriormente habían discutido, Sasuke aseguraba el que aun lo molestaban, pero terco el rubio lo negó todo, lo cual molesto al ojinegro así provocando la separación de ambos.

El Uchiha tan solo lo había dejado dos malditas semanas, las cuales aprovecho Hidan para abusar de él, si no hubieran discutido tal vez nada de eso hubiera pasado, tal vez Sasuke no lo mirara como lo miraba ahora, con culpa por no haberlo protegido.

Pero el hubiera no existe.

Ahora por su culpa Sasuke se torturaba por su "error" todos los días, pero ese error no fue suyo, el no tenía la culpa de nada.

Fue su culpa el que el azabache se molestara con él y lo dejara solo, el que Hidan usara esos días de vulnerabilidad y abusara de él, el que Sasuke se preocupara como lo hacía ahora.

No era justo, el no quería arrastrarlo a su pequeño infierno, el no tenía que pasar por esto, así que ahora que lo pensaba no estaba del todo mal que se alejara de él era lo mejor para ambos.

Con eso en mente el rubio retrocedió unos pasos cerrando su camisa con una de sus manos para bloquear la fea cicatriz la cual Sasuke miraba con atención.

¿Por qué tenía que estar pasando eso? No lo entendía se sentía tan frustrado por todo, era tan injusto, ahora tenía más que claro que Naruto nunca volvería a ser como antes debido a que tenía un bonito recordatorio plasmado en su pecho y todo por su culpa, si tan solo no lo hubiera dejado solo en ese entonces, si no se hubiera molestado por esa estupidez, nada de esto estuviera pasando, se sentía tan inútil en muchos sentidos, tanto que ni siquiera podía mirar al rubio a la cara.

Se sentía herido ya que no sabía el cómo se sentía Naruto en muchos sentidos, nunca podría estar en sus zapatos, nunca sabría el dolor que estaba experimentando, y tal vez nunca podría sacarlo del oscuro abismo en el cual aun se encontraba, ¿Por qué? Porque tal vez el chico aun no confiaba lo suficientemente en él, y ahora se lo había confirmado por el simple hecho de haberle ocultado esa horrible marca que probablemente lo perseguiría por el resto de su vida y por cómo había retrocedido cohibido y temeroso cubriendo con su mano su pecho desnudo.

Mantuvo su oscura mirada fijamente en el suelo, ya no quería ver el sufrimiento de su amigo, no quería percibir esos ojos azules nuevamente apagados por la cruda realidad que no se cansaba de azotar a ambos.

En silencio se giro sobre sus talones para salir del lugar y darle algo de privacidad a su amigo, ya no iba a preguntar más si Naruto no quería contarle lo que sucedió en esa ocasión no lo obligaría, sabía que sería doloroso para ambos así que dejaría el asunto por la paz.

Por otro lado Naruto miro con amplios ojos azulados como el Uchiha estaba más que dispuesto a salir del lugar y dejarlo solo nuevamente.

El no quería eso, no, no lo quería, aun que unos minutos antes había decidido estar lejos de él sentía como el pánico comenzaba apoderarse de su cuerpo, Sasuke se estaba alejando de el nuevamente, eso era cruel lo lastimaba y no sabía él porque, pero aun así quería detenerlo e iba a hacerlo, no le importaba quería ser egoísta y tener un poco que consuelo de parte del Uchiha aun que eso significara que lo perjudicaría.

Una mano temblorosa se alzo para detener a su amigo pero la voz del pelinegro detuvo sus acciones.

-Te estaré esperando…- murmuro el Uchiha antes de salir del lugar.

Mano temblorosa quedo extendía en el aire, la cual minutos después cayó pesadamente a su costado, en seguida de escuchar las palabras dichas por su amigo el alivio lo inundo rápidamente, Sasuke no lo dejaría solo, no lo haría y eso lo hacía sentirse seguro.

….

Después de salir de los vestidores el rubio se dirigió al auto de Sasuke, ambos subieron en completo silencio.

Durante el camino hacia sus respectivas casas el mutismo fue lo único que les hizo compañía, era tan incomodo para ambos, ya hace demasiado tiempo habían pasado por esa situación y honestamente no les agradaba.

Frustrado el rubio quería encontrar una manera de romper el silencio, no le gustaba estar en ese tipo de situaciones con el Uchiha, no estaba acostumbrado, ya que siempre solían tener pláticas en las cuales ambos se distraían y perdían la noción del tiempo, no como ahora que parecía que el camino a casa era eterno.

Pero que podía hacer, Sasuke una vez mas de la nada lo evitaba como si de una plaga se tratara, en cada luz roja el ojiazul trataba de entablar un platica amena, pero cuando planeaba empezarla se daba cuenta que el Uchiha le rehuía la mirada, era tan exasperante ¿Qué demonios había hecho mal para que se comportara de esa manera? Ahora pensándolo bien hubiera preferido que Sasuke se largara.

La irritación comenzaba a apoderarse de cierto rubio, ¿Qué carajos estaba haciendo ahí si el azabache no lo quería a su lado?

Enfadado dirigió su azulada mirada hacia la ventana del automóvil, en ese momento logro divisar un pequeño parque.

¡Oh vaya! Lo que le faltaba, porque entre todos los lugares Sasuke había decidido ir por esa zona, pero pensándolo bien podría sacar provecho de ello, no estaba lloviendo y estaba irritado además ahora lo que más quería era alejarse de su malhumorado amigo así que ¿Por qué no?

-Detén el auto…- pidió el rubio sin emoción alguna, su voz era tan monótona que tomo desprevenido al azabache.

-¿Qué?-

-Que detengas el auto me bajo aquí.- declaro con seriedad mientras desabrochaba su cinturón de seguridad.

-No.- dijo el Uchiha con agitación.

-¡Me bajo aquí Sasuke! ahora detén el puto auto amenos que quieras que abra la maldita puerta salte y de paso se estropee tu muy querido deportivo.- soltó con sarcasmo el rubio tomando la manija de la puerta haciéndole saber que hablaba enserio.

-Pero a ti ¿qué diablos te pasa?- soltó Sasuke ante el comportamiento del rubio y ¿desde cuándo su lenguaje era tan colorido?

-no es algo que te importe, ahora serías tan amable de dejarme ir.-

No del todo convencido el Uchiha aparco el auto, sin darle tiempo para una explicación el rubio se bajo rápidamente dejando a un descolocado Sasuke.

Naruto camino con calma hacia el parque, ni siquiera se molesto en mirar atrás para ver si el Uchiha lo seguía o no, en fin no le interesaba lo único que quería era despejar su mente.

Pero en realidad no iba a poder despejarse, ¡¿Por qué entre todos los lugares había terminado en ese maldito parque?!

Miles de recuerdos comenzaban a fluir en su cabeza, ¿Por qué? Porque precisamente en ese lugar fue donde conoció al azabache ¡Genial! ¡Simplemente genial!

Después de caminar un tramo corto diviso un gran árbol, ahí como siempre se encontraba tan imponente a veces creía que el maldito se burlaba de él.

Con lentitud se acerco y observo lo alto de las hojas, lo seco que era el tronco pero que estaba seguro que por dentro era tan verde y lleno de vida, una mano toco la áspera corteza mientras una sonrisa se posaba en sus labios.

Ese era el lugar exacto en el cual había hablado con Sasuke por primera vez, pero en ese entonces ese gran árbol tan solo era una pequeña rama que sobresalía de la tierra, tan pequeña que nunca se había dado cuenta de su existencia.

Con el paso de los años Sasuke y el habían visto crecer la pequeña rama hasta convertirse en ese enorme árbol, diez años habían sido necesarios, diez años juntos e inseparables en los cuales ese era el punto de encuentro de ambos. -"te veo en el lugar de siempre".- esas eran las palabras que el azabache mencionaba cuando decidían verse.

Ahora se preguntaba si aun serian capaz de mantener los viejos tiempo, ya hace tiempo que no venía a ese lugar y ahora que había regresado se encontraba solo, en verdad se preguntaba si una vez más él estaría con Sasuke en ese lugar.

Soltando un suspiro se deslizo por la áspera corteza hasta quedar sentado en el frio pasto, cerrando los ojos se permitió relajarse, dejo que todos los buenos momentos se deslizaran por su mente "-Te veo mañana, no me olvides…-"

Malditas sean las palabras sin sentido que le decía Sasuke.-No me olvides he…- soltó las palabras para que al instante se las llevara el viento.-"No lo hare…aun si tú me dejas no lo hare"- se dijo mentalmente mientras su mirada se volvía acuosa.- Acaso… ¿hice algo malo Sasuke?-

-No…- voz ronca respondió las cuestiones rotas del rubio.

-Entonces… dime porque…-suplico el ojiazul luchando contra las lágrimas, se sentía tan desesperado.

Sobre la hierba desde el lado contrario del gran árbol se encontraba el azabache sentado observando como el sol se ocultaba para darle la bienvenida a la noche, una sonrisa amarga se apodero de sus labios ¿Por qué todo tenía que ser tan complicado? Que no se supone que el amor era para disfrutarse y no para sufrir.

-No lo entenderías…- murmuro con amargura el ojinegro.

-¿Hice algo malo?...- nuevamente formulo la misma pregunta tan solo quería estar seguro.

-"ya te he dicho que no"- pensó Sasuke abriendo sus oscuros ojos.

-¿Me odias?...- voz quebrada se hizo presente al formular la dolorosa pregunta.

-"nunca podría odiarte"…-se dijo mentalmente el pelinegro al levantase del frio pasto.

-¿Por qué te empeñas tanto en alejarte de mí?- su voz cada segundo que pasaba se volvía más suplicante ¿Por qué Sasuke no le decía nada?

-"porque es por tu bien…"- con pasos decididos comenzó a rodear el frondoso árbol, tenía que llegar a su lado.

-tal vez es porque te doy asco...- en ese momento las amargas lagrimas se deslizaron por sus mejillas, mientras una desolada sonrisa se posaba en sus labios, ojos azules miraban desesperados la hierba bajo de él, no quería levantar su rostro porque sabía que Sasuke se encontraba frente a él y no quería ver su expresión y por mucho que quería saber las repuestas esa era la que más miedo le daba escuchar.

Esa última declaración todo desprevenido al azabache, el nunca lo rechazaría de esa manera, era todo lo contrario quería estar a su lado.

Los sollozos comenzaron a inundar el solitario lugar, Sasuke tan solo observaba como Naruto temblaba con cada respiración brusca que daba, el viento movía sus rubios cabellos pero aun así no lograba mover los mechones en su rostro para observar los azulados ojos.

Una mano temblorosa se acerco a Naruto, quería consolarlo decirle que no estaba solo, que lo único que quería era estar a su lado, pero era tan cobarde.

Arrepintiéndose por segunda vez en ese día decidió retirar su mano pero una vez más el rubio había sido más rápido que él, la tomo con fuerza temiendo que si lo soltaba desaparecería de su lado.

Naruto levanto su rostro dejando ver sus azulados ojos llorosos, sus labios estaban apretados debido a la angustia, el enojo y la duda, no era justo ¿Por qué Sasuke no le daba respuestas?

-¡Respóndeme!- exigió ejerciendo más presión en la mano del azabache.- ¡No huyas!- soltó con desesperación mientras acercaba la cálida palma que sostenía hacia su mejilla, provocando que el Uchiha se inclinara un poco hacia adelante.- siempre he odiado esa parte de ti…- le hizo saber al momento que cerraba los ojos al sentir el contacto sobre su rostro.- ¿Por qué nunca me dices nada?...- las cálidas lagrimas caían en la mano que sostenía ante cada replica.- Realmente lo odio…-

Sasuke tan solo lo miro en shock, ¿Por qué tenía que provocarle tanto sufrimiento? El no quería eso, el estaba haciendo todo eso para que el rubio estuviera mejor, pero al parecer no lo estaba logrando era todo lo contrario.

-por favor…- suplico Naruto aun aferrándose a esa mano que lo mantenía anclado a la realidad.-No me dejes…-

Entonces fue cuando lo entendió, al parecer no podía huir de su destino, la vida quería hacerle la vida miserable, porque él sabía que si se aventuraba a dar el siguiente paso ya no habría vuelta atrás y tendría que vivir con las malditas consecuencias.

Y fue ahí donde se rompió, todas las barreras que había formado durante tanto tiempo se derrumbaron en un abrir y cerrar de ojos.

Parecía que alguien había tomado el control de su cuerpo, hincado solamente en una de sus rodillas se coloco a la altura del rubio, la mano a la cual a un se mantenía aferrado la deslizo hasta su barbilla para así levantar su rostro.

En ese momento todo parecía ir en cámara lenta, Sasuke sin titubeo alguno acerco el lloroso rostro de Naruto al suyo, parecía una eternidad el acercar esos labios a los suyos era tan insoportable.

Ante la sorpresa el rubio abrió sus labios al momento que jalaba aire, y fue en ese momento que el azabache aprovecho y unió sus labios, hace tanto tiempo que quería hacerlo, pero no se atrevía y ahora ahí se encontraba en ese parque bajo el árbol en el cual hace mucho tiempo se habían conocido, ahí estaba probando esos labios que se le habían prohibido desde el primer día en el cual se entero que se había enamorado de él.

Se arriesgo y lo hizo pero no se arrepentía, si Naruto llegara a odiarlo no se molestaría, porque al menos ahora había sido capaz de demostrarle al rubio lo equivocado que estaba, no eran sentimientos de odio los que ocultaba su abatido corazón, eran de amor, un amor tan puro y sincero que a veces se llegaba a asustar de sí mismo, porque en el pasado nunca se hubiera imaginado que podría guardar ese tipo de sentimientos, una persona tan fría, osca y sombría como el ¿Cómo había logrado llegar amar tanto a alguien? No lo sabía pero como lo había dicho no se arrepentía de nada.

Ante la falta de oxigeno lentamente ambos se separaron, Sasuke soltó la barbilla de Naruto este solo agacho la mirada mientras su flequillo cubría sus ojos.

Entonces ahí se quedaron en silencio jalando el aire que necesitaban, frente a frente bajo la noche Sasuke tan solo lo miraba esperando lo peor por sus acciones, comenzaba a desesperarse ya que el rubio no decía nada.

Pero en ese momento la aterciopelada voz menciono su nombre.

-Sasuke…-