Me desperté en una camilla de la enfermería de la Academia; la parte posterior de mi cabeza me dolía, pero no podía recordar porque, lo que me comenzaba a frustrar.
-Guardián Belikov, ¿como se siente?-me pregunto Lissa al acercarse a la camilla, para después tocar mi brazo con gentileza al momento que un agradable calor fluía, disipando todo dolor. Rose me había dicho del poder de curación de los usuarios del espíritu, así como de las consecuencias que traía al portador.
-¡Roza!-y todas las imágenes de lo ocurrido en el recate en la cueva llegaron a mi memoria, aturdiéndome y provocando que el dolor regresara, no solo el de cabeza, sentí un gran agujero en mi pecho.
-De hecho venia buscarla aquí, cuando lo vi a usted-dijo Lissa- todos están muy raros y no dicen nada cuando les pregunto por ella, de seguro usted sabe algo; estoy tan preocupada, sentí algo muy raro cuando estaban afuera- empezó a divagar Lissa, como si estuviera reviviendo algo y muchos sentimientos estaban marcados en su rostro-no era solo mi miedo, era algo mas, como terror y tristeza, algo de desesperación, pero después…
-Belikov, que bueno que despertó- interrumpió Alberta-espero que su lapso de locura haya terminado, es raro verlo así, aunque…-se quedo en silencio y por un momento alcance a ver una mirada de desolación- pero bueno, iremos a explorar las cuevas y el bosque, estaremos cerca de las salas por donde entraron los strigoi.
-Iré de inmediato
-Esta bien, Princesa Vasilissa-se despidió Alberta y salió.
-Princesa, le agradezco que me haya curado, pero me tengo que ir
-¿Pero donde esta Rose?
-Lamento no responderle en este momento, pero me tengo que asegurar de algo que tiene que ver con Rose y es urgente- Salí de inmediato sin darle la oportunidad de responderme y dejándola claramente desconcertada.
Me dirigí hacia donde estaban los guardianes.
Esta era mi oportunidad para encontrar a Roza, o al menos su cuerpo…no, ella no podía estar muerta. Mi lógica de guardián reforzada por años de entrenamiento y servicio me decían que ella debió morir, que sirvió como bocado de Strigoi o que tal vez fue convertida en uno, aunque conociéndola, ella prefería morir a convertirse en uno; pero mi corazón rogaba por que no fuera así, por que nada malo le haya pasado, que ella logro escapar, quizás estuviera herida; si eso era, ella logro escapar pero estaba herida por lo que tenia que encontrar; lo la había entrenado, le había enseñado todos mis movimientos, además era fuerte, y necia, ella debió de haber regresado con los demás guardianes en lugar de recatarme, pero también era valiente y hermosa.
Cuando llegue a donde se encontraban todos los guardianes, observe que más de ellos habían llegado a reforzar la seguridad, y muchos de estos me miraban con compasión y tristeza.
También me di cuenta de que los novatos estaban olvidados, algunos estaban en la enfermería, otros en la iglesia o con los otros estudiantes, no se les tomo en cuenta para la búsqueda, y así era mejor, no podíamos arriesgarlos más, ya que habían perdido a algunos de sus compañeros, tanto dhampirs como moroi.
-Muy bien, como ya se enteraron todos iremos a las cuevas a hacer un reconocimiento, aunque lo mas seguro es que ya se hallan marchado los strigoi, pero tenemos que ser cuidadosos-dijo Alberta a todos los que nos encontrábamos reunidos allí-también recuperaremos los cuerpos de los dhampir y moroi que cayeron en la lucha. Regresaremos de inmediato ¿entendido? -dijo mirándonos y todos asentimos- bien, entonces en marcha.
Todos íbamos en un pesado silencio, algunos con lo que parecían camillas desplegables. Vi a Janine tratando de demostrar el orgullo y seguridad propio de un guardián de su talla; me acerque a ella al mismo tiempo que otro guardián.
-Guardiana Hathaway, siento mucho lo de…
-No hay nada de que hablar, guardián Smith-interrumpió Janine al mismo tiempo que se alejaba un poco de la comitiva. La seguí.
-Janine
- ¿Tú también me vas a dar el pésame Belikov?- dijo Janine con una mueca de sarcasmo, pero en sus ojos vi dolor.
-No, solo quiero saber como te encuentras
-¿Como debería encontrarme?-dijo, tratando de demostrar que no le importaba, que tenia la situación bajo control; pero de pronto su muro callo, dejando salir a la madre para ocultar por un instante a la guardiana, y rompió a llorar-¿Cómo pudo haber pasado? ¿Por que ella?, debí protegerla, no debí haber dejado que nos ayudara, era lo único valioso que tenia, además que era lo único bueno que el me había dejado.
-La encontraremos, lo prometo-no se si eso lo dije para reconfortarla a ella o a mi mismo, al igual que el abrazo que le di.
-Tú y yo sabemos a la perfección que le ocurrió, no voy a soportar ver su cuerpo, no así.
-No, ella esta bien
-como lo sabes?, la haz visto?
-no, yo…solo lo se-le dije, y era verdad, yo tenia esa corazonada de que Rose estaba viva
-Belikov, basta, no te engañes ti mismo
-Janine, créeme, lo se, ella esta viva, la encontraremos
Janine me miro a los ojos y pude ver claramente algunas de las facciones que le había heredado a Rose. Movió la cabeza negando y me hizo un ademan para que la siguiera para unirse de nuevo a los guardianes.
Los guardianes caminaban rápido, por lo que nos atrasamos bastante; cuando llegamos, cada pareja de guardianes ya venia de regreso cargando una camilla y en ella un cuerpo; había sido una dura batalla, pero logramos rescatar a muchas mas personas de las que habíamos perdido; por ejemplo, el objetivo de Rose era rescatar a su amigo Eddy, y lo logramos, aunque…no importa, la tenia que encontrar.
Me dirigí junto con Janine hacia donde estaba Alberta con una adolescente moroi; esta se veía que estaba herida, su rostro demostraba terror, además de una mordida en el cuello, y un improvisado vendaje en el tobillo.
-Donde esta?-demande con autoritarismo, pero ella me miro con tristeza
-Belikov…
-Esta… muerta?- logre decir, imponiendo mi mascara de guardián
-No-contesto Stan, quien se había unido a la conversación. Mi corazón latió rápidamente, ella se había salvado.
-Entonces supongo que solo esta herida, donde esta?
-Esta chica la vio y…
-Que demonios?Ya dinos de una vez?-exigió Janine
La chica, la miro asustada, pero empezó a relatar lo qe vio:
-Fui de los últimos en salir de las cuevas, y el guardián que venia conmigo fue atrapado por un strigoi que le rompió el cuello-se estremeció al decirlo- mientras escapaba mi tobillo se rompió, y no pude seguirles el paso, estaba anocheciendo y se escuchaba que los strigoi habían salido de las cuevas, por lo que me escondí entre unos arbustos, y como soy usuaria de tierra combine mi olor con ella. Ellos traían arrastrando a una chica, una dhampir, y reconocí que era Rose Hathaway- ella comenzaba a llorar, pero siguió hablando-un strigoi rubio la estaba golpeando por que no quería decirle donde estaba Lissa; Rose se negaba, y decía que prefería morir, la iba a matar rompiéndole en cuello, pero entonces otro strigoi lo detuvo y le dijo que seria una perfecta adquisición para una tal Galina, y que tenían que despertarla para ir a Rusia, y lo de Lissa lo verían después. Rose lucho con mas fuerza cuando escucho eso, pero entre 3 strigoi la agarraron y…-la chica ya no pudo continuar, su mirada era de terror puro, y su llanto no cesaba.
-Por favor- implore- que sucedió después?-dije mientras me arrodillaba ante la chica. Mi corazón, que antes había tenido una sacudida de esperanzas, se sumergió en el mas profundo y amargo dolor que jamás había sentido.
-La despertaron…
