Capítulo 2: La Primera Aventura
—¿Qué se supone que es una mazmorra misteriosa?
Halley seguía mirando con asombro la iluminada cueva de la playa Brisamarina. Los cristales que se encontraban allí producían un bello resplandor parecido a un arcoíris al entrar en contacto con la luz solar.
—Eh… —dijo Lilly, pensativa—. No sabría decirte. Cuando entras a una por primera vez parece normal… Pero si sales y vuelves a entrar es un lugar totalmente diferente al que visitaste.
El Sandshrew no había entendido mucho, pero eso no era lo que le importaba mucho. Pensó que podía aprender más sobre ellas estando dentro de una, así que no cuestionó más.
Aunque no sabía cómo, Halley lideraba la pequeña y asustada procesión por un laberinto que parecía que no tenía fin. Tuvo que pasar un tiempo considerable para que se dieran cuenta que no estaban llegando a ninguna parte. Había un detalle que se le había olvidado contar a Lilly, que era crucial para poder salir de la cueva.
—¿Qué es esto? —dijo Halley algo alterado—. ¡No estamos llegando a ninguna parte!
—Qué raro… —respondió Lilly, pensativa—. Oh, ya lo sé. Tenemos que encontrar una especie de escalera, es la que nos llevará al siguiente piso de la cueva.
Halley estaba desconcertado, recorrieron tanto ¡y aún no habían encontrado nada! Siguieron caminando por los incontables pasillos que tenía esa extraña mazmorra, hasta que el estómago de Lilly empezó a sonar. No tenían comida. En el bolso de Lilly solo había estado la roca que les arrebataron, nada más. De pronto, el estómago de Halley también empezó a sonar.
—Necesitamos comida, Halley —habló por fin Lilly—. Si no nos alimentamos, podríamos… Bueno, tu sabes… Quedaríamos inconscientes y todo lo que hemos recorrido habría sido en vano.
¨Habría sido en vano¨. Estas últimas palabras habían empezado a preocupar a Halley. Todo el esfuerzo del equipo… ¿En vano?
Siguieron recorriendo cuando algo despertó el interés de Halley. Era… era una especie de ratón azul con el pecho todo blanco con una cola en zigzag que acababa con una pequeña esfera. Era un Marill, y llevaba consigo una manzana muy grande. El Sandshrew pensaba en una forma para pedirle a ese Pokémon un poco de su manzana, pero Lilly interrumpió sus pensamientos.
—¡Mira! —pronunció Lilly, con un tono esperanza en su voz—. Esa Marill tiene una manzanota, así que tendremos que enfrentarla para conseguirla.
—¿No podríamos simplemente pedir que comparta su manzana con nosotros? —replicó Halley, inocente.
—Los Pokémon que viven en las mazmorras misteriosas tienden a ser muy agresivos —explicó Lilly—. Siempre están fuera de sí, como si fueran controlados por una fuerza negativa.
A Halley lo que le preocupaba era tener que pelear. No es que fuera un cobarde, sino que no tenía ni la menor idea de cómo luchar con su nuevo cuerpo. Tampoco se imaginaba como lucharía Lilly. El ratón de tierra estaba hundido en sus pensamientos, hasta que se dio cuenta que su pequeña acompañante ya no estaba con él. Lilly se aproximaba con cautela hacia la portadora de la tan ansiada manzana. La pequeña Petilil se armó de valor, necesitaba hacerlo por Halley, él que lo había ayudado tanto.
Halley no sabía si ir o no. Decidió ir, no podía dejar sola a su compañera. Lilly se acercó un poco más, pero la Marill se dio cuenta de su presencia. En cuestión de segundos, la Marill se envolvió en un velo de agua y cargó contra Lilly a una velocidad impresionante. La Petilil salió volando por los aires y se estrelló contra el rocoso piso.
—¡Lilly! —gritó Halley mientras corría hacia ella—. ¿Estás bien?
—No ha sido muy eficaz, pero creo que ha sido un gran golpe crítico.
Una voz sorprendió al Sandshrew. Alejando lo suficiente su manzana, la Marill tomaba posición de batalla frente a Halley.
—Mi nombre es Azulona —dijo la Marill—. Sorprendí a esta plantita acechándome, una ya no puede comer tranquila.
—Disculpa a mi amiga, Azulona —respondió Halley—. Solo queríamos saber si compartirías un poco de tu manzana con nosotros.
—¿Compartirla? —preguntó sarcásticamente Azulona—. Mira, cariño, en las mazmorras misteriosas haces lo que sea para sobrevivir. Nadie comparte.
Lilly empezaba a recuperar la conciencia, ni ella misma creía que un ataque de tipo agua le había hecho tanto daño. Halley se tranquilizó un poco, aún tenían que lidiar con la ratona de agua que los miraba amenazante. ¨Vamos, Halley. Ella solo es una y nosotros dos, no será problema¨, pensó Halley. Pero aunque solo era una, Lilly era muy débil y Halley aún no sabía cómo pelear con su cuerpo de Sandshrew.
En un abrir y cerrar de ojos, Azulona se había envuelto de nuevo en un velo de agua y se preparaba para cargar contra Halley. El Sandshrew empezó a sentir algo… algo que combinaba miedo, furia, preocupación. Sentía algo en sus pequeñas garras, veía el suelo, veía a Azulona. Sí, ya sabía lo que haría.
Azulona se impulsó en dirección hacia él. Rápidamente, Halley empezó a excavar hasta quedar oculto bajo tierra. La Marill se detuvo, desconcertada. Todo había pasado tan rápido. Halley ya estaba bajo tierra y ella no podía atacarlo. Pero él sí. Esperó un momento, y luego construyó su túnel directo a los pies de Azulona y le propinó una dura cuchillada. La ratona azul salió volando por los aires, aturdida. Lilly ya se había recuperado del ataque, y estaba lista para usar Hoja Mágica contra Azulona. Azulona estaba noqueada ahora.
—E-está… ¿muerta? —preguntó Halley muy nervioso.
—Difícilmente —respondió Lilly, calmándolo—.Los únicos casos de muerte de Pokémon que he escuchado han sido a causa de la vejez.
Azulona seguía desmayada y Lilly alistaba el premio del equipo por la dura batalla. El Sandshrew se sentía culpable, técnicamente le habían robado a un Pokémon. "Ella atacó a Lilly primero, supongo… supongo que era justo…", pensaba Halley tratando de serenarse.
Después de disfrutar la fruta, siguieron su camino en busca de la escalera. Siguieron los siguientes tres pisos repletos de Pokémon, dinero y fruta tirada hasta llegar a lo más profundo de la mazmorra. Y allí estaban. Se encontraban Mirella y Senko buscando una salida, desconcertados y desorientados.
Halley y Lilly habían ganado mucha experiencia en los diversos combates que tuvieron en los pisos, y se sentían más que capaces para poder hacerle frente al malvado dúo. Pero apareció alguien que le daría su apoyo al equipo rival.
—¡No tienen escapatoria! —gritó Lilly muy furiosa—. Un combate dos contra dos. ¡Les daremos una lección!
—Ustedes otra vez… Creo que este combate será tres contra dos, cariño.
Esa voz… solo podía ser de Azulona. La Marill, al despertar, buscó enfurecida al equipo de Halley. Recorrió toda la mazmorra para poder recuperar la manzana, aunque ella ya sabía que se la habían devorado.
Azulona se unió al equipo rival. Halley y Lilly ahora estaban en desventaja. Podían arreglárselas dos a dos, pero… ¿Tres? Parecía una misión un poco imposible para los novatos aventureros.
—No saben lo que es robar en una mazmorra misteriosa —dijo Azulona—.Y sobre todo robar comida.
Era obvio, la batalla estaba sellada. Lilly se preparó. Halley aún analizaba la situación cuando una Midreavus se apareció frente a él de la nada. Halley retrocedió, había quedado impresionado y no podía moverse. Ahora Lilly estaba sola, tenía que arreglárselas sin Halley por un momento. Las hojas de su cabeza empezaron a producir un brillo de múltiples colores y fueron disparadas copias exactas de estas hacia Azulona. La Marill trató de esquivar pero fue en vano. Las Hojas Mágicas estaban 'teledirigidas' hacia ella.
Mientras tanto, Senko hizo un movimiento rápido y se ocultó bajo tierra. Azulona cargó hacia Lilly y le propinó un duro Placaje. Halley ya se hallaba dentro de sí y, por instinto, excavó. Bajo tierra, el Sandshrew se encontró con el Ekans, quién no podía ver muy bien en la oscuridad. El ataque que le propinó Halley a Senko fue tan fuerte que el Pokémon serpiente fue debilitado.
Ya estaban parejos. Ahora el combate era dos contra dos. Azulona se envolvió en un velo de agua, como ya lo habían visto antes, y se disponía a atacar a Halley. Esta vez el Sandshrew no lo pudo esquivar. Había sido un ataque tan rápido, y muy efectivo. Lilly ayudó a su compañero debilitando a la Marill con otras Hojas Mágicas, pero Halley estaba inconsciente ahora. Quedaban Lilly y Mirella, solas las dos, una a una. La Petilil notó cuando Mirella se desvanecía, así que agachó la cabeza para que el ataque Impresionar no la amedrente. Funcionó. Por mero instinto, Lilly liberó un dulce polvo que produjo un efecto de somnífero sobre su rival. La Misdreavus estaba ahora dormida, era su oportunidad de debilitarla. Pero no. Lilly simplemente rebuscó en la mochila de Mirella en busca de su roca. Cuando la encontró, Halley había recobrado el sentido, pero aún estaba muy dañado por culpa del Aqua Jet de Azulona. Con el camino libre dentro de la mazmorra, regresaron por donde vinieron después de haber cumplido su misión.
—¿Qué por qué no la debilité? —respondió Lilly la pregunta de Halley con otra pregunta—. Creo… que no se lo merecía.
Halley se quedó viendo a su compañera mientras regresaban. Ciertamente no era cobarde. Era valiente, decidida, compasiva. "¿Quizás sea… porque ha tenido un acompañante esta vez?", pensaba Halley.
—Estoy emocionada, Halley —rompió Lilly el silencio—. Esta ha sido mi primera aventura. Ni siquiera pertenezco al gremio, ¡pero hemos explorado una mazmorra misteriosa nosotros solos!
El Sandshrew también estaba emocionado, había sido una aventura bastante excitante. Pero toda la emoción se le cortó de golpe. Había recordado que él era un humano, y que aún no sabía cómo se había convertido en un Sandshrew. No había ninguna pista, no podía descifrar este acertijo.
—Quisiera pedirte un favor, Halley… —dijo Lilly—. Sé que eres un humano, o al menos eso creo, y que estas preocupado por volver a serlo… Pero…
—¿Pero…?
—¿Formarías un equipo de exploración conmigo? —preguntó Lilly con timidez—. ¡Podríamos obtener pistas sobre el porqué de tu transformación en el gremio! Solo tenemos que conseguir que nos acepten.
La pregunta le llegó a Halley como una flecha puntiaguda. Pero no tenía opción. No sabía quién era o como se había transformado, los nativos del pueblo podrían darle alguna pista.
El equipo estaba formado. Lilly estaba muy feliz, ¡solo necesitaban que aprueben y registren el equipo! El dúo se dirigió al gremio con la cabeza en alto, con la esperanza de poder registrar su equipo.
¡Gracias a Chuuny por su review! Tomaré en cuenta tus consejos, amigo. Gracias por la crítica. [:
El inicio les parecerá muy familiar, pero a partir de este capítulo ¡la historia toma un rumbo diferente!
Trataré de subir un nuevo capítulo cada dos o tres días. Saludos a todos. [:
