Capítulo 3: El rechazo y un equipo... ilegal (Primera Parte)
Estaban allí, frente a la gran fortaleza que ponía 'PokéGremio de Exploradores del Gran Jefe Dante'. La fortaleza era subterránea, tenía decenas de pisos bajo tierra. Por fuera también era bastante grande. Este era el día en que iban a ser exploradores oficiales, solo tenían que pasar por la cámara de reconocimiento. Lilly caminó y se colocó sobre un círculo con un aspa para iniciar el reconocimiento. Una cámara salió de la pared que estaba frente a ella y fijo su lente en la pequeña Petilil. Rodeo todo su ser mientras enviaba las imágenes. Al cabo de unos segundos una voz robótica se escuchó. Decía: "Reconocimiento completo. Especie: Petilil. Nombre: Lilly…", y así comenzó a decir todos los datos de la compañera de Halley. "Acceso permitido", con esa frase culminó el reconocimiento de Lilly.
—Es tu turno, Halley –dijo Lilly, emocionada–. ¡Colócate sobre ese círculo!
Halley vio el círculo, caminó hacia él y se colocó encima. La cámara, que se había escondido, volvió a salir para el análisis. Rodeo el cuerpo de Halley y después de un momento se detuvo. "Reconocimiento incompleto. Especie: Sandshrew. Nombre: Desconocido. Hogar: Desconocido. …", y así. La cámara técnicamente lo único que pudo reconocer era la especie de Halley, dato que no era el más relevante de la lista. El aparato regresó a la pared. No dijo si el acceso de Halley estaba permitido, o denegado. La puerta estaba abierta para Lilly, pero quién sabe lo que pudiera pasar si Halley entra. Al cabo de un momento, de la puerta sale una especie de gato de color azul. Caminaba erguido en dos patas y tenía ambas orejas caídas, como si taparan sus oídos.
—Veamos, ¿qué tenemos aquí? –se cuestionó el gato de ojos verdes–. Un Sandshrew sin nombre y una Petilil de nombre Lilly. Dos individuos muy interesantes.
Lilly nunca había visto un Pokémon parecido a este. Durante un momento, el gato azul empezó a acomodarse el mechón blanco de su frente, esperando a que el dúo hable. Halley miró a Lilly, no sabía que decir o hacer. La máquina no había reconocido nada sobre Halley excepto que era un Sandshrew, cosa obvia. ¿Lo considerarán una amenaza?
—Disculpe… –empezó Lilly–. Veníamos a formar un equipo de exploración y…
—Sé a lo que vienen–interrumpió el gato–. Mi nombre es Sven, el Meowstic encargado del reconocimiento de los Pokémon que ingresan a este establecimiento. Señorita Lilly, usted es bienvenida a nuestra base de operaciones. Por otra parte, tú, Sandshrew, lamento decir que no eres bienvenido por motivos de seguridad.
Lilly quedó en shock. No podía permitirse el lujo de entrar sin Halley, no podía hacerlo. Era algo impactante. Halley también estaba sorprendido, pero se conservaba sereno. Observaba tranquilamente a Sven, le parecía un Pokémon tan extraño… Halley veía al gato y este lo miraba con sus ojos verdes que no transmitían emoción alguna. Por fin, el Sandshrew preguntó por qué la cámara no lo había reconocido. Él sabía que, de la nada, había venido a parar a este mundo. Era obvio que no tenía nombre (a excepción del apodo que le puso Lilly), no tenía casa o familia. Aun así, quería saber por qué la cámara no pudo dar información sobre él.
—La verdad… No puedo explicarlo—respondió Sven, serio—. Nuestra cámara siempre ha reconocido con todo detalle a cada Pokémon de esta región. Posiblemente tú seas de otra región, pero nuestra base de datos nos informa que solo hay Sandshrews en el Desierto Tormentaoscura ubicado en el norte de la región Trambell, que es la región donde nos encontramos.
Una nueva pista para Halley: Existía otra región diferente a la que se encontraban en ese momento. Posiblemente una región con humanos, por eso la cámara no lo pudo reconocer. El Sandshrew preguntó al Meowstic si había una región cerca con humanos. Asombrado, Sven respondió que no, las regiones con humanos se encontraban muy lejos de Trambell y que su base de datos no tenía información de región alguna con humanos.
—¿Por qué preguntas por una región con humanos? —preguntó Sven, extrañado.
—¡Es que Halley es un humano que se ha convertido en Pokémon! —explicó Lilly muy animada—. Ahora no recuerda nada, ni su nombre. Solo sabe que era un humano.
Por fin, los ojos del Meowstic expresaron una emoción.
—¡¿Qué?! —exclamo Sven asombrado—. Por el amor a Giratina, debo estar oyendo mal. ¿Me estás diciendo que este Sandshrew era un humano? Puede que esto le interese al Gran Jefe Dante, esperen un momento.
Sven entró a la fortaleza, corriendo. En su mente solo estaba una duda: "¿Será posible? Un humano… ¿convertido en Pokémon? ¿Otra vez?".
El Meowstic recorrió los extensos pasillos rellenos de habitaciones donde los Pokémon del gremio hacían sus labores diarias. Al final del pasillo, había un elevador. Entró y se dirigió al antepenúltimo piso subterráneo del gremio, donde se encontraba el Gran Jefe Dante.
Se abrió la puerta del elevador, por fin. Era un cuarto oscuro, iluminado a duras penas el lugar donde se encontraba un pequeño escritorio.
Y allí estaba. Sentado detrás del escritorio, había una criatura delgada y relativamente pequeña. Su cola tenía varios anillos de color marrón, tenía unas marcas también marrones en el rostro. Sus orejas y sus manos eran muy pequeñas.
—¡Oh, Sven! —habló el hurón, alegre—. ¿Qué es lo que deseas? ¿Algún problema en el trabajo?
—Algo así, gran jefe Dante —respondió Meowstic con temor—. Verá… En la puerta de entrada del gremio están dos Pokémon: una Petilil común y corriente, y un Sandshrew.
—Bueno, ¿y? —preguntó el Furret.
—Lo que pasa es que este Sandshrew… —empezó Sven, nervioso—. Este Sandshrew dice ser un humano.
Dante, el Furret, explotó a carcajadas. Sven estaba tan avergonzado, como si dudas no importaran. El Meowstic le pidió al gran jefe que por favor vaya a ver a los jóvenes, que además querían formar un equipo de exploración. El Furret aceptó solo por esta última razón. Recorrieron todo el camino de regreso a la puerta. Antes de llegar, Dante le pidió a Sven que le recordara las especies de los dos visitantes. Justo cuando le iba a decir, se abrió la puerta.
Sven, sorprendido, vio a Lilly y a Halley alrededor una roca pequeña con un extraño grabado. Lilly le estaba explicando algo a Halley, pero se detuvo cuando notó la presencia del gran jefe.
—Una Petilil y un Sandshrew común y corriente. ¿Así que tú dices ser un humano? —preguntó Dante a Halley con tono burlón.
El Sandshrew estaba nervioso, y avergonzado. Él sabía que era una historia absurda para los oídos de cualquier Pokémon. Halley movió la cabeza, afirmando. El Furret no parecía interesado, los miraba con indiferencia.
—Lo lamento, niños —dijo Dante—. En el gremio solo aceptamos especies de Pokémon con tres fases evolutivas para la formación de equipos de exploración, salvo por casos excepcionales. Los Pokémon con solo dos fases evolutivas pueden encargarse de trabajos menores. En ese caso serían bienvenidos.
—Solo… ¿solo seríamos ayudantes? —preguntó Lilly, triste.
El Furret asintió y, después de este gesto, se retiró con falsa cortesía. Sven lo vio irse, el gato estaba extraño, pensativo. Vio a Lilly, que estaba siendo consolada por Halley. Lilly sentía una gran impotencia, ¿no podía ser exploradora solo por no tener tres fases evolutivas? Eso es como que la hubiesen discriminado por no ser variocolor, pero la evolución es algo que se define por especie, no por nacimiento.
Finalmente, Sven habló.
—Disculpe, señorita Lilly. La cámara me informó que vive en el Risco Talonflame… —el Meowstic traía algo entre manos—.
—S-sí… ¿Por qué?
—Trataré de hacerle una visita, es algo… importante —explicó Sven—. Sin más que decir, me despido, Lilly, Halley.
Sven regresó a la fortaleza, dejando al dúo en la puerta. Lilly, entre sollozos, invitó a Halley a su hogar, ya que él no tenía a donde ir.
Por su parte, Sven recorría los pasillos del gremio, pensativo. Llegó a la oficina donde estaba su puesto de vigilancia, con una mirada vacía. El Meowstic no podía dejar de pensar en la posibilidad de que ese Sandshrew sea un humano… y que la piedra que tenía esa Petilil… era ESA piedra.
—¿Se-será posible? —se decía para sí mismo Sven—. Esa piedra es… es la misma de aquella antigua leyenda. También había un humano… que se transformó en Pokémon… Quizás el gran jefe Dante no conocía la leyenda… No, él es el más grande explorador por aquí, es imposible que no lo sepa. Necesito hablar con esos chicos.
Tercer capítulo. [:
¡Gracias a Conuk y RubyLRed por sus reviews! ¿Quién sabe? Lo descubriremos en la historia, Ruby. ;)
