Capítulo 3: El rechazo y un equipo… ilegal (Segunda Parte)
—¿Y ahora qué haremos Halley?
Ya era de noche y Lilly seguía sentida porque el dúo había sido rechazado solo por no tener una fase evolutiva más. Habían comprado unos cuantos Pokélitos para cenar y Lilly había preparado un poco de jugo de baya Zidra. Halley preparaba el pequeño mantel sobre el suelo para poder cenar, cuando de pronto alguien llamó a la puerta.
Era Sven, el Meowstic. Como lo había prometido, venía a hablar con los dos muchachos que habían ido al gremio a tratar de registrar un equipo de exploración. Sven venía sereno pero algo preocupado. Traía consigo una pequeña mochila con una medalla familiar. Saludó cortésmente a los jóvenes y Lilly le pidió que se sentara alrededor del mantel. Lilly se aproximó a una especie de ropero y con su pequeña cabeza presionó el botón que hacía que el ropero se abriera. De allí Lilly sacó un pequeño cojín para sentarse, ya que los demás estaban ocupados por Halley y Sven. El Sandshrew ya había servido los Pokélitos y el jugo de baya Zidra, había en cantidad. No contaban con que Sven realmente iría a visitarlos; felizmente, tenían lo justo y necesario para alimentarse los tres.
El ambiente estaba en silencio. Nadie había empezado a comer, todos tenían la mirada hacia el suelo por alguna razón. Sven no sabía cómo empezar a hablar, ¿les diría así sin más que tienen en su poder una piedra legendaria? Una piedra que lo más seguro es que reviva los eventos de hace dos siglos. Pocos Pokémon recordaban con todo detalle este suceso que ocurrió en una región lejana. La familia de Sven se encargó de mantener esa historia vigente dentro de la región Trambell. "Darkrai… ¿Es posible que Darkrai haya vuelto?", pensaba Sven totalmente sumergido en sus pensamientos.
—¡Halley! —dijo Lilly sorprendida—. ¡Deja que nuestro invitado se sirva primero!
Hacía unos cinco minutos que la tripa de Halley empezó a rugir. No había comido nada en todo el día además del pedazo de manzana que obtuvieron en la cueva Brisamarina, y esos pastelitos con el jugo se veían deliciosos. La tentación fue grande: intentó coger un Pokélito, pero Lilly se lo impidió.
—Oh, no hay problema alguno con que el joven Halley se sirva, señorita Lilly —habló por fin Sven—. El motivo de mi visita es…
—¿Esdfg…? —dijo el Sandshrew con la boca llena—. … Discúlpeme Sven, ¿qué decía?
—Decía que… El motivo de mi visita es porque creo que ustedes dos tienen potencial —dijo Sven, nervioso—. Sí, tienen potencial para ser un equipo explorador.
Los ojos de Lilly se llenaron de un brillo dulce. Estaba feliz, ¡alguien creía en ellos! La idea de poder formar un equipo le fascinaba, pero la alegría se le fue debido a una gran duda que pasó por su cabeza.
—¿El gran jefe Dante cambió de opinión sobre nosotros? —preguntó Lilly algo preocupada—. ¿Decidió… hacer una excepción?
El gato azul no sabía que decir. Dante, el Furret, no quiso aceptar a dúo cuando fue a presentarse, y tampoco los aceptó por la petición que fue a hacer Sven un rato después. Sven lo meditó a velocidad envidiable.
—Eh… No exactamente. A diferencia de los demás equipos exploradores, su base será aquí, en el Risco Talonflame.
—¿Por qué? —preguntó Lilly con asombro.
—Es… es que en el gremio ya no tenemos cuartos —dijo Sven muy nervioso—, es un nuevo sistema que estamos implementando. ¡Je, je!
Ni el mismo Sven sabía a donde llegaba esto, pero tenía que intentarlo de todas maneras.
—Cada mañana les enviaré, a través de terceros, una carta secreta con la misión del día y en la noche vendré a registrar que se haya cumplido bien, ¿vale?
—E-está bien… —respondió Lilly aún con dudas—. ¿Tenemos que ir al gremio a registrarnos?
—¡Oh! No, claro que no —dijo el Meowstic con toda la mente nerviosa—. Quiero decir, yo los registraré como: Lilly, la Petilil, y Halley, el Sandshrew.
—Vaya… —intervino Halley sorprendido—. Eso es… sorprendente, Sven.
—¡Sí, señor Sven! —dijo Lilly, casi saltando de alegría—. ¡Seremos un equipo explorador, Halley! ¡En alguna de nuestras próximas aventuras podríamos descubrir el motivo de tu transformación y el misterio de la piedra!
Sí, Sven ya había escuchado antes que Halley se había transformado en humano. También había visto la piedra… Tenía el mismo patrón, pero… había algo diferente en ella. Acababa de recordar, esta tenía un color diferente: en lugar de ser de color blanco, el patrón estaba de color verde. Esto hizo dudar al gato azul, ¿serán ellos los elegidos? Debían serlo, todas las pistas coincidían. El humano transformado, la reliquia de piedra, dos Pokémon poco comunes queriendo formar un equipo de exploración…
El dúo estaba muy contento, se habían hecho tanta ilusión con lo que el gato azul les decía… Empezaron a cenar, aunque Halley prácticamente había terminado ya su parte. Sven les explicó cómo es la dinámica de ir a un rescate o a atrapar un ladrón en las mazmorras misteriosas. Lilly y Halley ya sabían cómo moverse dentro de una mazmorra gracias al incidente de Mirella, Senko y Azulona. Sabían a qué debían enfrentarse y cómo sobrevivir.
Por último, Sven debía entregarle algo crucial al nuevo equipo de exploración. Algo que Sven había tomado sin permiso. Un movimiento arriesgado.
—Aquí, esta es su mochila de exploración —explicó Sven—. Les he preparado los instrumentos necesarios para un equipo de exploradores principiantes. Y esta… esta es su medalla de exploradores oficiales.
Sven había conseguido una mochila similar a la de los equipos de exploración y él mismo la implementó con un mapa y otros objetos, pero la medalla es propiedad del gremio, no la hizo él y menos la pudo comprar. A pesar de eso, todo andaba bien hasta ahora.
Halley estaba fascinado con la medalla, brillaba tanto a pesar de ser de color negro. Era circular, de la mitad de la medalla para arriba, tenía una especie de 'tentáculos' por así decirlo y varios detalles de color verde. Halley no sabía que significaba o lo que quería representar la medalla, y su cuestionamiento lo respondió Sven. La región Trambell estaba gobernada por Zygarde, el dragón legendario, señor de la tierra. La medalla trataba de representar el rostro de Zygarde.
Lo último que faltaba era escoger un nombre. Lilly nunca había pensado en un nombre y Halley estaba perdido en su admiración a la medalla.
—¿Qué tal 'Equipo Leyenda'? —propuso Sven.
—¿Por qué 'Leyenda'? —preguntaron Lilly y Halley al unísono.
—Es la primera vez después de muchísimo tiempo que un Sandshrew y una Petilil forman parte de un equipo explorador —informó el Meowstic—. Tienen potencial, serán un gran equipo.
Pero el motivo del nombre 'Leyenda' que tenía el Meowstic en realidad era otro. El dúo aceptó el nombre, se veía interesante, sería interesante ser una leyenda.
Sin más que decir, Sven se despidió cortésmente y prometió enviar la misión al día siguiente. Ni el mismo Meowstic sabía de donde les había visto 'tanto' potencial a ambos jóvenes. Ya habían tenido una aventura, eso sí. Pero lo que más le preocupaba era saber si realmente Lilly y Halley eran los elegidos esta vez. De momento solo debía entrenarlos con misiones, tarde o temprano los sucesos empezarán a ocurrir. Y si no, al menos el mundo tendrá un nuevo equipo explorador bien capacitado y con muchas energías, y el gato verá su carta de despido por parte del gran jefe Dante.
En lo que Sven regresaba a su hogar, empezó a llover. Era una lluvia muy fuerte, tanto así que cada gota que le caía al Meowstic le dolía. El tiempo atmosférico había estado muy extraño.
A la mañana siguiente, Sven se despidió de su esposa, Marie, y de sus pequeños Espurr, salió de su casa y se dirigió al trabajo. Eran las siete de la mañana. De nuevo a estar doce horas dentro de una oficina de vigilancia y revisión. Sven llegó al gremio y se dirigió al tablón de anuncios ubicado en el segundo piso subterráneo. Aún no había nadie rondando, generalmente los exploradores venían por misiones a las ocho de la mañana. Escogió una misión sencilla de rescate. Quitó el anuncio y se dirigió a su oficina para colocarlo en una carta.
Tenía que hacer una llamada.
—¿Aló? —preguntó Sven—. ¿Ryusei?
—¡A tus órdenes Sven! —respondió una voz masculina de rana—. ¿Qué pasó, amigo?
—Ryusei, necesito que entregues una carta —explicó Sven—. Tú eres muy veloz y sigiloso, y necesito que la lleves al Risco Talonflame.
—Vale, hermano —respondió el Greninja—. El Risco Talonflame queda muy cerca con un atajo que tengo, ahora voy al gremio.
Al cabo de dos minutos, Ryusei se encontraba en la puerta del gremio esperando a Sven. El Meowstic hizo pasar a la rana ninja a su oficina donde le explicó a quiénes debía entregar la carta, a lo que, muy gustoso, Ryusei aceptó.
Habiéndose despedido de Sven, el Greninja se dirigió a toda velocidad al Risco Talonflame. Llegó al cabo de tres minutos, el destino quedaba a una distancia considerable del gremio. Llamó a la puerta y Halley atendió. Halley se quedó sorprendido al ver a un Pokémon que parecía pequeño, pero que cuando estiró sus patas traseras pasó a ser bastante alto.
—¡Buenos días, amigos! —habló alegre el Greninja—. ¡Tengo una carta de Sven para ustedes! Eh… ¿Halley y Lilly, no?
—Sí, somos nosotros —respondió Halley con una mezcla de felicidad y sorpresa—. ¡Muchas gracias…! Eh… ¿Cuál es tu nombre?
—Ryusei —se presentó el Greninja—. Ryusei, el Greninja, a sus órdenes, amigos. ¡Hasta la próxima!
Ryusei saltó muy alto y desapareció entre los árboles.
El 'Equipo Leyenda' estaba muy emocionado, ¡tenían su primera misión! Halley abrió el sobre, sacó la carta y la leyó. Estaba escrita en español, los Pokémon habían aprendido a escribir en nuevos idiomas debido a la expansión de los pueblos humanos. Y como Halley era fue humano alguna vez, podía entenderlo. Decía:
"Ayúdenme… Estoy perdid... aquí en la Montaña Rocosa P4
y pude enviar esta carta con mucha suerte.
Ofrezco una buena recompensa, pero por favor ¡sáquenme de aquí!"
La firma en español no se podía distinguir bien, estaba rasgada. Pero al menos se conservaba la firma en huella del cliente. Era una Ralts. Tenían que rescatar a una Ralts.
¡Segunda parte del tercer capítulo! Disculpen tanta demora, esta semana he estado muy enfermo y no podía concentrarme mucho... Pero ya me he recuperado, y seguiré escribiendo. [:
¡Gracias a todos por sus reviews! No sabía que podía responder reviews x.x Supongo que lo haré desde ahora. [:
Y en respuesta a la tecnología en el review de Conuk, han pasado 200 años desde los eventos de MM2, los Pokémon psíquicos pudieron hacer maravillas en los pueblos Pokémon. ^^
¡Saludos a todos!
