Dragon Ball y sus personajes pertenecen al grandioso Akira Toriyama
Pensamientos en primera persona y flashback estan en cursiva
Capitulo 2
Bulma abrió la puerta de la habitación de Vegeta sin golpear, no era necesario a fin de cuentas él podía detectar su ki.
Vegeta veía televisión, si notó su entrada, no lo demostró lo que no sorprendió a la cientifica para nada lo que si le sorprendió fue el programa que veía. Vegeta estaba viendo uno de esos concursos televisivos de baile, al parecer las cosas estaban peor de lo que pensaba.
-Hola ¿Cómo estás? –saludó Bulma sentándose en la cama donde estaba acostado Vegeta.
-Que pregunta más estúpida –respondió Vegeta de mala manera
Ella sólo sonrío.
- ¿Te estás burlando de mí? -Se exasperó el principe.
-No, al contrario, eso sonó tan a ti -respondió naturalmente la cientifica.
-¿Qué quieres decir con eso?
-Que pregunta más estúpida -gritó la peliazul- de un tiempo a esta parte ya no te reconozco. No sé qué te pasa.
La observe detenidamente, ¿qué le pasaba a ella? Como era posible que no advirtiera lo que me pasaba, todos lo saben, todos saben que fui humillado por un imbécil de clase baja y por su hijo. Demonios pareciera que solo ha venido a fastidiar.
-Bulma, mujer ¿Qué diablos haces aquí?
-Estoy en mi casa, puedo entrar cuando quiera sin dar explicaciones. Replicó alterada.
Siempre tan agresiva y pedante, en ese momento la observe detenidamente, llevaba puesto un vestido azul y diminuto. En este tiempo a través de la televisión pude observar que son pocas las humanas capaces de lucir de manera agradable a la vista esa clase de ropa. Cuánto extrañaba su cuerpo. Extrañaba aquellos días en que luego de haber regresado de un viaje de entrenamiento en el espacio durante el cual logré alcanzar el nivel legendario, me sentía invencible. Ella me buscaba con el pretexto de curar mis heridas. En aquel tiempo noche tras noche compartíamos la cama, la misma que ambos ahora mismo ocupamos, ya que él aborresco el desorden de la habitación de ella.
Antes de que amaneciera la dejaba en su cama, al otro día ambos volvíamos a nuestra vida habitual, yo entrenaba y ella se ocupaba de su empresa. Era la primera vez en mi vida que veía en un solo ser tanta pasión, tanta osadía.
Él se mostraba durante el día frío como nieve, pero en las noches ella lograba despertar el fuego que existía en su interior. Era tanta su satisfacción que, aunque no quisiera admitirlo, ella era el único motivo por el cual aplazó su enfrentamiento con Kakaroto puesto que una vez que logró transformarse estaba seguro de que era el ser más poderoso del universo pero si lo asesinaba obviamente no sería del agrado de su amante.
Luego sucedió lo inesperado, es decir yo sabía que podía suceder, pero rayos, ella vivía alardeando de su inteligencia, además es de mi conocimiento que a pesar de lo arcaica de la tecnología terrícola existen diversos métodos para evitarlo. Por qué ella no utilizó ningún método anticonceptivo conmigo como seguramente lo hizo con aquel patético insecto terrícola era algo que no me explico, a veces pienso que ni ella tiene esa respuesta, por ello nunca se lo pregunté.
Ahora todo era tan diferente, hacía un mes que ella ni se pasaba por ahí, considerando los dos años que yo pasé en la habitación del tiempo ya ni recuerdo la última vez que ella se me entrego.
A pesar de extrañar su cuerpo el poco orgullo que le quedaba no le permitía suplicar sus favores o eso quería creer. En realidad en esos momentos se sentía tan poca cosa que pensaba sería rechazado por ella.
Mientras Vegeta pensaba en todo eso, en la televisión una pareja concluía su danza y aguardaba las críticas del jurado. Al guerrero las danzas se le hacían ridículas, sin embargo a los humanos parecían fascinarles, a fin de cuentas este tipo de programas eran muy exitosos, el único motivo por el cual veía este programa en particular eran las afrentas verbales a las que sometía el jurado a los bailarines de turno, a fin de cuentas él mismo era un experto en menoscabar a otros; viendo el programa había aprendido muchos insultos terrícolas que pensaba utilizar en algún momento. Si alguien le hubiera dicho que años después debería improvisar unos pasos de baile en público para salvar a la tierra, lo hubiera asesinado sin pensarlo.
-Vegeta tenemos que hablar
-¿De qué?
-De Trunks
-¿Le sucedió algo?
-No es eso es que…
-Entonces no me molestes con tus idioteses. Interrumpió bruscamente.
No entiendo la excesiva preocupación de la mujer por el mocoso, en mi planeta los bebés en esa edad aún estaban en incubadoras. Estoy seguro de que padre e hija tienen suficiente capacidad intelectual para crear tecnología de ese nivel, incluso yo lo había sugerido al poco tiempo de nacido el mocoso, ella simplemente se horrorizo diciendo que si a mi me parecía una gran carga criar a nuestro hijo ella lo haría sola, exagerándolo todo como siempre, yo solo le respondí un "haz lo que quieras", no entiendo para que tanto esfuerzo si al final el niño no recordaría nada cuando creciera. En mi planeta, recién cuando el vástago tenía uso de razón comenzaba a recibir entrenamiento de parte de uno de sus progenitores, si estos lo consideraban digno claro está, antes permanecían en incubadoras que les proveían de todo lo necesario para vivir.
-Maldito mono arrogante acaso solo puedes mostrar interés hacia tu hijo cuando está al borde de la muerte -Gritó Bulma.
-Él no me necesita -Respondió tranquilamente.
Bulma no podía creer lo que estaba escuchando. Se fijó detenidamente en el hombre que estaba frente suyo, quién llevaba puesto su traje de combate sin la armadura, no sabía que decirle esa era la verdad, él tenía razón Trunks no lo necesitaba, si en un mundo apocalíptico pudo crecer sin su padre por qué no habría de hacerlo en un mundo pacifico. Sería un gran dolor el rechazo de su progenitor pero su amor y el de sus padres podrían compensarlo. Una parte de ella quería echar a ese hombre tan insensible de su casa, de su vida, del planeta si era necesario pero otra a pesar de todo lo amaba con locura y no se resignaba a perderlo aunque ni siquiera estaba segura de haberlo tenido alguna vez. La única certeza que tenía era que algo le dañaba cuando él no estaba. Ahora era capaz de admitirlo al menos para sí misma, cuando él fue al espacio en busca de Goku, ella comenzó a extrañarlo, a pesar de convivir con un recién resucitado Yamcha extrañaba a Vegeta, extrañaba sus exigencias, sus insultos, su presencia a pesar de que en aquellos momentos aseguraba que amaba a otro.
-¿Por qué lo rechazas? Ya sabes que en el futuro será un gran guerrero, ¿acaso eso no es lo importante para ustedes los saiyajins? Cuando supiste que iba a nacer dijiste que si tenía potencial lo entrenarías para hacerlo un digno heredero tuyo (también dijo que lo mataría si era débil, pero Bulma omitió deliberadamente esa parte) y ahora dices que él no te necesita ¿Por qué? –le increpaba Bulma a Vegeta.
-El hijo de Kakaroto podrá entrenarlo tal y cual lo hizo en el futuro, yo ya no volveré a pelear –respondió levantando el tono de voz.
Había decidido no volver a pelear, durante toda su vida peleó y se esforzó por ser el más fuerte y nunca lo consiguió siempre fue superado ya sea por freezer o por sus soldados; en aquellos tiempos de constantes humillaciones su único bálsamo era que al menos era el más fuerte entre los de su raza, alivio que aquel maldito de Kakaroto le arrebató, por eso lo odiaba con todo su ser. Luego de todo lo ocurrido el príncipe se convenció de que no importaba cuanto hiciera siempre sería superado y derrotado por lo tanto por primera vez en su vida decidió entregarse al ocio.
-¿Todavía sigues con eso?-cuestionó ella incrédula.
Vegeta no respondía, solo la observó mientran seguía perdido en sus pensamientos.
¿Qué rayos pretendía? En cada encuentro que tuvieron luego de la batalla contra Cell y de que se lo dijera ella hacía la misma pregunta. Si esperaba que reconociera en voz alta lo derrotado y fracasado que se sentía, no lo haría, ya era más que suficiente haber decidido no volver a pelear.
Los gritos provenientes de una pelea en la televisión interrumpieron el incomodo silencio entre ambos. Vegeta dejó de mirar a Bulma y dirigió su atención al aparato, esta era otra de las cosas que le gustaba de este programa.
Bulma casi abandonó la habitación cuando Vegeta dejó de mirarla, como en otras ocasiones que habían llegado a este punto, pero esta vez sería diferente. Miró a la televisión aún sin creerse la clase de programa que estaba viendo Vegeta, pero al costado del televisor estaban unos videos etiquetados por ella misma ¡eran videos de Trunks! De sus primeros días, sus primeros pasos... videos que habían grabado ella y sus padres para dejar a la posteridad el crecimiento de su primogénito, Vegeta los estuvo viendo, eso quería decir que Trunks ni ella le eran indiferentes, esto la decidió a hacer lo que sea para sacar a Vegeta de este estado lúgubre, pensó que con el tiempo él saldría solo pero no resultó, ahora cambiaría de estrategia.
Al notar que no se retiraba Vegeta interpretó que ella vino para quedarse como lo hacía en el pasado, apagó el aparato, se hizo a un lado de la cama destinada a una sola persona, sin embargo los dos cabían perfectamente en ella, era un código que existía entre ambos, así comenzaron muchas de sus noches de pasión en el pasado. Bulma entendió que esta era una oportunidad que no debía desaprovechar, se quitó los zapatos y se recostó al lado del hombre que amaba de la misma forma en procedía luego de curar sus heridas en aquellos tiempos en que Vegeta entrenaba como poseído y antes de entregarse a aquel enredo ardiente e imprevisto que se creó entre ellos, cuando solo actuaba como quién sabía que el posible fin del mundo se acercaba, en esos momentos solo le importaba aprovechar el momento presente, ahora eran muy diferentes las circunstancias, el mundo ya no estaba en peligro y por sobre todo el ser inocente que surgió de esa vorágine la obligaba a mirar al futuro. Se miraron a los ojos, estudiándose, analizándose como dos oponentes antes de una pelea, hasta que ella rompió el silencio.
-Y si ya no piensas pelear ni entrenar, entonces ¿Qué harás? No creo que quieras pasarte la vida entera aquí tirado como un vago sin oficio ni beneficio viendo televisión. Si ya no quieres pelear bien, a fin de cuentas con Gohan y los muchachos es más que suficiente para defender a la tierra -Esto último lo dijo sin mirarlo, pues no creía que fuera así solo lo dijo para provocarlo, para que reaccionara. Volvió a mirarlo los ojos a la espera de una respuesta.
Este nuevo cuestionamiento sí que sorprendió al guerrero, debido a que ni él mismo tenía claro aún este punto. Había pasado todo este tiempo profundizando sus conocimientos acerca de las costumbres terrícolas ya sea a través de la televisión o de salidas furtivas de las cuales solo él tenía noción, lo hizo porque después de todo era el planeta de origen de su hijo por lo tanto le pareció buena idea conocerlo profundamente.
Tenía varias opciones rondándole la cabeza, pero aún no tomaba una decisión. La primera quedarse en la tierra y vivir como un terrícola más, tal vez siendo el esposo de Bulma y padre de Trunks. Era una opción realmente tentadora pero se veía demasiado fácil, para él nada había sido fácil desde que abandonó su planeta natal siendo un niño. Además ¿Por qué ella querría unirse definitivamente a alguien como él? Bulma pertenecía a la familia más rica del planeta lo que era un equivalente a la realeza de su planeta natal, a la cual él se enorgullecía de pertenecer a pesar de que su reino era solo polvo cósmico en la actualidad. La mujer estaba en condiciones de tener a cualquier hombre en el planeta que deseara, en verdad ella no necesitaba a nadie a su lado. Él solo era el hombre que le dio un heredero para su imperio económico, en este planeta no era nadie, no era digno de esa hembra, él lo sabía, todos los que conocían su relación lo sabían. Cuando estaba cegado por la arrogancia y el orgullo creía que él le hacía un favor al elegirla para compartir su lecho. Ahora veía la realidad, fue ella quien lo eligió, fue ella quien le hizo un favor al darle alojamiento en su casa y al permitirle poseerla, fue ella quién lo hizo padre de un gran guerrero, estaba orgulloso de Trunks estaba seguro que el motivo por el cual no se había convertido en un fracasado como él era el haber crecido sin su inútil presencia. Esa certeza era otro de los motivos que le impedía sucumbir a la tentación de establecerse y formar una familia.
La segunda quedarse en la tierra y pasar por un viajero errante alejado de toda civilización pues debía reconocer que los variados paisajes naturales del planeta le parecían bellos, no entendía como los humanos podían ser tan idiotas al punto de destruir su propio planeta con tecnología primitiva, de esa manera podía seguir monitoreando el crecimiento de su vástago como lo había hecho hasta ahora. Recordando el inmenso dolor que le produjo verlo morir a manos de Cell, a manos del monstruo al que él permitió perfeccionarse, le parecía lo mejor pues ya no soportaría que algo le sucediera a su contraparte de este mundo por su culpa, si algo pasaba haría lo posible para protegerlo como lo hizo cuando Bojack apareció. Pero dudaba que su primogénito llegara a necesitarlo alguna vez en este pacifico mundo. Pensar que estuvo a punto de contemplar la muerte de la mujer y su hijo a manos del Dr. Gero imperturbablemente, ahora sabía que de haber sucedido no habría soportado el dolor, bien dicen por ahí que no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes.
La tercera opción era irse de la tierra, no le sería difícil robar una nave de la Corporación Capsula, Olvidar todo lo acontecido en los últimos años y reconquistar el antiguo imperio Cold, nadie se lo impediría la tierra estaba demasiado lejos, la loca madre de Gohan no le permitiría ir a intentarlo siquiera, podría presentarse como el asesino de la familia Cold, convertirse en el emperador del universo, tendría todo lo que siempre había soñado Kakaroto estaba muerto y no sería revivido siembre y cuando se mantuviera alejado de Namek y de la Tierra. Anhelaba la adrenalina arrebatar la vida de otros pero otra parte de él sentía que no valía la pena el esfuerzo, no tenía energías para semejante emprendimiento y mucho menos para mantenerlo en el tiempo.
Ninguna opción lo terminaba de convencer, pero cualquiera de ellas era mejor que volver a ser humillado por un clase baja, solo faltaba decidir qué era lo menos peor. Sonrió amargamente por su patética situación, observó a la hembra que tenía en frente, era la mejor de su raza, de eso no tenía duda, era demasiado perfecta para un perdedor como él. Existía otra opción, que ni siquiera se atrevía a analizar, llegado el caso de decidirse lo haría y ya.
-Que no piensas contestarme -Gritó Bulma, le había dado varios minutos para reflexionar pero comenzaba a sentirse ignorada nuevamente
A él le gustaba su agresividad fue lo que le atrajo de ella aquel día en que llegaron Freezer y su padre a la Tierra. Pasaron tantas cosas ese día…
-Eso que importa -Respondió en un tono aburrido.
-Como que ¿Qué importa? Tienes que tener objetivos, ocupaciones, razones para vivir. No puedes pasarte lo que te reste de existencia encerrado viendo televisión.
-No tengo razones para vivir, lo mejor hubiera sido que Cell me asesinara a mí en vez de a Trunks o que me hubiera matado durante mi patético intento de venganza. Al menos así hubiera muerto como un verdadero guerrero, no obstante hasta una muerte digna parecen negarme los dioses -Al terminar calmadamente estas palabras Vegeta comenzó a reír siniestramente.
Luego de unos intensos segundos enmudeció y miró fijamente a esos ojos azules que eran su única paz.
-¿Qué te sucede?- preguntó ella con cautela
-Sabes que es los que realmente deseo -Sonreía mientras hablaba la peli azul nunca lo vio así hasta parecía feliz.
-Quisiera ir a uno de esos lugares desérticos que me recuerdan a mi planeta natal –prosiguió el príncipe- acumular toda mi energía alrededor de mi cuerpo y explotar. Terminó en un tono de voz bajo pero amenazante.
Un nudo se formó en la garganta de la científica al escuchar estas palabras. Sabía que Vegeta estaba deprimido pero jamás pensó que el suicidio pasara por su mente. No, eso simplemente no podía ser. Se sentía tan sorprendida y horrorizada a la vez que prefirió ignorar por ahora semejantes palabras.
Vegeta no podía creer lo que había confesado, su más oscuro deseo. Un acto de cobardía tan terrible y vergonzoso era su última opción, tan indecente que ni siquiera se atrevía a analizar en su fuero interno. Lo dijo, como era posible que le haya dicho algo que ni siquiera quería pensar. Simplemente deseaba acabar con la miseria en que se había convertido su vida, era su deseo más profundo pero era un acto condenado por las usanzas de su raza, su padre en el infierno de seguro lo desconocería por semejante barbaridad pero sin embargo, NO, ya no quería pensar en ello. Mejor cambiaba de tema antes de que ella reaccione y comenzara a compadecerlo. Dirigió su mirada a un punto vacío en el techo, no quería ver lastima en sus ojos. Si lo que ella quería para dejar de importunarlo era que salga de esa habitación, pues eso tendría.
Bulma...
CONTINUARA
Gracias a todos/as los/as que me apoyaron en este emprendimiento espero no decepcionarlos/as.
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