Lamento mucho la tardanza con el capítulo es que como pueden ver: 1 es laaaargo, y 2 estaba en exámenes y estaban difíciles, pero aquí les dejo el capítulo y mis más sinceras disculpas n_n

Espero que lo disfruten mucho n_n

Los personajes de Naruto no me pertenecen n_n

BOLT'S POV

Era un día como todos los demás, al menos para él, su padre no estaba, su madre jugaba con él y con su hermana; sin embargo, su pensamiento no estaba precisamente en los juegos. Era San Valentín, ¿sería que ese año recibiría chocolates por parte de alguna chica? No era que esperaba que alguien en especial le diera chocolates… o tal ves si, pero él nunca lo admitiría.

-Bolt -lo llamó su hermana menor con una enorme sonrisa. -¡Bolt! ¿Me estás escuchando?

-Jeje -rió un tanto nervioso. -¿Me hablabas?

-¡Hermano! -protestó la niña inflando sus mejillas. -Te estaba pidiendo que me acompañes al parque.

-¡Oh! -dijo un poco desubicado aún. Aunque claro, un viaje al parque podría servir para ver a quien quería. -De acuerdo, vamos

-¿No me vas a poner ningún pero? -preguntó la niña sorprendida. ¡Wow! O realmente estás aburrido y no tienes nada mejor que hacer, o estás esperando ver a alguien en el parque.

-No estoy esperando ver a nadie -respondió sonriendo entre dientes. -Es sólo que estoy aburrido, si, eso…

-Bien, espera, iré por mi conejo para ir a jugar a la caja de arena -dijo Himawari dando un pequeño saltito.

Salió corriendo hacia su habitación, regresando minutos después, con un pequeño muñeco en forma de conejo en sus manos.

-Hora de irnos -susurró tranquilamente poniendo su mano sobre el hombro de su hermana. -¡Mamá! Regresamos al rato!

En menos de diez minutos, Himawari estaba jugando junto a Bolt en la caja de arena.

-Luego dices que no eres como un niño pequeño -se burló una voz tras ellos.

-¡Uchiha! -exclamó el rubio con enojo. -¿Qué haces aquí?

-Sólo vine a saludar -contestó sonriendo de medio lado. -¿Acaso esperabas algo más de mi parte, Boruto?

-¿Quién esperaría algo de ti de no ser por una golpiza? -preguntó encogiéndose de hombros.

-¡Idiota! -exclamó la chica de anteojos, mientras le daba una patada. -Toma esto, mamá me obligó a hacerlos para agradecerte por haberme llevado a casa la otra vez -su orgullo nunca le permitiría decirle que los había hecho porque había querido. Sin embargo, un pequeño sonrojo casi invisible la delataba.

-¡Sí, claro! Porque tu mamá te obligó, así le llaman ahora -se burló tomando la pequeña bolsa bien decorada, la cual poseía varios chocolates en su interior. -Espero que no tengan ninguna clase de veneno, conociendo lo loca que estás, nunca se sabe… y también espero que no estén tan malos como la comida de tu madre.

-¿¡Qué dijiste!? -estaba realmente enfadada, una cosa era que la molestara a ella y se metiera directamente con ella, pero nunca le permitiría que hablara mal de su madre. -¡Eres hombre muerto, Uzumaki!

Así comenzó la lucha de nuevo, patadas y puñetazos volaban por todo el parque sin detenerse.

-¡Regresa aquí, grandísimo idiota! -protestó Sarada, quién le iba a dar una fuerte patada. Sin embargo, el chico se las ingenió para esquivarla. -No eres más que un cobarde.

-Definitivamente y como dice mi padre, heredaste la estupidez de tu padre.

Aquella había sido la gota que derramó el vaso para el ojiazul, podía perdonarle que lo pateara, que le gritara y que lo humillara, pero nunca le permitiría decirle que tenía algo en común con su mal padre.

-Nunca te perdonaré que digas que tengo algo en común con él -tomó lo primero que vio y lo partió en dos, sin darse cuenta que aquello que había agarrado era el pequeño conejo de su hermana, quién se había distraido tan sólo un segundo para ir a buscar un poco de agua.

-¡Hermano! -exclamó Himawari entre lágrimas. -¡Esto no te lo perdono, sabías que era mi favorito, y aún así tu...! ¡Te odio!

Sin embargo, el grito de su hermana fue totalmente ignorado, y la pelea continuó aún más fuerte, causando que los dos tuvieran pequeñas heridas, de las cuales salían pequeños hilillos de sangre.

-¡Salvaje! -le gritó Bolt.

-¡Idiota! -exclamó ella de vuelta.

Ya ninguno de los dos podía luchar más, ambos estaban cansados, y sus heridas les dolían.

-¿Te encuentras bien? -preguntó finalmente el rubio jadeando un poco.

-Eso creo… -dijo acomodándose un poco los lentes.

Ambos soltaron una gran carcajada, como si fueran amigos de toda la vida, mientras él le extendía la mano para que ella pudiera levantarse.

Al aceptar la mano de Bolt, esté jaló de ella más de lo debido, y terminó por abrazarla por impulso para no dejarla caer.

Ambos se miraban a sus ojos, mientras sus ojos brillaban intensamente.

-Idiota -le dijo la chica suavemente.

-Salvaje -dio a modo de respuesta de la misma manera que ella.

La distancia entre los dos fue desapareciendo poco a poco, hasta que finalmente sus labios se tocaron con suavidad.

-Estúpida.

-Imbécil.

Se decían entre besos, aún sin separar sus labios.

INOJIN'S POV

-¡Vamos, Inojin! ¿Que tiene de malo que Hima sea dos años menor? -protestaba Chōchō comiéndose un paquete de papas fritas. -En las novelas, la edad es lo de menos.

-Esta no es una de tus novelas, gorda, esta es la vida real -repuso Inojin por enécima vez. -Además, no sé si ella me gusta. Quiero decir, es linda, pero de ahí a sentir algo es otra cosa.

-Con el primer beso te darás cuenta, y será taaaaan romántico -suspiró la niña. -Mírala, ¿no tiene acaso todo lo que un chico quiera tener?

-Claro que si, lo tiene, pero eso no tiene nada que ver con salir con ella o no -murmuró bajando su cabeza. -Tienes que entender, ella es muy niña todavía. Si llegara a acercarme a ella de esa manera, no sólo Bolt estaría todo el tiempo encima nuestro, sino que su padre también; no quiero una relación así… a parte, todavía soy muy joven para pensar en tener tan si quiera una novia…

-No me vengas con el soy muy joven para tener novia -lo imitó Chōchō provocando una carcajada de Shikadai, quién estaba apoyado contra la pared. -Ya tuviste una novia de kínder, y todo salió muy bien hasta que ella se fue…

-¡Si, pero no es lo mismo! -exclamó ya enojado. -Es la hermana de un amigo. Me gusta un poco sí, pero…

-Entonces… admites que te gusta -dijo empujándolo varias veces con el codo. -Mira que si no te das prisa, algún niño se te adelantará. Tal vez a uno que no le importe su edad… o si ha tenido novia, o si tiene un hermano, o si…

-¡Ya entendí! -gritó. -Si es así y algún otro chico le llega a decir algo antes que yo, significa que será un chico con una suerte envidiable, y que yo no soy el indicado para ella.

-Terco -protestó Chōchō dando un suspiro de resignación. -Eres un tonto, Inojin, después no vengas a quejarte, ¿me escuchaste bien?

-Sí, ya te escuché -afirmó resoplando el joven. -Lo he hecho desde la primera vez que lo dijiste.

La joven kunoichi tan sólo lo ignoró y continuó comiendo sus papas tranquilamente, mientras Shikadai miraba las nubes.

-Tsk, que situación más problemática -se quejó Shikadai. -No se puede ver las nubes en paz sin que pase algo…

-¡INOJIN! -gritó de repente la voz de una chica, la cual se abrazó fuertemente a él. -¡Te estaba buscando!

-Midori -replicó el rubio intentando soltarse del sofocante abrazo. -¿Podrías soltarme, por favor?

-Sólo prométeme que saldrás conmigo hoy -le rogó haciendo un puchero. -Vamos, Inojin, es San Valentín, y quiero que salgas conmigo porque… ¡Tu me gustas!

-Ya hemos hablado de esto -sonrió como si le hablara a cualquiera de sus amigos. -A mi no me gustas, no quiero salir contigo.

-A tu querido Inojin le gusta alguien más -intervino Chōchō pasando su brazo alrededor del cuello de su amigo. -¿No es así?

-Eso es im-po-si-ble -replicó la chica de cabello verde intentando alejar a Chō del pobre Inojin, quién en ese momento estaba color morado, ya que el brazo de su amiga lo estaba asfixiando. -¡Suéltalo! ¡Lo vas a matar antes de que nos casemos!

Shikadai y Chō soltaron una carcajada al escuchar algo tan absurdo, eran tan sólo unos niños, ni siquiera tenían mucho tiempo libre, y ella ya estaba pensando en ¿¡casarse!?

-Eso lo más tonto que he escuchado en mi vida -soltando al rubio del cuello. -Supongo que en tu repertorio de chistes no hay uno mejor que ese.

-Idiotas -murmuró la chica con cara de pocos amigos. -Ya lo verán, algún día, yo seré su esposa, y entonces seré yo la que me voy a burlar de ustedes.

-¡Bolt eres un idiota! -escucharon a lo lejos. -¡Te odio!

-¡Hima! -la llamó la morena desde donde se encontraban.

La niña se acercó lentamente con la cabeza agachada, con la cara bañada en lágrimas.

-¿Eres la hija del Hokage? -preguntó Midori con emoción. -¡Que linda!

-Te aseguro, no te será tan agradable -replicó la kunoichi morena burlonamente. -¿Por qué no nos cuentas que pasó?

-¡Bolt! -exclamó con la voz llorosa. -Él… rompió el conejo que Inojin me regaló en mi cumpleaños… era mi favorito…

El ojiazul no dijo nada, tan sólo tenía un pequeño sonrojo en sus mejillas. Nunca se hubiera imaginado que aquel pequeño peluche llegaría a ser tan importante.

-¿¡Qué!? -exclamó Chō impresionada. -¡Maldito insensible! ¡No lo puedo creer! ¡Voy a matarlo!

-¡Es sólo un muñeco! -gritó la peliverde con enojo, abrazándose fuertemente al brazo del chico. -¡Vámonos, Inojin!

-Pero… -comenzó el rubio mirando a la niña que aún lloraba. -No puedo dejarla así, es mi amiga.

-No puedes dejarme así, Inojin -protestó mirando a Himawari con desprecio. -Pronto entrarás a la academia ninja, y serás una ninja, si te sigues comportando como niña mimada en tus misiones, pondrás a tus compañeros en problemas y sólo serás una carga. Eres la hija del Hokage, héroe de la aldea, se espera lo mejor de ti, pero si sigues de esa manera no darás la talla.

El llanto sonó un poco más fuerte al escucharla, sabía que eso era cierto, que la gente esperaba grandeza tanto de ella como de Bolt. Sin embargo, Bolt siempre había nacido para llamar la atención, especialmente por sus travesuras, pero ella no quería ser recordada en el mundo ninja como un estorbo que nunca hizo nada.

-¡Ya cállate, Midori! -bramó un rubio. -¡Te estás pasando! ¡No voy a permitir que le hables así! ¡Himawari es tan sólo una niña!

-Tan sólo una niña, ¿eh? -preguntó orgullosa. -Bueno, espero que entiendas que él es mío, niñita.

-Oígan, chicos -les dijo finalmente Inojin ignorando a Midori. -Les molesta si nosotros dos nos… -señaló a Himawari y a sí mismo, mirando otro extremo del parque.

-No lo arruines -dijo Chō con emoción. -Vayan tranquilos, chicos, estoy segura que nuestro amigo rubio aquí presente será una gran compañía para ti.

-Ganaste por ahora, niñita, pero esto es una guerra que no estoy dispuesta a perder -se acercó de nuevo a el ojiazul y lo besó en la mejilla, haciendo que éste pusiera cara de asco. -Casi lo olvido, iba a darte esto desde antes, pero la niña esta se entrometió.

Le entregó una pequeña caja y se abrazó con fuerza a él.

-Gracias -le dijo sonriendo. -Pero no los quiero, me gustan los dulces, pero creo que estos me caeran algo pesados, casi tanto como el ego de la persona que los hizo. Si nos disculpas…

Tomó la mano de Himawari y comenzó a adentrarse en el parque jalándola suavemente para que lo siguiera.

-Ino-jin -dijo la niña con voz quebradiza. -Perdóname, yo… no quise causar problemas…

-Nada de eso -sonrió de nuevo, sintiendo como su corazón se aceleraba sintiendo la mano de la niña sobre la suya. -Cuéntame, ¿qué pasó con Bolt ahora?

HIMAWARI'S POV

-Bolt es un tonto -murmuró la niña apoyándo su cabeza contra el pecho del rubio. -Él peleaba con Sarada como de costumbre, y ella lo hizo enojar, y entonces agarró el conejo y le arrancó la cabeza...

-Todos lo sabemos que es un tonto -contestó él asintiendo con la cabeza. -Tu cumpleaños será pronto, lo tendré en cuenta para regalarte uno nuevo.

-Pero es mi hermano -gritó Himawari cerrando sus ojos, haciendo que aparecieran nuevas lágrimas en sus ojos. -Lo quiero, y yo… le dije que lo odiaba…

-Él lo sabe, ya no llores, por favor -le secó las lágrimas con los dedos. -Una niña hermosa no debe llorar.

-¿Tu crees que yo… soy hermosa? -preguntó sorprendida. -Boruto dice que soy una niña llorona y fea.

Una pequeña carcajada salió de la boca de Inojin, quién no pudo evitar mirarla con ternura.

-Si fueras un poco más grande, yo saldría contigo -afirmó sinceramente sin darse cuenta de lo que decía en realidad.

Himawari se sonrojó a más no poder al escuchar al ojiazul; no podía estar más feliz en aquel momento, tal vez no sería ahora el momento, pero él tampoco había cerrado las puertas a que pudieran tener una relación en el futuro.

-Yo… no, olvídalo -dijo el chico igual de sonrojado a caer en cuenta minutos después de lo que había dicho. -No sé lo que digo, perdóname. Yo sólo…

-Muchas gracias Inojin -finalmente sonrió para sí misma sin ningún dejo de pena en su rostro. -¿Tú también piensas que soy sólo una niña? Eso es molesto, ¿sabes? Algún día voy a crecer.

-De seguro tendrás muchos pretendientes en un futuro, no vas a tener que preocuparte por tener una pareja -aseguró bajando su cabeza bastante incómodo. -Serás una buena kunoichi, y tendrás un futuro brillante, puedes estar segura de ello.

-Pero… ¿y si no es así? -preguntó con tristeza. -¿Si llego a fallar en todas mis misiones? ¿Si pongo a mis compañeros en problemas?

-Eso no pasará -replicó pasando su brazo alrededor del hombro de la peliazul. -Todos empezamos con miedo, pero vas a hacerlo bien, eres la hija de un Hokage, y tu madre es muy fuerte también. Lo harás bien, Himawari.

-Ese es el problema -contestó Himawari decaída. -Por ser mi padre el héroe de la aldea, y mi madre ser una gran kunoicho, todos esperan que lo sea también… estoy muy nerviosa, y pronto entraré a la academia, no sé que haré…

-No te asustes -murmuró con sus labios sobre la cabeza de la ojiazul. -Vas a estar bien, te lo prometo. -Su cabello olía a fresas, y era muy suave y sedoso.

Al darse cuenta de lo que estaba haciendo, el joven se separó de ella de inmediato y desvió su mirada al piso con un pequeño sonrojo.

-¿Ella no pensará mal si nos llega a ver juntos? -preguntó con un pequeño dejo de celos.

-¿Ella? -interrogó Inojin sin comprender. -¿La pesada de Midori? ¿Importa lo que ella piense? ¿A quién le importa?

-¿Ustedes dos no están? -intentó preguntar, mientras jugaba con sus dedos? -¿Saliendo?

Él tan sólo la miró atónito, antes de comenzar a reír de nuevo, esta vez con pequeñas lágrimas saliendo de sus ojos.

-Eres muy graciosa -respondió secándose las lágrimas una vez que terminó de reír. -¿Yo con ella? ¿Acaso no la has visto?

-Pero… ella te abrazó, y te besó en la mejilla -puntualizó ella. -Incluso te trataba como si estuvieran saliendo, y te dio chocolates…

-Si estuviera con ella, ya te habrías dado cuenta, pequeña -sonrió de nuevo, y le extendió su mano para ayudarle a levantarse. -Se está haciendo tarde, te llevaré a casa.

Durante el camino hablaron de todo un poco y bromearon otro tanto hasta llegar a la casa de la niña, en donde finalmente tenían que depedirse.

-Muchas gracias por traerme -dijo la niña con una sonrisa en su rostro. -Es lindo estar contigo, en verdad me sirvió mucho hablar contigo.

-No es nada -repuso un tanto apenado, dándole la espalda para irse a su casa. -Cuando me necesites, ahí estaré, a no ser que esté en alguna misión.

-Inojin… -lo llamó, mientras se acercaba a él rápidamente.

Con el corazón latiéndole a mil por hora, lo abrazó ligeramente y le dio un pequeño beso en la mejilla.

-Hima… -quería decirle algo. Sin embargo, ella lo soltó y salió corriendo muy sonrojada hacia su casa, y cerró la puerta.

Chōchō's POV

Ella los había estado siguiendo toda la tarde, escondiéndose en cada árbol y esquina que encontrara, y había obligado a Shikadai a seguirla, haciéndole entender que sino la acompañaba, le diría a su madre que se había dormido en clases.

-Que problemática eres -protestó el pelinegro. -Esto es aburrido, ¿por qué no los dejas en paz? Inojin ya dijo que no estaba interesado…

-Yo sé que lo está, te lo puedo asegurar, pero está en negación… -prosiguió, escondiéndose en la esquina para mirar lo que pasaba a pocos metros de ellos. -¡Se ven tan lindos! Es la magia de San Valentín. Cualquiera podría jurar que son pareja.

-No lo son, y a como veo las cosas estará un poco difícil hasta dentro de unos años -repuso su amigo con largo bostezo. Me hubiera ido a casa, en este momento podría estar durmiendo… o algo así.

-No eres más que un aragán -se burló dándole un pequeño golpe en la cabeza. -¡Vamos! Sólo un rato más…

-Tsk -pero no dijo nada más, tan sólo se dedicó a seguirlo.

-¡Kyaaaaa! -gritó suavemente para que no pudieran escucharla al ver como ella besaba su mejilla y salía corriendo. -¡Que momento más hermoso! ¡Él definitivamente tiene que contarme todo!

-No creo que él quiera hacer eso -contestó Shikadai con los brazos cruzados. -Ahora si me lo permites, me voy a casa…

-¿Q-qué haces aquí, gorda? -preguntó Inojin aún sin poder salir de su asombro.

-Siguiéndolos, claro está -afirmó guiñándole un ojo. -¡Te dio un beso!

-Fue en la mejilla -mencionó esperando que con aquel argumento lo dejara en paz. -Midori también lo hizo.

-¿Por qué crees que lo hizo ella? -cuestionó como si fuera algo obvio. -Le gustas y estaba marcando terreno.

-Supongo…

-¿Te gustó? -dijo dándole golpesitos en las costillas con el codo.

-Hay algo diferente en ella -le repuso él sonrojándose nuevamente, tocando su mejilla, en donde minutos antes habían estado los labios de la niña. -No sentí la misma repulsión que sentí con Midori, de hecho fue bastante agradable.

Ahí lo tienen, capítulo super extra largo especial de San Valentín :) Muy especial, fueron 11 páginas en víspera de exámenes XDDD

Espero que les haya gustado y dejen sus reviews n_n

Gracias a HinAThItHa 16241, neko mero, DaisukiNekoHentai, ina escalante y WendyMarvell DS en verdad de todo corazón les digo: Muchas gracias por estar siguiendo el fic y por siempre estar ahí leyendo n_n

Feliz día del amor y la amistad a todos n_n

Iseki n_n