Hola! se que ha sido mucho tiempo sin publicar nada, lo siento, pero he aqui el cap 7. Aprobecho para agradecer a Dasanira por jalar la correa y obligarme a escribir XD Amiga este cap es para ti :D

Ya basta de tanto bla bla y disfrutenlo!


Capitulo 7

Hoy es el dia que inicia la competencia de cacería. Estoy muy nerviosa, me preocupa lo que suceda hoy. Estoy segura de que mi odiado primo intentara algo para sacar a Ferdinando del castillo. La noche anterior, él prometió que todo estaría bien, pero conozco muy bien a Nagi; y siempre logra sus cometidos.

Es tradición que la familia real este presente a desearles suerte a los competidores. Normalmente eso no me importaría, y seguramente no asistiría; pero, no puedo esperar a verlo, no puedo, en especial por lo que paso la noche anterior.

Trataba de encontrarlo, me preocupaba el hecho de que participara en esta competencia, ya que es la segunda más peligrosa. Consiste en la cacería de venados, quienes consigan los ocho venados que estarán en el bosque serán los ocho ganadores que pasaran al ultimo encuentro. Es en esta parte donde los contendientes tratan de eliminar a su competencia, disparando con flechas a sus enemigos, disculpándose con la escusa de confundirlos por la presa. Estoy segura que Nagi intentará algo parecido y tenia que advertirle.

Después de buscarlo por todo el castillo se me ocurrió que tal vez estaría en el jardín, junto a Tsuki, y tenia razón. Lo escuche hablando con ella pero no entendí lo que decía, solo la ultima frase; al parecer le preguntaba si hacia lo correcto, si tenia que decir la verdad. Le pregunte al respecto, pero al parecer oculto la respuesta. Empecé a sospechar que no es la persona que aparenta, que algo oculta; lo que me llevo a preguntar nuevamente porque estaba ahí, quería que me diera una buena razón para sentir lo que he estado sintiendo últimamente.

Obtuve la misma respuesta que me dio cuando estábamos solos en mi habitación; pero esta vez la decía en serio; al parecer en verdad cree en ello, de verdad cree que es obra de los Dioses. A pesar de darme esa repuesta tan seria no me convenció, lo que realmente hizo que le creyera fueron sus acciones, o tal vez su corazón; o tal ves el mio que intentaba decirme algo. Finalmente me prometió que regresaría a salvo, tiene que hacerlo, tiene que regresar a mi lado.

Caminaba por los pasillos hacia el evento con las ganas de verlo antes de que partiera. Al llegar mire a todos los pretendientes, en medio de ellos era inevitable que no destacara con esa hermosa cabellera cobalto; y además estaba con la misma expresión que muestra en este tipo de reuniones, obviamente no le interesa en lo mas mínimo el discurso de mi padre. No puedo evitar memorizar cada expresión que tiene e intentar adivinar lo que esta pensando. ¡Ara! Me ha vuelto a ver; y se ha sonrojado, no puedo evitar tener este sentimiento de ternura cuando lo hace, parece un niño haciendo un puchero, ¡es tan lindo!

Después de todo el discurso del rey, se han preparado para machar hacia el bosque. Solo puedo quedarme mirando como desaparece en el follaje, dejándome con la esperanza de ver su silueta regresar sano y salvo.

No se cuanto tiempo ha pasado en realidad, pero siento que ha sido una eternidad. Mi corazón ya no soporta la angustia, tengo un mal presentimiento y no puedo mas; necesito mirarle, no quiero esperar a que regrese a mi, quiero traerlo yo misma… quiero traerlo…quiero traerlo yo misma.

Con esta idea en mi cabeza, me coloque una capa para que los guardias no sepan quien soy; tome a Tsuki y como pude logre montarla. Había observado a Ferdinando como cabalgaba así que no debe se muy difícil…

–"Kyyyyyyaaaaaaaaaaahhh!... Es muy dificiiiilllll!..."

Pero no puedo rendirme ahora, iré a buscarlo y asegurarme que este bien.

Como lo supuse, es muy dificil dar con él, pero por alguna razón Tsuki sabe el camino, como si ella me llevase a él. Despues de cabalgar por el bosque y esconderme de algunos pretendientes que merodeaban en la lejania, mi corcel me llevo a un pequeño claro, con un lago en el centro. En el se encontraba otro caballo con un ciervo atado a su lomo. Desendi de mi guia blanco y me encamine hacia el otro animal a tomar sus riendas.

– "¿Quién eres?"Dijo una voz detrás de mí.

Al girarme para ver a quien me hacia la pregunta me sorprendi al ver la afilada punta de una flecha apuntando hacia mi rostro. Quede completamente asustada hasta que decidí ver los ojos de mi atacante, esos ojos verdes que yo conocía muy bien.

– "¡PRINCESA!" Me reconoció en cuanto me voltee, y bajo el arco "¡¿Qué hace aquí?"

– "He venido a buscarte. Estoy preocupada por ti, me da miedo pensar en que estes sólo y que te puedan hacer daño" Tenía una cara de asombro, en verdad que lo he sorprendido, jamás se imaginó verme aquí, y a decir verdad, yo no me imaginé estar aquí.

– "Pero… pero… ¿sabes lo peligroso que es estar aquí? Digo, tú me lo advertiste" Lo sé "… eto… debes irte de inmediato".

– "Lo sé, pero no puedo soportar el pensar que puedes morir aquí" Suspiró levemente, parece estar pensando en una solución.

– "¡Ya!, vuelve al castillo, como vez ya tengo el cervatillo, así que regresare al castillo pero no nos pueden ver llegar juntos. Adelántate que yo…"

De repente se detuvo, miró fijamente hacia unos arbustos y apuntó la flecha hacia ellos; de pronto me lanzó al suelo. En ese instante cerré los ojos, no supe lo que paso, pero en cuanto los abrí vi una flecha pegada en un árbol y que de no haber caído me hubiese dado en la cabeza. Mire con temor a mi príncipe quien ya había tirado su flecha, mire hacia la dirección en la que apuntaba, y mire un cuerpo caer de entre la maleza. El hombre tenía el proyectil clavado a un costado, en lo que se retorcía de dolor mi salvador corrió hacia él y tomó sus flechas. Después de desarmarlo me miró con temor y dijo

– "Será mejor que te vayas" Lo único que pude hacer fue asentir con la cabeza. Me acerqué a él tome su mejilla y la bese, pude notar cómo se enrojecía hasta la punta de las orejas.

– "Regresa a mí" Susurre

Di la vuelta dispuesta a regresar junto con Tsuki, en eso sucedió lo que más temía. Ese hombre tomó el arco que aún tenía, y con un rápido movimiento sacó la flecha que tenía en su costado apunto y disparó hacia mi. Todo sucedió muy lentamente, mire la flecha acercándose a mí, pero mi cuerpo no se podía mover, y en el momento en que pensé que impactaría vi una cabellera azul interponerse.

Lo que sucedió fue que, en lo que le dispararon, Ferdinando se interpuso y disparó al mismo tiempo dándole en el ojo y matándolo inmediatamente, mientras que a mi príncipe lo hirió en el pecho, un poco arriba del corazón. Cuando reaccione vi con terror a aquel hombre tirado sin vida y a mi joven peli azul yacido en el suelo, presionando la herida de la cual brotaba sangre sin parar.

– "¡Ferdinando!" Corrí hacia él con desesperacion, al ver su herida trate de sacar la flecha, pero su mano me detuvo.

– "Déjala, si la retiras seguiré sangrando…" Me miro a los ojos y coloco una de sus manos en mi mejilla "…no te preocupes, yo estoy bien. Ve al castillo, busca a la reina y dile donde estoy."

– "¿A la reina? Porque a Shizuru!..." Me silencio con su dedo. "Ahora no tengo tiempo de pelear" Tiene toda la razon, pero luego le preguntare porque ella- "Ve, yo estaré bien."

Aun cuando mi corazon no deseaba dejarlo ahi, no tube otra opcion que tomar Tsuki y salir por ayuda. En cada paso que me alejaba mi alma se desboronaba pedaso a pedaso. Veia el horizonte, cada instante era largo y agonizante, ya no podia estar esperando para visualizar el castillo…


Espero que les gustara, ahora dejen sus comentarios porfa :D nos vemos en unos cien años o.O

ok ok ... me apresurare con el otro.

Algo me dice que Dasanira no me dejara en paz ¬¬