Hola gente, muero de la pena D: me retracé como 500 años con el capítulo, pero es que es muy grande y tras de eso pasaron muchas cosas (problemas personales DX) que me obligaron a mantenerme distanciada del ff, pero ya estoy de regreso n_n
Este fic es completamente AU y tiene OC, nada de lo que pase pasará en la serie... supongo, o al menos no de esa manera, y para ser más sincera de lo que debería, los personajes no me salen con las personlidades de la serie XDDDD
Los personajes de Naruto le pertenecen a Kishimoto ovo/
Espero que disfruten el capítulo y dejen sus comentarios por favor n_n
BOLT'S POV
Lo que había comenzado como un beso tranquilo, terminó por convertirse en un beso salvaje.
Sus labios se presionaban con fuerza, mientras sus leguas se enredaban la una con la otra en un juego que parecía no tener final, y de vez en cuando mordiendo suavemente uno los labios del otro.
Estaba comenzando a faltarles el aire, pero ninguno de los dos estaba dispuesto a separarse aún, aquel beso se había vuelto adictivo, y ambos querían seguir sintiendo aquel contacto tan especial que los unía.
Sus pulmones comenzaban a doler por la falta de aire, y Sarada empezaba a ser conciente de lo que en realidad estaba pasando. Así que muy despacio abrió sus ojos, y mordió el labio inferior de su compañero lo más fuerte que pudo, haciendo que este se rompiera el beso de inmediato.
-¡Maldición! -exclamó el rubio tocando su labio con enojo. -¡Me rompiste el labio, maldita salvaje!
-No te di permiso de besarme -respondió la joven burlonamente, con aire de superioridad. -Nadie dijo que yo quisiera besarte.
-Pues parece que después de todo te gustó -se defendió el ojiazul. -Sino no lo hubieras respondido.
-Sólo te estaba dando el gusto -respondió con una sonrisa ladina marco Uchiha. -Fue lo más asqueroso que me pasó en la vida.
-Sigue mintiéndote a ti misma, eres buena para eso -replicó cruzando sus brazos. -Después de todo eres tan orgullosa como tu padre.
-¡Grandísimo idiota! -gritó descontrolada, dándole un puñetazo en la cara. -¡Nunca vuelvas a mencionar a ESE hombre en mi presencia!
-¿¡Estás loca o que te pasa!? ¡Sólo fue un comentario! -se quejó Bolt frotando su nariz. -¡Eres odiosa, Uchiha Sarada!
Los ojos de la joven Uchiha se cerraron, y pequeñas lágrimas salieron de ellos sin que pudiera detenerlas.
Él no entendía nada, no sabía como se sentía estar viviendo algunos días con un completo desconocido que dice ser su padre, y sin embargo, no saber absolutamente nada de él.
-¡No sabes ni entiendes nada! -exclamó fuera de sí. -¡Al menos tu sabes todo acerca de tu padre, las personas nunca te ocultan nada!
-Oi, Sarada... -intentó hablar Bolt sin saber realmente que decir.
-¡Deja de hablar! -bramó ella con una voz que no parecía ser la suya. -¡Quiero que te vayas! ¡Aléjate de mi!
-Intenta calmarte un poco -trató de tranquilizarla el ojiazul, tomándola por los hombros. -No puedo dejarte sola, no en ese estado. Ven conmigo, te llevaré a casa.
-¡Que no te acerques! -gritó fuertemente abriendo ligeramente sus ojos; estos estaba negra como siempre; sin embargo, la mitad de arriba había aparecido un sharingan muy mal formado, sus ojos estaban rojos, pero las marcas negras eran un poco deformes.
-¿Sarada? -preguntó el rubio con preocupación. -Tus ojos están...
-Alé-jate -le pidió antes de caer desmayada en sus brazos.
-¡Oi, Sarada-chan! -exclamó su compañero.
Sin pensarlo más, la acomodó en sus hombros, y la llevó a su casa, después de todo, ¿qué más podía hacer él? Para eso Sarada tenía una madre que era médico.
Tocó la puerta de la casa de los Uchiha desesperadamente, pero parecía no haber nadie, ¿qué podía hacer él? No podía más que quedarse ahí con ella hasta que despertase o que Sakura llegara.
-¿Qué quieres, mini-dobe? -preguntó un Sasuke bastante incómodo, abriedo la puerta de la casa. -¿Sé puede saber que diablos le hiciste a Sarada?
-Yo no le hice nada, tío Sasuke -se defendió el joven. -Tan sólo nos besamos, discutimos, y luego le pasó algo raro en los ojos.
-¡Oh por Dios! ¡Sarada! -gritó su madre espantada al ver a su hija inconciente en los brazos del ojiazul. -¿Qué pasó?
-Ya le expliqué a él, tía Sakura -protestó Bolt suspirando con impaciencia. -Nos besamos, discutimos y algo extraño le pasó a sus ojos...
-Define algo extraño -pidió la ojijade. -Por favor, Boruto, sé lo más claro posible.
La mirada de Sasuke era más fría de costumbre, como si quisiera matar al rubio con la mirada por haber tocado a su hija.
-Dame a mi hija, mini-dobe -ordenó un Sasuke furioso, arrebatándole el delicado cuerpo de la chica de lentes. -No la vuelvas a tocar sino quieres sufrir las consecuencias.
-No sé -dijo tratando de recordar. -Durante unos segundos creí que aparecería en sus ojos el sharingan característico de los Uchiha. Sin embargo, sólo apareció una mitad mal formada...
-Lleva a Sarada a su cuarto para que descanse, por favor, Sasuke-kun -le pidió su esposa tocando levemente su brazo. -Bolt, por favor, termina de explicarte...
De mala gana, el peliazabache, llevó a su hija a su cuarto, y la cubrió cuidadosamente con las sábanas.
-No sé nada más, tía Sakura -admitió el joven. -Siento no poder ayudar más, mamá debe estar esperándome en casa para el almuerzo.
Salió corriendo lo más rápido que pudo rumbo a su casa, después de todo, no quería volverse a topar con la mirada intimidante de Sasuke.
SASUKE'S POV
La sangre le herbía por dentro, aquel chiquillo insolente, no sólo había tocado a su hija, sino que había logrado huir sin tener consecuencia alguna. La próxima vez que lo viera lo iba a pagar muy caro, de eso estaba seguro.
-No lo entiendo -decía un peliazabache caminando de un lado al otro de la habitación. -¿Qué es lo que está pasando con ella, Sakura?
-No tiene un sharingan completo -contestó la ojijade con preocupación. -Tal vez nunca pueda llegar a tenerlo, después de todo, ella nació con muchos problemas en sus ojos, y eso puede llegar a influir en que nunca vaya a poder un sharingan normal.
Aquello había caído sobre el Uchiha como un balde de agua helada, ¿cómo podía su hija, una Uchiha no poder tener un sharingan completo y normal?
-Lo siento -dijo él caminando hacia la puerta. -Necesito pensar, iré a dar una vuelta por la aldea.
El hombre salió de su casa pensativo.
Amaba a su hija y a su esposa; sin embargo, era poco lo que sabía sobre ellas. Después de todo hacia 12 años que había partido de la aldea, y desde ese momento no había sabido mucho con respecto a su hija y sus problemas, ya que con costos recibía una carta de su esposa una vez al menos, ya que gracias a la Clínica de Salud Mental para Niños la mantenía sumamente ocupada.
Nunca había podido ver a su hija más que por algunas fotografías que Sakura le había enviado, pero ahora que había podido verla realmente, mucho menos conocer a fondo la enfermedad que sufría su hija.
Se sentía culpable, nunca había podido cuidar de ellas después de todo, como hombre sentía que había fallado completamente, había tenido que dejar a su esposa y a su hija solas por 12 años por su propia seguridad. Incluso Sakura había tenido que ir a parir en las cercanías de la aldea de la cascada para que no existiera ningún indicio de la existencia de su hija.
De algo estaba completamente seguro, por más que nunca se lo dijera, porque su orgullo jamás lo permitiría, Sarada era la niña más bella que había visto en su vida, y con sólo verla sintió una gran calidez en su corazón.
No estaba como actuaría su hija al verlo, mucho menos cuando había sido una figura ausente en su vida desde su nacimiento. Sabía que sería difícil, pero estaba dispuesto a ganarse el amor y respeto de su hija.
Le hubiera gustado ser un mejor padre, incluso uno mejor que el suyo, pero las circunstancias lo tenían lejos de casa. Sin embargo, estaba seguro que algún día regresaría de manera definitiva, y entones podría conocer mejor a su hija y explicarle bien las cosas.
Sabía que Sarada era una kunoishi muy habil, y que la falta del sharingan no sería un problema para ella, pero él sentía la culpa sobre él al no poder hacer ni decir nada al respecto...
-Sarada es una buena niña -afirmó el rubio menor desde lo alto de un techo. -Nunca le ha hecho falta un padre, Sakura-san ha hecho un buen trabajo con ella...
-Mini-dobe entrometido... -susurró Sasuke enarcando una ceja. -¿Qué es lo que quieres?
-¡No voy a dejar que se le acerque a ella! -le dijo señalándolo con un dedo. -¡Yo la protegeré de usted, mal padre, dattebasa!
-Sarada... ¿cómo es ella? -preguntó sentándose sobre el techo en donde se encontraba el rubio.
-Bastante molesta -respondió Bolt mirándolo con un poco de sorpresa. -Siempre me dice que hacer, cuando y como hacerlo, pero es una buena niña después de todo, y es una buena amiga cuando se lo propone, pero no le diga que hablé bien de ella, o se le subirá a la cabeza.
-¿Cómo se lleva con su madre? -preguntó de vuelta. -¿Ha tenido algún problema con ella?
-¡Oígame! -exclamó el joven bastante molesto. -Si quiere saber de su familia, ¿por qué no va a preguntarle a su esposa? Lo único que sé sobre el tema es que un día Sakura-san destruyó la casa por una discusión.
-¿Ella nunca te ha hablado ni preguntado nada sobre mi? -interrogó nuevamente.
-La última vez que le hablé de usted, se puso como una loca y fue lo que pasó recién, el sharingan mal formado y eso... tampoco es que seamos los mejores amigos, ¿sabe? Sin embargo, no le voy a permitir acercarse ni lastimar a Sarada-chan.
El ojinegro no respondió, tan sólo le levantó de su asiento, y comenzó a caminar de vuelta a casa...
Su esposa debía estar preocupada por su reacción, pero él quería conocer un poco más a fondo sobre la situación de su hija, ya que si le preguntaba a Sakura, probablemente le mentiría y diría que todo estaba bien para no preocuparlo.
-Estoy en casa -la voz de Sasuke sonó como un susurró dentro de su casa.
-Sasuke-kun -su esposa corrió a sus brazos con un par de lágrimas en los ojos. -No sé como explicárselo, si logra activar ese mal sharingan, podría quedar ciega por tiempo indefinido. Sarada, ella nació con un grave problema en sus ojos, víctima de la convinación de herencias... no sé como decírselo, no sé como tomará la noticia, ni siquiera sé si en este momento puede ver bien...
-Se lo diremos antes de que me vaya -respondió inexpresivo, abrazando a su esposa de vuelta. -Sarada es una niña fuerte, estoy seguro que lo resistirá.
Ambos Uchiha llegaron al acuerdo que enfrentarían la situación como familia, el uno al lado del otro por el bien de su pequeña hija.
Chōchō's POV
-¡Jajajajaja! -se burlaba la niña señalando a Inojin. -Eso, mi querido amigo se llaman celos.
-No le veo la gracia, gorda -protestó el rubio de mal humor. -Simplemente se siente... raro... me siento muy enojado, y quiero ir y romperle la cara a Mizuki, y a la vez ir allá y gritarle a ella...
-Celos definitivamente, celos -se burló la pelirroja. -¡Eso te pasa por ser tan lerdo, Inojin! ¡Yo te lo advertí desde hace días! ¡Te dije que alguien a quien no le importara esa insignificante diferencia de edades vendría e intentaría salir con ella.
Inojin miraba en la lejanía como Himawari se alejaba con Mizuki, quien la ayudaba con las compras, mientras ambos charlaban y reían.
-¡Maldición! -exclamó dando un puñetazo a la pared que tenía al lado. -¡No pienso quedarme aquí mirando como se divierten!
-¡Mírala a ella! -dijo señalando a Sarada, quién se mantenía callada observándolo todo en silencio. -Nunca tendrá problemas por celos, por más tonto que sea Boruto, estoy segura de que su corazón le pertenece a una sola persona -señaló a la niña de lentes, quién por su parte tenía un gran sonrojo en sus mejillas. -Y... por lo que vimos, el sentimiento es mutuo. Al menos con aquel beso ambos se quitaron las ganas; a parte, toooodos sabemos que ellos dos se traen ganas...
-No le hagas caso -intervino la ojinegra, intentando ocultar su gran sonrojo. -Sólo está diciendo tonterías...
-¡Oh, claro! -replicó la pelirroja con una pequeña risita. -Si se veían de lo más lindos juntos, como una pareja recién formada -le dio un empujoncito a su amiga con el codo. -No puedes ocultarlo, ya no vale la pena que lo niegues, no lograrás convencerme.
-Emmm... chicas, ¿no se supone que estamos hablando de mi? -preguntó Inojin viendo que la pelirroja corría peligro de ser fuertemente golpeada. -La falta de sinceridad de Sarada es problema de ella, ayúdame a hacer algo, Chō.
-¿Qué quieres que haga yo? -preguntó sorprendida. -¿Seducir a Mizuki para que tu salgas con Hima-chan?
-¡Lo que creas necesario! -gritó el rubio exasperado. -Se lo pediría a Sarada, pero no quiero causar problemas de pareja.
-¿Seguirán con o, eso? -preguntó la chica de lentes con frustración. -Anda, vamos. Te ayudaré en esta, siempre y cuando me dejen en paz con ese tema.
-A Bolt no le gustará nada esto -presiguió Cho negando con la cabeza. -Luego no te quejes de lo que te vaya a pasar. Recuerda que el Baile de conmemoración de la Alianza Shinobi está cerca, ¿me dirás que no te gustaría ir con él?
-Iré sola -replicó encogiéndose de hombros. -No me gusta el idiota de Bolt, ¿qué tiene él que no pueda tener cualquier otro chico de la academia?
-No lo sé -dijo sonriendo. -Eso respóndemelo tu, Sarada-chan, ¿qué tiene Boruto que te gusta tanto?
-Nada, no tiene nada que no tenga cualquier otro -replicó tratando de esconder el pequeño sonrojo de sus mejillas. -Si quisiera tener una cita que no sea él, podría conseguirla, ¿sabes?
-Vamos, Sarada -la apresuró Inojiin. -Sino los perderemos de vista.
Ambos se dirigieron rápidamente hacia Mizuki y Himawari que estaban a poca distancia, dejando a Cho sola, mirando todo desde donde estaba.
-Nunca escuchan, nunca escuchan -protestó Cho despuesta a irse por algo de comer.
-Cho, ¿has visto a Mizuki? -interrogó Bolt cuando ella recién llegaba a la esquina. -Dijo que hoy pintaría el Monte de los Hokages conmigo, pero no lo encuentro por ningún lado.
-¿Yo? -dijo señalándose a sí misma inocentemente. -No lo veo desde ayer... creo.
-Bueno, si lo vez dile que lo estoy buscando -dijo el rubio suspirando. -¿Dónde diablos se habrá metido?
-¡Bolt! -lo llamó de nuevo la pelirroja. -¿No quieres acompañarme a comer algo? -no sabía que rumbo habían tomado sus amigos, pero estaba segura que el ojiazul se molestaría mucho si veía a Sarada con Mizuki, especialmente cuando este había prometido ayudarle -No se me da bien comer sola, ¿sabes?
-Pero y si...
-Por favor, Boruto -le rogó su amiga. -Sólo será una hora...
-¿¡Lo dices en serio!? -exclamó una voz conocida para el rubio. -Eso no lo sabía, Sarada-chan.
-Si quería salir con ella me lo hubiera dicho desde el principio quejó él bastante molesto. -¡Maldición!
-No entiendo porque estás tan molesto -comentó la pelirroja, mientras se metía a su boca un pedazo de carne. -¿Celos tal vez?
-Debes estar loca, Cho -contestó Bolt aún de mal humor. -Lo que me molesta es que él me haya dejado sin decirme nada, y por ella...
-Entonces, te preguntaré una cosa -dijo la pelirroja intentando no atragantarse por culpa de la risa. -Si te gustara alguien, y digamos que tienes dos opciones, la número uno: Ir con tu amigo a hacer travesuras, o la número dos: Pasar tiempo con esa chica especial, ¿qué escogerías tu? ¿Acaso la decisión de Mizuki no fue la obvia?
-Yo soy un hombre de palabra, siempre cumplo mis promesas y lo sabes -repuso sin cambiar el tono serio de su voz.
-Pues si yo fuera tu, le pediría que fuera al baile de la academia conmigo antes de que Mizuki se adelante.
-Olvídalo, Cho, invitaré a otra persona...
Bolt se levantó de su asiento, y salió del restaurante sin decir nada más...
-Hoy definitivamente no es mi día -protestó la chica. Si la gente me escuchara les iría mejor...
HIMAWARI'S POV
-¡Himawari-chan! -escuchó una voz llamarla por detrás.
-Inojin -lo saludó con un leve sonrojo en sus mejillas. -Recién me encontré con Mizuki, y él se ofreció a ayudarme con las cosas que acabo de comprar, en verdad es un chico muy amable.
-¡Vaya! -exclamó él de mal humor. -Que considerado.
-¿Pasa algo malo? -interrogó la peliazul con inocencia. -Estás raro...
-Mizuki -lo llamó su compañera de equipo. -¿Estás ocupado? Necesito ayuda para un entrenamiento, y para eso ocupo un compañero...
-Lo siento, pero... -hizo una pausa mirando a la pequeña niña que lo acompañaba. -Le dije a Hima-chan que la acompañaría a casa, y le prometí a Boruto que lo ayudaría hoy también, él ya debe de estar esperando...
-Pues, Inojin podría acompañar a Hima a casa, ¿no es así? -propuso la joven de lentes con una sonrisa ladina. -A Bolt, pues... en el camino supongo que lo encontraremos... por favor, necesito ayuda.
-Pero...
-Nos vemos, chicos -replicó la ojinegra a sus amigos, arrastrando a Mizuki junto con ella.
-Vamos, yo te ayudaré -le indicó Inojin levantando las bolsas de compras de la peliazul. -Lamento si nos entrometimos, parecías estarte divirtiendo mucho con Mizuki...
-Es un chico muy agradable y gentil -contestó ella con una sonrisa. -¿Por qué estás tan extraño?
-¿Yo? -preguntó señalándose a sí mismo. -¿Por qué debería?
-No lo sé... -respondió la niña con una tímida sonrisa. -Simplemente te estás diferente, puedo sentirlo. Podría apostar que algo te molestó...
-¡No lo estoy! -le gritó con frustración. -Vamos, ¿quieres?
La ojiazul no dijo nada, tan sólo lo siguió en silencio.
El silencio se estaba volviendo sumamente incómodo, y se podía sentir una atmósfera llena de tensión entre ambos.
-Lo siento -susurró la niña. -No sé que fue lo que hice mal, pero lo siento, Inojin, pero a veces no entiendo que es lo que esperas de mi... primero me dices que soy una niña, y después pareces celoso al verme hablando con Mizuki, no entiendo cual es el juego...
-Lo siento... -murmuró el rubio deteniéndose. -En verdad no quise gritar, lamento mucho haberte asustado, Hima-chan, pero es que me siento tan... enojado... creo...
-Entonces... ¿es culpa mía que estés así? -preguntó la peliazul con tristeza, deteniéndose también.
-Yo... ¡Tengo que decirte! -gritaron ambos con un sonrojo bastante grande en sus mejillas.
-Tu primero -le indicó Inojin con una tímida sonrisa. -Pero, primero me gustaría invitarte a comer algo, un helado tal vez... déjame invitarte.
Ella tan sólo asintió.
El camino a la heladeria estuvo lleno de risas y conversaciones. Ahora que estaban juntos, el problema pareció haberse disuelto por completo junto con aquella tensa atmósfera que los había rodeado minutos antes.
-Yo... -comenzó a decir la niña con un pequeño sonrojo en sus mejillas. -Sé que soy solamente una niña. No soy tonta como para no notar que te molesta nuestra diferencia de edades. También temo que pienses que papá y Bolt se pongan rabiosos, pero... yo siento que hay algo más...
-Hima-chan yo...
-¡Mi amado Inojin! -la llamó Midori acercándose a su mesa. -¡Ah, tu! -señaló a Himawari con desprecio.
-¿Qué hace ella aquí? -preguntó la niña devolviéndole una furiosa mirada.
-Este lugar le pertenece a mi madre, ¿tienes algún problema? -contestó la joven acercándose aún más al rubio. -¿Qué quieres que te traiga, mi querido Inojin?
-Una fuente de helado de piña para compartir, por favor -respondió el ojiazul sin tan siquiera mirarla.
-En seguida -repuso la joven retirándose un poco molesta al ver que no había logrado llamar la atención del rubio.
Midori pronto estuvo de regreso con la enorme fuente de helado.
-Dime, mi amado Inojin, ¿qué tal has estado? -preguntó sonriéndole. -Ya casi no me visitas, ¿te hice algo malo?
-Gracias por el helado, ya te puedes retirar -respondió comenzando a comer helado.
-Inojin, cariño, ¿te gustaría ir conmigo a al baile de la Alianza Shinobi? -preguntó la joven sonrojándose, probocando que la peliazul la asesinara con la mirada. -Supongo que estarás buscando alguien más... a tu altura...
-No -repuso el joven con una sonrisa. -Ya tengo pareja.
Ambas chicas lo miraron con sorpresa, ninguna de las dos esperaba aquella respuesta, por lo general todo el mundo se daba cuenta de cuando un chico invitaba a alguien al baile de la Alianza Shinobi, ya que los rumores de las posibles parejas siempre corrían por toda la aldea.
Midori hizo una pequeña reverencia, y se retiro de inmediato con su cara llena de rabia. De algo estaba segura, no permitiría que eso pasara, de ninguna manera Inojin fuera con otra chica a ese baile...
-No sabía que ya tenías pareja para el baile... -dijo la peliazul levantándose de su silla. -No creo que deba estar aquí, lo siento, yo no sabía...
-Oye, Hima, espera -suplicó el rubio intentando detener a la niña. -Por favor no te apresures... yo... siéntate por favor.
-Pero...
-¡Tan sólo escúchame, Himawari! -la reprendió, haciendo que ella desviara un poco su mirada, pero logrando que se sentara de nuevo. -Le dije eso para que me dejara en paz...
SARADA'S POV
Estaba cansada, realmente le molestaba que todas las personas de la aldea pensaran que ella podía tener alguna clase de relación con el revoltoso hijo del sétimo Hokage. Para ella algo así era impensable, él era su rival y su amigo, pensar en algo más era simplemente imposible para ella.
¿Qué acaso las personas de la aldea no podían meterse en sus propios asuntos? Siempre tenían que fijarse en lo que hacían los demás, y señalar cada detalle, cada error sobre cada pequeña cosa que pasara en el lugar.
Todos en la aldea veían aquel pequeño beso como algo significativo, como si por un simple beso ya fueran pareja, e incluso, desde antes de aquel estúpido beso los señalaban como una tierna y futura pareja.
-Sarada -la llamó Mizuki intentándo sacarla de sus pensamientos. -¡Sarada-chan!
-¿Qué? -preguntó sacudiendo un poco, reaccionando finalmente -¡Oh, disculpa! Me perdí en mis pensamientos un poco, ¿me estabas diciendo algo?
-Vamos a entrenar, ¿no es así? -interrogó el joven. -Si estás tan distraida terminaré por lastimarte.
-Lo siento mucho -se disculpó un tanto apenada.
-¿Por qué no hacemos otra cosa entonces? -propuso él serenamente. -¿Qué te parece si vamos al parque de diversiones un rato? Eso te ayudará a despejarte un poco, después de todo, ya Bolt debe suponer que no voy a llegar.
-Lamento eso también -se disculpó Sarada de nuevo. -Soy un desastre, ¿no es así?
-Tal vez no poco -se burló el joven con una sonrisa tranquila. -Entonces, ¿qué dices, Sarada-chan?
-Emmm... yo... -la chica lo pensó, pero no le veía nada malo a pasear por las calles con un amigo, después de todo no tenía nada que hacer, y su madre no estaba en casa. -Está bien...
Ambos caminaron despacio, en completo silencio; sin embargo, aquel silencio no era uno incómodo, sino uno bastante reconfortante.
El viaje al nuevo parque de diversiones había ayudado a la peliazabache a tranquilizar su mente un poco, y a decir verdad no se la estaba pasando tan mal con su compañero.
Comparando a Boruto con Mizuki, ella no podía entender como varias chicas incluso mayores que ellos morían por sólo una mirada del rubio. No entendía que les gustaba, ni siquiera entendía que le atraía a ella de aquel revoltoso ojiazul.
-Vamos por allá -dijo Mizuki casi arrastrándola a una de las atracciones. -¿No te parece divertido, Sarada-chan?
-Si... -contestó con una pequeña sonrisa. Aún no podía comprender porque no podía sentir nada por ese chico que la acompañaba, él era muy bueno y atento, pero al parecer su corazón poco sincero se negaba a cambiar de respuesta...
Pasaron por casi todas las atracciones del parque casi sin dirigirse la palabra.
-Muchas gracias por acompañarme, Sarada-chan -le dijo su acompañante, mientras la llevaba de vuelta a su casa. -Desde hace mucho tiempo tenía ganas de ir, pero Bolt estaba más concentrado en llamar la atención de su padre.
-No fue nada -sonrió un poco. -En verdad yo también me divertí, y me hizo olvidar un poco lo que me estaba molestando -mintió.
-Sara-chan -la llamó para tener su atención. -Con respecto al baile... ¿ya tienes con quien ir?
-No creo que vaya -replicó de manera cortante. -Las fiestas, bailes y celebraciones muy alegres no son lo mío...
-¿No te gustaría que fuéramos juntos? -propuso el joven. -No tengo con quien ir, y la verdad no conozco mucho la aldea.
-No sé si iré -respondió nuevamente con un leve sonrojo en sus mejillas. -Déjame pensarlo y te responderé el viernes, después de todo, faltan un par de semanas para el baile.
Le dio un poco de lástima el chico, no quería engañarlo, pero estaba esperando la invitación de alguien más.
-¿Tienes miedo de que él se enoje contigo? -preguntó tratando de decifrar lo que la chica intentaba esconder. -Digo, todos los vimos besándose.
-¿Por qué todo el mundo dice lo mismo? -interrogó la ojinegra con enojo. -¡Fue sólo un beso! Estoy muy joven para pensar en tener un novio aún, digo, apenas tenemos 13, y tengo muchas cosas en que pensar como para pensar en uno en estos momentos. La gente exagera mucho cuando ve a dos personas besándose, odio que sean tan prejuiciosos.
-Le das demasiada importancia a lo que piensen con respecto a lo que haces -mencionó el chico cerrando sus ojos. -Tal vez, sólo deberías dejar que piensen lo que quieran.
-No quiero dejarme llevar como una tonta solo por lo que dice la gente -confirmó ella. -Por eso mismo no quiero estar con él por un sentimiento que no sé si es real, o es una ilusión creada por palabras que dice la gente. Si llega a gustarme un chico, quiero que sea algo... real. A parte, no quiero enamorarme, ¿sabes?
-¿No quieres? -preguntó confundido. -Toda chica espera su primer amor, ¿cómo es que tu no?
-Una relación tan destructiva como la de mis padres es algo que no me gustaría vivir -suspiró débilmente. -Sé que mamá está feliz así, pero no estoy segura de querer algo así para mi. También en una relación así se sufre mucho...
-Entiendo lo que quieres decir, pero... soy su mejor amigo, puedes tener por seguro que los dos piensan muy similar -prosiguió el niño. -Él no quiere una relación y sinceramente no creo que nunca la quiera. En fin, tengo que irme ya, espero tu respuesta entonces.
Se inclinó un poco y besó la mejilla de Sarada antes de desaparecer por las ya oscuras calles de Konoha.
INOJIN'S POV
Después de aquel pequeño malentendido, el resto de su velada había sido todo un éxito. Habían terminado de comer su helado compartido mientras conversaban y reían de todo un poco.
Su pequeña cita había hecho que finalmente Inojin se decidiera a mandar a volar aquellos tontos perjuicios acerca de la edad, mandando al demonio lo que pudiera decir la gente al respecto.
-¿Sabes, Hima...? -le dijo mirándola con una gran sonrisa, y un pequeño sonrojo en sus mejillas. -Eres una chica increible, realmente me la estoy pasando muy bien contigo.
-Inojin... -murmuró con sus mejillas coloreadas con un rojo encendido.
Él se sentía nervioso, jamás se había expresado tan abiertamente con un una chica, y hablar sobre sus sentimientos le estaba resultando realmente difícil.
-Es hora de llevarte a casa -propuso el ojiazul sin desaparecer su habitual sonrisa. -Sino te llevo a casa pronto, tu padre y tu hermano seguramente se preocuparan y vendrán a buscarte.
-Pero... -intentó negarse sin mucho éxito, ya que el rubio le tomó la mano y comenzó a jalarla suavemente hacia afuera del lugar.
-Nada de peros, señorita -contestó de vuelta. -Si quiero ganarme la confianza de tu familia, tengo que hacer las cosas bien y llevarte a casa temprano, ¿qué pensaría tu padre si te devolviera tarde y sin avisarle a nadie?
-¿Qué pensaría? -preguntó alguien desde atrás de ellos. -Lo mismo que pienso ahora. ¡Quita tus sucias manos de mi hermana, Inojin!
-¡Hermano! -exclamó la peliazul con miedo. -Él sólo iba a llevarme a casa...
-¡Boruto-kun! -lo llamó una chica bastante extravagante con el cabello largo y pintado de varios colores. -¿Irías al baile conmigo?
-Claro -contestó encogiéndose de hombros sin darle mucha importancia. -¿Por qué no? Después de todo estoy obligado a ir y no tengo con quien.
-Pero... -lo interrumpió su pequeña hermana. -¿Y Sarada-chan?
-¿Qué hay con ella? -interrogó con indiferencia. -No veo que sea un problema, después de todo, supongo que ella ya tiene alguien más con quien ir.
Tanto Inojin como Himawari se miraron mutuamente sin comprender lo que pasaba; sin embargo, de algo estaban completamente seguros, aceptar aquella invitación había sido un grave error...
-Emmm... vamos, Hima-chan -Inojin la jaló suavemente, para intentar escapar de Bolt. -Ahora si, te llevaré de vuelta a casa...
-Por hoy dejaré que la lleves a casa, pero... espero que la cuides bien, de lo contrario... -sentenció Bolt de manera amenazadora. -Sino llega bien a casa te las verás conmigo, ¿entendiste, Inojin?
-Claro... siempre tomo mi papel en serio, Boruto, ya deberías saberlo, llevaré a Hima a casa a salvo -dijo con una sonrisa el rubio de cabello largo. -Tu encárgate de entretener a tu amiguita.
Sin decir más, ambos chicos se retiraron, caminando con mucha tranquilidad.
-No puedo creer que mi hermano sea tan tonto -protestó Himawari una vez que ya se encontraban alejados. -¿Cómo pudo aceptar la invitación de esa chica? Yo quiero que Sarada-chan sea mi cuñada...
-Boruto tiene que tomar sus propias decisiones, pequeña -repuso el ojiazul acariciando un poco la cabeza de su amiga. -Buenas o malas, él tiene que aprender solo, aunque admito que hizo una tontería, esto le traerá muchos problemas.
-Pero... -insistió la niña haciendo un puchero. -Sarada-chan me cae mejor, además, estoy segura que se molestará mucho con mi hermano. Bolt es tan tonto.
-Tal vez eso la ayude a ser más sincera -mencionó él encogiéńdose de hombros. -Tal vez algo bueno salga de todo esto, no todo puede ser tan malo.
Durante el resto del camino, hablaron de cosas sin importancia, riendo como lo hacían siempre.
-Es hora de irme -la niña estaba a punto de abrir la puerta de su casal cuando...
-¡Hima, espera! -la detuvo el joven. -¿Te gustaría... ir al baile conmigo?
-¿Qué? -dijo sin salir de su sorpresa. Realmente nunca se hubiera imaginado que la invitación sería para ella. -¿Tu... quieres ir conmigo?
-No me gustaría ir con nadie más -contestó seriamente. -Se supone que tienes que ir con alguien especial, y no me gustaría desaprovechar la oportunidad como Bolt lo hizo...
-Yo... -el notable sonrojo en sus mejillas apareció nuevamente. Le costaba mirarlo a los ojos, estaba realmente apenada, y ciertamente, aquella invitación la había dejado sin palabras.
-¿Entonces? -interrogó sin perder la calma. -¿Te gustaría ir conmigo, Hima?
-S-si -dijo asintiendo con la cabeza, aún sin poder reaccionar mucho.
-Perfecto, entonces te veré pronto, Hima-chan -dijo acercándose un poco más a ella. -Espero poder verte antes del baile.
Le dio un pequeño beso en la mejilla, y se separó lentamente para continuar su camino directo a su casa...
En verdad lamento mucho la demora del capítulo, espero que este les haya gustado y logre ser una disculpa adecuada para la larga espera u_u en verdad pasaron muchas cosas... me quedé sin vacaciones, tuve que estudiar para la ampliación de Estadística, tuve que entregar 3 trabajos para un mismo día, y tras de eso esta semana la inspiración no me ha acompañado mucho u_u
Muchas gracias a HiNaThItHa 16241, El hombre pai 3, Wendy Marvell DS, Ina Stardust R,Inoojinsaiii, NexusJuriJazzy, Luli y Bet sama por sus review, en verdad agradezco que se hayan tomado su tiempo para escribirme y darme sus opiniones. Otro agradecimiento igual de importante a todas aquellas personas que han puesto este fic en sus favoritos y follows. En verdad significa mucho para mi n_n
Por favor no matarme hasta que sea el final de la segunda parte :x
¿Un adelanto del próximo capítulo? Vendrá el POV de Sakura, el baile, un padre celoso, nuevos problemas, etc, ec, etc XDDD
Nos leemos pronto, espero poder subir capítulos más seguido, deseenme inspiración XDDDD
Un abrazo enorme para todos n_n
Iseki n_n
