Estoy poniendo a Hood fatal y lo sé, espero que no moleste si a alguien le gusta el personaje, le voy escribiendo así por la historia, y porque sinceramente, yo no le aguanto jajajaja pero espero no ofender a nadie x)!

Los personajes de OUAT no me pertenecen. Gracias por leer y espero vuestras opiniones :)!


Si Emma estaba contenta por haber puesto a Robin Hood en su sitio de una vez, y además de manera bastante divertida para ella, lo que le tocaba ahora no iba a ser para nada divertido, ni agradable. Hook había decidido seguir el consejo de Regina lo mejor que sabía y eso quería decir que estaba siendo el pirata más atento del mundo, siempre estaba en alguna parte dispuesto a hacer cualquier cosa por la rubia, pero intentando dejarle su espacio y no agobiarla, y a Emma empezaba a recordarla a un cachorrito desesperado por un hueso. O quizá eso fuese solo porque Regina no dejaba de llamarle así.

- Si no le hubieses dado ningún consejo sobre cómo enamorarme, no estaría así.

Había gruñido la Salvadora un día en que otro de sus intentos de hablar con Hook habían acabado en nada por que en cuanto el pirata veía que se ponía demasiado seria desaparecía de escena con una tierna sonrisa. Regina se limitó a responder a su comentario soltando una risita y abrazándola en el sofá para que se le pasara el mal humor.

Pero no podía seguir aplazándolo más y por eso en ese momento se dirigía hacía Granny's totalmente dispuesta a terminar las cosas con Hook, aunque Emma no entendía como él aun podía seguir pensando que su relación no estaba absolutamente muerta, las veces que no le evitaba eran para intentar hablar con él, y entonces era el moreno quien la evitaba a ella.

Le encontró saliendo de la cafetería, y aunque ese no era precisamente el escenario ideal para tener esa conversación, Emma no iba a esperar más, no quería seguir haciéndole eso al pirata y, para ser del todo sincera, quería poder ir por la calle con Henry y Regina y pasar un brazo a la morena por la cintura, cogerla la mano o besarla en algún lugar público donde pudieran escandalizar a algunos aldeanos, aunque aun no habían hablado de ese tema. Ni lo harían si antes Emma no hablaba con Hook.

- Hook, te estaba buscando.

Dijo la rubia acercándose a él, intentando no parecer tan mortalmente seria como se sentía, el pirata la sonrió.

- Y yo me alegro de que me hayas encontrado.

Emma desvió la vista un segundo bastante segura de que en un rato no iba a alegrarse de eso.

- Tenemos que hablar.

Como esperaba la sonrisa de Hook se desvaneció casi al instante.

- En realidad tengo un poco de prisa, quería hacer…

Intentó excusarse, señalando algún punto de la calle, pero la rubia no le dejó terminar.

- De verdad, tenemos que hablar.

Señaló una de las mesas que había fuera de Granny's, pero el pirata no quiso sentarse así que se quedaron de pie mientras Emma le decía por fin y de la mejor manera posible, que su relación no podía continuar, que no iban a ninguna parte. Había hablado muchas veces con Regina sobre si decirle al pirata la verdad sobre ellas o dejar que se enterara tiempo después, pero al final las dos habían estado de acuerdo en que lo más justo era la sinceridad, por supuesto sin detalles, no hacía falta herir más a Hook contándole que además de dejarle le había puesto los cuernos con Regina, algo de lo que Emma no estaba orgullosa, pero que tampoco encontraba nada de lo que arrepentirse. Cuando acabó de hablar la expresión del pirata había cambiado por completo y no la miraba.

- Lo siento, nunca quise que las cosas…pasaran así.

Dijo Emma con un triste suspiro, Hook rió un poco, con sarcasmo.

- Pero si querías que pasaran. Con la reina. – Seguía sin mirarla. – Dime, si realmente querías a la reina ¿qué estabas haciendo conmigo?

La rubia no se había esperado esa pregunta, pero desde luego debería haberlo hecho, por qué era una pregunta obvia. Abrió y cerró varias veces la boca sin saber que decir, o más bien como decirlo, porque la respuesta la sabía muy bien.

- Era tu segunda opción. - Adivinó Hook con amargura. – Ella estaba con Robin Hood, así que tu te quedaste conmigo.

El pirata asintió para si mismo, como si estuviese comprendiendo ahora muchas cosas. Emma no sabia que más decir, y estaba a punto de marcharse cuando él habló otra vez.

- No funcionará ¿sabes? Lo tuyo con la reina, no funcionará..

La rubia le miró con el ceño un poco fruncido, aunque entendía esa reacción, después de todo acababa de dejarle y de enterarse de que además estaba con Regina. Aun así no pudo evitar responder.

- Eso no lo sabes.

Hook rió otra vez, con la misma amargura que antes.

- Pero si lo sé. Empiezo a creer que el cocodrilo tiene razón, los villanos no tienen finales felices. Mírale a él, encerrado por quien se supone que es su verdadero amor, lo de la reina con Hood tampoco funcionó y ahora tu me dejas a mi. Antes de todo esto, Rumpelstiltskin perdió a Milah, y yo también, tu volviste a la vida de Henry y él se volvió contra Regina. Incluso Neal, que nunca fue malvado tampoco tuvo final feliz, perdió a su madre, a su padre, sus amigos, a ti, y al final incluso la vida. Quizá por ser el hijo de un villano. – Rió una vez más, ahora con tristeza. – Los villanos no tienen finales felices. No puedo decir que lo sienta por su majestad.

Emma entrecerró los ojos, enfadada, sin querer responderle, intentando mantener en mente que esta reacción era normal y que no sería del todo justo contestarle, así que para prevenir se dio la vuelta para irse, pero Hook la agarró del brazo usando el garfio.

- Sabes que puedo ser muy persistente, Emma, y que no voy a rendirme. Encontraré a ese Autor y nos escribirá un final feliz.

Lo hizo como una promesa de felicidad, pero para la Salvadora sonó como una amenaza, una sentencia.

- No puedes obligarme a quererte, da igual donde esté escrito.

Esas palabras dolieron aun más al pirata, la rubia intentó liberar el brazo al mismo tiempo que él retiraba el garfio, consiguiendo un brillante tajo rojo a través de la chaqueta de la Salvadora. Enseguida Hook intentó revisar la herida, arrepentido de lo que había pasado, pero Emma se apartó con un gesto brusco.

- De verdad siento que haya sido así Hook, pero vas a tener que asumirlo y dejarlo estar.

Dijo bastante enfadada, el pirata extendió la mano hacía ella, pero antes de poder hablar alguien le sujetó a él.

- ¿Qué está pasando aquí?

Preguntó la autoritaria voz de David apartando al pirata de su hija, que se tapaba la herida con la mano. Su padre frunció el ceño mirando a Hook.

- Ha sido un accidente, yo…

- Será mejor que te vayas.

Dijo David dándole una palmada en el hombro nada amistosa, aunque el pirata ahora le caía bien no iba a dejar que molestase a su hija, y menos todavía que la hiriese.

- Ha sido un accidente. - Aseguró Emma también cuando su padre le obligó a quitar la mano para revisar la herida. – Aunque a Regina no le va a gustar.

Añadió sin poder evitar una risita, David frunció las labios sin comentar nada.

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La morena estaba en ese momento en el apartamento de Mary Margaret. Había ido a llevar a Henry a ver a sus abuelos y a su joven tío y habían acabado convenciendo a Regina de quedarse allí un rato también. Le estaba haciendo carantoñas al pequeño Neal mientras Mary Margaret llevaba a la mesa unas tazas de té y algo para picar. Henry estaba arriba, en la habitación que antes compartía con Emma, buscando unas cosas que no conseguía encontrar en ninguna de las casas de sus madres.

- Viéndote así nadie diría que has arrasado reinos enteros. – Rió Blancanieves señalando a la reina. – Te es algo natural.

No dejaba de sorprenderlas que pudiesen hablar con esa ligereza del pasado de ambas, pero no iban a negar que era agradable, sobre todo ahora que al cambiar la relación de Emma y Regina, también cambiaba en cierto modo la de las dos morenas, después de todo Mary Margaret ya no era la hija del hombre con quien la obligaron a casarse, ahora era la madre de la persona que quería. Una vez más, todo era un lío en esa familia.

- No, no me es natural, es practica, recuerda que me costó un poco hacerme con Henry.

Respondió la reina también con una risita haciendo un gesto con la cabeza escaleras arriba, donde estaba su hijo haciendo ruido. Al bebé no pareció gustarle que se apartase de la cuna para sentarse en la mesa, así que Regina lo cogió y lo dejó en su regazo, meciendole ligeramente.

- Yo aun sigo temiendo que de alguna manera vayan a llevárselo.

Confesó Mary Margaret extendiendo la mano para acariciar un poco la mejilla de su hijo sin intentar cogerlo. Si se paraba a pensarlo era increíble que no le preocupase lo más mínimo que su antigua enemiga tuviese a su hijo en brazos, pero claro, si confiaba en ella para su hija, también para Neal.

- Así que Emma ha ido a hablar con Hook.

Dijo Blancanieves mirando a Regina por encima de su taza con una mirada divertida, ninguna había mencionado aún esa nueva posición familiar que tenían. La reina se aclaró la garganta, cogiendo también su taza con una mano y sujetando a Neal con la otra.

- Si, ya lo había aplazado demasiado. – Mary Margaret seguía mirándola divertida, sin decir nada. – La dije que podía acompañarla, pero no quiso.

Añadió Regina para llenar ese silencio, la otra mujer rió un poquito, dejando por fin la taza en la mesa.

- Nos contó como fueron las cosas con Robin, creo que es más seguro que no vayáis juntas.

Dijo Mary Margaret. Por supuesto no lo sabían todo, solo que Hood se había puesto algo difícil y que Emma le había roto la nariz, Whale se la había arreglado bastante bien, pero el ladrón todavía iba por Storybrooke con las muestras del puñetazo.

- ¿De verdad que no te importa? ¿Ni un poco? Emma me dijo que David…

Regina no podía callárselo mas, no podía ser que Blancanieves aceptase con esa facilidad que su hija, la Salvadora, estuviese con la Reina Malvada. Una parte de ella esperaba que la molestase un poquito, solo un poquito. Al principio, por lo menos.

- Al principio no me di cuenta, no lo vi venir, pero cuando las señales se hicieron cada vez más obvias no pude seguir negando que había algo entre vosotras, aunque no lo supieseis. – Rió un poco por el ligero sonrojo de la otra mujer. – Quiero decir, eras la única preocupación de mi hija "Regina, Regina, Regina" todo el rato, al principio creí que era por Henry o por ser la Salvadora, pero ahora sabemos que no ¿verdad? – Movió un poco las cejas en dirección a la otra mujer, que no pudo evitar sonreír un poco por esa información. – Y a pesar de todo, creo que te conozco, Regina. No del todo, claro, pero se que cuando quieres, lo haces con todo el corazón, ¿y que más puedo desear para mi hija que alguien que la quiera así? Tu yo hemos pasado por mucho, pero ahora puedo decir que solo puedo desearte lo mejor, has luchado por ello y te lo mereces, ¿y quien hay mejor que mi hija?

Volvió a reír, bebiendo otra vez mientras Regina se reía también.

- Bueno , me alegro de que lo veas así. Creía que no iba a gustaros que Emma quisiera estar conmigo.

De hecho era algo que la propia reina aun no entendía. Mary Margaret se encogió un poco de hombros.

- David es la prueba de que habría dado igual que me gustase la idea o no, Emma no habría cambiado de opinión y habría creado tensión entre nosotros. Así que cuanto antes me hiciese a la idea, mejor.

Esta vez Regina si que se rió con ganas, algo que a Neal le gustó porque se rió también.

- Eso ya me suena más lógico que todo lo que me has dicho antes.

Un rato después la puerta se abrió y entraron Emma y David, el príncipe frunció un poco el ceño al encontrarse allí a Regina con su hijo todavía en el regazo, pero la rubia sonrió acercándose a ellos.

- ¿Cómo está la cosa más bonita del mundo?

David frunció más el ceño, Mary Margaret rió un poco y Regina levantó una ceja. Emma se puso roja al instante.

- Hablaba con Neal.

Aclaró señalando a su hermano y cogiéndolo de las piernas de la morena, que rió.

- Vaya, que lastima.

Bromeó, Emma le sonrió inclinándose a darle un casto beso en la mejilla, no quería poner más a prueba la paciencia de su padre, al menos todavía. Regina se dio cuenta entonces del roto en la cazadora de Emma y del pequeño vendaje de debajo.

- ¿Qué te ha pasado?

Preguntó poniéndose de pie y cogiéndole el brazo preocupada. Emma intercambió una mirada con su padre, que levantó las cejas.

- Oh, eso…no es nada, no te preocupes.

Regina entrecerró los ojos, si Emma siempre sabía cuando ella mentía, al revés también funcionaba.

- ¿Ha sido el pirata?

Sabía que la noticia no iba a gustarle, pero nunca pensó que heriría a Emma, por muy enfadado que estuviese quería a la rubia. Al menos a su manera. La Salvadora le pasó el bebé a su madre y suspiró, mirando a Regina.

- Ha sido un accidente.

Le explicó lo que había pasado, lo que no tranquilizó a Regina para nada.

- Siempre supe que algún día te haría daño con esa cosa, ya no estamos en el Bosque Encantado ¿por qué no se pone una maldita prótesis en condiciones? Voy a arrancarle ese garfio y a meterselo por…

Se mordió la lengua para no acabar la frase, al menos no con niños delante, Emma rió un poco poniendo sus manos en los hombros de la reina para tranquilizarla.

- No pasa nada, no lo ha hecho a propósito. Quédate con lo positivo, ya he aclarado las cosas con él.

Regina no parecía muy dispuesta a dejarse tranquilizar.

- ¿Tu puedes pegar a Robin y yo no puedo pegar a Hook?

Gruñó ofendida, la expresión bromista de Emma cambió un poco.

- No es lo mismo.

David y Mary Margaret sabían que había algo que no sabían, igual que sabían que no iban a saber que era. Regina resopló, relajándose por fin y relajando a Emma, que no quitó las manos de sus hombros.

- ¿Mamá? No encuentro mis vaqueros grises ni el Grand Theft Auto V. Lo has perdido en la mudanza.

Dijo de repente Henry bajando las escaleras y acusando a Emma, que miró a su hijo ofendida.

- ¿Yo? Tu recogiste tus cosas, si alguien lo ha perdido has sido tu.

- De todos modos no me gustaba mucho ese videojuego para ti.

Intervino Regina. Emma y Henry giraron los ojos exactamente de la misma manera. David y Mary Margaret habían dejado de prestarle atención a los asuntos familiares de los otros, y mientras Emma subía la piso de arriba detrás de su hijo para ayudarle a buscar, se giró para ver a Regina sentada a la mesa con sus padres y con su hermano otra vez en brazos. En ese momento las palabras de Hook no tenían ningún sentido.