Alerta, juegos divertidos

– ¿Otra vez afuera?

Shikamaru observaba a Karin que estaba sentada a un lado de la habitación de Sasuke.

– ¿Qué quieres Shikamaru? – Karin desvió la mirada hacia el otro lado mientras fruncía el ceño.

–Mujeres – se sentó a lado de ella y sacó un cigarrillo – sabes que Sasuke…

–Ya sé que no le intereso – abrazó sus piernas y se quitó los lentes – eso me queda claro. Pero no soporto verlo tan alejado de nosotros.

– ¿Recuerdas cuando ANBU comenzó a reclutar gente? – sacó un encendedor y prendió el cigarro.

–El discurso que dio Sasuke fue asombroso – Karin se ruborizo un poco mientras recordaba con alegría – eso motivo a mucha gente para unirse y nadie dudo de que él llegaría a ser líder de ANBU. Aun siendo un novato, él siempre hacia todo con empeño y sin chistar, es tan decidido que la gente dentro de ANBU le confió enteramente su vida.

–Sasuke es de esas personas que cuando tienen algo en mente hace lo imposible por lograrlo.

–Shikamaru, ¿tú sabes por qué Sasuke se unió a ANBU? ¿Por qué una persona como él tendría que mancharse las manos de sangre por este país? Tengo entendido que su familia era muy influyente y ellos escaparon de aquí.

–Lo conozco desde el mismo día que tú – le dio una calada al cigarro y comenzó a divagar en su recuerdo –, lucia enojado y tenía tanto odio que todos le tenían miedo – soltó una risilla y comenzó a negar con la cabeza – cuando los de ANBU vinieron al refugio para reclutar gente, Sasuke se puso de pie y dio ese discurso, pero te has puesto a pensar ¿Por qué?

–Nos quitaron la libertad es más que obvio porque fue – Karin se sobresaltó, pues todo aquello era por recuperar un país.

–No, te equivocas – Shikamaru vio hacia el techo – él busca a alguien.

– ¿Qué?

–Recuerda, sólo recuerda como estaba ese día, con los puños cerrados, completamente enojado, pero no con ellos, si no con él mismo de no haber podido hacer algo para detener esas personas – vio a Karin que lucía sorprendida y se quitó el cigarrillo de la boca – Sasuke no ha luchado ni un poco por el país, ¿tú crees que buscar a Danzou es mera estrategia de combate para llegar al que está detrás de esto? ¿Por qué crees que ahora que estuvimos tan cerca de dar con él, Sasuke fue personalmente?

– ¿Venganza?

–No lo sé. Tal vez solo quiere saber la verdad por él mismo.

–Pero… – Karin suspiró y apretó más el agarre a sus piernas – todos hacemos lo imposible por sobrevivir y buscamos por la más mínima ocasión, un momento para poder ser felices pero él en todo este tiempo se ha recluido en cuatro paredes y no permite a nadie entrar.

–Si tú perdieras la razón de tu vida… ¿Qué harías? – Shikamaru se puso de pie y le dio la espalda a Karin – todos estamos aquí por una razón, sea buscando a alguien o recuperando una nación perdida estamos aquí. Así que no olvides porque estás aquí.

La razón la sabía. Ella seguiría a Sasuke en los confines del infierno si era necesario. Hacia lo posible para ayudarlo. Pero él la veía como un compañero más, alguien que la ayudaba a cumplir con su objetivo. ¿Quién era? ¿Por qué daba tanto por esa persona?

Esa persona se robó su felicidad y se sentía tan molesta. ¿Qué podía hacer ella en una situación como esa? ¿Cómo podría hacer que Sasuke olvidara todo?

Se levantó del suelo dispuesta a marcharse y vio a Sasuke acercase. Se quedó congelada en su sitio mientras lo veía pasar. Las manos de Karin se cerraron fuertemente mientras que sus ojos se abrían como platos por la indiferencia de su líder. Era verdad. Sasuke solo tenía ojos para esa persona que buscaba con tanto esmero.

–Señor… – la voz de Karin se escuchaba débil – ¡señor! – Gritó con la cabeza baja, Sasuke la miró de reojo sin contestar – daré mi mejor esfuerzo para encontrar a la persona que busca…

– ¿Cómo es que…? – Sasuke se giró completo hacia Karin

–Así que por favor… no actué de esa forma – Karin levantó el rostro mostrando las lágrimas que lo recorrían – estoy aquí para ayudarle así que deje de pensar que está solo en esto.

Sasuke meditó un poco las palabras que dijo Karin. Oprimió la clave de acceso a su habitación, puso su mano en la placa y la compuerta se abrió.

–Gracias – fue lo único que dijo al entrar.

Karin agachó la mirada no muy convencida. Con paso lento, se fue de ahí con rumbo a la sala de operaciones. El lugar estaba vacío puesto que a esas horas todos estaban dormidos. Las pantallas estaban encendidas por el constante monitoreo que hacían. Karin tomó asiento en su lugar de siempre y comenzó a teclear. Miraba fijamente la pantalla mientras cientos de ventanas se abrían mostrando imágenes y archivos de lo que se creía ya no existían.

–No voy a dejar que me venzan… – murmuró para sí.

–Si estás buscando los archivos de Sasuke están aquí.

Karin emitió un grito ahogado mientras miraba colérica a Shikamaru.

– ¡Idiota! ¿Qué crees que haces?

–Tratando de ayudarte. – Tomó asiento en la silla cercana a Karin, subió los pies a la mesa mientras sus manos estaban en los bolcillos – hace un par de días hice lo mismo…

– ¿Por qué? – Se recargo en el asiento mientras miraba de soslayo a su compañero.

–Me pidió investigar a Mebuki Haruno…

– ¿Qué tiene que ver esa científica loca en esto?

–El apellido… de alguna forma le inquieto.

–Diablos Shikamaru, analizas muy bien a las personas.

–Tal vez – cambió la posición de sus pies –, Sasuke siempre ha sido muy reservado a tal punto que solo sabemos su nombre, nadie sabe nada más de él. Los archivos por un momento creí que ya no existirían tras la caída del gobierno. Inclusive para alguien como yo fue demasiado fácil conseguirlos.

–Entonces, ¿encontraste algo?

–No

Karin estaba desencajada. ¿Cómo era posible que no hubiera nada de él? Aun siendo que el apellido Uchiha fue de renombre en el ámbito comercial. ¿Era posible que él mismo eliminara sus propios datos?

–Tal vez no hay que buscar eso… – se incorporó de nuevo y comenzó a teclear. Una nueva lista apareció ante sus ojos. – A la persona que debemos investigar no es propiamente a Sasuke. Haruno… lo más posible es que haya una relación – tecleó de nuevo buscando a Mebuki y todo lo relacionado a ella.

–Genial, – Shikamaru cruzó los brazos a otras de sus cabeza mientras cerraba los ojos – estás haciendo la labor que el mismo Sasuke me mandó hacer.

–Y asumo, que por la posición que tomas, aun no lo has hecho.

–No lo ha pedido.

ACCESO NEGADO

– ¿Qué? ¿Cómo qué acceso negado?

–Relájate – Shikamaru se incorporó en el asiento mientras miraba de nuevo la pantalla, oprimió un par de teclas y aquel anuncio volvió aparecer. – Esto es raro…

El anuncio parpadeaba en la pantalla hasta que se desvaneció. Un dibujo durdo de la cara de una niña con lentes comenzó a salir mientras reía y parecía un globo que decía "¡no podrás contra mí!"

– ¿Qué clase de idiotez es esta? – Grito Karin.

Shikamaru comenzó a reírse en su lugar – se parece a ti.

– ¡Déjate de tonterías!

–Esto comprueba que esa tal Mebuki Haruno esconde algo grande y no solo eso, alguien la está encubriendo, seguramente el grupo de defensa en donde estaba el presidente. ¿Hay alguna forma de que puedas rastrear ese mensaje?

–Eso trato de hacer – Karin tecleaba rápidamente de forma molesta mientras murmuraba algo inaudible.

–Parece como si jugaran ping pong – las risas de Shikamaru irritaban más a Karin – es como si compitieras con una niña pequeña.

–Los niños aquí son como un mito… – murmuró enojada – y si así fuese el caso yo soy una adulta.

Una pantalla nueva apareció mientras aquel dibujo aparecía al centro de la pantalla y hacia una reverencia.

GRACIAS POR JUGAR CONMIGO,

HE VISTO QUE ERES MUY HÁBIL Y POR ESA RAZÓN TE INVESTIGUÉ J

SÉ DÓNDE ESTÁS

SÉ COMO TRABAJAS…

¿QUIERES CONOCERME?

BÚSCAME

– ¿Cómo?

Shikamaru y Karin leyeron sobresaltados el mensaje. Durante todo ese tiempo alguien se había metido a su sistema sin que ellos se dieran cuenta. Quien sea con quien se estaban enfrentando era demasiado hábil.

La pantalla cambio de nuevo y un mapa apareció mostrando las coordenadas de lo que al parecer, antes, era una guardería.

–Entonces es inevitable ir a ese lugar – Shikamaru sacó un cigarrillo y lo encendió.

–Ese lugar es donde el presidente le dijo a Sasuke que fuera, ¿verdad?

–No quedara de otra – exhaló el humo del cigarrillo – será mejor poner al tanto a nuestro jefe – una sonrisa burlona se asomó en el rostro de Shikamaru – sabía que desde al principio tenía que pedir tu ayuda.

Miró a Karin quien estaba aún un poco abrumada por todo lo que había acontecido, este le dio una palmada en el hombro como signo de apoyo.


Hola a todos!

Siento la demora de mil años pero aquí estoy de nuevo!

Espero que les guste este capi :)

Repito de nuevo siento la demora pero les recuerdo que jamás dejare un fin! Así tarde mil años siempre lo terminare :)

Dudas comentarios, los veo en mi fanpage

Bye bye!