Capitulo 5:Pérdidas y victorias

-Cuándo recibimos la noticia nadie se lo creyó.

-Pero aquí los tenemos.

-Cierto, dos de los mejores gays de Pittsburgh se van a casar.

Ben, Michael y Emmet explican la "situación" delante de un numeroso público lleno de hombres gays en Woody's. Todos los allí presentes han pasado por las manos de uno, el otro o los dos homenajeados. Brian y Justin se miran, les ha cogido por sorpresa.

-¡Que empiece la diversión!

La música empieza a sonar en el local y aparecen dos hombres, musculosos, vestidos solos con un suspensorio de color azul. Uno de ellos es rubio y el otro moreno. Bailando, el rubio se dirige hacía Brian, con el que empieza un baile muy sensual. El moreno hace lo mismo, con Justin. La pareja se mira, indecisos, pero deciden bailar con los chicos que sus amigos, amablemente, les han escogido.

Después de bailar durante un rato, con los toqueteos pertinentes, cada uno de los boys se lleva a su pareja-de-esa-noche. Cada uno se va por un lado distinto del local, lo que separa a los futuros casados. Pero éstos les hacen frenar.

-Creo que tengo una idea mejor- grita Brian por encima de la música.

-Yo también – responde Justin.

Los dos arrastran a los boys hasta reencontrarse y se van los cuatro juntos por la puerta.

-No se porque me esperaba que pasase esto – explica Michael a Ben –. Nos podríamos haber ahorrado uno, y que compartieran el otro.

-Considéralo un regalo de bodas – le responde Ben.

*/*/*

La puerta del loft se cierra detrás de los dos boys. Brian y Justin se quedan sólos en el loft, se besan.

-Estoy orgulloso de ti, Brian. Ésta vez has hecho lo que realmente deseabas.

-Sí, me he ido con mi chico. Pero, por el camino, nos hemos llevado a dos más.

-Sí, y estuvo bien.

Vuelven a besarse. Brian saca una botella de agua de la nevera, están cansados. Hace 2 horas que se fueron de Woody's y, desde ese momento, no han parado.

-¿Qué hora es?

-Las 3 – responde Brian.

El teléfono empieza a sonar y Justin va a cogerlo.

-¿Quién debe llamar a estas horas? – Descuelga el teléfono- ¿Diga?

-¿Qué? ¿Cuándo?

-¿Dónde está?

-Ahora voy.

Cuándo Justin cuelga el teléfono, Brian ve asomar unas lágrimas en los ojos de su amante. Algo grave ha pasado, se acerca, con los brazos medio abiertos, en una invitación a un abrazo. Justin no lo rechaza y se abraza fuerte, mientras con sus lágrimas moja la piel desnuda de Brian. Sin saber lo que pasa, el moreno le acaricia el pelo, ofreciéndole consuelo. No es hasta un rato más tarde que se atreve a preguntar:

-¿Qué ha pasado?

*/*/*

En el dinner, todos esperan la llegada del la feliz pareja. Pero cuando Brian y Justin entran por la puerta no parecen una pareja muy feliz.

-Chicos, ¿Qué os ha pasado? – pregunta Daphne.

-No me digáis que os lo habéis vuelto a pensar y no hay boda… - dice Emmett, riendo un poco.

-Pues… siento deciros que parece que así será – responde Brian.

-Y ¿qué os ha hecho cambiar de opinión ésta vez?

Brian y Justin se miran, el rubio baja la cabeza, indicándole a su amante que lo cuente.

-Esta noche… ha muerto el padre de Justin.

Todos los amigos se quedan boquiabiertos. Emmet alarga una mano hacía el hombro de Justin. Unas lágrimas asoman por los ojos de Justin.

-¿Cómo? – exclama Debbie para asegurarse de haberlo oído bien.

-Tuvo un accidente de coche esta noche. Lo llevaron al hospital, pero no pudieron hacer nada por él – aclara Justin.

-Oh, cielo – dice cariñosamente Debbie mientras abraza a su Sunshine.

-Ahora venimos del hospital – explica Brian- Jennifer está allí, con Molly.

-Está muy afectada, la pobre – dice Justin mientras se vuelve a sentar al lado del moreno.

-¿Y tú cómo estás? – pregunta Ben.

-No muy bien, la verdad.

Debbie pone una mano en el hombro de Justin:

-Sunshine, ya sé que esto es duro, pero no debes de dejar pasar esta oportunidad. Ya lo hiciste una vez, no lo hagas una segunda.

-Déjame que te diga algo que me dijeron a mi una vez – dice Emmet mirando de reojo a Debbie -. Llora las pérdidas, que son muchas; pero celebra las victorias, que son pocas.

-Gracias a todos – responde Justin, mira a Brian – necesito descansar, no he dormido.

-Vámonos – dice Brian mientras se levanta detrás de Justin -. Después os llamo y os digo algo.

-Tranquilo, habladlo con calma.

'Cause don't forget who's taking you home
And in whose arms you're gonna be
So darling, save the last dance for me.

-Amigos, familia, bienvenidos a la celebración de esta promesa de por vida…

Brian y Justin están de pie, cogidos de la mano, delante de un público lleno de sus mejores amigos y conocidos. Van vestidos con traje y se les ve felices.

-Brian…

-Justin, quiero que sepas que siempre estaré aquí, para ti. Juntos, no habrá obstáculo que no podamos superar. Siempre te protegeré.

-Justin…

-Brian, hemos llegado hasta aquí y llegaremos aún más lejos. Estaremos siempre juntos, porque nos queremos.

-Los anillos, por favor.

Todos los asistentes se miran, preguntándose quien tiene los anillos. Debbie se teme lo peor, no han pensado en este detalle. Pero en ese momento, Brian desabrocha la cadena que Justin lleva colgada del cuello. Todos se sorprenden, incluido Justin.

-Brian Kinney, ¿Quieres a Justin Taylor cómo tu futuro marido?

-Sí, quiero – declara Brian mientras pone el anillo a su amante.

Entonces, Justin desabrocha la cadena de Brian, cuando tiene el anillo preparado:

-Justin Taylor, ¿Quieres a Brian Kinney cómo tu futuro marido?

-Sí, quiero – responde Justin mientras hace lo mismo que Brian.

-Por el poder que me ha sido concedido, por el amor y la fe de los aquí reunidos, declaro al mundo que estáis casados a nuestros ojos.

Justo al acabar la frase, sin dar tiempo al típico: "podéis besaros"; Brian y Justin se unen en un fuerte y apasionado beso. Todos los asistentes a la ceremonia se levantan y aplauden. En los ojos de Emmett, Debbie y Jennifer aparecen unas lágrimas que no esconden.

Cuándo Justin y Brian se separan del beso, Gus sale corriendo, sin que Linz puede frenarlo y abraza a su padre. Brian, cuando lo ve, lo coge en brazos y se unen, los tres (Brian, Justin y Gus).

-¡Felicidades, papás!

*/*/*

-Estás muy hermoso hoy – dice Brian a Justin durante el banquete.

-Tú estás perfecto – añade Justin a Brian, mientras se unen en un beso.

-Perdona, soy perfecto – aclara Brian-. Como tú.

Se besan apasionadamente otra vez. Todos los invitados los miran.

Cuándo llega el postre, después de cortar el pastel. El padrino se levanta a decir unas palabras.

-Estoy muy orgulloso de estar hoy aquí y poder dirigiros unas palabras en un momento tan especial – empieza Michael-. Hace muchos años que conozco a Brian, durante toda la vida ha sido mi mejor amigo. Sé que cuando hace alguna cosa es, realmente, porque lo siente y quiere hacerlo. Aunque al principio de conocerlo, Justin no me caía muy bien, he de decir que es la mejor persona que Brian puede haber encontrado. Sé que se quieren y que juntos serán felices. Sólo me quede decir una cosa, cómo amigo de Brian: Justin, prométeme que lo cuidarás, lo necesita. Y como amigo de Justin: Brian, prométeme que lo harás feliz, se lo merece. ¡VIVA LOS NOVIOS!

-¡VIVA!- corean todos los invitados a la vez.

Antes de que Michael se siente otra vez, Brian se levanta, se le acerca y lo abraza. Justin se les une. Están un buen rato abrazados, todos los aplauden.

Cuándo se separan, Michael les desea lo mejor.