Disclaimer: Dragon Ball ni sus personajes me pertenecen...
Un amor alterno
(An Alternate Love)
Un fic de Hella
Traducción por Apolonia.
Bulma se despertó lentamente, consciente de un filoso, reciente dolor en su espalda y comenzando una fina punzada en la parte de atrás de su cabeza. ¿Qué diablos había sucedido? Dejó salir un leve gemido cuando trató de moverse, algo hacía presión desde arriba que dolía. Abrió sus ojos.
Estaba mirando directo hacia el cielo, con demasiados escombros cubriéndola. Esa era la cosa que presionaba sobre ella. Algo de tiempo había pasado desde que había sido dejada inconsciente, al menos se sentía como si así fuera. Todo era silencioso. Bulma tan sólo sentía una preocupación perforándola. ¿Habíamos ganado? Goku los había matado, ¿cierto? Bulma trató de sentarse, cuidadosamente moviéndose hasta que pudiera salir un poco. Y el dolor. Que—
Volteó su cabeza lentamente alrededor e hizo una mueca de dolor, sacándose la filosa roca que se había incrustado en su espalda. Le había cortado un poco la piel, y estaba sangrando por eso. Mirándola con la visión borrosa, la lanzó lejos. Su cabeza se movió un poco mientras que su visión lo dudaba, pero se enderezó lentamente. Tenía un gran dolor de cabeza, y su vestido estaba arruinado. Bulma lentamente salió de los escombros, sintiendo grandes punzadas de dolor a través de su espalda. Una vez fuera y lejos de la pila de polvo, con las piernas temblorosas se puso de pie para mirar a su alrededor. Sus ojos se abrieron.
"¡¡Maldición!!" Gritó. "¡¡Me lo perdí!!"
¿Estaba maldita o algo? Ser noqueada en el peor momento posible, ¿y despertar justo cuando todo estaba terminado? Bueno, obviamente había pasado un rato desde que todo había terminado, pero aún... ¡Argh! ¡¿Por qué ella?! Miró atentamente al enorme cráter que había en la tierra, abajo en esa superficie plana donde Goku estaba enfrentándose a Freezer. King Kold no era más que pedazos sangrientos de carne rodeando la nave en la cual había estado descansando. Solo la nave estaba de pie. Ese era el broche de plata. Los demás estaban allá abajo, rodeando a Goku y felicitándolo por su victoria. Sus ojos se entrecerraron con la vista de la imagen de Yamcha entre los demás; ¿acaso se preocupaba si ella estaba viva o muerta? Quizá ser aplastada por un montón de rocas era como un golpecito en la rodilla para él, ¡pero ella no era una Guerrera Z!
"Bastardo," siseó ella. Poniéndose una mano en su cabeza adolorida, optó por no gritarles por ahora. Su cabeza explotaría como una sandía estrellada si lo hacía. Sacándose el polvo sin entusiasmo, mantuvo los ojos fijos en los guerreros. Gohan estaba abrazando a su padre y riendo mientras Goku parecía estar hablando animadamente sobre algo. Los demás estaban ahí, riendo, mientras Piccolo parado a un lado, miraba con aprobación. Mordió su labio. Puar no estaba ahí abajo.
Ni tampoco Vegeta.
Alejó ese pensamiento de su mente, ¿a quién le importaba? Pero ella no tenía un corazón tan frío, quizá él estaba herido peor que ella ahora después del disparo que la dejó inconsciente. Se dio vuelta y se dirigió en dirección a donde lo había visto por última vez, pero no encontró ningún rastro de él excepto por la sangre sobre las rocas. Oh bien, pensó precipitadamente. Miré. Moviéndose más lejos, notó un mechón de cabello medio enterrado por las rocas, y se agachó para levantarlo, empujando fuerte. Puar salió de las ruinas fácilmente, y Bulma cargó el pequeño animal cuidadosamente en sus brazos. Todavía inconsciente, a pensar de tanto tiempo. Vio una cáscara de sangre seca sobre la piel azul, pero de un pequeño corte que algo más. El transformista estaría bien.
Suspirando un poco por el alivio, batió ligeramente su cabello, tratando de remover un poco de suciedad de él. Por supuesto, eso la llevó a maldecir más cuando se acercó demasiado a su herida. Mientras se tranquilizaba, Bulma escuchó el sonido de rocas que se movían detrás de ella. Dejando a Puar abajo en un área plana cerca de sus pies, caminó cuidadosamente sobre la pila de escombros. Sabía lo que encontraría ahí debajo. Como si pudiera ser otra cosa.
"Si, y apostaré que no voy a recibir ni un gracias por esto," se quejó para si misma mientras que removía los escombros. "Y mis uñas se están arruinando. En que día de mierda se había convertido este. Ésta es la última vez que vengo para estas aventuras; Ya estoy demasiado vieja para esta porquería." Más vieja, de todas formas. No estaba ni cerca de 'vieja' todavía. "Dejaré a Goku quedarse con toda la basura y las peleas con lagartos, lo miraré desde la comodidad de mi sala de estar..." masculló mientras quitó unas rocas en forma de puño de la pila. La primera cosa que vio de él era un mechón de pelo negro que empujaba para afuera como alguna mala hierba. Parpadeó, y se movió más cautelosamente. ¿Cuán herido estaba el? Enterrado bajo todas estas rocas, no tenía ni idea. Mejor era desenterrarlo y sacarlo de ahí.
Maldiciendo sobre los Saiyajin asesinos y sobre la estupidez de los hombres en general, descubrió una cara rasguñada y enojada. Saltó cuando él abrió sus ojos y la miró.
"Maldición, ¡¿qué diablos estás mirando?!" dijo él irritado, tratando de salir de las rocas sin lograrlo. Bulma hizo una mueca. Parecía una cabeza enojada sentada sobre una pila de escombros.
"Espera, imbécil. Te ayudaré." Ella se resistió de pellizcar su nariz, sabiendo que apenas él tuviese su fuerza de vuelta le arrancaría la mano por eso. Pero a la vez era hasta tentador. Tanto como a ella no le gustaba ese hombre, estaba claro para ella que ella le gustaba a él mucho menos. Si esa mirada de muerte era una indicación. Otra vez, la imagen vino a su mente, y ella rió en voz alta esta vez.
"¡¿Que?!"
"Nada. ¿Puedes moverte? ¿Huesos rotos o algo?" le preguntó al azar mientras que lo desenterró por fuera de su pecho. Se hundió en un profundo suspiro con la herida de su hombro, llena de polvo y todavía sangrando. Eek. Él murmuró algo mientras respiraba como siempre y sacó su brazo fuera del polvo, y la empujó ahora que tenía suficiente movilidad de vuelta.
Bulma se puso de pie y lo miró indignada. "¡¡Ooh!! De nada, Vegeta," gritó ella. Idiota, idiota, ¡¡idiota!! No debería haberlo desenterrado; debió haberlo enterrado más profundo.
Él ni siquiera miró en su dirección mientras salía del resto de los escombros, y detuvo su curso de pensamientos al ver lo que parecía ser debilidad enmascarada que lo detenía de devolverle una mirada atemorizante. Quizá esa herida en él era más profunda de lo que pensó originalmente. Eso explicaría porque no había podido salirse de las rocas sin su ayuda. Pero vamos, él era un Saiyajin. Pero, ellos no eran invencibles...
Bulma cruzó sus brazos, e, ignorando el golpe en su cabeza y el dolor en su espalda, caminó hacía el borde del acantilado y saludó.
"¡¡Yamcha!! ¡¡Hey!!" llamó, tratando de llamar su atención. "¡¿Acaso me vas a dejar aquí arriba?!"
La pequeña figura que era Yamcha miró en sorpresa, y al verla, se sonrojó. Ella gruñó. ¡Él se había olvidado! ¡¿Por qué todos hacían eso?!
Dios, hablar de las sombras del planeta Namek. Algo que ella prefería olvidar.
Luego de algunas palabras allá abajo, él voló hacia ella con una mueca de disculpas. Ella lloriqueó; no tan fácil señor, pensó.
"Bulma, ¿cuál es el problema? Dios, ¡te ves horrible! ¡Estás sangrando por todas partes!" exclamó él en shock. Bulma sintió a donde estaba mirando, su cara, y sintió como la sangre quedaba en su mano. ¡Enfermo! Gimió ella. Otra herida para agregar a la lista.
"Sí, bien mientras estabas alentando a Goku, ¡me estaban disparando! ¡Y enterrando bajo las rocas!" dijo enojada. "¿Por qué no mejor me disparabas tu mismo? Conlleva la misma cantidad de insulto. No te importó nada."
Yamcha parecía bastante incómodo, pero también irritado. "Estaba casi peleando en ese momento, lo sabes. Y luego de eso, Goku se hizo cargo de Freezer y de su padre. Pensé que estarías a salvo aquí lejos. Ni pensé que el disparo te tocó."
"¡Eso muestra lo que sabes!"
"Ah, Bulma, porque tienes que ser tan difícil—"
"¿Difícil? ¡Tu eres el cabeza de chorlito que se olvidó que yo existía mientras mirabas a Goku destripando a alguien!"
"No uses ese tono de voz—"
"Hago lo que quiero hacer, ¡y tú no puedes detenerme! ¡No eres mi dueño!"
"Gracias a Kami, probablemente pediría un reembolso si te—"
"Oh, que maduro, Yamcha—"
"¿¡Podrían los dos cerrar sus bocas!?" una voz detrás de ellos rugió.
Los dos se estremecieron y se giraron simultáneamente, para mirar a Vegeta con los ojos abiertos, quien parecía estar listo para matarlos a ambos. O desplomarse. Tenía su mano clavada en su hombro otra vez, levemente doblado mientras miraba. Su cara era pura suciedad y sangraba, sus ropas estaban chamuscadas alrededor de la herida y rasgadas en otros lugares. Sus ojos brillaban con agitación mientras que los miraba. Ellos miraron por un segundo más, luego Bulma recuperó sus sentidos.
"No me digas que hacer, Vegeta. Kami, solo porque estás todo lastimado y eres gruñón no es una excusa para gritarme, lo sabes." Y realmente estaba lastimado. Más de lo que ella pensaba. Dios, ¡él no había estado en una pelea o algo! Solo recibió un disparo como un pato sentado, otra parte de ella suspiró. Ninguno de los demás lo vio venir, ¿por qué él si? Él no era un Super-Saiyajin. Se sentía un poco consternada al verlo tan lastimado. De alguna manera parecía completamente indestructible, a pesar de haber sido asesinado en Namek. Pero ella no había visto eso, entonces de alguna manera no estaba en sus recuerdos. Era de suponerse que él era un increíble luchador, de lo que había oído de Goku y los demás. Todos le tenían miedo. Excepto por Goku, quien probablemente no tenía el cerebro para tenerle miedo antes, y era muy fuerte para preocuparse ahora.
Sus pensamientos desaparecieron cuando Yamcha se enderezó y le frunció el ceño a Vegeta. "¿Qué diablos pasó? Nadie pensó que hasta tú habías sido golpeado con ese disparo. ¿Estabas todavía inconsciente cuando te golpeó o algo?" le preguntó.
Vegeta le lanzo una mirada asesina y escupió sus pies. No parecía como si fuera intencional estar tan cerca de Yamcha, estaba más deshaciéndose de su sangre, pero miró maliciosamente cuando Yamcha se echó hacia atrás e hizo una mueca, mirando al enfurecido Saiyajin. Bulma mordió su labio y dudó decir algo y ser escupida también. No, ella ya tenía suficiente mugre en su vestido, sin tener que recibir un bocado de saliva Saiyajin desprendida sobre ella. Intencionalmente o no.
Miró al grupo alrededor de Goku, dejando a un lado la discusión con Yamcha por el momento. No quería que Vegeta escuchase lo que realmente quería decirle a Yamcha, y pensó que si abría su boca otra vez, puede que él le diera un puñetazo.
"¿Bulma? ¿Me vas a decir? Ambos se ven desastrosos," Yamcha sentenció. Ella le frunció el ceño.
"¿Qué es lo que realmente importa? Ese estúpido disparo golpeó a Vegeta, y luego otro más al poco tiempo impactó contra las rocas y nos enterró. Es todo lo que puedo recordar. Me desperté y me desenterré junto con Puar." No se molestó en agregar que también ayudo a Vegeta, Yamcha le daría una de esas malditas miradas suyas, especialmente después que ella le dijo sobre el sueño que había tenido. Se sonrojó levemente solo al recordarlo. Todavía no podía creer que lo había soñado, eso había sido una cosa bastante extraña de imaginar. Pero aun así valía la pena ver la mirada en la cara de Yamcha, se había puesto realmente celoso.
Yamcha la miró casi expectante, y cuando ella lo miró como esperando adivinar, suspiró. "¿Ni siquiera vas a preguntar qué sucedió?"
Bulma gruñó. ¡Estaba teniendo tiempo para eso! "Bien, ¿qué sucedió, Yamcha?" preguntó con una sonrisa muy dulce y unos ojos furiosos. Él estaba enfadándola realmente el día de hoy.
Yamcha pareció olvidarse de su mirada, en cambio concentrándose en la figura de Goku. "Realmente hizo un número ante ellos. Hombre, nunca había visto nada moverse como él lo hizo. Conoces a Goku; trata de ser el chico bueno sin importar que, siempre dispuesto a dar a las personas una segunda oportunidad. Imagino que Freezer lo lanzó lejos en Namek, y hasta ahora Goku parecía un poco como si estuviera dudando. Pero él hizo el trabajo, tenlo por seguro. Después de que Kold les lanzara esos disparos a ustedes, Goku usó ese buen truco suyo y hundió su puño justo en su pecho, y lo hizo inmolar." Yamcha paró por un momento mientras que su frente sudaba un poco, pareciendo un poco tembloroso. Bulma tragó mientras lo miró, más que un poco pálido. "Las piezas más grandes de él son del tamaño de un puño. No creo que lo de Super-Saiyajin lo haya cambiando tanto, sabes. Freezer no duró mucho más luego de eso, atacó a Goku, gritando como ningún mono robaría su poder, y que era el señor del universo y toda esa porquería. Goku lo calló bastante rápido, con el más grande e hijo de perra Kamehameha que haya visto jamás. Eso es lo que hizo ese agujero ahí," dijo él, apuntando al cráter en el suelo que Bulma había notado antes. Ella había adivinado casi todo lo que había pasado, excepto por el puño en el corazón, eso era simplemente asqueroso. No podía creer que Goku haya hecho eso. Sonaba a algo que Vegeta hubiese hecho, no su viejo amigo. Pero adivinó que no podía pelear mientras Goku tuviese o no algo de deseo en las venas.
Bulma se volteó y miró a Vegeta para ver que pensaba de todo esto. Sin duda que estaba enfurecido. Pero estaba parado ahí, mirando a Goku desde el acantilado con fiera intensidad. No parecía enojado exactamente, parecía más bien pensativo. Y levemente calculando. Bueno, quizá estaba un poquito enojado también. Siempre parecía enojado. Ese loco. No pensó que esa actitud asquerosa de él se iría alguna vez.
"¿Entonces cuál era ese buen truco suyo de todas formas? ¿Qué hizo para matar a Kold?" le preguntó a Yamcha, volteándose de Vegeta. Ella lo había visto usarlo también, él sólo desaparecía y reaparecía como un fantasma. Diablos, casi pensó que era un fantasma hasta que lo abrazó.
Yamcha le dibujó una sonrisa. "Algo llamado la Tele Transportación. Puede moverse a la velocidad de la luz con esa técnica, que es como llegó a la Tierra desde lejos en el espacio."
Bulma parpadeó. "¿Dónde diablos aprendió eso?"
"Lo aprendió de un planeta llamado Yardratt, y es por eso que tardó tanto en volver aquí. Aparentemente es realmente difícil de aprender o algo. Sin dudar que con Goku tomó el doble," Yamcha dijo secamente, y él y Bulma compartieron una sonrisa. Su enojo se fue de alguna manera, sabía que no podía mantenerse enojada con él por tanto tiempo. Algo en esa sonrisa suya... Solo derretía su enojo. Además, casi concuerdan sobre Goku, desde que eran jóvenes.
"Entonces eso fue lo que retrasó tanto al tonto... " Vegeta murmuró desde atrás y al lado de ella. Ni siquiera se dio cuenta que estaba hablando en voz alta. Yamcha y ella lo miraron inquisitivamente, pero él los ignoró, en cambio y a pesar de su debilidad obvia comenzó a flotar en el aire. Se dirigió directo a Goku.
"Hombre, ¡ese sujeto nunca para!" exclamó Yamcha. "¿Piensas que tratará de enfrentar a Goku, incluso en esa condición?"
Bulma se mordió su labio pensativamente. Era imposible. "Quizá, pero pienso que es un poco más inteligente que eso. No trató de pelear con Goku luego de despertar; creo que se da cuenta que es inferior por ahora." Quizá inferior no era la palabra más correcta que pudo usar. No había manera de hacer que Vegeta pareciera inferior a Goku, sólo... no tan fuerte. Él todavía tenía esa cosa de Príncipe dando vueltas, y sabía que usaba su orgullo y arrogancia como capa alrededor de sus hombros. Nah, inferior no.
Yamcha se encogió de hombros e hizo como para volar hacia abajo. Bulma se tomó fuertemente de sus hombros, tirando de él. "Oh, no lo harás. Iré contigo, idiota. No te voy a dar otra oportunidad de que te olvides de mi."
Murmuró algo entre dientes sobre enterrarla nuevamente bajo las rocas, pero cuando ella lo golpeó en las costillas él miró y la levantó, y volaron rápidamente a la base del acantilado. La bajó inmediatamente y caminaron el resto del camino hacia Goku y los demás, Bulma frunció el ceño durante todo el camino. Esto se estaba transformando en un verdadero mal día, y la actitud de Yamcha no estaba ayudando a mejorar las cosas.
Ella apresuró su paso para alcanzar a Goku, pero encontraba doloroso hacerlo más rápido que trotando. Haciendo una mueca de dolor, bajó la velocidad, su pierna izquierda dolía infernalmente. Rengueó el resto del camino murmurando algo sobre 'lagartos gays con demasiado tiempo en las manos'.
"Wow, Bulma, ¿qué te pasó?" Goku exclamó cuando volteó a verla. "Pensé que ese disparo estuvo cerca, pero no pensé que estuviese tan cerca. No te ves muy bien, y puedo decir que Vegeta definitivamente tuvo días mejores."
Vegeta miró a Goku furiosamente, pero el otro ni lo notó. Bulma frunció el ceño y apoyó su peso en otro lado que no sea su pierna dolorida. Como si no le importase lo que Vegeta estaba haciendo. Solo quería volver a casa. Cerró un poco los ojos al príncipe, quien estaba parado detrás del grupo, ahora solo frunciéndole el ceño a Goku. Como siempre. Movió su cabeza hacia él levemente, imaginándose que haría ahora que Goku había vuelto. No era que pudiera enfrentarlo o algo. Que era lo que el quería hacer. Excepto que sea ahora sea un Super-Saiyajin y no le haya dicho a nadie. El pensamiento era escalofriante, pero no lo creía. Él era mucho más que presumir según lo que había oído, y no desperdiciaría ninguna oportunidad de derrotar a Goku.
Bulma de repente recordó algo. "Yamcha, olvidé a Puar. Ambos fuimos noqueados con el disparo, pero poco después de la luz se desmayó. No deberías ir y ayu—"
"Sí, sí, ahí voy." Con eso voló de nuevo al acantilado. Bulma demostró un poco de molestia, algo que realmente hacía. Pero no quería discutir con Yamcha sobre su trato hacia ella hasta que estuvieran solos.
Piccolo de repente se volteó y le dio a Goku una leve media sonrisa. "Bien, Goku, llegaste justo a tiempo, para salvar a todos otra vez. No tengo más razón para estar aquí. Adiós, Goku. Con suerte pase un buen tiempo antes que tengamos otro problema como este." Bulma se dio cuenta que no dijo nada sobre que algo no volviese a suceder otra vez. Quizá solo era demasiado realista. Sus ojos enfocaron a Gohan. "Peleaste bien, niño. Sigue así."
Gohan se ruborizó bajo la alabanza de su mentor, y luego saludó agitadamente mientras el alto Namek emprendía vuelo envuelto en una explosión de luz blanca, gritando adiós a la figura verde que se retiraba.
Tien y Chao-tzu fueron los siguientes en partir, con un saludo y una sonrisa a Goku y Gohan y una promesa de volverlos a ver algún día. Bulma los vio irse con una leve sonrisa. Sin duda que ellos iban a entrenar a las montañas como siempre hacían.
Se sintió un poco decepcionada que nada espectacular hubiera sucedido, no era que estuviese triste que nadie muriese. Eso era maravilloso. Pensó que no iba a poder escaparse de esta, no que ella dudase que los guerreros Z no dieran lo mejor de ellos. Ellos no eran rivales para Freezer, todos excepto Goku. Y los había salvado a todos otra vez, como siempre hacía. Y como probablemente siempre haría. Bulma hizo una mueca de alegría y se volteó para ver que era lo que Yamcha estaba haciendo en el acantilado, pero solo estaba arrodillado ahí, sacudiendo a Puar. El pequeño que cambiaba de forma se estaba revolviendo, de lo que el movimiento de una cola peluda le decía. Bien.
"Wow, Bulma, ¡tienes sangre en todo tu cuerpo!" dijo Gohan con esa falta de tacto infantil. Ella se volteó hacia él y le devolvió una sonrisa inestable.
"Me parece que si, ¿no Gohan? ¿Quién iba a imaginar que terminaría sangrando más que todos ustedes, eh? Ni siquiera estaba peleando." Era verdad, ninguno de los soldados de Freezer tenían ni un poco del poder que sus amigos tenían, ellos se encargaron de todos muy rápido.
Gohan sacudió su cabeza. "Nu-uh, ¡Vegeta está sangrando mucho más que de lo que tu estás!" dijo, casi tragándose luego la lengua con la mirada que Vegeta le dio.
"Cállate, mocoso. Harías bien en cuidar tu boca cerca mío," gruñó. Bulma frunció el ceño.
"Él estaba sólo señalaba lo obvio, Vegeta. Estás desparramando sangre por todo el lugar. ¿No deberías haberte muerto o algo a estas alturas?" Lo miró con una mirada especulativa. Él todavía estaba sangrando. Que era él; ¿un hemofílico? Ja, ni tanto. Imaginen eso, un Saiyajin quien no puede luchar por la condición de perder la suficiente sangre para matarlo cada vez que abren una nueva herida. Vegeta acababa de gruñirle, todavía agarrando torpemente su hombro. Los rasguños estaban en su cara y brazos, pero él no parecía notarlos como notaba la herida de su hombro. Debe haberlo lastimado para que él lo reconozca de esa manera. Ella se ahorró la poca empatía que le tenía. Él se merecía el dolor, sin duda. Ese dolor y uno cien veces peor. Él mataba por simple placer, lo había hecho en la TV nacional. Había matado indirectamente a Yamcha, por hacer crecer a esas estúpidas cosas alienígenas verdes. Todavía no podía creer que Yamcha había sido derrotado por algo que había que plantar en la tierra como a un vegetal. Era hasta vergonzoso.
Goku de repente se volteó a Vegeta e hizo un par de gestos. "Entonces, ¿qué haces de nuevo en la Tierra? Probando mi técnica de tele transportación durante mi tiempo fuera, sentí tu energía en el espacio. ¿Por qué volviste? ¿Para pelear conmigo?" Maldición si no habría sonado feliz por eso. Los Saiyajin estaban locos.
Vegeta gruñó. "No en mi actual condición, idiota. Debo alcanzar más poder primero," sentenció él, sonando como si no quisiera decirlo. Bulma no lo pudo evitar, rió.
"Tu idiota, nunca vencerás a Goku," dijo ella alegremente. Él le dio una mirada odiosa a punto de estallar, pero ella lo ignoró. No estaba en condiciones de hacerle nada. "Aunque se te diera toda la fuerza y ayuda de la Tierra, nunca tendrías la oportunidad."
Goku le echó una mirada preocupada, y aunque ella estuviera equivocada, un poco desaprobatoria. A ella no le importó. Vegeta era su objetivo. Y hombre, estaba a punto de estallar. Sus ojos se angostaron pasando a ser dos líneas ébano por la furia, pero para su sorpresa, ella apenas tenía miedo de él. Él apretó sus dientes por un segundo, luego habló en un tono rudo con ira reprimida.
"¿No deberías tener cuidado en hacer apuestas como esa, Mujer?"
Bulma parpadeó, dejando la guardia por un lado. Pero se recuperó y le sonrió malévolamente. "Mejor que creas que lo haré. No tengo duda en el mundo que Goku pueda vencerte. Apostaría cualquier cantidad de dinero en ello, y con cualquier término fijado."
Se miraron uno al otro por un largo momento, Bulma triunfante, Vegeta odiándola.
Goku interrumpió con una sonrisa de repente. "¡Hey, sí! ¡Eso es una buena idea! ¡Toda la fuerza y la ayuda de la Tierra!" Vegeta y Bulma dejaron de mirarse el uno al otro luego de darle a Goku un curioso vistazo. "¿Qué?" preguntó ella.
Él hizo un gesto y asintió. "Bulma, tu puedes construir cámaras de gravedad, ¿o no? ¿Y tienes montones de espacio para hacerlo?"
A Bulma no le gustó a donde iba esto. "Necesitaría un poco de ayuda de papá... pero si, podría construir una cámara de gravedad. Y sabes que hay espacio en la Corporación Cápsula. Pero si estás sugiriendo lo que creo que estás, puedes olvidarlo." Pero sabía que él no se daría por vencido tan fácilmente. No si había una promesa de una pelea en algún lugar.
Vegeta se puso recto, y los miró a los dos. A Bulma un poco más, en verdad. Luego sonrió, y el corazón de Bulma se hundió en sus rodillas. "Una interesante idea, Kakarotto. Quizá la única que tendrás en tu patética vida." Él se volteó a ella, pareciendo calculador y triunfante al mismo tiempo. Que giro. "En ese caso, mujer, si ya fijaste los términos, me proveerás de una cámara de entrenamiento con la capacidad de incrementar la gravedad. Algo así como tres mil veces más de gravedad. Y comida y comodidades. Sin quejas."
Los ojos de Bulma se abrieron, y un grito de asombro salió de su garganta. ¿Tres mil veces la gravedad? Era un cambio del demonio, pero sintió que podía lograrlo. ¿Pero con qué razón? Sin mencionar proveer al Saiyajin con comida y comodidades. ¡Y no para cualquier Saiyajin, sino Vegeta! El más grande idiota que desafortunadamente tuvo que conocer. Pero eso fue eclipsado por otro pensamiento. ¿Qué tal si su trabajo terminaba haciendo que matara a su amigo? No, no había forma de que eso pasara. Goku era invencible. Bien, aceptó, sus pensamientos volvían a verlo muerto luego de la batalla contra Radditz, casi invencible.
Lo miró sospechosamente. Él parecía demasiado satisfecho. "Y si acepto, ¿qué obtengo si Goku gana la pelea después de tu entrenamiento? Y otra cosa, ¿qué obtienes si ganas? Aparte de la satisfacción de derrotarlo, quiero decir."
La cara de Goku se nubló un poco mientras que Vegeta parecía recuperar más de su viejo espíritu de nuevo. Quizá el sabía lo que iba a decir. "Obtengo hacer volar este maldito planeta de una vez por todas. Si Kakarotto gana, me voy y nunca regresaré a esta porquería, sin importar las circunstancias." Sus ojos se abrieron. ¿Realmente se iría? "Es eso lo suficientemente atractivo para—"
"¡Hecho!" dijo ella apresuradamente, antes que Goku pueda interrumpir. Vegeta le dio la sonrisa más malévola que había visto y escupió otro montón de sangre.
"Así será. Acabas de firmar la garantía de muerte de toda la gente en este planeta, mujer. Espero que no tengas ningún problema de culpa. Porque para entonces, estarás muerta al igual que ellos, ¿así que debería importar?" Él dio una risa áspera y se volteó a Goku.
"Bien, entonces. Está decidido. En el momento que me sienta lo suficientemente fuerte, nos encontraremos de nuevo. Y desearás nunca haber desafiado a tu gente por tu blando corazón. De hecho, desearás nunca haber nacido." Despegó sin siquiera mirar atrás, y Bulma tenía esa sensación vacía otra vez. ¡Él volvía nuevamente a su casa! Es suya ahora, también, una parte de ella suspiró. Lo pensó bien. Él era sólo un invitado no bienvenido, con demasiada ferocidad y orgullo. Lo debieron haber ahogado cuando nació. ¿En qué se había metido? Era mejor que a Goku le fuese bien en la batalla entonces, pensó.
Goku parecía estar listo para estrangularla. "¿Por qué vas y haces eso, Bulma? ¡Ni siquiera pusiste un límite de tiempo!" Parecía realmente irritado para lo que ella había hecho hasta entonces. Parpadeó.
"Goku, a ti se te ocurrió toda la idea, ¿de qué estás hablando?"
"¡No quise decir que la transformes en otra pelea! Ahora es casi lo mismo si rebobinásemos el tiempo y fuésemos de vuelta a cuando él hizo su aparición por primera vez en la tierra. La situación es exactamente la misma, ¡sólo que ahora tenemos una verdadera posibilidad de perder!" Le gritó. Bulma se extrañó de este extraño enojo. Goku nunca se enoja. No si de verdad no cuenta.
"Le ganarás, querido."
Bulma y Goku quedaron ambos tiesos. Se habían olvidado que Gohan estaba ahí. El había escuchado todo. El pequeño niño puso sus pies derechos ante la preocupación de su padre, pero él estaba sonriendo. "Puedes derrotar cualquier cosa. ¡Y yo puedo ayudarte!"
Goku sonrió y batió el cabello del muchacho, haciendo su inquietud desaparecer repentinamente. "Lo siento hijo, pero si se pone, esto será solo entre Vegeta y yo. Pero puedes ayudarme a entrenar de ahora en más, ¿cómo suena eso?"
"¡Genial!" gritó Gohan, saltando con los pies en el aire. Le dio a Bulma una gran sonrisa. "Apuesto que desearías nunca haber hecho esa apuesta, Bulma. ¡Vegeta podría estar entrenando ahí por años!" dijo él.
Bulma sintió como la sangre le escurría por su rostro.
"Bulma, trata de ablandarlo un poco mientras este ahí viviendo contigo, ¿esta bien?" Goku le preguntó. Ella se cruzó de brazos y movió su cabeza. ¿Ablandarlo? Sería más fácil congelar fuego. "Trata de no contradecirlo mucho, él podría simplemente acostumbrarse a este lugar si... si tratas de hacerlo."
Bulma hizo un gesto infelizmente. Ella tenía plena fe en Goku, y sabía que solo estaba tomando precauciones, pero no le agradaba la idea de tener que hacer un esfuerzo de ser agradable con ese papanatas. ¡Lo estaba dejando quedarse en su casa, comer su comida y lo estaba ayudando a entrenar para derrotar a su más viejo amigo! ¿No debería ser eso suficiente? Pero no estaba siendo amable con él por su seguridad, era solo para que si Vegeta derrotase a Goku, quizá se olvide de la idea de destruir la Tierra. ¿¿Pero qué diablos podría hacer ella para persuadirlo?? Nada, eso era. ¡¿Y que iba a decir Yamcha sobre todo esto?! Él la mataría.
Bien, pensó ella, bien le serviría si piensa que estoy haciendo esto por alguna otra razón que esta estúpida apuesta. No me estuvo tratando bien últimamente. Todavía, Yamcha viviendo con ella y soportando a Vegeta día y noche pondría una vena en cualquiera, y podría no hacer las cosas fáciles entre ellos. Pero no se podía hacer nada ahora. Miró al acantilado otra vez, y vio a Yamcha hablando animadamente con Puar. Hablando de la batalla entre Goku y Freezer, sin duda. O la derrota de Freezer, si quieres ser un poco más realista.
Lo hizo.
Se quejó infelizmente entre dientes otra vez, y se preguntó otra vez en que se había metido.
