Capitulo II

Un nuevo color en el arcoíris.

Con el pasar de los días, cada uno de los chicos recibió la noticia del encuentro con una chica, cada uno tenía un nexo con alguna de las elegidas pero….

Ai había llegado con una chica de 17 años llamada, Natsura. Mejor conocida como Nai, sobrina del mismo creador del joven Idol. Al igual que la chica que Ranmaru había traído desde la ciudad de Hokkaido, su nombre era Maeko y ambas estaban en un hotel de la ciudad, ya que según Nebbia aún no era la hora de conocerse.

- No, no y no lo haré –

La voz del hijo mayor de la familia Hijirikawa resonó en todo el lugar.

- Vamos, Hijirikawa es tu deber –

- Ambos la conocemos, así que ¿Por qué no vas tú por ella? –

- Te recuerdo, que tengo un desfile muy importante. Y no puedo simplemente decir que no asistiré –

- ¡Argg! – se quejó al tiempo que tomaba su abrigo y salía por la puerta dándole un buen azote –

Afuera el chofer lo esperaba. Apenas entro el chico de cabello azul, hizo un mohín de disgusto para luego apoyar la frente en la ventanilla.

Dentro de la mansión del Máster Course.

Camus se encontraba frente a su laptop, trabajando con las nuevas canciones de Quartet Night. Durante este año, él había sido el encargado de ponerle letra a las composiciones que Nanami había dejado, pero aquel trabajo le resultaba bastante difícil, ya que al no tener el visto bueno de la compositora, el conde sentía que su trabajo no era el mejor.

- Ohayo, Myu chan – dijo sonriente Cecil mientras se dejaba caer en la cama de su superior

- Silencio, plebeyo –le dijo señalándole con un dedo –

- Ya hemos aclarado que no soy un plebeyo, recuerda que soy el príncipe de Agnapolis –

- Aun así es de mala educación entrar a la habitación de un superior sin su permiso –

- Vine, porque my princess Haruka, me lo pidió –

Aquellas palabras hicieron que Camus dejara de escribir, y le dedicara una mirada de extrañeza al moreno, quien sonrió ampliamente antes de confesar con su cálida voz.

- Sé que como todos, crees que Haruka no está con nosotros pero, es verdad –

- Deja de decir tonterías….

El mayor se levantó tomando al chico de la camisa y lo arrastro a la salida, dejándolo caer de bruces. El moreno se sobaba la espalda, mientras que veía como la compositora de Starish, o mejor dicho su alma miraba todo con pesar.

- Tranquila, my princess – embozo una sonrisa – ellos van a creer una vez que las musas vengan

- Oh Cecil san, eso espero…. –

Mientras eso pasaba ahí, en la sala de música, Tokiya, Syo, Natsuki y Otoya estaban ensayando su nueva canción, aun cuando ninguno tenía las fuerzas suficientes para hacerlo.

- Háganlo de nuevo –

- Lo hemos hecho más de ocho veces, Ichinose es tiempo para un descanso –

- Un verdadero Idol no renuncia ni descansa, Kurusu –

- ¿Lo dice quien renuncio a ser un Idol, solitario porque no podía con la fama? – aquellas palabras estaban llenas de rencor, un rencor que el peli azul no pudo dejar de lado –

- Y ahora creo que fue la peor elección de mi vida, dejar mi carrera por un puñado de llorones que solo….

- Basta – el rubio de lentes mascullo mientras dejaba a un lado un cuaderno de notas – ambos son patéticos – al mirarlos fijamente notaron la falta de anteojos del oji verde –

- ¡Satsuki! –

- Urasai, enano – le callo – no estoy interesado en perder mi tiempo con insolentes como ustedes –

El rubio se marchó dejando a los chicos con un mal sabor de boca. Escalera más abajo, el pelirrojo Ittoki Otoya, intentaba de nueva cuenta tocar su guitarra sin éxito. Aquello le era muy doloroso, ya que cada que la tocaba.

Flashback

Recordó entonces un tarde, frente al lago de la academia. Todo eso había pasado unos días antes del debut de Starish.

Ambos estaban bajo la sombra de un árbol, mientras que el chico tocaba la guitarra magistralmente.

- Sugoi Ittoki kun – la chica de ojos naranja sonreía mientras escuchaba la nueva canción del chico –

- Arigato, Haru chan –le devolvió la sonrisa –

- Estoy muy honrada – se cubrió la boca, cuando sintió nacer unas ganas de llorar incontenibles – yo…. Estoy muy honrada de que mis composiciones sean de tu agrado.

- Yo amo tus canciones – le dijo tomando sus manos con ternura – yo, no sé qué haría son ti –

Fin del flashback

Las lágrimas comenzaron a caer por sus mejillas, sin darse cuenta, miro sus manos. Inútiles y rígidas ante el contacto de las cuerdas de la guitarra. Sintió una rabia correrle por las venas, con tal fuerza que no noto cuando lanzo el instrumento por el aire y este término estrellándose estrepitosamente contra la pared.

No tan lejos de la mansión una jovencita de cabello castaño esperaba el tren que la llevaría hacia su destino, su nombre era Segawa Yumii, apenas tenía 18 años y era una experta de los video juegos.

Sonrió ampliamente, al reconocer al maestro Ryuya. Quien era el encargado de llevarla a la mansión del máster course.

Así, fueron llegando cada una de las chicas.

Máster Course.

- Entonces, es así como debe ser…. – explicaba la chica de cabello celeste

- Según mis datos, ya son 6 las chicas que están esperando a ser presentadas con todos – comento Ai mientras dedicaba una mirada de incredulidad a la chica –

- Por el momento, pero sin duda Muse ha dicho que serían once chicas…. Koizumi san es la primera – lanzó un dardo hacia la foto de la guitarrista – la segunda es Sora chan – lanzo el segundo dardo hacia la foto de una chica rubia – Alumit y su servidora somos las tercera y cuarta, respectivamente…. –

- Bien, ¿y qué dices de las demás? – carraspeo el albino –

- El primer color del arcoíris es el rojo…. Eso quiere decir que esa será la primera chica en llegar – se acomodó el cabello, dándole un golpe al rockero con las puntas del mismo – así mismo, la segunda será el color naranja, seguido por el amarillo, el verde – sus ojos brillaron de una forma enigmática mientras lo decía – azul, morado y al final el rosa, dicho color será algo difícil de encontrar…. Sobre todo porque se encuentra en un lugar donde los chicos de Shining no pueden llegar…. – sonrió de medio lado –

- Al diablo con todo, esto es una locura – Ranmaru se dejó caer en el sofá mientras los demás lo veían –

- Ya lo veras…. – sin decir más la chica se marchó, mientras que sin saberlo era seguida por la mirada de unos ojos tan claros como el agua del rio –

Para alguien como Nebbia, era natural sentir una mirada así. Sin embargo, aquel atisbo hizo sentir un dolor en el corazón de la chica. ¿Cómo no podía recordarla? ¿En qué momento había borrado el recuerdo de su mente?

Su andar siguió por los pasillos de la mansión, mientras que entre las sombras; Camus seguía su caminar, en un segundo se recargo en la pared. El conde, dedico una mirada de tristeza y nostalgia a la joven y dio la media vuelta para regresar a la sala donde los demás estaban.

En las afueras de Tokyo, donde el campo se fusiona con el cielo, en ese mismo mágico lugar donde puedes ver el mar acariciar las nubes en el horizonte, un auto color zafiro corría por los caminos, mientras que en el parte de atrás un joven de semblante serio, miraba con enfado las imágenes borrase en el horizonte debido a la velocidad.

- Muy pronto llegaremos a la villa Mashashiro, Hijirikawa san – dijo el chofer mirando por el espejo retrovisor – me han contado que usted, conoció al mismo Vampiro del rock gótico.

- Mashashiro Tetsuya, fue un gran compositor y cantante…. Durante años fue mi modelo a seguir, su cercana amistad con mi abuelo ayudo mucho a que yo pudiera acercarme a él…. – dijo con una tristeza autentica – pero, todo cambio cuando se le ocurrió adoptar a una chica sueca, que no tenía nada que ver con él. Su orgullo y su tradicionalismo acabo en el lodo cuando esa joven – murmuro – tan vulgar, llego a su vida.

- Vaya, parece que esa joven no es adecuada para él….

- Collel no es adecuada para nadie, es revoltosa, sin vergüenza, todo lo que detesto en una mujer…. – hizo un mohín de disgusto –

- Ya veo…. Bueno, Hijirikawa san. Lamento decirle esto pero, hemos llegado.

El auto se frenó frente a la enorme puerta de roble, haciendo que el miembro de Starish bajara y se plantara frente a la misma. Estaba por tocar cuando la puerta se abrió dejando pasar a una anciana vestida completamente de kimono y con una jícara en las manos, con la cual regaba el lugar. La mujer se acomodó los lentes para ver al joven de una forma, nada discreta.

- Te conozco…. O a la mejor no – sonrió la anciana, mostrando sus apenas tres dientes – pero, si tuviera que apostar….-

- Apostar no es muy decoroso para una mujer de su edad – comento seriamente –

- Diría que eres el nieto de Hijirikawa

- ¿Cómo es que lo sabe….?

- Tu abuelo, que en paz descanse. Era un tremendo – exclamo animada la anciana provocando que el chico se ruborizara hasta la medula – ay como recuerdo esas tardes cuando me invitaba a comer duraznos bajo la sombra de los sakuras.

- Si, bueno – se aclaró la garganta – he venido a ver a….

- A Mashashiro san –

- ¡Ella no es una Mashashiro!

- Joven Hijirikawa – le llamo la mujer haciendo que él bajara el tono – el llevar la sangre o no del amo Mashashiro no la hace su hija, el hecho de haberle traído luz en los días de más oscuridad de él, la hizo algo más importante…. Venga conmigo –

La mujer dio media vuelta, y abrió la puerta para entrar por un sakbe de piedras blancas, que daba hacia un estanque en un bello jardín colgante, era como salido de un sueño…. todo en perfecta armonía, tal como al pianista le gustaba. Más a dentro y sin que él tuviera tiempo de reaccionar, del agua silo una bellísima pelirroja, ataviada en un traje tradicional blanco, que dicho sea de paso se había pegado a sus formas y las revelada debido al tiempo que paso bajo el agua.

- Humm – ladeo el rostro para mirar de mala gana al chico – pensé que sería Jinguji quien vendría por mí –

- ¡¿Podrías cubrirte?! - fue lo único coherente que pudo decir el oji azul –

- Ay – se llevó una mano a la frente – sigues siendo tan antipático como siempre, Basato –

- Es Masato, y para ti soy Hijirikawa san – bufo molesto –

- No lo entiendo, para todos eres el niño mudo que ni en sueños se le acerca a una dama pero, conmigo…. – suspiro – te comportas como si fueras un imbécil.

- Tú lo has dicho, con una dama – remarco la palabra – debo comportarme apropiadamente –

- Como sea, Maeki san – llamo a la mujer mientras que descaradamente se quitaba la ropa frente al chico –

- ¡Nani! –

De la nariz del chico emanaron dos hilitos de sangre, tal como una pluma fuente, mismos que trato de ocultar dando media vuelta. Mientras que Collel le daba la espalda para luego reírse del pianista, quien aún no dejaba de ser aquel joven tímido que había conocido siendo una niña.

- Bien, Masagrio….

- Es Masato….

- Me da igual – la pelirroja hizo un ademan mientras caminaba dándole la espalda al japonés, quien a su vez suspiro y se llevó una mano a la frente –

Al día siguiente.

Aeropuerto de la cuidad de Tokyo.

Ringo daba miles de vueltas por todo el lugar, mientras que Kanon y Sora se mantenían a su lado, los últimos días no habían sido nada fáciles, no después de la muerte de su padre. El maestro y Idol, estaba impaciente y completamente nervioso, nada que ver con su personalidad normal.

- Rin chan – le llamo la peli purpura - ¿quieres un café? –

- K-chan, te lo agradezco pero…. No creo, poder tomar nada ahora y….

La alerta de la llegada del avión procedente de Estocolmo. El peli rosado se levantó como un rayo para dirigirse a la entrada A, donde estaban los pasajeros. Entro como una bala, buscando entre la gente hasta que se topó con una joven de cabello rubio claro, con un tinte california color rosa pálido.

- Kari chan –le grito apenas al verla –

- Oji chan-le correspondió corriendo a abrazarlo –

El maestro la miro con los ojos anegados de lágrimas, para luego abrazarla fuertemente. Ese abrazo, tan cálido y tan lleno de dolor, le hizo entender a la rubia que ocurría. Apenas se separó un poco del mayor le dedico una mirada de comprensión.

- Él hubiera querido…. –

- Él hubiera no existe, tío. – sonrió – ya todo paso, y bueno…. Solo debemos terminar con los tramites –

- No digas eso, Kari-chan – movió un dedo desaprobatoriamente frente a la muchacha – No te marcharas nunca de mi lado – la abrazo frotando su mejilla contra la de la menor

- Sabes bien que no puedo, tengo que volver por…. –

- ¿No nos presentas, Rin-chan? – se quejó Kanon torciendo la boca –

- ¿Eh? Bueno…. – se llevó el dedo índice a los labios - ¡Es cierto! No las había presentado, Kari-chan, ellas son Izu chan y So-chan mis mejores amigas en el Máster Course y esta lindura – abrazo más a la rubia – es mi sobrina, Yukari –

- Es un placer conocerlas – hizo una reverencia –

- El placer es nuestro, ¿no es así, Sora-chan?

- Desde luego – le devolvió la sonrisa –

- Bueno, detesto romper con las presentaciones pero…. – sonrió la senpai – debemos volver, recuerda que quedamos en reunirnos todos a las 3 de la tarde –

- Cierto-pu! Bueno, Kari-chan recoge tus maletas y vámonos a mi…. – soltó una risita – a nuestra casa –

Sin más la rubia fue por su equipaje, mientras que las senpais apuraban al chofer para ir a la mansión del máster course.

- Nee Rin chan – le llamo la peli violeta –

- ¿eh? –

- Tu sobrina se me hizo muy, pero en serio muy parecida a Mimí La court – sonrió hacia Sora – realmente es como verla cuando…

El Idol suspiro para luego mirarla con pesar, algo que logro que el nombre que le sabia tan amargo, saliera de sus labios sin provocarle arcadas. Giro el rostro hacia la rubia y la peli violeta, entreabriendo sus bellos ojos tornasolados y entornando sus orbes hacia ellas.

- Mimí La court…. Ese nombre tiene un sentimiento amargo en mi familia…

- Rin chan… ¿a qué te refieres?

- Nunca te he escondido nada, Izu chan – le sonrió amargamente a la guitarrista – y no lo hare jamás. ¿recuerdas que te he platicado que tengo una media hermana?

- Claro, la loca esa que…. – entonces lo entendió – no me digas que…

- En efecto, ella y Mimí son la misma persona…. Y claro está, que es la mujer que trajo a la vida a mi Kari-chan –

Justo en el momento que la eterna sonrisa que siempre iluminaba su rostro estaba por desaparecer, sintió un abrazo fuerte a sus espaldas, no tenía que voltear para saber quién lo había hecho, con solo sentir su calidez supo quién era. Se giró para abrazarla y así, volver a la mansión.

- ¿Estaban hablando de mí? – pregunto jocosa apretándose más contra el cuerpo del mayor

- Hai, my Darling. Pero, no en la forma que piensas – movió la cabeza juguetón

- Cosas buenas, espero oji chan –

- Por supuesto. Ahora – se tornó un poco serie, - debemos ir a la mansión ya todos nos esperan – sonrió posando ambas manos en sus mejillas y con sus ojos brillando –

- ¿Nos esperan? –

Ante la pregunta de la sobrina del Idol, las dos mayores se giraron al docente. Era como si la mirada de ambas fuera de hielo, haciendo que él se cohibiera hasta sentirse un chibi. Kanon se cruzó de brazos, al tiempo que él se escondía detrás de la rubia, y se protegía con sus largos cabellos.

- Ringo…. – su voz sonaba molesta – no le dijiste ¿cierto?

- Gomen – se disculpó hundiendo el rostro en el nacimiento del cuello de Yukari – sabía que si le contaba no aceptaría nunca – lloriqueo –

- ¿De que estas hablando, oji chan?

- Kari chan – se aferró más a ella – es que necesito que cantes para mi jefe….

- ¿Eh? Ah no… no me dijiste que tenía que cantar para Saotome Sama – se apartó del peli rosa –

- Pero, Darling –

- Nada de "Darling". Sabes bien que yo no canto….

- Pero, eso no puede ser… Rin chan le mostro una grabación al director. De cuanto cantaste en….

La ternura y dulzor del rostro de la chica cambio por completo, cuando comenzó a jalarle las mejillas al Idol.

- ¡¿Cómo pudiste hacerme eso?! –

- Ka…ri…..ch….an…. – decía con lágrimas en los ojos –

- No fue Ringo quien lo hizo, dove chan….

Una voz increíblemente seductora resonó a espaldas de todos, mientras que parecía como si el piso bajo sus pies se iluminara de dorado y anaranjado con cada paso que el hombre daba. Era un joven alto, de brillantes ojos azules, con una sonrisa que provocaría desmayos a su paso. La blonda no pudo ocultar su sonrisa al verlo.

- ¿No vas a abrazarme, Dove chan? –

- Jinguji…. – se cubrió los labios con la mano derecha –

- ¿Jinguji…? Je, deje de ser tu renacuajo tan fácilmente –

- No digas eso, tu… siempre serás mi renacuajo –

- Creo que se conocen -

- Así es Izu-chan, Kari y yo estudiamos en el mismo liceo cuando éramos unos pequeños – explico el saxofonista – junto con el amargado de Hijirikawa – arqueo una ceja –

- ¿Massi kun? No me dirás que él….

- Es mi compañero en Starish, o es que en Suiza no llegan las noticias de mi éxito? – se encogió de hombros fingiendo molestia –

La chica negó, para luego tomar sus maletas y dar un paso a la salida.

- ¿Qué esperan? Muero por ver a Massi kun!

Mansión del máster course.

El hermoso oráculo, veía por la enorme ventana hacia la nada, sintiendo como una mirada, casi de hielo le quemaba la espalda, ya que escondido entre las cortinas, el mismo Conde Permafrost, había estado observando a la chica. Trataba de relacionarla con el sentimiento, extraño que sentía nacer dentro de su pecho.

- Myu chan – le llamo ella aun dándole la espalda, haciendo que el senpai del team royal diera un respingo –

- ¡¿Cómo es que…?!

- ¿Me di cuenta que me espiabas? – sonrió mirándolo coqueta por encima de su hombro –

- No es nada decoroso para una mujer hablar así –

- Bueno, deberías de conocer más mujeres para saber qué es y que no es decoroso – se burló

- Cometí un error – apretando sus puños a los costados, hizo una reverencia e intento marcharse –

- Espera – le llamo justo antes de que cruzara el umbral de la puerta –diles a los demás que han llegado….

El hombre asintió para salir y buscar a sus compañeros, bajo por las escaleras que daban a la enorme sala de estar. Ahí mismo se topó con su kohai, el príncipe heredero de Agnapolis, Cecil. El conde lo miro con extrañeza al ver que parecía estar hablando solo, hacía meses que el moreno seguía con ese juego, y aun cuando el mismo Camus le había dicho que eso le molestaba, el rubio decidió no decirle nada, al menos no ese día.

- Myu chan – al pasar a su lado el menor le detuvo - ¿han llegado ya?

- Eso parece, Aijima. Así que espero que estés en la sala de música en 5 minutos –

- Yes! – contesto contento –

El mismo rubio busco, puerta por puerta a los demás idols, hasta completar a las dos agrupaciones en la sala de música, donde el mismo presidente; Shining Saotome. Esperaba sonriente a que llegaran una a una las chicas.

- Miss Ombra – la voz del presidente sonó calmada, mientras que miraba directamente a la peli celeste – está completamente segura de esta reunión?

- Je, por su puesto…. La misma muse ha ordenado que esto suceda hoy y que un nuevo arcoíris musical sea formado.

- I may supose, que estas jóvenes lograran despertar a Miss Nanami

- Así será, presidente…. Pero si ellas llegan a saberlo, no sucederá.

El silencio gano terreno por los siguientes 10 minutos, en los cuales la chica de ojos ambarinos y uno verde, sonrió para abrir la puerta justo cuando el reloj marco las 10:15 am. Cuando la chica deslizo la puerta, detrás estaba una chica de cabello castaño, la misma parpadeo un par de veces al ver a la chica.

- Bienvenida, Segawa San –Nebbia le sonrió –

- Etto…. ¿Cómo fue que…?

- Pasa, minna. Ella es Segawa Yumii, fue compañera de Ittoki Otoya, por lo cual la misma Muse, le ha otorgado el color rojo – al decirlo soplo en la palma de su mano dejando caer algo de brillo sobre la chica –

Ese polvo hizo que la ropa de Yumii cambiara de color a un rojo brillante, a la castaña le pareció que eso era fuera de este mundo. Después miro hacia los chicos, aquellos idols que ella adoraba, a sus ídolos; Starish.

Cada uno de ellos le devolvió la sonrisa, en especial Ittoki, quien aun cuando parecía tener el semblante triste, embozo una sonrisa para la que ahora compartiría el color. No paso mucho cuando la puerta volvió a sonar, esta vez y como lo había dicho la segunda chica en llegar fue la que llevaría el color verde, su nombre era Natsura, sobrina del doctor que creo a Mikaze a Ai.

- Ella será la compañera de Aijima. Es tímida, introvertida y le cuesta mucho relacionarse con la gente que no conoce – explico Nebbia mientras leía su currículo – su voz es muy especial, ya que posee un nivel de agudos excelente, casi comparada con la misma Mariah Carey, sin embargo nació con una enfermedad en los pulmones que le dificulta el cantar….

- Eso… así es, es por eso que creo que – músito apenas – no es lo ideal que yo esté aquí –

- Por el contrario… este es el lugar indicado –

- Toma siento junto a Cesshi – le dijo la peli celeste – siguiente…. Color morado, será la compañera de Ichinose san – dirigió sus ojos ambarinos al vocalista – su nombre es, Akure Maeko, toca el violín y el saxofón, sus padres fallecieron cuando ella y sus hermanos eran niños y por ello tuvo que…

- Vivir en un orfanato – termino la frase el pelirrojo y se levantó apenas vio a la joven entrar – imouto chan! Que alegría verte –

- I… Ittoki kun – los abrazo con fuerza –

Nebbia sonrió con gusto para dar a conocer al siguiente color, el tono azul… sin poder presentarla, un alta jovencita de cabello tan rojo como la sangre entro sintiéndose como una reina en el lugar, dejando al mismo Hijirikawa con un gesto de molestia en los labios.

- No necesitas, presentarme… soy Mashashiro…

- ¡Tú no eres una Mashashiro! – le levanto él come pan de melón

- Je, siempre tan amable, Masagrio – le dedico una mirada de odio – tal como dijo el niño uke de Japón –las risas de los demás no se hicieron esperar – no soy la hija de Tetsuya Mashashiro, el me adopto junto con mi hermano cuando éramos unos niños pero, claro está que al clan Hijirikawa eso le molesto demasiado – murmuro – y a mí me importa un cacahuate.

- También eres conocida como la Idol, Red Queen – añadió Mikaze Ai, dejando su mutismo de lado – supe que en América usaran tu última canción para la banda sonora de 50 shades of Grey.

- Así es, Mikaze sama…. – le sonrió -

- Bueno, siento darles la noticia de que serán compañeros de color…. Masato y Collel – añadió el oráculo –

Ambos se lanzaron miradas retadoras para luego de sentarse juntos girar el rostro y cuerpo para los polos opuestos. El tono anaranjado llego, con una bella chica de ojos verdes y cabellos de ébano, tenía entre sus manos un cuaderno de notas y parecía algo torpe, tanto que el mismo Ren hizo un comentario divertido de ello.

- Ella es Kana, su instrumento es el cello, y ha ganado premios en todas partes del mundo por lo mismo, Camus es su maestro y quien la ha adiestrado en el arte del mismo –

- Es por eso, que te mantendrás alejado, Jinguji o de otra forma te hare tocar el saxofón por la única cavidad que te dejare a salvo….

- Okey, okey – contesto divertido – no me gustan los ratones de laboratorio, sankyu. –

- Sigamos…. La siguiente es el color amarillo y….

- Llegaste un poco tarde, my princess – Cecil animado se levantó de su asiento ante la fría mirada de los demás –

- ¡ya va a empezar! – se quejó Syo llevándose una mano en la frente –

- Nee, hermanito… sabes bien que Nanami no está ahí – Otoya trato de ser lo más amable con su hermano menor –

- Minna, es que ella está ahí en la puerta – explico –

- Aijima – las manos del conde colisionaron contra la mesa cuando se levantó – te mostrare que eso solo está en tu imaginación – decidido tomo su báculo y lo arrojo contra la puerta traspasando al espíritu de Nanami pero….

El báculo quedo a dos pasos de la puerta, justo cuando esta se abrió dejando pasar a la chica que sería el color amarillo. Apenas dio un paso, resbalo al pisar lo que el conde había arrojado, y sin poderlo evitar la joven estaba por caer de rostro al suelo. Sin embargo en el último segundo Ichinose giro su asiento y la sostuvo de los hombros…. Dejando a la chica a escasos centímetros de la entrepierna del joven.

- ¿Se encuentra bien? – el cantante pregunto suavemente mientras que ella se incorporaba

- Si, lo lamento. No vi por donde iba… y…. – cuando alzo la vista, sus ojos se toparon con los que espero jamás en su vida volver a ver. Sintió la necesidad de gritar, de salir corriendo, pero las manos de él se aferraron a sus hombros.

- Yu….

- Oigan… creo que deberían apartarse ¿no lo creen? – la voz osca de Ranmaru los devolvió a la realidad –

- Nee, Tokiya – Ittoki se recargo en el hombro de su amigo - ¿la conoces? –

- Eso estaba por preguntarte, Dove chan…. ¿lo conoces? – la oji turquesa no sabía que responder pero, el peli azul lo hizo por ella –

- No, jamás nos hemos visto… es mejor que continuemos –

Yukari sintió en su pecho como si la daga que aquel mismo había empuñado en su corazón se enterrara más en el mismo, mordiéndose la lengua para no soltar el llanto que se agolpaba en sus ojos.

- ¿Kari chan…? - ringo la miro consternado –

- Por supuesto que no, oji chan… es solo que pensé que Hayato – le miro con desprecio – tenía una carrera como Idol.

- Eso era cierto, pero después Tokiya dejo eso de lado porque no podía cantar las cosas que su corazón deseaba – explico Natsuki –

- Oh vaya…. Es bueno saberlo, pensé que como Idol había fracasado…. –

- Bueno, ya están casi todas…. – dijo sonriente la italiana – solo nos falta una… pero para encontrarla, todos deberán entrar en donde no deben…

- Eh…

- Es simple… ella se encuentra en el territorio de Heavens –

Continuara…..