Todos los derechos pertenecientes a One Piece son de Eiichiro Oda y sus respectivos propietarios. Tanto la historia original como la traducción están hechas sin ánimo de lucro, solo por mera diversión.

Autora: Seis Fleur

Título original: Five Days To Resist Or Impress

Título traducido: Cinco días para soportar o impresionar

Enlace: s/8493483/9/Five-Days-To-Resist-Or-Impress

Tema: Sin tema

Parejas: Zoro / Robin

Escenario: UA. Sin relación con Midnight Cat.


La vida no es nada si no te vuelves loco.


Capítulo noveno

All the Possibilities

¿Cuántas veces acaba uno siendo amigo íntimo de su antigua pareja? No muchas, la verdad. Pero si Ted Mosby y Robin Scherbatsky podían consolarse de maneras nada sexuales tras haber compartido esperanzas, sueños, besos y almohada, ¿por qué no podían también Roronoa Zoro y Nico Robin? Después de todo, su círculo de amigos era tan cercano como el de Ted y Robin ―si el siempre galán Sanji tuviese tanto éxito con las mujeres como Barney Stinson, podrían parecerse mucho, y no solo por ser rubios trajeados―.

Pero Nami tenía razón, debía poner límites entre ellos dos, sobre todo ahora que estaban de viaje con cuatro días por delante y un sinfín de momentos románticos con los que llenar los momentos en blanco. «Barreras, hecho. Ahora, Zoro, habla sobre algo que te mantenga en la zona de amigos.»

―¿Zoro? Zoro, ¿me estás escuchando?

―Sí, claro, continúa.

―¿Seguro? Parecías un poco distraído, otra vez.

―Vale, de acuerdo. Estaba pensando en qué llevarle a Annett. Voy a verla cuando volvamos.

―Genial. ¿Viene a visitarte?

―Eso espero. Ella tiene planes. Yo, predicciones.

―No puedo esperar a conocerla.

―Deberías conocerla, es muy maja, además de guapa.

―Sí, pelo negro, nariz puntiaguda, ojos marrones. La describiste muy bien.

―Parece fabulosa, ¿a que sí?

―Sí, totalmente maravillosa.

«Vale, esto ya se me está yendo de las manos. De intentar estar en la zona de amigos a no parar de hablar de Annett y de lo guapa que es. Se va a quedar a cuadros cuando vea cómo es en realidad. Debería cambiar de tema. Debería cambiar de tema.»

―¿Cómo está tu pollo?

―Bueno, fufufufufu. Aunque Sanji cocina mejor.

―Ah, ya. ¿Cómo está el ceja remolino? Me han dicho que al fin ha tenido suerte con las mujeres.

―Salió una noche con Viví, aunque ella no parecía verle como algo más que un amigo. Luego salió con un par de chicas más, además todas pelirrojas.

―Vaya, todavía está coladito por Nami, ¿eh?

―Bueno, al menos sabemos que no es gay. Pero lo conseguirá, su restaurante. Y al final tendrá suerte con las mujeres.

―Sí, yo también creo que tendrá suerte. Cocina genial.

―Deberíamos pasarnos por su restaurante cuando volvamos a casa, seguro que también te echa de menos.

―Puf, Sanji. El ceja remolino. Jaja. ¿Qué me dices de ti? ¿Qué tal el trabajo?

―Va bien. De hecho hace poco me hicieron una oferta de trabajo para un proyecto en Japón. No más trabajo de oficina.

―¿Vas a hacerlo?

―De todos modos, siempre he querido salir de esta ciudad para algo. Vivir en el mismo apartamento desde hace siglos se hace pesado.

―¿Quién se hará cargo de mantenerlo cuando estés fuera? ¿Lo pondrás en alquiler o algo?

―No lo sé. Tal vez le pida a Franky que me lo cuide. Siempre se pasa y me riega las plantas cuando no estoy.

―¿Estarás mucho tiempo?

―No sé. Dos o tres meses quizá, tal vez un año, a lo mejor para siempre.

―Te vuelven loca esas cosas antiguas, ¿eh?

―La vida no es nada si no hay algo que te vuelva loco. La arqueología es en lo que he estado trabajando toda mi vida. Y esos artilugios son fascinantes. Son piezas del pasado y cuentan historias del pasado que no pudimos ver con nuestros propios ojos. La historia es hermosamente misteriosa.