Todos los derechos pertenecientes a One Piece son de Eiichiro Oda y sus respectivos propietarios. Tanto la historia original como la traducción están hechas sin ánimo de lucro, solo por mera diversión.

Autora: Seis Fleur

Título original: Five Days To Resist Or Impress

Título traducido: Cinco días para soportar o impresionar

Enlace: s/8493483/16/Five-Days-To-Resist-Or-Impress

Tema: Sin tema

Parejas: Zoro / Robin

Escenario: UA. Sin relación con Midnight Cat.

Lista de reproducción: [[ 8tracks (punto) com (barra) stfflndg (barra) five-days ]]o podéis buscar "Five Days" en 8tracks.


Mañana voy a una entrevista de trabajo y tengo que acabar un trabajo para fin de mes, además tengo que escribir una carta formal. Como estaré ocupada con mi graduación, que es la semana que viene, volveré dentro de dos semanas (: Subiré dos capítulos para estar en paz, ¿vale? Gracias por leer y comentar, aunque prometo mejorar mi gramática, jaja.

Espero que no tengáis problemas con Zoro OOC y Robin OOC, estoy intentando en serio darles su carácter, pero ¿cómo hacer eso cuando salieron durante cuatro años y fueron amigos durante dos? Jaja.

Kepada sesiapa yang gila puisi, lembar online di mana saya mencatit shitty poetry saya adalah jadetheseahorse blogspot com. (:


Capítulo decimosexto

When You're Not Here

—¿De verdad crees que sería arriesgado hablarlo durante la cena? Podrías perder el apetito o algo así.

—¿Entonces prefieres hablarlo arriba, en la habitación, donde está la cama y no hay nadie más? A mí me parecería bien.

—Zoro, ¿seguro que no eres un pervertido en secreto?

—Si lo soy, tú eres la responsable. Me pasé cuatro años haciendo cosas divertidas con una arqueóloga guapa.

—¿De verdad, Zoro? ¿Guapa?

—No empieces. Vale.

—Bueno.

Robin miró a Zoro otra vez, había algo muy raro en su comportamiento. Podría ser por Alemania, pero ¿cómo podía intentar hablar con alguien que se tomaba de una forma tan natural lo que había pasado? Zoro parecía en calma y relajado, incluso más juguetón ―¿le emocionaba lo que había pasado?―. Hasta se molestaba en contar chistes para aligerar el ambiente tan tenso. Todo lo que Robin podía darle era la cara de una mujer de lo más confusa.

Le dio las gracias en silencio por llevarse aquella sensación tan rara del ambiente.

—Robin, ¿quieres hablar ahora?

—Muy bien, hablemos.

—Vale. ¿Cómo empezamos?

Duda. Suspiro.

—Volvamos a ser amigos.

—Vale. Amigos.

—No quiero tener nada romántico contigo otra vez. Me gustas, pero no somos compatibles.

—Bien. No compatibles.

—Lo de esta noche ha sido solo...

—¿Solo qué? ¿Un rollo de una noche?

—No, Zoro, claro que no.

—¿Entonces ha sido un test para medir nuestra compatibilidad?

—No era un test, Zoro. Quizá solo nos distrajimos.

—¿Por qué nos distrajimos? ¿Deberíamos estar concentrados en algo?

—Sí. En ser amigos y nada más.

—Bueno, ¿por qué?

—Para que no se compliquen las cosas. Como ahora.

—¿Por qué nos tenemos que concentrar en lo que deberíamos ser? ¿Eso no es malo?

—¿Cómo puedes decir que es malo?

—Mira, si voy a ser tu amigo, no quiero que sea algo que tenga que planear o controlar o gestionar, como un proyecto arqueológico o algo así. No servirá de nada.

—Nuestra amistad no es un plan.

—Entonces ¿para qué tanta concentración? ¿Por qué tanto alboroto? Si vamos a ser amigos, vamos a ser amigos. No planeemos cómo desarrollar nuestra amistad, no la controlemos, no la planifiquemos y no nos pongamos objetivos. Suena estúpido. Si vamos a ser amigos, que sea espontáneo. Deja que las cosas sigan su curso.

—¿Cosas como la que pasó esta tarde?

—Sí, eso mismo.

—¿Y luego qué? ¿Nos acostaremos de vez en cuando y seguiremos siendo amigos?

—Robin, no es eso lo que quería decir.

—Zoro, sé sincero. ¿Es esta la vida que llevabas en Alemania? ¿Con amigos con derecho a roce?

—¡Claro que no! ¡Yo no soy así!

—¿Es eso lo que estás haciendo con Annett? ¿Conmigo?

—NO. Dios, Robin. Nunca le he puesto un dedo encima. Te he dicho que no soy así. Ya sabes lo mal que se me dan las mujeres. No puedes estar hablando en serio.

—Entonces ¿qué me estás contando de ser espontáneos? ¿Amistad sincera?

—Sí, amistad sincera. Deja que las cosas caigan por su propio peso. ¿De qué tienes miedo?

—Ya lo sabes.

—Robin, ¿esperabas que acabásemos juntos? Porque yo sí.