Todos los derechos pertenecientes a One Piece son de Eiichiro Oda y sus respectivos propietarios. Tanto la historia original como la traducción están hechas sin ánimo de lucro, solo por mera diversión.
Autora: Seis Fleur
Título original: Five Days To Resist Or Impress
Título traducido: Cinco días para soportar o impresionar
Enlace: s/8493483/18/Five-Days-To-Resist-Or-Impress
Tema: Sin tema
Parejas: Zoro / Robin
Escenario: UA. Sin relación con Midnight Cat.
Lista de reproducción: [[ 8tracks (punto) com (barra) stfflndg (barra) five-days ]]o podéis buscar "Five Days" en 8tracks.
Espero que os guste este capítulo. ¡Lo escribí como homenaje a Jaguar D. Saul! (: Te queremos, Saul. Gracias por hacer reír a Robin (:
Capítulo decimoctavo
Every Bridge I Ever Built
―Reavivar un antiguo amor es una locura. Reavivar un antiguo amor es una tontería ―se susurró a sí misma en la bañera y lo repitió inconscientemente veinte veces como mínimo.
Solo Dios sabe cuánto tiempo había estado sumergido su delgado cuerpo en el agua caliente bajo la suave espuma blanca, pero no le importaba si después salía con la piel arrugada. Estaba demasiado angustiada como para pensar en eso. El café de sobre se convirtió en un buen compañero. Suspiró de nuevo y sintió que quería meter toda la cabeza en el agua y hacer oídos sordos a toda preocupación.
Zoro es el que está loco aquí. ¿Quién se acuesta con un antiguo amante y sonríe después? ¿Está contento de que su interacción haya cruzado la línea? ¿Está contento de poder volver a tocarla así otra vez después de dos años de ser amigos raros pero cercanos? Ella recordaba que él era informal antes de irse a Alemania, eran solo amigos que sabían y estaban de acuerdo con las fronteras, los límites y cosas parecidas.
Se preguntaba qué había pasado en Alemania para que volviera así. ¿Qué hizo que Zoro deseara a Robin otra vez? ¿Qué le había hecho la alemana encantadora Annett durante ese año en Alemania?
Y más importante todavía, ¿qué había hecho que ella se rindiese a él tan de repente? Para ser sinceros, se sentía como una canción de Katy Perry. Hot and cold. Yes and no. In then out. Up then down. [Caliente y fría. Sí y no. Dentro y luego fuera. Arriba y luego abajo.] Un momento ponía fronteras entre ella y el peliverde y al siguiente se acurrucaba bajo sus sábanas y comenzaba a tocarlo. Horas más tarde refunfuñaba por lo que quisiera que se hubiera rendido. Estaba confundida y quería gritar. Reír la ayudaría probablemente a aliviar aquel dolor punzante de su cabeza.
«Tranquilízate, Robin. Ríe.»
―Dereshishishishi…
«Así está bien. Ríe otra vez, Robin. Te aliviará un poco la mente.»
―Dereshishishishi…
Se estaba calmando cuando su móvil sonó al lado de la bañera.
―¿Sí, Franky?
―¡Robin! Yo… solo quería decirte que tu mesita de café ya está súuuuuper bien.
―Gracias, Franky. ¿Qué haría sin ti?
―Ya te dije que podía contar conmigo. De hecho también te he llamado para ver cómo estabas.
―Me lo estoy pasando genial.
―¿Estás segura?
―Sí, es un lugar bonito. Deberíamos venir, todos nosotros.
―Ah, bien. Hey, ¿cuándo volvéis?
―No sé. A lo mejor el domingo. ¿Por qué preguntas, Franky?
―Tenemos una nueva amiga. ¡Nos recuerda muchísimo a ti! Todos los libros, las flores y las cosas moradas en sus maletas…
―Suena mona.
―Es mona. Si Sanji no da el paso con ella, ¡yo lo haré!
―Eres gracioso, Franky.
―Para eso estoy. De todos modos, estamos confundidos. Volved a casa antes de que Luffy la meta en problemas, ¿vale?
―Vale, Franky. ¿Algo más?
―No, nada más.
―De acuerdo. Gracias, Franky.
―De nada. ¿Robin?
―¿Sí?
―Alégrate. No suenas tan bien. Vuelve pronto, Robin. ¡Te echamos de menos!
―Yo también os echo de menos, Franky ―rió antes de colgar y volver a poner el teléfono al lado de la bañera.
«Ay, Franky. El Franky de confianza de siempre.»
―¿Y ahora qué?
Una voz conocida la saludó después de un momentito de silencio. Abrió los ojos ya alejada del estrés, pero no había nadie más en el cuarto de baño. No era Zoro, por supuesto. Era la voz de una niña pequeña, su voz de cuando era joven.
―¿Y ahora qué, Robin?
―¡Dereshishishishi! ¡Dereshishishishi!
―Te estás riendo como yo cuando estoy triste. ¿Estás triste?
―No lo estoy, solo necesito… tranquilizarme.
Una niña apareció a su lado sonriendo.
―¿Y ahora qué, Robin? ¿Qué te molesta?
―Él. Me está dando dolores de cabeza.
―¿Qué hizo?
―Qué dijo. Esperaba que volviésemos juntos. Eso dijo.
―¿Y?
―¿Y?
―¿Quieres estar con él?
―No puedo.
―¿Por qué no?
―Porque… tuvimos problemas en el pasado. Y está claro que volveremos a tener esos problemas si volvemos a estar juntos.
―¿Cómo lo sabes?
―Lo he vivido, claro que lo sé.
―¿Por qué te preocupas por el futuro? Yo nunca he pensado en mi futuro porque lo destruyeron todo ante mis ojos. Vivo para mí misma. Vivo el momento. ¿Por qué no vives el momento? Antes solías hacerlo.
―Ahora tengo una familia.
―Te gusta, ¿verdad? A mí me gusta.
―Claro que te gusta. Es tu futuro novio y mi exnovio. Y tú eres yo.
Puf.
―Oi, ¿estás ahí?
Asintió.
―¿Por qué te estás hablando sola?
―Perdona, Zoro, ¿quieres usar el baño?
―No.
Asintió. Lo ignoró.
―Oi.
Asintió.
―Cuando acabes, ¿podemos hablar?
