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Lagrimas Doradas
"…Su enfermedad era un caso raro, una bacteria que debilitaba poco a poco su sistema inmunológico y lo dejaba sin defensas contra algunas otras enfermedades, el doctor no le daba más de un año de vida pero para él estaba bien, no había tratamientos para curar la enfermedad pero tenían un método que parecía funcionar, el problema era que no sabía por cuánto tiempo funcionaría..."
Midorima Shintaro, era la única persona al tanto de su situación y Kise entendía que su amigo se preocupara por él, pero esto era demasiado, ya le había mandado más de 20 mensajes para ver si seguía vivo y apenas eran las 9:00 a.m, harto del sonido Kise apago el bendito aparato, para después girar en su cómoda cama e intentar dormir de nuevo.
El recuerdo de la cara confusa de Kagami la noche anterior hizo que riera un poco para después enterrar su cabeza en la almohada, no cabe duda que Kagami era un idiota pero lo entendía, realmente lo entendía.
Ya sospechaba sobre los sentimientos de Kagami, sonaba hasta gracioso que los dos tuvieran ese tipo de sentimientos por dos personas que tenían planeado casarse.
Por eso le había hecho esas preguntas y a juzgar por las expresiones de su rostro, Kise estaba en lo correcto, Kagami estaba enamorado de Kuroko y no existía ningún remedio para ello. Aunque aun llevaba algunas semanas de darse cuenta.
Daba igual como había pasado, por bizarro que sonara le parecía algo reconfortante que hubiera alguien que sentía lo mismo
Kagami sería como su compañero de soledad, después de todo lo que a soledad busca es compañía*
Inconscientemente su mente divago y sus pensamientos se dirigieron a "esa" persona de nuevo, Ah, es verdad, no tenía el derecho de llamarle idiota a Kagami cuando él era aun más idiota.
–… Daiki… – y ahí estaba de nuevo ese nombre que sabia jamás iba a sacar de su corazón.
Derrotado, tomo su teléfono de nuevo y lo encendió para encontrarse con mensajes ahora amenazantes de un claramente súper enojado Midorima , pero había algo diferente una nota que resaltaba de las demás, un recordatorio.
"Organizar la despedida de soltero de Kurokocchi (≧ω≦)/"
Mierda, lo había olvidado por completo, salto de la cama hacia el armario que se encontraba a su lado izquierdo y comenzó a buscar que ponerse, hasta que encontró unos jeans sencillos beige, una camisa del mismo color, una chaqueta blanca y unos zapatos oscuros que le daban un toque elegante, estaba listo.
Cualquiera que estuviera en su situación hubiera huido, para él era realmente cómico ver como organizaba la despedida de soltero de su mejor amigo que a la vez se casaba dentro de poco, con la persona que amaba y es que a veces la vida es así de irónica.
Al salir del departamento que con su paga de modelo había podido comprar, tomo un taxi y le indico la dirección.
El camino se le hizo corto, al bajar se quedo un minuto contemplando el paisaje, la relación de Aomine y Kuroko comenzó después de la Winter cup, tiempo después compraron un departamento en el cual vivían ahora, frente a un parque en el que Aomine y Kuroko solían ir en secundaria, volvió a mirar el edificio para luego suspirar y subir unas escaleras que llevaban directamente a la puerta y toco.
Pasaron unos segundos para que la puerta se abriera y dejara ver a un desaliñado Kuroko con unos jeans desgastados y una camisa azul celeste con rayas negras
–Kise-kun, ¿Qué te trae por aquí? – se quito de la puerta para ofrecerle la entrada al rubio con la mano y a lo lejos se escucho un "Tetsu, ¿Quién es?"
– Aomine-kun está en la sala viendo un partido así que si quieres pasar, yo voy por las palomitas.
Camino temeroso hasta la sala, lo que menos quería era encontrárselo pero tenía la suficiente fuerza como para aguantar o eso pensó hasta que lo vio
El tiempo se detuvo, todo paso a segundo plano y lo único que existía en su cabeza era aquel sujeto con unos jeans desgastados, sin camisa, sus tenis negros y ese aroma que podía olerse por toda la casa, alcohol.
–Así que eras tú Kise – lo miro unos segundos, como si analizara lentamente si era o no un desconocido, el resultado era obvio, era un conocido – ¿Qué quieres? – y Ahí estaba de nuevo la actitud arrogante de Aomine destrozando a Kise con cada palabra.
– ¡¿Eh?! Aominecchi, ¡Que cruel!, y yo que creía que te alegraba verme
– Para nada – respondió, Kise jamás lo admitiría pero esas palabras enserio dolían.
Aomine señalo una botella de cerveza aparte de la suya y le dijo:
– ¿Quieres? – Kise sospecho que Aomine se la había ofrecido anteriormente a Kuroko y este la rechazo, si se lo hubiera preguntado hace dos días probablemente hubiera aceptado la cerveza pero ahora, no podía.
–No gracias, ya no tomo Aominecchi
– Ehhh… Que aburrido.
–¿Qué es aburrido?, Aomine-kun – ese había sido Kuroko que salía de la cocina para entregarle al moreno las palomitas, al llegar a la sala, Aomine le hizo una seña para que se sentara a su lado, Kuroko lo obedeció.
– Sabias que Kise ya no toma, y, ¿Qué haces aquí?
– Aomine-kun – Lo reprendió Kuroko – Lo siento Kise-kun, no ha tenido una buen día – Kise solo sonrió y le resto importancia al comentario del moreno, pero eso no lo hacía menos doloroso.
– Vine para ver a Kurokocchi y para hablar con él… sobre su despedida de soltero – la cara de Aomine en ese momento fue épica tanto que Kise no pudo resistirse a reír un poco para después parar pues Aomine lo había mirado mal.
– Tetsu no necesita de eso – tomo a Kuroko de la cintura para darle un beso que aunque había sido superficial, para Kise era el beso más doloroso que había visto en su vida –… para eso estoy yo.
Todo paso tan rápido las miradas de Aomine y Kuroko quedaron perdidas, Kise lo entendió. Ese no era lugar para él.
Se levanto del sillón y trato de salir sin que nadie se diera cuenta pero cuando la perilla de la puerta estuvo a su alcance, Kuroko pareció haber retomado la cordura y le dijo: – Kise-kun, ¿ye te vas?
–Eh?! Sí hahaha, recordé un asunto pendiente con mi… representante… – era lo más lógico que había podido inventar en ese momento y realmente estaba rezando para que su amigo no se diera cuenta de la mentira – Entonces… me retiro
Salió del apartamento pero aun así logró captar en su mente una última imagen, un Kuroko con una cara que solo podría calificarse como de preocupación y a un Aomine completamente indiferente y eso es lo que termino de dañar el corazón de Kise.
Correr, huir era lo único que tenía en mente no importaba si le decían cobarde por ello, bajo por las escaleras más rápido de lo habitual y cuando pensó que podría escapar por fin, su cuerpo se impacto contra otro.
– Hey, Kise, ¿Estás bien? – Esa voz que para Kise sonaba tan familiar… Kagami Taiga – Kise, estas llorando.
Rayos. No se había dado cuenta de que había empezado a llorar, realmente se sentía como idiota.
–No te preocupes Kagamicchi, voy a estar bien – lo que menos quería es parecer una carga.
– "Voy a estar bien" y una mierda, tu vienes conmigo – Kise se había sorprendido un poco por el tono de voz que Kagami uso pero luego cuando lo medito un poco, llego a la brillante conclusión de que eso había sido, al menos, un patético intento de imitar su voz y eso lo hizo reír. Aunque parecía imposible. – ¡¿Y ahora de que te ríes?!
– Hahaha, Kagamicchi lo siento es solo que, disculpa la pregunta pero, se supone que eso, ¿era una imitación de mi voz? – Kagami se ruborizo y Kise rio aun más alto
– ¡E-ese no es el punto! – Trato de justificarse el pelirrojo – Me acompañas, ¿Sí o No?
– Este bien – Kise acepto la propuesta pues admitía que necesitaba distraerse.
-O-– Como es que acabamos así…– ya era la quinta vez que Kise se lo repetía y es que esa situación era para nada normal, Kagami que estaba sentado enfrente de él tenía una bandeja llena de hamburguesas, las comía con fiereza y según el mismo Kagami Taiga había asegurado que pediría una orden más – Kagamicchi, por favor… No comas tanto puede hacerte daño – dijo Kise tratando hacer que su amigo entrara en razón
–Esto no es nada Kise – Contra-ataco Kagami – Pero eso no es lo que importa, ¿Qué estabas haciendo en la casa de Kuroko?
Kise dejo la hamburguesa que desde hace 15 minutos trataba de terminar y miro a Kagami
–Fui a ver los detalles de la despedida de soltero de Kurokocchi, yo la voy a organizar – logro sonar emocionado porque aun aunque no lo admitiera si le emocionaba un poco.
– Ya veo… y entonces, ¿Por qué llorabas? – Kagami trato de sonar lo más sutil posible no quería presionar a Kise para nada pero aun seguía allí su curiosidad de saber cómo es que Kise sabia su secreto.
Kise endureció la mirada, no quería tocar ese tema pero por una razón que no entendía sentía la obligación moral de darle explicaciones
– Es una historia algo complicada, Kagamicchi
A Kagami no pareció importarle.
– Tengo tiempo
Esto iba a ser difícil.
Notas Finales:
*Esta una frase la leí en un fic que no recuerdo el nombre pero me marcó
Nos vemos el próximo viernes o sábado... Quien sabe.
AokiNozomiPitufiFuera~
