Capitulo 1
Recapitulando todo, el día anterior había salido alrededor de la media noche, encontró a Rin en la calle, habían caminado juntos hasta su departamento, Rin se despidió y después el subió las escaleras, encendió las luces, dejó sus cosas en el sofá y después se asomó por la ventana para ver la espalda de Rin alejándose por la calle, miró la luz de un poste parpadeando insoportable, se metió y después cerró la puerta y las ventanas, ya que hacía mucho frío, dejó las llaves encima de la nevera y después tomó un baño, se colocó la pijama y a penas su cabeza tocó su almohada había quedado profundamente dormido.
Ahora, había tenido un sueño extraño y cuando despertó, Rin estaba ahí, con el desayuno y diciendo que era su pareja, soltó un suspiro y miró su sartén en el fuego… ¿Cómo es que estaba pasando todo esto?, sea lo que sea lo estaba poniendo muy nervioso, estaba confundido, y para empezar, ¿Cuándo había aceptado salir con Rin? No, no recordaba nada al respecto en la plática de anoche.
Salió a dejar una orden y en eso una mano tocó su hombro, se trataba de Ryugazaki Rei, uno de sus amigos y el causante de muchos incendios en la ciudad, debido a que era un científico "algo excéntrico" había dicho Rin, y siempre provocaba una que otra explosión; Haruka le regaló una suave sonrisa y le llevó a una mesa apenas terminó de dejar la orden.
-Se ve bastante pálido, Haruka senpai…- habló Rei algo preocupado por la condición de su amigo.
-Ya te he dicho que dejes el "senpai", ya no estamos en la escuela preparatoria, Rei- suspiró Haruka con una suave y ligera sonrisa, casi invisible, pues por más que se lo repetía Rei seguía llamándole de esa forma.
-Lo siento- tartamudeó Rei avergonzado- pero es difícil, aún no me acostumbro.-
-Rei…-Habló Haruka mirándole fijamente y Rei alzó la mirada para poder verle- dime… ¿sabes desde cuando estoy saliendo con Rin?
Rei se quedó pensativo un instante pero después miró con naturalidad al azabache que se conservaba expectante y atento.
-Más o menos desde hace un año y medio.- Respondió Rei completamente sorprendido.
"¿¡Año y medio!?" Pensó Haruka, era una broma, ¿no?... Sin embargo, conocía a Rei, y sabía que él no bromearía con algo así, un sudor frío bajó por su frente ¿qué era lo que pasaba?
Cuando el día finalizó, cerca de la media noche, Haruka cerró el lugar como de costumbre, hacía frío, la misma lámpara molesta hacia ruido y seguía haciendo frío, caminó un par de pasos y en ese instante llegó Rin con una sonrisa boba besando su mejilla.
Haruka aún no estaba acostumbrado, pero tampoco quería ser grosero, así que no dijo nada al respecto.
-¿Cómo te fue hoy?- Habló Rin con una sonrisa mientras tomaba la mano de Haruka entrelazando sus dedos.
-Bien…-habló Haruka tragando saliva- Rei fue por la tarde, pensé que tal vez te vería…-.
-Lo siento, pero el trabajo me mantuvo ocupado todo el día.- Respondió Rin y después miró a Haruka que tiritaba un poco a causa del frío.- Hace frío, apurémonos.-
Al llegar al departamento, las luces se encendieron, Haruka dejó las llaves encima de la nevera y después se asomó por la ventana, tratando de ver la espalda de Rin alejándose.
-¿A quién buscas? ¿Has oído un ruido extraño?- Habló Rin detrás de él.
Haruka pegó un saltito, pero después recordó que Rin y él ahora vivían juntos, al parecer desde hace un año, aunque siendo sinceros no podía acostumbrarse aún.
-No, nada, es que, aquel poste de luz sigue haciendo mucho ruido como siempre-.
Rin se colocó a lado del pelinegro asintió divertido "es verdad" susurró soltando una pequeña carcajada.
Después de una ducha, en la que Haruka obligó a que tomasen por separado, se colocó el pijama y se metió debajo de las cobijas, hacia bastante frío, por lo que Haruka decidió cubrirse casi completamente, en cuanto Rin salió de la ducha, sintió su cuerpo sentándose en la orilla de la cama. Levantó un poco la mirada para ver al pelirrojo secar su cabello, después volvió a colocarse en su posición, cerrando los ojos un poco, después de unos momentos sintió como el peso de Rin dejaba la cama y escuchó sus pasos suaves y volvió a sentir el peso del cuerpo del pelirrojo aunque esta vez no en la orilla de la cama, sino a su lado, Haruka apretó sus ojos, ¿en serio dormirían juntos? Estaba tan avergonzado por eso… sin embargo no dijo nada, ni siquiera se inmutó, sintió el frío de las sábanas al levantarse y después el cuerpo de Rin apegarse al suyo, inevitablemente sus mejillas se sonrojaron y más aún cuando este le abrazó por la cintura.
-Haru, ¿estás dormido?-. Susurró Rin contra el oído del pelinegro.
-No, aún no.- Respondió neutral.
Conservaría la calma, tal vez se había golpeado la cabeza mientras dormía y por eso ahora no recordaba nada respecto a su relación con Rin, eso pensaba hasta que sintió un suave beso al ras de su nuca, se sobresaltó un poco y después escuchó a Rin murmurar "Dame calor, muero de frío", Haruka casi se muere de vergüenza ante tales palabras y agradeció infinitamente la oscuridad de la habitación, pues Rin no notaría siquiera lo avergonzado que estaba, Haruka se giró con cuidado quedando frente a frente con el pelirrojo y se acorrucó en él, Rin soltó una risilla suave, y tomó de la barbilla al azabache, haciendo que levantara el rostro para después depositar un suave beso.
A pesar de que en todo el día, era el tercer beso que Haruka tenía con Rin, seguía sintiéndose avergonzado y sorprendido, trató de corresponder de la misma manera, suave y tranquila, moviendo sus labios suave y despacio, justo como Rin lo hacía…
Pasó un rato, y ni siquiera Haruka recordaba el momento en el que aquel beso había pasado de suave y tranquilo a rudo y demandante, ahora incluso podía sentir la húmeda lengua del pelirrojo moviéndose y frotándose a la suya, estaba avergonzado, pero realmente se sentía bien, y aunque muy en su interior deseaba parar, no podía.
Sintió las tibias manos de Rin acariciar suavemente su cuello y después descender hasta el primer botón del pijama, después al segundo, al tercero, desabrochando uno por uno, dejando la camisa del pijama abierta por completo, Haruka se separó por un momento del beso, dejando en el proceso un delgado hilo de saliva entre ambas bocas, ladeó el rostro para poder respirar, entonces sintió los labios de Rin besar su cuello, bajando despacio y dejando a su paso pequeñas mordidas que arrancaban uno que otro quejido de los labios de Haruka, después los labios de Rin bajaron aún más llegando a la clavícula del pelinegro la cual lamió bajando hasta el esternón, Haruka soltó un suave gemido llevando sus manos hacia el cabello de Rin; Rin siguió con su trabajo, amaba escuchar a Haruka gemir, aunque esta vez, Haruka se contenía demasiado, cosa que le resultó extraña, pero lo dejaría pasar, quizá era el frío o el cansancio.
Los labios de Rin se apoderaron de uno de los pezones de Haruka, lamiendo y mordiendo con suavidad. Haruka mordió su labio inferior, ¿Por qué se sentía tan bien? ¿Por qué ansiaba más? Y peor aún, ¿Por qué lo deseaba tanto?
Sus ojos se abrieron más al sentir la mano de Rin en sus caderas, y que deslizaban poco a poco el pantalón del pijama hasta quitarlos, Haruka deseó parar, su mente quiso detener todo aquello, sin embargo no pudo. Su cuerpo lo necesitaba.
Y, gracias a la luz de una de las farolas pudo ver el cuerpo de Rin que se levantaba para quedar encima de él quitándose la camisa negra sin mangas que usaba para dormir, también escuchó el sonido de una envoltura romperse, Haruka quiso preguntar, pero la mano de Rin lo hizo desistir, ahora sentía aquella juguetona mano sobre su ya inevitable erección. También sintió como poco a poco Rin se deshacía del bóxer de Haruka, su última barrera de intimidad. Haruka levantó la mirada para poder ver la silueta de Rin, apenas reflejada por la luz pública de la calle.
-Hoy quiero hacerle mirándote- dijo el pelirrojo con suavidad, mientras poco a poco le separaba las piernas, Haruka simplemente se quedaba ahí, como un idiota observando, y dejándose hacer, porque, para ser sinceros era su primera vez… Nunca pensó en el sexo como algo primordial y necesario, y en escala de Nanase Haruka, este paso biológico necesario había quedado en el último puesto… o al menos hasta ahora.
Sintió como las manos de Rin se deslizaban, con un líquido resbaladizo y frío sobre todo su falo, hasta llegar a "aquella zona", pues incluso para Haruka era vergonzoso aceptarlo, sintió los dedos de Rin abrirse paso, Haruka ladeo el rostro gimiendo; aquellos dedos entraban y salían como si nada, fácilmente, también sentía los cálidos besos de Rin en su cuello, sin dudarlo, Haruka giró su rostro para encarar a Rin, tomó su rostro y beso sus labios, el pelirrojo correspondió el beso con seguridad, un beso húmedo en el cual sus lenguas eran participes, después de unos momentos Rin se separó de Haruka y le sonrió:
-No puedo aguantar más…- Habló Rin y sacando sus dedos, los sustituyó con su miembro erecto, Haruka ladeó el rostro, había entrado con facilidad debido al juego previo y que además mientras Haruka pensaba en su primera vez, Rin se colocaba el condón. El lubricante hacia un buen trabajo, pues no costó mucho trabajo la penetración.
-Haru, voy a empezar a moverme.- Habló Rin y Haruka asintió entre gemidos.
Rin comenzó a mover sus caderas, despacio, soltando uno que otro gruñido de placer, Haruka por su lado abrió un poco más las piernas para darle mayor comodidad al pelirrojo, los sonidos húmedos aumentaron en cada embestida, una más fuerte y profunda que la otra, hubo un momento en el que la mente de Haruka se quedó en blanco, y lo único que pensaba era que quería sentir a Rin más adentro, o más fuerte, incluso lo gritaba, y Rin obedecía, yendo cada vez más fuerte y cada vez más, produciendo más sonidos, produciendo más gritos pidiendo "más"...
-¡Rápido, Haru! ¡Ya es tarde!-.
Gritó Rin mientras mordía un pan tostado, Haruka salió detrás de él jadeando.
-¡Es tu culpa! ¡Fuimos a dormir muy tarde!- Le reprochó Rin a Haruka que corría a su lado.
-¿Mi culpa? ¡Tú eras el que necesitaba calor!- contestó el azabache.
Rin soltó una risa y Haruka le miró con el entrecejo fruncido, aunque, a decir verdad, le había gustado mucho.
En ese instante, tres hombres salieron de un callejo, ninguno era conocido por Haruka, y por lo que entendía no tenían buenas intenciones.
-Vete, Haru.- Habló Rin seriamente.
¿Irse y dejarlo solo? ¿Estaba loco? El más alto y temible de ellos dijo:
-Venimos a saldar cuentas, mi hermano fue a prisión por tu culpa- Y de inmediato sacó un arma, Haruka enmudeció y Rin retrocedió.
-Bien, si quieres matarme, al menos hazlo solo… no había necesidad de venir con otras dos basuras…- contestó Rin, sin embargo, antes de que pudiese seguir con la pelea, el hombre cambió la dirección de la pistola apuntando directamente a Haruka, y en ese momento, casi en un parpadeo, detonó el arma, Haruka sintió un dolor indescriptible en la parte baja del abdomen, lo único que vio fue la cara de Rin, escuchó al hombre decir "Ojo por ojo, diente por diente", Haruka llevó su mano a su vientre mirando el líquido rojo en ella, escuchó los gritos de Rin y después…
Oscuridad.
Continuará-
