III
Cuando abrió los ojos, sintió una suave respiración en su cuello y dos brazos rodeándole la cintura, bostezo suavemente y se giró despacio para ver a Rei que dormía plácidamente a su lado, debía admitir que Rei era lindo así, y además al contrario de su "extraño sueño" con Rin, él era dulce y menos salvaje, tranquilo era la palabra correcta. Aunque, no recordaba nada respecto a su relación con Rei, se sentía más tranquilo con él.
Con cuidado de no despertar al joven científico, Haruka removió los brazos de su cintura y se levantó con cuidado de la cama. Se daría una buena ducha, caminó por el corredor y después le echó una mirada al estudio, en el escritorio había cientos de papeles, unos apilados, otros amontonados, se preguntaba ¿Qué clase de cosas hará Rei?, devolvió la mirada a la habitación mirando que Rei seguía dormido y se adentró a la habitación, ¿Cuál sería ese proyecto, aquel experimento, en el cual, según palabras de Rei, había olvidado su "deber conyugal"?, Haruka se encaminó mirando de reojo los papeles, algunos estaban llenos de cálculos y rayones, sin embargo en todos podía leer el encabezado "elixir de la juventud y belleza eterna", Rei siempre fue un fanático de estas cosas, aunque lamentaba el hecho de que Rei se propusiera crear algo, que para él, era más que imposible.
Salió del estudio cerrando con cuidado la puerta tras de sí y se quedó mirando la puerta cerrada por unos momentos… ¿Era en serio ese proyecto? Suspiró y dio por terminado el tema en su cabeza.
Se había dado una tranquila y agradable ducha, después se vistió y decidió hacer el desayuno, Rei aún no despertaba, "Rin dijo que estaba trabajando muy duro, seguro es por eso" pensó.
Cuando el aroma del desayuno comenzó a inundar el lugar, Rei comenzó a abrir los ojos, el desayuno olía realmente bien, y eso le reconfortaba, amaba comer la comida recién hecha de su pareja, pues la comida recalentada en el microondas no se comparaba con la recién hecha, si bien ambas sabían realmente espectacular, nada se compararía a comerla recién preparada.
Se levantó de la cama y estiró un poco colocándose las pantuflas, después recordó algo, su proyecto, aquel proyecto al que no le veía fin… suspiró con pesadumbre y después se levantó acomodándose las gafas y caminando a la cocina, mirando la espalda de su pareja que se concentraba en su comida, como siempre.
-Buenos días.- Habló Rei con suavidad.
-Buenos días- contestó Haruka volteando a mirarle con una sonrisa tranquila y apenas visible.
Y el desayuno al fin fue servido, Rei comió con gran alegría, necesitaba volver a estos momentos, pues desde hacía ya bastantes semanas, Haruka y él peleaban, Haruka le había reclamado su ausencia, incluso hace dos días Haruka lo había echado de la habitación y un triste Rei había dormido sobre el escritorio, pero de pronto, el día anterior Haruka había vuelto a ser el de antes, pudo sentir esa misma paz. Estaba feliz. Por ello le dedicaría un día completo al joven de ojos azules, después de todo, eran pareja.
-¿Ya decidiste a dónde quieres ir hoy?- Preguntó Rei con una sonrisa.
-No, decide tú- respondió.
Era normal aquella contestación, así que Rei lo había pensado detenidamente, llevaría a su pareja a la mejor cita de sus vidas, y eso estaba más que claro.
Después del desayuno y unas cuantas llamadas telefónicas, Rei y Haruka salieron a "la cita", Rei lo tenía planeado, primero irían al acuario, y así fue, Haruka se notaba feliz, y en verdad lo estaba, estaba muy feliz con su visita al acuario, hacía mucho tiempo, después habían ido a almorzar a una cafetería cercana, una donde vendían un muy buen café y pastelillos de crema, después habían ido al centro comercial, ahí Rei había comprado un par de libros y Haruka había comprado un par de trajes de baño. Por suerte no hubo ningún tipo de pileta ni pecera lo suficientemente grande para que Haruka quisiera entrar.
Al atardecer, habían ido al templo a rezar un poco, Haruka fue el primero en terminar, como siempre no era un hombre de muchas palabras, se giró un poco para ver a Rei seguir rezando, admitía que el carácter de Rei era mucho más maduro que el de Rin, quizá podría acostumbrarse a esta nueva vida, no le molestaba estar con Rei en lo absoluto.
Después ambos fueron a ver que les deparaba su suerte.
"Tu búsqueda al fin dará resultados" Esa había sido la suerte de Rei, el cual realmente se sintió esperanzado, quizá por fin encontraría el último ingrediente para su "proyecto", si lograba encontrar aquel maravilloso elixir, no solo su carrera como científico sería un gran éxito, sino también podría ayudar a la gente, con una sola gota, podría ayudar a la gente moribunda y enferma… Eso realmente le emocionaba.
"Prepárate, la desdicha se acerca, no podrás huir. Sufrimiento y dolor" Esa había sido la suerte de Haruka, el cual se quedó pensativo, ¿era en serio lo que aquel papel estaba sentenciando?, el deseaba que no, realmente no creía mucho en esas cosas, pero tampoco negaba que eso existiese.
De camino a casa, Rei y Haruka iban tomados de la mano, no negaría Haruka que aquello realmente le hacía sentirse apenado, no por Rei ni porque alguien los viese, pero, aún no estaba del todo "acostumbrado" a ese tipo de contactos, aún su cuerpo no sabía cómo reaccionar ante tal falta de espacio personal, pero a decir verdad, tampoco le molestaba.
Al llegar al departamento, Rei dejó las llaves en aquel pequeño recipiente en un mueble de la entrada y tanto él como Haruka dejaron las chaquetas colgadas en un perchero cerca de la puerta, Haruka se propuso preparar la cena mientras miraba la tranquila noche por la ventana, habían sido días muy raros, de hecho, aquello le angustiaba, pero no hizo mucho caso. Quizá solo era pasajero, recordaría algo sobre su relación con Rei, estaba seguro.
Unas suaves manos se posaron en su vientre y sintió una tibia respiración en su cuello, Haruka apretó los ojos y después miró a Rei ahí, recargando su frente en su hombro, así que Haruka no hizo nada por moverlo, simplemente llevó una de sus manos al cabello azul de su amigo y lo acarició un poco, antes hubiese pensado que Rei y Nagisa terminarían juntos, por ello aún no creía su relación con el joven científico.
Los suaves besos de Rei comenzaron a recorrer su cuello sin siquiera pedir permiso haciendo que los suspiros de Haruka aparecieran conforme los sentía, Rei era realmente suave; Haruka cerró sus ojos dejando incluso el cucharon en paz llevando una de sus manos a la nuca de Rei.
-Te he dejado solo últimamente, perdón…- Y Haruka sintió como sus ojos se llenaron de sorpresa y después sintió el aliento de Rei chocar contra la piel de su cuello antes de continuar- Recuperaré todo el tiempo perdido… Lo prometo-.
Haruka sintió el agarre en sus caderas mucho más fuerte y asintió con suavidad, Rei llevó una de sus manos a una de las manos de Haruka que aún se encontraba libre, la tomó y la llevó a sus labios depositando un pequeño beso en ella.
Hizo a Haruka girarse hasta quedar frente a frente, Haruka ladeó el rostro tratando de no toparse con la mirada violácea de quien, ahora decía ser su pareja, sin embargo Rei le tomó de las mejillas haciendo que el de cabellos negros levantase la mirada para que pudiese verlo a los ojos.
-¿Aún estas enfadado conmigo?-Preguntó Rei.
Haruka negó un par de veces, y después sintió los labios de Rei contra los suyos, el beso era suave y tranquilo, nada en comparación de Rin que casi tan rápido como contar hasta cinco, su lengua ya estaba violando su cavidad bucal, no. Este era diferente. Este beso era tranquilo y a Haruka en cierta forma le gustaba, no era pasional, o al menos no durante los primeros momentos en los que los besos solo eran los labios moviéndose uno sobre otro, al cabo de un rato, sintió la húmeda lengua de Rei rozar con sus labios, pidiendo permiso para entrar, Haruka abrió un poco sus labios para dejarle entrar, se aferró a la espalda de Rei pues aquel húmedo contacto entre ambas lenguas lo ponía un poco tenso, y sin darse cuenta, ambos ya habían llegado a la habitación, la puerta había sido abierta con torpeza, separándose a penas unos cuantos centímetros hasta llegar a la cama.
Rei empujó a Haruka a esta y se quedó observándole mientras se desabrochaba el cuello de la camisa, Haruka se quedó mirando y tragó saliva, ¿en verdad iban a hacerlo?, aún estaba confundido y más aún cuando antier había tenido sexo con Rin, o eso creyó, sin embargo no pudo seguir pensando en ello, pues Rei se volvía a adueñar de sus labios una vez más, entonces Haruka llevó una de sus manos al rostro de Rei y le quitó las gafas dejándolas en el buró contiguo a la cama, Rei tomó su mano y la besó; en definitiva, el sexo que tendría con Rei sería muy distinto al que tuvo con Rin.
Por un momento creyó que su cuerpo reaccionaba solo, y que tal vez, ya estaba acostumbrado a este tipo de contactos con Rei, quizá había comido algo en mal estado que le provocó amnesia y por ello ahora estaba así.
No se dio cuenta en el momento que Rei se había levantado, Haruka le miró interrogativo.
¿A caso estaba desistiendo de su idea?
Entonces Rei se quedó de pie, mirando hacia la pared y después sonrió, era una sonrisa algo extraña, una que Haruka nunca había visto en toda su vida "Lo tengo" susurró, Haruka se reincorporó al oír su voz, mas no dijo nada.
Sin decir absolutamente nada más Rei salió de la habitación, Haruka observó la puerta por unos instantes, pero no le dio mucha importancia, aunque… aquello había sido de por más extraño.
Sin darse cuenta Haruka había caído víctima del sueño, ahí se encontraba, durmiendo tranquilamente, cuando la puerta se había abierto, silenciosa como la brisa, los suaves pasos en el piso eran inaudibles, y cuando menos se dio cuenta, una mano cubría su boca, Haruka peleó con todas sus fuerzas hasta que quedó completamente dormido, el aroma de aquel guante era repugnante, lo único que pudo ver antes de que sus ojos se cerrarán fue oscuridad.
0o0o0o0o0o0o0o0
La cabeza le dolía a matar, y cuando abrió los ojos aún se sentía mareado, asqueado y la luz, escasa, aún lastimaba sus ojos, trató de llevarse una mano para tallar sus ojos, pero su miedo y sorpresa fue que sus manos estaban atadas a unas correas, correas de, posiblemente cuero, debajo de él, estaba un material parecido a metal, buscó con su mirada a alguien…
¿Secuestro?
¿Robo?
Ambas palabras aparecieron en su cabeza, sin embargo al girar su cabeza notó las cortinas, cortinas oscuras, similares a las de la alcoba, sus ojos se abrieron aún más sorprendidos. Sintió las mismas correas en sus piernas, pies, abdomen y cuello, estaba completamente inmovilizado.
Trató de alcanzar una de las correas con sus dientes, estiró su cuello lo más que pudo, pero el resultado era más que obvio, no lo lograría.
-Haruka… si haces eso te lastimarás…-la voz de Rei apareció a escasos metros de él, al parecer acababa de llegar, pues dejó unas cuantas hojas frente a una mesa llena de vasos de precipitación, pinzas, filtros, etc.
-Rei… ¿Qué sucede aquí, Rei?- preguntó Haruka tratando de liberarse, la confusión aún inundaba sus ojos, quería saber que pasaba, o se volvería loco.
-Sucede que lo he descubierto, sé cuál es el ingrediente que falta a mi proyecto, estuvo delante de mí todo este tiempo…-hizo una pausa antes de girarse para poder encarar a Haruka que se encontraba aún confundido- El ingrediente secreto, para el "elixir de la juventud y belleza eterna", eres tú.
"Estas loco" susurró Haruka, jamás en su vida había estado tan asustado, pero no lo demostraría.
-No, lo he pensado detenidamente; pensé, mientras estábamos a punto de hacer el amor, descubrí que el ser más hermoso y lleno de juventud eres tú, piénsalo, Haruka. Tú y yo revolucionaremos el mundo de la ciencia- concluyó con una sonrisa extraña buscando algo en aquella mesa de trabajo.
"Últimamente… Rei siempre está en el trabajo" la voz de Nagisa reemplazó sus pensamientos "A este paso se volverá loco" le había dicho Rin aquella noche en la que se encontró con Rei a mitad de camino, aquello ahora era comprobable.
-¡Suéltame, los chicos te descubrirán! ¡Notarán mi ausencia!- Haruka había alzado la voz, y después miró a Rei que seguía ignorándole olímpicamente hasta que, al cabo de unos minutos en los que Haruka gritó pidiendo auxilio, pidiendo que Nagisa llamase, Rei se giró hacia él caminando con un extraño bisturí, Haruka miró horrorizado aquel instrumento y gritó más fuerte, sintió herir su garganta a cada grito que daba.
Cuando Rei se postró delante de él a escasos centímetros de rostro, besó su cuello y después susurró: "Lamento si te duele" y miró el filo del bisturí chocar contra su cuello, las lágrimas resbalaron por sus mejillas "Rin, Nagisa… alguien" susurró y de pronto…
Oscuridad.
0o0o0o0o0oo0
-¡Rin, Nagisa!- y se levantó de la cama llevando sus manos a la cabeza y después, abrió los ojos, notando la enorme y lujosa habitación donde estaba, había una enorme cama, las sábanas eran de color rojo y había un aroma dulce y suave entrando por la puerta.
-¡Haru, ¿estás bien?!- entró un joven de repente y abrazó al pelinegro el cual se quedó sorprendido al ver que quien entraba a su habitación era…
0o0o0o00o0o
Continuará….
Notas del autor:
Quiero que sepan… que sé que anime es "Amnesia" y de hecho, el núcleo de la historia central de amnesia es el mismo que este fic… pero nunca terminé de verlo, porque no me gusta la protagonista, me molesta el hecho de una chica como esa, en verdad. Así que no sé qué pasó con ella, solo vi los primeros tres o cuatro capítulos.
