Spring Fever

Summary: Kurt no está sintiéndose muy bien…

Disclaimer: Glee ni sus personajes me pertenecen, son propiedad de RIB y Fox. Ni la historia me pertenece ya que es de la asombrosa flowerfan. Lo único mío son los errores y las notas.


Kurt está empezando a preguntarse si Blaine había decidido llevar a cabo un concierto a capella improvisado o encontrarles hogar a perritos perdidos, porque por el amor de dios, un viaje a la farmacia no debería tomar tanto tiempo. Para el tiempo que Blaine finalmente entra por la puerta, paquetes colgando en sus manos, Kurt ha usado su último pañuelo, y está contemplando usar la pila de servilletas de papel en la mesa auxiliar para frenar el flujo de su nariz.

– Probablemente es una alergia, – Blaine dice, sacando tres cajas frescas de pañuelos desechables de una bolsa de compras. Kurt quiere estrangularlo. No es una alergia, nunca ha tenido antes una alergia, ¿por qué debería empezar ahora?

– De la forma que ha estado esta primavera, tan fría por tanto tiempo y luego calurosa de pronto, todas las flores florecieron a la vez y todo el polen sólo explotó… está volviendo a todo el mundo loco – Blaine explica. Kurt lo mira, confundido. ¿De verdad hizo la pregunta en voz alta? Su cabeza está tan saturada, que es difícil de decir.

– No es alergia, – dice entre dientes, tomando la caja de pañuelos de la mano de Blaine y deslizándose así Blaine puede unirse a él en el sofá. – Voy a matar a la próxima persona que diga que lo es.

Blaine rápidamente se acerca a él y asiente agradablemente. – Bueno, entonces asegurémonos que no contestes el teléfono si Rachel llama. Ella mandó un mensaje de texto grupal con consejos sobre la mejor manera de mantenerse hidratado durante la temporada de alergias. Creo que puede que ella haya hecho un video en YouTube sobre la mejor forma de sonar tu nariz sin poner presión indebida en tus cuerdas vocales.

– ¿Es eso algo que existe de verdad? – Kurt pregunta, de repente preguntándose si se ha dañado a sí mismo irreparablemente con sus intentos frecuentes para limpiar sus fosas nasales.

– Realmente no lo creo, – Blaine dice. – Pero no me gustaría que mates a Rachel. Especialmente desde que dijo que va a traer algo de sopa de pollo más tarde. Ella incluso prometió conseguir de pollo de verdad esta vez. – Rachel es conocida por usar la frase "sopa de pollo" con poco rigor en el pasado, viniendo con variaciones veganas que no se acercan a lo real. No hay nada peor que esperar con ganas por una sopa de pollo y conseguir crema de col.

Blaine empieza a arreglar el pequeño nido que Kurt ha creado para sí, esponjando almohadas y desenredando la manta suave que Kurt ha traído de su dormitorio. Kurt ve una mirada preocupada en el rostro de Blaine mientras nota la gran pila de pañuelos usados en la mesa del café, el suelo y alrededor de Kurt en el sofá. Se siente horrible como para ser ordenado, pero tiene que admitir que es bastante asqueroso.

Pero Blaine luce comprensivo, tomando un pañuelo limpio y usándolo para reunir los sucios dentro de la bolsa plástica de la farmacia. – Ciertamente has pasado por muchos pañuelos. Eso no debe sentirse muy bien en tu piel. ¿Quizás si tratas de reducirlo?

Kurt está a punto de señalar la imposibilidad de esto - tú no puedes no sonarte cuando necesitas sonarte, cuando siente otro estornudo aproximándose y se prepara a sí mismo mientras se estremece con la fuerza de él.

– Oh cariño, pobrecito – Blaine dice, sobando la espalda de Kurt mientras jadea, tratando de recuperar el aliento.

– Sólo quiero que pare – Kurt murmura, apoyándose en el hombro de Blaine. Le duele todo y no quiere moverse, pero se siente mejor estar cerca de Blaine, incluso cuando Kurt es tan miserable. La piel de su esposo es fresca y cree que probablemente huele bien también. Pero no puede saberlo - no ha sido capaz de oler algo adecuadamente durante todo el día.

Blaine se inclina y presiona un gentil beso en la frente de Kurt, permitiendo que sus labios se queden por un momento. Es la forma favorita de Blaine para juzgar si Kurt está enfermo. Cuando se separa, está frunciendo el ceño. – Kurt, estás ardiendo. ¿Te has tomado la temperatura?

Kurt sacude su cabeza. – No pude encontrar el termómetro.

Blaine sale con cuidado del sofá y va al baño, volviendo rápidamente con un termómetro en su mano. – ¿De verdad lo buscaste? Porque estaba justo en el frente del botiquín.

Kurt mira a Blaine, quien claramente no aprecia lo difícil que es para él incluso caminar a través del cuarto ahora. El baño bien podría estar la Antártica, para lo que le ayudaría. – ¿Importa?

– Por supuesto que no – Blaine dice, sonriendo suavemente. Kurt sabe que está siendo tratado con condescendencia, pero cree que tiene derecho a serlo. Es sólo lo que le toca como el enfermo.

Blaine se apoya en la mesa de café frente a Kurt y sostiene el termómetro. – Bajo tu lengua, por favor.

Kurt cumple con un suspiro, esperando que pueda al menos evitar estornudar por unos minutos mientras equilibra el termómetro en su boca. Respira con dificultad, sonándole la nariz al hacerlo y se hunde contra el sofá, una mano en su boca para mantener el termómetro en su lugar. Porque por supuesto que no puede cerrar su boca, la necesita para respirar, dado el estado de su nariz. Cuando el termómetro suena, Blaine lo saca y su rostro se suaviza en solidaridad.

– ¿Cuál es el veredicto? – Kurt pregunta.

– 38.8 – Blaine se lo pasa para que pueda verlo por sí mismo.

– Te dije que no era sólo una alergia – Kurt murmura, tomando otro pañuelo de la caja y soplando con fuerza.

– Temo que tienes razón. ¿Supongo que no tomaste algo de ibuprofeno? – Cuando Kurt niega con la cabeza, Blaine se ocupa en encontrar la medicación y asegurarse que Kurt beba la botella entera de agua para bajar las píldoras y persuade a Kurt para que vaya a la cama. Hace que Kurt se cambie su camiseta y luego se sienta a su lado, pasando sus dedos a través de su cabello húmedo. Se siente tan bien, Kurt ni siquiera le importa de cómo debe lucir. – Duerme por un rato, cariño, te vas a sentir mejor cuando despiertes – Blaine dice alentador. Kurt asiente contra su almohada y un momento después, está dormido.

Efectivamente, Kurt despierta unas horas después, sintiéndose más humano de lo que lo ha hecho en días. Blaine le trae un poco de la sopa que dejó Rachel y ellos la comen mientras ven una repetición de Saturday Night Live. Kurt nota a Blaine mirándolo con cariño mientras se ríe de la Edición de Fin de Semana y pone su cuenco de sopa a un lado y se acurruca más cerca de él. – Gracias por cuidar de mí – dice suavemente, acariciando su aún saturada nariz contra la cálida piel del cuello de Blaine.

– Siempre – Blaine responde, tirando de las mantas y arropando a Kurt con ellas. – Sin embargo, tengo curiosidad sobre algo – dice él pensativo, moviéndose de lado para mirar a Kurt.

– ¿Qué?

– ¿Por qué no tomaste algo de ibuprofeno antes? Sabes que siempre ayuda cuando te sientes así de mal.

Kurt saca una carcajada que termina en una serie de tos áspera. Cuando se calma, mira a Blaine tímidamente. – Pensé que era sólo alergia.


Gracias por leer, que estén muy bien.