Hola a todos. Después de tanta espera, aquí tenéis un nuevo capítulo

Capítulo 6. Un nuevo amo

Agressor y Blade se encontraron ante una genio de ojos verdes que tenía una larga melena de pelo azul con algunos mechones rosas, y que llevaba dispuestos en una larga cola que subía hacia arriba. Iba vestida con un conjunto rosa por el lado izquierdo y azul por el derecho, salvo los pantalones, que eran azules con dibujos dorados. Los tiburones estaban desconcertados

- ¿Quién eres tú? – preguntó Agressor

- Tú me has encontrado – dijo la genio – ¿en qué puedo ayudarte?

Agressor y Blade no salían de su desconcierto. Entonces el primero recordó que había frotado la lámpara

- ¿Eres una genio? – le preguntó

- ¿Una genio? – dijo Blade – ¿De las que se hablaba en los cuentos y leyendas antiguos?

- Correcto – respondió ella, inclinándose –. Soy Whisp, y he venido a servir a mi amo

- ¿Significa eso que puede pedirte deseos? – preguntó Blade

- Mi amo tiene trece deseos que puede usar a su antojo – respondió

- Es decir, ¿puedo pedir cualquier cosa? – preguntó Agressor en un tono que denostaba cierto entusiasmo

Whisp asintió. Pero entonces Agressor pareció sonreír con malicia. Nadie se dio cuenta, ya que rápidamente adoptó su seriedad habitual

- Antes de pedir ningún deseo, me gustaría saber unas cuantas cosas sobre la lámpara y los genios. ¿Crees que podrías contármelas?

Whisp asintió

- Por supuesto – dijo –. Responderé a todas tus preguntas

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Al día siguiente, miércoles 11, Lagoona fue hasta el instituto. Quedaba solo un día para que sus padres llegaran de visita, y se sentía realmente optimista. Fue entonces cuando llegó a la puerta del instituto, donde Jinafire y Skelita ya habían hecho su aparición

- ¡Hola chicas! – las saludó Lagoona

- Hola Lagoona – dijo Jinafire –. Quizás puedas ayudarnos con este dilema que tengo entre escamas

- ¿Un dilema? – preguntó Lagoona – ¿De qué se trata?

- Jinafire está pensando en cambiar de imagen – dijo Skelita –, y me ha mostrado como es su nuevo conjunto para pedirme mi opinión

- ¡Agüita! – dijo Lagoona – ¿Tú también quieres cambiar de imagen? Ya han cambiado Frankie, Wydowna, Howleen, Iris... ¡Ah! Y yo por supuesto

- Yo solo he podido aconsejarle que elija el estilo que crea más fiel a si misma – dijo Skelita –, pero no termina de decidirse

- Pero, ¿cómo es ese modelo? – preguntó Lagoona

Jinafire, sacó un bloc de dibujo de su mochila. Seguidamente, con la otra mano sacó un lápiz de carboncillo, y sopló fuego al extremo del mismo. A continuación se puso a dibujar a un ritmo vertiginoso, finalizando en cuestión de segundos

- Así – dijo Jinafire

La dragona le mostró su dibujo. Lagoona se maravilló al contemplar un dibujo perfecto de Jinafire llevando un vestido en tonos verdes y morados con cintas negras, así como unos pantalones rojos y unos zapatos verdes. Llevaba su larga melena dispuesta en una trenza

- ¡Ha sido impresionante, Jinafire! – dijo Lagoona que recordaba perfectamente el estilo de la dragona, tan perfeccionista y exacto –, pero siento decirte que no puedo ayudarte. Tiene que ser tu decisión. Eres modista, deberías saberlo

- Lo sé – dijo Jinafire –, pero a pesar de ello, ha habido veces que me he sentido bloqueada, sin saber qué hacer. Es duro, incluso para mi

- Puedo atestiguarlo – dijo Skelita –. Cuando estábamos en Scaris, sufrió algunos momentos de bloqueo. Pero fue gracias a ser ella misma como logró superarlos y mostrar lo mejor de sí

- Skelita tiene razón – dijo Lagoona –. Elijas lo que elijas, debes ser fiel a ti misma

Jinafire sonrió

- Tienes razón – dijo –. No sé cuanto tiempo me llevará decidirme, pero lo haré

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Heath iba por los pasillos. Parecía muy optimista

- Hola Heath – le dijo Deuce –. Contigo quería hablar

- Hola Deuce – respondió el elemental –. Antes de que digas nada, te aviso que tendrás que felicitarme por mi logro

- ¿Tu logro? – dijo Deuce – ¿Todavía estás con lo de atrapar al kelpie?

- Exacto – dijo Heath mientras tiraba hacia delante de ambos extremos de su chaqueta –. He ideado un plan perfecto para atraparlo

- En lugar de planes absurdos deberías preocuparte más por el equipo de baloncesto – dijo Deuce con seriedad –. Si vuelves a faltar te expulsaré del equipo ¿Lo entiendes?

Heath le miró con cierto temor, casi comparable a cuando le petrificaba

- Está bien – dijo abatido –. Te prometo que no faltaré al próximo entrenamiento

- Bien – dijo Deuce –. Y también deberías tratar de reconciliarte con Abbey. Está más fría que de costumbre cada vez que está cerca tuyo

Heath bajó la cabeza aun más

- Lo sé – dijo –. Pero eso no sé si va a tener arreglo

Deuce vio que tenía una sincera expresión de arrepentimiento. Sin duda, esta vez cumpliría con lo que estaba diciendo. El gorgón decidió entonces que ya había tenido suficiente reprimenda, por lo que retomó el hilo de lo que el elemental le había estado diciendo, por lo que preguntó:

- ¿Y qué has ideado para atrapar al kelpie?

Heath volvió a adoptar su expresión optimista, y como si fuera un auténtico experto en la materia, dijo:

- Le he preparado una trampa en la piscina. ¡La verdad es que soy un auténtico genio! Ayer, antes de la hora de salir, eché unas cuantas barras de hielo en la piscina. En cuanto el kelpie entre a hidratarse, se quedará congelado

Pero Deuce no parecía tan convencido de la eficacia de ese plan

- Parece un plan bien planteado – dijo –, pero ¿Y los del equipo de natación? ¿No se congelarán también?

Heath de pronto cayó en la cuenta. Empezó a sudar

- Estooooooo – dijo muy nerviosamente – ¡Tengo que irme!

El elemental echó a correr en dirección a la piscina

- ¡Tengo que darme prisa! – dijo – ¡Que no hayan entrado todavía los del equipo!

Pero al llegar a la puerta de la piscina, Heath escuchó gritos procedentes del otro lado

- Demasiado tarde – dijo con un hilo de voz

Entonces aparecieron algunos de los miembros del equipo de natación. Todos ellos estaban tiritando y miraban a Heath con cara de pocos amigos

- Esto no va a terminar bien – dijo

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Frankie y Ghoulia estaban juntas. Ambas vieron que Abbey venía hacia ellas

- Hola, Abbey – dijo Frankie – Hoy llega tu hermana, ¿estás contenta?

Abbey seguía con su acostumbrada seriedad

- Sí, yo estar contenta – dijo –. Directora permitirme ir al aeropuerto a buscarla

- Vamos, Abbey. No tienes por qué tener esa cara de seriedad. Tu hermana se adaptará perfectamente a nuestro ritmo – dijo Frankie –. Además, ya nos conoce a muchas, eso hará que se sienta con más confianza

Abbey asintió. Entonces esbozó una ligera sonrisa

- Gracias – dijo Abbey –. Seguro que ella alegrarse mucho de volver a veros

Ghoulia gimió

- Ghoulia tiene razón, si quieres podemos pedirle permiso nosotras también para acompañarte – dijo Frankie –. Seguro que a tu hermana le hace ilusión volver a vernos

- ¿Decir en serio? – preguntó Abbey –. Eso ser buena idea

- Podríamos pedirles a los chicos que nos acompañen para ayudarla con su equipaje – dijo Frankie –. Seguro que Jackson aceptará

Ghoulia gimió

- Sí, Ghoulia, también Slo Mo. Vamos al despacho – dijo Frankie –. Estoy segura de que la Directora Decapitada nos dará permiso

Las tres se encaminaron con ilusión hacia el despacho de la directora.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Jane caminaba por uno de los pasillos, saludando a todos los alumnos con los que se encontraba, aunque algunos de ellos no la conocían y se extrañaban de su saludo. Pero ella seguía igual de optimista.

Fue de camino a una de sus clases que se encontró con Cleo, Clawdeen y Draculaura.

- Hola Jane – dijo Draculaura – ¿Vas a la clase del Señor Cortado?

- Hola chicas – respondió ella –. Sí, iba para la clase. Tengo que vigilar también que no le vuelva a atormentar su dolor de muelas

Las demás lo recordaron. El día que Jane había aparecido, el Señor Cortado las había amenazado con ponerles un examen muy complicado, pero era porque le atormentaba el dolor de muelas que tenía. Afortunadamente, gracias a la oportuna intervención de Jane, que consiguió calmarle ese dolor utilizando sus conocimientos médicos

- De no ser por ti nos habría puesto un examen dificilísimo – dijo Clawdeen –. Casi con toda seguridad lo habría suspendido

- Sí, como la vez que suspendiste un examen porque tu hermano pequeño se comió tus apuntes – dijo Jane

- ¡Sí, exacto! – dijo Clawdeen –. Suspendí de manera fulminante y… eh, espera, ¿tú como sabes eso?

Jane se llevó la mano a la boca. Había hablado demasiado

- Estoooo… lo has dicho varias veces – respondió, pensando que sería una buena excusa

Clawdeen se puso a hacer memoria

- La verdad es que no recuerdo haberlo mencionado últimamente, pero puede que tengas razón, tengo tantas cosas en la cabeza…

Jane miró a una reja en la parte superior de las taquillas. Por ella se asomaba una gata negra con los ojos verdosos en pupilas amarillas, y sobre los cuales tenía cicatrices, y además tenía una cola que terminaba en corazón. Esta gata le guiñó el ojo

- Es verdad que tienes muchas cosas en la cabeza – dijo Draculaura, sacando su teléfono –. Podrías hacer como yo e instalarte una agenda en el iAtaud

- Puede ser – dijo Clawdeen –. Porque empiezo a creer que mi diario no es suficiente para organizar mi vida. Una aplicación de agenda estaría bien

- Pero vigila las anotaciones, no te vaya a pasar como a Draculaura, que la suya está saturada de recordatorios de compras

- Claro – dijo Draculaura –. Pero es que ninguna aplicación de agenda puede contener todos los recordatorios que le pongo. ¡Si solo pongo diez entradas al día en cuestión de compras! Eh, un momento, ¿Cómo sabes tú eso?

Jane volvió a echarse la mano a la boca. Había vuelto a irse de la lengua

- Eeeeeeeeh – dijo –. Lo mencionaste justo ayer

- ¿De verdad? – preguntó la vampiresa –. Pues creo que se me ha olvidado. Qué extraño

Jane miró de nuevo la reja. Ahora se asomaba un murciélago con una camiseta blanca con adornos rosas y un lacito rosa en la cabeza. Este también le guiñaba el ojo

- Eso es porque vuestras memorias no dan mucho de sí – dijo entonces Cleo dándose aires de importancia –. Mi memoria en cambio, abarca bastantes siglos, y puedo recordar perfectamente casi todo

- Salvo cuando olvidaste la coreografía del equipo de asustadoras y tuviste que improvisar, con desastrosos resultados – dijo Jane

Jane miró a la reja. Ahora era Hissete la que se asomaba

- Eh, creo que esa historia es mejor olvidarla – dijo Cleo con un ligero sonrojo, mientras las demás la miraban –, pero creo que no te he contado esa historia en ningún momento y… ¡Eh! ¿Dónde se ha metido?

Draculaura y Clawdeen también repararon. Jane había desaparecido misteriosamente

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Gigi había aparecido con aspecto de cansancio y unas más que marcadas ojeras. Fawn iba con ella

- Menos mal que la directora pudo encontrarte alojamiento – dijo Gigi con un tono de cansancio

- Sí – dijo Fawn ilusionada –. Ha sido muy amable al permitir que me quedara por unos días. Creo que me va a gustar este sitio

De pronto, ambas se encontraron con Howleen y Twyla

- Vaya, Gigi. Te veo con mala cara – dijo Howleen

- Es lógico – dijo Fawn –. Creo que no ha dormido en toda la noche

- ¿Acaso has tenido una pesadilla? – preguntó Twyla, quien con emoción añadió – ¿de qué tipo era?

- No, no ha sido exactamente una pesadilla – dijo Gigi con un tono de voz que denotaba cansancio –. O quizá si lo fuera. No estoy segura

- ¿Pero qué es lo que te ha pasado? – preguntó Howleen

- Yo dormía plácidamente, hasta que de pronto sentí un estallido de luz, como el que se producía cuando era la genio de la lámpara – dijo Gigi –. No sé por qué, pero creo que alguien ha encontrado la lámpara de Whisp

Las otras tres permanecieron unos segundos en silencio

- ¿Estás segura? – preguntó Howleen

- Segura del todo, no – dijo Gigi –, pero he pasado muchísimo tiempo dentro de esa lámpara. Si he sentido lo que he sentido puede ser porque alguien la ha encontrado

- O igual simplemente fue una pesadilla – dijo Twyla –. En cualquier caso, si alguien la hubiera encontrado, eso sería bueno, ¿no?

- Es verdad – dijo Howleen –. Si es así, Whisp ahora podrá hacer lo que siempre deseó, servir a un nuevo amo o ama

- Lo sé – dijo Gigi, intentando sonreír –. De todos modos, me gustaría comprobar si la lámpara sigue ahí abajo

Las otras tres la miraron. Gigi tenía una expresión de preocupación. ¿Iba a significar esto el comienzo de nuevos problemas?

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Jane había escapado a toda prisa. Con todo sigilo, se había escabullido del grupo sin ser vista y ahora caminaba todo lo deprisa que podía en dirección a la clase siguiente

- Debería tener más cuidado con lo que hablo – murmuró –. Si me descubren, podría meter a las mascotas en un buen lío. Tendré que pensar en alguna excusa convincente para la próxima vez que me encuentre con Cleo y las demás. Ahora lo que importa es no llegar tarde a la siguiente clase

De repente, Jane tropezó contra alguien, haciendo que sus libros se cayesen al suelo

- Oh, lo siento – dijo una voz –. No me he fijado por donde iba

Jane miró con quién había tropezado. Andy estaba frente a ella.

Jane se quedó bloqueada por un momento. Acababa de encontrarse con un chico muy guapo, y se había quedado sin palabras por primera vez en su vida.

Andy se apresuró a agacharse para recogerle sus libros. Al reincorporarse, se los entregó. Jane seguía sin decir palabra

- ¿Te encuentras bien? – le preguntó Andy, preocupado al ver su expresión

- Yo… yo… - dijo Jane –. Sí, e… estoy bien

- Creo que no nos habíamos visto antes. Yo soy Andy, ¿y tú?

- Jane – respondió ella, sonriendo nerviosamente –. Jane Boolittle

- ¡Eh, Andy! – dijo Kipling, que aparecía acompañado de Hathi –. ¿Vienes a clase? Si nos despistamos, llegaremos tarde

Andy se volvió hacia su amigo

- Sí, un momento Kipling – dijo –. Que estaba aquí hablando con…

Cuando Andy se fijó, Jane había desaparecido

- Si ahí no hay nadie, Andy – dijo Hathi –. Será mejor que te des prisa, que el Señor Podrido no es muy paciente con los que llegan tarde

Andy se sintió desconcertado, pero decidió hacer caso a sus amigos e ir directo a clase. ¿Se habría imaginado aquel encuentro?

Entretanto, Jane se había escondido tras una reja de ventilación, incapaz de explicarse qué había sentido cuando vio a Andy.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Lagoona salía de otra de sus clases, buscando a Gil. La única vez que lo había visto, se había mostrado inexplicablemente nervioso.

Tal vez estuviese en la biblioteca del piso superior, haciendo los ejercicios de Calculorror. Lagoona se encaminó hacia allí.

Pero de pronto vio que dos chicos ratón corrían hacia ella a gran velocidad. Uno de ellos tenía el pelaje grisáceo y los ojos grises, e iba vestido con un jersey verde. El otro tenía el pelaje pardo y los ojos verdes, sobre los que llevaba unas gafas cuadradas, y que iba vestido con un jersey morado. Lagoona se apartó rápidamente de su camino, mientras los roedores pasaron, atropellando a todo aquel que no se apartaba a tiempo

- ¡Que nos pillan! – gritó el ratón gris –. ¡Corre, Stuart!

- ¡Ya lo hago, Remy! – respondió el ratón pardo – ¡Pero corren más rápido que nosotros!

Lagoona se fijó en que tras los ratones iban corriendo Purrsephone y Meowlody, ambas con expresiones de aparente fiereza que perseguían a los roedores a gran velocidad, y que volvían a atropellar a los que ya estaban en el suelo. Lagoona una vez más consiguió resguardarse

- ¿Qué ha sido eso? – se preguntó Lagoona

- Ni más ni menos que el divertimento diario de Purrsephone y Meowlody – respondió una voz con un tono de molestia

Lagoona se fijó en que la que hablaba era Toralei, que estaba tranquilamente sentada sobre una fila de taquillas

- Como son gatas, se pasan el día persiguiendo a esos dos ratones para divertirse – dijo Toralei –. Y me molestan porque siempre me pillan por medio en sus carreras

- Pero tú también eres una gata, Toralei – observó Lagoona – ¿por qué no los persigues tú también?

- ¿Perder yo el tiempo con esa tontería? – dijo Toralei, volviendo la cabeza y sacando su teléfono – ¡No, gracias! Mejor prefiero hablar con Rocco

- Veo que os va bien – dijo Lagoona –. Me alegro

- Nos va purrrrfectamente – dijo Toralei –. Le estoy proponiendo que nos veamos este fin de semana junto con mis hermanos. Será un plan magnífico

A pesar de todas las fechorías que solía hacer, Lagoona se alegraba por que a Toralei le fueran bien las cosas. Ahora tenía a sus hermanos y a Rocco, y gracias a ello se mostraba un poco más amistosa, aunque eso no impedía que a veces siguiese molestando a otros.

Lagoona vio que Toralei se ponía a hablar por el teléfono, por lo que decidió marcharse a la biblioteca, a comprobar si Gil estaba por allí. De repente, se encontró con Gigi y Howleen

- Hola Lagoona – dijo Howleen –. Necesitamos pedirte un favor

Lagoona vio la expresión de preocupación de ambas. Supuso que lo primero era ayudar a quien la necesitaba. Buscar a Gil tendría que esperar

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Agressor se había pasado la noche escuchando todo lo que Whisp le había contado sobre la historia de la lámpara y las capacidades de los genios. Blade se había quedado dormido en mitad de las explicaciones, pero Agressor seguía escuchando atentamente, pese a no haber pegado ojo.

Whisp había respondido pacientemente a todo cuanto se le había preguntado, pero en su cara empezaban a notarse signos de cansancio. Tras mencionar sus últimas palabras, Whisp preguntó

- ¿Necesitas algo más de ayuda?

Agressor se levantó de la silla en que estaba sentado

- No – dijo –. Ya no necesito más información. Sé exactamente todo cuanto quería. Creo estar en condiciones de formular mi primer deseo

Whisp sonrió. Por fin iba a poder cumplir deseos como siempre había deseado

- Bien, amo. Pide y te concederé – dijo Whisp

- Allá voy – dijo Agressor –. Deseo…

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Hola a todos. Justo a tiempo, he terminado este episodio, en el que siguen apareciendo personajes, tanto antiguos como nuevos.

En este han hecho su debut Whisp, la antigua Genio de las Sombras, con el aspecto que luce al final de 13 Monstruo-deseos. También han debutado Remy y Stuart, los ratones que aparecen en el episodio "Entre gatas anda el juego". He elegido esos nombres porque evocan a dos famosos roedores a quienes se asemejan, el de Ratatouille (Remy) y el de Stuart Little (Stuart).

Las palabras que dice Whisp al inicio son las mismas que en su momento dijo Gigi cuando Howleen frotó la lámpara en 13 Monstruo-deseos. De alguna manera, es la forma de presentación de una genio ante su amo o ama.

El conjunto sobre el que habla Jinafire es el correspondiente a la colección Scare Mester. Planteo la posibilidad de cambio de vestuario dado que en los últimos episodios en que ha salido lleva ese conjunto. De vosotros depende que cambie o permanezca como la básica.

También han hecho su debut algunas mascotas. Crescent y Count Fabulous han aparecido, aunque levemente, así como Hissete, que ya apareció en mi anterior historia. En posteriores episodios aparecerán más.

Quiero dar las gracias a:

Italia: gracias por tu review. Esta historia continua.

Leila Hook: sí, tuve la idea de introducir a estas gárgolas, ya que he pensado que pueden dar algo de juego a la historia. En cuanto al kelpie, su único propósito es el de gastar bromas pesadas para divertirse. De Gil pronto sabrás lo que oculta, y todavía estoy planteándome incluir a Gilda aquí, ya que aun no ha aparecido en los episodios y desconozco cuál será su personalidad

Bien, hasta aquí este episodio ¿Qué pedirá Agressor? ¿Qué favor necesita Howleen? ¿Qué van a hacerle a Heath? ¿Dónde se ha metido Gil? ¿Por qué se ha ocultado Jane? ¿Concederá permiso la directora a Ghoulia y Frankie? Y sobre todo, ¿Debo cambiarle el atuendo a Jinafire?

Nos veremos en el próximo episodio. Espero vuestras reviews