Hola a todos. Después de tanta espera, aquí tenéis un nuevo capítulo
Capítulo 10. La llegada de los padres
Lagoona y Gil se encontraban en las catacumbas, descendiendo por unas interminables escaleras mientras se alumbraban con unas antorchas ante la escasa cantidad de luz que entraba en ese lugar
- Debemos darnos prisa – dijo Lagoona –. No queda mucho tiempo hasta que lleguen
- Lo sé – dijo Gil, que iba tras ella –, pero ten cuidado, no te vayas a caer. Quién sabe la profundidad que tendrá este lugar
- Descuida Gil, no es la primera vez que bajamos por aquí – dijo Lagoona –. Recuerda cuando íbamos a viajar a la Gran Barrera de Coral
Gil recordó aquel episodio. Entonces él tenía miedo a conocer a los padres de Lagoona. Sufrieron un contratiempo que les terminó haciendo naufragar hasta que fueron recogidos por el infame Bartleby Farnum, el cual los llevó a Isla Calavera con el objetivo de usar a Frankie para capturar a la bestia que vivía en aquella isla. En algún momento se vieron acorralados, y Gil salió huyendo, armándose de valor para ir nadando él solo hasta la Gran Barrera de Coral y hablar con los padres de Lagoona. Aquella había sido una experiencia maravillosa, pues se portó como un héroe y ella entendió lo mucho que le importaba Lagoona. Y ahora iba a volver a ver a sus padres. Nada le parecía que podía estropear este momento
- Ya estamos – dijo Lagoona, una vez terminaron de bajar las escaleras –. El puerto
El final de aquellas escaleras daba paso a un camino hasta un imponente muelle para la salida de embarcaciones. Al fondo del mismo iluminaba el camino el sol de mediodía
- Sigue como la última vez que estuvimos – dijo Lagoona –. Salvo por la posición del sol. La última vez era por la mañana cuando partimos
- Sí – dijo Gil –. Espero que a tus padres les guste el clima de esta zona
- Les gustará – dijo Lagoona –. No es tan cálido como el de la Gran Barrera de Coral, pero sabrán adaptarse
Ambos llegaron al muelle. Lagoona se arrodilló y miró el agua, esperando el gran momento
- No deberían tardar mucho – dijo
De repente, unas pequeñas ondas aparecieron en el agua. Lagoona y Gil empezaron a distinguir unos delfines saliendo del agua. Sobre dos de ellos salieron dos figuras que ambos conocían.
La primera era un corpulento monstruo de agua salada de piel verdosa y ojos verdes. Tenía el cabello amarillo con algunas franjas azules, y una barba que parecían aletas. Iba vestido con una camiseta gris sobre la que llevaba una chaqueta negra con franjas azul marino y unos pantalones morados con líneas negras y grises.
La segunda era una monstruita de agua salada adulta con el tono de piel violeta y los ojos aguamarina. Tenía el cabello corto en franjas de distintos tonos de azul, y llevaba puesto un elegante vestido rosado con líneas azules.
Ambos salieron del agua
- ¡Mamá! – gritó Lagoona abrazando a la segunda de las figuras
- ¡Hija mía! – respondió la aludida, correspondiendo al abrazo –. Qué ganas tenía de volver a verte
- ¡Papá! – dijo entonces Lagoona, abrazando a la otra figura
- ¿Cómo está mi pequeña? – respondió este mientras abrazaba a su hija
- Y ya conocéis a Gil – dijo Lagoona cuando terminó el abrazo
- Hola, Gil – dijo la madre de Lagoona mientras abrazaba también al monstruo de agua dulce –. Gracias por cuidar de mi hija
- No hay de qué, señora Blue – dijo Gil
- Oh, vamos, puedes llamarme Lisbeth – dijo la madre de Lagoona
- Yo también tengo que agradecerte que hayas cuidado de Lagoona – dijo su padre mientras le estrechaba la mano a Gil –. Es una suerte que haya encontrado a alguien como tú
- Gracias, señor Blue – dijo Gil
- Ya te dije que podías llamarme Wade – respondió
- ¿Por qué habéis venido solo vosotros dos? – preguntó Lagoona
- El viaje habría sido más largo y tortuoso si hubiesen venido tus hermanos con nosotros – dijo Wade –. Menos mal que pudimos convencer a tu tía Bahía para que se quedara cuidando de ellos
- ¿Y habéis tenido un buen viaje? – preguntó Lagoona
- Sí, las aguas de este continente han sido muy tranquilas – dijo Lisbeth –. No había tampoco excesivo tráfico hasta llegar aquí
- Lo único molesto ha sido este panfleto que nos han entregados dos hombres tiburón – dijo Wade
Lagoona y Gil echaron un vistazo al mismo
- ¿Monstruos de agua salada alzándose sobre los de agua dulce? – preguntó Lagoona en un tono de desprecio –. ¿Pero no era al revés?
- También ha habido monstruos de agua salada que han mirado por encima del hombro a los de agua dulce – dijo Wade –. Pero son casos más raros. Menos mal que no todos los monstruos son así
- Es verdad – dijo Lagoona sonriendo –. ¿Ya os he dicho que vamos a cenar con los padres de Gil?
- ¿En serio? – preguntó Lisbeth –. Por fin. Ya estaba deseando conocer a tus padres, Gil
- Me alegro que hayan cambiado por fin – dijo Wade –. Creía que nunca dejarían esos anticuados principios
- Eeeeeh, sí – dijo Gil con un cierto tono nervioso –. Yo tampoco lo creía
Gil presentía que una catástrofe estaba a punto de ocurrir
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Jane y Hathi fueron juntas hacia el comedor
- No estoy muy segura de esto – dijo Jane, temblando ligeramente
- Te comprendo – dijo Hathi –, pero si quieres resolver tus dudas, no existe otro remedio
Ambas habían estado un rato charlando acerca de chicos, y de qué hacer a la hora de encontrarse con ellos. Hathi le había contado cosas que ya había escuchado decir a las mascotas, aunque también había escuchado cosas nuevas. En algún momento había levantado la vista y observado como las otras mascotas le daban su aprobación, así que ahora dependía de sí misma para enfrentarse a esto.
Ambas aparecieron en la puerta. Jane aspiró profundamente. Veía por todas partes alumnos, pero pocos le prestaban atención. Ya había pasado la prueba de hacer amigas. Ahora le quedaba una más difícil: saber si lo que sentía por un chico era amor o amistad
- Tranquila, no tengas miedo – dijo Hathi –. Estaré contigo en todo momento
Jane asintió, y ambas emprendieron el camino.
Las hileras de mesas se fueron sucediendo, hasta que ambas llegaron a la mesa donde estaban Andy y Kipling charlando
- Hola chicos – dijo Hathi –. Mirad a quién he conocido
Esto estaba previsto. Hathi presentaría a Jane como una monstruita a la que había conocido por casualidad. Ambos entonces levantaron la vista. Kipling la saludó levantando la mano. En cuanto a Andy pareció quedarse paralizado por unas décimas de segundo, pero entonces la saludó con una sonrisa
- Creo que sé quien eres – dijo Kipling –. Te recuerdo que en clase de Ciencia Loca el Señor Cortado te dedicó unas buenas palabras de agradecimiento
- Cierto – dijo Jane –. Le curé el dolor de muelas que le atormentaba. Soy una experta en cuestiones médicas
- He escuchado que has crecido en la selva – dijo entonces Andy
- Eeeeh, sí – respondió Jane –. He vivido allí hasta hace poco
- Yo también crecí en la selva – dijo Andy, algo nostálgico –. En ocasiones echo de menos aquella libertad, pero mirando a mi alrededor entiendo que el cambio fue para mejor. Seguro que a ti te ha pasado lo mismo
Jane miraba incrédula a Andy
- Es justamente lo que me pasaba a mi – dijo, esta vez con tono de emoción –. Aun hoy creo escuchar los rugidos de las bestias salvajes y el canto de las aves tropicales
- Y el silbido del viento, ¿verdad? – preguntó Andy
- Sí... – respondió Jane
- Vaya, veo que hemos vivido experiencias similares – dijo Andy –. Podríamos contarnos nuestras vivencias
Jane sonrió
- Eso me parecería genial – dijo
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Toralei todavía corría tras Rocco hecha una fiera. Este, en su huída tropezaba con otros monstruos. Entonces, dobló una esquina y desapareció. Toralei se asomó. Había algunos estudiantes más a lo lejos y un vampiro cerca suyo, pero ni rastro de Rocco
Entonces la chica gato vio aproximarse a Remy y Stuart, quienes charlaban animadamente. Una idea cruzó su mente.
Rápida como el rayo, la chica gato los cogió en vilo
- ¡Aquí os tengo! – dijo Toralei
- Eh... normalmente son Purrsephone y Meowlody quienes nos atrapan – dijo Stuart
- No os he cogido para jugar a cazar ratones – dijo Toralei –. Tengo algo importante que pediros
- ¿Y no es jugar a perseguirnos? – preguntó Remy
- Por supuesto que no – dijo Toralei friamente –. Vosotros los ratones podéis colaros por todos los rincones y os enteráis de todo, ¿verdad?
- Naturalmente – dijo Remy –. No encontrarás unos cotillas mejores que nosotros
- Entonces quiero que os enteréis por donde anda Rocco, el del Instituto Ciudad de Granito. Necesito encontrarlo hoy mismo
- Podríamos aceptar – dijo Stuart –, pero ¿qué ganamos nosotros?
- ¿Os parece bien que no os entregue a Purrsephone y Meowlody? – preguntó Toralei –. Estarían encantadas de pillaros otra vez
Ambos pusieron expresiones de terror
- ¡No! ¡Ni hablar! – protestó Stuart – ¡Justo ahora que las vamos ganando en las persecuciones!
- ¡Está bien, colaboraremos! – dijo Remy
- Ya podéis empezar a buscarlo – dijo Toralei muy friamente –. Cuando lo encontréis, del resto me encargo yo
Lo que Toralei no sabía era que el vampiro que tenía cerca suyo había escuchado toda la conversación, y ahora sonreía maliciosamente
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Clawdia iba por los pasillos, cuando se encontró con la Directora Decapitada
- ¡Vaya, si es Clawdia Wolf, la más brillante escritora que ha estudiado en Monster High! – dijo
- Me alegro de verla, Directora Decapitada – dijo ella, estrechándole la mano
- Siempre es un placer verte por aquí – dijo ella – ¿A qué debo el honor de tu visita? ¿Vienes a ver a tus hermanos?
- Aparte de eso, he venido en busca de inspiración – dijo la loba –. Últimamente no soy capaz de escribir ninguna historia
- ¿Alguien tan brillante como tú? – preguntó la directora sorprendida –. Es extraño. Si recuerdo que el Señor Dondestará estaba impresionado por la gran imaginación que ponías en tus historias
- Lo sé – dijo Clawdia –, pero de la noche a la mañana mi imaginación parece haberse esfumado. Y no sé qué puedo hacer
La directora le puso una mano en el hombro
- Tranquila. Sé que encontrarás el modo de deshacer ese bloqueo – le dijo
- Gracias, directora – respondió Clawdia –. Ahora debo irme, a ver si encuentro a mis hermanos
La loba se alejó, mientras seguía dándole vueltas al bloqueo imaginativo que tenía entre manos
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Rochelle patrullaba los pasillos como vigilante cuando se encontró con Garrott
- Bonjour, Garrott – dijo Rochelle –. Tengo algo que decirte
- Yo también tengo algo que decirte – dijo Garrott
Ambos se miraron. Rochelle entonces habló
- Las monstruitas me han propuesto ir mañana al concierto de Catty Noir – dijo
- Y a mi los monstruos me han propuesto ir mañana con ellos a una noche de juegos en el cementerio – dijo Garrott
Ambos sonrieron
- Parece que nos han surgido planes al mismo tiempo – dijo Rochelle –. Aunque sean separados
- Eso me temo – dijo Garrott riendo
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Ivy seguía encantada de su primer día en Monster High. Entre Howleen y Twyla le habían mostrado todo lo que su hermana no había podido enseñarle el día anterior.
Se sentía feliz de poder estudiar allí, hasta que de pronto vio a Heath
- ¿Poder esperarme un momento? – preguntó a sus amigas
Howleen y Twyla asintieron. La joven yeti se apartó de ellas y se dirigió a Heath
- Hola, Heath – dijo ella sonriendo
El elemental se sobresaltó
- Ah. Ho... hola, Ivy – dijo Heath nerviosamente –, ¿No deberías estar en clase?
- Tener un momento hasta que empezar siguiente – dijo ella – ¿Poder hablar un momento acerca de mi hermana?
Esta pregunta hizo que Heath se sobresaltara más aun
- ¿De Abbey? – preguntó – ¿Qué quieres saber?
- Cuando vosotros estar en Cumbres Borrascosas, parecer buena pareja – dijo Ivy –, pero yo ver que ahora ella ser fría contigo. ¿Por qué?
A Heath se le cayó el alma a los pies
- No... no creo que debas saberlo, Ivy – dijo él cabizbajo
Pero Ivy no dio su brazo a torcer
- Abbey ser mi hermana – insistió –. Siempre habernos contado cosas y ayudado entre nosotras. Pero ella no querer decirme por qué estar así contigo, y no ser justo. Yo querer ayudarla
Heath escuchó impresionado aquellas palabras. Parecía que la hermana de Abbey era realmente tenaz. Debía ser algo propio de yetis
- No todo se puede arreglar, Ivy – dijo Heath –. No después de lo que hice
- ¿Pero que haber hecho? – preguntó ella –. Yo querer saber
Heath vio la decisión en los ojos de Ivy. Por un momento un destello de luz vino a su mente. Quién sabe, podría ser la oportunidad de arreglar las cosas
- Está bien, te lo contaré – dijo al fin Heath –. Te diré por qué tu hermana ha estado tan fría cuando se trataba de algo relacionado conmigo
Hace algún tiempo
Toralei acababa de pedirle su último deseo a Gigi. Le había pedido que todo el mundo hablara de ella. A pesar de las advertencias de la genio, la chica gato había formulado así su deseo, por lo que no tuvo más remedio que concedérselo.
Toralei entonces caminaba por los pasillos dándose aires de grandeza. Sin embargo, notó que los demás la miraban mucho, e incluso en las caras de algunos se veían algunas risas. Heath estaba junto a Abbey, y por su expresión se diría que al elemental de fuego le estaba costando un gran trabajo no estallar de risa en ese momento. Abbey en cambio permanecía impasible
- ¿Qué pasa? – preguntó Toralei
Clawdeen le tendió un espejo
- ¡Aaaaaaaarg! – gritó Toralei tan pronto se vio reflejada – ¡Una espinilla monstruosa!
Toralei bufó mientras miraba a Gigi
- ¿Qué me has hecho?
- Dijiste que querías que todo el mundo hablara de ti, y ya te advertí que debías tener cuidado con lo que deseabas – se explicó Gigi
Toralei se marchó enfurecida. Heath se acercó en ese momento
- Oye, Gigi – dijo – ¿Podrías concederme una cita contigo?
Gigi sonrió mientras se le subían los colores a las mejillas
- ¡Heath! – le recriminaron Frankie, Lagoona y Clawdeen
Sin embargo, Heath no se había dado cuenta de que había formulado esas palabras estando Abbey detrás suya, y la yeti estaba apretando sus puños en ese momentos mientras fulminaba a Heath con la mirada
- Y eso es lo que pasó – dijo Heath cabizbajo –. Tu hermana y yo no hemos tenido una buena relación últimamente. Eso unido a este error mío hacen que me odie profundamente. Te entenderé si me odias tú también
Heath miró a Ivy, pero para su sorpresa esta no estaba enfadada. En cambio, parecía estar seria
- Así que todo deberse a desliz verbal tuyo – dijo Ivy –. Sin embargo, yo querer saber ¿Tú aun querer a mi hermana?
- Claro que la quiero – dijo Heath –. Pero eso no va a servir de nada si me odia por lo que hice, cosa que no le reprocho
- No hablarse más – dijo Ivy tomando las manos de Heath –. Yo ayudarte. No querer seguir viendo a mi hermana así
Heath estaba incrédulo ante esta situación. No sabía si alegrarse o preocuparse aun más
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Blade y Hammer regresaron. Entonces vieron a Agressor, quien ya ocupaba el asiento de líder. Sharky estaba al lado, cubierto de cadenas. Whisp miraba todo con inseguridad
- ¿Qué es esto? – preguntó Blade al ver a su antiguo jefe encadenado
- Se trata de una demostración – dijo Agressor que aparecía de repente –. Sharky está recibiendo su castigo por haberme impedido durante tanto tiempo ser vuestro líder. Por eso lo voy a tener bien vigilado
Los otros dos escucharon incrédulos las palabras de Agressor
- Pero, ¿por qué cadenas? – preguntó Hammer –. Sharky es realmente fuerte, y podría romperlas sin problemas
- No para estas cadenas – dijo Agressor riéndose –. Le he pedido a la genio que hiciera aparecer unas cadenas que no pudieran romperse
Whisp bajó la cabeza apenada, mientras Blade y Hammer veían como Sharky trataba de forcejear en un vano intento por romper aquellas cadenas. Definitivamente no podría librarse de ellas con fuerza
- ¿Y bien? – preguntó Agressor entonces a los otros dos – ¿Habéis repartido mis anuncios a los demás monstruos de agua salada?
- Sí, lo hemos hecho – respondió Blade muy a su pesar
- Magnífico – dijo Agressor –. Así pronto tendré muchos aliados que me permitan hacer frente a esos monstruos de agua dulce tan orgullosos
- Siento desilusionarte – dijo entonces Hammer –. Pero ninguno de los monstruos a los que hemos repartido los anuncios han mostrado el más mínimo interés por unirse a tu causa
La cara de Agressor adoptó una expresión de fiereza
- ¿Qué estás diciendo? – preguntó furioso
- Ninguno de los monstruos de agua salada ha querido saber nada de tus planes para doblegar monstruos de agua dulce – dijo Hammer, procurando no ceder terreno pero hablando cautelosamente –. Todos dicen que tus ideas son anticuadas, más incluso que la desconsideración que tienen los monstruos de agua dulce hacia nosotros
Agressor montó en cólera
- ¿Que mis ideas son anticuadas? – preguntó furioso –. ¡Son todos unos ignorantes! ¡Esto no va a quedar así! Voy a tener que abrirles los ojos a todos para que vean lo equivocados que están. Bien, podéis retiraros. Tengo que pensar en cuáles van a ser mis planes a partir de ahora
Hammer y Blade hicieron una reverencia antes de retirarse. Blade no pudo hacer más que echar un último vistazo a la expresión de Sharky de incredulidad ante la actuación de aquel viejo tiburón y la expresión temerosa de Whisp.
La genio no había dicho nada en ningún momento. Agressor le había prohibido hablar a menos que él se lo ordenara. Ni siquiera podía hablar con otros tiburones. Empezaba a sentir temor por aquel escualo tan resentido con los monstruos de agua salada. Aquel resentimiento hacía que el suyo para hacerse con los poderes de genio en el pasado quedara como una simple travesura. Tenía que hacer algo para impedir que esta locura que se llevase a cabo. Sabía que de nada serviría que advirtiera a otros tiburones, ya que Agressor no les haría caso al no tener amigos. Solo se le ocurría alguien que podría ayudar en esta situación. Alguien con quien su amo no le había prohibido hablar. Tan solo esperaba que él no lo descubriese. La genio bajó la cabeza y cerró los ojos, como si se hubiera quedado dormida.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Gigi y Fawn iban por los pasillos. La genio aun no sabía que podía hacer tras el fracaso de la misión del día anterior.
- No encontramos la lámpara – dijo Gigi –. Ya no sé qué puedo hacer
- No conozco suficiente de la lámpara para aconsejarte – dijo Fawn –, pero ¿y si finalmente tu hermana ha encontrado algún amo o ama y le está concediendo sus deseos?
- No me preocuparía en ese caso – dijo Gigi –, pero no sé por qué, algo me dice que estamos ante un peligro inminente. No olvides que de alguna manera sigo conectada a ella, pues era mi sombra
- Ojalá esa conexión te permitiera poder comunicarte con ella – dijo Fawn –. Así podrías estar segura de que no hay peligro
De repente, ante ellas se materializó Whisp. Fawn retrocedió asustada
- ¡Gigi! – gritó la antigua genio de las sombras – ¡Lo he conseguido!
- ¿W... Whisp? – preguntó Gigi sorprendida –. ¿Qué haces aquí?
- Estoy usando proyección astral para contactar contigo – dijo Whisp –. Pero no tengo tiempo de explicártelo. Esto es urgente
- ¿Qué ocurre? – preguntó Gigi – ¿Alguien ha encontrado tu lámpara?
- Efectivamente – respondió Whisp –. Veo que sigues conectada de algún modo a esa lámpara. Pero escúchame. El actual amo es horrible. Está a punto de provocar un desastre
- ¿Tu actual amo? – preguntó Gigi alarmada – ¿Quién es? ¿Y qué pretende?
- Pretende llevar a cabo una revuelta contra monstruos de agua dulce – dijo Whisp –. Creo que su próximo lugar de acción será en Pla...
De repente, Whisp desapareció, de la misma forma en que había aparecido
- ¡Whisp! – gritó Gigi – ¡Espera!
- Es inútil, Gigi. Parece que ha desaparecido – dijo Fawn
Gigi seguía con expresión temorosa. Su hermana acababa de advertirle que se avecinaba un gran peligro, pero había desaparecido antes de poder contarle más. ¿Qué podía hacer?
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Hola a todos. Siento mucho haberme retrasado tanto, pero entre que he permanecido un tiempo sin un ordenador a mano y he estado de viaje, no me ha sido posible terminar antes este episodio.
El nombre de la madre de Lagoona está basado en Lisbeth Trickett, una gran nadadora olímpica australiana.
Mattel ha sacado también una encuesta para elegir qué personaje tendrá muñeca en un futuro próximo. A Rider le han dado el nombre Finnegan Wake. Sin embargo, hasta que no se haga oficial por parte de Mattel, yo no cambiaré el nombre del personaje. Por eso de momento seguirá con su nombre inicial.
La explicación que le da Heath a Ivy ocurre durante el episodio "La reaparición de una genio". Por otro lado, la relación Abbey-Heath parece haberse enfriado, y eso lo he deducido de los siguientes hechos:
1) En el especial de Scaris, al decir Abbey que había echado "un poquito" de menos a Heath y al haberse puesto este a hacer sus posturas de musculitos, ella pareció rechazarle. Además, en la parte de Regreso de Scaris se vio a Heath tratando de coquetear con Jinafire
2) En el especial Monstruos, Camara, Acción, no se les ve como pareja, y lo que es más, es Abbey la que coquetea con un famoso actor de Zombiwood
3) En el episodio "El baile de la jungla" es Heath quien intenta ligar con Abbey haciendo un corazón de fuego, pero Abbey no parece interesada.
Por si alguien se ha perdido, Agressor ya ha pedido tres deseos. Y le quedan aun otros diez.
Por último, tras ver vuestros comentarios he decidido que Skelita y Valentin no sean pareja. En lugar de eso serán buenos amigos.
Llegó el momento de los agradecimientos:
Laia Hook: ya has visto algunas de las intenciones de Agressor. Pronto sabrás qué más planea. En cuanto a los padres de Gil, lo verás en el siguiente episodio.
Trunks: gracias por tu comentario. La historia sigue
Italia: elegí a Rochelle porque los chicos habían elegido a Garrott, y no sería justo dejarla sola. Gracias también por tu review
Bien, hasta aquí este episodio ¿Se arrepentirá Gil de su forma de actuar? ¿Harán buena pareja Andy y Jane? ¿Como ha desaparecido Rocco? ¿Cumplirán su misión los ratones? ¿Cómo ayudará Ivy a Heath? ¿Qué planes pensará Agressor? ¿Por qué ha desaparecido de repente Whisp? Y sobre todo, ¿Me retrasaré mucho para el siguiente episodio?
Nos veremos en el próximo episodio. Espero vuestras reviews
