Hola a todos. Después de muchos días, aquí está el siguiente episodio. Espero que os guste.

Capítulo 18. La ofensiva

Nadie podía creerse lo que veía

- ¿Por qué está surgiendo un edificio del mar? – preguntó Manny

- Debe ser el causante de este temblor de tierra – dijo Cleo

Ghoulia gimió

- Estoy de acuerdo contigo Ghoulia – dijo Lagoona –. No son leyes físicas. Esto más bien parece cosa de magia

- ¿De magia? – preguntó Clawdeen – ¿pero quién haría magia en un sitio como este?

Frankie entonces cayó en la cuenta del por qué de los temores de los temores de Gigi

- ¡Creo que es cosa de Whisp! – exclamó

Todos los que ya conocían o habían oído hablar de la genio, la miraron sorprendidos

- ¿Whisp? – preguntó Draculaura – ¿Quieres decir que…?

- Oh, no – dijo Clawdeen – ¿Otra vez vamos a tener que hacer frente a esa genio de las sombras?

- ¡No! – dijo Cleo temblando mientras abrazaba a Ghoulia – ¡No quiero ser condenada otra vez al olvido! ¡No quiero que nadie sepa quien soy!

- ¿Pero de qué habla? – preguntó Draculaura, que no recordaba (ni realmente nadie) que durante unos días Cleo había sido una completa desconocida para todo el mundo

- No creo que sea por entero cosa de una genio – dijo Jinafire –. Alguien más tiene que estar detrás de esto

- ¿Por qué dices eso? – preguntó Venus

- Porque los genios no pueden cumplir sus propios deseos – dijo la dragona –. Ella desapareció habiéndose convertido en una genio real, por lo que está sujeta a las normas de su lámpara. Por eso no puede conceder deseos a menos que se lo ordene su amo o ama. Conozco las historias de genios, mi madre me las contaba de pequeña

- La que está maquinando esto no es una genio – dijo Lilith –, pero entonces, ¿quién es?

- Creo que estamos a punto de descubrirlo, Lilith – dijo Frankie – ¡Mirad!

De la construcción en el agua surgieron varios hombres tiburón. El que parecía mandar se subió a una plataforma que había en la base de aquella construcción, la cual flotó en el aire y se desplazó hasta estar a pocos metros de los que estaban allí

- Parece que voy a tener público que contemplará mi gran momento – dijo y a continuación se dirigió a los que estaban allí –. Monstruos del mundo, y humanos… ¿¡Humanos!? Bueno, es igual. Los que estáis aquí vais a ser testigos de un hecho que cambiará para siempre las vidas de los monstruos de agua salada

Lagoona, Rider y otros monstruos de agua salada que estaban entre el público miraron extrañados las palabras de aquel tiburón

- ¿Quién eres tú y qué es lo que quieres? – le preguntó Venus, tratando de no parecer asustada ante el feroz aspecto de su interlocutor

- Oh, cierto, olvidé presentarme – dijo el tiburón –. Me llamo Agressor, líder de los hombres tiburón y muy pronto el que hará que los monstruos de agua salada estén en el lugar que les corresponde

Lagoona estaba cada vez más extrañada

- Lo siento, pero no lo capto – dijo ella – ¿A qué te refieres con eso de estar en el lugar que nos corresponde?

Agressor vio a Lagoona

- Vaya, ¿una monstruosa de agua salada como tú no lo sabe? – preguntó –. Claro, eres demasiado joven –. Pues bien, te contaré qué es lo que pasa. Durante muchos años nosotros, monstruos de agua salada que vivíamos pacíficamente, fuimos discriminados por monstruos de agua dulce

Lagoona abrió los ojos con gesto de sorpresa. Creía saber qué iba a decir aquel tiburón

- Y eso me llenó de rabia – prosiguió Agressor mientras sus dientes rechinaban –. ¿Unos monstruos como nosotros, grandes nadadores y mejores que otros siendo tratados como basura que flota en el agua? ¡Jamás!

El rugido que pegó el tiburón fue lo tan escalofriante como para hacer que algunos de los presentes se asustaran y encongieran. Agressor continuó hablando, en un tono un poco más calmado:

- Pero hace unos días llegó a mis manos la forma de acabar con esta situación. Y vosotros seréis los testigos de algo muy grande

El ser se alzó, levantando los brazos

- ¡Se acabó el ser discriminados por los monstruos de agua dulce! – gritó – ¡Ahora mandamos nosotros! ¡Hoy será el día en que doblegaremos a quenes nos han despreciado!

Nadie aclamó al tiburón. Muy al contrario, los oyentes siguieron temerosos. Viperine vio incluso que Honey parecía esconderse ligeramente detrás de Clawdia

- ¿Honey? – susurró Viperine – ¿Podría ser que…?

Lagoona en cambio se quedó sin palabras. Parecía estar escuchando las mismas palabras de desprecio de los padres de Gil, solo que esta vez eran a la inversa

- ¿Pero por qué? – preguntó Lagoona en un tono que reflejaba clara indignación –. ¿Qué te han hecho a ti los monstruos de agua dulce?

Frankie por un momento se temió que aquel tiburón con dientes tan afilados fuera a atacar a Lagoona. Pero Agressor se contentó con responder:

- Me temo que eso es una larga historia, y ahora no tengo tiempo que perder. Solo te diré que voy a darles su justo merecido ¡Aparece genio! ¡Es la hora!

Todos contemplaron con sorpresa como Whisp se materializaba ante aquel tiburón tan fiero. Su expresión también parecía reflejar el temor

- ¿Sí, mi amo? – preguntó

- ¿Whisp? – preguntó Clawdeen – ¿Qué estás haciendo?

La genio contempló con sorpresa como entre el público estaban las monstruitas que le impidieron en su momento hacerse con el control de las sombras. Pero no estaba rencorosa, sino temerosa

- Lo siento mucho – dijo con tristeza –. Él tiene la lámpara, no puedo desobedecerle

- ¿Ya os conocíais? – preguntó Agressor –. Bah, es igual. Genio, quiero que traigas ante mi a todos los monstruos de agua dulce que estén en cien kilómetros a la redonda sujetos cadenas y grilletes

Todos se sorprendieron

- Pero, mi amo… – trató de decir la genio

- ¡Hazlo! – gritó furioso – ¡Es una orden!

Whisp comprendió. Empezó a hacer el gesto de juntar las palmas de las manos

- ¡No lo hagas, Whisp! – gritó Lagoona

- Lo siento… – dijo Whisp, juntando sus manos mientras unas lágrimas bajaban por sus mejillas

Un intenso estallido de luz tuvo lugar allí. De la nada surgió un número incontable de cadenas acabadas en collarines que partieron en todas direcciones.

Algunas de ellas fueron hacia los monstruos de agua dulce que había entre el grupo. Una de ellas fue hacia...

- ¡Honey! – gritó Viperine

Uno de los collarines se cerró en torno al cuello de Honey Swamp, haciendo que esta se asustara.

Inexplicablemente, otro de los collarines se cerró en torno al cuello de un zombi que había en el grupo, que también reaccionó con gesto de sorpresa.

- ¡No puedo creerlo! – gritó Frankie con miedo – ¿Por qué está pasando esto?

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El coche de Deuce seguía avanzando

- Gil, ya casi hemos llegado – dijo Deuce

- Bien – dijo Gil un poco animado –. Ya quiero ver a Lagoona

De repente, todos observaron como un collarín enganchado a una cadena apareció de la nada y fue a engancharse al cuello de Gil

- ¿Qué es esto? – se preguntó el monstruo de agua dulce

Acto seguido, la cadena tiró de él

- ¿Dónde vas, Gil? – preguntó Deuce

- ¡No tengo ni idea! – gritó Gil

Jackson se anticipó y agarró las piernas de Gil

- Tú no vas a ninguna parte – dijo

Sin embargo la fuerza de la cadena era mayor, y tiró de ambos

- ¡Esperad! – dijo Garrott, que agarró las piernas de Jackson

Pero incluso con el peso de la gárgola, la cadena tiraba con mucha más fuerza, arrastrando también a Garrott

- ¡No os vayáis sin mi! – gritó Heath, que se agarró a las piernas de Garrott

La cadena tiró de Gil y arrastró consigo a los otros tres. Deuce fue el único que no se agarró, pero a pesar de ello miraba a la dirección de donde salía la cadena

- ¡Viene de Playa Sombría! – exclamó el Gorgon –. Será mejor que acelere. Aquí pasa algo que me pone las escamas de punta

Deuce aceleró lo que pudo su vehículo. Presentía que lo que se llevó a sus amigos iba a constituir un problema muy serio

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Las cadenas tiraron de los que estaban sujetos, conduciéndolos hacia la plataforma donde estaba Agressor, que se había hecho más grande para dar cabida a tantos monstruos.

Viperine quiso ir en ayuda de su amiga, pero fue retenida por "Elia"

- ¿Qué haces? – preguntó ella –. Tenemos que ayudarla

- Yo también quiero ayudarla, pero no podemos apresurarnos – respondió la vampiresa –. Ese tiburón tiene aspecto de ser muy peligroso, y con una genio que concede deseos a su servicio, el peligro es doble. Si actuamos sin un plan corremos el peligro de acabar como ella

Viperine comprendió el razonamiento de su amiga, y todos con sorpresa vieron que las demás cadenas iban recogiéndose para traer de distancias cercanas a más monstruos de agua dulce. Lagoona no podía creer lo que veía

- ¡Oh, no! – gritó de repente una voz – ¡Hemos llegado demasiado tarde!

Lagoona entonces vio a Gigi, que junto con Howleen, Twyla, Ivy y Fawn, estaban llegando allí en una alfombra voladora

- ¡Gigi! – gritó Whisp al ver a su hermana y a las otras aterrizar junto al grupo

Agressor se sorprendió al ver a la otra genio

- Vaya, ¿esa es la hermana de la que me hablaste? – preguntó el tiburón –. Sois casi idénticas

Al escuchar aquello, las monstruitas vieron la expresión de nerviosismo que se formó en la cara de Whisp

- Una genio que perdió sus poderes – dijo Agressor –. Menudo desperdicio

Gigi estuvo a punto de soltarle que en realidad sí tenía poderes, pero Ivy la retuvo

- En juegos complicados no mostrar aun tus cartas – le dijo –. Espera a que llegue el momento

De pronto, observaron como llegaban monstruos de agua dulce de distancias más lejanas, hasta que vieron como una de las cadenas llevaba sujeto a Gil, arrastrando consigo a Jackson, Garrott y Heath.

Lagoona lo vio

- ¡Gil! – exclamó con un gesto de muchísima preocupación

Gil vio a Lagoona también muy preocupado y desconcertado. No era esta la forma que esperaba de volver a verla, y tampoco sabía qué estaba haciendo allí.

Los cuatro monstruos fueron a parar a la plataforma junto a Agressor. Todos tenían expresiones de desconcierto

- ¿Qué es esto? – preguntó Agressor mientras los observaba detenidamente –. Junto a un monstruo de agua dulce hay una gárgola, un elemental de fuego… ¿¡Y un normie!? ¡Fuera de aquí, no me servís para nada!

El tiburón los agarró uno a uno y los tiró al agua

- ¡Garrott! – gritó Rochelle con lágrimas en los ojos – ¡Por favor, Lagoona tienes que salvarle!

- Pero,… ¿es que no sabe nadar? – preguntó Lagoona

- Las gárgolas no podemos nadar – dijo Rochelle –. Nuestro cuerpo de piedra, y por eso no flotamos en el agua. Le sacaría si pudiera, pero me hundiría también. Ayúdale, s'il vous plaît

Lagoona vio la tristeza de su amiga

- ¡Le sacaré! – dijo mientras se tiraba al agua

- ¡Yo te ayudo! – dijo Rider mientas acercaba al agua su silla de ruedas y se tiraba también

Los dos monstruos de agua salada vieron que Jackson y Heath, que sí sabían nadar, se habían sumergido también para ayudar a su amigo. Garrott, al no poder nadar, se había hundido en el fondo, y no podía hacer otra cosa que extender sus brazos hacia arriba esperando poder ser rescatado.

Sus amigos lograron tomarlo de las manos, pero cuando se dispusieron a llevarlo a la superficie se encontraron con que pesaba demasiado y no podían con él. Jackson y Heath tiraban con todas sus fuerzas, pero pronto tuvieron que volver a la superficie para tomar aire.

Lagoona y Rider, en cambio, al ser monstruos de agua podían permanecer sumergidos todo el tiempo que quisieran

- No podremos subirlo a la superficie – dijo Rider –. Será mejor que tiremos de él hasta la orilla

- Estoy de acuerdo – dijo Lagoona

Entre ambos tiraron de la gárgola, la cual, al comprender qué se proponían sus amigos, trató de ayudarles, intentando avanzar también en aquella dirección. Pero Garrott estaba empezando a marearse, pues aunque fuese una gárgola necesitaba respirar aire

- ¡Vamos, Garrott, aguanta! – dijo Lagoona, que tiraba con todas sus fuerzas – ¡Aguanta por Rochelle!

Garrott abrió los ojos. Sí, tenía que aguantar por ella. Trató de hacer un esfuerzo con el aire que le quedaba

Entonces vio que más monstruos tiraban de él. Junto a Jackson y Heath, que volvían a ayudar tras haber tomado aire, bajaron también Jane y Andy. Este último bajó y se dispuso a transformarse.

Segundos más tarde, y en su forma bestial, Andy emergió ante el asombro de los que no conocían sus poderes y depositó cuidadosamente en la orilla a los que se habían sumergido. Poco después, Andy recuperó su forma original.

Rochelle corrió hacia ellos

- ¡Garrott! – exclamó ella – Ça va bien?

Garrott tosió algo de agua

- Ça va, Rochelle – respondió el, agradecido de poder respirar aire fresco

Rochelle lo abrazó mientras unas lágrimas caían por sus mejillas

- Tranquila, Rochelle – dijo él tomándole la mano –. No me perderás otra vez

Agressor en cambio, parecía divertirse

- Así que unos monstruos se juegan el pellejo para salvar a una gárgola. Menuda pérdida de tiempo

Rochelle le miró con ojos furiosos. Pero Lagoona se le adelantó

- ¿Por qué haces esto? – gritó –. Los monstruos, seamos de la especie que seamos, vivimos en armonía

Pero Agressor rió

- ¿Una monstruita de agua salada cuestionándome? Esto será divertido – dijo

- No sé qué te hace tanta gracia – dijo Lagoona –. No debemos tratar a los monstruos de agua dulce como algunos de ellos nos tratan a nosotros

- ¿Eso piensas? – preguntó Agressor –. Quizá deberías volver la vista atrás. Son unos monstruos que nos han despreciado durante mucho tiempo. Yo solo estoy tratando de equilibrar la balanza

- Pero la solución no es despreciarlos – protestó Lagoona –. ¿No entiendes que eso hará que nos odien todavía más?

Gil miraba a Lagoona. Tenía una expresión muy decidida

- ¿Y qué pretendes hacer con ellos? – preguntó Lagoona

- Me trae sin cuidado que me desprecien – dijo Agressor –. Ahora soy más poderoso que cualquiera de ellos. En cuanto a lo que pretendo hacer con ellos, es sencillo. Todos estos de aquí serán mis esclavos

Todos se sorprendieron por aquellas palabras

- ¿Tus esclavos? – preguntó Lagoona indignada – ¿Pretendes poner fin a la discriminación esclavizándolos?

- Eso he dicho – dijo el tiburón –. Y esta genio me ayudará

Whisp bajó la cabeza y se puso a derramar lágrimas. Lagoona entendió que ella no quería ser así, ya no. Parece que todo esto era por la voluntad de su amo

- ¡Esto ha ido demasiado lejos! – gritó Lagoona – ¡No puedo permitirte que perjudiques más a los monstruos de agua salada!

Las demás parecían apoyar a Lagoona, pero también le temían a aquel tiburón

- ¿Ah sí? – dijo Agressor – ¿Y como piensas hacerlo?

- No lo sé – dijo Lagoona –, pero siendo de agua salada, siento vergüenza ajena de los monstruos como tú

- Así que no quieres ser del mismo tipo que yo, ¿verdad? – dijo Agressor –. Bien, entonces te haré un favor poniéndole remedio a eso. Genio, quiero que la conviertas en una monstruita de agua dulce

Gil abrió los ojos con gesto de temor, mientras veía como Whisp se disponía a cumplir el deseo de su amo

- ¡No! – gritó – ¡Gigi, deseo que se cancele el deseo!

Gigi se dio por aludida. Sabía que no tenía tanto poder como Whisp, pero iba a hacer todo lo que pudiera

Whisp juntó las palmas de sus manos mientras que Gigi se cruzó de brazos

Hubo un destello cegador. Todos se taparon los ojos. Cuando este cesó, Lagoona se miró

- No me siento diferente – dijo

Miró a sus amigos. Todos tenían expresiones de sorpresa y desconcierto

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Hola a todos. Tras varios días, aquí está el nuevo episodio terminado. Trataré de terminar el siguiente lo antes posible.

Honey estaba entre los apresados al tratarse de una monstruita de agua dulce (al fin y al cabo, los pantanos son agua dulce).

Y si no os habéis perdido, Agressor lleva seis deseos. Le quedan siete.

En este capítulo sigue sin haber agradecimientos, al no haber reviews.

Hasta aquí este episodio ¿Qué pasará con los monstruos de agua dulce? ¿Llegará Deuce hasta los demás? ¿Qué le ha pasado a Lagoona? ¿Por qué hay un zombi entre los apresados? Y sobre todo, ¿Por qué han sacado una Rochelle con traje de baño si no sabe nadar?

Nos veremos en el próximo episodio. Espero vuestras reviews