Hola a todos. Con algo de retraso, aquí está el siguiente episodio. Espero que os guste

Capítulo 20. El retorno de las sombras

Agressor daba las instrucciones pertinentes a los otros tiburones

- Ya sabéis, que todos los esclavos estén a su trabajo. De eso te ocuparás tú, Slam

El tiburón grande asintió

- Y los demás os ocuparéis de tratar con los intrusos que se atrevan a desafiarme

- Pero Agressor – dijo Blade – ¿de verdad piensas que alguien te va a desafiar?

- No tengo ninguna duda – respondió Agressor –. Así que será mejor que obedezcáis mis órdenes. Todavía me quedan unos cuantos deseos que formular y podría atormentar a quien no haga lo que yo digo

Los tiburones se miraron entre sí. No podían tomarse a la ligera las palabras de Agressor. Con aquella genio de su lado, sería imposible hacerle frente. Entonces vieron como Agressor se dirigía a Whisp

- Dime, genio. De entre todas esas monstruitas que estaban junto a tu hermana, ¿estaban también las que te detuvieron cuando eras una sombra?

Whisp no podía mentir al poseedor de la lámpara

- Sí, mi amo – respondió –. Allí estaban

- En ese caso, extremaré mis precauciones – dijo Agressor –. No son más que un grupo de adolescentes, pero esa monstruita de agua salada y sus amigos todavía pueden desbaratar mis planes al igual que desbarataron los tuyos. Vuestra misión será detenerlos, y mostrarles qué es lo que les pasa a aquellos que se atreven a desafiar al gran Agressor. ¿Lo habéis entendido?

Los tiburones asintieron casi forzadamente. No podían permitirse en ese momento contradecir a su jefe

- Y que a nadie se le ocurra traicionarme, si sabéis lo que os conviene – dijo Agressor, dirigiéndose a la puerta del palacio –. Ahora solo nos queda esperar la llegada de nuestros "invitados"

Todos los hombres tiburón y Whisp miraron. Efectivamente, el gigantesco Andy llegaba hacia la edificación, junto con el resto de monstruos

- Deben confiar bien los unos en los otros para venir tantos – dijo Blade

- Totalmente cierto – murmuró Whisp en un tono muy bajo

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Lagoona y los demás se acercaban al palacio

- Ya estamos llegando – dijo Lagoona

- Veo que están todos reunidos, como esperándonos – dijo Draculaura – ¿Y si estamos yendo directos hacia una trampa?

- No nos quedará más opción que averiguarlo – dijo Cleo –. Honey y Gil están entre los prisioneros, y tenemos que liberarlos. Casualmente he traído aquí un nuevo amuleto que podría ayudarnos

Cleo mostró un amuleto dorado en forma de esfinge con los ojos azules

- ¿Un nuevo amuleto? – preguntó Deuce –. Espero que no sea de esos que si algo sale mal hacen que se te caiga el pelo

- La verdad es que no lo sé – dijo Cleo –. Aun no he tenido ocasión de estrenarlo

- ¿Que todavía no lo has estrenado? – preguntó Frankie

- La verdad es que no – respondió Cleo mientras miraba su amuleto –. Pretendía usarlo contra Gory o Toralei si seguían molestando a Draculaura, pero como no se presentó la ocasión no he sabido qué es capaz de hacer

- Yo preferiría resolver esto de forma pacífica – dijo Frankie –. No me gusta tener que pelear, y menos contra esos hombres tiburón tan fieros

- Lo que menos me gusta es lo fiero que parecía su líder – dijo Venus –. ¿Y no os habéis fijado que los otros le miraban con cierto temor?

- ¿A dónde quieres llegar, Venus? – preguntó Rochelle

- Tengo la teoría de que él es el único de los suyos que tiene ese odio hacia los monstruos de agua dulce, y que aprovecha que tiene una genio a su servicio para atemorizar a los demás

- Yo no tengo muchos conocimientos en cuestión de monstruos, y quizá no sea la mejor de las ideas, pero ¿Y si hacemos que gaste todos sus deseos? – preguntó Héctor

Algunos le miraron

- No es una idea tan descabellada – respondió Howleen, cuya alfombra se situó cerca de los que hablaban –. Pero no sabemos cuántos deseos ha pedido

- Pero, ¿Cuántos deseos se le pueden pedir a una genio? – preguntó Héctor –. Yo tenía entendido que solo eran tres

- En los cuentos clásicos así se muestra – intervino Gigi –. Pero en la realidad puedes pedir hasta trece

Héctor se sorprendió

- ¿Tre… trece? – preguntó boquiabierto –. Entonces todavía pueden quedarle muchos

- El peligro no solo son los deseos – dijo Lilith –. ¿Os habéis fijado en lo fiero que parecía ese tiburón? Aun si consiguiésemos agotar los deseos, tendríamos que lidiar con él

- Sería mejor que fuésemos por partes – dijo Iris –. Primero deberíamos estimar cuantos deseos ha podido pedir

- Estoy de acuerdo con Iris – dijo Manny –. Ya vimos que usó uno para hacer que Lagoona se convirtiera en dos monstruitas

- Haber usado otro para las cadenas – dijo Abbey –. Eso hacer dos

- Y ese palacio apareciendo de pronto debe haber sido otro deseo – apuntó Heath –. Vale, van tres

- Y me llama la atención el aspecto del tiburón – dijo Lilith –. Hablaba como si tuviese más edad de la que parece que tiene. Sospecho que habrá usado algún deseo para rejuvenecerse

Ghoulia gimió mientras levantaba cuatro dedos

- Y además su musculatura – dijo Lilith –. Los hombres tiburón son fuertes, pero una musculatura tan exagerada es difícil de obtener por medios naturales

- Cuánto sabes de estos monstruos Lilith – le dijo Héctor –. Estoy impresionado

Lilith se sonrojó ligeramente

- Mi tío me enseñó unas cuantas cosas – dijo ella –, pero desearía que lo hubiera hecho con buenas intenciones

- Recapitulando, llegamos a cinco deseos – dijo Clawdia –. Eso significa que le deben quedar ocho más

- Eso suponiendo que no haya formulado algún deseo más – dijo Viperine –, pero es un buen punto por donde empezar

- Entonces tenemos que encontrar la forma de que malgaste los deseos que le quedan – intervino Jane –. Así solo tendremos que tratar con el problema principal

- Tú has vivido mucho tiempo en la selva, Jane – dijo Jinafire –. Habrás visto fieras de todo tipo. ¿Alguna idea de como luchar contra tiburones?

- Si son tan fieros como los cocodrilos con los que trataba a menudo, hay que inutilizarles primero su principal arma de ataque, sus dientes. Pero aun queda su extraordinaria fuerza física

- Descuida, encontraremos un modo de vencerlos – dijo Kipling –. Ya nos hemos medido antes a enemigos fuertes y hemos encontrado la manera

- ¿Quién me iba a decir a mi que al momento de retirarme de la música acabaría enfrentándome a unos tiburones? – se preguntó Catty

- Eso dice mucho de ti, Catty – le dijo Frankie –. Pese a ser una estrella de la música, no has dudado en participar de este rescate

- Eso es porque durante mucho tiempo he estado en el escenario, sin poder hacer otra cosa que animar a mi público con mis canciones – dijo Catty –. No es que no me gustara, pero entonces me hubiera gustado poder hacer algo más, que no se me viera como una simple monstruoestrella del pop. Y entonces ocurre todo esto. Por alguna razón he sentido que debía ayudaros

Frankie miró a Catty. Parecía muy decidida, al igual que todos los demás. Entonces observó como Lagoona emergía

- ¡Ya llegamos! – dijo – ¡Será mejor que vayamos todos juntos y que nadie se separe hasta que sea necesario!

Frankie asintió, y no le pareció ver que nadie más pusiera objeciones a las órdenes de Lagoona.

El grupo entonces llegó a la orilla de aquella gran construcción. Algunos monstruos bajaron de Andy, quien recuperó poco después su forma original. Otros descendieron de la alfombra mágica, mientras que los monstruos acuáticos simplemente emergieron.

- Vaya, este palacio es inmenso − dijo Draculaura −. Desde lejos no parecía tan impresionante

- Alguien ha tenido buen gusto a la hora de diseñarlo − dijo Cleo −. No está mal, pero no tiene nada que hacer si lo comparamos con las pirámides

- Será mejor que nos centremos, Cleo. Mirad, por ahí vienen los tiburones − dijo Lagoona

El grupo vio como se aproximaban Agressor y los otros tiburones. Whisp iba detrás de ellos, con expresión de temor

- Vaya, vaya, así que pensáis desafiarme − dijo Agressor

- ¡Pues claro que sí! − dijo Lagoona desafiante −. No se puede odiar así a los monstruos de agua dulce solo porque nos hayan menospreciado

- ¡Estoy de acuerdo! − dijo Oceana −. Vamos a rescatar a los prisioneros. Los monstruos de agua dulce como yo no merecen este trato

Agressor se echó a reir

- Mundos opuestos, misma personalidad − dijo − ¿Y cómo se supone que vais a detenerme?

- De la misma forma que detuvimos a la genio de las sombras − intervino Clawdeen − ¡Gigi, deseo que Agressor vea el espejo mágico de los Hermanos Grimm!

Gigi se cruzó de brazos e inclinó la cabeza.

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En lo alto del palacio, había una majestuosa habitación con mobiliario y decoración que parecían hechos de oro. Allí también había un trono cuidadosamente tallado, en uno de cuyos brazales reposaba la lámpara de la genio. Sharky estaba en un rincón de aquella estancia, todavía encadenado

- ¿Qué estará tramando Agressor? – se preguntó –. No he podido escuchar nada desde que deseó que se levantara este palacio. Y eso me inquieta bastante. Ojalá esa genio haya tenido éxito pidiendo ayuda

De pronto Sharky vio que la lámpara brillaba, y algo que no pudo distinguir surgió de ella y se alejó volando a gran velocidad

- ¿Qué habrá sido eso? Sea lo que sea tengo que librarme cuanto antes de estas cadenas

Y el tiburón siguió forcejeando para liberarse.

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El espejo mágico voló por los aires entre los presentes, hasta situarse justo frente a Agressor

- Espero que funcione – dijo Clawdeen

Agressor miró con curiosidad al espejo mientras todos guardaban silencio. Por un momento pareció sorprenderse de lo que veía, pero seguidamente empezó a reír siniestramente. Todos se atemorizaron

- ¡Me encanta este espejo! – dijo muy contento –. Me ha mostrado cosas maravillosas sobre sí mismo ¿dónde lo habéis comprado?

Clawdeen no salía de su asombro

- ¿Qué es lo que ha pasado, Gigi? – preguntó a la genio

- El espejo de los Hermanos Grimm sirve para mostrar la verdadera personalidad del que se mira en él. Por eso servía para que las poseedoras de la lámpara pudiesen recobrar el sentido común si Whisp hacía que se volvieran codiciosas y egoístas. Pero si quien posee la lámpara ya es alguien codicioso y egoísta, el espejo solo le mostrará cosas que admira – dijo Gigi con tristeza

- Si este era vuestro plan para detenerme, lamento deciros que no os ha servido de nada – dijo Agressor –. Ahora mis hombres os darán vuestro merecido por entrometidos pero antes... ¡Genio, deseo que hagas desaparecer a todos mis hombres!

Todos se sorprendieron

- Pero, mi amo... – dijo Whisp

- ¡He dicho que los hagas desaparecer! – gritó Agressor con furia

Whisp juntó sus manos mientras adoptaba expresión de tristeza. Al momento se generó un estallido de luz que hizo que los tiburones desparecieran. Y justo a continuación aparecieron en su lugar versiones sombrías de los mismos

Lagoona estaba horrorizada por lo que había pasado

- ¿¡Por qué has hecho eso!? – preguntó – ¡Eran tus hombres!

- Yo no estaría tan seguro – dijo Agressor –. Todos eran más leales a Sharky que a mi, y el espejo me ha mostrado que lo mejor era hacerlos desaparecer. Estas sombras sí me serán realmente leales

- No puede ser. Creo que estoy viviendo una invasión de las sombras por segunda vez – dijo Frankie

- No eres la única – dijo Draculaura

- Ah, y hablando de sombras... genio, tengo otro deseo. ¡Deseo que hagas regresas a aquellas sombras de las que me hablaste!

Whisp se sorprendió por la petición

- ¡Y sin peros! ¡Hazlo! – gritó el tiburón

Whisp una vez más tuvo que juntar sus manos. De repente se generó otro estallido de luz. Y cuando esta cesó, seis siluetas surgieron delante de Agressor

- ¡No! – exclamó Venus aterrorizada – ¡Otra vez ellas no!

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Hola a todos. Aquí siguen las aventuras de las monstruitas. Una vez más, he tardado un poco en terminarlo, pero espero que os guste.

Del espejo de los Hermanos Grimm no se supo nada después de que Howleen se mirara en él al final de 13 Monstruodeseos. Por eso he supuesto que regresó a la lámpara para prevenir que futuros comportamientos egoístas de los amos de la lámpara. Y como el espejo sirve para mostrar la verdadera personalidad de quien se mira, este no tiene efecto si quien se refleja en él ya es alguien egoísta y resentido.

Si alguien se ha perdido, Agressor ya lleva ocho deseos. Le quedan cinco.

Quiero dar mis agradecimientos a:

Yolotsin Xochitl: sí, es un poco exagerado, pero no sería el primer malo que exagera a la hora de justificar su desprecio hacia otros. Ya has visto que Agressor es un tiburón algo orgulloso y egoísta, por lo que tiende a exagerar y los otros no lo tomaban tan en serio. En cuanto a Lagoona, aun tendrá que pasar algunos líos con su otra yo. Ya lo descubrirás.

Hasta aquí este episodio ¿Quiénes son las sombras que han aparecido? ¿Podrá liberarse Sharky? ¿Dónde han ido a parar los otros tiburones? Y sobre todo, ¿Qué habrá visto Agressor en el espejo?

Nos veremos en el próximo episodio. Espero vuestras reviews