Hola a todos. Siento haber tardado tanto, pero aquí está el siguiente episodio

Capítulo 21. I won't forget you

Las monstruitas ahora estaban ante lo que parecían las versiones sombrías de Frankie, Draculaura, Clawdeen, Cleo, Ghoulia y Abbey, pero aparte de sus tonos de piel había otros detalles que las diferenciaban de sus contrapartes.

Frankie-sombra tenía unos pendientes en forma de rayos, y la parte inferior de su falda parecía mal recortada.

Draculaura-sombra iba vestida con unos tonos de ropa más oscuros, y el corazón que había bajo su mejilla era negro y estaba dividido en dos.

Clawdeen-sombra llevaba la camiseta bajo su chaqueta negra, y se reía con una risa siniestra.

Cleo-sombra llevaba unos vendajes más oscuros.

Ghoulia-sombra tenía los cristales de sus gafas rojos, y parecía moverse más rápido.

Abbey-sombra vestía igual que su contraparte, salvo las partes blancas del vestido que en su caso eran negras, al igual que su diadema y sus brazaletes.

Todas las sombras tenían los ojos rojos, salvo Frankie-sombra, que tenía un ojo amarillo, y al principio todas se miraron extrañadas

- ¡Hemos vuelto! – exclamó Frankie-sombra

- ¡Las sombras volveremos a dominarlo todo! – dijo Clawdeen-sombra

- ¿Nos ha vuelto a convocar la Genio de las Sombras? – preguntó Cleo-sombra

- De eso nada – dijo Agressor –. Yo os he convocado, y obedeceréis mis órdenes, al igual que mis tiburones

Todos vieron como las sombras de los tiburones asentían. Estos eran como sus contrapartes, salvo por lo sombrío de su aspecto y los ojos rojos. Y asintieron de forma obediente a Agressor.

Las sombras también se inclinaron ante Agressor

- Obedeceremos – dijo Draculaura-sombra –. Sentimos tu presencia con gran poder de control sobre las sombras. Dinos pues, ¿cuáles son tus órdenes?

Agressor meditó unos segundos

- Todos los tiburones salvo Slam, venid conmigo. Vosotras, sombras, ocuparos de desalojar a estos intrusos de mi palacio

- Sí, amo – dijeron las sombras, quienes a continuación se volvieron hacia los demás

Algunas de las monstruitas se estremecieron, salvo Lagoona, que antes que Agressor se diera la vuelta, no pudo soportarlo y estalló

- ¿Por qué has hecho desaparecer a tus hombres? – le gritó – ¡Te eran leales!

- No habrían tardado en traicionarme – dijo Agressor sin inmutarse –. El mismo espejo me lo ha mostrado

- ¡Ese espejo mágico solo muestra como son realmente los amos! – gritó Gigi, que se unió a Lagoona –. ¡Si eso es lo que has visto, entonces significa que no confías en nadie, ni siquiera en los de tu especie!

- Gracias – dijo Agressor fríamente –. Claro que no confío en nadie. Desde siempre he sido ninguneado por mi odio a los monstruos de agua dulce. Me decían que exageraba en mi odio general solo porque uno de ellos me hubiera tratado con desprecio. Todos trataban de loco. Pero ahora tengo una lámpara que hará callar a todos los que piensan mal de mi. Y no dudaré en usar los deseos que me quedan si alguien se interpone en mi camino

- No pretendo defender a un monstruo de agua dulce que te insultara – dijo Lagoona –. Créeme, sé lo que es sentirse despreciada por monstruos de agua dulce. Pero también sé que existen monstruos de agua dulce maravillosos. Monstruos en los que puedes confiar, y de quienes puedes enamorarte

- ¿Amor entre monstruos de especies diferentes? – dijo Agressor con desprecio –. Es absurdo. Sería como pensar que podrían enamorarse un humano y una monstruita ¡Es totalmente imposible!

- ¡No es imposible! – exclamó Frankie, dando un paso al frente y acompañada por Jackson –. Es posible perfectamente. ¿Por qué ser de especies diferentes debería ser un impedimento para enamorarse? Jackson y yo somos de mundos diferentes, y sin embargo nos queremos

- ¡Ella tiene razón! – dijo Jackson sosteniendo la mano de Frankie –. Y sin ir más lejos yo soy hijo de un humano y una elemental de fuego, y a pesar de todo asisto a un instituto de monstruos donde soy un alumno más

- Y no nos olvidemos de los monstruos de agua dulce – dijo Lagoona –. Mi novio lo es, y no voy a negar que haya tenido problemas con su familia, pero eso no me ha impedido seguirle queriendo, y el me quiere igual ¡Por eso estoy aquí, para liberarlo, al igual que al resto de monstruos que has esclavizado!

El resto de monstruos estaban impresionados ante el temple de Lagoona

- Parece que a pesar de todo, sigue queriendo a Gil – dijo Draculaura

Ghoulia gimió

- Sí, Ghoulia, Lagoona está dispuesta a seguir luchando contra viento y marea por su amor – dijo Clawdeen. Parece que Lagoona aprendió de tu deseo que no debe importar el mundo del que se viene para querer a alguien, Howleen. Howleen, ¿me estás escuchando?

Clawdeen vio que su hermana tenía parecía estar mirando algo en su teléfono

- Este no es momento para jugar a Criaturas Furibundas, Howleen. Te estás perdiendo un discurso monstruoso

- No estoy jugando – dijo Howleen mientras tecleaba a toda prisa –. Solo estoy preparando algo. Y no te preocupes por el discurso, Twyla me lo está grabando. Así no me lo perderé luego

Efectivamente, Twyla sostenía su teléfono y grababa la escena de Lagoona, Frankie y Jackson tratando de convencer a Agressor de que se equivocaba.

Pero el tiburón no parecía dispuesto a ceder

- Así que pensáis que los monstruos de diferentes mundos pueden enamorarse ¡Es inconcebible! Ya he escuchado suficientes tonterías ¡Genio! Tengo un nuevo deseo que formular

Whisp levantó la cabeza, visiblemente nerviosa

- ¡Deseo que esta monstruita de tornillos y este humano olviden que alguna vez se amaron! ¡Y no solo ellos, sino todos los demás!

Todos se quedaron mudos de asombro

- Pero mi amo – dijo Whisp en un tono de súplica en el que parecía a punto de derramar lágrimas ante ese nivel de crueldad

- ¿Osas cuestionar mis órdenes? – dijo Agressor – ¡He dicho que lo hagas!

Whisp tenía miedo. Pero empezó a mover sus manos para juntarlas

- ¡No, Whisp! – gritó Frankie – ¡No lo hagas!

- No tengo opción, él es mi amo – dijo Whisp ya casi con las manos juntas –. Lo siento mucho

- ¡Rápido, Frankie! – exclamó Jackson –. Tenemos que pedirle a Gigi que cancele este deseo

- Podría ocurrir algo peor que lo de Lagoona – dijo Frankie mientras miraba a Oceana –. Pero tengo una idea ¡Gigi, deseo que haya algún modo de que Jackson y yo podamos recordar que nos queremos!

Antes que Whisp acabara de juntar sus manos, Gigi se cruzó de brazos e inclinó la cabeza. De repente el teléfono de Twyla pareció brillar

- ¿Eh, qué le pasa a mi teléfono? – preguntó la monstruita

Acto seguido Whisp juntó sus manos, generándose luz al contacto

- Jackson – dijo Frankie mientras le apretaba fuerte la mano –. Si esto es el final de lo nuestro quiero que sepas que has sido el mejor monstruo que he conocido en mi vida

- Y yo quiero darte las gracias por todo este tiempo que hemos pasado juntos – dijo Jackson –. Te quiero, Frankie

- Y yo a ti, Jackson – dijo ella mientras estaban frente a frente, acercándose cada vez más uno al otro para darse un beso

De repente, un gran destello cegador inundó la zona.

Cuando todo el destello pasó, Frankie y Jackson se miraban extrañados

- ¿Jackson? – preguntó Frankie –. ¿Qué hacemos aquí?

- No tengo ni idea – respondió Jackson – ¿Y qué hacemos tan juntos? No recuerdo nada

Ambos se apartaron discretamente el uno del otro. Mientras, Whisp comunicaba a Agressor

- Te quedan cuatro deseos, mi amo

- ¿Cuatro? – dijo él – Creí que eran cinco. ¿Qué es lo último que he deseado?

- A ver… deseaste… eeeeeeeh… no lo recuerdo – dijo Whisp

- Qué raro, yo tampoco recuerdo lo que ha dicho – murmuró Clawdeen

- ¿Será un olvido colectivo? – se preguntó Howleen –. Es extraño

- Más extraño es mi teléfono – dijo Twyla tratando de pulsar los botones –. Parece que se ha quedado bloqueado

- A lo mejor se ha roto con el estallido de luz – dijo Howleen –. Tranquila, ya lo cambiarás por otro

Mientras tanto, Agressor seguía sin saber qué era lo último que había pedido

- ¡No consigo recordarlo! – gruñó el tiburón –. Pero es igual, con cuatro deseos todavía tengo suficiente. Veamos, monstruita de agua dulce, recuerdo haberte dicho que los monstruos de agua dulce y salada no pueden amarse ¡Y me reafirmo en ello! Genio, deseo que esta monstruita olvide…

- ¡Gigi, deseo que Agressor cierre la boca! – gritó Lagoona decidida

- Con gusto – dijo la genio

Gigi se cruzó de brazos e inclinó la cabeza. Un gran rollo de cinta adhesiva apareció alrededor de la boca de Agressor, impidiéndole decir nada. Ese se sorprendió por ello y se puso a forcejear para tratar de librarse de aquella cinta

- Debes pensar que puedes desafiarme – dijo Agressor cuando pudo quitarse la cinta adhesiva –. Pero estás equivocada. Dentro de poco haré que todas las criaturas de agua dulce o salada del mundo me obedezcan ¡Y ni siquiera una monstruita de agua salada enamorada me lo podrá impedir!

Agressor hizo señas a los tiburones-sombra

- Seguidme – dijo –. Hay que preparar mi ascenso al poder supremo. Slam y las monstruitas-sombra, ocupaos de estos entrometidos

Los tiburones se encaminaron hacia el interior del castillo, dejando a Slam-sombra y a las sombras de las monstruitas para hacer frente a cualquiera que intentara entrar en el palacio

- Así que tenemos que hacernos frente a nosotras mismas – dijo Clawdeen –. Jamás pensé que pasaría algo así

- Somos monstruitas, Clawdeen – dijo Cleo –. Lo normal es que nos pasen cosas extrañas

- Y eso es lo que nos hace únicas – dijo Lagoona –. Vamos a demostrarle a Agressor que no tiene sentido odiar a los monstruos de otras especies. ¿Quién está conmigo?

Todos aclamaron en general a Lagoona. Pero aquellas sombras no parecían opinar lo mismo

- ¿Se os ha olvidado que estamos aquí? – dijo Frankie-sombra –. Y nuestro amo acaba de dejar claro que no quiere visitas

- Permitidme discrepar – dijo Howleen –. ¡Vamos a entrar para hablar con vuestro amo, y demostrarle que se equivoca, y unas sombras como vosotras no van a impedirnos pasar!

- Ya, ¿y qué haceros pensar que os vamos a permitir el paso? – preguntó Abbey-sombra

- La ventaja numérica, por ejemplo – dijo Iris –. Por si no os habéis dado cuenta, somos muchos más

- En ese caso, ¿por qué no lo intentáis? – desafió Draculaura-sombra

- Allons-y! – gritó Rochelle mientras ella echaba a correr hacia la entrada, al igual que Heath, Iris y Manny

Pero las sombras no se hicieron esperar. Clawdeen-sombra logró parar a Rochelle, lanzándola por los aires, Abbey-sombra creó un muro de hielo contra el que se estrelló Heath y Frankie-sombra lanzó una descarga eléctrica que acertó a Manny de lleno. Iris logró apartarse a tiempo

- ¡No puedo creerlo! – dijo Rochelle, que logró aterrizar en el suelo sin problemas – ¡Son muy fuertes!

- ¡Y rápidas! – dijo Heath todavía medio aturdido –. No me ha dado tiempo a reaccionar

- ¡Y sus calambrazos son peores que los de Frankie! – dijo Manny –. Sin ánimo de ofender

- No me ofendo, Manny – dijo Frankie –. Pero tenemos que hacer algo contra esas sombras

- Buena suerte – dijo Frankie-sombra –. No podréis vencernos

- Quizá sean sombras, pero veamos si resisten esto – dijo Deuce quitándose las gafas y apuntando a Clawdeen-sombra

Un rayo verde salió de sus ojos en dirección a la sombra. Esta se dio cuenta y reaccionó de inmediato, tomando el espejo de los Hermanos Grimm que aun estaba flotando allí y lo puso frente a ella, logrando desviar el rayo, que iba dirigido hacia Abbey

- ¡Rayos! – exclamó Heath – ¡Tengo que hacer algo!

El elemental de fuego corrió hasta interponerse en la trayectoria del rayo, antes que este acertase a Abbey.

Heath recibió el rayo, quedando completamente petrificado en cuestión de segundos. Abbey quedó en estado de shock mientras veía cómo Heath se convertía en estatua de piedra

- ¡Sistra! – gritó Ivy –. ¡No ser momento de quedarse quieta!

Abbey vio como su contraparte sombría atacó lanzando un rayo de hielo, pero Ivy se interpuso contraatacando con otro rayo helado. Ambos rayos chocaron, aunque el de Abbey-sombra parecía más potente

- Tú deber rendirte – dijo Abbey-sombra –. Tu hielo no poder contra el mío

- ¡Jamás! – exclamó una Ivy decidida –. No gustarme las sombras, y vosotras pagar por lo que haberle hecho a Heath

La sombra no pareció alterarse

- Él ser uno menos – dijo riéndose cruelmente –. ¿Quién seguir?

Ivy trató de usar todas sus fuerzas para contrarrestar el hielo de su oponente, pero esta seguía siendo más fuerte que ella. Por ello el rayo de Abbey-sombra ganaba terreno. Ivy trataba de aguantar lo posible, pero el rayo de su oponente estaba a punto de superar al suyo y hacer que ella se congelara

- Lección de vida – dijo Abbey-sombra –. Hielo fuerte siempre vencer a hielo débil

Pero entonces una poderosa llamarada hizo frente al rayo de hielo de Abbey-sombra, haciendo esta tuviera que apartarse para no resultar afectada por el fuego

- ¿¡Cómo haberse despetrificado chico en llamas!? – exclamó una desconcertada Abbey-sombra

Entonces vio que junto a Ivy estaba quien emitió la llamarada, y que no era Heath sino Jinafire

- Yo también tengo una lección de vida – dijo la dragona –. El fuego siempre derrite al hielo

Abbey-sombra gruño. Mientras Jinafire se volvió a la Abbey auténtica

- No te preocupes por Heath. En algún momento se despetrificará. Ahora tenemos que hacer frente a estas sombras

Abbey asintió. En ese momento pareció salir de su estado de bloqueo

- Ser cierto – dijo entonces –. Sí, yo hacer frente a esta sombra impostora

Por lo que Abbey se preparó para luchar junto a su hermana y Jinafire contra aquella sombra.

Mientras tanto, Draculaura-sombra estaba revoloteando por los aires transformada en murciélago y dando aletazos a todo el que encontraba por delante

- Tienes que hacer algo, Draculaura – dijo Frankie –. Tú también sabes transformarte

- Pero todavía no sé moverme a la velocidad que ella – dijo la vampiresa –. Me falta practicar la velocidad en mis vuelos

Clawdeen vio como su contraparte sombría brincaba sobre los monstruos, tumbándolos al suelo. Entonces se encaró hacia ella

- Es más horrible de lo que Frankie me contó – dijo con una expresión de desagrado –. Bien, me enfrentaré a mi misma

Clawdeen se preparó para el ataque de su sombra cuando de pronto una potente onda sónica hizo que la sombra saliese despedida. Clawdeen miró a la emisora de aquella onda

- ¿Operetta? – preguntó

- Hola Clawdeen – dijo Operetta contenta –. Espero que no os importe que me una a esta fiesta

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Hola a todos. Aquí siguen las aventuras de las monstruitas. Una vez más, he tardado un poco en terminarlo, pero espero que os guste.

Jackson es hijo del Doctor Jekyll, por lo que su madre tiene que ser una elemental de fuego, lo que explicaría que al transformarse en Holt tenga ese aspecto.

¿Por qué he hecho que la relación Frankie-Jackson acabe así (al menos por ahora)? Bueno, preferiría no haberlo hecho, pero ya que en el Fusión Monstruosa vemos a Frankie enamorada de otro monstruo y quiero adaptarme en lo posible al canon oficial, he tenido que recurrir a esta solución tan drástica. (Si alguien de Mattel lee esto, que nos aclaren de una vez la cuestión Frankie-Jackson, por favor).

Si alguien se ha perdido, Agressor ya lleva nueve deseos. Le quedan cuatro.

Quiero dar mis agradecimientos a:

Yolotsin Xochitl: como puedes ver las sombras están dando serios problemas. Y más que les quedan por dar

Hasta aquí este episodio ¿Podrán detener a Agressor? ¿Recordarán Frankie y Jackson que alguna vez estuvieron juntos? ¿Podrán vencer a las sombras? Y sobre todo, ¿Cómo ha llegado Operetta hasta allí?

Nos veremos en el próximo episodio. Espero vuestras reviews