¡Antepenúltimo capítulo!
Capítulo 29. Todos contra Agressor (1ª parte)
Jane seguía esquivando los ataques de agua que Orcin-sombra le lanzaba con sorprendente agilidad
- Tu habilidad es impresionante – dijo Orcin-sombra –. Pero pronto te cansarás, y entonces mi ataque te acerta... ¡aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah!
Orcin-sombra salió a toda velocidad de la fuente mientras se agarraba las posaderas ante el asombro de todos (salvo Jane)
- ¿Pero qué me ha pasado? – exclamó desconcertado Orcin-sombra mientras miraba a la fuente de la que salió – ¡Algo me he mordido!
Mientras tanto, nadie vio como Neptuna se ocultaba en las profundidades de la fuente
- Esta es mi oportunidad – dijo Jane sacando una botella de cristal con un tapón de corcho llena de un líquido verdoso –. Tengo que utilizar esto
Pero Orcin-sombra lo escuchó. Dejó estar la fuente y se volvió hacia Jane
- ¡Eso no te servirá! – exclamó corriendo a gran velocidad y arrebatándole la botella de la mano a Jane
- ¡Vaya, qué rápido! – dijo Draculaura
Orcin-sombra sostuvo la botella en alto
- Esto debe ser algún remedio que te haga más fuerte para ganarme, ¿verdad? – preguntó –. Pues siento decirte que no te lo permitiré. Me lo beberé yo
- ¡Oh, no! – exclamó Draculaura asustada. Pero Jane no parecía temerosa
Orcin-sombra quitó el tapón de la botella, arrojándolo a un lado y se bebió de un trago el contenido de la misma.
Pero entonces ocurrió algo muy extraño. Orcin-sombra empezó a ponerse colorado, para a continuación ponerse a echar fuego por la boca
- ¿Qué... qué es esto? – dijo entrecortadamente mientras se agachaba y se agarraba la garganta (o la parte donde debería estar) –. Sabe fatal
- Lo que te has bebido es un remedio natural para los problemas de garganta – explicó Jane –. El problema es que pica un montón
- Pero, ¿para qué has sacado ese remedio? – preguntó Draculaura –. No creo que tomarte un remedio picante para la garganta te hubiera ayudado contra este tipo
- Lo que me interesaba no era el remedio, sino esto – dijo Jane agachándose para coger el tapón de corcho –. Ahora veréis qué pretendo
Jane echó a correr hacia el tiburón sombra, quien aun estaba tratando de reponerse a los picores de garganta, y pegando un salto acrobático logró colocarse detrás de él. Entonces usó el tapón para taponar el orificio por el que Orcin-sombra lanzaba sus ataques de agua
- Esto te pasa por no prestar atención – dijo Jane mientras se alejaba de él
Orcin-sombra, a quien ya se estaba reponiendo, se incorporó furioso
- Muy hábil, has conseguido bloquear mis ataques de agua – dijo mientras trataba en vano de quitarse el tapón, pues este estaba en una zona en la que él no alcanzaba con sus manos –. Pero todavía puedo acabar contigo. Te voy a... ¡aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah!
Orcin-sombra pegó otro salto mientras volvía a agarrarse las posaderas
- ¡Otra vez me han mordido! – exclamó furioso mientras buscaba por todas partes –. ¿Dónde te has metido? ¡Muéstrate ahora mismo!
Sin que nadie lo viera, Watzit, la mascota de Frankie, corría a esconderse con cuidado de no perder ninguna parte de su cuerpo en el trayecto
- ¿Seguro que te encuentras bien? – preguntó Jane, que fingía extrañarse ante el extraño comportamiento de su rival
- ¡Silencio! – exclamó enfadado Orcin-sombra –. Ya me ocuparé de las pequeñas molestias en cuanto termine contigo
El tiburón-sombra echó a correr hacia Jane, quien adoptó una pose defensiva. De repente, este resbaló en un charco de agua y cayó a suelo
- ¿Quién ha puesto ahí ese charco? – gruñó furioso Orcin-sombra
Una vez más, sin que nadie lo viera, Shiver, el mamut de Abbey, se escabulló de allí
- Jane debe estar teniendo realmente suerte – dijo Andy –. O eso o le está ayudando alguien
- ¿Acaso crees que Jane cuenta con ayuda? – preguntó Draculaura estremeciéndose –. Igual recibe ayuda de extraterrestres invisibles
- Creo que vimos demasiadas películas de ciencia ficción, Draculaura – dijo de pronto Frankie, que apareció junto a ellos
- ¡Frankie! – exclamó la vampiresa – ¿Has logrado contener las descargas?
- Me ha costado, pero lo he conseguido – respondió Frankie –. Creo que va siendo hora de arreglar cuentas con este tiburón
Orcin-sombra trató de levantarse de donde estaba el charco de agua, pero justo en ese momento, Frankie le lanzó una descarga eléctrica, que gracias al agua se extendió rápidamente y le hizo perder el conocimiento
- ¡Eso por remojarme! – exclamó Frankie – ¿Estás bien, Jane? Has estado impresionante
- Esto... sí, estoy bien, Frankie – respondió ella –. Gracias por la ayuda
- Será mejor que volvamos abajo – dijo Frankie –. Espero que Lagoona y los otros puedan detener a ese Agressor
- Yo también lo espero – dijo Andy agarrándose la pierna –. ¿Alguna podría ayudarme a caminar, por favor?
- Yo te ayudaré – dijo Jane –. Apóyate en mi hombro
Andy se apoyó en el hombro de Jane, quien le ayudó a caminar. Aunque antes de llegar a las escaleras, Jane volvió ligeramente la cabeza y vio a las mascotas de las monstruitas, quienes la saludaron. Ella les guiñó el ojo en señal de agradecimiento
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Jinafire veía como Rider perseguía a Blade-sombra, quien no dejaba de hacer aparecer trampas para intentar detener al sireno, quien se valía de toda su habilidad para sortearlas. La dragona parecía no perder de vista al tiburón sombra
- ¿Qué haces? – le preguntó Fawn al ver lo atenta que estaba al enemigo
- Este tipo... – dijo –. Me parece que pasa algo raro con las trampas
- ¿Las trampas? – preguntó Fawn –. ¿Por qué lo dices?
- ¿No os parece extraño que él sepa exactamente cuando van a activarse las trampas? – preguntó Jinafire
Ivy y Fawn se pusieron a pensar mientras observaban. Era evidente que no se activaba una trampa sin que Blade-sombra pasara primero
- Ser cierto, algunas trampas solo activarse cuando tiburón haber pasado – dijo Ivy –. Y otras decir él que van a activarse. Esto oler peor que yak sin lavarse
- Entonces – dijo Fawn –. ¿Creéis que las activa por la voz?
- Dudo que sea así – dijo Jinafire –. Cuando haces un esfuerzo considerable como el de patinar es difícil recordar con exactitud cuales son las palabras en cada caso. Tiene que ser otra cosa
- ¿Tal vez activarse por un gesto? – preguntó Ivy
- Buena suposición – dijo Jinafire –, pero tampoco creo que sea la respuesta. Sin embargo, puede estar relacionado con sus gestos
La dragona vio como Blade-sombra parecía tener algo en la mano
- ¡Ya lo tengo! – exclamó –. ¡Esta utilizando un mando a distancia!
- ¿Un... qué? – preguntó Fawn, que desconocía qué era aquello
- Yo explicártelo luego – dijo Ivy echándose a rodar –. ¡Voy a arrebatárselo!
La yeti patinó todo lo deprisa que pudo para llegar hasta los contendientes
- Increible – dijo Jinafire –. Que manera de patinar. Seguro que Clawd estaría contento de poder contar con ella en el equipo de patinaje laberíntico
Ivy se acercó cada vez más a los competidores. Entonces pasó a Rider como una exhalación, ante el asombro del sireno. Seguidamente se acercó a Blade-sombra y a una velocidad fugaz le arrebató el mando de la mano
- ¡Eh! – exclamó Blade-sombra – ¡Devuélveme eso, mocosa!
El tiburón sombra persiguió a Ivy, la cual patinó con todas sus fuerzas. La yeti se dio cuenta de que estaba pasando junto a Jinafire y Fawn
- ¡Cogedlo! – exclamó mientras les lanzaba el mando a distancia
Fawn lo atrapó al vuelo y se puso a examinarlo, pues nunca había visto un aparato así
- ¡Me las vas a pagar! – exclamó Blade-sombra mientras no dejaba de perseguir a Ivy –. Primero me ocuparé de ti y después iré a recuperar el mando
Mientras, al no haber trampas, Rider pudo rodar más rápido, empezando a ganar terreno
- ¡Jin, necesito fuego! – exclamó al ver que iba a pasar junto a las monstruitas
La dragona lo entendió al momento y sopló al suelo una llamarada. Rider pasó por encima de la misma, prendiéndose las ruedas de su silla en el acto y aumentando la velocidad
- ¡A ver si resistes mi mejor técnica! – exclamó mientras se aproximaba cada vez más a Blade-sombra – ¡La llamo el meteoro!
El tiburón sombra lo vio y fue embestido, pero sin embargo esto no hizo que se saliese de la pista, lo cual dejó desconcertado a Rider
- ¿Crees que algo como esto me va a derribar? – preguntó riendo – ¡Qué ingenuo eres!
Blade-sombra entonces trató de embestir a Rider, el cual se tambaleó ligeramente, pero sin llegar a salirse de la pista
- ¿Ves quién es el más fuerte? – preguntó Blade-sombra – ¡No resistirás otra embestida como esa!
Jinafire vio que Blade-sombra iba a volver a atacar
- ¡Deprisa, tienes que hacer algo! – exclamó a Fawn
- Pero, ¿qué hago? – preguntó Fawn mirando el mando a distancia –. No entiendo esto
- ¡Pulsa un botón, cualquiera! – dijo Jinafire
Fawn no sabía que botón pulsar. Tenía en su mano un artilugio que no había visto nunca ni sabía como funcionaba. Pero tenía que hacer algo. Todos los botones tenían colores diferentes. Entonces pulsó uno azul.
Del suelo bajo el que estaba Blade-sombra en ese instante surgió una plataforma con gigantesco muelle debajo que envió por los aires al tiburón sombra, haciendo que saliera despedido por la ventana y terminara cayendo al mar.
Rider detuvo su silla, mientras Jinafire y Ivy se le acercaban
- ¿Estás bien? – le preguntó la dragona
- ¡Pues claro! ¡Correr por esta pista llena de trampas ha sido lo más! – exclamó emocionado el sireno mientras levantaba la mano – ¿Quién se apunta para dar otra vuelta?
Ivy también había levantado la mano. Pero Jinafire parecía seria
- Será mejor que salgamos de este lugar. No veo seguro permanecer aquí con ese tiburón todavía suelto – dijo
- Está bien, saldremos de aquí – cedió Rider, quien a continuación se dirigió a Fawn –. Y tú no pierdas de vista ese mando. A la próxima vez que vengamos aquí necesitaré tu ayuda. Competiré en esta pista y tú serás quien me ponga trampas
Fawn seguía con el mando en la mano, con una expresión mezcla entre sorprendida y alegre
- ¿Estar bien? – le preguntó Ivy
- Esto... sí – dijo al fin Fawn –. Todo esto me resulta nuevo. Son demasiadas cosas desde que he llegado. Y es que me siento... genial
- Ser efecto que producir el estar en Monster High – dijo Ivy sonriendo –. Eso decirme mi hermana
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Gil no había parado de subir corriendo las escaleras desde que pisos más abajo hubiera ayudado a Clawdeen dándole unas cadenas que inmovilizaran a su rival. Pero ahora se encontraba más cerca del final de las escaleras.
Pero entonces vio que había alguien más al final de las mismas. Era el kelpie
- Eh, ¿quién eres tú? – preguntó la criatura
- Alguien que ha venido a rescatar a su monstruita – respondió Gil – ¿y tú?
- Alguien que ha venido a vengarse de un tiburón que lo tiró al agua – respondió el kelpie
- Eh, espera. Ya sé quien eres – dijo Gil –. Eres ese kelpie que ha estado gastando bromas por todas partes
El kelpie se sorprendió, al verse descubierto
- Pero ahora no tengo tiempo de eso – dijo Gil mientras se asomaba para ver a una gigantesca Whisp queriendo aplastar a Lagoona y Oceana –. Voy a ayudar a Lagoona
- ¡Espera! – exclamó el kelpie reteniéndolo –. Apoyo la idea de que quieras ayudar a esas monstruitas, pero ir sin un plan no te servirá
Gil se sorprendió
- Dices palabras muy sensatas para ser un simple bromista – dijo Gil
- Digamos que no solo me gusta gastar bromas – respondió el kelpie –. También me gusta pensar detalladamente las cosas
- En ese caso, ¿qué tendrías pensado para una situación como esta, kelpie? – preguntó Gil
- Escúchame atentamente – respondió el kelpie –. Y por favor, llámame Kevin
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Whisp sacudió golpes al suelo con su matamoscas gigante. Lagoona y Oceana esquivaban los ataques como podían
- ¡Casi me da! – exclamó Oceana
- ¡Está siguiendo órdenes! – dijo Lagoona – ¿Qué podemos hacer para que deje de intentar aplastarnos?
- Te diría que desobedecer, pero en el caso de una genio, es poco probable que eso ocurra – dijo Oceana
- ¿Desobedecer? – preguntó Lagoona mientras esquivaba otro ataque de matamoscas – ¡Espera! ¡Eso es! Una genio sí puede saltarse las normas de la lámpara a la que está ligada, pero eso podría producir imprevisibles consecuencias. Frankie me contó que eso le ocurrió a Gigi
Whisp había escuchado a Lagoona, y recordaba lo que ocurrió la última vez que ella misma había intentado dominarlo todo y Gigi se saltó las normas de la lámpara para impedírselo. Pero querer saltarse esas normas implicaba arriesgarse a sufrir las consecuencias. En ese momento no podía hacer más que seguir atacando a las monstruitas ¿Qué podía hacer?
En ese momento, Gil irrumpió en la sala
- ¡Esto se acabó, Agressor! – dijo mientras echaba a correr hacia el tiburón – ¡tu locura persecutoria contra monstruos de agua dulce termina aquí y ahora!
- ¡Gil! – exclamaron ambas Lagoonas
El monstruo de agua dulce pasó a toda velocidad junto a la gigantesca Whisp, que no le atacó (ella solo tenía ordenes de atacar a las Lagoonas) y corrió hacia el trono donde estaba Agressor.
Gil entonces pegó un salto dispuesto a golpear a Agressor, pero este fue más rápido y le apartó de un manotazo, haciendo que esta cayese al suelo
- ¡Gil! – exclamó Lagoona, esforzándose por esquivar otro ataque
- ¿De verdad pensabas que si intentabas atacarme lograrías detenerme? – preguntó Agressor mientras se acercaba peligrosamente hacia él –. Eres muy ingenuo, sobre todo para tratarse de un monstruo de agua dulce
- Tal vez sea ingenuo – dijo Gil sonriendo –. Pero soy más inteligente de lo que piensas
En ese momento, Gil se transformó en el kelpie
- ¿¡Qué!? – exclamó Agressor – ¿qué significa esto?
- Significa que no has cubierto todos los flancos – dijo el kelpie
Agressor se dio la vuelta, y vio como el auténtico Gil cogía la lámpara del trono y echaba a correr
- ¡Eh, devuélveme eso, espantajo de agua dulce! – exclamó Agressor cambiando su objetivo y echando a correr tras Gil
- ¡Atrápala si puedes! – exclamó Gil mientras la lanzaba por los aires – ¡Cógela, Lagoona!
Lagoona atrapó la lámpara al vuelo. Y entonces vio una ferocidad indescriptible en los ojos de Agressor
- ¿Todavía quieres que tu genio me aplaste? – preguntó –. Si destruyes la lámpara no creo que puedas tener más deseos
Agressor hizo una seña a Whisp para que detuviera sus ataques
- Tal vez hayas olvidado que aun me quedan tres deseos – dijo Agressor –. Creo que los usaré para acabar contigo, con el kelpie y con ese molesto monstruo de agua dulce
- No estés tan seguro, Agressor – dijo Lagoona tratando de no parecer asustada –. Esta lámpara me dice que tus planes contra monstruos de agua dulce están a punto de fracasar
De repente, la lámpara que tenía en las manos brilló con gran intensidad. A continuación se produjo un destello cegador, para a continuación aparecer ante ellos Gigi y los otros tiburones
- ¡Ya estamos de vuelta! – exclamó Blade fingiendo ser exageradamente cordial – ¿Nos has echado de menos, Agressor?
- ¡Habéis regresado! – exclamó Sharky, aun encadenado
- Y estamos aquí para parar esto – dijo Gigi decidida
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Hola a todos. Ya nos estamos acercando al final del fic, después de tanto tiempo.
Espero que no os hayáis perdido las novedades de la Comic Con (aunque hayan sido pocas).
En este episodio he revelado el nombre del kelpie. En posteriores episodios daré más detalles.
Quiero dar las gracias a:
Yolotsin Xochitl: aun le falta algo de acción a los capítulos restantes. En cuanto al destino de Oceana, tendrás que esperar a los capítulos que restan para saberlo.
Antepenúltimo capítulo. Faltan dos episodios. Nos veremos en breve con el próximo capítulo ¿Podrán vencer a Agressor?
Nos veremos en el próximo episodio. Espero vuestras reviews
